sábado, 31 de octubre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

LAS FRASES DEL MES


1. "Quino vive, en cada uno de mis dibujos." (Nik)

2. "La verdad es que cuando hicimos el personaje de Jorge Suspenso no estábamos pensando en el juez Rosenkratz." (Diego Capusotto)   

3. "Si a mi lo del cuchillazo me dio resultado, no veo por que a Trump no le va a funcionar lo de la gripecinha." (Jair Bolsonaro)

4. "¿Tres puntos menos de retenciones? Por menos de la devolución de todo lo que pagamos desde el 2008 no abro el silo bolsa." (Gustavo Grobocopatel

5. "Yo nunca fui montonera, ese era mi nieto." (Patricia Bullrich) 

6. "El 17 de octubre reventamos los cíber de todo el país." (Héctor Daer)

7. "El proyecto de Máximo Kirchner contra los incendios atenta contra las inversiones: nosotros por ejemplo, llevamos gastadas fortunas en nafta y fósforos." (Daniel Pelegrina)

8. "El kirchnerismo es maléfico, porque el voto en la ONU demuestra que un día nos llevan hacia Venezuela, y al siguiente nos traen de vuelta." (Alfredo Leuco)

9. "Me acusan de ser la jefa de una asociación ilícita dedicada a espiar a opositores, cuando en realidad ese rol le correspondía al ex presidente Macri." (Silvia Madjalani)

10. "El peronismo para el acto del 17 de octubre arrea gente que va por la Coca y el choripán virtual." (Jorge Fernández Díaz

11. "Yo no entiendo como los gobernadores de algunas provincias se han largado a habilitar un montón de actividades no esenciales, sabiendo que eso dispara los contagios." (Horacio Rodríguez Larreta)

12. "Si el 99 % de los electores que no me votaron para presidente se ponen de acuerdo y me lo piden, aceptaría hacerme cargo del Ministerio de Economía." (José Luis Espert

13. "Cuando la cuarentena eterna del gobierno permita los viajes en avión hacemos un banderazo en El Calafate." (Luis Brandoni

14. "Nosotros tratamos de poner calma a los reclamos, hubo gente que quería pintar cruces en las puertas de las casas de los kirchneristas pero los convencimos de que no sumaba." (Hernán Lombardi)

15. "Si hoy la república y las instituciones están en peligro es porque Macri cuando fue presidente no metió presa a Cristina." (Elisa Carrió)

16. "Marcharemos todas las veces que haga falta en defensa de nuestra libertad condicional." (Darío Nieto)

17. "En el acto virtual del PJ de hoy el único orador debería ser Máximo, el gordito de la Play." (Jorge Lanata)

18. "Yo lo de que no contaran conmigo para trabajar se los dije a mis hijos, lo de Capitán Reposera vino después y es una campaña del kirchnerismo." (Mauricio Macri)   

19. "En cualquier momento Stornelli llama a indagatoria a Ramos Padilla, por haberlo llamado a indagatoria a él." (Aníbal Fernández)    

20. "No hubo ningún hackeo a la página del acto virtual del PJ: la realidad es que, como pasó en Ezeiza en el 73', se cagaron a tiros entre ellos para copar el mouse." (Rogelio Alaniz)

21. "Mi gobierno aun no reconoce el triunfo del señor Arce en Bolivia, para nosotros ganó Meza." (Juan Guaidó)

22. "Primero Cristina con "Sinceramente", ahora mi hermano Mariano, ¿cómo no quieren que uno le agarre alergia a los libros?" (Mauricio Macri)

23. "Yo no me opongo a la reforma agraria, con tal de que no pase por mis campos." (Luis Etchevehere)

24. "Jodido pasar las fiestas con los Macri o los Etchevehere, eh." (Aníbal Fernández)

25. "Estoy viendo de armar una cita por Tinder con Dolores Etchevehere." (Mariano Macri)

26. "Este año fue muy agotador para nuestro Ministerio, por eso estamos preparándonos con todo para las vacaciones." (Matías Lammens)

27. "El funcionario que no funciona es el otro." (Claudio Moroni)

28. "A Carrió le tendrían que poner la vacuna, pero contra la aftosa." (Hebe de Bonafini)

29. "Salvo Roca, Yrigoyen o Perón, no hubo casos de ex presidentes que hayan sido reelectos." (Alfonso Prat Gay

30. "Mi hermana lo estaba estafando a Grabois, y créanme, yo de estafas sé un montón." (Luis Etchevehere)

31 "Los del campo tendrían que guardar las escrituras no porque venga el comunismo, sino para que no se las afanen los hermanos y se queden con toda la herencia." (Diego Capusotto)

viernes, 30 de octubre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

UN PALITO QUE NO HAY QUE PISAR

 

A raíz de las tomas de terrenos en Guernica primero, más algún episodio similar con los mapuches en el sur y ahora el culebrón de los Etchevehere y Grabois, la derecha mediática y política está tratando de instalar como primer tema del debate público el "a guardar las escrituras que se viene el comunismo". Es decir, una supuesta ofensiva sobre la propiedad privada, que si no es planificada por el gobierno, por lo menos sería consentida por él.

La movida es astuta porque trabaja sobre los prejuicios de un sector de la población -ya con tendencia a adversar a éste gobierno y al peronismo, en general- que se siente de ese modo amenazado, y tiende a empatizar con los que tienen realmente más propiedades que defender, que un monoambiente o un terrenito.

No es más que otro episodio de la saga que intenta mostrar al gobierno mucho más "a la izquierda" de lo que realmente está y quiere estar, con la finalidad de generar un estado de opinión que lo disuada de avanzar concretamente en políticas de sentido progresivo; estrategia que funcionó exitosamente (para ellos) en el caso Vicentín, cuando fue el propio presidente el que señaló que desistió de la expropiación por las críticas recibidas.

En la Argentina nunca estuvo en discusión el concepto de la propiedad privada individual, y mucho menos gobernó alguna vez el comunismo o cosa parecida, aboliéndola o socializando los medios de producción. La expresión jurídica más alta de poder popular en nuestra historia (la Constitución peronista de 1949) era muy clara al respecto. 

Decía su artículo 38: "La propiedad privada tiene una función social y, en consecuencia, estará sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines, de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la distribución y la utilización del campo e intervenir con el objeto desarrollar e incrementar su rendimiento en interés de la comunidad, y procurar a cada labriego o familia labriega la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva. La expropiación por causa de utilidad pública o interés general debe ser calificada por ley y previamente indemnizada.".

Es decir, aun adhiriendo al concepto (originado en la doctrina social de la Iglesia) de la función social de la propiedad privada, la reconocía expresamente, y reproducía la regulación de la expropiación que ya existía en la Constitución original de 1853, hoy repuesta: previa calificación de utilidad pública por ley, y previa indemnización. Nadie está discutiendo seriamente hoy esas premisas, ni siquiera los que ocupan terrenos, o Grabois: por el contrario, aspiran precisamente a ser propietarios.

La última vez que la propiedad privada fue escandalosamente violada en el país, gobernaba la derecha (no el peronismo), la violación fue perpetrada por los bancos y no por el Estado, y ejecutada por uno de los númenes intelectuales de la derecha económica como Cavallo. Se llamó "corralito" y significó prohibirle a la gente usar su propio dinero, y en forma de "corralón", disponer de sus ahorros. Claro que por entonces nadie habló del fantasma comunista.

No pisemos el palito de un conflicto del que somos ajenos (el puterío familiar de los Etchevehere), ni dejemos que nos tomen la parte (Grabois, más allá de sus buenas intenciones) por el todo (el "Frente de Todos"). Ocupémenos sí, (como dijimos acá) del problema del acceso al suelo y a la vivienda propia con políticas públicas integrales desde el Estado, inyectando recursos, garantizando servicios, dignificando. Ya, ayer. No con aventuras individuales o grupales, por más nobles propósitos que las inspiren.

Si algo tenemos que aprender de Néstor y el kirchnerismo, es que las luchas sociales coronan en logros cuando consiguen que la política y el Estado les pongan encima todo el peso de su respaldo institucional; y si no que lo digan los organismos de derechos humanos y su larga pelea por memoria, verdad y justicia. 

Mientras tanto, no entremos en disputas imaginarias en las que nos quieren hacer entrar, agitando espantajos que no existen, para su propia conveniencia. Y evitemos las trampas que nos van tendiendo, como el agite trosco en Guernica, para tener que terminar desalojando y que los que esperaban represión, tuvieran represión que recriminarnos; y los que pedían represión y respeto a la propiedad privada frente a las usurpaciones, ahora se muestran preocupados por las familias pobres que quedan en la calle: hay que ser un poco más vivos. Tuits relacionados: 

jueves, 29 de octubre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

"VOLVIERON LOS 90'"

Como lo había prometido en campaña, Perotti aprobó el boleto educativo gratuito, en las condiciones que fija el Decreto 1178 cuyas imágenes ilustran el post: para los alumnos de todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial y de las universidades con sede en la provincia, cuyos grupos familiares perciban ingresos por debajo de la línea de dos canastas básicas totales (CBT) para una familia de cuatro miembros, definida por el INDEC. Hoy, eso representa exactamente 90.956 pesos mensuales.

El beneficio será para el transporte urbano e interurbano, comprendiendo todos los tramos necesarios para ir y venir a los establecimientos educativos, aun cuando el alumno tenga que usar a esos fines más de un colectivo. La gratuidad también alcanza a los docentes y personal escolar, que hoy pagan medio boleto.

La medida, además de prometida en la campaña, estaba contenida en el primer proyecto de ley de emergencia que Perotti remitió a la Legislatura en diciembre del año pasado y la Cámara de Diputados -con mayoría del Frente Progresista- rechazó sobre tablas y sin dictamen; y luego fue incluida en la Ley 13977 de necesidad pública, que terminó aprobándose con los votos del socialismo en contra. Sí, la misma ley que para los opositores y el diario de Nahuel implicaba otorgarle "superpoderes" al gobernador.

Y se pone en marcha ahora tras la pausa que impuso la pandemia en las actividades escolares, a los fines de poder incluir las partidas de los subsidios al boleto en el presupuesto del año próximo (el primero que Perotti podrá elaborar), y porque además está la posibilidad de que, en la medida que la situación de los contagios lo permita, en algunos lugares se reinicien las clases presenciales. 

De hecho eso sucedió en establecimientos de nivel primario de distritos rurales del norte provincial, para los cuáles también el decreto en su artículo 5 contempla facilitar la concurrencia de los chicos a las escuelas, estableciendo que la Secretaría de Transporte del Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología, en coordinación con el Ministerio de Educación, tienen que "...arbitrar medios alternativos a fin de brindar asistencia a aquellos los beneficiarios que concurran a establecimientos educativos rurales en distritos que no cuenten con un servicio público regular de transporte.". Lo que se hará en esos casos es costear desde la provincia los servicios no regulares de traslado.

En poco más de 10 meses de gestión atravesada por la herencia recibida del socialismo (especialmente en el manejo de las finanzas públicas) y el macrismo (con recesión y pérdida de empleos, con impacto en la recaudación), luego agravada por la pandemia y con una Legislatura en contra (incluso con escasa ayuda de los propios) ,el gobernador pudo impulsar políticas concretas, y plantear otras discusiones necesarias.

Así por ejemplo el mismo día que asumió el gobierno recuperó en plenitud para el gobernador la atribución de designar al Jefe y Sub Jefe de Policía de la provincia, derogando el decreto de Lifschitz por el cual pretendía que la Legislatura les diera un pseudo "acuerdo"; y en los primeros días de gestión reglamentó en la provincia el protocolo para los casos de aborto no punible y eliminó los subsidios a las "low cost" aprobados por Lifschtitz en las postrimerías de su mandato. 

También con fundamento en la ley de necesidad pública rechazada por la oposición consolidó la deuda heredada del socialismo con las empresas contratistas de obra públicas refinanciando -antes de la pandemia- el 93 % de los vencimientos de éste año al próximo; mientras le quitaba a la Policía el manejo de los fondos reservados. Más acá en el tiempo reglamentó en Santa Fe la "ley Micaela" y el cupo trans en los ingresos a la Administración Pública. 

Dejó sentado que la Secretaría de Comercio Interior (olvidada en los 12 años de gobiernos socialistas) tiene plena competencia para aplicar en Santa Fe la Ley de Abastecimiento y aprobó por decreto un plan provincial de conectividad; mientras mandaba a la Legislatura un proyecto de ley por el cual una sociedad con mayoría accionaria del Estado puede prestar servicios de Internet, TV por cable y telefonía celular.  

Además intervino el puerto de Reconquista, manejado desde el año 2000 por el grupo Vicentín y recuperó para Vialidad Provincial la explotación de la autopista Santa Fe-Rosario que el socialismo primero privatizó en beneficio de un consorcio de las principales contratistas de obra pública, y luego "tercerizó"en un fidecisomiso manejado por el Banco Municipal de Rosario. En el decreto por el cual la provincia recupera la operación del corredor dejó sentado que impulsará una ley creando para administrarlo una sociedad con su capital íntegramente en manos del Estado, y acciones intransferibles. 

Mantiene desde que asumió y por menos hasta fin de año congeladas las tarifas de luz y agua y los peajes de la autopista y las rutas provinciales, y esta misma semana por el Decreto 1178 creó el  "Programa de Asistencia Económica Alimentaria para Personal con Tareas Operacionales de Cumplimiento Efectivo", por el cual a los policías en servicio se les va a entregar una tarjeta magnética recargable para que les depositen junto con el sueldo una suma de dinero ajustable para la compra de alimentos mientas están trabajando; terminando así con los curros de los jefes policiales en la compra de víveres para el "rancho"de la tropa.

En estos últimos días envió a la Legislatura los proyectos de leyes de seguridad pública, del sistema policial y de control policial, de ley provincial de cambio climático y en breve, de marco regulatorio del servicio de electricidad y de transfomación de la EPE en Sociedad del Estado,  ratificando su permanencia en la órbita pública; mientras algunos delirantes hacían derivar de algunos artículos de la ley de necesidad pública una "privatización periférica".

Con luces y sombras como cualquier gobierno, con las marchas y contramarchas que todos los gobiernos de todos los signos políticos y niveles han tenido en la administración de la pandemia, con las dificultades propias del necesario aggiornamiento en cuadros y militantes de un peronismo santafesino que estuvo 12 años fuera del poder en la provincia, no parece poco. Al menos, como para que desde la oposición (en especial desde el socialismo) deban esmerarse un poco más para explicar como es que con Perotti "volvieron los 90'"; y como para que algunos compañeros pierdan la vergüencita de salir a bancar al gobierno que militaron y votaron.

miércoles, 28 de octubre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

¿ALGUIEN QUIERE PENSAR EN ELLOS?

 


En cosa de un año pasaron cosas. Como que por ejemplo acá en Argentina Cristina y los que no volvían mas se convirtieron en la piedra basal de un frente opositor que desalojó a la derecha del gobierno, en primera vuelta.

En Bolivia y pese a todos los intentos de los golpistas por condicionar el proceso electoral para sostenerse en el poder, el MAS terminó ganando en primera vuelta con más del 55 % de los votos, duplicando al candidato de la derecha que salió segundo, y casi cuadruplicando en votos a Camacho, el promotor del golpe.

En breve serán las elecciones en Ecuador, y las cosas pintan más o menos igual, para el retorno del correísmo.

En Chile se impuso por amplísima mayoría en el referendo la propuesta de modificar la Constitución de Pinochet, que era impulsada por los sectores que impulsaron las protestas sociales contra el gobierno de Piñera.

Trump puede perder las elecciones en Estados Unidos (sin que esto signifique que Biden sea algo muy distinto), y para evitarlo apela a tácticas populistas, como Bolsonaro en Brasil; que apela a las mismas herramientas para subir su imagen.

En Uruguay Lacalle Pou cierra las fronteras al ingreso de extranjero para prevenir contagios del coronavirus, y amenaza con endurecer la cuarentena.

En Europa Alemania, Francia, Italia y España endurecen las restricciones a las actividades ante el rebrote del virus, y Alemania sobre todo aumenta el gasto público para subsidiar la actividade conómica que cae como consecuencia de las medidas.

En la mayoría de esos países aprueban impuestos o contribuciones extraordinarias para los sectores más ricos de la sociedad, para generar recursos para enfrentar la pandemia.


¿Alguien quiere pensar en esta pobre gente?

martes, 27 de octubre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

DIEZ DE NÉSTOR

 

"Tengan en claro que cuando nos atacan, nos atacan no por las cosas que hicimos mal o las que no hicimos todavía, nos atacan por las cosas que hicimos bien, no nos perdonan haber devuelto el principio de justicia en la Argentina y haber terminado con la impunidad."

"Tenemos que volver a reconstruir el espacio de los militantes, de los cuadros, tenemos que volver a valorar la política y no queremos que se repita la mecánica casi empresaria de la política que tiende a acordarse de los amigos y de los compañeros para utilizarlos en cuestiones electorales."

"Hoy ustedes, hermanos de la juventud, militen donde militen, tienen la posibilidad de hacer el cambio en paz y en democracia que nosotros como generación no tuvimos. Por eso, participen; por eso, opinen; por eso, sean transgresores; por eso, ganen las calles; por eso, recorran las universidades, recorran los talleres, los trabajos… Esta juventud tiene que ser el punto de inflexión de la construcción del nuevo tiempo."

"La clase media tiene que darse cuenta que nunca va a encontrar la solidaridad de la oligarquía argentina."


"Reinstalar la movilidad social ascendente que caracterizó a la República Argentina requiere comprender que los problemas de la pobreza no se solucionan desde las políticas sociales sino desde las políticas económicas."

"A la Constitución hay que leerla completa. La seguridad jurídica debe ser para todos, no solamente para los que tienen poder y dinero "

"Un acuerdo no puede ser un camino de una sola vía de prosperidad en una sola dirección. No puede resultar de una imposición en base a las relativas posiciones de fuerza. Rechazamos de plano la identificación entre gobernabilidad e impunidad que algunos pretenden. Gobernabilidad no es ni puede ser sinónimo de impunidad. Gobernabilidad no es ni puede ser sinónimo de acuerdos oscuros, manipulación política de las instituciones o pactos espurios."


"Formo parte de una generación diezmada. Castigada con dolorosas ausencias. Me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a los que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada."

"Se intentó reducir el gobierno a la mera administración de las decisiones de los núcleos de poder económico con amplio eco mediático. El resultado no podía ser otro que el incremento del desprestigio de la política y el derrumbe del país."

"No se puede recurrir al ajuste ni incrementar el endeudamiento. No se puede volver a pagar deuda a costa del hambre y la exclusión de los argentinos generando más pobreza y aumentando la conflictividad social."


El mejor homenaje es imitar su ejemplo. Al que le quepa el sayo que se lo ponga.

lunes, 26 de octubre de 2020

LA CARTA DE CRISTINA

 

"Como todos y todas saben, no concurro  a actividades públicas u homenajes que tengan que ver con aquel 27 de octubre. Tal vez sea un mecanismo inconsciente de no aceptación ante lo irreversible. No sé… Ya saben que la psicología no es mi fuerte. Pero además resulta que mañana también se cumple un año del triunfo electoral del Frente de Todos. ¿Qué increíble, no? Que la elección presidencial en la que volvimos a ganar haya coincidido justo con el 27 de octubre. Licencias que se toma la historia.

Cuando Néstor asumió la presidencia en el 2003, el país había sufrido, dos años antes, una crisis sin precedentes hasta ese momento. Todavía recuerdo aquella magnífica entrevista que Torcuato Di Tella le hiciera y que se publicó como libro bajo el título “Después del derrumbe”. Perfecta metáfora. El 10 de diciembre de 2019 a la Argentina otra vez la habían derrumbado, pero nadie esperaba, ni siquiera podía imaginar, lo que iba a venir apenas unos meses después.

El freno a la economía y la incertidumbre generalizada sobre que va a pasar con nuestra vida son agobiantes. No esta explicado en ningún libro ni hay teoría que lo resuelva. No hay soluciones. Es permanente ensayo y error. O mejor dicho: brote, contagio y volver otra vez para atrás. Aquí y en todas partes. Así y todo el tiempo. Sin embargo, aún en este marco de incertidumbre por la pandemia global y a casi un año de gobierno, sí podemos llegar a algunas certezas, al menos en el campo de la política. 

PRIMERA CERTEZA

Durante mucho tiempo se sostuvo que uno de los problemas centrales durante mis dos mandatos como presidenta eran las formas: “no escucha”, “es confrontativa”, “no dialoga”, “no habla con los periodistas, “no responde preguntas”. Aún recuerdo un programa de televisión que armó un “coro de periodistas” que gritaban “queremos preguntar”. Por supuesto, nunca creí que ese fuera el problema. Como dice Máximo y conté en Sinceramente: “¿Y vos que creías? ¿Qué lo de las AFJP, las retenciones, YPF, paritarias libres y juicios de lesa humanidad eran gratis?”. 

Sin embargo, no pocos dirigentes en el peronismo pensaban que efectivamente el problema eran las formas y no el fondo. Es más, muchos también le agregaban las cadenas nacionales y las características de mi retórica (por decirlo de un modo elegante). Y la verdad es que ese fue también uno de los motivos que culminó en mi decisión del 18 de mayo de 2019. Es que en política no solamente es lo que uno cree, sino lo que ve e interpreta el conjunto. Y resultaba esencial la construcción de un gran frente político y social que permitiera ganar las elecciones presidenciales con la convicción de que un nuevo mandato del macrismo arrasaría definitivamente con la posibilidad de un modelo de desarrollo argentino con inclusión social y razonable autonomía.

El 10 de diciembre de 2019 asumió como presidente de todos los argentinos y todas las argentinas Alberto Fernández. Fue Jefe de Gabinete durante toda la gestión de Néstor y durante los primeros meses de mi primer mandato. Luego la historia es conocida por todos y todas: se fue del gobierno y se convirtió en un duro crítico de mi gestión. Justo es decirlo, no fue el único. Sin embargo, la experiencia macrista en el gobierno y la relación de fuerzas que surgió en el peronismo luego de las elecciones parlamentarias del 2017, nos impuso la responsabilidad histórica, a quienes expresábamos la voluntad popular, de generar las condiciones para que el 10 de diciembre de 2019 alumbrara un nuevo Gobierno.

Sus características personales y su experiencia política al lado de Néstor, signadas por el diálogo con distintos sectores, por la búsqueda de consensos, por su íntimo y auténtico compromiso con el Estado de Derecho -tan vulnerado durante el macrismo-, su contacto permanente con los medios de comunicación cualquiera fuera la orientación de los mismos y finalmente su articulación con todos y cada uno de los sectores del peronismo que, dividido, nos había llevado a la derrota electoral; determinaron que junto a mí, como vicepresidenta, encabezara la fórmula del Frente de Todos que triunfó en las elecciones del 27 de Octubre, hace exactamente un año.

Así, en diciembre del año pasado asumimos después de cuatro años de gobierno de Mauricio Macri y nos encontramos otra vez con un nuevo derrumbe. Cuatro años en los que se volvió a endeudar al país a límites insostenibles, con el retorno del FMI a la Argentina que le sumó a la deuda de los privados 44 mil millones de dólares más. Cuatro años de tarifazos impagables en los servicios públicos, cierre masivo de PyMES, pérdida del salario y jubilaciones, etc, etc, etc. Todo ello resultado de aplicar las políticas públicas que los factores de poder económico y mediático reclamaron durante los 12 años y medio de nuestros gobiernos y que se comprobó, luego de Macri, sólo conducen al desastre generalizado. Pero lo peor estaba por venir: en los primeros meses del 2020 devino un hecho inédito, impensado e inimaginable. Ni siquiera fue un cisne negro,  sino una pandemia incontrolable que no tendrá cauce -como lo comprobamos a diario en todo el planeta- hasta el surgimiento de una vacuna o de un tratamiento. 

En este marco de derrumbe macrista más pandemia, quienes idearon, impulsaron y apoyaron aquellas políticas, hoy maltratan a un Presidente que, más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los “defectos” que me atribuían y que según no pocos, eran los problemas centrales de mi gestión. El punto cúlmine de ese maltrato permanente y sistemático, se produjo hace pocos días en un famoso encuentro empresario autodenominado como lugar de ideas, en el que mientras el Presidente de la Nación hacía uso de la palabra, los empresarios concurrentes lo agredían en simultáneo y le reprochaban, entre otras cosas, lo mucho que hablaba.

Primera certeza: Castigan al Presidente como si tuviera las mismas formas que tanto me criticaron durante años. A esta altura ya resulta inocultable que, en realidad, el problema nunca fueron las formas. En realidad, lo que no aceptan es que el peronismo volvió al gobierno y que la apuesta política y mediática de un gobierno de empresarios con Mauricio Macri a la cabeza, fracasó. Es notable, sobre todo en el empresariado argentino, el prejuicio antiperonista. Notable y además inentendible si uno mira los resultados de los balances de esas empresas durante la gestión de los gobiernos peronistas o kirchneristas -como más les guste-. Este prejuicio no encuentra explicación ni desde la política, ni desde la economía, y a esta altura me permito decir que ni siquiera desde la psicología… aunque ya les advertí que de eso no sé. Pero no quedan dudas que esta actitud incomprensible ha sido y es una de las dificultades más grandes para encauzar definitivamente a la Argentina.

SEGUNDA CERTEZA

Como se han quedado sin la excusa de las formas, tuvieron que pasar a un segundo guión: “Alberto no gobierna”, “la que decide todo es Cristina”, “rencorosa” y “vengativa”,  que sólo quiere solucionar sus “problemas judiciales”.

Debo reconocer que son poco creativos. El relato del “Presidente títere” lo utilizaron con Néstor respecto de Duhalde, conmigo respecto de Néstor y, ahora, con Alberto respecto de mí. Después de haber desempeñado la primera magistratura durante 2 períodos consecutivos y de haber acompañado a Néstor durante los 4 años y medio de su presidencia, si algo tengo claro es que el sistema de decisión en el Poder Ejecutivo hace imposible que no sea el Presidente el que tome las decisiones de gobierno. Es el que saca, pone o mantiene funcionarios. Es el que fija las políticas públicas. Podrá gustarte o no quien esté en la Casa Rosada. Puede ser Menem, De La Rúa, Duhalde o Kirchner. Pero no es fácticamente posible que prime la opinión de cualquier otra persona que no sea la del Presidente a la hora de las decisiones. 

En cuanto a lo de “rencorosa” y “vengativa”. A nosotros nunca nos movió el rencor ni la venganza. Al contrario, la responsabilidad histórica y el deber político para con el pueblo y la Patria guiaron todas y cada una de nuestras decisiones y acciones. No hay demostración más cabal de ello que haber decidido con el volúmen de nuestra representación popular, resignar la primera magistratura para construir un frente político con quienes no sólo criticaron duramente nuestros años de gestión sino que hasta prometieron cárcel a los kirchneristas en actos públicos o escribieron y publicaron libros en mi contra. Deberán esforzarse mucho para encontrar en la historia argentina ejemplos similares.

Por último, eso de que “sólo quiere solucionar sus problemas judiciales” (SIC), a esta altura ya resulta inaceptable. Lo único que queremos es el correcto funcionamiento de las instituciones y que se garantice la aplicación de la Constitución Nacional y la ley a todos y todas por igual, sin doble vara ni privilegios. Resulta insoslayable señalar que utilizan el eufemismo “problemas judiciales” para ocultar lo que hicieron en Argentina y en la región con el Estado de Derecho: se lo llevaron puesto para proscribir a los líderes populares. Con la articulación de sectores del Poder Judicial, los medios de comunicación hegemónicos y distintas agencias del Estado, durante el gobierno macrista se perpetró una persecución sin precedentes contra mi persona, mi familia y contra muchos dirigentes de nuestro espacio político. De ello hoy dan cuenta las escandalosas revelaciones y el hallazgo de pruebas a la luz del día, acerca de las conductas de periodistas, fiscales, jueces, agentes de inteligencia, dirigentes políticos y hasta del mismisimo Presidente Macri involucrado personalmente en los mecanismos de espionaje, extorsión y persecución.

Sin ir más lejos, miren Bolivia. Nada menos que la OEA dirigió un Golpe de Estado diciendo que había habido fraude en las elecciones presidenciales del año pasado. El resultado de las recientes elecciones en ese país hermano, me eximen de mayores comentarios. Y después dicen que el Lawfare no existe.

Segunda certeza: en la Argentina el que decide es el Presidente. Puede gustarte o no lo que decida, pero el que decide es él. Que nadie te quiera convencer de lo contrario. Si alguien intentara hacerlo, preguntale que intereses lo o la mueven.

TERCERA CERTEZA

Cuando terminé mi gestión el 10 de diciembre de 2015 la Argentina estaba desendeudada, el FMI al que le debíamos desde el año 1957 era sólo un recuerdo de los mayores de 21 años, los pagos de la deuda reestrcturada en el 2005 y en el 2010 se llevaban a cabo con normalidad y sin recurrir a nuevo endeudamiento y el perfil de vencimientos para los años subsiguientes era más que sostenible. La desocupación era del 5,9%, los salarios y las jubilaciones -tomadas en dólares- eran las más altas de América Latina y la cobertura previsional había superado con creces el 90% de la población. La inflación, medida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, no superaba el 25% anual.

Sin embargo, la restricción externa -léase: escasez de dólares o excesiva demanda de dicha moneda; según como se mire- que apareció luego de haber soportado 6 corridas cambiarias -la última durante el año 2011, en el que fui electa por segunda vez consecutiva Presidenta de la Nación- motivó la regulación cambiaria que los medios hegemónicos bautizaron “cepo”. Dicha regulación establecía un tope para la compra de dólares para ahorro que era de USD2.500 por mes. Si, tal como se lee: USD2.500 por mes. Si la analizamos con perspectiva, la restricción no sólo era razonable, sino que daba cuenta del nivel del poder adquisitivo de ciertos salarios de la época. Muchos compraban dólares y muchos compraban el tope mensual. ¿Quién podría hoy acceder a esos USD2.500 para ahorrar mes a mes? Casi nadie.  Sin embargo, por haber establecido dicha restricción cambiaria, nuestro gobierno fue atacado día a día por los medios hegemónicos. Un ataque sistemático que hasta incluyó movilizaciones convocadas por la oposición política y fogoneadas por aquellos mismos medios.

Así las cosas, el 10 de diciembre de 2015 asumió Mauricio Macri como Presidente de la Nación. De allí en adelante, las políticas de la República Argentina giraron 180 grados y se inauguró una gestión de gobierno conducida por empresarios que receptó en sus políticas públicas todas y cada una de las demandas de los distintos factores de poder económico de la Argentina, incluído su alineamiento acrítico en materia de política exterior. Apenas asumió liberó la cuenta capital, eliminó la regulación cambiaria -levantó el “cepo”- y decidió la apertura indiscriminada de importaciones dando inicio al período de endeudamiento más vertiginoso del que se tenga memoria y que culminó con un inédito préstamo para los argentinos y para el mismísimo FMI de 44 mil millones de dólares, destinado a financiar la campaña electoral para la reelección de Mauricio Macri como presidente.

Macri terminó su gobierno con una deuda impagable, con el FMI instalado otra vez en nuestro país, con una desocupación rondando los dos dígitos, con salarios y jubilaciones por el piso, con tarifas dolarizadas e impagables y con una inflación muy superior al 50%. Sin embargo, a pesar de los miles de millones de dólares ingresados al país como deuda, Macri tuvo que reestablecer el denominado “cepo” cambiario pero con una restricción mucho mayor: sólo podían comprarse para ahorro USD200 por mes -menos del 10% de aquellos tan cuestionados USD2.500-. Después de cuatro años, el gobierno de los empresarios y de la derecha argentina, disparó al infinito el problema de la restricción externa, al endeudar a la Argentina como nunca nadie lo había hecho antes. 

Hoy, luego del derrumbe macrista y en plena pandemia, y pese a no tener obligaciones de pago en moneda extranjera en lo inmediato gracias a la reestructuración de deuda llevada a cabo por el Gobierno, con superávit comercial y mayor nivel de reservas en el BCRA que cuando terminó mi gestión, continuamos con la restricción externa de esa moneda -o faltan dólares o hay demasiada demanda- a la que se suma una más que evidente extorsión devaluatoria.

Es que la Argentina es el único país con una economía bimonetaria: se utiliza el peso argentino que el país emite para las transacciones cotidianas y el dólar estadounidense que el país -obviamente- no emite, como moneda de ahorro y para determinadas transacciones como las que tienen lugar en el mercado inmobiliario. ¿Alguien puede pensar seriamente que la economía de un país pueda funcionar con normalidad de esa manera?

El problema de la economía bimonetaria no es ideológico. No es de izquierda ni de derecha. Ni siquiera del centro. Y no hay prueba más objetiva de esto que la alternancia de modelos políticos y económicos opuestos que se operó el 10 de diciembre de 2015. Todos los gobiernos nos hemos topado con él. Unos intentamos gestionarlo con responsabilidad, desendeudando al país en un marco de inclusión social y desarrollo industrial. Otros de orientación inversa -como el de Mauricio Macri- siempre han “chocado la calesita” con endeudamiento y fuga. Pero lo cierto es que ese funcionamiento bimonetario es un problema estructural de la economía argentina. 

Tampoco es una cuestión de clase: los dólares los compran tanto trabajadores para ahorrar o para hacer una diferencia que mejore el salario, como empresarios para pagar las importaciones necesarias para hacer funcionar su empresa, para ahorrar y también, bueno es decirlo, para fugar formando activos financieros en el exterior, siendo esta última actitud una de las que más han contribuído a las crisis cíclicas de la Argentina. 

Tampoco es producto de las experiencias hiperinflacionarias de la Argentina. Circula en redes un pequeño video de un reconocido humorista ya fallecido, sobre la pasión nacional por el dólar. El video data de 1962: Arturo Illia no había asumido como Presidente y Raúl Alfonsín estaría todavía de pantalones cortos en Chascomús. La coartada de la “hiper” para explicar el problema es también insuficiente. Basta recordar a Perón Presidente en la década del ’50 preguntando: “¿Alguien vió alguna vez un dólar?”

Tercera certeza: la Argentina es ese extraño lugar en donde mueren todas las teorías. Por eso, el problema de la economía bimonetaria que es, sin dudas, el más grave que tiene nuestro país, es de imposible solución sin un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales de la República Argentina. Nos guste o no nos guste, esa es la realidad y con ella se puede hacer cualquier cosa menos ignorarla.

En este 27 de octubre, quiero agradecer a todos cada uno de los argentinos y las argentinas, las muestras de reconocimiento, cariño y amor hacia quien fuera mi compañero de vida. 

Y especialmente a Alberto, tanto por la decisión de repatriar la figura de bronce de Néstor que alguna vez emplazamos en la sede de la UNASUR en Quito, allí en la exacta mitad del mundo, como la de su nuevo emplazamiento en el hall del Centro Cultural Kirchner. Sinceramente, es una caricia al alma. 

Néstor amaba ese lugar. Cuando lo recorrimos juntos el 24 de mayo del 2010 en el marco de los festejos del Bicentenario para inaugurar la primera parte de la obra que culminaría en el centro cultural más grande de Latinoamérica, me comentó que a ese lugar su padre -a quien adoraba- lo llevaba cada vez que venía a Buenos Aires. Es que el abuelo de mis hijos era empleado del Correo, llegando a ser su tesorero allá en Santa Cruz. Néstor me contó que le enseñaba con orgullo la grandiosidad del lugar, como si fuera suyo, una característica de los empleados del Correo Argentino… Orgullo de pertenecer. Mientras me contaba se le vidriaban los ojos, como cada vez que se acordaba de su padre. Sí, definitivamente es un buen lugar para él.". (El original acá) Tuits relacionados: