jueves, 30 de noviembre de 2023

LAS FRASES DEL MES



1. "Si la gente quiere seguir cagando en un balde en lugar de tener clocacas, hay que respetar su decisión." (Diana Mondino

2. "No tuve ningún ofrecimiento de la gente de Milei para el Ministerio de la Mujer, ni para ningún otro cargo." (Sofía Clérici)

3. "El plan económico no lo negocio con Macri ni con nadie, excepto quizás con Eurnekián." (Javier Milei)

4. "Si no puedes derrotar a la casta, únete a ella." (Alberto Benegas Lynch)

5. "Les aviso a los dos candidatos al balotaje que nuestro capital electoral no se negocia así nomás, sin compromisos programáticos serios." (Alejandro Biondini)

6. "No tenemos pruebas de que hubo fraude electoral, pero tampoco tenemos dudas." (Guillermo Francos)

7. "No crean que no me di cuenta que lo del salame más grande del mundo hecho en Tandil es una gastada para mí." (Mauricio Macri

8. "La verdad que en el reportaje de Majul me sentí muy cómodo, ojalá siempre me tocaran boludos tan fáciles." (Sergio Massa)

9. "Lo que me decidió a votar a Massa fue la devolución del IVA en las compras de Koleston." (Rubén Sobrero)

10. "Sobre el apoyo de Graciela Camaño a Massa solo diré que los peronistas siempre estamos dispuestos a poner la otra mejilla." (Carlos Kunkel)

11. "Margarita Barrientos viene en el fondo de comercio que Macri le vendió a Milei, junto con el staff de periodistas de "La Nación +"." (Aníbal Fernández)

12. "Estamos evaluando ir a la justicia para frenar la maniobra kirchnerista de dar un feriado para que nuestros votantes aprovechen el Previaje justo cuando son las elecciones." (Hernán Lombardi)

13. "Nosotros estamos en contra de imprimir cualquier cosa, sean billetes o boletas para votar." (Javier Milei)

14. "Menos mal que Milei la pasantía la hizo en el Banco Central y no en Atucha." (Rodolfo Tailhade)

15. "Yo habré quemado urnas pero no tengo nada que ver con el manejo de la guita para imprimir las boletas de Milei." (Luis Barrionuevo)

16. "Nos llegó una invitación de Bonelli para que Javier vaya a "A dos toses", pero me parece que nos están cargando." (Karina Milei)

17. "Oí que Victoria Villarruel dijo que Milei piensa dolarizar echando mano a los ahorros de la gente, y sentí que debía hacer mi aporte." (Domingo Cavallo)

18. "Una pena que Ford discontinuara el Falcon, era un auto de lo más versátil y confiable." (Ricardo Bussi)

19. "¿Quién carajos se cree que es Lombardi para meterse con lo que cada uno elige hacer un fin de semana largo?" (Elisa Carrió)

20. "Yo le di a manejar el Banco Central a la oposición desde el primer día de mi gobierno." (Alberto Fernández)

21. "Cuando dije que en mi gobierno la oposición manejaría la Oficina Anticorrupción no estaba pensando en ofrecerle el cargo a Laura Alonso." (Sergio Massa)

22. "Me enteré lo de Cúneo Libarona, pero conmigo no se comunicó nadie para ofrecerme ningún cargo." (Samanta Farjat)

23. "¡Javier, Javier, Javier corazón, acá tenés los pibes para el plan de estabilización!" (Iñaki Gutiérrez)

24. "Voy a hablar con Javier sobre ese asunto de llevarse los perros a Olivos, no creo que sea buena idea porque le van a destrozar la huerta a Juliana." (Mauricio Macri

25. "Nosotros estamos para controlar los excesos del voto mayoritario, pero hay que ver bien de que voto mayoritario estamos hablando." (Ricardo Lorenzetti)

26. "Milei me invitó a ir a la Argentina el año que viene, pero le puse como condición que no saque el Pre Viaje ni privatice Aerolíneas porque el precio de los pasajes se va a ir a la bosta." (Papa Francisco

27. "Pensé que el "Plan Motosierra" de Milei era para la poda de árboles." (Juan Pablo Poletti)

28. "Cristina quiere garantizar su impunidad refugiándose en El Calafate, aprovechando que no hay allí tratado de extradición." (Luis Majul)

29. "En nuestro gobierno vamos a sortear el sueldo de la gente todos los meses." (Javier Milei

30. "A mí me parece que salir a pegar afiches en todo el país con la leyenda "Milei al gobierno, Macri al poder" es un poco fuerte, aunque en el fondo sea cierto." (Jaime Durán Barba)

miércoles, 29 de noviembre de 2023

¿HASTA CUANDO?

 

martes, 28 de noviembre de 2023

TWEETS POLÉMICOS

 

lunes, 27 de noviembre de 2023

"VAMOS POR TODO"

 

Cristina ganó las elecciones del 2007 en primer vuelta con el 45,26 % de los votos, casi duplicando a Carrió que fue la segunda candidata más votada, con algo más del 23 % de los votos. A los tres meses de haber asumido, el intento de imponer retenciones móviles a cuatro cultivos del sector agropecuario para desacoplar los precios internos de los internacionales derivó en un lock out patronal con cortes de ruta en todo el país durante meses, y una crisis institucional.

El vicepresidente Cobos votó en contra de su propio gobierno y pidieron que Cristina renunciara y asumiera él, aun cuando las retenciones móviles estaban previstas en la plataforma electoral del Frente Para la Victoria votada mayoritariamente por el pueblo argentino.

En el 2011 ganó en primera vuelta con el 54,11 % de los votos triplicando al segundo que fue Binner, con el 16,85 %. Cuando a unos tres o cuatro meses de haber asumido tuvo que imponer restricciones a la compra de dólares para ahorro (vulgarmente denominadas "cepo") porque reapareció la restricción externa, hubo cacerolazos en todo el país reclamando que se terminara el gobierno, y aparecieron carteles en los que CFK era colgada en un patíbulo.

Durante sus 8 años de mandato los medios y la oposición alertaron a los argentinos que Cristina "venía por todo" e incluso le atribuyeron haber dicho expresamente eso, aun cuando no hay registro de audio o video donde en algún momento haya dicho tal cosa; pero para millones de personas se convirtió en una verdad revelada, que nadie podía discutir.

Todos (medios, jueces, opositores) asumieron que el país estaba ante el riesgo latente y permanente de virar hacia una dictadura con la suma del poder público, cuando lo que el gobierno hacía era -nada menos y nada más- que de ejercer en plenitud las atribuciones legítimas que le confiere la Constitución, y poner en práctica el voto popular mayoritario: ni más ni menos. Lorenzetti acuñó desde la Corte la teoría -sin basamento alguno en la carta magna- del "contrapoder mayoritario", que supuestamente se reservaban los cortesanos para moderar los excesos del gobierno elegido mayoritariamente por el pueblo, subalternizando así el efecto democrático del voto popular.

Sin embargo, cuando les toca ganar a ellos -como pasó en su momento con Macri, ganador en un balotaje cerrado por algo más del 2,68 % de los votos-, la victoria da plenos derechos, el gobierno tiene la legitimidad para hacer lo que le plazca, y cualquier resistencia u oposición es inmediatamente tildada de golpista. Ahí, de repente, dejamos de ser Venezuela, el riesgo de dictadura o tiranía desaparece y al presidente de turno hay que darle manos libres "porque es lo que la gente votó"; y todos (jueces y hasta los opositores) tienen que "facilitar la gobernabilidad".

Está volviendo a pasar con Milei, cuyo triunfo final fue construido en etapas, con una transfusión directa de los votos de "Juntos por el Cambio" cuyos dirigentes decían en campaña que sus ideas era no solo equivocadas sino peligrosas, y con un núcleo de votos que arrastró desde las PASO, compuesto por mucha gente que decía que lo votaba, pero que en realidad no pensaba que fuera a hacer lo que dijo.

De repente, ese confuso magma de "malos entendidos" presuntos y sin sentidos reales es un mensaje político contundente, claro y preciso que debe ser ejecutado sin miramientos, y nos dicen que la gente votó -por ejemplo- rapiñar el Estado, desguazándolo en tantos negocios apetecibles como sea posible para los amigos y financistas de campaña; sin que nadie se mosquee o  proteste. Aunque caigan en la volteada YPF, Vaca Muerta, el Fondo de Garantía de ANSES, ARSAT, los ferrocarriles o Aerolíneas; y sin importar los costos sociales anexos.

Ninguno de ellos (ni Macri antes ni Milei ahora) dijo "vamos por todo" ni se lo atribuyen, pero sí hablaron de motosierra, de plan de estabilización de shock, de "hacer lo mismo pero más rápido y más profundo", o sea que de moderación, equilibrio, diálogo y búsqueda de consensos o respeto por las minorías o la mirada de los que perdieron la elección, nada. 

Una lección para aprender de ellos, si es que alguna nos toca volver a ganar una elección, y ser gobierno.

domingo, 26 de noviembre de 2023

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 25 de noviembre de 2023

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 24 de noviembre de 2023

SE NOTA MUCHO

 

Durante el gobierno de Perotti se firmaron varios acuerdos paritarios con los gremios estatales (UPCN, ATE, AMRA, SIPRUS) para resolver las situaciones de precarización laboral en las áreas del Estado: contratos, personas que trabajaban facturando como monotributistas, subrogantes, etc.

En el caso de la Administración Central (o sea los empleados afiliados a ATE y UPCN) los más importantes fueron cerrados en dos etapas: la primera entre septiembre del 2020 (es decir en plena pandemia) y enero de 2021, cuando se firmó un acta homologada por el Decreto 5 del 8 de enero de ese año. Y la segunda entre diciembre de 2022 y abril de éste año, cuando se dictaron los Decretos 505 el 27 de marzo y 641 del 10 de abril, homologando sendas actas; antes de las elecciones provinciales de las que surgiría el nuevo gobierno, y antes también del período alcanzado por la regla del "fin de mandato" de la ley de responsabilidad fiscal. 

En el primer acuerdo se resolvió la titularización del personal que se encontraba subrogando funciones y cargos vacantes y se estableció el 31 de diciembre de 2018 como fecha límite del decreto de otorgamiento del suplemento por subrogancia por las funciones de mayor jerarquía. También se acordó el pase a la planta permanente del personal que se desempeñaba como contratado a la misma fecha (31 de diciembre de 2018 y continuaba en esa situación al momento de la firma del acta paritaria (enero de 2021). O sea que el actual gobierno de la provincia estaba resolviendo situaciones de precarización laboral heredadas -en su totalidad- de la gestión anterior.

La segunda etapa de acuerdos paritarios en ése sentido empezó con el acta firmada en marzo de 2023 homologada por Decreto 505, por la cual se acuerda dar continuidad al proceso de pase a planta permanentedel personal contratado en sus diversas modalidades con vínculos posteriores al 31 de diciembre de 2018 y que a esa fecha (marzo del 2023) continuaran. Luego por el Decreto 641 del 10 de abril se acotó la fecha de corte al 15 de diciembre de 2022, porque esa fue la fecha límite que la Legislatura (con mayoría opositora a Perotti) puso en la autorización para crear los cargos vacantes necesarios. 

En esas mismas actas las partes (los gremios y el gobierno) acordaron la titularización del personal subrogante de cargos vacantes con Decreto de otorgamiento del suplemento por las funciones de mayor jerarquía con posterioridad al 31 de diciembre de 2018, incluyéndose en éste caso a las dos categorías superiores de cada escalafón. Lo cual significa que recién en ésta segunda etapa quedan comprendidos en el proceso de pase a planta permanente agentes contratados o subrogantes a ser confirmados en sus cargos, que comenzaron en cualquiera de esas dos situaciones durante la administración de Perotti, además de los que accedieron en el último año del mandato de Lifschitz.

Los decretos dictados por Perotti en cumplimiento de los acuerdos paritarios de enero de 2021 (o sea, los que beneficiaban a personal precarizado durante los gobiernos del Frente Progresista) no tuvieron ningún inconveniente: no fueron suspendidos por cautelares judiciales, ni recurridos en sede administrativa por "ciudadanos que denuncian actos ilegítimos", ni observados por el Tribunal de Cuentas, ni pedidos de informes de la Legislatura, ni nadie se quejó porque -por ejemplo- había que aumentar la planta de cargos del Estado para poder designar en planta permanente a los que venían trabajado como contratados.

Distinta suerte están corriendo los decretos que dictó el mismo Perotti que benefician con los derechos reconocidos mediante los acuerdos paritarios firmados en el 2023 (aunque -como se dijo- estos hayan sido firmados antes de las elecciones provinciales y el período que marca la ley de responsabilidad fiscal) a personas que fueron contratadas o se les asignaron subrogancias en su gobierno, aunque esos acuerdos también regularizaron las situaciones de precarización laboral pendientes del último año de mandato de su antecesor en el cargo.

Ahora comenzaron a aparecer (después de las elecciones) observaciones del Tribunal de Cuentas, cautelares judiciales y recursos administrativos presentados por abogadas que constituyen domicilio legal en el estudio jurídico de un futuro funcionario del gabinete de Pullaro. Y de golpe lo que hasta el 10 de septiembre de éste año (fecha de las elecciones provinciales) estaba bien, de golpe pasó a estar mal, aunque los actos sean iguales que los que antes no tuvieron problemas, y los acuerdos paritarios se firmaron con los mismos gremios.

Y por si todo eso falla, alguien coló un artículo en el proyecto de ley de ministerios presentado en la Legislatura por el futuro oficialismo provincial, para llevarse puestas las paritarias por decreto. Como diría Niembro, se nota mucho. Tuit relacionado:

jueves, 23 de noviembre de 2023

UN ERROR HISTÓRICO

 

Alberto Fernández termina su mandato como lo comenzó: defraudando a los que lo votamos, con tal de agradar a los que no lo hicieron. Rompiendo todas y cada una de sus promesas de campaña y hasta jactándose de eso, como acaba de suceder ahora con su promesa de no volver a pelearse nunca más con Cristina.

Algunos podrán decir que es fácil hablar ahora, con el diario del lunes y los resultados de su mandato presidencial a la vista, pero queda claro que su nominación para encarnar la candidatura presidencia del "Frente de Todos" en 2019 fue un error histórico, cuyas consecuencias estamos pagando y vaya uno a saber cuando tiempo lo haremos, y a que precio.

Hemos dicho acá muchas veces que -en nuestra modesta opinión- no era necesario que en aquel momento Cristina diera un paso al costado para ganar la elección porque con su candidatura se ganaba igual, atento el desastre del gobierno de Macri. De todos modos, aceptamos que es un argumento contrafáctico que puede ser fácilmente refutado precisamente por eso.

Lo que no admite refutaciones -en nuestro entender- es que el hombre es un personaje menor, que no estaba a la altura del desafío entonces, ni lo estuvo durante su mandato, ni lo está ahora, cuando en pocos días debe dejar la Rosada y parece estar pensando más en su futuro personal, que en el del país cuyo gobierno deja.

Un rosquero de la rosca autoreferencial de la política porteña, lobbista más o menos calificado o vocacional de intereses que no son los de las grandes mayorías nacionales, de los que oficiaba como mensajero frente a la política. Así fue con Néstor y también con Cristina cuando los acompañó en sus gobiernos como funcionario, y quizás por eso ella lo haya elegido en el 2019: como una oferta de paz a ciertos sectores del poder económico para transitar un gobierno sin la guerra constante por parte de esos sectores que tuvo que padecer en sus dos mandatos.

Otra vez: con los resultados a la vista hoy (pero que en buena medida se podían avizorar en 2019, con una simple lectura de nuestra traumática historia), está claro que si esa era la idea, fue otro error. El peronismo parece condenado, una y otra vez, a pagar costos en su búsqueda permanente del unicornio azul perdido de la burguesía nacional con la cual tejer una alianza policlasista.

Para colmo, el personaje en cuestión, que es minúsculo, se autopercibe como un gran constructor político, un eficaz comunicador o un agudo lector de la realidad, o todo eso junto. Y lo validaron en la fantasía un coro de alcahuetes sin votos que como funcionarios no funcionaron, y como candidatos eran una ancla pesadísima para cualquier lista que integraran. Un coro de paniaguados que militaba su reelección, hasta minutos antes del cierre de listas para las PASO y que la realidad los despertara de un sopapo.

Alberto Fernández no será seguramente recordado como un gran presidente, y es posible que en no mucho tiempo, ni siquiera se registre su paso por tan importante responsabilidad, que para colmo se ocupó concienzudamente de licuar en su peso político y gravitación institucional. Tanto que en el tramo final de su gobierno y de cara a las elecciones, hubo que convertirlo en un florero decorativo al que no se sabía bien donde ponerlo, porque donde estuviera molestaba.

Con lo que se cierra con su presidencia revirtiendo la tendencia de un ciclo de 20 años en los que fue precisamente el kirchnerismo el que vino a restablecer la autoridad presidencial, el peso institucional del Estado y la primacía de la política, como herramientas para justamente intentar frenar la lógica predatoria de los intereses económicos corporativos.

Sirva entonces el fallido como dolorosa experiencia de errores que no podemos volver a cometer, si alguna vez los argentinos nos vuelven a confiar la responsabilidad de gobernarlos. Porque Alberto se irá en días de la Rosada, pero la tentación de recrear ese modelo que él encarna es muy grande dentro del propio peronismo, tanto que ya hay algunos que se está ofreciendo a encarnarlo -en nombre del peronismo- para darle "gobernabilidad" a Milei, como lo hicieron con Macri.     

miércoles, 22 de noviembre de 2023

ÚLTIMAS IMÁGENES DEL NAUFRAGIO

El 17 de octubre de éste año, decíamos nosotros en ésta entrada: "Curiosamente -o no tanto- en las elecciones que tendremos en 5 días el peronismo corre el riesgo de quedarse afuera de un eventual balotaje entre dos formulaciones del antiperonismo, a cual de ellas más gorila. Y si lo evita será para competir en una eventual segunda vuelta, teniendo que captar parte de ese voto "flotante" que cambia de un comicio al otro, y no pocos votos del antiperonismo: ¿Significa eso que la sociedad también está redefiniendo los límites de su propio gorilismo, o dicho de otro modo, cuanto de los "70 años de peronismo" está dispuesta a dejar atrás, y cuanto quiere conservar, aunque jamás admita que se lo debe al peronismo ?".

"Porque en éstas elecciones hemos retrocedido al punto en el que estamos discutiendo la educación pública gratuita (incluyendo a las universidades), la salud pública gratuita, la cobertura previsional solidaria y universal, los derechos de los trabajadores y -no explícitamente, pero sí en las consecuencias implícitas en los proyectos en pugna- la distribución del ingreso; y como consecuencia o suma de todo eso, cuan cohesionados, inclusivos, justos e integradores queremos ser como sociedad, y a que costo.".

"Las respuestas no son sencillas, o sí: si el domingo una mayoría de los argentinos decide que todo eso que el peronismo vino a instalar o profundizar en la Argentina para construir la sociedad más equitativa y con mayor movilidad social ascendente de Argentina merece ser conservado, recuperado o profundizado (ponga cada uno el verbo que le parezca, en el orden que lo crea), el peronismo podrá volver a ser mayoría ya no en un comicio circunstancial, sino en la sociedad, como identidad política mayoritaria de los argentinos.".

Pues bien, los resultados del balotaje despejaron los interrogantes: la mayoría de los argentinos decidió (lo sepa o no) convalidar con su voto el enésimo intento de liquidar la Argentina peronista; y así lo entendió el presidente electo, a juzgar por sus declaraciones inmediatamente posteriores al triunfo, en las que ratificó el "Plan Motosierra" que sus seguidores desmentían bajo el rótulo "campaña del miedo". Y esos resultados dejan a su vez algunas puntas preliminares para el análisis de lo que pasó, y -sobre todo- de lo que viene:

* El 54,11 % de Cristina en primera vuelta en 2011 se produjo luego (y pese) al conflicto con las patronales del campo por las retenciones móviles, a la disputa con el grupo Clarín por la ley de medios que provocó la profundización de la "grieta" con toda la potencia de sus bocas de fuego mediáticas, al atril y las cadenas nacionales. Simple y sencillamente, porque la economía funcionaba, crecía, generaba empleo y el salario alcanzaba, aun con inflación.

* Massa rebajó o congeló retenciones, habilitó dólares a pedido y a medida de los exportadores y no se peleó con nadie, o trató de no hacerlo. Perdió con un tipo que prometió aplicar la motosierra, y no dejó prácticamente sector social o colectivo de personas por agredir, ni exabrupto por cometer. Otra vez: es la economía, estúpido; uno canalizó la indignación de buena parte de la población contra el 140 % de inflación anual y los sueldos que no alcanzan, el otro era el ministro de Economía, en cuya gestión se dieron esos números.  

* Puestas en discusión la grieta de un lado, y la propuesta de un gobierno de unidad nacional del otro, ganó la motosierra. Porque la grieta no es política ni mediática, sino ante todo cultural y social, existe desde -por lo menos- 1995 (si no desde 1810, con distintos nombres), y los que están del lado de ella a los que les va relativamente mejor (aunque se autoperciban de otro modo), desean profundizarla, hasta convertirla en un abismo. Y el que no lo entienda a futuro, corre el riesgo de volver a perderse en el camino.

* La crisis de representación de la sociedad argentina es total, afecta transversalmente a todas las estructuras, y no solo a los partidos políticos: sindicatos, cámaras empresariales, credos religiosos, clubes de fútbol y de barrio, organizaciones culturales y otras instituciones convocaron a votar a Massa, o rechazaron hacer por Milei, y fueron desoídos por completo por sus presuntos representados. 

* El caso más palpable es el de la UCR, cuyos afiliados no hacen lo que sugieren o indican sus dirigentes, desde 2015, cuando prefirieron -por amplísimo margen- a Macri sobre Sanz en la interna de "Cambiemos"; y siempre eligen al candidato más gorila de la oferta disponible, que no es poca. Aunque ese candidato -como Milei- se haya cansado de insultarlos, el asunto es que es el que le podía ganar al peronismo; cuestión que termina prevaleciendo sobre toda otra consideración.

* El peronismo también quedó afectado por la derrota y por la crisis de representación, y lleno de interrogantes a futuro. Sin embargo, en el marasmo que dejó el estallido de la "insatisfacción democrática" y la fragmentación política, conservó un núcleo duro de votos: el casi 37 % de Massa en las generales, casi los mismos números de Scioli en la misma instancia del 2015; lo que implica que está a unos 8 puntos de ganar en primera vuelta, si la Argentina gorila entra en la disputa por quienes serán los que traten de sepultarlo -otra vez- en el 2027, o por despegarse del previsible desastre del gobierno de Milei, lo que ocurra primero. 

* La condición para lograrlo, es ser más peronismo que nunca, adaptando los lenguajes, los modos de organización y militancia, los liderazgos  y -como no- ampliando la agenda a los tiempos que corren, y las nuevas demandas sociales, en cuanto quieran realmente ser representadas y no se limiten a expresar la bronca o el berrinche, sin medir las consecuencias. Sin quedarse en la nostalgia de tiempos pasados, sino dándose una praxis política de volver a hacerlos posibles; para lo no será desdeñable la ayuda involuntaria de Milei y su gobierno, puesto que los gorilas cuando gobiernan suelen producir como efectos hacer surgir peronistas, toda vez que jamás se han planteado superar al peronismo, o hacerlo innecesario.

* Lo que es transversal a todas las fuerzas políticas que de algún modo u otro fueron derrotadas en la coyuntura -lo que incluye a la izquierda eternamente adolescente- es o debiera ser, la defensa irrestricta de la democracia como sistema de convivencia, frente a la previsible ofensiva de los nostálgicos de la dictadura, que ahora cuentan con respaldo político desde el Estado, logrado nada menos que con el voto ciudadano. 

* La coincidencia en esa pelea -que sin dudas se vendrá- y en la defensa del piso de derechos hasta acá conseguidos (piso que está bajo amenaza explícita del nuevo gobierno) requiere de gestos de grandeza, que se antepongan a cualquier otra consideración, o especulación electoral a futuro. Habrá que ver si la dirigencia (toda: política, social, empresarial, sindical) está a la altura del desafío.  

* Las bases (sociales, culturales, con sentido político aun renegando de la política) que encumbraron a Milei, son la semilla de su posible destrucción: la bronca, el odio, el resentimiento, la insatisfacción no pueden construir nada duradero a largo plazo, que demande sacrificios, ni que los soporte. Son pulsiones pasionales y volcánicas que exigen ser satisfechas con resultados inmediatos, y los exigirán de un gobierno que llega al poder enancado en una campaña en la que embruteció el debate político, cultivando el pensamiento mágico.

martes, 21 de noviembre de 2023

TWEETS POLÉMICOS