jueves, 31 de diciembre de 2015

TWEETS POLÉMICOS

PARECE QUE ACERTAMOS, NOMÁS


Ayer comentábamos acá lo que suponíamos contenía el DNU de Macri destrozando la ley de medios, que finalmente no fue publicado hoy al no haber edición del Boletín Oficial, y porque además el gobierno debe estar tratando de levantar la cautelar de un juez de La Plata contra la intervención a la AFSCA y la suspensión de todas las medidas derivadas de la misma que dispuso.

Decíamos que iba a apuntar fundamentalmente a los artículos 41 y 45 de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, que son los que establecen las normas antimonopólicas, o enderezadas a resolver situaciones de abuso de poder dominante. Y muy errados no estábamos.

Leamos a Crettaz en La Nación, que tuvo acceso al texto aun no publicado (¿estará firmado ya, cuando?): "El DNU modifica el corazón de las leyes de servicios de comunicación audiovisual y de telecomunicaciones. En la ley de medios cambia el artículo 41 que prohibía la venta de medios audiovisuales, algo que ahora se permitirá; y facilitará la integración de cadenas privadas de radio y televisión, lo que hasta ahora estaba muy restringido. Pero el cambio más profundo es sobre el artículo 45, el corazón de la ley audiovisual y el que más afectaba a los principales grupos de medios del país. Cuando entre en vigor el DNU, ya no habrá topes a la cantidad de ciudades en las que pueden operar las empresas de cable (hasta ahora era de 24), que además pasarán a regirse por la ley de telecomunicaciones. Se eliminan las restricciones a la propiedad cruzada de televisión por cable y radio y TV abierta. Además, los actuales licenciatarios de TV y radio podrán pedir la extensión del plazo de licencia por 10 años, sin importar cuándo sea su fecha de vencimiento actual. Y finalmente, las empresas de telefonía fija y móvil podrán ingresar en la TV paga, pero recién después de dos años contados a partir del 1° de enero próximo." (las negritas son nuestras) 

Para que se entienda y como lo dijimos: Clarín puede conservar todas las licencias que tiene, e incluso comprar más. Y Cablevisión puede tener todas las licencias que quiera, y como consecuencia de eso, todos los abonados que se le suscriban: adiós tope del 35 % del mercado. Y las telefónicas a las que la Ley 27.078 les permitió acceder al mercado del cable y a los servicios de comunicación audiovisual, ahora deberán esperar hasta enero del 2018 para poder hacerlo.

Lo que implica que el gobierno de Macri le regaló a Clarín la eliminación de todas las restricciones a su posición dominante, y la eliminación de una poderosa competencia potencial. No vamos a decir "más no pueden pedir", porque siempre encuentran algo; y mas teniendo a un títere suyo en el gobierno.

En el caso del cable habrá que estar atentos a los cambios que se vienen en el "Fútbol Para Todos", con el 13 sumándose a los canales que transmitirán los partidos, y el casi seguro cobro de los que se vean en HD. De ser así, es muy posible que Cablevisión vuelva a la estrategia que le permitió deglutirse a la competencia de cableros del interior, aun antes de fusionarse con Multicanal.

La consecuencia lógica de todo esto es muy sencilla, y nos las cuenta el mismo Crettaz: "Los procesos de adecuación a la ley de medios que estaban siendo tratados por la Afsca se volverán abstractos porque la nueva normativa fijada por el DNU elimina las restricciones e impedimentos a los que había que ajustarse. El plan de adecuación que había propuesto el Grupo Clarín, de dividirse en seis unidades empresariales separadas, ya no sería necesario al eliminarse las prohibiciones a la propiedad cruzada de TV abierta y TV por cable, y a los topes a la cantidad de licencias.". O sea lo que Magnetto les comunicó esta misma semana a los accionistas del Grupo Clarín y de Cablevisión.

Hace menos de una semana el propio Crettaz decía en otro artículo (ver acá) que estos cambios no se harían por DNU sino que pasarían por el Congreso. Tal parece que el apuro de Magnetto (la cautelar para evitar la adecuación forzada vencía el 16 de enero, aunque la jueza de primera instancia ya había dejado sin efecto la resolución de Sabatella que la disponía) pudo más.

Por lo que en realidad el título correcto de la nota principal a la que corresponde la imagen de apertura tendría que haber sido "Macri ordenó avanzar sobre la ley de medios pensando en los beneficios mediáticos".

LAS FRASES DEL MES


1. "Quiero desmentir que a mi hija los ladrones la hayan maniatado para que no se martube. (Abel Albino)

2. "Por lo que se ve hasta ahora, más que cerrar la grieta lo que va a hacer Macri es agrandar la fisura anal. (Aníbal Fernández)

3. "A mí me contrataron para ganar una elección y se ganó, de armar gabinete y gobernar nunca nadie me habló." (Jaime Durán Barba)

4. "Si hay empate entre Tinelli y Segura corresponde que la presidencia de la AFA me la den a mí." (Daniel Vila)

5. "Quiero disculparme por mi error sobre las elecciones en Venezuela, en realidad mi especialidad son las jugadas con pelota parada." (Susana Malcorra)

6. "En realidad yo quería que el traspaso de los atributos del mando fuera en la Casa Blanca, pero me explicaron que para salir del país tengo que estar sobreseído por la justicia y no sé si llegamos antes del jueves." (Mauricio Macri)

7. "Prefirieron a Corral como presidente del partido, y a Cantard en Políticas Universitarias; si no tuviera conducta me pondría en pedo para consolarme." (Mario Barletta)

8. “Si se ponen a ver vamos mejorando, yo bajaba los sueldos y las jubilaciones un 13 %, ahora Melconián propone dejarlos como están” (Patricia Bullrich)

9. "A mí Cristina no me engaña, todo esto del traspaso es para hacerse pasar por loca y no ir presa." (Elisa Carrió)

10. "Espero que a Mauricio le vaya bien, y que si la gente lo compara con mi gobierno, salga ganando en la comparación." (Federico Pinedo)

11. "Yo que este muchacho Pinedo no entregaba ni loco el cargo y presentaba una cautelar para quedarme; es más ahora que vuelvo a la actividad privada lo hubiera patrocinado con gusto." (Carlos Fayt)

12. "Lo bueno de la presidencia de Pinedo es que le jodió a Macri el argumento de "la pesada herencia recibida"." (Aníbal Fernández)

13. "Con Mauricio elegimos el tema "No me arrepiento de éste amor" como un mensaje a la gente, por eso de que después empiezan con "Yo no lo voté", viste." (Gabriela Michetti)

14. "Esto de hacer participar a la gente en el tallado del bastón presidencial tiene sus costos: me llegan desde todo el país sugerencias sobre que hacer con él ahora que Macri no lo usó." (Juan Carlos Pallarols)

15. "Me comentaron que se podía nombrar empleado a comisión y dije "que bueno, como los vendedores de Frávega o Musimundo"." (Mauricio Macri)

16. "Vamos a hacer cortes generalizados y aumentar las tarifas, pero las velas y la leña entrarán en "Precios Cuidados"." (Juan José Aranguren)

17. "Me olvidé de preguntarle a Mauricio que opinaba del precio de la merluza." (Susana Giménez)

18. "Quiero aclarar que yo no tuve nada que ver con lo de los jueces de la Corte, ni le mandé una carta a Lorenzetti." (Charly García)

19. "Quiero desmentir que la emergencia en seguridad sea para reforzar la custodia de los silo bolsa. (Patricia Bullrich)

20. "Eso de ser designado en comisión no es del todo malo, a mí me nombró en esas condiciones el presidente Mitre y mire cuanto tiempo estuve en la Corte." (Carlos Fayt)

21. "¿Cresta Roja es el nombre qom de Félix Díaz?" (Mauricio Macri)

22. "Hay gente que está diciendo que no tengo condiciones para ser embajador en Panamá, pero me estoy preparando: ya contraté a una profesora para aprender el idioma." (Miguel Del Sel)

23. "Hubo un malentendido, el presidente entendió que "Cresta Roja" era una fracción de la barra brava de Ríver que volvía de Japón, y por eso ordenó reprimir." (Patricia Bullrich)

24. "He soportado todo tipo de infamias, pero de ningún modo voy a admitir que se me compare con Majul." (Fernando Niembro)

25. "No queremos que haya jueces macristas, ya tenemos demasiados; no insistan: no hay más vacantes." (Germán Garavano)

26. "Estoy muy conforme con el gabinete del presidente Macri, me salió realmente lindo." (Noah Mamet)

27. "El presidente nos pidió poner énfasis en la lucha contra la inflación y alcanzar la pobreza cero y cumplimos: por un año vamos a suspender la publicación de los índices." (Jorge Todesca)

28. "Aprovechamos que el presidente anduvo por Entre Ríos para pedirle un subsidio del Estado para todos los productores a los que se les inundaron los silos bolsa." (Alfredo De Angeli

29. "Quiero desmentir que los hermanos Lanatta estén refugiados en mi living." (Elisa Carrió)

30. "A los que llevamos el Banco Nación en el corazón nos duele en el alma verlo manejado por Melconián." (Mario Fendrich)

31. "Le encargué un vestido a Evo Morales y espero que me lo termine para cuando nos volvamos a ver." (Juliana Awada)

miércoles, 30 de diciembre de 2015

VAMOS A APOSTAR UN PLENO, QUE PUEDE TERMINAR PAGANDO DOS PESOS


Lo dijimos acá el primer día del gobierno de Macri, cuando se publicó en el Boletín Oficial el hoy famoso DNU 13: Macri se llevaba puesta la ley de medios, empezando por "vaciar" de atribuciones a la AFSCA.

Apenas diez días después, decíamos acá que "...no solo que el multimedios sigue apostando a ganar tiempo para que el artículo 45 sea derogado (ganando así por su influencia sobre el gobierno de Macri lo que perdió en los tribunales), sino que quiere que pase lo mismo con el artículo 41; que es el que establece la prohibición de transferir licencias de comunicación audiovisual o les impone límites a las transferencias: en una especie de "plan B" por si lo de la "titularidad indirecta" falla y su emporio mediático tuviera que dividirse, se guardan el as en la manga de volverlo a armar; comprándole las licencias -por sí o por sociedades pantalla- a los que manejen las "unidades de negocios".

Si se concreta ahora la derogación del artículo 45 de la Ley 26.522 (la ley de medios) a través de un DNU Clarín habrá logrado demostrar una vez más como puede cambiar en su favor los números de la desgracia; y convertirlos en números de la suerte.".

En la conferencia de prensa de hoy el jefe de gabinete dijo que "iban a pasar al cable a la regulación de la ley de comunicaciones..." y a "eliminar cepos que pone la ley de medios a las inversiones en esos sectores".

Puede que nos equivoquemos, o en todo caso lo sabremos mañana cuando se publique el nuevo DNU en el Boletín Oficial (¿saldrá luego de la cautelar del juez de La Plata tumbando la intervención y ordenando al gobierno tomar cualquier medida derivada de ella?), pero estamos casi seguros que contendrá la derogación de los artículos 41 y 45 de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual; con lo cual desaparecerían los límites que fija para la acumulación de licencias, e incluso Clarín -que así conservaría todas las que tiene sin "adecuarse" podría comprar aun más.

Es probable que de ser así y para disimular borren los dos artículos enteros de un plumazo, aunque en el caso del 45 al Grupo le preocupan sobre todo el inciso 1. apartados b) y c) ("Hasta diez (10) licencias de servicios de comunicación audiovisual más la titularidad del registro de una señal de contenidos, cuando se trate de servicios de radiodifusión sonora, de radiodifusión televisiva abierta y de radiodifusión televisiva por suscripción con uso de espectro radioeléctrico" y "Hasta veinticuatro (24) licencias, sin perjuicio de las obligaciones emergentes de cada licencia otorgada, cuando se trate de licencias para la explotación de servicios de radiodifusión por suscripción con vínculo físico en diferentes localizaciones.").

Y sobre todo éste parrafito del mismo artículo 45 al final: "La multiplicidad de licencias -a nivel nacional y para todos los servicios- en ningún caso podrá implicar la posibilidad de prestar servicios a más del treinta y cinco por ciento (35%) del total nacional de habitantes o de abonados a los servicios referidos en este artículo, según corresponda." (las negritas son nuestras)

Traducimos: si el DNU es como sospechamos el Grupo Clarín no deberá desprenderse de Cablevisión, que declara tener el 47 % del total de abonados de cable del país, y que representa más del 64 % de las ventas del Grupo. Justo el día después que Clarín y Cablevisión comunicaron a sus accionistas que no cumplirían el plan de adecuación forzosa a la ley de medios, y tampoco el "voluntario". 

Manejan información privilegiada los tipos, casi casi como si los decretos del gobierno de Macri los hicieran ellos mismos. Veremos que pasa mañana al salir el Boletín Oficial. ¿Saldrá?

UNA PENA


Una pena, genio, que no tengan pensado -ni siquiera por asomo o como remota posibilidad- la alternativa de destinar esa guita (que saldrá de nuestros bolsillos en forma de tarifazo) a sextuplicar el valor de la AUH, de modo de hacer frente a los aumentos de los productos básicos de la canasta familiar; por ejemplo.

¿O acaso la idea no era "achicar el déficit fiscal", del cual nos vienen diciendo que los subsidios "representan las dos terceras partes"?

LA REFORMA RECONDO-PIUMATTO


Tal como lo había prometido Garavano, siguieron saliendo los DNU de Macri para "corregir leyes insanas"; en éste caso el que pone en el freezzer al nuevo Código Procesal Penal de la Nación, y el que traspasa las escuchas judiciales -que antes estaban en manos de la ex SIDE- del ámbito del Ministerio Público Fiscal a la Corte Suprema de Justicia.

Respecto al Código Procesal Penal, nosotros recordábamos acá que cuando fue discutido en el Congreso se le introdujeron 42 modificaciones al proyecto original remitido por Cristina, la mayor parte de ellas a pedido de los bloques de la oposición; e inmediatamente de sancionada la Ley 27.063 que lo aprobó se sancionó un paquete de leyes para su implementación progresiva, con seguimiento del proceso a cargo de una Comisión Bicameral del propio Poder Legislativo. Así lo dispuso la Ley 27.150.

De allí que la "fecha límite" del 1° de marzo (invocada como un problema por el gobierno de Macri) sólo rige para la aplicación del nuevo Código en el ámbito de la justicia nacional de la ciudad de Buenos Aires, no en el resto de la justicia federal. Esa misma justicia cuyo traspaso a la ciudad reclama el PRO hace tiempo, pero que al parecer solo acepta bajo sus propias reglas y no las que ha decidido el Congreso nacional. 

Como si hicieran falta a estas alturas del gobierno de Macri nuevas muestras de su absoluto desprecio por las instituciones, los dos DNU que se conocieron ayer rayan lisa y llanamente en el cinismo; como se puede comprobar con solo leerlos.    

El Decreto 257 (verlo completo acá) es el que pospone la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal, pero además le recorta sistemáticamente y con precisión quirúrgica atribuciones al Ministerio Público Fiscal; seguramente con el objeto de forzar la renuncia de Alejandra Gils Carbó a la Procuración General. 

Leemos en el decreto: "Que en virtud de la magnitud de la tarea aún pendiente, la cual ha sido advertida por la COMISIÓN BICAMERAL DE MONITOREO E IMPLEMENTACIÓN DEL NUEVO CÓDIGO PROCESAL PENAL DE LA NACIÓN, creada en el ámbito del HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN por el artículo 7° de la Ley N° 27.063, y por la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación, no se encuentran reunidas las condiciones básicas para asegurar la implementación proyectada en el plazo oportunamente establecido." (las negritas son nuestras)

Para que nos entendamos: la Bicameral ya advirtió que el proceso de implementación del nuevo Código era compleja, y por eso el 1° de marzo no arrancaba en toda la justicia federal de todo el país, es decir que el decreto utiliza los argumentos tenidos en cuenta para lanzar la reforma por etapas, para tumbarla, o ponerla en estado vegetativo. Y la opinión relevante que ha tenido en cuenta para eso es la del gremio que conduce Piumato; que también encabeza la ofensiva contra Gils Carbó. 

Pero dice más el DNU: "Que, en vista de las razones aquí expuestas, y en atención al período de receso legislativo que se extiende hasta el 1° de marzo de 2016, se verifican las circunstancias de carácter excepcional a las que hace referencia el inciso 3 del artículo 99 de la CONSTITUCIÓN NACIONAL, que hacen imposible seguir los trámites ordinarios previstos para la sanción de las leyes." (las negritas siempre son nuestras)

Es decir que "la necesidad y la urgencia" necesarias para dictar un DNU no existirían si no las creara el propio Macri, con su decisión de no convocar al Congreso a extraordinarias. Decisión que el DNU ya está transparentando que piensa mantener hasta el 1° de marzo, por si alguno soñaba con que diera marcha atrás antes.

Y por si todo eso fuera poco, el DNU 257 elimina por completo la autarquía financiera tanto del Ministerio Público Fiscal, como del Servicio Público de la Defensa: deroga expresamente el artículo 88 de la Ley 27148 que la establece en el primer caso, y el artículo 83 Ley 27149 que la dispone para el segundo; lo cual es una grosera violación de la Constitución, en tanto esa autarquía surge expresamente y directamente del texto del artículo 120 de la Carta Magna; y es el complemento necesario de la autonomía funciional que les reconoce también expresamente.  

El otro DNU es el Decreto 256 (completo acá), que dispone el traspaso de las escuchas judiciales de la órbita de la Procuración General (Ministerio Público Fiscal), a la Corte Suprema Justicia; y deroga el artículo 21 de la Ley de Inteligencia 25.520 que las había transferido de la órbita de la ex SIDE (hoy AFI) a la Procuración.

Como decíamos más arriba, los argumentos del DNU son de un cinismo sin igual. Así dice: "Que el control judicial durante la ejecución de una intervención de las comunicaciones es esencial para garantizar que no se afecte la intimidad de las personas más allá de lo necesario para cumplir el objetivo buscado en la solicitud, razón por la cual resulta imperioso que se consigne únicamente lo estrictamente necesario para los fines del proceso, y se prescinda de información personal sensible que resulte ajena a la investigación. (En) efecto, si bien la tarea de administrar y gestionar los pedidos de intervención de las comunicaciones no es estrictamente jurisdiccional, la actuación judicial en esta materia se torna necesaria con la finalidad de asegurar los principios de transparencia y confidencialidad." (las negritas son nuestras)

El fundamento de la medida se pasa a nado las reformas que se introdujeron éste mismo año a la Ley de Inteligencia 25.520, al sacarle las escuchas a la ex SIDE y ponerlas en manos de la Procuración, normas que aun hoy -al momento de emitirse el DNU- están vigente y transcribimos para mayor ilustración:

"ARTICULO 18. Cuando en el desarrollo de las actividades de inteligencia o contrainteligencia sea necesario realizar interceptaciones o captaciones de comunicaciones privadas de cualquier tipo, la Secretaría de Inteligencia deberá solicitar la pertinente autorización judicial. Tal autorización deberá formularse por escrito y estar fundada indicando con precisión el o los números telefónicos o direcciones electrónicas o de cualquier otro medio, cuyas comunicaciones se pretenda interceptar o captar.

ARTICULO 19. La autorización será concedida por un plazo no mayor de SESENTA (60) días que caducará automáticamente, salvo que mediare pedido formal del Secretario de lnteligencia o funcionario en quien se haya delegado tal facultad y fuera otorgada nuevamente por el Juez interviniente, o la Cámara respectiva en caso de denegatoria en primera instancia. En este caso se podrá extender el plazo por otros SESENTA (60) días como máximo cuando ello fuera imprescindible para completar la investigación en curso.

ARTICULO 20. Vencidos los plazos establecidos en el artículo precedente, el juez ordenará la iniciación de la causa correspondiente o en caso contrario ordenará, a quien estuviere obligado a hacerlo, la destrucción o borrado de los soportes de las grabaciones, las copias de las intervenciones postales, cablegráficas, de facsímil o cualquier otro elemento que permita acreditar el resultado de aquéllas." (las negritas son nuestras). El artículo 143 del nuevo Código es igual de restrictivo en cuanto al control judicial de las escuchas.

El DNU repite la misma "necesidad y urgencia autocreadas" del otro: "Que el HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN se halla en receso hasta el 1° de marzo de 2016, hecho que impone evitar que las garantías constitucionales enunciadas anteriormente continúen sin protección efectiva, para lo cual resulta menester la adopción de medidas de carácter urgente y excepcional como la que se decide implementar mediante este decreto.

Que, en consecuencia, corresponde a la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN el dictado, a la mayor brevedad posible, de un reglamento que verse sobre las nuevas funciones que por este acto se le otorgan en el que se garanticen los principios arriba reseñados, a cuyo efecto aquél deberá establecer que la dirección de ese organismo se encuentre a cargo de UN (1) juez penal con rango de Juez de Cámara, designado por sorteo, por el plazo de UN (1) año, sin poder ejercer nuevamente tal función hasta transcurrido un período de CINCO (5) años.
" (las negritas son nuestras)

O sea, si el PE convocara a extraordinarias no existiría "necesidad y urgencia", y si dejaran las escuchas donde estaban, no habría peligro para la garantía constitucional porque tienen control judicial, y no hay que esperar que nadie "cree" una estructura nueva al efecto, porque ya existe una que está en funciones. Y en un rasgo de cesarismo a lo Fujimori, Mcri le "tira" las escuchas a la Corte, y le ordena como las tiene que organizar.

Y para peor papelón, la Corte "por acordada" le dice que va "a posponer" el traspaso hasta febrero, porque ahora no puede: flor de "necesidad" y -sobre todo- "urgencia". 

Todos estos atropellos institucionales llevan la firma de Macri, que al parecer la dejó estampada antes de irse a Villa La Angostura, porque los decretos tienen fecha del 24 de diciembre, pero se publicaron recién hoy, aunque hubo en el medio dos ediciones del Boletín Oficial donde no salieron. En todo caso, estas "necesidades y urgencias" justificaban al parecer en mayor medida posponer o suspender las vacaciones presidenciales, que las inundaciones en Concordia para las que se tomó tres o cuatro días.

En el discurso de apertura de su mandato en el Congreso Macri dijo que no habría jueces macristas, pero tal parece que era porque ya lo eran, como los que lo acaban de absolver e toda culpa en la causa por las escuchas ilegales y declarar que no hubo jamás evidencias de que la UCEP (que conducía "Pepín" Rodríguez Simón, el cerebro detrás de todos estos mamarrahos) apaleara a indigentes.

Lo que está claro es que no quiere tampoco -como mínimo- que haya fiscales o defensores que no sean macristas. Por algo será.

¿DE LA SIDE DE BONFATTI A LA DEA DE LIFSCHITZ?


¿Se acuerdan de Sapadaro, el ex gendarme que nombraron en el gobierno de Bonfatti para "monitorear las redes sociales" en busca de "hipótesis de conflicto que planteen riesgos para la seguridad"?

Que pese a eso, no estaba designado en el ministerio de Seguridad (como hubiera correspondido) sino en el de Gobierno y Reforma del Estado; lo que despertó suspicacias sobre cual era en definitivas su verdadero rol, y si no era una especie de "SIDE" disfrazada, o armada de camulina.

Hasta ahora no se supo que será de la vida del amigo Spadaro en el gobierno de Lifschitz., pero como vemos él no perdió tiempo y "reconvirtió" a su gente (sin estructura de personal de planta permanente, llegó a tener 13 asesores de gabinete): ahora no solo pasan a la planta de personal, sino que de golpe son todos expertos en la lucha contra el narcotráfico, el lavado de dinero o el crimen organizado.

¿Serán los famosos "Intocables" de los que hablaba Barletta, o estamos en presencia de una especie de "DEA" santafesina, por fuera de la estructura del Ministerio de Seguridad?

¿Estarán enterados de todo esto Lifschitz y Pullaro?


¿CUANTO DEL GOBIERNO REALMENTE CONTROLA MACRI?


Todos recordamos que uno de los latiguillos de la campaña de "Cambiemos" era preguntarse en tono retórico quien gobernaría verdaderamente el país en el caso de que Scioli ganara las elecciones: los editorialistas de los principales medios lo presentaban con frecuencia como un mero títere de Cristina o de la Cámpora; o un presidente disminuido a priori en sus capacidades efectivas de ejercer el poder en plenitud.

Solo la formidable coraza de impunidad mediática que se ha construido en torno a Macri para protegerlo de todo puede explicar que no se haga ahora la misma pregunta; cuando el flamante presidente ha integrado su equipo de colaboradores con un combo entre amigotes de los negocios, ex compañeros de colegio del Cardenal Newman, y un desembarco masivo de CEO'S de poderosas compañías nacionales y extranjeras en la función pública.

Una combinación que supone problema muchos más complejos que los más que probables y frecuentes conflictos de intereses, situación analizada acá: lo que se está viendo desde el principio del gobierno es un asalto del Estado por personeros del poder económico y mediático; que reconoce solo como antecedentes el desguace menemista post hiperinflación, y la pata civil de la dictadura (con Martínez de Hoz y los "Chicago boys" a la cabeza) tras el golpe del 76'. 

Un asalto que se ejecuta con una premura y voracidad que asusta y preocupa; sea que se lo interprete como la fiel ejecución del programa de gobierno previsto por los ganadores de la elección (aunque no exactamente asumido así por buena parte de sus votantes), o como el desenfrenado intento de los mandantes reales de Macri por aprovechar la primavera electoral y el veranito subsiguiente de tolerancia ciudadana con el nuevo gobierno, para saquear todo lo disponible; mientras dure la oportunidad.

Un rápido repaso del gabinete presidencial dista mucho de la idea de un "equipo compacto", conducido con mano firme por el presidente: el "Milico" Aguad -por ejemplo- se comporta como un grosero mandadero de Magnetto hasta en los más ínfimos y sobreactuados detalles; incluyendo la puesta a disposición de la fuerza pública para cumplir los designios de un grupo empresarial privado. Y Lombardi ha reemplazado de hecho al impresentable Avelluto en la tarea de hacer guiños al cacerolismo revanchista anclado culturalmente en el 55', emprendiéndola a diario contra todo lo que huela a legado simbólico del kirchnerismo. 

Las primeras medidas del ministro de la Producción fueron desmantelar todo el sistema de protección de la industria nacional (como si fuera un CEO de la cámara de importadores), mientras eximía a las empresas de la obligación de informar sobre su estructura de costos, conformación de precios y márgenes de ganancia. Un "piedra libre" para la especulación complementado con la llegada a la Secretaría de Comercio de Miguel Braun (cuya familia es dueña de "La Anónima") para discutir con las grandes cadenas de supermercados las subas de precios, y la continuidad de "Precios Cuidados".

En el loteo del Estado a la Mesa de Enlace le correspondió colocar a uno de los suyos (Buryaile) para instrumentar un combo soñado, que ni Krieger Vasena ni Martínez de Hoz se atrevieron a concederles: eliminación de retenciones, devaluación y apertura total de las exportaciones, sin correlativo compromiso de garantizar el abastecimiento del mercado interno. Y todo eso sin necesidad de cortar rutas, ni amenazar con desabastecer.

Prat Gay y Sturzenegger fueron directamente puestos en sus cargos por los bancos nacionales y extranjeros para garantizar sus negocios, y vaya si lo están haciendo: liberalización de tasas, eliminación del encaje y toda forma de control de capitales, negociaciones para tomar deuda. 

En paralelo, poner a Patricia Bullrich como ministra de Seguridad es una clara señal a las fuerzas de seguridad (uno de los principales bolsones de resistencia a todo avance democrático, junto con el Poder Judicial) de que se manejarán solas; con un lábil "protocolo de la protesta social" que conlleva un guiño explícito para los palazos y las balas de goma, como se pudo ver en el conflicto en Cresta Roja. 

De Garavano en Justicia se puede decir más o menos lo mismo que de Aguad en relación a Clarín: es entregarle el manejo del Poder Judicial a la Asociación de Magistrados que conducen el juez Recondo y el fiscal Sáenz, o rendirse ante la evidencia de que ya lo tenían. Eso sí: Macri les ha dado el guiño para aplastar el único foco de disidencia que tienen hacia el interior de la corporación, que es "Justicia Legítima"; de allí el apriete a Gils Carbó, la modificación del Código Procesal Penal (en el que los jueces ceden poder al Ministerio Público) por DNU, el asalto al Consejo de la Magistratura y el retiro de todos los pliegos de propuestos para cargos en la justicia que cometieron el "error" de pertenecer a la agrupación disidente.

La canciller Malcorra (a la que le acaba de aparecer un muerto en el placard de su paso por la ONU, muy difícil de disimular) ha sido puesta directamente por los sectores del poder de EEUU, sea el Departamento de Estado (sin cuya anuencia es imposible escalar tan alto en la burocracia de la ONU) o peor aun: los fondos buitres que financian buena parte de las campañas de los sectores más recalcitrantes de la derecha republicana. De allí que haya colocado en primer lugar en su agenda cuestiones que son prioridades de la política exterior de los EEUU, pero no de la nuestra: el reclamo por Leopoldo López a Venezuela (hasta el mismo Capriles lo califica hoy de sedicioso y golpista) y las negociaciones para ingresar a los TTP y la Alianza del Pacífico. 

Y en medio de todo Macri, sobreactuando los "gestos de autoridad", pero por debajo de esa gestualidad hay un presidente siempre ausente, por arriba o por detrás de los problemas: ni siquiera dio el presente en el anuncio del fin del "cepo" (medida cara a los afectos de sus votantes, si las hubo); y pasó de ir raudo a bailar chamamé a Corrientes tras anunciar la eliminación de las retenciones y la baja de las de la soja, a tomarse tres días enteros de "focus group" para decidir si daba el presente en Concordia, en medio de las inundaciones.

Algo de todo esto -la porosidad de Macri a cuanta demanda corporativa ande suelta- entrevió "La Nación" pero se excedió en su brutalidad, al colar su ya famoso editorial reclamando el fin de los juicios y la impunidad para los genocidas, al día siguiente del triunfo de "Cambiemos" en el balotaje.

Macri es hasta aquí un presidente con el modelo Menem de gestión (delegando los asuntos de Estado en el "equipo", aunque no en un super-ministro) y más preocupado por afirmar la imagen distendida que construyó en la campaña; al que -sin embargo, y si se presta atención- se lo nota chinchudo y contrariado cuando la realidad se resiste a sus deseos.

Así estaba en la cumbre del Mercosur cuando su planteo sobre Venezuela quedó en solitario y la canciller venezolana le paró el carro, y así se lo vio también en Entre Ríos, cuando los saludos de rigor por la visita dieron paso a los pedidos concretos de ayuda; como si estuviera enojado con el hecho de que en plena luna de miel con los electores, la que no le permite disfrutarla (al igual que sus vacaciones) es la realidad. 

La política (toda política, aun una de derecha explícita como la que representa Macri) reclama liderazgos concretos y reales, hacia el interior de las estructuras del Estado, pero por sobre todas las cosas, hacia la complejidad de la sociedad que tiene que gobernar; arbitrando en sus conflictos y tratando de darles cauce.

No pensemos ya en el conflicto de clases tradicional entre el capital y el trabajo (en el que podemos tener una idea clara sobre el lado en el que se colocará Macri), sino en como laudará -y si tiene la capacidad de hacerlo- en la incipiente puja a mediano y largo plazo por el valor final del dólar (variable clave si las hay) que ya se avizora; entre los bancos que apuestan a los pìngües negocios que les genera el alza de tasas, la valorización de los derivados financieros y la toma de endeudamiento externo en los valores actuales del billete por un lado; y los grandes grupos exportadores que reclaman un dólar más alto aun para no "perder competitividad", por el otro.

Una puja en la que ambos extremos amenazan llevarse puestos la actividad, el empleo y los salarios para conseguir sus objetivos; consecuencias a las que aun un gobierno de derecha debería prestarles atención, si desea transcurrir en paz su mandato y perdurar más allá; demostrando que lo del 22 de noviembre no fue una golondrina que no hizo verano.

Porque aun creyendo en "la mano invisible del mercado" como cree Macri (o al menos eso dice, aunque los negocios familiares indiquen lo contrario), nadie puede permanecer ausente cuando hay mas de una mano, pugnando por llevarse todo.

¿OTRO FEDERICO EL BREVE?



A través de ésta nota de Néstor Espósito en Tiempo Argentino de ayer nos enteramos que la Corte Suprema de Justicia confirmó el procesamiento y embargo de bienes del actual presidente del Banco Central Federico Sturzenegger, como partícipe necesario en el delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública. 

Como recuerda el artículo, la causa tiene que ver con el denominado "Megacanje" de deuda efectuado durante el gobierno de De La Rúa, y la acusación no era por la decisión de canjear un conjunto de bonos de la deuda por otros nuevos, sino porque en la operación se benefició a determinados bancos y banqueros "amigos".

Al igual que el resto del actual directorio de Banco Central, Sturzenegger fue designado por Macri "en comisión" por encontrarse el Congreso en receso y porque el propio Macri ha decidido no convocarlo a extraordinarias, y enviar los pliegos de  los cargos que requieren acuerdo del Senado; como sería el caso. Es decir exactamente el mismo modus operandi que el utilizado en el caso de los designados en la propia Corte Suprema.

La causa había llegado al máximo tribunal después que en instancias inferiores se decidiera el sobreseimiento de Sturzenegger por prescripción; y la decisión fuera apelada por el fiscal Moldes: sí, uno de los principales promotores de la "marcha de los paraguas", y por ende insospechado de kirchnerismo, o de responder a las directivas de Alejandra Gils Carbó.

Como dijimos, está pendiente de acuerdo del Senado el nombramiento "en comisión" de Stuzenegger y del resto del directorio, y en algún momento Macri debería remitirlos al Congreso, a menos que aspire a que el ex funcionario de Cavallo durante el gobierno de la Alianza solo dure en sus funciones hasta el 30 de noviembre del año que viene (fin del próximo período ordinario del Congreso que comienza el 1º de marzo).

Y mientras tanto haga el trabajo sucio: levantar el cepo (para lo cual las decisiones del Central fueron claves), autorizar la suba de tasas a los bancos eliminando todo tipo de restricciones o topes (y posibilitándoles así un fabuloso negocio, ver acá), y volver a endeudarnos con operaciones oscuras como la analizada acá; que tiene tufillo a otro negociado como fue el "blindaje". 

De cualquier manera nos permitimos reflexionar sobre si el hecho de que el presidente del Banco Central designado "en comisión" esté procesado por ese delito, cometido en esas circunstancias (negociaciones vinculadas a la deuda externa) y confirmado el procesamiento por el máximo tribunal del país no son motivos más que suficientes para que -llegado el caso de que Macri envíe su pliego al Senado pidiendo el acuerdo- sea rechazado de plano; con sobrados fundamentos.

¿O los altos estándares de nuestros republicanos en la materia solo regían para Boudou, o solo rigen para Echegaray, al que le impiden asumir en la Auditoría General "porque tiene causas pendientes" cuando ni siquiera está procesado en ninguna?

COMO HACER FRENTE A LO QUE SE VIENE, QUE YA ESTÁ ENTRE NOSOTROS


La velocidad con la que avanza la restauración conservadora en marcha en el país fuerza a poner el acento en la crítica al gobierno de Macri, dejando quizás de lado mirar para adentro para otro momento; pero en la política real las cosas no son tan sencillas, ni tan fáciles de separar en etapas sucesivas.

De hecho, el necesario proceso de catarsis y autocrítica hacia el interior de todos los sectores que conformaron la coalición que apoyó -con sus más y con sus menos- los doce años de la experiencia kirchnerista es parte inescindible de la construcción a futuro de la organización necesaria no solo para resistir esa ofensiva que ya se está desplegando, sino generar una alternativa política en la cual la gente pueda depositar su confianza en el próximo turno electoral.

Claro que las elecciones legislativas del 2017 están demasiado lejos, al menos medidas en los mismos términos de la velocidad con que el neoliberalismo viene desplegando sus políticas; pero mucho más cercanas -en cambio- aparecen las elecciones de la conducción nacional del PJ en el primer semestre del año que viene, donde se empezará a dirimir la puja por el liderazgo de la principal fuerza opositora, y seguro campo de disputa entre las tendencias “colaboracionistas” con el gobierno de Macri, o las que perfilen una oposición dura a sus políticas.

Porque como se ha dicho tantas veces -la última de ellas, Guillermo Moreno en su reaparición pública- que con el peronismo solo no alcanza para eso, pero que sin él, los intentos de vertebrar una oposición a la restauración conservadora serán inocuos; por falta de volumen social y consecuente representatividad electoral. Y en las internas del peronismo (a diferencia de las PASO para elegir candidatos) solo votan los afiliados, para que se entienda.

La recomposición del PJ y del conjunto de fuerzas políticas y sociales que acompañaron los grandes trazos de las políticas del kirchnerismo deberá hacerse por fuerza de los acontecimientos en un contexto sumamente adverso, y con otras circunstancias de liderazgo; no solo porque está por verse aun que rol decidirá jugar Cristina, sino porque ese aspecto (el del liderazgo) será también parte de la discusión, nos guste o no.

O en todo caso y como parte de la necesaria autocrítica, también entran en revisión los métodos de construcción política y de conducción del conjunto del dispositivo; en paralelo con las cuestiones estrictamente inherentes a la gestión de gobierno (en especial en el segundo mandato de CFK) que sin dudas influyeron en la derrota electoral en el balotaje a manos de Macri.

Lo real es que -quieran impulsarla o no las instancias institucionales- la autocrítica está a la orden del día en el fuero íntimo de cada peronista/kirchnerista (todos hemos hecho seguramente nuestra propia composición de lugar al respecto) y en las reuniones entre compañeros; pero por la fuerza gravitacional de la organización, la que verdaderamente terminará importando es la que hagan quienes vayan a conducir este espacio político; y es de esperar que al hacerla saquen las conclusiones correctas, y actúen en consecuencia.

Dicho de otro modo: si los errores del kirchnerismo se reducen a una cuestión de métodos o la necesidad de una mayor prolijidad en las formas o en el manejo de ciertas conflictividades, o aun al sistema de organización y construcción política y de toma de decisiones y su comunicación, la respuesta con la que se salga de la autocrítica será una.

Si por el contrario la autocrítica alcanza al núcleo duro de las políticas desplegadas en los gobiernos de Néstor y Cristina (aun admitiendo por nuestra parte que los instrumentos de ejecución circunstanciales son discutibles, adaptables y revisables, de modo permanente) y los objetivos troncales del proyecto puesto en marcha en el país aquél 25 de marzo del 2003, la cuestión será muy otra.

Con Macri en el gobierno y en acción ya se está viendo donde quedó aquélla promesa de “mantener lo bueno y cambiar lo malo”. Pues bien, del mismo modo hay quienes hasta ayer estaban fronteras adentro del proyecto conducido por Cristina -en especial en el peronismo- y hoy empiezan a sentirse casi como aliviados porque finalizó una etapa de “anormalidad”; en la que el PJ fue conducido por una fuerza invasora extraña, y una vez librado de ella, puede volver a los cauces de la racionalidad, buscando su lugar en la pax macrista.

En paralelo, hay expresiones multitudinarias de gente que gana los espacios públicos tratando de hacer explícito su rechazo a las políticas del gobierno, y evitar así lo que los medios hegemónicos tratan de instalar: un supuesto clima de “total normalidad”, en el que el conjunto de la sociedad no solo se resigna a las políticas que Macri y su administración vienen desplegando, sino que las acompaña con entusiasmo.

Tales expresiones de movilización popular no dejan de ser valiosas en ese exacto punto: demostrar que no todos comparten el entusiasmo por la “revolución de la alegría”. Pero para adquirir un mayor volumen político que el de la mera expresión de disconformidad deben traducirse en llenar de ese entusiasmo y fervor ciudadano los espacios institucionales desde los que debe darse la pelea de ahora en más; además de evitar el riesgo de caer en una suerte de endogamia reiterativa, en la que nos estemos diciendo las cosas siempre entre nosotros mismos; cuando lo que el momento reclama es abrirse al “afuera”.

Esos espacios institucionales tienen por cierto sus propias complejidades y dificultades: el FPV poco puede hacer para oponer su condición de primera minoría legislativa para oponerse a la lluvia de decretazos, si Macri persiste en tener cerrado el Congreso hasta marzo; y si su plan económico ya empezó a descargar el peso del ajuste sobre las espaldas de los trabajadores, la respuesta organizada debe provenir en primer lugar de las organizaciones sindicales; fragmentadas y divididas, deslegitimadas socialmente y oscilando entre un puñado de demandas que no comprenden al conjunto de sus representados (como los reclamos por Ganancias), o solo interesan a sus dirigentes; como el manejo de los fondos de las obras sociales.

Aun así ese aspecto de la cuestión (tender puentes hacia el mundo sindical, porque es en la defensa del empleo y el salario donde estará el corazón de la disputa con las políticas neoliberales en curso) es una enorme deuda pendiente del kirchnerismo; que nunca terminó de articular una política clara para el sector, aunque haya consagrado beneficios objetivos para sus representados, los trabajadores. Empezando precisamente por el empleo y el salario como variables centrales de la política económica.

Y es que toda autocrítica sobre lo que ha pasado, así como toda discusión sobre lo que vendrá hacia el interior del dispositivo FPV/PJ (organización, encuadramientos, liderazgo) debe encauzarse desde la verdadera divisoria de aguas: entre los que están a favor del ajuste en marcha y sus seguras ampliaciones; y los que están decididamente en su contra.

Definido eso -que define a su vez que modelo de país se defiende, y a que sectores se aspira a presentar políticamente- las demás cuestiones vienen por añadidura.

domingo, 27 de diciembre de 2015

PARA QUE NO DIGAN QUE NADIE PIENSA EN LOS POBRES PICHICHOS


ESTREMECEDOR


Como si no bastara con el despliegue de un plan económico que implicó en lo inmediato una brutal transferencia de ingresos a favor de los sectores más concentrados de la economía, sin ninguna compensación a las clases populares; salvo la asombrosa cifra de 400 pesos para los beneficiarios de la AUH y la jubilación mínima.

Como si no fuera suficiente con el desembarco de esos mismos grupos concentrados para copar las estructuras del Estado y ponerlas a su servicio, y con el anuncio de nuevas medidas clásicas de un ajuste tradicional, como el aumento a las tarifas de los servicios públicos.

Como si no les hubiera bastado con una blitzkrieg de “gestos de autoridad” para “demostrar que no necesitan pedirle permiso a nadie para gobernar”, atropellando una ley diferente o una institución cada día, empezando por el Congreso y la propia Corte Suprema de Justicia.

Como si no alcanzara con haber anunciado una brumosa “emergencia en seguridad” cuyos alcances aun hoy desconocemos (pero suponemos conferirá carta blanca para la “mano dura” y las compras sospechosas), o un “protocolo de la protesta social” cuyos efectos ya pudieron verse en el conflicto de los trabajadores de Cresta Roja.

O como si no fuera inquietante para el registro de la memoria histórica la reaparición de un lenguaje y métodos de acción de evocación castrense, como la “intervención” y la ocupación por la fuerza pública de un edificio para desalojar a los allí estaban por su condición de “militantes”.

Como si todo eso –que corresponde estrictamente a las acciones del propio gobierno de Macri- fuera poco, se despliegan en paralelo un conjunto de hechos que son todo menos casual, en los que es inevitable no ver las garras de un poder mafioso que excede al del Estado; pero que ha condicionado a todos los gobiernos.

Ayer comentábamos acá el caso de la presunta aparición de la nieta de “Chicha” Mariani, y lo que nosotros conjeturábamos -a esta altura casi estaríamos en condiciones de aseverarlo- se trata de una cada vez menos solapada tentativa de minar la credibilidad de Abuelas y del Banco Nacional de Datos Genéticos; con vistas al desenlace de la causa de los hijos de la dueña de Clarín.

Y hoy nos desayunamos con la noticia de la ¿fuga? de una cárcel bonaerense de los hermanos Lanatta, elevado uno de ellos a la categoría de estrella televisiva en plena campaña electoral de cara a los comicios de éste año; para implicar directamente a Aníbal Fernández como autor ideológico del triple crimen de General Rodríguez.

Acá Oscar Cuervo en su blog hace una ajustada secuencia de los hechos, y de sus probables implicancias, todas ellas inquietantes; y Vidal (la Heidi de la campaña electoral) anuncia la remoción de la cúpula del Servicio Penitenciario bonaerense, la misma que funcionaba con el gobierno de Scioli y ella ratificó, y la misma que le permitió a Lanata (con una sola t) entrevistar al hoy prófugo en la cárcel; como parte de la operación contra Aníbal.

Mientras tanto el multimedios (al que en un rapto de lucidez Luis D’Elía calificó alguna vez como “una pistola puesta en la cabeza de la democracia”) pretende que creamos que la fuga es un “vuelto” de los penitenciarios bonaerenses, por la “emergencia carcelaria” que iba a declarar Vidal; como si las cárceles de la provincia no estuvieran hace años en emergencia. O como si con la fuga de Lanatta (¿aparecerá muerto en circunstancias sospechosas tal vez?) tuviéramos que ganar nosotros (dado qye ya embarró en campaña a nuestro candidato a gobernador), que ellos.

Incluso exculpando al gobierno de Vidal -y por carácter transitivo al de Macri- de toda responsabilidad en la fuga, las posibles conclusiones del episodio no son menos inquietantes; sino más bien lo contrario.

Porque como decíamos al principio, ya es bastante problemático organizarse para enfrentar un programa de gobierno que se avizora nefasto (confirmando los peores pronósticos de la campaña) y logra colocar tras de sí a un formidable bloque de poder (como que ese programa expresa cabalmente sus intereses), como para además ponerse a pensar que tipo de operaciones tendrá en la manga ese poder oculto y paralelo, de lo que a diario se está revelando como un verdadero “gobierno en las sombras”.

Ojo: un “gobierno en las sombras” al cual el gobierno formal -por decisión del propio Macri- ha decidido uncir sus destinos desde el principio y aun antes, desde la gestación de su candidatura y la campaña electoral. Un apoyo que puede terminar costándole caro, más tarde o más temprano.

Y cuya influencia sobre las percepciones sociales y las opciones electorales –siempre sujeta a discusión teórica- no debe hacernos perder de vista que donde más influyen es en las instituciones del Estado; como se puede comprobar en estos días con múltiples ejemplos.

Un poder “detrás del trono” de tintes mafiosos, cuyos tiempos parecen ser más urgentes, y cuyo apetito por avanzar en la reconquista o consolidación de posiciones se está revelando voraz, dispuesto a devorarse todo sin dejar ni las migas; como se está viendo en los avances sobre la justicia y las instituciones en los casos de Papel Prensa y la ley de medios.

Es como si supieran o supusieran -como vaticinó fallidamente Escribano en el 2003- que el gobierno de Macri no estuviera destinado a durar mucho tiempo; o agotará rápidamente su luna de miel con la sociedad, a partir de las medidas (fundamentalmente en el campo económico) que ya está desplegando, y las que vendrán después. 

Y en consecuencia hay que apresurarse a atar todos los cabos que dejaron sueltos, y borrar los rastros de toda operación emprendida. De ser así, que ellos sepan cosas que nosotros no sobre lo que se viene, no deja de aportar para el cuadro sea aun más estremecedor e inquietante.