miércoles, 30 de septiembre de 2020

LAS FRASES DEL MES



1. "Solo la intransigencia del ministro Guzmán, alimentada por la obcecación de Cristina, pudo impedir que un 1% de los acreedores aceptara la oferta del gobierno." (Joaquín Morales Solá)

2. "La oposición insiste en sesionar presencialmente en Diputados, y en Senadores pusieron un senador de cartón." (José Luis Gioja)

3. "Me pegó mal la cepa del covid." (Patricia Bullrich)

4. "Juntás la alergia al trabajo del PRO y el vicio radical de irse antes de todos lados, y tenés lo que pasó en Diputados con "Juntos para el Cambio". (Aníbal Fernández)

5. ""Juntos por el Cambio" necesita una nueva identidad, sobre todo para poder seguir espiando sin que nos descubran." (María Eugenia Vidal)

6. "No reprimimos las marchas anrticuarentena porque protestar es un derecho constitucional, no es que estemos tratando de que se extinga la UCR al quedarse sin votantes." (Sabina Frederic)

7. "La apertura de los bares trajo algunos problemitas, así que hasta que no ajustemos bien los protocolos no vamos a lanzar "La noche de los geriátricos"."(Horacio Rodríguez Larreta)

8. "Hay que volver a mandar a los chicos a las escuelas y ajustarles por UVAS las calificaciones." (Martín Tetaz)

9. "Espero que tanto apuro de Lopérfido para que abramos las escuelas obedezca a que quiere terminar por fin el secundario." (Nicolás Trotta)

10. "Macri nunca se va a agarrar el coronavirus porque lo que mejor sabe hacer es lavarse bien las manos." (Aníbal Fernández

11. "Le mandé un mensaje de texto a Horacio avisándole del recorte de la coparticipación, si él no chequea el whatsapp no es culpa mía." (Alberto Fernández)

12. "Desmiento que esté teniendo un romance con Sergio Berni, no entiendo a la gente que difunde noticias falsas sobre la vida privada de las personas." (Viviana Canosa

13. "Nosotros tendríamos que estar capitalizando la voluntad de lucha de los policías y ayudándolos a armar sus propios sindicatos en lugar de combatirlos, por estas cosas me fui del PO."(Jorge Altamira

14. "Como me gustaría ser abogado, para poder defenderlo gratis a "El Presto"." (Daniel Sabsay

15. "Voy a escribir un libro pero para que no digan que plagio el de Cristina se llamará "Con cero mente"." (María Eugenia Vidal

16. "Lo de Falabella marca que si no hay reglas claras de juego, las empresas se van a ir del país, de hecho yo estoy pensando en llevarme el Correo a Panamá, donde tengo las otras." (Mauricio Macri)

17. "Aumentan Nétflix el mismo día que relanzan la TDA, seguro que nos van a obligar a ver alguna serie sobre el peronismo como obligaban a leer "La razón de mi vida" en las escuelas." (Jorge Fernández Díaz

18. "Ya presentamos ante el gobierno nacional los protocolos para que vuelvan los "arbolitos" de Florida y las cuevas de la city." (Horacio Rodríguez Larreta

19. "Macri se mandó a allanar porque no podía hacerse secuestrar de nuevo como hizo hace 30 años porque se iban a dar cuenta." (Hebe de Bonafini)

20. "¿Cómo que De La Rúa no es presidente y se murió, cuando asumo yo entonces?" (Eduardo Duhalde

21. "Quiero ser de nuevo candidato a presidente porque mis segundos períodos fueron los mejores, en Boca y en la ciudad; y eso en el país no me costaría demasiado." (Mauricio Macri

22. "La policía tuvo que actuar contra los enfermeros porque no estaban cumpliendo el protocolo para manifestaciones: no andaban en Audis  ni llevaban horcas." (Horacio Rodríguez Larreta)  

23. "Quiero llevar tranquilidad: Mauricio está muy bien y le recomendaron reposo absoluto, algo que para él es muy fácil de hacer." (Juliana Awada)

24. "Queremos denunciar la intromisión del gobierno argentino en nuestros asuntos internos, sin dejarnos organizar en paz un fraude electoral con proscripciones." (Jeanine Añez)

25. "El caso del diputado Ameri comprueba una vez más como los peronistas viven prendidos a la teta del Estado." (Roberto Cachanosky)

26. "¿Así que los diputados de "Juntos por el Cambio" quieren investigar a los que tienen cuentas off shore? Era cierto nomás que la oposición busca un nuevo liderazgo.". (Mauricio Macri)

27. "La gente cada vez cree menos en los políticos, como lo pude comprobar cada vez que fui candidata." (Margarita Stolbizer)

28. "Me decidí: voy a ser candidato a diputado a ver si por lo menos logro tocar una teta." (Javier Milei

29. "Si eximen a los ricos de pagar el impuesto a las grandes fortunas, no tendríamos problemas en aprobarlo." (Luciano Laspina)

30. "Siempre soñé con que me recibieran con bocinazos en mi ciudad natal, pero nunca me imaginé que de ésta manera." (Ricardo Lorenzetti

TODO PARA PERDER

 

Ninguno espere en éste post un análisis jurídico de la decisión de la Corte de admitir el "per saltum" de los jueces okupas, o sus fundamentos: todo cuanto diremos al respecto está resumido en los tuits de apertura, que se podrían expresar en una frase: "Salí de ahí, Maravilla".

El terreno de la disputa judicial o si se quiere, la judicialización de la política, es un campo de batalla adverso en el que las fuerzas políticas populares tienen todo para perder, aquí y en América Latina. Son territorios del privilegio, estructuras del status quo, pensadas para defender un cierto orden de cosas; que no es otro que el de las minorías. 

A menos que uno quiera meterse a fondo con transformaciones de corte revolucionario -y no con "reformas judiciales" cosméticas- hay poco para ganar allí, en términos de acumulación política. En todo caso los cortesanos siguen contribuyendo a la educación presidencial, mostrándole los límites que no debe traspasar, y las cosas con las que no se tiene que meter, independientemente de como terminen resolviendo el caso de los traslados cuestionados; lo que en éste contexto ya es anecdótico.  

Desde que en el país se aprobó la ley Sáenz Peña poniendo punto final al fraude oligárquico, las fuerzas populares llegaron al poder por el voto mayoritario, y fueron desalojadas de él por la fuerza; o condicionadas en su ejercicio por los aparatos no democráticos del Estado democrático, como el poder judicial.

Más claramente con el primer peronismo que con su antecesor, el radicalismo yrigoyenista, el derrotero del movimiento nacional y popular en la Argentina fue marcado por la voluntad popular expresada en las urnas en forma contundente como fuente de legitimidad política sujeta a revalidación en su ejercicio, a base de la ampliación de derechos de las mayorías, y las mejoras en sus condiciones objetivas y materiales de existencia. 

Lo que valió para 1945 vale para ahora: no hay otro camino, en política democrática en clave popular, que ése. Por origen (el voto popular) y por ejercicio (la ampliación de derechos y la mejora en el nivel de vida de las mayorías) la acepción más profunda y significativa de la democracia.

Perón pudo arremeter sobre la Corte Suprema de la Década Infame y reformar la Constitución en 1949 para romper los moldes estrechos de la democracia liberal, porque acumuló votos y capital político suficiente a base de garantizarles a las grandes mayorías hasta entonces olvidadas, dignidad, derechos, salarios, vivienda, salud, educación y perspectivas de progreso y futuro.

Y que no se diga que la coyuntura entonces era distinta, porque las "correlaciones de fuerzas" (término de moda si los hay) eran infinitamente peores: la oposición derrotada en las urnas en el 46´ había sido organizada y conducida públicamente por el embajador yanqui, y la Argentina de Perón -marginada del Plan Marsahll y sometida al bloqueo económico- era una piedra en el zapato del Departamento de Estado.

Muchos años después y como fruto inesperado de la implosión de la convertibilidad, Néstor Kirchner descabezó la Corte menemista con apenas el 22 % de los votos y un balotaje frustrado, pero lo pudo hacer con consenso social porque antes y simultáneamente a ellos recuperó las paritarias, deshibernó el Consejo del Salario e instrumentó la primera moratoria previsional; además de reestructurar la deuda con una quita sustancial. Otra vez: condiciones y correlaciones de fuerzas no son realidades estáticas, sino dinámicas, y se mueven con la acción política.

Hoy, en medio de una profunda crisis económica que destruyó empleos y salarios, apenas respirando por el arreglo con los acreedores externos que habrá que pagar, con una pandemia que en términos sanitarios ya se le fue de las manos hace rato y con la restricción externa agudizada y fortísimas presiones para forzar una devaluación, sería suicida para el gobierno embarcarse en una disputa en un terreno que le es claramente hostil, como los tribunales y su microclima.

En todo caso debe estar atento sí a las maniobras de neto corte desestabilizador de la que los supremos cortesanos son parte, y disponer en consecuencia de sus recursos políticos y de gestión, para fortalecerse y poder rechazar los embates. Y ausente en lo inmediato la movilización popular por razones obvias -que en todo caso deberán reexaminarse cuando nadie cree ni respeta ya la cuarentena-, no le queda otra que gobernar con decisión y firmeza a favor de los intereses populares; sin esperar nada sino palos en la rueda de estructuras como el Poder Judicial, que no fueron hechas para proteger derechos, sino para defender privilegios.    

Tuits relacionados: 

martes, 29 de septiembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

PROBLEMAS DE URBANIZACIÓN

 


En el Boletín Oficial de ayer salió publicado el DNU 777, que modifica la ley de ministerios para sacarle la competencia para intervenir en "... la ejecución de las gestiones y obras relativas a la implementación de los programas de integración socio urbanos de los Barrios Populares identificados en el Registro Nacional de Barrios Populares en Proceso de Integración Urbana (RENABAP) creado por el Decreto Nº 358/17..." al Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat de María Eugenia Bielsa, y transferírsela al de Desarrollo Social, hoy a cargo de Daniel Arroyo. (completo  acá en el Boletín Oficial).

El Registro fue creado por Macri por ese decreto del 2017, que luego dio origen a la Ley 27453 (2018) que declaró "...de interés público el régimen de integración socio urbana de los Barrios Populares identificados en el Registro Nacional de Barrios Populares en Proceso de Integración Urbana (RENABAP)...", e incluso avanzó declarando genéricamente de utilidad pública y sujetos a expropiación, los bienes inmuebles en que se asienten los barrios populares relevados (artículo 2º), y suspendió por cuatro años los desalojos en los mismos (artículo 15).

Según trascendió, el DNU surge porque los planes de urbanización no avanzaban en la cartera de Bielsa por diferencias entre ella y las organizaciones sociales que en su momento y con Macri gestionaron el decreto que creó el registro, y la ley mencionada; las que se llevarían mejor con Arroyo, en cuya área incluso tienen funcionarios.

Como fuere, éste tema (el de la integración vía urbanización con acceso a todos los servicios) es una de las principales deudas sociales de nuestra democracia, a la que no pudieron saldar tampoco los gobiernos kirchneristas; aunque hayan hecho grandes avances en los planes federales de vivienda a cargo de Julio De Vido, y en favorecer el acceso a la vivienda propia a la clase media a través del Programa Procrear, durante el segundo mandato de Cristina y por gestión de Axel Kicillof.

Que el RENABAP haya sido creado durante el gobierno de Macri, y que en ese mismo gobierno se haya sancionado la ley que propende a su urbanización no habla tanto de la sensibilidad social de la "nueva derecha moderna y democrática", ni del amplio consenso que existe sobre la necesidad de abordar la problemática entre las diferentes fuerzas políticas, como del diálogo fluido que algunas organizaciones sociales mantuvieron con el macrismo; que a cambio de "paz social" les concedió cosas que en realidad no pensaba cumplir, como la Ley 27453.

Porque si la ley se estuviera cumpliendo, Macri no hubiera perdido las elecciones en determinados estratos sociales, ni Alberto Fernández se vería obligado a cambiar el área competente para abordar la problemática, sin que esto signifique dar por buenas las versiones sobre las razones del recambio, o quebrar lanzas en favor de la gestión de Bielsa, que hasta acá no ha producido resultados muy estelares que digamos. 

Tampoco y para ser justos, se le puede pedir al actual gobierno en apenas nueve meses de mandato atravesados además por una pandemia, que resuelva este problema estructural de tan larga data, que por ejemplo allá por el año 1994 en pleno menemato se dictó la "ley Pierri"  24374, para permitirles regularizar el dominio a "... los ocupantes que, con causa lícita, acrediten la posesión pública, pacífica y continua durante tres (3) años, respecto de inmuebles edificados urbanos que tengan como destino principal el de casa habitación única y permanente,...", luego renovada en el 2015 durante el gobierno de Cristina por la Ley 27118.

La urbanización de los hoy llamados -desde el lugar de la corrección política- "barrios populares" fue muchas veces un caballito de batalla de la propia derecha política en la Argentina: pensemos en el PRO y los terrenos de la Villa 31 en Retiro por ejemplo. Claro que del dicho al hecho hay un largo trecho, y muchas veces "urbanizar" es sinónimo de "despejar el terreno" de inmuebles codiciados, para el progreso de negocios inmobiliarios privados; donde tallan poderosos jugadores pujando por un bien escaso y valioso, como el suelo urbano.

Precisamente la falta de terrenos aptos para vivienda (al menos disponibles a un precio accesible para los sectores populares) es lo que ha disparado el fenómeno de las tomas, en el que las organizaciones sociales muchas veces aparecen para encauzar y organizar el reclamo, y generar su visibilización por parte del Estado; y en otros para usufructuarlo políticamente: otra vez, siendo justos, debemos reconocer que hay de todo en la viña del Señor.

Tomas, asentamientos precarios, "barrios populares", necesidad de tierra y vivienda, escasez de suelos aptos, demanda de servicios esenciales: un combo de problemas complejos que solo pueden ser abordados de modo integral desde el Estado, con la decisión de darles prioridad, asignarles recursos y desplazar la lógica de los negocios de intereses privados, tanto como la de las disputas internas por "quioscos" de acumulación política.

En la concepción peronista de la sociedad, la importancia que se le asigna a las denominadas "organizaciones libres del pueblo" (y por ende creadas por éste, desde la sociedad y no desde el Estado) no debe llevar al extremo de promover un "autocentrismo endogámico" de las mismas, ni a entender que deben desarrollar toda su actividad sin participar de una colaboración activa con el Estado, para el logro de sus propio fines y para el beneficio del conjunto social.

Muchas veces las organizaciones han suplido el accionar del Estado, sus vacíos y sus omisiones, con eficacia. Pero si, más tarde o más temprano, el Estado no asume estas cuestiones poniéndoles su peso institucional para darles certeza jurídica y forma de consagración de derechos sostenibles en el tiempo, o -peor aun- por el contrario las combate, la obra no perdura, por más loable que sea. Es lo que ocurre, sin ir más lejos, con el trabajo de Milagro Sala y la Tupac en Jujuy.  

Y colaboración no es "loteo" de espacios en la estructura del gobierno, o disputa por ellos; menos cuando esa disputa puede retrasar el logro de los objetivos, ya de por sí retrasados por décadas, como en éste caso: mucho más importante que saber a que Ministerio le corresponde encarar la urbanización e integración de los "barrios populares", o quien tiene los funcionarios más eficaces a esos fines, es que las cosas se hagan. "Mejor que decir es hacer, y mejor que prometer es realizar".

Porque una cosa (a quien "le toca" ocuparse del problema ahora) la sabemos desde que ayer fue publicado el DNU. A la otra estamos por verla, y es urgente.

lunes, 28 de septiembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

EL MECANO DE BRADEN

 

Falta un montón para las elecciones, y Dios sabe como llegaremos para entonces, pandemia y crisis económica mediante. Pero aunque sea por zoom, ya hay contactos para perfilar la oferta electoral del año que viene, como de los que da cuenta esta nota de La Política Online a la que corresponde el tuit de apertura; que habla de acercamientos de Larreta para sondearlo a Lifschitz, y sumar al menos una parte del socialismo a su proyecto presidencial.   

Larreta es el niño mimado del momento, y cada vez disimula menos sus ambiciones, del mismo modo que los medios que lo quieren instalar -sobre todo Clarín- intentan disimular menos el intento. El propio hecho de saturarnos con notas sobre la presunta interna opositora y las discusiones sobre el rol de Macri o el reemplazo o no de su "liderazgo" tienen el propósito de generar la sensación de que la oposición se ensancha, y ocupa buena parte del escenario político; o más de la que realmente ocupa.

Un propósito al que no pocas veces contribuyen los medios "del palo" hablándonos de una inexistente división entre  "halcones y palomas" en el bando macrista", y que a su vez es contrapesada con la obsesión de los medios opositores al gobierno nacional con Cristina, que no hace más que aumentar su centralidad política.

Los contactos de Larreta -nos cuentan- sorprendieron a Lifschitz en uno de sus pasatiempos favoritos (el otro es jugar al TEG desde la Legislatura, imaginando que aun es gobernador de Santa Fe), desde hace años: charlar sobre "la construcción de una alternativa progresista"con Margarita Stolbizery Tumini. Debe ser porque ya ni Lavagna le atiende el teléfono. Que Larreta confluya con los socialistas santafesinos o con el socialismo en general no debería sorprender: ya lo hicieron en la Alianza que nos legara el gobierno de De La Rúa, y lo hace hoy en la CABA con el socialista "made in USA", Roy Cortina.

Mientras el oficialismo nacional y provincial afronta las dificultades de la doble crisis (la heredada de Macri y la provocada por la pandemia) sin fisuras visibles en la coalición que lo llevó al gobierno, y sobre todo sin la que todos esperan -entre Alberto y Cristina- la oposición se parece a un mecano en el que las piezas sueltas no terminan de encastrar, y abundan las figuritas sueltas.

El ancho mundo de "los peronismos" parece mayormente contenido en el "Frente de Todos", mientras quedan buhoneros transhumantes que venden dosis de peronismo al mejor postor (como Pichetto, Monzó, Yoma, Puerta, Guelar y todos los nostálgicos del menemismo), o dan rienda suelta a despechos personales midiendo con el peronómetro al gobierno; como Moreno.

Para complejizar aun más el panorama opositor, los "libertarios" amagan construir un canal natural (o varios) de dispersión de voto de derecha, antiperonista, con figuras como Milei o López Murphy cuyas chances electorales -por más menguadas que sean- no pueden sino ser funcionales al gobierno, al que no le disputan votos.

Aun con una elección legislativa (en la que el voto se suele fragmentar habitualmente) por delante, es evidente que la dinámica polarizadora domina y dominará el panorama nacional, con réplica en las provincias: si hay acercamientos de Larreta al socialismo, debiera pensarse que los podría hacer con el PRO local con miras a la elección provincial del 2023; teniendo a la vista que la división del voto antiperonista hace 15 meses atrás facilitó el triunfo del peronismo en Santa Fe, y su regreso al gobierno tras 12 años de administraciones del Frente Progresista.     

Siendo como es el más liberal de un socialismo liberal como el santafesino, Lifschitz no debería tener demasiados remilgos en coincidir con Larreta: después de todo su "mono-diputado" en el Congreso nacional (Enrique Estévez) comparte bloque con Graciela Camaño, y tanto el socialismo como los "progresismo sueltos" que suelen satelizarlo hicieron campaña por Urtubey vicepresidente.

Es que desde 1945 el autodenominado "progresismo" argentino vive condenado a repetir el mismo drama: el peronismo les "roba" agenda, pero ellos no le pueden disputar votos, porque se nutren de la misma clientela gorila y antiperonista de la UCR, la UCD, Cavallo o el PRO, tales las sucesivas encarnaciones electorales de la derecha liberal más o menos asumida en el país.

Ese "progresismo" solo pudo crecer pero hasta cierto punto, cuando el peronismo estaba en crisis de identidad y dejaba de ser peronismo para convertirse en su opuesto, como pasó con el menemismo. E incluso entonces, no pudo acumular lo necesario para liderar porque al voto peronista desencantado lo captó el Frepaso de Chacho Alvarez (del cual fueron parte), y a todos los terminó hegemonizando el voto gorila expresado en De La Rúa.

Cuando el peronismo vuelve a sus orígenes -como pasó con Néstor y Cristina- ellos retroceden al exacto mismo punto del 45', cuando terminaron en la Unión Democrática bajo los auspicios de Braden: ponérsele enfrente haciendo como que "se tapan la nariz" para "salvar la república y las instituciones", o algo por el estilo; cuando en rigor de lo que se trata es de no seguir perdiendo electores cada vez más escasos (que no les perdonarían una alianza con el odiado peronismo), y tratar de obturar el retorno del movimiento creado por Perón al poder. La candidatura de Lavagna que apoyaron el año pasado fue una variante de ésta última estrategia, en el formato de una "tercera vía" a todas luces inviables, en un escenario electoral marcadamente dominado por la polarización.

Pero además de todo eso, partido provincial como es por su peso electoral específico (y con riesgo de convertirse en municipal, como el PDP), para el socialismo una convergencia con el PRO en la figura de Larreta, le supondría retomar los contactos en Santa Fe para -como se dijo- rearmar la versión local de la "Unión Democrática" que acá ya conociéramos como "Alianza Santafesina"; la precursora de la Alianza nacional que terminó en helicóptero, y del "Frente Progresista Cívico y Social" en deconstrucción.

Y allí se encuentran con dos inconvenientes adicionales: los radicales santafesinos (divididos desde 2015 entre socios minoritarios del PRO en el gobierno nacional, y damas de compañía del socialismo en el gobierno provincial) creen que ha llegado su turno de conducir la oposición provincial al peronismo; mientras que el partido de los amarillos en la provincia no está mayormente conformado -como en la CABA- con requechos sueltos del PJ y la UCR (aunque los hay) sino con fachos bolsonaristas puros y duros, como Federico Angelini y Roy López Molina.

Después de haber hecho campaña por Urtubey hace apenas un año como se dijo, les resultaría difícil a los socialistas santafesinos explicarle a su base electoral "progre" tal alianza, mientras dicen que están enfrentando al gobierno de Perotti porque representa "el menemismo privatizador de los 90'" y cosas por el estilo. Quizás deban apelar al viejo y querido gorilismo antiperonista, sin demasiadas pretensiones dialécticas.

Pensar que hace solo cinco años (cuando el peronismo era derrotado por Macri en el balotaje, y Lifschitz enhebraba el tercer triunfo socialista al hilo en la provincia) muchos "analistas" decían que se le habrían innumerables posibilidades al partido de la rosa, que vivía "una crisis de crecimiento", y hasta se hablaba de una postulación presidencial del entonces gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados provincial. Hoy volvieron al 45': ser apenas una pieza, y ni siquiera la más importante, del mecanismo bradenista que se arma cada cuatro años.

domingo, 27 de septiembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

"ME QUIERO IR DEL PAÍS"

 

Es posible que al momento de publicar este post no haya nadie leyéndolo desde Argentina, porque todos se fueron del país en busca de mejores destinos. Al menos esa es la idea que uno se podría formar si fuera real lo que los medios nos cuentan a diario.

Plantear el absurdo de que, en medio de una pandemia que afecta al mundo entero y de la que ningún país está exento, migrando de un lado a otro se puede mágicamente mejorar la situación, nos da una idea del grado de banalización a que someten una cosa seria como la emigración, que afecta a millones de personas en todo el planeta. Eso, sin hablar de los exilios en un país con la historia del nuestro, de persecuciones por motivos políticos.  

En todo esto está, por supuesto, la idea de la autodenigración nacional, un sello cultural tan argentino que va del "Manual de Zonceras" de Jauretche a Luis Solari, el personaje de Capusotto: vivimos rodeados de tilingos a los que la expresión "este país de mierda" no se les cae de la boca, o siempre creen que el pasto está más verde en otro jardín; lo que en no pocos casos es fruto de la más completa ignorancia de como se vive realmente en otros lugares, aun en los tiempos de la sociedad de la información. 

También está por supuesto el narcisimo de los que se creen mejor de lo que realmente son, mejores que el resto, o que el país no está a su altura, porque son auténticos diamantes en bruto cuyo brillo no es apreciado acá, pero será advertido de inmediato en otros lugares, por aquello de que "nadie es profeta en su tierra".

Pasa también en estos casos -al menos en la inmensa mayoría- que la amenaza de irse nunca se concreta, sea que se trate del que no se va porque no puede, como del que sí podría, pero amenaza y se queda. Es como si estuvieran esperando un operativo clamor, su propio 17 de octubre para que la gente salga en masa a pedirles que se queden, que son imprescindibles, que sin ellos no podemos vivir: nada que no se cure con terapia.  

Es gente que, yéndose o quedándose, al país le resta, y no es que este país haya tratado o trate bien a los que vivimos en él, y nadie se haya tenido que ir nunca, por motivos valederos. Esto es otra cosa, porque por regla general el que anuncia a los cuatro vientos que está pensando en irse pero no se va, es por regla general y aunque diga lo contrario, alguien que aporta poco y nada. 

Y si se quedan, además de no aportar, ocupan: bancos en las escuelas y universidades públicas gratuitas en las que se forman para que los aprovechen otros si concretaran su deseo de irse; así como los anticuarentena ocupan camas en los en los hospitales, si se contagian del coronavirus. 

También están los que se fueron en algún momento y volvieron, pero nadie se entera o nos enteramos tarde, porque parece que el regreso no merece la misma difusión que la partida. Daría la impresión -nos podemos equivocar- que eso obedece a que volvieron porque afuera les fue peor y no quieren admitirlo, o porque acá estamos mejor que cuando se fueron, y no somos un país tan de mierda como decían. Y eso, para algunos, es más difícil aun de admitir.

Pero más allá de estas reflexiones de sociología barata y zapatos de goma, haqy también estrategias de la derecha política, económica, social y cultural del país en esto de las emigraciones y los exilios: cuando gobiernan ellos nos convocan al sacrificio, a aguantar lo que sea y lo que venga, porque hay un futuro mejor en el horizonte, que nunca alcanzamos porque nos lo van corriendo.

Cuando son oposición la cosa cambia y ellos, que apoyaron a todas las dictaduras reales, empiezan a hablar de dictaduras imaginarias y amenazan con irse del país porque no pueden ir a un bar a tomar un café. O los que nos endeudaron con un bono a 100 años dicen que los jóvenes están pensando masivamente en emigrar, porque no ven futuro en éste país.

Hacen una maniobra de pinzas, en los dos extremos por edad de la pirámide social: a los viejos (donde tienen muchos votos) los enloquecen para que salgan a la calle, y a los jóvenes (donde la cosa está más repartida), los desmoralizan con la idea de que este es una país de mierda que no tiene nada para ofrecerles, o peor aun, les llenan la cabeza de idioteces "libertarias". 

En cualquier caso, saben bien que por esas vías es muy posible terminen decantando en el discurso antipolítica, que por definición es de derecha: una posible compensación biológica del electorado a perder, por avance del almanaque, o por imperio de los contagios en las marchas antiperonistas semanales. Tuit relacionado:    

sábado, 26 de septiembre de 2020

SANTA FE NECESITA UN PLAN DE CONECTIVIDAD

 


Leemos en el diario de Nahuel que en su sesión de ayer la Cámara de Diputados de la provincia aprobó un proyecto de la radical Silvia Ciancio para "...garantizar el derecho a la asistencia y acompañamiento afectivo de las personas que se encuentren institucionalizadas, en cualquiera de sus formas, y en el estadio terminal de su vida, con la finalidad de humanizar su muerte...". Nos cuenta la crónica que "...el proyecto de ley presentado por Ciancio que trata de buscar intervenir desde el Estado para evitar que familiares no puedan ver al paciente internado en las terapias, situación que se agudizó a partir de los casos de Covid 19.... ".

Y agrega que "El proyecto deja en manos del Ministerio de Salud la creación del protocolo para efectores tanto públicos como privados a los efectos de garantizar el derecho de visitas así como proveer las herramientas necesarias para dar continuidad a los lazos afectivos a través de medios remotos y a través de la presencialidad, dando garantías de cuidados a personas externas como internas; a  brindar respuesta a las necesidades personales de acompañamiento en los pacientes durante el período que dure la pandemia; asegurar trato digno al paciente y su familia así como acompañar y ofrecer preparación psicológica para los familiares, afectos cercanos y apoyos que acompañan a aquellos pacientes que evolucionan en forma negativa, preparándolos para despedirse de quien esté cursando el final de su vida, facilitando circuitos de comunicación adecuados de modo que puedan tener procesos de duelo saludables.".  

Una iniciativa loable, pero al completo pedo: el protocolo ya existe, porque fue aprobado por Decreto 984 del gobernador Perotti, dictado el pasado lunes 21, al que pueden acceder acá en la página de la provincia, y acá en el Boletín Oficial. Van imágenes de las partes pertinentes del decreto, que como surge del mismo responde a lo que dispone el Artículo 27 del DNU 754 del presidente de la Nación, publicado el domingo pasado en el Boletín Oficial:  







Hace dos meses atrás contábamos en ésta entrada que Perotti había enviado a la Legislatura un proyecto de ley para crear una empresa estatal que preste,entre otros, los servicios de internet.

Decíamos entonces:  "Tal como surge del mensaje que envió Perotti a la Legislatura, la ampliación del objeto de la sociedad (en la práctica, crear una nueva empresa estatal prestadora de servicios) es parte del Programa Estratégico de Conectividad de Santa Fe aprobado por el Decreto 616 del propio gobernador, norma esta que señala que se buscará "...una ampliación de su objeto para ser esa entidad la que impulse y lidere el avance del proceso de conectividad de la Provincia; previendo que pueda ser la que titularice licencias conforme la Ley Nacional N° 27078;... " ".

A ver si se se ponen las pilas y lo aprueban muchachos, así mejoramos la conectividad de la provincia, y llega Internet a la Legislatura.

ARGUMENTO AD HOMINEM

 

En las reglas de la lógica formal se pone como una de las falacias típicas el argumento ad hominem,es decir dar por sentada la falsedad de una afirmación tomando como argumento quién la dice, o desacreditar una postura, sobre la base de descalificar a quien la sostiene.".

El principio -válido en general- puede matizarse, creemos, cuando quien sostiene algo no tiene autoridad moral para decir justamente eso, ignorando su propia conducta precedente en sentido contrario. Para que se entienda con un ejemplo: Macri o sus funcionarios dando consejos de buen gobierno.

Hace mucho tiempo en ésta entrada y a propósito de los econochantas que pululan por los medios ofreciendo soluciones para todo -que son siempre las mismas, y fracasan una y otra vez, decíamos que "...los tipos escriben o hablan desde el limbo, desde la nada o desde el parnaso de la ciencia y la teoría económica; como si no tuvieran nada que ver con los diferentes desastres padecidos por la Argentina desde el 76' para acá (por poner una fecha emblemática), o como si sus ideas fueran absolutamente nuevas, o nunca hubieran sido llevadas a la práctica entre nosotros. 

Peor aun: como si, llevadas a la práctica incluso por ellos mismos como funcionarios o gestores de la cosa pública (o como hombres de consulta de los funcionarios, o lobbistas con acceso privilegiado al poder), hubieran producido resultados espectacularmente buenos para el país y su gente.

Domingo Cavallo es quizás (junto a López Murphy) el caso más extremo de este tipo de ejemplares, pero no el único: Néstor Kirchner los llamaba paracaidistas húngaros, porque decía que opinaban como si recién hubieran llegado a la Argentina desde un lejano país extranjero, caídos del cielo y sin conocimiento previo de lo que acá pasaba; ni mucho menos responsabilidad en eso que pasaba. 

Lo que se nos ocurría a nosotros como idea es que -al menos en la televisión- se establezca la obligatoriedad de incluir un zócalo (cuando el tipejo en cuestión habla o es entrevistado en un programa) en el que se ponga un suscinto currículum del especímen del caso, ... de modo que los argentinos -que solemos ser de memoria corta- sepamos quien es realmente el muñeco que opina, y desde donde lo hace;...". 

En tiempos de post verdad, "fakes news" y blindajes mediáticos, es importante saber que se dice, pero tanto o más importante es saber quien lo dice, y no es que estemos proponiendo censura, una "ley mordaza" o esas cosas que suele hacer el gorilismo con el peronismo, no señor: simplemente refrescar la memoria social sobre que hizo cada quien, y cual es la plataforma política, moral o intelectual desde la que habla. De lo contrario seguiremos validando como sociedad el proceder de aquellos que parecen tener soluciones para todo, que por alguna extraña razón no pueden aplicar cuando les toca gobernar; arte en el cual la UCR, por ejemplo, alcanza niveles inigualables.

Estos "paracaidistas húngaros" de los que hablaba Néstor operan desde la impunidad del blindaje mediático, que tomándose en serio aquello de que "el periodismo es la primera versión de la historia" hace revisionismo histórico en tiempo real y presente, para contribuir a futuro a la amnesia colectiva, enfermedad que suele estar en la base de grandes pifiadas electorales que terminamos pagando todos. 

Con cartas claras, sabiendo cada uno desde donde habla y con que pasado carga en sus alforjas, el debate es más honesto, y después cada uno vota como le parece, pero haciéndose cargo después: no vale decir que "te engañaron"; como hicieron muchos con Menem, De La Rúa y Macri. 

viernes, 25 de septiembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

AFUERA Y ADENTRO

 


La agenda pública del debate político en la Argentina está centrada en lo que hace o deja de hacer el gobierno, pero es manejada por los que están afuera de él: estamos todo el tiempo discutiendo lo que dicen los medios (en su mayoría, francos opositores), analizando lo que hace o dice la oposición y su base social y electoral, y enterándonos de lo que opinan y hacen los que están fuera del gobierno, mayormente en contra de él: jueces, empresarios y grupos económicos poderosos, y hasta algunas embajadas extranjeras.

La Argentina "visible y audible" no es la que se expresó en el voto mayoritario en las urnas del año pasado depositando al peronismo de nuevo en la Casa Rosada, en primera vuelta, tras los cuatro años de macriato. Es, en ese estricto sentido, como si la elección no hubiera ocurrido y no es casual: esa es precisamente la idea que intentan instalar, para condicionar al gobierno y que este no puede desplegar su propio programa, sino el de ellos, los que perdieron.

Claro que a ese fin contribuye no pocas veces el propio gobierno cuando duda, y sopesa toda medida posible en términos de la "correlación de fuerzas", o las oposiciones que podría despertar, que si nos ponemos a ver, son siempre las mismas, y sabidas de antemano: ni la oposición, ni el núcleo duro de sus apoyos electorales y sociales, ni los medios hegemónicos se avendrán a apoyar ninguna medida del gobierno, a menos que sean las que exigen ellos, y a veces, ni siquiera eso. Y de los grandes empresarios y jueces ya sabemos lo que podemos esperar, y lo que no, ahora y siempre.

La pregunta que cabe hacerse es que pasaría si empezáramos a ver las cosas de otro modo, más "hacia adentro", es decir hacia nuestra propia base social, y los sectores que construyeron el "Frente de Todos" y el triunfo electoral de octubre de 2019. Porque lo que se puede ver es al presidente y los funcionarios peléandose con los medios (¿vieron que importan, inciden y juegan y no era una obsesión kirchnerista?), a los legisladores y referentes políticos del FDT cruzándose con los mascarones de la oposición parlamentaria, a nosotros mismos cruzándonos con el gorilaje en las redes sociales, o a  todos atentos a la reacción de algún juez o empresario poderoso, para medir donde estamos parados.

Uno puede entender que la pandemia impone restricciones a la acción política como la movilización callejera (impedimento que solo nosotros, desde nuestra racionalidad de hacer prevalecer el bien común, parecemos dispuestos a respetar), y hasta cierto punto al debate o la discusión política. Pero lo cierto es que aun con las limitaciones del "afuera" y con las propias autolimitaciones, cuando el gobierno se propuso avanzar en serio con algo, lo consiguió.

Como pasó con el recorte de la coparticipación a la CABA, o con la revocación de los traslados a dedo de jueces dispuestos por Macri, claro que en ambos casos con la participación decisiva de Cristina y la aceitada maquinita en la que se han convertido el Senado bajo su presidencia, y el disciplinado bloque oficialista. Pero veamos las posibles reacciones adversas en ambos casos: en el recorte de fondos a la CABA la iniciativa cuenta con buenas chances de avanzar en el Congreso, y a Larreta solo le queda el pataleo en la Corte por el recorte ya operado por decreto, con resultados dudosos, considerando los precedentes de Macri.

Y en el caso de los jueces "carapintadas", repetidas instancias del propio Poder Judicial ya les han soltado la mano, y la Corte también está en un atolladero: o falla conforme a sus propios precedentes y le termina dando la razón al gobierno, o para contrariarlo, debe contradecirse a sí misma. En uno y otro caso, al grueso de la sociedad las medidas no le importan, o las apoya: tiene otros asuntos más urgentes de los que preocuparse.

El decreto que declaró servicios públicos esenciales al cable, la telefonía celular e Internet solo obtuvo oposición de los directos afectados, pero de nada sirve si no se lo complementa con regulaciones concretas, que excedan un congelamiento transitorio de las tarifas. La gente común podrá apropiárselo -como pasa con cualquier política pública- en la medida que perciba que va en beneficio de sus intereses concretos; razonamiento que por supuesto excluye al núcleo social que adversa al gobierno y al peronismo en general, por motivos estrictamente ideológicos: otra vez, saber distinguir lo que está "adentro", de lo que está "afuera". 

Vemos que pasa ahora con el llamado "impuesto a las grandes fortunas": el gobierno lo demoró por meses hasta que se decidió a dar luz verde para que aterrice en el Congreso, y está en el exacto punto en el que estaba cuando se anunció por primera vez: con los mismos apoyos, las mismas oposiciones y las mismas chances de prosperar o no. Y si algo cambió al respecto, es que se logró acercar posiciones al interior del propio "Frente de Todos", lo cual nos lleva al mismo punto que planteábamos antes. ¿no será de dejar un poco de estar tan pendientes por lo que pasa "afuera", y empezar a prestarle oídos a lo que sucede "adentro" del bloque social y político que sustenta al gobierno?

Una perspectiva tal abriría un ancho cauce de temas de agenda posible, que conectan con dos cuestiones a nuestro modo de ver relevantes siempre, y más en la coyuntura presente: dar estricto cumplimiento a las promesas de campaña y al programa electoral votado, y atender las cuestiones más urgentes que acucian a la mayoría de los argentinos como el empleo, el salario, los consumos o el nivel de actividad. Las condiciones objetivas y materiales de existencia, se diría en otros tiempos.

Si en esas cuestiones centrales estamos de acuerdo "adentro" tendremos espaldas para aguantar lo que venga "de afuera", porque las relaciones de fuerzas son dinámicas, y se construyen, con acción política. O en todo caso empezar a pensar el "afuera" como parte del paisaje, o de un ruido molesto, que no nos debería distraer de las tareas esenciales que tenemos por delante.