LA FRASE

"SI TENEMOS ÉXITO PONIENDO A MILITARES PARA QUE LE ENCUENTREN EL PUNTO A LA CARNE QUE LE GUSTA A JAVIER, VAMOS A PONER A POLICÍAS PARA QUE SE ENCARGUEN DE LA PARTE DE LA PIZZA Y LOS HELADOS, DADA SU EXPERIENCIA EN ESOS RUBROS." (KARINA MILEI)
Mostrando entradas con la etiqueta Corral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Corral. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de agosto de 2021

HABLEMOS DE INTERNAS...

 


...de los otros, porque parece que la única es la nuestra. Por ejemplo, de la de "Juntos por el Cambio" que -dicen- puede ganar en Santa Fe. O al menos ellos (y nosotros, por ahora) están haciendo todo lo posible para lograrlo.

Al cierre de listas nos enteramos que competirán por el sello que comparten el PRO, la UCR y la Coalición Cívica nada menos que cuatro listas para diputados y senadores nacionales. Una de ellas, la impulsada por Rodríguez Larreta, lleva como candidatos a senadores a Federico Angelini y Amalia Granata, que pasa así de la lista de los pañuelos celeste a la de los globos amarillos; cuando en la Legislatura provincial (donde debe cumplir su mandato como diputada provincial por el que fue electa hasta el 2023) se piden noticias sobre su paradero, porque nunca se la ve por allí. En la nómina de diputados, por ésta lista encabezan Luciano Laspina y Gisella Scaglia: el primero conseguiría -de ser reelecto- el récord de haber sido diputado varios mandatos por Santa Fe, sin pisar la provincia.

La principal competidora de ésta lista "PRO pura" (+ Granata) es la que encabeza José Corral (último candidato a gobernador de Santa Fe por el espacio) para senadores, y Roy López Molina (el eterno rival de Angelini en la disputa por la conducción de las Juventudes Hitlerianas en la Invencible) seguido por la "lilita" Lucila Lehmann (la esposa del esclavista bonaerense Luciano Bugallo) para diputados. Es una lista con cabeza radical, pero mechando nombres del PRO y la CC. Esta es la lista que tiene la bendición de Carrió, para enfrentar a Larreta.

Una tercera lista es la que armó Barletta -que encabeza para diputados, porque no es boludo y ni en pedo iría a senador, con destino vidrioso- y lleva como candidatos a senadores al periodista rosarina Carolina Losada, la de los afiches contra Cristina, que vive hace 15 años en Nordelta, pero le cuentan como está la cosa acá en la provincia; junto con Dionisio Scarpín, el radical intendente de Avellaneda (en el norte de la provincia) que encabezaba las marchas a favor de Vicentín, en contra de la cuarentena y que se pasó toda la pandemia cagándose en las restricciones que dispusieron el gobierno nacional, y el de la provincia.

Y la cuarta es la que les da cabida a los radicales que, tras 12 años de ser socios del socialismo en el "Frente Progresista", migraron a la alianza con el PRO de la mano de Martín Lousteau, que llevan como candidato a senador a Maximiliano Pullaro, el ministro de Seguridad de Lifschitz en el último gobierno del FPCyS. Para que se entienda: la UCR participa en las interna de "JxC" en todas sus ramas y vertientes, pero los que hasta ayer se reivindicaban "progresistas" lo hacen conducidos por Lousteau, no por las autoridades del Comité Nacional. Y llevan como primer candidato a diputado nacional a Gabriel Chumpitaz, actual diputado provincial del PRO: una ensalada con antiperonismos para todos los gustos.

Parece difícil que con esa oferta puedan captar otra cosa que no sea el voto gorila (que es mucho en la provincia), y es precisamente ese matiz el que permite asumir que, aunque hoy se estén matando entre todos (como pasa en todas las provincias donde JxC tiene internas), superadas las PASO lograrán fidelizar ese electorado detrás de los que ganen.

Y nos queda el "progresismo", es decir lo que queda del socialismo, y lo que queda de quienes fueron sus socios minoritarios en los gobiernos del FPCyS, con intermitencias en algunos casos, como Rubén Giustiniani. Para empezar, se terminó el Frente Progresista, y desempolvaron el viejo nombre de "Frente Amplio Progresista" (FAP), con el que Binner compitiera como candidato a presidente en el 2011: o sea, pasan a llamarse "amplio", cuando son menos, y más estrechos.

El que quedó con la manija en medio del marasmo (la derrota en las elecciones provinciales del 2019, las muertes de Binner primero y de Lifschitz después) fue Pablo Javkin, el intendente rosarino creador de la boleta única, ex radical y ex "lilito", que llegó al cargo luego de ganarle al socialismo la interna por la candidatura, para manejar la sociedad que administraron por 30 años. Javkin rescató de la "cooperativa" progre de pseudo izquierda de la Legislatura provincial a Rubén Giustiniani para llevarlo como candidato a senador, lo cual da una idea de la potencia de su armado. Lo acompañan en la lista (completando la fórmula de senadores, y encabezando la boleta de diputados, respectivamente) la concejal rosarina María Eugenia Schmuck y el diputado provincial Fabián Palo Oliver, de la línea interna "Vengo por la Mía, pero tengo un amigo progresista" de la UCR.

El socialismo (es decir, el partido que gobernó Rosario por 30 años y la provincia por 12, con tres gobernadores consecutivos de sus filas) lo enfrentará con las candidaturas de Clara García (la viuda de Miguel Lifschitz) y Paco Garibaldi (ex "Gabinete Joven") a senadores, y Mónica Fein (ex  intendenta de Rosario, de gestión tan desastrosa que le hizo perder la interna en 2019 al socialismo en la ciudad, y fue sepultada a votos por Marcelo Lewandosky por la candidatura a senador por el Departamento Rosario en 2019), encabezando la lista de diputados. 

Cuando Bonfatti perdió las elecciones a gobernador con Perotti hicimos en ésta entrada un repaso de las consecuencias que la derrota le trajo al socialismo, y decíamos entonces: "Datos, no opinión. Datos que marcan una línea continua de declive electoral, político y de espacios de representación de un partido que nació municipal porteño, habilitó una sucursal municipal santafesina con éxito para proyectarse a la provincia durante algunos años, que desperdició sin poder afianzarse territorialmente en Santa Fe (a lo largo y a lo ancho de su territorio), ni mucho menos proyectarse a nivel nacional como una fuerza en condiciones de terciar en la disputa con alguna chance más o menos cercana de éxito."

"Salvo cambios sustanciales de mediano plazo que no se avizoran en el presente (entre ellos, remover a la gerontocracia que conduce el partido como un club de bochas, sin demasiada discusión interna, aunque no exento de puteríos), tienen cantado el mismo destino del Partido Demócrata Progresista: una lenta pero paulatina extinción.". Escrito antes de la muerte de Lifschitz, muy lejos no anduvimos.

sábado, 8 de mayo de 2021

SUBSIDIO POR DESEMPLEO

 


Finalmente la oposición designó a sus representantes en el ENACOM y en el directorio de Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado, es decir en los medios públicos. Entre los propuestos se encuentra José Corral, ex intendente de Santa Fe y candidato a gobernador por "Cambiemos" en las elecciones provinciales del 2019; y para las designaciones los radicales aceptaron dejar de lado sus pruritos a las sesiones remotas.

A Corral, como a tantos radicales, no se le conocen trabajos en la actividad privada -ni siquiera en la profesión- por fuera de los distintos cargos que ocupó en el Estado, incluso antes de ser funcionario municipal (en la gestión de Barletta) e intendente, en la UNL; una verdadera cueva de radicales, desde 1983.

Estas designaciones obedecen a un diseño que estaba en la mutilada ley de medios, como una concesión al "pluralismo", adoptando instituciones pensadas para países con otras tradiciones políticas, que no son las nuestras. Sin embargo, no es el único modo por que los radicales (especialmente afectos a ello) acceden a cargos en el Estado.

Varias veces hemos dicho acá que ese y no otro fue uno de los propósitos centrales de los caramelos que Alfonsín le canjeó a Menem en la reforma constitucional de 1994, a cambio de abrirle la posibilidad de la reelección: en ese marco deben leerse el tercer senador por la minoría (un refugio para candidatos radicales a gobernador perdidosos en sus provincias), el Consejo de la Magistratura y la Auditoría General de la Nación, incluso ésta controlada por la oposición.

Un partido que entonces se asumía como perdidoso en el orden nacional (y que solo retornaría al poder prometiendo hacer "convertibilidad con transparencia" en su Alianza con el Frepaso) se reaseguraba el financiamiento de sus actividades, por fuera de los aportes estatales, a través de los sueldos públicos garantidos para sus dirigentes y militantes.

Nada muy distinto de lo que la UCR hizo desde sus orígenes y a partir de 1916, ni de lo que hacen allí donde controlan estructuras en teoría "asépticas" desde lo político, como las universidades o la justicia: en éste caso hemos contado varias veces como acá en Santa Fe se "lotearon" cargos en el Poder Judicial y en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) con el socialismo, también para cuidarse las espaldas.

Este verdadero "subsidio al desempleo" que tiene más de un siglo de vigencia no les ha impedido, sin embargo, pontificar contra el gasto público o la designación de militantes en el Estado o como funcionarios cuando gobierna el peronismo, o peor aún: reclamar políticas de ajuste, o implementarlas cuando gobiernan.

La cuestión entonces es no tomarlos demasiado en serio, en general, cuando la UCR se trata -básicamente- de una agencia de colocación, a la que quieren disfrazar de defensa de las instituciones y la república, y una especie de dispensadores de Normas ISSO de calidad en la materia.

sábado, 4 de enero de 2020

PESANDO HERENCIAS


Leyendo días pasados este post de Barricada sobre como los funcionarios de Jatón presentaron los datos de la "pesada herencia" recibida de Corral, pensábamos como se podía aplicar eso a la que le tocó recibir a Omar Perotti, de su antecesor Miguel Lifschitz.

Y se nos ocurrió que poner algunas cifras comparativas, ayudaría a entender de que hablamos, y por qué tiene razón Barricada cuando dice que desde el gobierno provincial se debe comunicar mejor, explicando la gravedad de la situación heredada.

Los nuevos funcionarios municipales expusieron su queja porque Corral le dejó a la nueva administración una deuda flotante de 1300 millones de pesos, de los que unos 680 son con las empresas recolectoras de residuos. Parece un montón de plata, y ciertamente lo es. 

Sin embargo, no es nada si se lo compara con los 22.700 millones de pesos de deuda flotante que Lifschitz le dejó a Perotti, devengada solo durante el año pasado: serían 17,46 veces la deuda que al socialismo le parece pesada, cuando le toca estar del lado del mostrador en el que hay que pagarla, en la Municipalidad.

Pero alguien podría decir, y no le faltaría razón, que en un caso hablamos de una ciudad, y en el otro de una provincia. Pues bien, en ese caso habría que tomar un indicador común a ambos casos, como dividir la deuda por la cantidad de habitantes.

Si así lo hiciéramos, nos daría que a Jatón le parece tremendo que Corral le haya dejado una deuda impaga con proveedores y contratistas de $ 3076 pesos por cada vecino de la ciudad: cuando se entere que la deuda en las mismas condiciones que dejó Lifschitz como regalo para el nuevo gobierno, equivale a $ 6469 por cada habitante de la provincia (o sea, más del doble) se cae de culo.

Y también se podrían comparar esos 1300 millones de pesos de deuda que Corral fue acumulando durante los 365 días del año 2019, a razón de $ 3.561.644 por día (algo más de tres palos y medio diarios), con los 14.770 millones de pesos del FUCO (Fondo Unificado de Cuentas Oficiales) que se fumó el socialismo en once (11) días, entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre del año pasado, cuando asumió Perotti: el ritmo del drenaje en ese caso fue de $  1.342.727.273, por día.

Sí, leyeron bien: casi 1343 palos por cada día. o lo que es lo mismo, en un día cualquiera de esos, se evaporó algo más de la deuda acumulada por Corral, en todo un año. No quisiéramos estar en el lugar del que se lo tenga que contar a Jatón.

viernes, 13 de septiembre de 2019

HAGAMOS AUTOCRÍTICA


Leíamos en Rosario 12 otro capítulo del culebrón entre radicales y ¿socialistas, "jatonistas"? por los números de la transición en la Municipalidad de Santa Fe, y la deuda que Corral le dejaría a la gestión de Jatón.

Corral dice que le deja a Jatón una deuda (que de a ratos llama "consolidada" y de a ratos "flotante", como si fueran lo mismo) de 283 millones de pesos a julio pasado, y Jatón dice que la cifra no es esa, sino "por lo menos cuatro o cinco veces más". En la misma nota nos "enteran" que se acumula solo este año una deuda de 500 millones de pesos con las empresas recolectoras de residuos, a las que se les deberían cinco meses de facturación de los servicios.

Precisamente a partir de ese dato, decíamos hace poco acá que cualquiera podía enterarse como eran las cosas, con solo mirar de vez en cuando las propias cifras oficiales en la página web de la Municipalidad; y agregábamos "A lo mejor por estar en otras cosas (como la carrera del TC 2000, la "autonomía municipal" o el culebrón del Tribunal de Cuentas) y no en estas cuestiones, es que a la oposición del PJ le fue como le fue en las elecciones para la intendencia; y a todos (a ellos y a Corral) les pasó el trapo un outsider de la política sin más condiciones que haber puesto la cara por años en el noticiero del canal local, como Jatón.".

Pero hete aquí que Jatón no es un extraterrestre ni un paracaidista que llegó ayer a la ciudad, sino que es concejal hace dos años, y como tal se supone que tiene acceso a la información oficial de las cuentas públicas municipales; incluso con más detalle que cualquiera de nosotros.

Pero parece que nunca se tomó el trabajo de averiguar nada al respecto, porque si no se hubiera enterado -por ejemplo- que en la Cuenta de Inversión del año pasado hay (como todos los años) un detalle analítico de la deuda de la Municipalidad, al cual pueden acceder acá.  

Y de ese detalle surge que al 31 de diciembre del año pasado (cuando Jatón no era candidato a intendente, pero sí concejal) el Pasivo Corriente era de $ 279.623.555,20, y el  Pasivo No Corriente de $ 225.398.743,82, con lo cual la Deuda Consolidada era de $ 505.022.299,02. 

Pero esa no era toda la deuda municipal a ese momento: hay que sumarle la deuda flotante que era de $ 841.379.060,61 , y las "Otras Cuentas" y "Cuentas de Terceros"; con lo que la deuda total llegaba para entonces a $  1.450.188.662,39, y desde entonces no paró de crecer. Son las "cuatro o cinco veces más" de las que habló Jatón, al que alguno le sopló el dato al oído, pero sin explicarle de donde salía.

Por eso no pudo ni puede desmentir a Corral con cifras concretas, porque no tiene la más puta idea al respecto; y por eso Corral puede mandar fruta, porque nadie se va a preocupar por desmentirlo, incluyendo a la casi totalidad del periodismo que jamás averigua ni repregunta (puede haber honrosas excepciones), y al resto de la oposición en el Concejo Municipal, es decir el bloque del PJ que es espectador de lujo en todo este espectáculo decadente: contra esta nada perdimos la elección a intendente, con una perfomance desastrosa. Tuit relacionado: 

viernes, 6 de septiembre de 2019

QUE BASURA, CORRAL


Media ciudad amaneció ayer con la basura sin recoger, porque los empleados de una de las dos empresas recolectoras no cobran sus haberes. La empresa aduce que no puede pagar los salarios porque la Municipalidad le debe tres meses del pago de los servicios. Corral admite la deuda, pero dice que la culpa es de la provincia porque le retiene plata.

Lejos de nosotros defender al socialismo, pero en esta entrada del mes de julio y a propósito de la pelea por la carrera del TC 2000, decíamos: "Lo que parece tener cierta lógica, en cambio, es que el intendente diga que no quiere poner plata para hacerla, para no endeudar a la Municipalidad, o comprometer sus finanzas: si bien las últimas cifras disponibles en la página oficial sobre la evolución de los gastos municipales (ver acá) son del pasado 31 de marzo, para entonces y sobre un gasto total de $ 1.626.632.838,33, la partida "Servicios de la Deuda" representó $ 713.669.434,08.

Eso implica que el 43,87 % del gasto municipal en los primeros tres meses del año fue pagar deudas con proveedores, contratistas y prestadores de servicios del Estado; que acumulaban meses de retraso. Y esos datos son de antes de la campaña de las PASO y las elecciones generales: dicen que por estos días la deuda con las empresas que recogen la basura acumula entre cuatro y seis meses de atraso, con lo cual en cualquier momento cortan los servicios, y nos tapa una montaña de residuos. 

Lo gastado por la Municipalidad en "Servicios de la Deuda" en los primeros tres meses del año equivale al 74,45 % de todo lo presupuestado en ese rubro, para el año completo: queda claro que están levantando muertos del año pasado, a lo pavote. "

Y antes, en el mes de marzo de éste año, en éste otro posteo decíamos: "Sin embargo, lo peor está en otras partes: usando los “superpoderes” Corral modificó en enero (reiteramos, apenas comenzado el año) el presupuesto votado por el Concejo para incorporar el ítem “Servicios de la Deuda y Disminución de Intereses” en áreas que no lo contemplaban, por un total de $ 57.007.859,34, de los que en enero se devengaron (gastaron) $ 47.795.442,78 (83,84 % de lo agregado, en un mes); muy concentrados en las áreas que tienen a su cargo obras públicas.

Como resultado de todo lo expuesto, “Servicios de la Deuda y Disminución de Intereses” representó en enero gastos por un total de $ 380.465.255,63: un escalofriante 66,57 % del gasto total de la Municipalidad en el primer mes del año (dos de cada tres pesos gastados hasta el 31/1), lo que autoriza a suponer que los atrasos en los pagos con las empresas contratistas de obra pública (hay varias obras paradas por ese motivo) y los proveedores y prestadores de servicios (como las empresas que recolectan la basura) es importante; porque esos pagos así imputados deben corresponder a obligaciones antiguas, y no de éste ejercicio. 

En el caso de las empresas que prestan los servicios de recolección de residuos, el programa “Gestión Ambiental” tenía asignados en el presupuesto original $ 932.217.650,00 en “Servicios No Personales” (la partida con la que se les paga a las empresas), que Corral “retocó” en enero para abajo, a $ 931.535.324,61. En el primer mes del año (cuando se supone que se trata de servicios continuos e ininterrumpidos) solo se gastaron en ese ítem $ 286.994,78: el 0,03 % de lo presupuestado. Comparar con lo dicho respecto a “Servicios de la Deuda”, que en su volumen tiene asignadas cifras similares."

Si nos vamos más atrás en el tiempo, en septiembre del año pasado decíamos en esta entrada: "Para pagar los servicios de las empresas privadas encargadas de la recolección de los residuos domiciliarios en la ciudad se presupuestaron $ 618.742.443,62 (el 10,72 % del presupuesto total), de los que en los seis primeros meses se devengaron $ 206.501.184,29 (el 8,57 % del devengado total) y se pagaron $ 202.820.222,98 (el 9,98 %). 

Las cifras expuestas suponen que en la primera mitad del año la gestión de Corral gastó el  33,47 % de lo previsto para los servicios de recolección de la basura, y los pagos por ese ítem representaron menos de la tercera parte de lo pagado para atender deudas e intereses como proveedores y contratistas." (las negritas son nuestras)

La información consignada en todos los casos es oficial, disponible en la propia página web de la Municipalidad; y no es menester hacer ningún trabajo extraordinario de investigación para analizarla. La situación estaba a la vista de todo el que la quisiera ver, y actuar en consecuencia.

Por ejemplo acá pueden acceder a la ejecución de gastos municipal de este año, hasta el 31 de julio; y lo ejecutado en "Servicios No Personales" en el Programa "Gestión Ambiental" (la partida con la que se les paga a las empresas recolectoras de residuos) fue $ 77.289.924,87, sobre un presupuesto asignado de $ 932.217.650,00: apenas el 8,29 % en siete meses de los doce del año. El programa se financia íntegramente con recursos propios de la Municipalidad.

A lo mejor por estar en otras cosas (como la carrera del TC 2000, la "autonomía municipal" o el culebrón del Tribunal de Cuentas) y no en estas cuestiones, es que a la oposición del PJ le fue como le fue en las elecciones para la intendencia; y a todos (a ellos y a Corral) les pasó el trapo un outsider de la política sin más condiciones que haber puesto la cara por años en el noticiero del canal local, como Jatón.

sábado, 13 de julio de 2019

CARRERA DE CÍNICOS


Leemos en El Litoral que Corral aprieta públicamente a Lifschitz pidiéndole 60 millones de pesos para hacer la carrera del TC 2000 en Santa Fe, porque de lo contrario corre en riesgo su realización. Y dice que la Municipalidad va a poner la plata, porque no quiere comprometer la situación financiera del próximo gobierno, ya electo.

A Lifschitz la suma le parece una exageración, aunque los gobiernos del socialismo ya llevan invertidos casi 116 millones de pesos en el autódromo municipal de Rosario, también para hacer allá las carreras del TC 2000. 

Sobre el tema hemos escrito varias veces acá, como pueden ver siguiendo este enlace en la etiqueta respectiva: un gran negocio privado de la empresa que lleva adelante las transmisiones por televisión, Auto Sports S.A., cuyo accionista mayoritario es el Grupo Clarín.

Negocio en el cual el Estado cumple el papel del socio bobo, poniendo recursos e infraestructura, sin participar en los beneficios, y sin que los santafesinos sepamos nunca que ventajas concretas nos trae hacer la carrera, con números claros y transparentes. 

Tan es así que en la última elección Corral ni siquiera hizo la payasada de mostrarle a los medios "el balance" de la carrera, único caso de un balance que no exhibe nunca números; como tampoco nunca podemos acceder a los contratos que firma la Municipalidad para la organización del evento con la empresa del Grupo Clarín que lo televisa.

Es tan oscuro todo en torno al TC 2000, que en el presupuesto municipal para este año en el único lugar en el que figura es en la Secretaría de Obras Públicas, con un monto estimado de $ 9.123.400:o sea, menos de seis veces lo que Corral dice que cuesta hacer la carrera.

Lo que parece tener cierta lógica, en cambio, es que el intendente diga que no quiere poner plata para hacerla, para no endeudar a la Municipalidad, o comprometer sus finanzas: si bien las últimas cifras disponibles en la página oficial sobre la evolución de los gastos municipales (ver acá) son del pasado 31 de marzo, para entonces y sobre un gasto total de $ 1.626.632.838,33, la partida "Servicios de la Deuda" representó $ 713.669.434,08.

Eso implica que el 43,87 % del gasto municipal en los primeros tres meses del año fue pagar deudas con proveedores, contratistas y prestadores de servicios del Estado; que acumulaban meses de retraso. Y esos datos son de antes de la campaña de las PASO y las elecciones generales: dicen que por estos días la deuda con las empresas que recogen la basura acumula entre cuatro y seis meses de atraso, con lo cual en cualquier momento cortan los servicios, y nos tapa una montaña de residuos.  

Lo gastado por la Municipalidad en "Servicios de la Deuda" en los primeros tres meses del año equivale al 74,45 % de todo lo presupuestado en ese rubro, para el año completo: queda claro que están levantando muertos del año pasado, a lo pavote. Una dinámica que se le vendrá encima a Emilio Jatón cuando asuma como intendente, en cinco meses.

Pero volviendo a la carrera del TC 2000 y para concluir: se trata ni más ni menos que de dos cínicos (Corral y Lifschitz), que hasta el 2017 eran socios, y hasta entonces estaban de acuerdo en poner plata del Estado para favorecer un negocio del Grupo Clarín. Tanto que aun después de peleados, la siguieron poniendo, Corral para la carrera en Santa Fe y Lifschitz, de la provincia y para la de Rosario.

Ahora, pasadas las elecciones y habiendo perdido la UCR la Municipalidad y el socialismo la provincia, ya no necesitan los favores del Grupo y se están pasando la pelota a ver cual de los dos carga con el costo de decirle que la carrera no se hará, porque no pondrá la plata. Es simplemente eso.

viernes, 12 de julio de 2019

¿QUÉ DECIR?


¿Qué Corral designó como ñoqui de lujo a la candidata a intendenta del partido de Amalia Granata en las últimas elecciones?

¿Qué la designó con un decreto fechado después de las elecciones, pero con retroactividad a una fecha antes de que se hicieran?

¿Que Balbastro, la ñoqui eterna del municipio, fue durante once (11) años vocal del Tribunal de Cuentas Municipal?

¿Qué permaneció tantos años en su cargo (incluso sin acuerdo del Concejo) por haber mirado al costado siempre y nunca jamás haber objetado nada de la gestión municipal?

¿Qué cambió de partido político cada dos años, en las últimas cinco o seis elecciones?

¿Qué por si todo eso fuera poco, durante el debate de los candidatos a intendente se cansó de tirarle centros a "Niky" Cantard, el candidato de Corral?

Bueno, todo eso y más.

miércoles, 3 de julio de 2019

Y NOS QUEDAMOS SIN VER EL ECLIPSE


Justo ayer, el día del eclipse que tuvo en vilo a todo el mundo, nos enteramos en esta nota de El Litoral que la obra del nuevo planetario del CODE en la costanera contratada por la Municipalidad, fue abandonada por la empresa constructora, que despidió a 9 empleados que trabajaban en la misma.

La obra estaba siendo ejecutada por encargo de la gestión de Corral, financiada en parte con recursos municipales y en otra parte por un subsidio del gobierno provincial; y fue adjudicada a principios del 2018 por el Decreto DMMM 31 a la empresa Ashoka Construcciones; en $ 9.747.163,96, con un plazo de ejecución de 180 días. 

Ganó la licitación gracias a la inestimable colaboración de la otra empresa que se presentó, y cotizó un 56,32 % por encima del presupuesto oficial. Como el contrato fue firmado el 13 de marzo del año pasado, los trabajos debieron haber finalizado, a más tardar, en septiembre.

Sin embargo no fue así, porque Corral le concedió a la empresa siete (7) prórrogas del plazo contractual de finalización, por los Decretos 398 (20 días más), 547 (60 días), 764 (26 días), 865 (21 días) del año pasado; y los Decretos 18 (29 días), 63 (21 días corridos) y 270 (39 días), de este año: un total de 216 días de prórroga para una obra que, como dijimos, debía terminarse en 180 días. 

Pero aun con las prórrogas, debió finalizarse el mes de abril pasado, cosa que no ocurrió porque está parada hace meses, y ahora -como dijimos al principio- fue abandonada.

La empresa contratista (Ashoka Construcciones) no era habitué a la obra pública local, pero sí tiene vínculos con "Cambiemos", o para ser más, precisos, con el PRO: de acuerdo a la información obrante en su página oficial (ver acá) construyó la nueva sede del gobierno porteño en el barrio de Parque Patricios, en el segundo mandato de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno.

No hay en la página web del municipio la más mínima información respecto al avance de la obra: que porcentaje se llevaba ejecutado, cuanto se había invertido, si existieron redeterminaciones de precios o adicionales de obra, cuanto restaba realizar. Nada, cero.

¿El raje y los despidos tendrán que ver con los resultados electorales en la provincia y en la ciudad, donde a Corral, el candidato de Macri, no le fue muy bien que digamos?

lunes, 17 de junio de 2019

TRIUNFO GIGANTE


Finalmente los números terminaron confirmando las encuestas, las expectativas previas y el clima que se respiraba en la provincia: con el 99,32 % de las mesas escrutadas, el peronismo y sus aliados en el Frente "Juntos" se impusieron al Frente Progresista Cívico y Social, y Omar Perotti será el próximo gobernador de Santa Fe, tras 12 años de administraciones protagonizadas por el socialismo.

Como lo marcaba el eslogan de campaña, un triunfo gigante, por donde se lo mire: en términos estrictamente provinciales, poniendo fin a una larga sequía del PJ en la provincia, y cortando la racha de triunfos de los oficialismos gobernantes en todo el país: el relato oficial del macrismo y sus socios radicales en la hoy extinguida "Cambiemos" (que volvieron a quedar terceros y muy lejos del pelea) que así lo apuntaba para bajarle el precio a los triunfos del peronismo en la mayoría de las provincias, sufre así un serio revés; y simplemente no sirve para explicar lo que pasó en Santa Fe este domingo. 

Lo que prevalece entonces como lectura en términos nacionales, es el inocultable declive electoral del gobierno nacional, y el ocaso prematuro de las "terceras vías": la derrota del socialismo es un durísimo golpe para la ya frágil construcción electoral de Roberto Lavagna; es de esperar que el golpe no sea de knock out, porque es necesario que persistan en el intento; y le drenen votos a Macri.

Pero antes de hablar de los demás, hablemos de nosotros: el triunfo es un premio más que merecido para el conjunto del peronismo santafesino, sus dirigentes y su militancia; porque supieron interpretar desde el vamos, con grandeza y generosidad, que "juntos somos más fuertes" era algo más que un eslogan: atrás quedó la serie de derrotas consecutivas porque nunca podía expresarse en las urnas al conjunto del voto peronista en Santa Fe, mucho menos convocar a otros sectores a sumarse.

Mérito en primer lugar de la militancia, que después de haber quedado cerca de la hazaña en el 2015, redobló los esfuerzos, y sin abjurar ninguno de sus posiciones particulares, supo poner lo mejor en beneficio del conjunto, para ganar. Mérito también de los dirigentes, que supieron interpretar el mensaje de unidad que venía desde abajo, y darle cauce. Dentro de ellos, un reconocimiento especial para Ricardo Olivera, el tipo que se puso al hombro la presidencia del PJ cuando era un hierro caliente que nadie quería agarrar, porque el partido no podía ni siquiera pagar los sueldos de sus empleados.

El es uno de los grandes artífices de la unidad, y por ende de la victoria que hoy disfrutamos todos; porque supone convocar con generosidad a todos los peronistas a su casa común, que era el partido, a la que habían abandonado porque no los contenía. Y con él, de todos los dirigentes que asumieron responsabilidades en la conducción del PJ en este período: por primera vez en muchos años, las puertas del partido estuvieron abiertas para todos; y pudieron darse cabida allí todas las expresiones del peronismo. El que no se arrimó fue porque no quiso, no porque se lo impidieran. 

Párrafo aparte para destacar a quien otras veces hemos cuestionado, por su ombliguismo: María Eugenia Bielsa despejó todas las dudas que pudieran surgir después de su derrota en las PASO y se sumó a la campaña, apostando a contener sus votos dentro del espacio; cosa que se logró con creces: el socialismo que se relamía pensando en los votos "bielsistas" que fugarían a Bonfatti, vio como sus propios militantes y adherentes en Rosario votaban por Roberto Sukerman (el candidato del PJ), disconformes con el triunfo de Pablo Javkin en la interna por la intendencia. 

Mérito grande también para Omar Perotti, cuyo estilo personal puede no agradar a más de uno, pero que no se puede discutir que produce resultados: se aferró a su libreto y su idea de campaña; y mantuvo durante todo el tiempo la templanza necesaria para no salirse de su eje, y arrastrarse al barro de la campaña sucia que planteó el socialismo; cuando tuvo la certeza que perdía. 

El conjunto del peronismo santafesino (y con él su candidato a gobernador) pueden sentirse orgullosos de haberles ganado a todo y a todos: a los aparatos combinados de los gobiernos nacionales, provincial y municipal utilizados con total impudicia hasta el día mismo del comicio, a las "fake news", a la pauta publicitaria generosamente regada en los medios provinciales y nacionales para alinearse con las premisas de campaña del oficialismo provincial y también nacional. Nada de eso les sirvió para impedir la derrota, y el triunfo del peronismo.

Perotti tuvo la inteligencia de plantear su propuesta en torno a tres ejes claves, que marcaron serios déficits de gestión del socialismo: la inseguridad, la falta de políticas activas para amortiguar los efectos de las políticas económicas del macrismo en la provincia, y las desigualdades en el acceso a los servicios básicos, como la salud. Y mientras él se concentraba en proponer, otros (como "Quico" Busatto, que encabezó la lista de diputados) salieron a pegarle al socialismo donde más le duele, y a replicar los brulotes de una campaña sucia que estaba destinada a fracasar; porque se podía palpar en la calle el hartazgo con un estilo de gestión marketinero, que se mostró incapaz de dar respuestas concretas a problemas graves que padecen los santafesinos.

El triunfo del PJ haciendo hincapié (entre otras cuestiones) en la inseguridad, demuestra que es un tema al que las fuerzas nacionales y populares no tienen que tenerle miedo, ni regalárselo a la derecha pura y dura: mientras Corral "bolsonarizaba" su discurso y hablaba de puertas giratorias, y los voceros "progres" del socialismo se horrorizaban por los afiches de Perotti, el candidato del PJ proponía la más progresista (si se nos permite la expresión, a la que no somos afectos) de las políticas en la materia: que el gobernador (al fin y al cabo, el jefe político de la provincia, por el voto de sus ciudadanos) conduzca efectivamente a la policía, la agencia armada del Estado a la que se le confiere el uso de la fuerza armada para proteger a los ciudadanos del delito; y no para montar quioscos en connivencia con el delito. 

Verdades simples sabidas por todos, pero olvidadas en 12 años de desmadre socialista en la materia, con una policía que siempre fue "atendida por sus propios dueños" en ese tiempo, y de la que surgieron cientos de jefes promovidos por el poder político en los tres gobiernos del FPCyS, que terminaron presos o procesados por vínculos con el narcotráfico o el crimen organizado.

En una provincia afectada como pocas en su entramado productivo por los estragos económicos del macrismo, Perotti habló de congelar tarifas y subsidiar la creación de empleo, frente a un gobierno provincial que no hizo más que aumentarlas (con y sin subsidios nacionales, durante 12 años, invariablemente), y que por el contrario, nada hizo para evitar la destrucción de puestos de trabajo, o el cierre de empresas, en especial Pymes industriales. Eso sí: no se privó de hacer campaña sucia hablando de cosas ocurridas hace 20 años, como la privatización del Banco Provincial.

Además de los méritos del PJ, el socialismo termina perdiendo víctima de sus propios errores y experimentos: el márketing permanente y el blindaje mediático que le hicieron perder contacto con la realidad, la paranoia conspirativa que les hacía ver una maniobra desestabilizadora detrás de cada crítica a su desastrosa política de seguridad, y por ende minimizar los problemas, y no darles respuesta; o la estrategia de la victimización ante la discriminación que dicen sufrir de la nación (siempre, sin importar quien la gobierne), porque encarnaban "un modelo distinto de hacer política". Con 12 años en el poder, se les perdió la aureola, y se acostumbraron a todos los vicios que el poder pone a mano: el que es lector habitual de éste blog, sabe que hemos documentado el proceso. 

Para peor, a la fractura y pérdida de buen parte del voto radical desde que surgió "Cambiemos", el Frente Progresista le sumó la interna poco disimulada entre Lifschitz y Bonfatti: recordemos que esta campaña que termina en derrota tras tres triunfos consecutivos en las elecciones para gobernador, arrancó con Lifschitz despechado porque le frenaron el intento de reforma constitucional en la Legislatura, y amenazando a Bonfatti con plantarle un candidato en la interna. El experimento de la boleta única los terminó forzando a festejar el triunfo para la intendencia de la capital de una especie de Santo Biasatti bajas calorías, cuyo único mérito visible es haber conducido por años el noticiero del canal de aire local.

El absurdo de la reforma constitucional por la ventana, con una consulta popular lanzada por decreto, en una provincia que batía récords de muertes por hechos de inseguridad y violencia y récords de destrucción de empresas y empleos, no podía terminar de otro modo que con la derrota de un oficialismo provincial que perdió anclaje con la realidad que se movía a sus pies. Dicho sea de paso: Lifschitz terminó obteniendo 34.000 votos menos que Perotti, lo que desmiente la idea de que si le daban la oportunidad de reelegir, ganaba. 

Lo de "Cambiemos" es menos novedoso o singular: perdió otra intendencia en una capital de provincia, acompañó el declive general del oficialismo nacional en todo el país, y en números puros y duros quedó reducido al núcleo duro de votos, sin capacidad para interpelar ya a sectores que lo acompañaron el 2015 y 2017. Y eso tiene claras proyecciones nacionales: las mismas encuestas que terminaron acertando casi con exactitud las cifras finales de la elección provincial, le asignan una altísima intención de voto a Cristina en la provincia, y a la fórmula FF una ventaja de entre 18 y 20 puntos con la del macrismo.

A Omar Perotti y al peronismo santafesino le quedan por delante seis larguísimos meses de transición hasta hacerse cargo de los destinos de Santa Fe; una eternidad fruto de la enorme irresponsabilidad institucional de Lifschitz, que convocó a elecciones pensando que volvían a ganar, y que desde aquí se proyectaría su figura al plano nacional, cuando muchos soñaban con una "tercera vía" que sorteara "la grieta", cosa que como era previsible, se diluyó. Hemos dicho ya que a esa irresponsabilidad le sumó otras, tomando decisiones que condicionan a la nueva administración, en relación al agente financiero, a la situación del puerto de Santa Fe, a obras lanzadas sin financiamiento o al endeudamiento de la provincia en divisas, con acreedores del exterior.

Perotti tendrá además por delante el desafío de poner su triunfo (que es del conjunto del peronismo provincial) al servicio del objetivo de recuperar para el peronismo el gobierno de los destinos de la nación: pasó ya el tiempo de posponer definiciones al respecto, estrategia aceptable para "provincializar" la campaña, pero que debe dar paso a un alineamiento con el polo opositor mayoritario en el orden nacional, que como todas las demás fuerzas definirá esta misma semana sus candidaturas.

Y ya puesto en la Casa Gris a partir de diciembre, deberá mostrar la generosidad necesaria para incluir en su gobierno a todos "los peronismos" santafesinos que lo ayudaron a ganar; y poner en marcha una propuesta de gobierno que esté a la altura de los desafíos que plantea Santa Fe, y del esfuerzo que hicieron todos los peronistas para volver a gobernarla. Pero eso será en diciembre, y para eso hay tiempo: hoy es el momento de festejar, que bien merecido que lo tenemos, todos.

sábado, 15 de junio de 2019

TRIBUNAL SIN CUENTAS


Hace rato ya que el Tribunal de Cuentas de la Municipalidad viene siendo noticia, y no precisamente por cumplir con sus funciones y controlar la gestión de Corral, y como maneja los dineros públicos de los santafesinos, mas bien por lo contrario: estuvo hasta hace poco en un virtual estado de acefalía; y su integración sigue siendo irregular: Corral quiere designar a una vocal en reemplazo de otra a la cual aun hoy no le aceptó la renuncia.

Más atrás en el tiempo y a poco de asumir la UCR (por entonces en el Frente Progresista) la conducción municipal a través de Mario Barletta, impulsó la modificación de la ordenanza que establece las funciones del Tribunal, sacándole la facultad de control preventivo de los actos del intendente y sus funcionarios, antes de que estos sean puestos en ejecución. Y hace poco, la presidenta del Tribunal apareció como aportante de campaña de "Cambiemos".

En todos estos años su rol ha sido meramente decorativo, y fue controlado por el Departamento Ejecutivo en la gestión del propio Barletta, y del propio Corral; como se pudo comprobar con el escándalo de los “Corral paper’s”, o sea el uso de fondos públicos para financiar una red de punteros políticos barriales de la UCR a través del programa “Iniciativa Comunitaria y Cooperativas de Trabajo”: hace dos años que el Concejo municipal (órgano del que depende el Tribunal de Cuentas) trata infructuosamente de que el órgano de control amplíe su informe de auditoría sobre el programa, para poder determinar si hubo o no irregularidades en el manejo de los fondos.

Pero al parecer la cosa no termina ahí: como vemos en la imagen de apertura y leemos en ésta nota de El Litoral a la cual corresponde, hay irregularidades administrativas en el funcionamiento interno del mismo Tribunal, que dieron lugar a un pedido de auditoría al órgano presentado por el bloque de concejales del PJ, pedido rechazado por los votos de los ediles de “Cambiemos” y del Frente Progresista, con argumentos poco claros.

Esa coalición de hecho de los que son rivales en las elecciones que se harán el domingo en la ciudad y en la provincia no debería sorprender: recordemos que hace un tiempo atrás en una reunión publicada en los medios, Lifschitz y Corral acordaron presionar al Ministerio Público de la Acusación (que radicales y socialistas controlan a piacere desde 2007) para separar a los fiscales que investigaban los“Corral paper’s” y otras causas molestas para el gobierno provincial, como las de las horas OSPE de la policía santafesina. 

Recordemos también que Corral propuso para cubrir una vacante en el Tribunal de Cuentas de la Municipalidad a Germán Huber, imputado en la causa Bolsafe por estafas; quien se había desempeñado antes y a propuesta de la UCR como vocal del Tribunal  de Cuentas provincial durante los gobiernos de Binner y Bonfatti, cuando socialistas y radicales eran socios en el Frente Progresista; y que muchas de las cooperativas truchas con las que el intendente orquestó su red de punteros políticos pagos con dineros públicos obtuvieron su personería por parte de la Inspección General de Personas Jurídicas en lagestión del gobierno del Frente Progresista.

Eso sin contar con que con los resultados de las PASO a la vista, el socialismo tiene esperanzas firmes de manejar la municipalidad a partir de diciembre con Emilio Jatón, y por ende aspira por un lado a heredar esa estructura de punteros a sueldo que montó Corral; y por el otro a manejar el organismo de control de la hacienda pública municipal (como por otro lado viene haciendo en la provincia desde el 2007), teniendo a sus vocales a su merced por haber contribuido a cajonear el pedido para que se los investigue.

domingo, 9 de junio de 2019

SANTA FE DEBATIÓ


miércoles, 5 de junio de 2019

SEGUROS DE RIESGO ELECTORAL


¿Un gobierno tiene derecho a gobernar hasta el último día de su mandato, sin limitarse porque se trata de un año electoral? Por supuesto. ¿Un gobierno puede tomar cualquier decisión en medio de una campaña electoral con resultado incierto, aunque condicione a la futura administración y medien seis meses entre las elecciones y la fecha del traspaso del mando? Ahí la cosa es más discutible, en términos políticos.

¿Es necesario ampliar la planta potabilizadora de agua de la ciudad de Santa Fe? Por supuesto, desde hace mucho tiempo. Pero licitarla a seis meses del final de una gestión, cuando hace 12 años que gobernás y a poco días de una elección, suena un poco raro.

Más raro aun suena que en el presupuesto le hayás asignado fondos por algo más de 470 millones de pesos, de los que solo pensabas ejecutar este año unos 30 millones (pagar los avisos de licitación, poner el cartel de obra y alambrar el predio, poco más); y al licitarla se presente una (1) sola oferta, de una UTE integrada por la empresa más favorecida (por escándalo) con contratos de obra pública del socialismo en estos 12 años con sus tres gobiernos: PECAM.

Que encima cotiza por la obra casi 2131 millones de pesos: 4,53 veces el presupuesto oficial. Y no digan que cotizó la obra entera, porque lo que está en el presupuesto con financiamiento aprobado por la Legislatura (requisito que exige la ley de obras públicas de la provincia para licitar) es solo la primera etapa: 


Más raro es que al mismo tiempo que cuestionás al principal candidato opositor por su supuesta responsabilidad en la privatización del Banco provincial, vuelvas a licitar la contratación del agente financiero en pleno proceso electoral, el único oferente vuelva ser otra vez el Grupo Eskenazy, y le estén por renovar el contrato por otros cinco años, con opción a cinco más, si es que ya no se lo han renovado; cuando casi con seguridad ya se sepa para entonces quien será el nuevo gobernador de la provincia a partir de diciembre, y tu candidato hace campaña prometiendo crear un banco público estatal.

Ni hablemos de lo raro que es que en ese mismo marco (en pleno proceso electoral, con unas PASO donde te fue muy mal, con elecciones a días vista y con una transición de seis meses entre gobiernos por delante), llevés adelante una licitación para privatizar la operatoria de la terminal de cargas del puerto de Santa Fe (o sea, privatizar lo que hoy es “público no estatal”), y se presente -otra vez- una sola oferta, de una empresa de las más favorecidas con obra pública provincial y municipal en los últimos años (ver más información al respecto acá).

A lo mejor alguien piensa que es una demostración importante de confianza en tu candidato, y en el resultado de las elecciones. Desde acá y considerando que arrancan 193.000 votos abajo y todas las encuestas les vienen dando que pierden, suena a una especie de seguro por si quedan a la intemperie, por perder el manejo del aparato del Estado provincial.

Más o menos lo mismo que intentó hacer Corral con el “Master Plan” para “la puesta en valor” de la terminal de ómnibus de Santa Fe, y le pisaron el negocio porque en éste caso el candidato del oficialismo provincial a la intendencia fue el más votado en las PASO. Imagen y tuits relacionados:

sábado, 1 de junio de 2019

PUBLICIDAD NO TAN SUBLIMINAL


¿La línea 2 de colectivos es municipal, o de una empresa privada?

¿Corral es accionista, que dice "renovamos la flota"?

¿Cree que somos boludos y no nos damos cuenta que los únicos tres que aparecen en la foto (ninguno de ellos funcionarios de la gestión municipal) son candidatos de "Cambiemos" a intendente, senadora provincial y concejal, respectivamente?

Y menos cuando no es el único caso, y hasta los mencionan en los partes oficiales de prensa de la Municipalidad:


viernes, 24 de mayo de 2019

CORRAL, OTRA VÍCTIMA DEL AJUSTE


A Corral, el candidato de Macri en Santa Fe, no le fue nada bien: salió tercero cómodo en las PASO para gobernador con menos de la mitad de los votos del frente formado por el PJ, y su candidato a intendente, “Niky” Cantard, perdió 2 a 1 con Jatón, el candidato del socialismo.

No sorprende tanto la derrota (que se inscribe en una larga seguidilla de contrastes de “Cambiemos” en todo el país), como comprobar en que medida el gobierno nacional lo dejó librado a su suerte en el tramo crítico ante de las elecciones del pasado 28 de abril; como se puede comprobar con las cifras del cuadro de abajo sacado de la página oficial de la Municipalidad:



Muestra la evolución de los recursos de la Municipalidad hasta el 31 de marzo pasado, o sea, el primer trimestre del año pero no de cualquier año: de uno en el que en el mes de abril estaban las PASO provinciales, en las que Corral era candidato; y su carta de presentación eran las obras que supuestamente hace en la ciudad, con fondos nacionales, a partir de su vínculo con Macri.

El cuadro discrimina los recursos de la Municipalidad por su origen (nacionales, provinciales y municipales), y cada uno de ellos a su vez en “De libre disponibilidad” o “Afectados”. Los primero son los que llegan automáticamente apenas se recaudan, sin necesidad de una decisión política de nadie en el camino: en el caso de los recursos nacionales y provinciales, el ejemplo por excelencia es la coparticipación de impuestos (IVA, Ganancias, cheque, y los provinciales Ingresos Brutos, Inmobiliario Urbano, Patente Automotor).

De acuerdo con las cifras publicadas por la propia Municipalidad, transcurridos tres (3) de los doce (12) meses del año (es decir, el 25 % del ejercicio presupuestario), le llegaron el 22,03 % de los recursos provinciales “De libre disponibilidad”, y el 28,46 % de los recursos nacionales de las mismas características, del total de los previstos en cada caso en la Ordenanza de presupuesto. Esas cifras van en línea con el desarrollo del ejercicio, y dependen del calendario de vencimientos, no hay mayores secretos.

Muy distinta es la situación con los recursos “Afectados”, que son los que tienen un destino asignado, y solo se pueden usar para eso; generalmente cuando no son de origen propio de la Municipalidad (o sea, nacionales o provinciales) son “Transferencias”, en su mayoría para “Gastos de Capital”: por ejemplo para financiar obras públicas.

En el caso de los recursos “Afectados” de origen provincial (recuadrados en rojo), llegaron a la ciudad en los tres primeros meses del año solo el 4,15 % del total previsto, lo que proyectado anualmente daría solo el 16,30 % de lo comprometido: queda claro en esas cifras como el gobierno de Lifschitz le cerró el grifo a la capital provincial para asfixiar a su intendente y candidato de “Cambiemos”; mientras invertía ingentes recursos en la ciudad de Rosario, para apostar a que el socialismo retuviera la intendencia. Las consecuencias de la pelea entre los ex socios en el Frente Progresista las pagamos los santafesinos.

Sin embargo, la sorpresa viene por el lado de la evolución de los recursos “Afectados” de origen nacional: con Corral poniéndose al hombro la marca “Cambiemos” en la provincia (cuando muchos radicales quieren explorar otras alternativas), se pensaría que en los meses inmediatamente anteriores a las PASO el gobierno de Macri le giraría recursos abundantes para hacer obras, y hacer campaña cortando cintas.

Nada más alejado de la realidad: como consecuencia del feroz ajuste pactado por el gobierno de Macri con el FMI, que se tradujo, entre otras cosas, en una brutal poda de las “Transferencias de Capital” a las provincias y municipalidades, llegaron a Santa Fe y para que los maneje Corral apenas el 7,44 % de los recursos comprometidos por el gobierno nacional para obras, para todo el año; lo cual da una proyección anualizada del 29,76 % del total previsto en el presupuesto municipal.

Con esas cifras se entiende por qué, luego de los desastrosos resultados de las PASO, Corral retomó la campaña eliminando de los afiches de la vía pública las imágenes y los colores de “Cambiemos” para refugiarse en el amarillo que viene caracterizando desde 2007 a las gestiones municipales de la UCR en la capital de la provincia.