LA FRASE

"¿QUÉ PARTE DE QUE EL SALARIO MÍNIMO ES MÍNIMO NO SE ENTIENDE?" (JORGE TRIACA)

miércoles, 28 de junio de 2017

BONO A 100 AÑOS: CON EL MEJOR EQUIPO HEMOS VUELTO A SER CONSIDERADOS EN EL MUNDO


Por A.C.

Robin Wigglesworth, editor de la sección económica del Financial Times, vía Twitter preguntó a sus lectores ."¿Cuál es la locura más grande?" en materia económica.

La respuesta a la encuesta en la red social es que la mayor locura, es el bono que lanzó la Argentina a 100 años. 

De la cantidad de votantes que superaron los 10.000, el 69 % votó que la emisión a 100 años por U$S 2.750 millones con una tasa de 7,9% anual es la mayor locura del mercado. 

Una aclaración sobre la tasa de interés:

Al haberse pagado 90 dólares por cada lámina de 100 dólares, en realidad el Gobierno obtuvo por el bono 2.475 millones de dólares (y no los U$S 2.750 millones nominales de su emisión).

Por lo tanto, deberemos pagar dentro de cien años (en el año 2117), los U$S 2.750 millones más 196 millones cada año durante los cien años del bono (U$S 2.474 millones por 7,91%: U$S 116 millones), ya que el bono no tiene amortizaciones periódicas de capital.

Y por eso el rendimiento real del bono es del 7,91% anual sobre el capital, es decir casi 8% anual, y no el 7,125 % como publicita el gobierno. Una tasa en dólares demencial y un plazo de 100 años.

Con el bono de Macri y su socio Caputo,  los “inversores” recuperarán su inversión en 13 años, es decir que en 2030 habrán recuperado el capital y seguirán cobrando intereses de casi el 8% anual en dólares durante 87 años. Un negocio extraordinario para el país.

No faltará el técnico en finanzas que objete éste cálculo (cancelación del capital en 13 años más intereses de 87 años), porque no se incluye en la proyección la tasa de inflación, ni el “costo de oportunidad” o la tasa de descuento. En éste monto de interés y en éste plazo, no serán muy diferentes los números, se incluya la variable que se incluya. 

Es cuestión de agarrar la calculadora, y aún en el panorama más optimista de acá a cien años, el costo final (más de U$S 10.000 millones de intereses) sigue siendo un despojo que pagarán cuatro generaciones de argentinos.

Sumado a éste costo inverosímil, la deuda que se toma no se destina a inversiones que generen divisas para cancelar el crédito, sino a financiar la fuga de capitales. Un negocio extraordinario para el país.

Excepto que se piense que quienes votaron la encuesta del Financial Times recibieron un choripan por su voto, es imposible no ver que con el mejor equipo de los últimos 50 años, hemos vuelto a ser considerados en el mundo. Considerados como un país bananero.

(Nota: hoy en el Boletín Oficial apareció por fin publicada la resolución de Caputo que instrumenta el bono, verla siguiendo este enlace)

DÁLE, HABLEMOS DEL PASADO


"El Indec volvió a difundir su índice de salarios. Cuando las paritarias comienzan a tomar forma, las estadísticas oficiales confirman un diagnóstico conocido: en un contexto de recesión e incremento en el desempleo la capacidad de compra de los salarios se contrajo en 2016 y continuó en retroceso durante el primer bimestre de 2017. Entre enero y febrero el indicador arrojó una suba global del 2,9 por ciento mientras que los aumentos de precios oficiales llegaron a 3,8 por ciento. El resto de las mediciones de inflación publicadas por consultoras, sindicatos y provincias oscilaron entre el 2,9 por ciento de San Luis y el 4,1 por ciento de la Ciudad de Buenos Aires o la UMET.  "

"La publicación del informe sobre los salarios se había interrumpido como parte del apagón estadístico decretado por el Gobierno dos semanas después de asumir. El deterioro del poder adquisitivo se extiende a salario mínimo vital y movil, la asignación universal por hijo y las jubilaciones mínimas."

" El documento publicado por la autoridad estadística permite estimar la evolución de los ingresos laborales de los trabajadores del sector privado, público y los no registrados. Con una mejora de 4,7 por ciento los trabajadores en relación de dependencia son el único rubro que, según el Indec, registró subas por encima de los aumentos de precios en los dos primeros meses del año.  Ante el sostenido deterioro del universo laboral que durante el primer trimestre del año anotó el nivel de desempleo más elevado en diez años al marcar 9,2 por ciento, esa tímida mejora no anticipa una trayectoria de recuperación que permita revertir la caída de 6 puntos porcentuales experimentada el año pasado por los trabajadores registrados."

"El informe del Indec muestra que los salarios del los trabajadores registrados –privados y estatales– aumentaron según el Indec 32,9 por ciento durante el año pasado mientras que el promedio de las mediciones de inflación arrojó un salto del 40 por ciento. Los registros oficiales confirman el retroceso agregado del 6 por ciento en la capacidad de compra. La cifra, que no incluye la evolución de los salarios de los no registrados, equivale a decir que a cada trabajador le pagaron tres semanas menos en el año."

"Desde el CIFRA que depende de la CTA sostienen que la devaluación, la eliminación o reducción de los derechos de exportación, el incremento del precio de los servicios a partir de la creciente quita de los subsidios  articulado con una política monetaria restrictiva además de una estrategia de “represión” salarial dieron forma a una caída de la participación de los trabajadores en el ingreso nacional del 37,4 por ciento en 2015 al 34,3 por ciento en 2016. Esto equivale a una transferencia de ingresos del trabajo al capital del orden de los 16.000 millones de dólares y retrotrae la situación distributiva a niveles que se ubican por debajo del 2011, cuando alcanzaba el 34,9 por ciento del PIB."

"Según la UNDAV, a la hora de analizar la evolución del salario mínimo vital y móvil con relación a la inflación general del país el retroceso en la Argentina alcanza un 8,3% desde diciembre de 2015 a mayo de 2017. Según el estudio, la inflación acumulada en el país alcanza un 57% y el salario mínimo se incrementó un 44,2%. La cifra contrasta con Bolivia donde el poder adquisitivo del salario mínimo se incrementó un 16,1% con relación a la evolución de los precios en la medida en que la inflación en del período fue de un 4,1% y la variación del salario mínimo vital y móvil alcanzó un 20,8%. En Brasil lo hizo un 10,3% (inflación 7,8% y aumento del SMVM de 18,9%), Uruguay un 8,9%, Perú un 8% y Paraguay un 1,3%."

"Así las cosas, con la excepción de la Argentina, en toda la región se registró una recuperación del salario mínimo vital y móvil con relación a la evolución general de los precios. Sin embargo, el informe a su vez analiza el impacto del ingreso sobre diversos productos que componen la denominada canasta básica total (CBT) y establece la evolución, país por país, de la cantidad de bienes de esa canasta que se pueden adquirir con el mínimo. En realidad, el número, indica la sumatoria del total de productos que se pueden comprar de cada uno de los 16 bienes analizados con un salario mínimo vital y móvil. Se los agrupa con el propósito de anular posibles distorsiones."

"El SMVM de la Argentina pasó de 6.095 productos a 4.455 en el período lo que implica una reducción del 26,9%. Curiosamente, en este análisis, todos los países menos Bolivia retroceden en su capacidad de compra de bienes de la canasta lo que indica un incremento particular de los precios de los alimentos básicos en la región por encima del registro de inflación general.(Las negritas son nuestras. Más información, acá y acá)

En ese marco, nos enteramos que por primera vez desde el 2004, fracasó la reunión del Consejo del Salario Mínimo, vital y Móvil; y el gobierno dispuso unilateralmente un aumento del 24 % en tres tramos, que terminan en julio del año que viene (es decir, dentro de 12 meses) cuando llegaría a 10.000 pesos (recièn en enero de 2018 alcanzaría los 9500 pesos); siendo que la canasta básica esta hoy por encima de los 14.000; y que nos dicen que la inflación de junio volvería a subir, esencialmente por el precio de los alimentos.

Pero como cada vez que hablamos de éstas cosas nos proponen discutir el pasado, acá les dejamos un cuadrito vinculado al pasado, los salarios y la distribución del ingreso:


martes, 27 de junio de 2017

AHÍ LO TENÉS AL PELOTUDO: NI PARA LEER EL DIARIO SIRVE


MAJUL, EL LACLAU DE LA SALADA


(*)
De todas las prácticas de la política argentina, el cierre de listas de candidatos es una de las que acumula más actitudes miserables y perversas. (¿En serio Luis, peor que el fraude electoral o el recorte de pensiones a discapacitados?) Desde la estratagema de Cristina Fernández, (“Estratagema”, claro, porque el plazo es para que la presentara el primer día) quien esperó hasta último momento para anunciar su candidatura, (Como Massa, que esperó a que ella la anunciara) hasta la retahíla de ruegos y amenazas para obtener las mejores posiciones en todas las agrupaciones y en todos los distritos. (Tremendo Luis, que fea es la política. Por suerte vos hacés periodismo de chimentos) Por eso, entre otras cosas, el presidente Mauricio Macri decidió permanecer al margen de los detalles. (Claro, él siempre se mantiene al margen de las cosas ríspidas, como cuando lo hacía espiar por otro al cuñado, o figuraba en empresas truchas de Panamá pero en realidad no iba nunca para allá)
Apenas se le adjudican dos decisiones inamovibles: (Claro, del resto siempre se puede arrepentir y “volver todo a fojas cero”) la inclusión de Fernando Iglesias en el tercer lugar de la lista de diputados nacionales por la ciudad de Buenos Aires (Un 50 % de mocos sobre dos decisiones, no es una buena estadística) y la negativa al pedido de Facundo Manes de encabezar la lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires. (Cuando le explicaron que el tipo era especialista en el cerebro humano preguntó quien lo había dejado entrar al PRO, y lo bochó) De Iglesias piensa que es uno de los mejores "gladiadores" de los medios contra el populismo. (Lo importante es que reconozca que es “de los medios”. De paso es uno de los pelotudos más enormes de la Argentina, pero considerando que te usa a vos como vocero, la decisión no sorprende) De Manes, que tiene demasiado ego para integrarse a una organización donde se trabajaría en equipo, (¿Por qué el potencial Luis, ya no están tan seguro de que sean “el mejor equipo de los últimos 50 años”?) como la de Cambiemos.
El Presidente, por supuesto, cree que las próximas elecciones son cruciales. (Un estadista está hasta en los pequeños detalles, Luis, deberías saberlo) Presupone que Cambiemos va a ganar en todo el país y también en la provincia de Buenos Aires. (También presuponía que lo más fácil de su gobierno iba a ser bajar la inflación, que lloverían las inversiones y que la economía crecería en el segundo semestre. Las famosas presupositorios: se las tuvo que colar a todas por el ojete) Calcula que no será un triunfo aplastante. "Si ganamos por dos, tres o cuatro puntos también va a estar muy bien", se atajó, (De la revolución de la alegría a la revolución del optimismo) en una reunión reducida, en Olivos, durante la semana que pasó. (Te invitaron al círculo íntimo, Luis, llegaste) Supone que con la victoria matará a varios pájaros de un solo tiro. Primero, a Cristina Fernández, (Porque cante todo si de metáforas homicidas se trata, el blanco prioritario es Cristina, Porque no a la violencia de género simbólica y coso) porque ahora la candidata será ella y no "el proyecto". (Claro, como en el 2005, 2007 y 2011, cuando Macri corrió) Segundo, a Sergio Massa, porque aspira a que obtenga menos de 20 puntos, (Decíle que ya lo estaría logrando) lo que, según el oficialismo, reduciría sus chances de presentarse como un fuerte candidato a presidente en 2019. (Una digresión Luis: ¿cuándo arrancamos con algo relacionado al título de la nota?)
Y tercero, porque en el resto del país, la mayoría de los candidatos a diputados nacionales y algunos candidatos a senadores nacionales fueron elegidos por los gobernadores y sus aliados, y no por la ex presidente y sus incondicionales de La Cámpora. (O sea, son más fáciles de apretar/comprar elija lo que más le guste) "Ahora sí vamos a lograr los acuerdos que necesitamos en el Congreso para avanzar en las reformas que proponemos", piensa. (Claro, porque en éste año y medio Pichetto, Massa y Bossio no hicieron más que ponerle palos en la rueda, y no le votaron nada)  Macri, con los resultados en la mano, espera lograr lo que no pudo hasta ahora. (Cagarnos más a fondo, digamos) En su agenda de prioridades figura: la baja del déficit fiscal, (Ajuste de las jubilaciones, pensiones, AUH, tarifazos, raje de empleados públicos. Digamos todo) la modernización de los convenios colectivos de trabajo, (Para que todos sean como el de Mc Donald´s: flexibilización, negreo, recorte de derechos, su ruta) una profunda reforma tributaria para bajar los impuestos (A los más ricos, como lo vino haciendo desde que asumió) sin afectar las cuentas del Estado, (Habrá descubierto entonces la cuadratura del círculo, que escapó a todos los gobiernos anteriores) el desplazamiento de Alejandra Gils Carbó y de todos los jueces federales a los que el Gobierno tiene en la mira. (O sea, los que lo investigan a él y sus funcionarios, ¿O sea que van por todo, eso no era con Cristina y la Cámpora, Luis?)
El camarista Eduardo Freiler y los jueces Rodolfo Canicoba Corral y Daniel Rafecas son los nombres más rutilantes, (avísale que Rafecas acaba de archivar la causa del memorándum con Qatar para fugar guita de la ANSES a un paraíso fiscal, por ahí cambia de opinión. Igual ¿no te parece que si de impresentables hablamos habría que considerar la posibilidad de incluirlo a Bonadío, ponéle? Si no se nota muchbo) pero el Presidente no confía en casi ningún magistrado. (Ah, lo de “casi” era para dejar a salvo a Bonadío, entendimos) Macri espera que los senadores Miguel Pichetto y José Urtubey ocupen sus lugares en el Consejo de la Magistratura para desplazar a los consejeros incondicionales de Cristina. (¿Sos conciente de que los estás carbonizando, no, Luis? Igual, te comentamos que Urtubey maneja la comisión de acuerdos, que capaz que algo tiene que ver) "Después de octubre, todo será más fácil para nosotros", imagina el Presidente. (Claro, por incluso yéndole mal en las elecciones puede irse a la mierda, y que se arregle el que siga) Quizá peca de exceso de optimismo. (Epa ¿flaquea el tuyo, Luis?) O tal vez le cueste ponerse en el lugar de los candidatos más rutilantes. Para la ex presidenta, por ejemplo, su propia candidatura no fue una opción. Es la única salida que le queda para evitar la cárcel. Las causas judiciales que hay en su contra tienen tanta prueba y tanta evidencia, (Ajá ¿cuál Luis? ¿no deberías ampliar un poco la data acá?) que no hay manera de evitar la consecuente condena y la posterior detención. (Que la venís prometiendo hace un año y medio con el rótulo de “inminente”) Por eso apuesta al desgaste del gobierno, el fracaso de la política económica (Hasta acá viene ganando la apuesta, te comento) y la obtención de la mayor cantidad de votos. (Que jodida esta Cristina, presentarse a elecciones aspirando a sacar la mayor cantidad posible de votos. Con gente así este país nunca va a salir adelante) Si gana, se transformará de manera automática a (“en” sería Luis) candidata a Presidenta en 2019. Pero si pierde por poco, también saldrá a decir que es la mejor opción contra el ajuste, el hambre y la pobreza. Massa también se juega parte de su carrera política en esta elección. (“Parte”, claro, como si perdiendo le quedara algo)
A la vuelta del último viaje a Davos, cuando el Presidente lo invitó y le habló como si fueran amigos, el ex intendente de Tigre parecía que iba a mantener un apoyo crítico a la nueva administración. (Exacto, y llegó y pasó directamente al apoyo, sin críticas) Macri, quien entonces le sugirió que lo mejor que podía hacer es esperar su turno para competir por la presidencia en 2023, (O sea, lo mandó a la mierda, digamos) pensó por un momento que iba a tener a Massa de aliado. (Un momento, de unos 18 meses, digamos, a juzgar por lo que vino pasando en el Congreso) Pero ahora piensa que el crecimiento del espacio 1País es "lo peor" que le puede pasar a la Argentina. (Pero cómo ¿lo peor no era el retorno del kirchnerismo?) ¿Qué pasó en el medio? Cerca del Presidente sostienen que Massa no es confiable. Ni capaz de sostener un acuerdo "por más de una semana". (Claro, por eso nunca negociaron con él. Ah, no, pará...) El gabinete económico considera que, por ejemplo, su propuesta de bajar el IVA de algunos alimentos de la canasta básica es demagógico e impracticable. (Pero claaa, no vas a comparar con prometer la pobreza cero. Lo raro es que es el mismo gabinete económico que propuso devolverles el IVA a las compras de los jubilados, prometiendo que era un cañonazo de consumo)
Y el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, le terminó de perder la confianza cuando utilizó el aumento de la dieta de los legisladores "para hacer campaña con medias verdades". (Claro, le reclamaba copyright: eso ya estaba registrado por el PRO, de cara al balotaje) Por eso el jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot, se encargó de difundir que Massa había cambiado medio millón de pesos en pasajes que no había utilizado. (Que alma de ortivas tienen) Cada tanto, cuando lo agobian los problemas, (O sea, cuando no le chupan un huevo, como es habitual) el Presidente explica que la Argentina sería mucho mejor si se pudiera mandar a la luna a "las 582 personas" que, según él, forman parte de un "sistema perverso" que defiende sus intereses particulares y no la mejora del país. (¿Hablamos del gabinete, Luis? Digo, porque de lo contrario tanta precisión numérica haría pensar en una lista de objetivos a eliminar, cuidadosamente elaborada. Onda dictadura, digamos) Incluye a empresarios, sindicalistas, fiscales, jueces y por supuesto, dirigentes políticos. (¿Ningún periodista o dueño de medios, Luis? Debe ser casualidad)
El problema es que no se hace política con lo que se desea sino con lo que hay. (Claro, por eso te usan a vos como vocero: es lo que se puede conseguir con 24 palos de pauta. Por duro que parezca, los más grossos son aun más caros) "Mirá lo que pasó con La Salada. (Que es como Panamá, pero acá y más barato) Estaban metidos todos. Desde el municipio hasta el gobierno nacional", (Es verdad, incluyendo éste. Sobre todo éste) le oyeron decir el jueves pasado, a última hora de la tarde, en la Quinta de Olivos. (¿Lo están escuchando, Luis? Que feo ¿Lo sabe Carrió, le pidió un informe a Arribas?) No es casual que La Salada sea el centro de venta ilegal más grande de América Latina. (¿Más que la Bolsa, Luis, está chequeado esto?) Es, por supuesto, una metáfora de la Argentina como país. (Ah, todos tenemos un Santiago Kovadloff es un rincón del corazón. O sea, un pelotudo que todo el tiempo metaforiza a la Argentina en algo)
(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

LAS PASO SANTAFESINAS


A diferencia de la mayoría de los distritos del país, en Santa Fe habrá efectivamente competencia interna en las PASO en los principales espacios políticos; y salvo el caso del armado de Agustín Rossi (claramente referenciado en CFK y con clave nacional decididamente opositora a Macri), los alineamientos parecen hechos más pensando en las elecciones provinciales del 2019, que en las nacionales de éste año; tanto en los que juegan, como en los que decidieron quedarse al margen (Perotti y Bonfatti por ejemplo).

Hasta la propia fractura de la UCR encabezada por Corral parece más un intento radical de conseguir en “Cambiemos” lo que el socialismo que hegemoniza el Frente Progresista nunca quiso concederle (que el candidato a gobernador fuera un radical), que un alineamiento incondicional con el gobierno de Macri: si el nuevo experimento neoliberal fracasa, los radicales (al mejor estilo del pragmatismo peronista) ya encontrarán la forma y la oportunidad de despegarse de él, como si no lo hubieran alentado desde el principio, y sostenido en su desarrollo. Claro que no les será fácil, porque fueron dejando las pezuñas por todos lados.

En el FPCyS y más allá de la fractura de la UCR provincial, apareció sobre el filo del cierre la lista de los radicales disconformes con el modo como los trata el socialismo (que tienen en eso un punto de contacto con Corral), eligiéndoles los candidatos como viene pasando desde 2007; cuando Binner descartó a Fascendini (elegido por la convención provincial de la UCR) para imponer a Griselda Tessio como su candidata a vicegobernadora.

Ahora le arman una interna a Lifschitz que ante la negativa de Bonfatti de arriesgar su capital político en elecciones de resultado dudoso, impuso a un candidato (Contiggiani) que más allá de su origen radical, ni fue propuesto por el partido, ni perteneció nunca orgánicamente a él como dirigente o candidato. Como se ve, aunque los años pasen y los protagonistas roten, hay ciertas prácticas arraigadas en la alianza que gobierna la provincia desde hace una década.

El otro dato novedoso que arrojó el cierre de listas es (por raro que parezca) el ocaso electoral del socialismo, al menos a juzgar por las listas: desaparecido del escenario hasta 2019 Bonfatti (presidente del partido a nivel nacional, y su principal carta electoral), Binner -a quien se le vence el mandato como diputado- fue definitivamente jubilado tras el fracaso de la campaña por la tijerita hace dos años, y Alicia Ciciliani que está en la misma condición (política, no de salud) porque se le vence el mandato aparece recién en el tercer lugar de la lista, en zona de riesgo electoral.

Paralelamente en Rosario (el principal baluarte del socialismo) la lista “oficial” para concejales será encabezada por Pablo Javkin, un ex UCR y ex ARI (o ex Carrió, para ser más precisos); mientras que en Santa Fe tuvieron que jugar a Jatón, estrenado en la política hace apenas dos años como senador provincial, y sin trayectoria previa ni en el partido de la rosa, ni en ningún otro. ¿Acaso el agotamiento (biológico y político) de la “nomenclatura partidaria” que tanto denostró el expulsado Rubén Giustinianni ya no se puede ocultar?

En “Cambiemos” los acuerdos construidos desde la Rosada con Corral (el hombre de Sanz en Santa Fe) pasaron por encima incluso de los que le pusieron el cuerpo al experimento del PRO en la provincia; comenzando por las campañas de Del Sel y siguiendo por los “timbreos” de Marcos Peña, ya en tiempos de Macri presidente, como Angelicci o López Molina.

Tanto es así que el segundo en la lista es Luciano Laspina que de santafesino lo único que tiene es el lugar de nacimiento (acaso un canje de prisioneros con Alvarito González, que partió desde acá a depredar comarcas porteñas, hace años ya), y entró al Congreso por la ventana, tras la renuncia de Miguel Del Sel a su banca para irse a Panamá, y de allí a Midachi.

Y por si bastaran evidencias, el armado de Peña en la provincia detonó la lista opositora de Boasso, que con todo el derecho del mundo puede reclamar ser el titular de los derechos de autor de la movida radical en Gualeguaychú: fue el primer radical que se jugó por Macri en Santa Fe; vaya el ejemplo para los que suelen decir que el kirchnerismo paga mal a sus fieles. Eso sí: en el cierre de listas obtuvo el calificado aval de Usandizaga, lo que seguramente levantará un montón su intención de voto.

La interna del massismo santafesino es tan grotesca como su construcción, de la que ya se marginó el funcionario macrista de ARSAT Oscar “Cachi” Martínez. Tanto, que podríamos decir que en la competencia interna, la lista más seria es la de Amalia Granata. Digresión: los que suelen poner a Santa Fe como un ejemplo en el país de equilibrio, alternancia política y calidad institucional tendrán que explicar alguna vez como es al mismo tiempo uno de los distritos más permeables al aterrizaje de figuras mediáticas sin ningún compromiso o definición política previos.

En el PJ se registró la luz fugaz aparición de Oscar Schmid de la CGT nacional, que pasó, vio la puerta abierta en la sede partidaria de calle Crespo y se mandó para anunciar en compañía de Reviglio una candidatura que duró menos que la de Sanz a presidente, o que la presidencia del Adolfo de la que el ex gobernador fue ministro. ¿Será mufa el hombre? Sin embargo, alcanzó para que los senadores de la Fapnelco le soltaran la mano a Olivera, provocando su salida de la conducción del partido provincial.

Pero volvamos a Schmid: ¿En qué cabeza cabía que en el año en el que le coparon el palco y le destrozaron el atril, puteándolo a coro por no animarse a ponerle fecha a un paro contra Macri el tipo podía acumular políticamente al punto de ser una alternativa electoral, en una provincia atravesada por conflictos sindicales en los que la CGT  brilló por su ausencia, y en la que nunca tuvo trabajo territorial? Solo pudo concebirse tal idea desde la perspectiva de un “gordo” (en sentido amplio), incapaz de ver aun su propio ombligo.

Incluso los sindicatos santafesinos que se definieron políticamente se habían jugado ya por las otras dos listas que competían en la interna (luego apareció una tercera, la de los devotos de María Eugenia Bielsa); o sea que el fallido anuncio de Schmid ni siquiera pudo imantar apoyos sindicales. 

A diferencia de lo que ocurrió en Buenos Aires, en Santa Fe no hubo discusión sobre una lista de unidad, o que fuera cada uno con su propio sello: el congreso provincial del PJ resolvió que lo harían todos bajo su paraguas, habilitando las PASO para resolver las diferencias. Sin embargo, los armados de las dos listas principales que competirán en agosto (el bielsismo residual es siempre un misterio, como su fundadora) replican en buena medida la lógica con la que se bifurcó el peronismo en la PBA.

La lista de Agustín Rossi (que también se llamará “Unidad Ciudadana”) parece hecha en espejo con la de CFK, o armada con los mismos criterios: sumar mujeres para hacer realidad la paridad de género, y conjugar la representación territorial (va el presidente comunal de Chovet, por ejemplo) con la renovación de nombres, y la apertura a los sectores sociales golpeados por las políticas del macrismo; como científicos, dirigentes sindicales, representantes del movimiento cooperativo o las Pymes, referentes de organizaciones sociales y activistas de los derechos humanos.

Un caso particular es el de Patricia Mounier, secretaria general del SADOP y tercera en la lista: mujer, sindicalista y docente, además de unir en sí las luchas del “Ni una menos” y contra los recortes en educación, le suma la larga pelea de su propio sindicato por conseguir en la provincia una ley contra los despidos arbitrarios; cuyo principal escollo fueran justamente algunos de los senadores que hoy impulsan la candidatura de la ex jueza Rodenas.

Del otro lado y al igual que sucedió en la PBA, la lógica del armado parece estar enfocada más en “cerrarle el paso” al kirchnerismo al control del PJ provincial (algo que no está en disputa, al menos en ésta instancia), que en aportar a una estrategia opositora a Macri. Habrá que ver incluso cuantos de los que estuvieron en el lanzamiento de Rodenas protagonizan su campaña, y desde que lugar. El Movimiento Evita por lo pronto, ya se bajó.

El indulto al sector de UPCN que fugó al macrismo en el 2015 (posibilitando los triunfos de Lifschitz en la provincia, y de Corral en la ciudad) se extendió a concederle el segundo lugar en la lista detrás de la jueza; lo que genera la duda respecto a si el resto del “peronismo no k” santafesino está tomando distancia a priori de una posible derrota en las PASO y por eso no se compromete con la lista, o admite implícitamente que no tenía derecho a reclamar para sí ese lugar en función de su desarrollo político previo.

Rodenas se estrenó en la arena política haciendo pucheritos porque Rossi (dice) pretende atribuirse en Santa Fe el monopolio de la oposición a Macri desde el peronismo; lo que recuerda berrinches parecidos ante Cristina del peronismo “dialoguista” estilo Urtubey, Pichetto y Bossio, o del peronismo silente estilo Randazzo: si hasta el día anterior era jueza y por ende no podía opinar de política ni participar activamente de ella, no puede pretender que la identifiquen desde ese lugar, ni como opositora ni como adherente al gobierno de Macri, o a ningún otro.

Y lo mismo cabe para los senadores provinciales del PJ, principales impulsores de su candidatura: si hasta ayer la política nacional les chupaba un huevo porque estaban concentrados en defender sus quintitas locales sin hacer olas (¿o acaso alguien los registra en la línea de defensa de los santafesinos y santafesinas agredidos por tarifazos, despidos y cierres de empresas?), y llevan segundo en la lista a un candidato que en 2015 (año de la elección que depositó a Macri en la presidencia) compitió en Santa Fe con los colores del PRO, no pueden pretender ahora que se los considere una referencia para los que no les gusta Macri, aunque sean los que tampoco la quieren a Cristina.

Agustín Rossi no se atribuyó el monopolio de nada; en todo caso dijo lo suyo desde el principio (que es lo mismo de siempre, porque estuvo parado siempre en el mismo lugar), y suplió un vacío de representación para los que desde Santa Fe y desde el peronismo quieren frenar a Macri y sus políticas. Si otros se suman a esa idea, aunque sea desde otro lugar en las PASO del PJ o aunque recién hayan llegado a la política, bienvenidos sean.

lunes, 26 de junio de 2017

SARAZA DEPORTIVA


“Que el monto que involucra la contratación de esta última etapa tiene consonancia y razonabilidad en virtud de los especiales antecedentes que reúne la empresa a contratar, con destacada experiencia, integrada por un equipo de profesionales argentinos con una larga trayectoria en el desarrollo de Espacios Temáticos, Centros de Interpretación, Exhibiciones y Museos, como el Museo de la Pasión Boquense, el Museo del Club-Atlético River Plate(El precio de más de ocho millones y medio estaría bien porque los tipos hicieron los museos de Ríver y de Boca) 

“Que si bien los cálculos técnicos a realizar pueden referenciarse en mediciones, esta etapa contiene una fortísima dosis de contenido intelectual y creativo, lo que no resulta medible a modo de escala aritmética, las tareas de diseño final de exhibiciones y áreas temáticas, arquitectura interior, desarrollo de contenido y la gráfica y comunicación llevan consigo un alto grado de creatividad y desarrollo artistico;” (O sea se puede medir, pero no se puede)

“Que la construcción y generación del Museo del Deporte excede el levantamiento edilicio y realización material, implica la acción conjunta y cohesión de saberes por parte de arquitectos, diseñadores, realizadores audiovisuales, técnicos digitales, animadores, pedagogos y comunicadores que conjugen, al unísono y en un todo, ciencia, arte, tecnología, historia y esparcimiento;” (Saraza mal conjugada)

“Que el servicio a encomendar, entonces, contiene un importante e inmedible aporte intelectual, que se amalgama con lo artístico y es una decisión coincidente con el enfoque cultural y pedagógico que et Estado ha decidido arbitrar para el Museo;” (es inmedible, pero coincide con otra cosa)

“Que, por otra parte, la empresa propuesta es la realizadora de la Etapa 1 y 2 del Anteproyecto, lo que hace indispensable para el normal desarrollo del proyecto la contratación del mismo grupo de profesionales y así lograr una continuidad de tos equipos de trabajo;” (O sea, los contrataron porque ya los habían contratado antes, durante el gobierno de Bonfatti, también en forma directa y por otros $ 1.161.500)


TE VAN A VOLVER A CAGAR, PERO POR LO MENOS TE AVISAN


Se suele decir que el de Macri (como todo gobierno neoliberal) es un gobierno sin presente: ante la falta de resultados concretos de gestión para exhibir, el discurso político del oficialismo se centra en el pasado o en el futuro.

En el primer caso apelando siempre a la excusa de la “pesada herencia recibida” para explicar la falta de resultados, y ofreciéndose como la garantía para impedir el retorno de la bestia populista.

En el segundo, para pedirnos sacrificios y esfuerzos hoy, para poder alumbrar un mañana venturoso, con metas que se van corriendo: el segundo semestre, la luz al final del túnel.

O al menos así era hasta hace un tiempo, cuando ya ni se hacen las habituales promesas difusas de que “estamos mal, pero vamos bien y vamos a estar mejor”.

Por el contrario, cada día con mayor asiduidad voceros oficiales u oficiosos del gobierno, y los propios medios hegemónicos que forman parte del dispositivo político del oficialismo nos están diciendo que “Cambiemos” necesita un triunfo en las elecciones de éste año, para sentirse legitimado para emprender un ajuste feroz, más profundo incluso que el que ya hizo.

Por supuesto que la ingeniería comunicacional del duranbabismo aconseja no mentar en público y con todas las letras la soga de ese ajuste en la casa de los ahorcados/posibles ajustados (jubilados, beneficiarios de planes sociales, empleados estatales, usuarios de los servicios públicos); pero si se saben leer las señales, ahí están.

La televisación del fútbol será gratis pero hasta el momento en el que se abran las urnas, y se cuenten los votos: a partir de entonces las consecuencias de haber eliminado el “Fútbol Para Todos” se harán sentir en los bolsillos.

El presidente (nos cuentan) recogió al vuelo las sugerencias de los Melconianes varios que reclaman atacar el déficit fiscal drásticamente, y les pide a sus ministros un fuerte recorte de gastos (que tendrá impacto social, no caben dudas al respecto) para el 2018, cuando las elecciones sean un recuerdo.

Acaso en un intento de simplificar el análisis de los resultados de las elecciones presidenciales del 2015, o de ganarse la simpatía de los que votaron a Macri y hoy se sienten defraudados, nosotros mismos solemos caer muchas veces en la teoría del “engaño” de los votantes; tomando como ejemplo paradigmático las desmentidas del propio Macri en el debate televisivo entre los candidatos al balotaje, a las advertencias de Scioli sobre lo que haría. La propia Cristina lo hizo hace poco en el reportaje en C5N, y por la misma senda transitó el documento de presentación de "Unidad Ciudadana".

Algo dijimos en su momento acá al respecto, y a ello nos remitimos: sin descartar de plano la teoría del “engaño”, sería un grave error político suponer que ella sola explica el cúmulo de votos que obtuvo Macri para llegar a la Rosada. Las causa fueron múltiples y más profundas, como se señaló entonces.

Sin embargo y aun tomando como buena la idea de la “estafa electoral” , todo indica que en el caso de las elecciones de éste año será difícil poder volver a hablar de eso cuando se nos está advirtiendo que el gobierno saldrá a buscar el voto para luego interpretarlo como un mandato para hacer lo que siempre quiso: profundizar el ajuste.

Más aun: hay quienes sostienen que el gobierno se comporta como si fuera inmune a los resultados electorales (algo de eso deslizó Dujovne, el ministro comentarista), e incluso computando la posibilidad de perder las elecciones, ratificó su rumbo de antemano.

Así las cosa entonces y -reiteramos- aun admitiendo que la primera vez muchos fueron “engañados” si vuelve a pasar (como dicen) ya no podremos ni podrán echarle la culpa a Macri y al gobierno: será pura y exclusiva responsabilidad de cada uno, y de lo que decida hacer con su voto.

Como se suele decir, “el que avisa no es traidor”. Es más, si sabés ver, hasta te están diciendo que para que dejen de cagarte, no los tenés que votar: