viernes, 31 de agosto de 2018

LAS FRASES DEL MES


1. "No me parece mal que para usar los baños en Constitución haya que acceder con la SUBE: el que quiera mear o cagar gratis, que se vaya a Cuba." (Fernando Niembro)

2. "Yo como un boludo haciendo pozos por media Patagonia con la retroexcavadora, y al final estaba todo anotado en el cuaderno de un remisero." (Guillermo Marijuan)

3. ¿Cómo que metieron presa a gente por fotocopias? ¡Basta de perseguir a los luchadores sociales de los centros de estudiantes!" (Nicolás Del Caño)

4. "Se que Cristina y Moyano se reunieron para planificar su venganza contra mí, pero no les tengo miedo." (Luis Majul)

5. "Quiero desmentir que los explosivos del atentado contra Maduro se hayan lanzado desde el dron de Infobae." (Daniel Hadad)

6. "Y después me discuten que la nueva derecha latinoamericana no es moderna: fíjense que el atentado contra Maduro lo cometieron usando un dron." (José Natanson)

7. "Estoy ofendidísimo con Angelo, no puede ser que haya puesto plata en la campaña de Scioli y cuando yo le pedí para la mí, me largó duro." (Mauricio Macri)

8. "Lo de los cinco años de prisión a Boudou, fue idea de Macri. Lo de los diez meses, de Durán Barba" (Pablo Bertuzzi)

9. "Yo le advertí a la vicepresidenta que terminara el debate a las 22, porque a esa hora termina el horario de protección del manifestante, y de ahí en más no podía garantizar que no empecemos a los palazos." (Patricia Bullrich)

10. "Reconozco que tengo cierto talento literario, pero "Cuadernos de la cárcel" no lo escribí yo, fue Antonio Gramsci." (Oscar Centeno)

11. "Si tantos empresarios se arrepienten, yo también: tendría que haber abortado a Mauricio." (Franco Macri)

12. "Voy a ir a declarar a lo del juez Bonadío para dejar en claro que el primer arrepentido del kirchnerismo fui yo." (Sergio Massa)

13. "¿A quién no le pasó lo de Centeno, de estar por empezar a hacer el asado y darse cuenta de que no tiene nada para prender el fuego?" (Carlos Stornelli)

14. "La urgencia en allanar el edificio donde está el departamento de la  doctora Kirchner es porque tuvimos información de que estaban levantando el parquet del piso para hacer un asado, y abajo estaba el PBI robado." (Claudio Bonadío)

15. "Con razón Víctor Santamaría, el del SUTERH, tiene una causa por lavado de dinero: me cuentan fuentes del juzgado de Bonadío que cuando entraron a allanar el edificio de Cristina había una mugre bárbara, aunque cobran unas expensas carísimas." (Luis Majul)

16. "Si a mí me tocara hacer el allanamiento del departamento de la doctora Kirchner, subo con la retroexcavadora hasta el quinto piso, sin dudarlo." (Guillermo Marijuan)

17. "Es cierto que presenté un proyecto sobre educación sexual en las escuelas, pero no tengo nada que ver con los talleres de masturbación de los que habló Gisella Barreto." (Martín Lousteau)

18. "Tengo información de que cuando se quebró, Goycoechea confesó que los penales de Italia 90' los atajó de puro ojete." (Alejandro Fantino)

19. "Los arrepentidos de haberlo votado al ingeniero Macri no se tienen que dirigir a mi juzgado, sino a la Casa Rosada, o en su defecto a la Cámara Nacional Electoral." (Claudio Bonadío)

20. "Yo uso la metáfora del flan para ejemplificar cosas que no hay para todos, y el presidente sube una foto comiendo flan, él solo y sin convidar; un poco un pelotudo me siento, para que voy a mentir." (Alfredo Casero)

21. "Hasta ahora con la línea que habilitamos para aportar datos sobre la corrupción kirchnerista no hemos tenido grandes avances, pero nos brindaron pistas firmes sobre el asesinato de Kennedy, el cadáver de Jimmy Hoffa y la responsabilidad de Cristina en ambas muertes.". (Patricia Bullrich)

22. "No creo que sea una mala noticia que como consecuencia de la causa de los cuadernos las acciones de las empresas argentinas se estén yendo a pique: es una oportunidad para comprarlas baratas, yo ya lo hablé con los que administran mi fideicomiso ciego para que la aprovechen." (Mauricio Macri)

23. "Quien me manda a decirle a la yegua ésta que se dirigiera a mí, apenas pudo me tiró lo de los bolsos con plata." (Gabriela Michetti)

24. "Los allanamientos a los domicilios de la senadora Kirchner fueron infructuosos en cuanto al hallazgo del PBI robado, y quiero desmentir esas presuntas fotos mías con lencería fina que andan circulando por las redes." (Claudio Bonadío)

25. "Quiero desmentir que estemos ofreciendo una recompensa a los que puedan aportar datos sobre el paradero del Plan Belgrano y el rabino Bergman." (Patricia Bullrich)

26. "Para la próxima marcha tendrán que pensar en otros carteles, porque en la última decían "No somos boludos", pero ninguno entendió como era lo del flan." (Alfredo Casero)

27. "Etchecolatz pidió por su cuenta la reincorporación a la bonaerense, es falso que nosotros le hayamos ofrecido la jefatura." (María Eugenia Vidal)

28. "La Argentina no está al borde del default: para el caso que las gestiones del presidente en Wall Street y el Departamento del Tesoro no tengan éxito, confiamos en que el doctor Bonadío recuperará el PBI robado por el kirchnerismo." (Nicolás Dujovne)

29. "A mí me pidieron que secuestrara la banda kirchnerista, al bastón me lo llevé por las dudas." (Claudio Bonadío)

30. "Lo de Bonadío más que alllanamientos ya son entraderas." (Aníbal Fernández

31. "Para mí la única forma de frenar la corrida es que renuncie Macri y asuma Michetti." (Guillermo Moreno)

¡ATENTO MACAYA!


Varios veces hemos dicho acá que los grandes grupos económicos del país han medrado históricamente con las crisis económicas del país, en especial cuando se reconducen en crisis institucionales: es en la situaciones de excepcionalidad en ese plano cuando han aprovechado la oportunidad para obtener beneficios extraordinarios, a costa del grueso de los argentinos.

Pasó con las dictaduras militares (de las que fueron gestores y partícipes principales) y con sus salidas del poder en transiciones democráticas apresuradas o condicionadas (por ellos, más todavía que por el subsistente poder militar), y pasó también con los gobiernos democráticos; a través de lo que se dieron en llamar los “golpes de mercado”.

Mega-devaluaciones, crisis del sector externo, defáults, hiperinflaciones, corridas bancarias fueron escenarios en los que las grandes mayorías populares y buena parte incluso del propio sector empresario salía perdiendo, mientras la cúpula del poder económico no solo conservaba sus privilegios, sino que los acrecentaba.

En los estertores de la última dictadura les estatizaron sus deudas a través de los seguros de cambio pergeñados por Cavallo desde el Banco Central, y ya en democracia alentaron el terror hiperinflacionario para luego hacer socialmente aceptable la “cirugía mayor” del menemismo para desguazar el Estado y quedarse con sus pedazos participando de las privatizaciones, y liquidar buena parte del estado de bienestar del primer peronismo.

Y finalmente en la última gran crisis, la del 2001 con el estallido de la convertibilidad, consiguieron la “ley de bienes culturales” y la pesificación de sus deudas en dólares, cargando el Estado con el costo de su licuación, al tener que compensar a los bancos.

Dentro de esa cúpula empresaria sobresalió -en todas esas coyunturas, y en otras- el grupo Clarín, por su capacidad para exprimir al máximo el poder extorsivo de sus medios y empresas, que también obtuvo bajo esas condiciones: allí están si no Papel Prensa, radio Mitre, TN o Canal 13 para comprobarlo.

Precisamente una de sus principales inquinas contra el kirchnerismo en general y contra Cristina en particular, es que no hayan abandonado el gobierno en medio de una mega-crisis, en la que podrían haber pescado beneficios en el río revuelto del terremoto económico e institucional.

Pero decíamos que no son los únicos, y de hecho se cuentan entre los promotores iniciales de la creación de la AEA (Asociación Empresaria Argentina), el “club” de empresas más poderoso del país, por lejos.

Un club cuyos miembros apostaron en su mayoría al gobierno de Macri (aunque algunos hayan puesto fichas a Massa en el 2015), pero que como consecuencia del modelo de acumulación que éste lleva adelante y la conjunción de factores de orden externo contra los que “Cambiemos” dejó indefenso al país con sus medidas, también están atravesando problemas.

Por allí anda Techint jaqueado por el combo de la devaluación y las esquirlas del cuadernogate” viendo caer en picada sus acciones, y sometido a ofertas de adquisición de empresas norteamericanas en la Bolsa de Nueva York.

Y como cuenta esta nota de Diario Bae a la cual corresponde la imagen de apertura, por allí andan también otros connotados miembros de la AEA como Arcor (que registra pérdidas en sus balances por primera vez en su historia), y las recientemente fusionadas Telecom. y Cablevisión, las dos empresas con las que el grupo Clarín consolidó su hegemonía en el mercado de las comunicaciones.

Ambas empresas (al igual que Arcor) vieron afectados los resultados de sus balances por grandes pérdidas derivadas de haber contraído abultado endeudamiento en dólares, como consecuencia de la corrida cambiaria que llega ya cuatro largos meses y nada indica que se vaya a detener en lo inmediato, sino más bien lo contrario.

Les está pasando más o menos lo mismo que al gobierno de Macri, que ve crecer el fantasma del defáult conforme el ritmo de la depreciación del peso aumenta el peso proporcional de los servicios de la deuda sobre las cuentas públicas, porque se necesitan cada vez más pesos para comprar los mismos dólares, que a su vez son cada día más escasos.

No se le escapa a nadie que un evento de tamaña magnitud como un defáult o una crisis terminal del sector externo, sumado a los ya graves deterioros sociales y del entramado productivo que han generado las políticas de Macri, podría acelerar los tiempos de un proceso de descomposición institucional, con imprevisible final.

Justo -pero justo, vean- el tipo de escenarios en que estos grandes grupos económicos pueden aprovechar para colar demandas ante el Estado, que les resuelvan sus problemas, como por ejemplo otra “estatización” de pasivos empresarios como en los estertores de la dictadura, u otra “licuación” por vía de pesificación, como en la caída del gobierno de la anterior Alianza.

Ni hablar si esos grandes grupos económicos tienen (como Clarín) bocas de fuego mediática desde la que disparar metralla para erosionar a un gobierno del que hasta hoy son soportes decisivos dándole blindaje mediático; con tal de conseguir sus objetivos. Habrá que estar atentos, algo ya se vio con la amplia cobertura que le dieron a la marcha contra los recortes al presupuesto universitario de ayer.

OJO CON LA SEGUNDAS MARCAS


Una de las cosas más notables de la aceleración de la crisis del macrismo es como los "opositores responsables dadores voluntarios de gobernabilidad" tratan de hacerse los boludos como perro que volteó la olla, y silban bajito mirando para otro lado como si no tuvieran nada que ver.

Peor aun: se ofrecen como alternativa para salir de la crisis: desde Pichetto al reaparecido Massa, pasando por Duhalde, el Tony Sorete de Lavagna, todos dicen tener un plan bajo el brazo para capear la tormenta; que en buena medida ellos mismos contribuyeron a crear respaldando medidas cruciales del gobierno que llevaron a ella, como el acuerdo con los fondos buitres, el levantamiento del "cepo" o la eliminación de las retenciones.

Como si estuviéramos en 2002 y no hubiera pasado el kirchnerismo en el medio (a cuya desaparición también quisieron contribuir a fuerza de carpetazos judiciales, apoyando la "ley del arrepentido", la "extinción de dominio" y el desafuero de De Vido) aparecen ahora para ofrecerse como la oxigenación política a una crisis que parece no encontrar salida, luego de que el macrismo hiciera el trabajo sucio de licuar los salarios y jubilaciones con la megadevaluación; como pasó entonces, pero peor.

Y el grado de caradurez de algunos planteos que hacen sorprende. Al respecto, leíamos en El Cronista que los gobernadores del PJ se “subirían” al plan elaborado por Pichetto y su equipo de economistas (Miguel Peirano, “Sanguchito” Bossio, Osvaldo Giordano y Marcos Lavagna) para mejorar los ingresos de las provincias, y poder evitar de ese modo hacer un ajuste como el que les está exigiendo la nación.

El plan consiste en una serie de puntos para mejorar los ingresos del estado nacional, y por carácter transitivo, los de las provincias, vía coparticipación. Las medidas propuestas serían las siguientes:

1) Restituir la alícuota del 1 % del impuesto a los Bienes Personales para las cuentas, sociedades e inmuebles ubicados en el exterior.

2) Restituir la alícuota del 1 % de Bienes Personales para las participaciones en sociedades, tanto en el país como en el exterior.

3) Suspender la baja de la alícuota de Ganancias del 35 al 30 % para las empresas, que empezaría a regir el próximo año.

4) Suspender el ajuste por inflación de los balances empresarios, para el pago de Ganancias.

5) Suspender la baja de aportes patronales para las empresas en general, y para las entidades financieras en particular.

Las medidas señaladas en los puntos 1) y 2) sobre las que Pichetto propone dar marcha atrás fueron aprobadas por la Ley 27.260 aprobada en julio de 2016, que estableció el blanqueo de capitales.

Las medidas señaladas en los puntos 3), 4) y 5) que Pichetto propone suspender fueron establecidas en la reforma tributaria aprobada por la Ley 27.430, aprobada en diciembre del año pasado.

Ambas leyes no podrían haberse sancionado sin el apoyo decisivo de Pichetto y su bloque de senadores (que responden a los gobernadores del PJ), del bloque de “Sanguchito” Bossio que es su espejo en Diputados, y del bloque que responde a Sertgio Massa y que integra -entre otros- Marcos Lavagna.

La segunda ley (la reforma tributaria de fines del año pasado) es consecuencia directa del pacto fiscal que firmaron los gobernadores con Macri, que la contemplaba expresamente.

Todos ellos votaron a favor ambas leyes, pero ahora están proponiendo tumbarlas, como proponían cuando se discutieron en el Congreso los legisladores de los bloques del FPV/PJ en ambas Cámaras. Unos auténticos visionarios los tipos. 

Eso sí: nada de proponer volver a las retenciones, reponer las restricciones a la compra y venta de divisas, los controles al movimiento de capitales, la pesificación de las tarifas o reponer la obligación de los exportadores de liquidar las divisas, con eso no se jode: donde se come no se manicurea. Tuits relacionados:

jueves, 30 de agosto de 2018

TWEETS POLÉMICOS


FIN DE LA NUBE DE PEDOS


Ayer mientras el dólar se disparaba a las nubes luego del spot de Macri "para tranquilizar a los mercados", la escandinava Legislatura santafesina lograba aislarse de la agobiarse coyuntura para discutir en su Cámara de Diputados uno de los temas que realmente desvelan al hombre y la mujer comunes de la calle: la reforma de la Constitución provincial (?).

La sesión especial había sido pedida por el bloque del oficialista Frente Progresista, para votar sobre tables el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo declarando la necesidad de la reforma, que estaba en las comisiones, sin despacho de casi ninguna de ellas.

Lifschitz creyó que así le marcaba la cancha a la oposición, u obtendría una victoria simbólica develando que el propósito de tumbar el proyecto era frenar su reelección, porque le temen como candidato; lo cual es un contrasentido en sí mismo, porque el propio gobernador fue el que se encargó de decir por todos lados que el objetivo de la reforma no era su reelección, para terminar blanqueando que sí lo era, horas antes de la votación.

La cosa no le salió bien: con la presencia de todos los diputados en sus bancas y bajo la presidencia de Bonfatti, la Cámara rechazó el proyecto por 25 votos contra 24, por lo cual no podrá volver a presentarse hasta después del 1º de mayo del año que viene, conforme a lo dispuesto por el artículo 58 de la propia Constitución provincial. 

Para entonces  las PASO provinciales estarán prácticamente encima y será casi imposible volver a intentar la reforma, más con reelección incluida. Así las cosas, algo nos dice que Lifschitz perderá súbitamente interés en el tema.

Y hablando de Lifschitz: el argumento del temor opositor a su arrolladora figura electoral en las elecciones del año que viene por el extraordinario gobierno que estaría haciendo, parece olvidar que hubo elecciones en la provincia el año pasado, el gobernador se puso al hombro la campaña del Frente Progresista poniendo a dedo al cabeza de lista (Luis Contiggiani, entonces su ministro de Producción), y la cosa terminó en una estrepitoso fracaso; con la lista oficialista apenas arañando el 14 % de los votos y metiendo en el Congreso sólo a Contiggiani, que para colmo de males se le paró de manos al propio socialismo en la discusión por la legalización del aborto, votando en contra.

Antes y después de eso, el gobernador no paró de hilvanar fracasos políticos: no logró que el gobierno nacional le diera al menos un cronograma y una forma de pago aceptables para la deuda que tiene con la provincia luego del fallo de la Corte Suprema de Justicia, ni tampoco que le financien el déficit de la Caja de Jubilaciones (que sigue trepando); ni siquiera habiendo firmado el pacto fiscal que disparó la reforma previsional en la nación, y haciéndolo aprobar por la Legislatura (contra la opinión de los gremios estatales), a tambor batiente, entre gallos y medianoche y sin debate. Y con escasísimo sentido de la oportunidad, solicitó y obtuvo la autorización de la Legislatura para endeudar a la provincia (que tiene el 99 % de su deuda nominada en divisas) en 500 millones de dólares, en plena corrida cambiaria.

Decíamos que Lifschitz hizo aprobar el pacto fiscal a los pechazos, como quiso sacar la reforma constitucional que naufragó ayer. Curioso: los fanáticos del republicanismo y la alternancia, para evitar caer en las tentaciones del hegemonismo populista, quemaron todas las naves para conseguir la reelección del gobernador; un objetivo que no tenía apoyos irrestrictos ni siquiera en el propio socialismo: no es un secreto para nadie que Bonfatti lo miraba como un límite a sus aspiraciones de volver a ser candidato a la Casa Gris, y que terminó acompañando la idea cuando sabía que igual no conseguían los dos tercios de los votos que exige la Constitución para su reforma.

Más curiosidades: los cultores del diálogo en la búsqueda de consensos, que dicen encarnar "una alternativa progresista" frente "al lado conservador de la vida", para "oponerse a la derecha", estuvieron hasta último momento (reunión secreta o no anunciada de Lifschitz con Marcos Peña hace unos días) negociando "dormir" los reclamos provinciales de fondos a la nación, a cambio de que los diputados provinciales de "Cambiemos" levantaran sus manitos apoyando la reforma; pero no se hicieron tiempo -nunca, en todo este tiempo- para recibir a las autoridades formales del Partido Justicialista (al fin y al cabo, la principal fuerza opositora, por responsabilidades institucionales) para discutir con ellos el proyecto de reforma. Prefirieron esperar hasta último momento que su rosca con los senadores de la Fapnelco dividiera los votos del PJ, y les diera la llave de la reforma.

Como sea, el caprichito de Lifschitz quedó sepultado ayer, y el gobernador no tendrá más remedio que ceder a la realidad, y reorientar sus energías a los muchos problemas que la provincia tiene, y que dejó de atender por dedicarse al sueño reformista: las balaceras a jueces y fiscales en Rosario sin que el Estado pueda garantizar su seguridad (al mismo tiempo que impulsa el juicio por jurados, imagínense), la situación financiera del IAPOS, los efectos de la crisis económica en Santa Fe con su secuela de recesión y despidos y mayor demanda de asistencia social; solo por citar algunos.

Sobre el proyecto de reforma en sí, nosotros dijimos lo nuestro en su momento acá, y a ello nos remitimos; y por si no quedara claro, porque no lo hemos visto o leído por ahí: además de las consideraciones de contexto y oportunidad política, el proyecto de reforma que el Ejecutivo provincial envió a la Legislatura era, para decirlo en términos académicos, una auténtica poronga.

BOLETO PICADO


Cuando en 1890 Juárez Celman logró sofocar militarmente la “Revolución del Parque” organizada por la naciente Unión Cívica, Manuel Pizarro decía en el Senado de la nación “la revolución está vencida, pero el gobierno está muerto”; graficando de ese modo la situación del país: no había solución a la crisis política aunque el poderoso oficialismo del PAN lograra mantenerse al frente del Poder Ejecutivo.

Parafraseando a Pizarro, el gobierno de Macri ni siquiera puede decir que la corrida del dólar "esté muerta" o se haya terminado, pero su gobierno tiene el boleto picado, y por fuego amigo. Como hemos dicho tantas veces acá, Macri llega al punto en el que se encuentra no por la protesta social, ni por los paros sindicales o de la CGT, ni por la obstrucción de la oposición legislativa en el Congreso, sino por su propia incapacidad de gestión, y por la absoluta insustentabilidad de su modelo económico.

El “mejor equipo de los últimos 50 años”, la maquinaria comunicacional imbatible del duranbarbismo lanzó ayer a los leones al mismísimo presidente de la nación creyendo que su breve e inconexo discurso (en el cual no aportó ninguna precisión y solo prometió más ajuste) "calmaría a los mercados"; carbonizándolo por completo en el intento como si fuera un ministro u oto funcionario inferior que son fusibles que tienen reemplazo para oxigenar situaciones de crisis (a propósito: ¿no lo vieron a Marcos Peña, que no pisa más el bar?), en una irresponsabilidad institucional mayúscula a la que se sumó, obviamente, el propio Macri. El macrismo que se soñaba (y lo proclamaban) hegemónico hasta diciembre se delaruzó a la velocidad de un cohete espacial.

Lejos de calmar las aguas, el discurso fue como patear el hormiguero, porque el presidente terminó de hablar y el dólar, el riesgo país y la posibilidad del default de la deuda o de una crisis terminal del sector externo se aceleraron a toda velocidad; signos visibles y evidentes de que “los mercados” le han soltado la mano y tiene el boleto picado: no es cuestión personal ni de afectos (como supuso el gobierno, o quiso hacernos creer), son simplemente negocios, y el capital cobarde huye como la peste cuando teme que estos se interrumpan; como lo está demostrando la caída en picada de los bonos de la deuda y las acciones de las empresas argentinas que cotizan en bolsa, o la disparada del precio de los seguros contra créditos en default.

Al comenzar el día de ayer apareció publicada en el Boletín Oficial la resolución de la ANSES que fijaba el nuevo valor de la jubilación mínima en 8367 pesos; que eran 269 dólares al comenzar la rueda del mercado cambiario y se convirtieron en 243 cuando éste cerró. Al irse Cristina del gobierno en 2015 la jubilación mínima era de 443 dólares, lo que supone que las políticas del gobierno de “Cambiemos” la redujeron a la mitad medida en moneda dura; y otro tanto sucedió con el Salario Mínimo Vital y Móvil, la AUH y el promedio de los salarios de los trabajadores registrados: acaso visto desde allí se pueda decir que el gobierno fue exitoso, como se jactó hace poco Quintana en EEUU ante bancos e inversores.

A esta altura de los acontecimientos poco importa a cuanto pueda llegar el dólar, o si el gobierno acierta con alguna alquimia financiera para frenar la corrida o moderarla, siempre que quiera hacerlo; porque al mismo tiempo que la depreciación del peso licúa el poder de compra de los sectores que dependen de ingresos fijos, el mesadinerista que preside el Banco Central está regalándoles a diario las reservas a los amigos para que se rajen con verdes, antes de que todo termine de volar por los aires, dejando en claro cuáles son las prioridades del gobierno.

Más allá de cualquier especulación al respecto, el modelo económico de Macri hace agua por todos lados, como han venido advirtiendo desde el inicio voces muchos más calificadas que nosotros, sin que sus advertencias fueran oídas. Por el contrario, por allí anda Prat Gay tratando de despegarse del incendio echándole la culpa al diseño organizativo del gabinete económico, y el periodismo ensobrado atribuyendo el agravamiento de la crisis a problemas de comunicación del gobierno: ni una cosa ni la otra, los efectos perniciosos para el país, para la mayoría de su población y para el entramado productivo que estamos viendo son inherentes al modelo mismo; la consecuencia natural e inevitable de sus propias premisas.

Un modelo fracasado que al mismo tiempo que el poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones, licuó la investidura y el poder de la institución presidencial, esa que Néstor Kirchner había recompuesto en el punto más hondo de la crisis posterior al fracaso de la primera Alianza: Macri ha privatizado la gestión económica en la burocracia del FMI, y la gestión política en la fuerza de tareas de Comodoro Py. Su gobierno ha quedado reducido en consecuencia a ajuste tras ajuste, y carpetazos judiciales; estos últimos torpe y burda cortina de humo para ocultar el primero, cada vez con menos eficacia. Pruebas al canto: ayer con diferencia de minutos, Dujovne ratificaba el ajuste, y Bonadío despachaba otra indagatoria para Cristina.

Y mientras el gobierno se derrumba llevándose puesto al país con él, la UCR (principal socio formal del PRO en la coalición de gobierno) juega a reeditar una Revolución Libertadora de baja intensidad, con mamarrachos como “la extinción de dominio”; y el “peronismo racional” de Pichetto, Bossio, Massa y algunos gobernadores negocia con el gobierno como colar el ajuste que pretende el FMI en el texto del presupuesto nacional para el año que viene. Seguramente ahora los van a extorsionar con el fantasma del golpe, para que voten el paquetazo sin chistar.

Por otro lado, desde las usinas comunicacionales del régimen y sus medios adictos se desliza la hipótesis del adelantamiento de las elecciones para descomprimir la situación, ignorando lo que establece al respecto el artículo 95 de la Constitución Nacional. A menos que estén pensando en la renuncia de Macri y de Michetti, para facilitar la designación de un gobierno provisional que llame antes a elecciones para completar sus mandatos. Lo que no hace más que confirmar lo que hace rato venimos diciendo: la crisis económica ya se tradujo en aguda crisis política, y muy posiblemente en crisis institucional.

Y a río revuelto, ganancia de pescadores de tiburones: por allí anda Duhalde ofreciéndose como piloto de tormentas, o para ser más precisos, ofreciendo a Lavagna ¿como candidato o como ministro de un gobierno "de unidad nacional"? sin ser desmentido por el ofrecido. Como si viviéramos en el 2002 y para evitar otro 2003 con sorpresa (el kirchnerismo), creen que la mega devaluación les vuelve a dar una plataforma para el despegue, tras haber licuado el costo salarial para que las empresas recuperen "competitividad". 

Pero como dicen que dijo Cristina, no son la república o las instituciones las que están en riesgo en estos momentos (o en todo caso sí, pero desde la misma asunción de Macri), sino la democracia y el Estado de derecho; y su preservación es -hoy por hoy- más responsabilidad de la oposición que de un gobierno irresponsable, de quien nada se esperaba al respecto y nada está dando, incinerando la propia figura presidencial

Claro está que la responsabilidad opositora no debe leerse en clave pichettiana de “aportar gobernabilidad” facilitando la aprobación del ajuste al que se comprometió Macri con el FMI, que nos quieren presentar como la única alternativa para salir de la crisis; cuando fue lo que nos metió en ella, junto con el modelo de valorización financiera aplicado desde diciembre del 2015 en el país.

Por el contrario, la oposición política y sindical debe ponerse firme en impedir, por todas las herramientas democráticas a su alcance (recalcamos: todas), que ese ajuste continúe, se profundice y quede consagrado en el presupuesto nacional, y con más recortes de derechos, más recesión y más destrucción de capital productivo y tejido industrial. Eso, solo para comenzar. La marcha universitaria de hoy, sin ir más lejos, hará más por sostener la democracia que todo el gobierno completo, con Macri a la cabeza.

Mientras tanto, hay que evitar que la descomposición final de un régimen agotado libere definitivamente sus pulsiones autoritarias (como suelen hacer los gobiernos radicales, porque recordemos que éste lo es), y quiera imponer el ajuste a sangre y fuego, reprimiendo toda protesta social en contrario; mientras denuncia conspiraciones y golpes de Estado en su contra, como ya han empezado a hacer.

Razones para temerlo no faltan: sin haber llegado al extremo de declarar formalmente el estado de sitio, Macri ha instaurado la cacería de brujas para los opositores, la intromisión de las fuerzas armadas en la seguridad interior y apologizó el gatillo fácil de las fuerzas de seguridad; y como todo régimen agonizante, cuanto más cerca está de su final es cuando más peligroso se torna.

miércoles, 29 de agosto de 2018

¡ESTÁS IGUAL!





Bonus track:

Encima ni arrepentidos como la gente consiguen

Ñoqui y orgulloso el tipo:


"REGLAS DE JUEGO CLARAS"



Para tranquilizar a los empresarios que declararon como “arrepentidos” en la causa de los cuadernos y a su vez habían ingresado al blanqueo de capitales establecido por la Ley 27.260 (2016), la AFIP salió a decir que no se caerán para ellos los beneficios del régimen, porque la causa es posterior.

El artículo 84 último párrafo de la ley del blanqueo dispone que “Quienes a la fecha de la declaración voluntaria y excepcional y/o de adhesión al régimen de regularización de excepción tuvieran un proceso penal en trámite por los delitos enumerados en el inciso e), podrán adherir en forma condicional al régimen de sinceramiento fiscal. El auto de procesamiento que se dicte en fecha posterior, dará lugar a la pérdida automática de todos los beneficios que otorgan los Títulos I y II del libro II de esta ley.”.(las negritas son nuestras)

Los delitos enumerados en el inciso e) mencionado son –en lo que pueda tener relación con la causa “cuadernos”: los cometidos contra el orden económico y financiero, estafas y otras defraudaciones, lavado de dinero y encubrimiento al ocultar,o recibir o adquirir cosas provenientes de un delito.

El decreto reglamentario 895/16 de Macri dice en su artículo 22 que “A los fines del último párrafo del Artículo 84 de la Ley N° 27.260, se entenderá como proceso penal en trámite, a aquel en el que el Agente Fiscal haya promovido la acción en los términos de los Artículos 180 y 188 del Código Procesal Penal de la Nación, en caso de delegación en los términos del primer párrafo del Artículo 196 del mismo ordenamiento, cuando el Agente Fiscal hubiere ordenado medidas de impulso de la acción penal”.

Los artículos mencionados son los que hablan de la denuncia promovida ante un juez o agente fiscal de turno, o la investigación que inicia de oficio el fiscal, o por delegación de un juez, ante una denuncia de delito.

Para poder quedarse con la causa de los cuadernos sin que los acusen de “forum shopping”, Bonadío y Stornelli se valieron de una causa iniciada en el 2014 (es decir, antes del blanqueo) por presuntas irregularidades en las importaciones de gas natural licuado, en la que encima a De Vido la propia Cámara le dictó la falta de mérito, y a Baratta le concedió  la excarcelación.

Cuando algunas de las defensa de los imputados cuestionaron su competencia para entender en la causa porque hicieron “forum shopping” en lugar de enviar la causa a sorteo, la Cámara Federal de Apelaciones (la Sala de Irurzun, más precisamente) rechazó los planteos y ratificó su competencia con el mismo argumento: no era una “nueva causa”, sino la continuidad de la iniciada en el 2014.

Si es así, los beneficios del blanqueo para los que declararon como “arrepentidos” deben caer si son procesados, siendo que a su vez la Ley 27.304 del “arrepentido” sancionada en el 2016 establece en el nuevo texto del artículo 41 Ter del Código Penal que los que se acojan al régimen y firmen “acuerdos de colaboración” no quedan sobreseídos de las causas ni exentos de pena, sino que éstas se les reducen a las aplicables para el caso de tentativa de cada uno de los delitos de los que admiten haber sido autores o partícipes.

Como ven, de las propias normas aprobadas por el macrismo (blanqueo de capitales primero, “ley del arrepentido” después) surge que los empresarios “canarios” que fueron a cantar a lo de Bonadío y Stornelli “cualquier cosa con tal de zafar” (Cúneo Liberona dixit) deberían perder todos los beneficios del blanqueo, y en consecuencia no solo pagar lo que evadieron, sino afrontar las consecuencias penales de -por ejemplo- haber violado la leyes penales tributarias, cambiarias o aduaneras; además de las que le correspondan por los delitos de los que se “arrepintieron”.

Sin embargo, la AFIP (el organismo encargado de recaudar los impuestos) dice todo lo contrario; pese a que además estas cuestiones (aun sin saberse lo de los “cuadernos”) se discutieron cuando se aprobó el blanqueo, y los artículos que se citaron son los que el gobierno usó para “convencer” de que no significaba impunidad.

Las “reglas de juego” son -como siempre piden los empresarios- claras, pero ahora parece que no tanto: acá no entiende el que no quiere. 

VALORACIÓN DE CRISTINA


Docentes que vieron saldadas sus deudas salariales de años, o resuelta a falta de pago del incentivo, que comenzaron a tener regularmente paritarias nacionales, y a trabajar en escuelas nuevas, a las que llegaban las netbooks para superar la brecha digital y ayudar a igualar oportunidades.

Universidades públicas y sus docentes que vieron superadas décadas de restricciones presupuestarias y salarios de miseria que se encontraron con paritarias, fondos para equipamiento o investigación, ampliación de la infraestructura y nuevas carreras y universidades, Científicos repatriados, dignificados en su rol y en su condición e integrados a un proyecto de país que pensaba en el largo plazo.

Trabajadores de gremios industriales y de servicios que vieron recompuestos sus salarios, tanto que pasaron a pagar Ganancias, y otros que accedieron a la dignidad de un empleo en blanco por primera vez. Gremios que expandieron su cantidad de afiliados, mientras sus dirigentes reclamaban por mayor participación en el dispositivo político del oficialismo, o por cuestiones tales como la generalización de las asignaciones familiares, o la supresión de Ganancias.

Jubilados “viejos” que, sin pasar a ganar salarios europeos ni mucho menos, comprobaron como por primera vez en la historia el Estado se comprometía por ley a reajustarles los haberes, por lo menos dos veces al año, para que no perdieran poder adquisitivo. Jubilados (y jubiladas, sobre todo) “nuevos” de las moratorias que accedieron a un ingreso regular y a la cobertura del PAMI, cuando pensaron que nunca lo conseguirían.

Citamos así solo al pasar algunos de los colectivos sociales más beneficiados por las políticas del kirchnerismo en los gobiernos de Néstor y Cristina, en los que con toda certeza existen muchos votantes de Macri en el 2015, y de las listas de “Cambiemos” el año pasado. Un repaso rápido, sin contar a los sectores populares que están por fuera del circuito laboral formal, pero fueron alcanzados por las políticas de protección social (AUH, régimen del personal de casas de familia, Progresar, Qnita, Remediar): aunque también allí hubo quienes votaron por Macri, uno quiere suponer que fueron los menos, y que también metabolizaron más rápidamente las consecuencias, porque les llegaron más rápido y más dramáticamente.

No se trata de desplazar las culpas -como hace el macrismo- de nuestros propios errores políticos para colocarlas en la sociedad “que no nos comprendió”, sino de entender como la magnitud del ajuste y el retroceso en el reconocimiento de derechos (el que ya vimos, y sobre todo, el que se avecina, y ya nadie niega) genera una dinámica de aceleración del proceso por el cual las “demandas de tercera generación” o reclamos (legítimos) más “sofisticados” (dejar de pagar Ganancias, acceder al ahorro en dólares o a la vivienda propia, mejoras en los servicios públicos), dan paso a una pelea por las condiciones mínimas de subsistencia digna; porque el neoliberalismo arrasa sobre los “pisos” que se creían asegurados. Y agregamos: que nosotros mismos en un error voluntarista definimos como “irreversibles”.

Hoy día la sociedad (o al menos la mayoría de ella) está preocupada por mantener el empleo, conservar el poder adquisitivo de sus salarios devorado por la inflación, poder pagar las facturas de los servicios básicos, y si hemos de darle crédito a los propios documentos oficiales que están trascendiendo, por mantener beneficios elementales como una jubilación, las pensiones sociales o la Asignación Universal por Hijo; todo lo cual supone un desafío para la praxis política de los opositores a éste gobierno, para expresar esas demandas, y darle un cauce de salida a esas preocupaciones; al mismo tiempo que una invitación a la reflexión de los afectados sobre sus opciones políticas futuras, que no descartamos que muchos ya están haciendo.

No se trata de que el kirchnerismo haya hecho todo bien, ni tampoco de apelar a aquella famosa frase de Perón cuando decía que no haría nada para volver al poder, porque todo lo harían sus enemigos. Tampoco de que baste con decir que vamos a volver, e incluso con lograrlo, y volver iguales, porque como dice siempre Máximo Kirchner, tenemos que volver para ser mejores.

Sin desconocer las dificultades para volver por lo menos “iguales” (es decir, restableciendo ciertos derechos y situaciones existentes hasta diciembre del 2015 como “piso”), y sin desconocer tampoco que en todos los sectores que hemos mencionado al principio, tanto como en otros de la sociedad, hay quienes son irreductibles a votarnos, porque están sumidos en una espiral de odio que los cierra a toda capacidad de comprensión de la dinámica del proceso.

Pero lo cierto es que Macri ha hecho mucho para que muchos argentinos revaloricen de otro modo la experiencia kirchnerista, y dentro de ella el rol y las condiciones y capacidades de Cristina. Incluso aquellos que pudieron tener entonces legítimos motivos de enojo o crítica, o los que se distrajeron en cuestiones secundarias, perdiendo de vista lo central.  La historia, tarde o temprano, termina poniendo a cada uno en su lugar; está en nosotros aprovechar ese fenómeno, y traducirlo en votos.

Explicar, cuantas veces sea necesario y con toda la paciencia que haga falta, no tanto que se cumplieron los pronósticos de la “campaña del miedo”, como que si algo demuestra Macri en el gobierno, y sus políticas, es que en la política siempre hay conflicto; lo que supone que siempre hay algunos que ganan, y otros que pierden, con las decisiones que se toman desde la conducción del Estado.

Menos “Te lo dije” o “Yo te avisé”, y más inteligencia para transmitir que, dadas esas simples y contundentes verdades como datos de la realidad de los que no se puede escapar, el asunto es elegir al que pueda acomodar mejor las cargas, haciéndolas más parejas; no al que profundiza las desigualdades haciendo que la taba caiga siempre para el mismo lado: el de los que más tienen.

Porque es ahí donde se agiganta Cristina no ya en la perspectiva del pasado, sino en la proyección del futuro: porque ha sido la única que (gobernando, teniendo la responsabilidad de administrar) nunca eligió que los platos rotos los pagaran los que menos tienen, ni se la pasó convocando a sacrificios que ella no estuviera dispuesta a hacer y que además no son parejos para todos, como es la costumbre de Macri.

Y no es que le hayan faltado presiones para tomar atajos, e ir por el otro rumbo, por el que siguieron tradicionalmente todos los gobiernos hasta el 2003: el de los “ajustes dolorosos pero imprescindibles para tener un futuro mejor”, que nunca llega. Por eso Cristina es lo que es, y los demás (sobre todo los que la cuestionan desde la oposición) no le llegan ni a los talones, porque si les hubieran tirado a cualquiera de ellos con una porción mínima de la munición que descargaron (y descargan) sobre ella), ya no estarían en pie;y porque ninguno da garantías de que, llegado el caso, no haría más o menos lo mismo que está haciendo Macri "porque no quedaba otro camino". Tuit relacionado:

martes, 28 de agosto de 2018

BALANCE DEL TC 2000


El próximo fin de semana la ciudad volverá a tener -como todos los años desde hace tiempo- la carrera del TC 2000, un formidable negocio privado para el cual el Estado (la provincia y la municipalidad) aportan muchos recursos públicos, en un marco de bastante oscuridad: pese a que es parte del ritual que el lunes posterior a la carrera Corral haga el "balance" de lo que la misma le dejó a la ciudad, pocas son las cifras que aporta al efecto; y muchos los interrogantes.

Y para muestra baste un botón, o en todo caso, una lamparita: veamos lo que sucede con los gastos en los que incurre la Municipalidad de Santa Fe en un solo rubro, que es la iluminación del circuito, porque la carrera es nocturna, al menos en una de las que se corren ese fin de semana.

Como muestra el decreto cuya imagen abre el post, Corral va a gastar casi 3,6 millones de pesos para encargarle a la empresa Bauza Ingeniería S.R.L. la ejecución de la obra de iluminación del circuito; que se corre por calles de la ciudad, que ya tienen instaladas torres del alumbrado público, en las que se colocan las luces necesarias para la televisación a cargo de TyC Sports.

Pero hay más, como podemos ver en éste otro decreto del propio Corral, del mismo día:


Como ven, la Municipalidad gasta otros 534.000 pesos en adjudicar a varias empresas la provisión de los materiales eléctricos para el sistema de iluminación del circuito, con lo cual el gasto que le ocasiona el TC 2000 solo en ese rubro orilla los 4,2 millones de pesos.

Alguno podría pensar como es posible que la ciudad no tenga ya instalado un sistema de iluminación (con las materiales e infraestructura correspondiente) que se pueda usar en la carrera, para no tener que incurrir año tras año en el mismo gasto, máxime cuando el intendente viene negándose a pagarle a la EPE el alumbrado público de las calles, aduciendo que le quieren cobrar mucho; y pide endeudarse en 14 millones de dólares, para renovar el alumbrado público.

Y tendría razón: remontándonos atrás solo hasta el 2014, en ese año la Municipalidad de Santa Fe contrató por el Decreto 283 a la empresa ENLUZ para que proveyera materiales eléctricos para la instalación del sistema de iluminación en el circuito para la carrera del TC 2000, por $ 328.842,97; y a la misma empresa Bauza Ingeniería que volvió a contratar éste año, por otros $ 974.242,02 (Decreto 2044), para las obras respectivas.

En el año 2015, en cambio, no compró materiales, y solo contrató la obra, otra vez a Bauza Ingeniería, y por $ 1.341.932,03 (Decreto 1680 de ese año), con un aumento  del 37,74 % respecto al año anterior, para el mismo rubro.

Para el año 2016, volvieron a contratar a Bauza mediante el Decreto 1444, pero solo para "la provisión de la mano de obra" para la instalación del sistema de iluminación (es decir, no la obra completa), por $ 2.188.043,19, un 63,05 % más que lo que le pagaron en el 2015 para hacer la obra, sea lo que sea en que consista eso. Por más inflación que haya habido (en ese año superó el 41 %), no parece que los salarios de la UOCRA hayan crecido en esa proporción, ni mucho menos.

El año pasado la contratación se volvió a desdoblar: por un lado (Decreto 602) se contrató a SELEC Ingeniería para la realización de la obra de iluminación por $ 3.029.148,32; un 38,44 % más que lo gastado solo en mano de obra en 2016, y un 125,73 % más que lo gastado por todo concepto (excepto materiales eléctricos) en el 2015.  

Por otro lado, por el Decreto 655 se adjudicó a ENLUZ y Electromecánica Tacuar la provisión de materiales por un total de $ 673.624,18, siendo la última referencia de compra de materiales la ya citada del 2014.

¿No estaría bueno que algún concejal se pusiera las pilas, y empezara a exigirle el balance del TC 2000 al intendente aun antes de que se corra la carrera, al menos por éstas cuestiones?

PD: Encima se cuelga de la luz para montar todo, y se hace el boludo cuando le preguntan quien va a pagar la cuenta de la iluminación de la carrera (*)

(*) Tuit relacionado: 

LAVA JATO, PERO NO BOLUDOS


Héctor Zabaleta y Luis Betnaza (los principales ejecutivos de Techint en el país) declaran como "arrepentidos" en el juzgado de Bonadío ante el juez y Stornelli, admitiendo haber pagado coimas durante el kirchnerismo para que intercedieran ante Chávez por la expropiación de Sidor, su acerera venezolana.

Paolo Roca (el CEO del grupo a nivel mundial) lo ratifica nada menos que en la reunión de la AEA (Asociación Empresaria Argentina) en presencia de Magnetto y Pagani, el de Arcor; aduciendo que lo hizo "por motivos humanitarios", porque temía por la seguridad de su personal en el gobierno de Chávez.

Carlos Wagner (el ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción) declara como "arrepentido", y cuenta como armó el "club de la obra pública" con otras empresas (entre ellas, IECSA, de los Macri) para arreglar licitaciones...a partir del 2004. Antes no.

Macri va a esa misma reunión de la AEA y les pide a los empresarios que le digan si alguno de su gobierno les pide coimas, que lo denuncien ante él.

Pese a que Rocca se autoincriminó, Bonadío y Stornelli no lo han llamado a indagatoria, ni siquiera para ofrecerle declarar como "arrepentido", y aportar información.

Zabaleta y Betnaza (como todos los demás "arrepentidos") están libres y tranquilos en sus casas.

Y Bonadío en su "informe" sobre el estado de la causa (colgado en el portal del Poder Judicial federal) dice que está investigando la corrupción en los gobiernos kirchneristas, pero desde el 2008.

Con lo cual quedan afuera Paolo Rocca, Techint, los Macri (padre e hijo) antes de "venderle" IECSA a Calcaterra, y la fecha coincide como anillo al dedo con la pelea del kirchnerismo con el Grupo Clarín (al que ni se lo menciona en los cuadernos, pese a que andaba detrás de la compra de Telecom, ya en ese entonces), porque la negativa a permitirles comprar Telecom.

Y hoy Macri va a Vaca Muerta con Paolo Rocca, a ver como marchan las inversiones de Tecpetrol (la petrolera del grupo Techint) en la zona, la empresa que más áreas de exploración y explotación obtuvo allí desde que gobierna "Cambiemos". 

¿Entendés más o menos como funciona el "Lava Jato" argentino, o hay que hacerte un dibujito?

Como a ésta chica, ponéle: