miércoles, 28 de febrero de 2018

LAS FRASES DEL MES


1. "Quiero desmentir que el ministro Triaca me haya pedido que le brindemos custodia especial por amenazas de muerte de otros miembros del gabinete." (Patricia Bullrich)

2. "Yo también abatí delincuentes por la espalda y el presidente Macri no me recibió." (Claudio Bonadío

3. "Hemos decidido adherir al decreto del presidente Macri prohibiendo la designación de familiares en el Estado, así que despedí a todos los parientes de Milagro Sala." (Gerardo Morales

4. "¿Así que Sandrita me demanda una indemnización de cuatro millones de pesos? ¿Vieron  que había que terminar con la industria del juicio laboral?" (Jorge Triaca)


5. "En el 2015 dije que sería presidente o nada, y en las elecciones del año pasado senador o nada; y acá me ven, cumplí: no soy nada." (Florencio Randazzo)

6. "El presidente vio el video antes de recibir a Chocobar, y llegó a la conclusión de que Tévez estaba bien habilitado en el gol de Boca a San Lorenzo." (Marcos Peña)

7. "Cuando me jubile le voy a ofrecer mis servicios a Chocobar pero no como abogado, sino como instructor de tiro." (Claudio Bonadío)

8. "Para nada nosotros estamos imbuidos del espíritu revanchista de la Revolución Libertadora: lo de ponerle "Pedro Eugenio Aramburu" al Centro Cultural Kirchner surgió de la gente, en las redes sociales." (Hernán Lombardi)

9. "Vos sabés que yo banco a muerte lo de las low cost, Mario, pero no sé si "Aerolíneas Quintana, donde vos llegás hoy y tu equipaje dentro de una semana" sea el mejor eslogan para Fly Bondi." (Guillermo Dietrich)

10. "Vengo maravillado de Córdoba con los autos fabricados en un 85 % por robots, ése es el camino: un robot no hace paros, no arma sindicatos ni pide aumento en las paritarias, y no necesita vacaciones." (Mauricio Macri)

11. "Tenemos una pericia de Gendarmería que dice que si bien el delincuente abatido por Chocobar le daba la espalda, estaba por hacer "la gran Willie" para lanzarle el cuchillo por entre las piernas." (Patricia Bullrich)

12. "Hemos despedido solo a 12 parientes de funcionarios porque si bien buscamos combatir el nepotismo, tampoco queremos que se nos dispare el índice de desempleo." (Marcos Peña)

13. "Mire presidente, no lo voy a engañar: las negociaciones con la Unión Europea van como aquélla película de Brandoni: nos ofrecen comprarnos dos empanadas más, para tres personas." (Jorge Faurie)  

14. "No vamos a ir a la marcha de Moyano, así que no cuenten con nuestra columna de 20 personas." (Luis Barrionuevo)

15. "Quiero desmentir que haya pasado el Día de los Enamorados con el presidente Macri, estuve con mi esposa, como corresponde." (Juan Manuel Urtubey)

16. "Mandé a la policía a secuestrar la grabación del reportaje a Zaffaroni en una radio porque en la cuenta de Radio Cut ya tengo que pagar." (Ariel Lijo

17. "Si Macri dice que le preocupa combatir la corrupción y la pobreza, ¿por qué no podemos decir nosotros que en Santa Fe no hay nepotismo?" (Miguel Lifschitz

18. "¿Cómo que en Estados Unidos están enviando sobres con una sustancia mortal? ¡Es un atentado a la libertad de expresión!" (Luis Majul)

19. "Me parece excelente la ley que prohíbe hacer esperar más de 30 minutos a los jubilados en las oficinas públicas, yo más de ese tiempo no aguanto sin ir a mear." (Hermes Binner

20. "Con Margarita Barrientos somos sólo amigos, no hay nada más; creo que se confunden con la relación entre Nina Peloso y Raúl Castells." (Héctor "Toty" Flores)

21. "Este contratiempo no nos detendrá, por el contrario, vamos a construir diez kilómetros de decks por año." (Rogelio Frigerio)

22. "De haber sabido que uno de los motivos de la marcha de ayer era que les negaron un bono, yo también hubiera ido." (Luis Etchevehere)

23. "Tengo en mi poder una escucha explosiva de hace dos años, en la que Cristina dice -y cito textual- "Yo no sé que espera el boludo de Moyano para convocar a una marcha contra el gobierno." (Luis Majul)

24. "Estamos bajando drásticamente la pobreza, pero aun queda gente que va a una marcha por 300 pesos y un choripán." (Nicolás Dujovne)  

25. "Ni loco hubo 500.000 personas el otro día en el acto de Moyano, ésa es una cifra que se arregló en una mesa para cobrar los 300 pesos y el choripán que daban por asistir." (Darío Lopérfido)

26. "He recibido amenazas de muerte: me enviaron un correo donde me dicen "Hay un Raid etiqueta negra en tu futuro"." (Graciela Ocaña)

27. "Quiero desmentir que los que construyeron el deck del comedor de Margarita Barrientos vayan a construir Atucha III y las represas en Santa Cruz." (Juan José Aranguren)

28. "No puedo evitar la sensación de sentirme el tipo más boludo de la Argentina." (Valentín Díaz Gilligan

PAYASOS BOINA BLANCA


Leemos en Clarín: "El proyecto establece que, previo a asumir, los funcionarios (se aclara que corre para aquellos cuyo acceso a la función pública no haya sido resultado de sufragio) deberán incluir en la declaración jurada "sus antecedentes laborales a efectos de facilitar un mejor control respecto de los posibles conflictos de intereses actuales o potenciales u otros riesgos éticos o conflictos con las reglas y principios de integridad que puedan existir". De esta manera la OA intervendría en el procedimiento de designación de quienes sean postulados para desempeñarse como Jefe de Gabinete, ministros, secretarios y subsecretarios del Poder Ejecutivo y/o como titulares o integrantes de los órganos de gobierno de los entes reguladores de servicios públicos."

Para estar seguros de que entendimos: la UCR presentará en el Congreso un proyecto para que los funcionarios que no dependen del voto popular (es decir, los que son elegidos a dedo por el presidente, el jefe de gabinete y sus ministros) sean “escaneados” previo a asumir por la Oficina Anticorrupción, para detectar posibles conflictos de interés.

O sea que tras 27 meses de constantes y continuos “conflictos de intereses” (neologismo por “corrupción” o “negociaciones incompatibles con la función pública”) una de las principales fuerzas de la coalición oficialista descubre que hay un problema con eso, y se propone resolverlo; tomando como disparador el caso de Díaz Gilligan y su cuenta oculta en Andorra, porque -por ejemplo- frente al mucho más ostensible y grosero del ministro Caputo optaron por hacerse los boludos, “porque no cuentan con toda la información”.

Tal como también se hicieron los boludos con situaciones similares y mucho más graves de Aranguren, Quintana, Dietrich, Lopetégui y podríamos seguir enumerando todo el día, la lista es muy larga.

O como decidieron deliberadamente hacerse bien los boludos allá por el 2015, cuando en la convención de Gualeguaychú decidieron formar “Cambiemos”, y hacer una alianza con un partido unipersonal, cuyo único accionista es uno de los más conspicuos representantes de la patria contratista; que ha vivido de desangrar la teta del Estado (él y su familia), durante más de 40 años.

La UCR -tras perder una interna que sabían que nunca podrían ganar- llevó como candidato a presidente a Macri; que no conforme con llevar al gobierno a los CEO´s y ejecutivos de las empresas familiares que lo acompañaron en su paso por Boca y por la Jefatura de Gobierno de la CABA, apenas instalado en la Rosada promovió un amplísimo blanqueo de capitales sin (por primera vez) la obligación de traer la plata blanqueada al país, del cual uno de los principales beneficiados fue su propio hermano blanqueando guita negra por más de cinco veces el patrimonio declarado por el propio presidente, que es quien formalmente sigue al frente de las empresas familiares.

Y que después por decreto “amplió” el blanqueo para que pudieran beneficiarse de él otros parientes no incluidos en la ley original, mientras también trataba -con los buenos oficios de un radical, Aguad- de autoperdonarse una deuda con el Estado por 70.000 millones de pesos, por el vaciamiento del Correo Argentino que perpetraron él y su familia.

Se entiende que el proyecto deje afuera del “escaneo” a los funcionarios electos: el primero que no soporta el más mínimo examen al respecto, es el presidente de la república; y en cualquier país medianamente serio estaría preso, o destituido por juicio político.

En ese contexto, la UCR pretende entonces que creamos ahora que les preocupan los conflictos de intereses, y que los van a resolver con un informe previo de la Oficina Anticorrupción (Kirchnerista); cuya titular tiene un cuadro de Macri en el despacho, y a la cual le adaptaron por decreto la reglamentación del organismo para que pudiera ocupar el cargo, porque no reunía los requisitos.

Es notable además como a estas minucias (porque al fin y al cabo hablamos de perejiles, como Díaz Gilligan) se reducen las críticas del radicalismo al gobierno que -al menos en teoría- integran: no se les han escuchado en cambio críticas al plan económico, el endeudamiento atroz del país, el aumento exponencial de su vulnerabilidad ante cualquier crisis internacional, el saqueo a los jubilados, el intento de ponerle cepo a las paritarias, la apertura indiscriminada que está destruyendo industrias y empleos o la búsqueda de la flexibilización laboral.

Por el contrario, todas esas iniciativas han contado con el más entusiasta apoyo de la UCR, que las juzga necesarias “para sacar al país del populismo”.

Ni que hablar de que tampoco han esbozado críticas -a menos como partido- a las groseras violaciones al estado de derecho y las garantías constitucionales a las que se viene asistiendo en el país desde diciembre de 2015, aunque en éste caso se entiende; porque han sido los propios radicales los pioneros en la materia, con la implantación del Estado policial por Gerardo Morales en su feudo jujeño, con la prisión política de Milagro Sala y los demás dirigentes de la Tupac y la manipulación en su contra de la justicia.

No sea cosa que cuando este nefasto experimento derechoso que nos gobierna termina quieran despegarse diciendo que ellos en su momento marcaron los límites que no estaban dispuestos a cruzar; o lavar sus culpas en la gestación del engendro.

martes, 27 de febrero de 2018

ME CAIGO DE CULO


¿En serio que si suben los precios que el gobierno maneja restarán ingresos disponibles a las personas y familias, y podrán consumir menos?

Dolor López Murphy.


Jodéme que se cumplió lo que decía la nueva "campaña del miedo", y a los jubilados los cagaron.

Y eso que el presidente prometió que las jubilaciones le iban a ganar a la inflación.

Dolor Norma Plá.


No te puedo creer: ¿me éstas diciendo que lo de la "luz verde" no iba en serio, y era pura de venta de humo para distraer la atención de los problemas económicos y los casos de corrupción?

Dolor Misoprostol.


¿En serio que abriendo por completo las importaciones y dejando que las automotrices violen impunemente el "flex" del Mercosur no llegamos a fabricar un millón de autos por año, como prometieron cuando les bajaron impuestos y aportes a las automotrices?

¿Vos decís que tampoco llegamos con la enorme demanda que el propio gobierna crea al permitir paritarias libres y recomponer los salarios de los trabajadores frente a la inflación? 

¿Ah, no, no es así tampoco?

Dolor Pignanelli.

¿MÁS PAJA PROGRESISTA?



“Es necesario construir una alternativa progresista que ofrezca contención a los argentinos que no se identifican con éste gobierno, ni con los anteriores” no es una frase que se la haya ocurrido a alguien ahora, para “cerrar la grieta”.

Casi con esas mismas palabras se viene repitiendo más o menos desde los albores del menemismo, hace ya más de 25 años. Y si nunca termina cuajando en nada serio o potable en términos electorales, es porque es básicamente una consigna hueca, que en el fondo no dice nada.

Como el propio concepto de “progresismo”, que es -en la experiencia política argentina- un enorme significante vacío en el que cada uno pone lo que quiere como contenido; hasta que viene un “progresista” para decirle que en realidad los únicos autorizados para definirlo, son ellos: así como algunos tienen el “peronómetro”, hay un “progresómetro” que diferencia lo que es “progre”, de lo que no.

El viernes pasado el gobernador Lifschitz pareció decidido a encarnar la enésima versión del “intento por construir una fuerza progresista de alcance nacional que escape a la polarización/bipartidismo/grieta, (pongan ustedes el término que más les plazca) para bla bla, bla....” y coso; luego de haberse reunido “en secreto” con Margarita Stolbizer, Lousteau y Ricardito Alfonsín.

O sea, con dos emprendimientos políticos unipersonales (uno de los cuáles viene pugnando para ser admitido formalmente en “Cambiemos”), y un salame que dice que si no estuviera en “Cambiemos”, estaría en contra de todo lo que hace el gobierno de Macri, o algo por el estilo.

Como decía en sorna Perón de las coaliciones políticas como “negocios para vender sánguches de carne y pollo”, en ésta el socialismo vendría a poner la carne: el único distrito en el cual el “progresismo” gestiona, como eje de la convocatoria. Claro que Lifschitz vende humo, otra arraigada costumbre progresista: si la gestión socialista fuera tan buena, no hubieran caído en votos en Santa Fe del 48 % de Binner en 2007 al 35 % de Bonfatti en 2011, el 31 % del propio Lifschitz en 2015 y el 14 % de la lista de diputados nacionales el año pasado

Esta gente quiere posicionarse como “los únicos que no tienen denuncias de corrupción”, omitiendo que la mayoría de ellos no gestionaron nunca nada (es decir, fueron honestos más por falta de oportunidad que por otra cosa), y que cuando gestionan se aseguran que si existen casos de corrupción, nunca jamás sean publicados: en esto son iguales al macrismo que se garantiza blindaje mediático a cambio de un generoso reparto de publicidad oficial entre los medios.

El viernes pasado Lifschitz criticaba al kirchnerismo “porque no había reducido la pobreza en el país”, contra toda evidencia estadística aun de fuentes que les son afines, como el Observatorio Social de la UCA, o el INDFEC “recalibrado” de Todesca; pero lo más importante: nos dejó sin contarnos con cuáles políticas concretas el “progresismo” que gobierna Santa Fe hace más de 10 años encaró el problema de la pobreza, para reducirla.

Y la razón es muy sencilla; no lo hizo porque no las hay, como hemos demostrado muchas veces acá con los propios números oficiales de la provincia; que dan cuenta que la inversión del Estado santafesino en educación, salud y desarrollo social cae (en términos de participación porcentual en el presupuesto) sistemáticamente desde el 2007; cuando llegó al gobierno el Frente Progresista Cívico y Social.

Los supuestos confluentes en este nuevo “espacio progresista” votaron a favor del gobierno de Macri sus iniciativas más polémicas, como el acuerdo con los fondos buitres o el blanqueo de capitales; y el propio Lifschitz firmó el pacto fiscal que dio paso al ajuste previsional: ¿dónde quedó entonces el “progresismo que debe ponerle freno a la derecha” y coso?

Del mismo modo que todos ellos (a título individual, o los espacios que integraron) se opusieron a iniciativas del kirchnerismo que bien pudieron calificarse de “progresistas”: la reforma a la carta orgánica del Banco Central, la ley de “pago soberano” contra los fondos buitres, la recuperación de Aerolíneas Argentinas, las reformas a la ley de abastecimiento, “Argentina Digital” o las reformas a la ley de inteligencia; solo por citar algunas.

Y cuando acompañaron algunas iniciativas (como la ley de medios, o la disolución de las AFJP) lo hicieron en general, pero votando en contra de la cláusula que obligaba a Clarín y otros grupos de medios a desinvertir en un caso, y en contra de invertir los recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad en la economía real, en el otro. Un progresismo raro.

Es difícil aventurar hasta donde puede llegar este nuevo “ensayo progresista” cuando el propio socialismo parece tener el boleto picado en la provincia, e incluso en la propia ciudad de Rosario (para evitar lo cual viene volcando ingentes cantidades de plata para intentar reflotar una gestión municipal desastrosa); con una interna abierta del propio Lifschitz con Bonfati y un panorama electoral incierto.

Por lo pronto parece un esfuerzo más por derivar votos de ciertos segmentos antiperonistas desencantados del gobierno de Macri, hacia la vía muerta de un voto testimonial que no incidirá en los resultados del 2019, salvo para favorecer el intento de la derecha por prolongar cuatro años más su estadía en el poder; y ver si en el camino pueden obtener algunas bancas (dado que la cosecha al respecto vino mermando considerablemente), con sus correspondientes “becas” anexas: contratos, subsidios, pasajes, etc. Una epopeya módica, si se repara en los fastos del lanzamiento.

Aunque estando presente Lousteau en la movida, no habría que descartar que se trate simplemente de otra paja más.

EL VIEJO TRUCO DE LA INTERNA


Paradójicamente (o no tanto) con casi nula cobertura mediática, se vienen dando la puja entre el grupo Clarín (ahora fusionado con Telecom. a través de Cablevisión) y Telefónica por el nuevo marco regulatoria del mercado de las telecomunicaciones en el país; incluyendo obviamente a los servicios audiovisuales y de Internet, y la telefonía celuar.

Cuando el gobierno desguazó las leyes de medios y de “Argentina Digital”·mediante el DNU 267 a poco de iniciado el gobierno de Macri, prometió la elaboración de una nueva ley que las reemplazara en un esquema de “convergencia” en la regulación; en el marco del cual -por ejemplo- las telcos podrían acceder a brindar servicios audiovisuales, en especial la TV satelital; en una compensación por haber barrido las cláusulas anti monopólicas de la ley de medios en favor de Clarín, al que además tiene pendiente aprobarle la fusión entre Cablevisión y Telecom.

Esa promesa estaba contenida en el DNU para hacerse efectiva a partir del 1º de enero de éste año, con la posibilidad de que el ENACOM la extendiera por otro año más, esperando el nuevo marco regulatorio, pero hoy día nadie sabe a ciencia cierta cuando será, porque depende de la presión que ejerzan sobre el gobierno los dos polos de la disputa: Clarín y Telefónica, esencialmente.

Al respecto leemos en ésta nota de La Política Online sobre la existencia de una supuesta interna en el gobierno entre los que abogan por uno de los extremos de la disputa, y los que abogan por el otro; y un Macri que boya entre ambos tratando de dilatar la definición hasta el año que viene, para reservarse una carta para negociar en un año de elecciones.

Lo interesante de la nota es que nos permite acceder al texto del proyecto de “ley de convergencia” que el gobierno elaboró con un conjunto de especialistas “del mercado” (como Henoch Aguiar), y que contiene varios aspectos interesantes que denotan como se manejaría el mercado de las TIC’s en el país, más allá de la disputa entre los principales actores del mercado.

Así por ejemplo establece en su artículo 6 el concepto de que las licencias otorgadas al amparo de la nueva ley serán consideradas como un derecho adquirido que no podrá ser afectado por futuros cambios regulatorios; con lo cual los intereses privados del sector serían puestos a salvo de cambios que alentara un nuevo gobierno que no sea “pro mercado”. La disposición es consistente con la derogación del artículo 48 de la Ley 26.522 de medios audiovisuales (uno de los que cuestionó Clarín en la justicia, y la Corte declaró constitucional) que dispuso el DNU 267/15.

Al ratificar la derogación de ese artículo del texto original de la LSCA, el proyecto hace desaparecer la obligación del Estado de "...verificar la existencia de vínculos societarios que exhiban procesos de integración vertical u horizontal de actividades ligadas, o no, a la comunicación social. ..", previo a adjudicar las licencias. También a favor de los operadores privados establece que el cómputo de los plazos de prórroga de las licencias se computará desde el vencimiento del establecido en el DNU (con lo cual se extenderían por varios años más), y mantiene el principio establecido en éste de que la prórroga se produce automáticamente si la autoridad de aplicación no se pronuncia en un plazo establecido.

En la misma línea, establece la libre fijación de los precios de los servicios de comunicaciones electrónicas (que incluyen al cable, la TV satelital, Internet y la telefonía móvil) sin intervención alguna del Estado (la Ley 27.078 de “Argentina Digital” le reservaba a éste la atribución de fijarlos); y sube al 49 % de las acciones de cada sociedad titular de una licencia, el porcentaje de sus acciones que pueden ofrecerse para cotizar en bolsa (en la LSCA original era del 15 % y el DNU 267 lo elevó al 45 %); lo que va en contra del principio de conocer fehacientemente quienes son -por ejemplo- los dueños de los medios de comunicación.

Comparando el texto del proyecto incluso con los vigentes para las Leyes 26.522 (Servicios de Comunicación Audiovisual) y 27.078 (Argentina Digital) aun después de las modificaciones introducidas por el DNU 267/15, surgen otros datos de interés, a saber:

* Desaparece la obligación de los licenciatarios de servicios de comunicación audiovisual de garantizar una cuota de pantalla al cine nacional, del mismo modo que desaparece el “piso” mínimo de recursos garantizados para el INCAA en la distribución de los fondos provenientes del gravamen a la publicidad de los medios oficiales. Las medidas son consistentes con los ajustes que el gobierno de Macri ya produjo en el sector.

* Desaparece el porcentaje de ese mismo gravamen que dio origen al FOMECA, es decir el fondo de fomento concursable destinado a financiar proyectos de comunicación audiovisual gestionados por las organizaciones sociales sin fines de lucro o los pueblo originarios; con lo cual -de concretarse- se le daría un golpe de muerte a la comunicación alternativa.

* En la misma línea, en los servicios de radiodifusión sonora (por AM y FM) desaparecería la exigencia establecida en la ley de medios de que tengan un porcentaje de al menos un 70 % de su programación de origen nacional; y en el caso de la televisión abierta, también se eliminan las cuotas de programación a ser cubiertas con producciones locales independientes, es decir: menos diversidad regional en la programación, y menos oportunidades laborales en el sector.

* Si bien se mantiene el concepto de los “acontecimientos de interés relevante” cuya transmisión gratuita hay que garantizar para todos, se excluye expresamente en el artículo 71 del proyecto al fútbol (salvo los partidos de la selección), dejando así a salvo los derechos exclusivos que poseen las empresas que reemplazaron al “Fútbol Para Todos”.

* Se mantienen las cadenas nacionales (artículo 79) del proyecto, pero al hacer referencia a los casos en los que el Estado puede disponer su integración obligatoria para los licenciatarios, se habla de acontecimientos “objetivamente graves”, sin reparar en que sigue siendo el mismo Estado el que determina cuando algo es lo suficientemente importante como para ameritar una cadena nacional: una concesión a la bobería cacerola que protestaba porque Cristina les interrumpía la novela.

* Desaparece lo dispuesto en la Ley 27.078 de "Argentina Digital" en cuanto a que "Los programas del Servicio Universal deben entenderse como obligaciones sujetas a revisión periódica, por lo que los servicios incluidos y los programas que se elaboren serán revisados, al menos cada dos (2) años, en función de las necesidades y requerimientos sociales, la demanda existente, la evolución tecnológica y los fines dispuestos por el Estado nacional de conformidad con el diseño de la política de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC)."; con lo cual la efectiva accesibilidad universal a Internet por banda ancha seguirá dependiendo de los planes de expansión y negocios de los operadores privados, y no de la regulación pública del Estado.

* Si bien mantiene el concepto de "neutralidad en la red" que estableció la Ley 27.078, desaparecen las atribuciones de la autoridad de aplicación para " Establecer obligaciones y condiciones específicas para aquellos licenciatarios, con poder significativo de mercado y cualquier otro que considere justificadamente necesario; dichas obligaciones se mantendrán en vigor durante el tiempo estrictamente imprescindible y podrán consistir en: i. El suministro de información contable, económica y financiera, especificaciones técnicas, características de las redes y condiciones de suministro y utilización, incluidas, en su caso, las condiciones que pudieran limitar el acceso o la utilización de servicios o aplicaciones, así como los precios y tarifas. ii. La elaboración, presentación y publicación de una oferta de referencia bajo las condiciones establecidas reglamentariamente. iii. La separación de cuentas, en el formato y con la metodología que, en su caso, se especifiquen. iv. La separación funcional. v. Brindar acceso a elementos o a recursos específicos de las redes y a su utilización, así como a recursos y servicios asociados. vi. Control de precios y tarifas, tales como su fijación, su orientación en función de los costos o la determinación de otro tipo de mecanismo de compensación. vii. Deber de notificación para su aprobación previa, ante la necesidad de efectuar modificaciones en la red que afecten el funcionamiento de los equipos de los usuarios o de las redes con las que esté interconectada. viii. Otro tipo de obligaciones específicas relativas al acceso o a la interconexión que no se limiten a las materias enumeradas anteriormente y que estén debidamente justificadas." (las negritas son nuestras); que estaban en la misma ley, con lo que las posibilidades reales de controlar que se cumpla el principio serán escasas en la práctica.

Como se ve, la presunta "interna" existente en el gobierno en torno al tema no ha impedido que en lo esencial -para los intereses privados del sector- se pongan de acuerdo: se retira el Estado, para dar paso al mercado.

UN HOMBRE DE IDEAS GENIALES


Un tiempo atrás se le había ocurrido que el gobierno de la provincia inyectara capital en el Nuevo Banco de Santa Fe S.A. propiedad de Eskenazy y se convirtiera en accionista del mismo, con lo cual (como decíamos acá) no se conseguiría sino "...inyectarle capital público a un banco que seguiría siendo privado, y permitirle al Grupo Petersen (tal la denominación del hólding) seguir siendo el agente financiero de la provincia para siempre; sin necesidad de volver a licitar esa condición.".

Ahora se mete con el tema  de las TIC'S (tecnologías de la información y la comunicación: Internet, telefonía móvil, transmisión de datos) para proponer la creación de una empresa estatal, en realidad una SAPEM (Sociedad con Participación Estatal Mayoritaria) para que  "...logre una complementación y una sinergia con el sector privado que permita un desarrollo territorial de las TICs a costos razonables. Antes, habrá que generar una etapa de inversión en infraestructura que es vital para una mejor y más eficiente conectividad."

Según nos cuenta, "...este proyecto surge de la necesidad de llegar con TICs a localidades que no cuentan con este tipo de servicios o son deficientes. “En vastos rincones de la provincia no existe la inversión privada (en ese rubro) porque la tasa de recupero es muy baja”, explicó el legislador y agregó: “Por eso es fundamental que el estado participe para lograr una distribución más equitativa de estas tecnologías”."

La sociedad contaría con una participación del Estado provincial del 51 % del paquete accionario, y dentro del 49 % restante, un 15 % sería integrado por operadores privados, quedando el resto para las municipalidades y comunas y las cooperativas que prestan ese tipo de servicios.

Dado que este cráneo propone declarar a este tipo de servicios "de interés público", convendría recordarle que eso ya se hizo en el país en el 2014 durante el gobierno de Cristina; por el artículo 1º de la Ley 27.078 de "Argentina Digital"; y que toda la regulación en ésta materia es de exclusiva competencia federal (es decir, del Estado nacional), conforme al artículo 4 de la misma ley; así como que este tipo de servicios se operan bajo licencia y en régimen de competencia, licencia justamente otorgada en cada caso por el gobierno federal atento a la materia (artículo 8 de la misma ley). 

Por cierto: los diputados socialistas y todos los del Frente Progresista Cívico y Social (que entonces incluía a la UCR y la Coalición Cívica pues no se había formado "Cambiemos") votaron en contra de la ley, entre ellos Binner y Alicia Ciciliani

¿Tendrá la certeza de que a la SAPEM que propone crear le otorgarán las licencias de explotación, o ése es el fin que cumplirían los "socios privados": facilitar el otorgamiento de las licencias con sus "vínculos privilegiados" con el gobierno nacional?

¿Quiénes serían esos socios privados, y como y quién los elegiría, el directorio de la sociedad? ¿Están pensando en Telmex, Fibertel, Telefónica, Cablevisión-Telecom o en promover una competencia entre ellos para dejarlos entrar a la SAPEM? ¿Cablevisión y Telecom corren con ventaja por ser los proveedores del servicio de telefonía celular para el propio Estado provincial y sus funcionarios, acaso capitalizarán sus acreencias por ese rubro en el que acaban de recibir un aumento del 45 % como aportes de capital a la nueva sociedad? 

Como el propio Galassi cuenta en la nota, la provincia ha invertido en infraestructura de las TIC´s para uso propio del gobierno, y para facilitar el acceso al 4 G (incluyendo Internet y telefonía móvil y servicio de transmisión de datos, audio y video) en zonas donde los privados no invertirían, por falta de interés.

Más concretamente, veíamos acá como allá por el 2015 el gobierno de Bonfatti gastó 38 millones de dólares en infraestructura y equipamiento con ese fin, en toda la provincia. ¿Los privados que aportarían el 15 % de las acciones de la sociedad a crearse usufructuarán esa previa inversión del Estado, para sumarse al negocio y en tal caso, el capital que inyecten será igual, más o menos que lo que ya puso el Estado?

No se trata de renegar -justamente nosotros- de la participación del Estado en alguna actividad, sino de advertir que no se lo convierta en el socio bobo de negocios privados; y en todo caso de permitirnos sospechar de la eficacia del Estado manejado por el socialismo en particular.

Recordemos que en ya en 2011 en el gobierno de Binner habían sancionado la Ley 13.242 creando EFESA (Empresa Mixta Ferrocarriles de Santa Fe), que también incorporaría capitales privados para prestar servicios ferroviarios de pasajeros y de carga en todo el territorio provincial, y que aun hoy sigue siendo solo un papel. Otro tanto ocurrió con Santa Fe Gas y Energías Renovables SAPEM, creada en marzo del 2016 por la Ley 13.527.

Y ni hablemos de como gestionan las empresas estatales que ya existían antes de que llegaran ellos al gobierno, como la EPE (Empresa Provincial de la Energía) y Aguas Santafesinas (ASSA).

UNIDAD: MÁS QUE CON QUIÉN, DISCUTAMOS PARA QUÉ (2º PARTE)


Cumpliendo con lo prometido acá, seguimos analizando el proceso de la unidad opositora desde la óptica del "para que" construirla; sugiriendo algunos ejes concretos para la discusión (no se ponga ansioso, compañero Abel, a veces hay que crear un poco de suspenso también).

A solo título de ayuda memoria, y sin pretender agotar la lista, nos parece imprescindible que el conjunto de la oposición mayoritaria (es decir, el peronismo y quienes fueron sus aliados en la experiencia kirchnerista) debatan que hacer con algunos problemas estructurales que tiene el país, la mayoría de ellos agravados por las políticas de Macri, y con los que deberá lidiar si le tocara ser gobierno; porque al fin y al cabo como bien apunta Abel, para eso es que se busca la unidad: para ganar las elecciones y ser gobierno.

Si se repasa la lista (reiteramos: parcial y provisoria) se advertirá que no casualmente permite decantar un proceso de unidad que, sin dejar de ser amplio e inclusivo, no pierda coherencia al punto de transformarse en un simple rejunte o amontonamiento; e incluso sin decirlo explícitamente, significará hacer un balance del ciclo kirchnerista con sus pros y sus contras, sus realizaciones concretas y sus tareas pendientes. Veamos:

* Que hacer con la deuda externa, que a la velocidad con la que el gobierno la está tomando se volvió a convertir en un condicionante estructural del desarrollo económico y del funcionamiento del Estado: ¿reestructuración de vencimientos, con quita como en los canjes del 2005 y 2010, investigación de las posibles condiciones fraudulentas de parte del endeudamiento?

* Como encarar el problema estructural de la restricción externa, agravado por todas las decisiones tomadas por el gobierno de “Cambiemos”: reimplantar los controles al movimiento del flujo de capitales especulativos, imponer o no restricciones al uso de las divisas con fines no productivos (ahorro, turismo) y con que mecanismos, eliminar las ventajas otorgadas a los exportadores para no liquidarlas en el país, que hacer con las retenciones y como utilizar el tipo de cambio para promover un desarrollo productivo diversificado, con base industrial.

* Discutir el siempre pendiente tema de un modelo industrial “posible” y autónomo, y -vinculado a lo anterior- que hacer con los sectores que demandan un flujo creciente de divisas que el país no tiene, como la industria automotriz o la electrónica.

* Reformular los esquemas normativos de la radicación de inversiones extranjeras y sus derivados (como los “contratos de participación pública privada”), fijando prioridades estratégicas, criterios para la repatriación de utilidades, zonas promovidas o excluidas; y en ese marco, como juega el propio Estado complementando al capital extranjero o supliéndolo, en ciertas franjas del desarrollo.

* Replantear el grado de apertura de la economía, restringiendo el vendaval de importaciones y tomando una clara postura en contra del acuerdo de libre comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea, u otros similares en gestación.

* Discutir el sistema financiero, su marco regulatorio que data de Martínez de Hoz y la dictadura, el rol del Banco Central (su presidente actual tiene mandato hasta el 2022) y su vinculación con las políticas económicas del gobierno; y el acceso al crédito para la producción y la vivienda: ¿qué hacer con la bomba de tiempo de los préstamos UVA, volver o no a una línea de crédito subsidiado a la producción y bajo qué condiciones?

* Definir un modelo de política energética en el contexto de un modelo de desarrollo, y que rol jugarán en ese aspecto YPF y los capitales extranjeros; como romper la trampa de la redolarización de las tarifas de los servicios públicos.

* Como revertir el deterioro producido por el macrismo en el sistema previsional y la ANSES, discutiendo su financiación sustentable sobre la base de sostenerlo con su actual tasa de cobertura (y como ampliarla en su caso) y su carácter público, solidario y de reparto.

* Como atacar la inflación, precisando sus causas para ver si hay al respecto un diagnóstico común; y en todo caso que hacer con la concentración económica y los procesos de formación de los precios.

* Sostener una política clara de ingresos de los sectores populares: recuperar la anterior movilidad jubilatoria y su financiación, defender las paritarias, reactivar el Consejo del Salario (aprovechando ambas instancias para discutir condiciones de trabajo sin el fantasma de la flexibilización), recuperar la paritaria nacional docente como fue concebida en la ley de financiamiento educativo.

* Discutir un modelo integral de salud en el que se determine la amplitud de la cobertura, la financiación y la contribución de todos los actores del sistema (el Estado, las prepagas, las obras sociales sindicales), sus responsabilidades y el rol regulador y director del Estado.

* Revertir los deterioros que está produciendo el macrismo en el apoyo a la investigación científica y técnica, y sus derivaciones que apuestan a generar un desarrollo nacional autónomo, como el plan satelital. 

* Poner un freno contundente al autoritarismo político terminando con el bochorno de la existencia de presos políticos (sin importar quienes sean), y no dejar ningún resquicio de duda respecto a que no se avalan ni el gatillo fácil ni las políticas de seguridad manoduristas con avasallamiento de garantías constitucionales, ni el involucramiento de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior. Encarara a fondo y en serio una reforma democratizadora de las fuerzas de seguridad, federales y provinciales.

* Sostener y profundizar las políticas de memoria, verdad y justicia, para frenar retrocesos como las masivas prisiones domiciliarias a los genocidas o la intentona de beneficiarlos con el 2 x 1. Impulsar el juzgamiento de los responsables civiles.

* Definir una clara política exterior independiente, guiada exclusivamente por la defensa del interés nacional, recuperando el protagonismo en los organismos de integración regional (UNASUR, CELAC) y abandonar el seguidismo de la política exterior de los Estados Unidos.

* Resolver como encarar la futura gobernabilidad frente a los enclaves del poder no electoral: la runfla judicial de Comodo Py, el mega concentrado Grupo Clarín, los nucleados en la AEA.

¿Qué profundizar la discusión de estas cuestiones terminará alejando a algunos posibles convergentes a la “unidad”?

Es muy posible, pero mejor ahora que nunca, de lo contrario lo que habrá bajo el rótulo de “unidad” será un amontonamiento confuso de lo heterogéneo (lo diverso o los matices son otra cosa), que más tarde que temprano terminará estallando; y si fuera estando en el gobierno, causando un daño mayor.

A menos que -replicando la experiencia de la Alianza, que se propuso hacer menemismo con prolijidad- se quiera construir la unidad de un “peronismo tolerable” que brinde garantía de que no se meterá con ciertas cosas, y que lo único que se propone es reemplazar a “Cambiemos” en la titularidad formal de la conducción del Estado.

FELIZ CUMPLEAÑOS, FLACO


¿Qué se puede decir de Néstor que no se haya dicho ya?

Claro que con Néstor pasa más o menos lo mismo que con Perón, del cual se cumplieron ayer 72 años de su primer triunfo electoral: cada uno tiene una versión propia, un Néstor armado a su medida; que le sirve en el presente para validar sus propias posiciones.

De allí que por estos días de derrota y desazón es muy frecuente oír en cualquier discusión "Si Néstor viviera,..." haría tal cosa, o diría tal otra.

Un ejercicio contrafáctico no solo de imposible corroboración, sino de escasa utilidad política.

Más productivo -entendemos nosotros- es concentrarse en lo que Néstor efectivamente dijo, y -más importante aun- en lo que efectivamente hizo; tanto desde la construcción política como desde la conducción del Estado.

Incluso poniendo el foco en aquellas decisiones que vistas hoy, con la lupa del paso del tiempo, nos parecen errores.

Y adaptar esas enseñanzas que dejó, a las circunstancias políticas actuales.

Que es lo que -si se nos permite la contradicción flagrante con lo dicho apenas unas líneas más arriba- haría Néstor, si estuviera entre nosotros.

Físicamente, por supuesto, porque los grandes de verdad -como sin dudas lo fue Néstor-, como decía el gordo Troilo, nunca se van, siempre están llegando.

UNIDAD: MÁS QUE CON QUIÉN, DISCUTAMOS PARA QUÉ (1º PARTE)



A esta altura del partido ya casi nadie discute que la fragmentación de la oposición es uno de los principales activos con que cuenta el gobierno de Macri para seguir imponiendo sus políticas, y ejercer el control de la agenda hasta donde se lo permite la realidad.

De esa constatación se sigue que se multipliquen los gestos por superar esa fragmentación avanzando en una idea de unidad opositora, en especial al interior del peronismo: desde el encuentro en la UMET días pasados hasta las recorridas y reuniones del “Coqui” Capitanich o Alberto Rodríguez Saá, pasando por los propios prolegómenos de la marcha del miércoles pasado, en éste caso dentro del sindicalismo no dialoguista con el gobierno.

Se habla mucha de la unidad, de su necesidad y de sus límites: con quien sí y con quien no. Se habla -obviamente- del “para que” de unirse: generar una alternativa electoral competitiva que en el 2019 pueda enfrentar a “Cambiemos”, con posibilidades de éxito. Los resultados de las elecciones de octubre pasado “ayudaron” a acelerar la discusión al respecto.

De lo que no se habla mucho es del contenido concreto de esa unidad, en términos de propuesta política, porque al fin y al cabo aun zanjando la discusión previsible sobre alianzas y candidaturas, la oposición tendrá que ofrecerle a los votantes un programa que exprese su visión sobre como resolver los problemas del país.

Y más allá del impacto de la derrota electoral del 2015 y los resultados de octubre pasado, lo cierto es que el espectro opositor -en especial el peronismo, como fuerza mayoritaria del mismo- está atravesando de muy diferentes formas la experiencia macrista: en enero del 2016 (al escaso mes de haber asumido Macri) escribíamos en ésta entrada ciertos disparadores de la discusión que se abría; y que entendemos que siguen teniendo plena vigencia.

Decíamos entonces: "Por estas horas en el peronismo muchos reclaman unidad, y se apela desde distintos sectores “no desangrarnos en disputas internas”: ¿un consejo prudente o un modo cómodo de evitar el debate interno y la autocrítica, mientras no se explica en que consiste tal “unidad”? Porque la cuestión es unidad para qué: ¿para bancar el ajuste criminal de Macri, y garantizarle “gobernabilidad”?

¿Para levantarle la mano en el Congreso al nuevo “Estatuto Legal del Coloniaje” que representan el Megacanje y la derogación de las leyes cerrojo para pagarles a los buitres todo lo que reclaman, y cash? ¿Para eso se hizo el esfuerzo de la campaña “puerta a puerta” en todo el país advirtiendo lo que se venía, para que cuando llegue -y sea mucho peor que lo anunciado- lo acompañemos?

Pensar que más de uno se da el lujo de criticar a la gente que (enfurecida, desorientada, buscando referencias y canalizar la bronca) se congrega a protestar en las plazas. El problema no es la gente que se congrega en las plazas, sino los dirigentes que no se asoman nunca por ellas, como si la pelea que se da desee allí les resultara ajena.

¿Creen que podrán sobrevivir al calor de la “pax macrista”, que además de “pax” no tiene nada?: se construye con telegramas de despido, tarifazos, represión a la protesta social y criminalización de la oposición política. ¿Cuánto creen algunos dirigentes del PJ que -no obstante su “prolijidad” y “buena conducta”- puede tardar en llegarles a ellos mismos la guadaña, si dejan de convenir a los propósitos del nuevo orden político que se está instalando en el país?

No hay ni puede haber otra unidad (del peronismo, del conjunto de la fuerzas populares, hayan o no confluido antes en la sigla del FPV) que para resistir el ajuste que está descargando impiadosamente el macrismo. Resistir, sí, aunque a alguno el nombre le parezca grandilocuente, o irrespetuoso con la historia, por aquello de la Resistencia Peronista.

El modo en el que el bloque de poder que gobierna la Argentina (a través del títere que colocaron en la Rosada, legitimado por el voto popular) está desplegando su proyecto no admite dudas, ni medias tintas; porque ellos no las tienen: avanzan decididamente a reconfigurar la Argentina del mejor modo para sus propios intereses, que no son los nuestros.

Frente a eso, no se trata sólo de ser “oposición” sino de articular los esfuerzos políticos y sociales necesarios para evitar -dentro del marco de la democracia y sus instituciones- que los daños que ya están causando el macrismo y sus políticas en el tejido social y productivo, sean irreparables. Porque por si alguno no lo recuerda, para eso votamos el 48,66 %, más de 12 millones de personas: para que no pasara lo que está sucediendo en el país.

Si el peronismo -en tanto fuerza principal del FPV, e identidad política histórica de la clase trabajadora argentina, agredida principal de las políticas de Macri- va a jugar a eso, más le vale no hacer las internas, y dejar que la cancelen la personería electoral.

Porque cuando todo explote (y no hace falta ser pitoniso para adivinar que explotará, tarde o temprano) la gente va a querer encontrar alternativas en el cuarto oscuro, en lugar de tener que volver a meter en el sobre (si es que para entonces no impera ya la “boleta electrónica”) una feta de salame."

Asusta ver que no solo el panorama no ha cambiado desde entonces, sino que ha empeorado; agudizando la necesidad de una discusión profunda para establecer de que hablamos cuando hablamos de unidad, y por sobre todas las cosas, para que la queremos.

En una segunda entrada -que prometemos será en breve- sugeriremos algunos aspectos concretos de esa discusión, que nos parecen relevantes.  

sábado, 24 de febrero de 2018

LA LUZ VERDE DE UN FÓSFORO