viernes, 28 de febrero de 2014

ESO LES PASA POR LEER CLARÍN Y LA NACIÓN


Sobre el acuerdo con Repsol, leemos en El Cronista: "A pesar de que ayer directivos de Repsol firmaron el acuerdo definitivo con la Argentina por la compensación que recibirá por la expropiación del paquete del 51% de acciones que tenía en YPF, la petrolera española se encargó de dejar en claro en el documento su discordancia con el pago pactado. La indemnización contempla una cartera de bonos soberanos por u$s 5.000 millones.
En el convenio rubricado ayer en Buenos Aires, en el quinto piso del Ministerio de Economía, en una reunión cerrada que duró cerca de cuatro horas, la empresa que dirige Antonio Brufau se aseguró de plasmar que “ratifica su disconformidad por la expropiación, su procedimiento y la compensación ofrecida por los mencionados conceptos”. No obstante, en seguida aclara que la decisión de acordar se basó en “las ventajas de una solución anticipada y los compromisos asumidos en el acuerdo por lo que decide aceptar la compensación ofrecida al efecto de poner pronto y definitivo término a la controversia por vía amigable, comprendiendo en ella la renuncia, sujeta a condición, a sus acciones y reclamos contra la República Argentina e YPF y demás concesiones aquí previstas”.
La aclaración de los españoles no es un detalle sino que encierra la lectura que en Madrid hacen del conflicto y los próximos pasos que podrá dar Repsol, aún dueña del 12% de la estatizada petrolera. Y es que en España querían un pago en efectivo, debido a la urgencia que Repsol tiene de caja. Sin embargo, en el documento reconocen que el acuerdo supone la solución más rápida contra las especulaciones de nunca recibir ni un solo dólar por las acciones confiscadas." (las negritas son nuestras) 

Probablemente esto último les haya pasado porque consumen periodismo de baja calidad, como el que dice que escuchó una conversación privada en la que Kicillof le decía a Cristina que no les íbamos a pagar ni un peso por la expropiación; o el que te dice una cosa en el título, y la desmiente en la bajada.

Y hablando de lo que dijo o no Axel, a lo mejor ahora que lo dice Chequeado, algunos lo creen:


Alguno tendría que avisarle que los españoles no quedaron conformes a Prat Gay, que en el mismo diario hoy escribe esto:


O sea que en el 2012 Brufau estaba desesperado por vender las acciones de la empresa de la que Repsol obtuvo utilidades por más de 15.000 millones de dólares, entre 1998 y la expropiación.

Es como cuando hace poco decían que Clarín estaba contento y celebraba como un triunfo tener que dividirse en seis partes; y desprenderse de Cablevisión.

O más atrás, cuando decían que los ingleses estaban contentos de que Perón les hubiera comprado los ferrocarriles.

Parece que algunas cosas no cambian nunca. 

4 comentarios:

  1. Habría que hablar de la presión de Pemex sobre Repsol. El gobierno mexicano presionó para que el acuerdo se llevara a cabo, anteponiendo la inversión millonaria en astilleros en Galicia (tierra de Rajoy) como elemento de disuasión.

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  2. La Nación habló siempre de "confiscación".

    El Cronista habla de "indemnización".

    Y si hablamos de expropiación y pago, ¿no sería lo correcto?

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  3. Anónimo: por lo que fuera, pero obtuvieron menos de lo que pedían. Y el gobierno argentino hizo gestiones ante el de México (Cristina con Peña Nieto, Galuccio con Pemex). Política que le dicen.

    Groucho: lo de "confiscación" es una obstinación de La Nación, nunca tuvo sentido. Una cosa está prevista en la Constitución (expropiar), la otra prohibida (confiscar). Era para preconstituir prueba a favor de Repsol en los juicios, digamos.

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  4. A nadie le convenía que el conflicto siguiera; tampoco a las petroleras mexicanas, estadounidenses y demases. Se negoció una solución y es una solución que no parece mala para nosotros: esos cinco mil millones se pagarán en cuotas durante veinte años, y mientras tanto YPF producirá más y más ganancias con las cuales pagarlos. Sobre todo, el Estado seguirá controlándola (o sea, nosotros todos).

    No entiendo eso de poner a un señor "derrotando" a otro señor: se llama negociar, se llama hacer política internacional, en fin, si se trata de derrotas, esas, esas las tuvimos en los noventa, evaporando las empresas del Estado a la vez que tomábamos créditos sin cesar.

    Saludos.
    Esther


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