LA FRASE

"ME GUSTARÍA SABER SI LA MUÑECA QUE USARON PARA ENSEÑARLE RCP AL PRESIDENTE MACRI ESTÁ SOLTERA, PARA INVITARLA A SALIR." (FERNANDO IGLESIAS)

sábado, 16 de febrero de 2019

¡QUE BUENA PREGUNTA, MARIO!


Cuando lo escuchamos a Macri decir que la inflación estaba bajando y a las pocas horas fue desmentido por el INDEC, todos nos hicimos más o menos las mismas preguntas que se hacer Riorda, y pensamos “¿este tipo es, o se hace?)”.

Lo que no necesariamente nos tiene que llevar a la disyuntiva que planteaba (y resolvía) Ana Castellani en esta nota de Página 12 que nosotros comentamos hace unos días, cuando dice “Desarmar el “voto confianza”con el “no saben cómo hacerlo, agravaron todos los problemas y crearon nuevos”,que es una idea que ya está bastante instalada en el votante indeciso, en vez de dedicarse a demostrar que en realidad “saben lo que hacen porque vinieron a hacer esto”, que es una estimulante discusión entre núcleos duros pero que no permea al votante independiente.”, pero aplicada a la estrategia comunicacional del gobierno”: el consabido “tapan tal cosa con tal otra”, “nos tienen hablando de...mientras”, o la teoría de los gaffes presidenciales “programados”: ponerse la bata o los guantes al revés, meter furcios en un discurso, cosas por el estilo; para llevar la agenda de la discusión pública hacia la vía muerta de las anécdotas insustanciales.

En este caso no se trata simplemente de una de las habituales pifias de Macri de las que hay abundantes registros (como haber anunciado el acuerdo con el FMI antes de que siquiera se comenzara a discutir), pero se terminan perdiendo en la fugacidad de las redes sociales, en los tiempos del bombardeo infomativo y la post verdad; sino de un tema de otro volumen, que afecta directamente a la promesa macrista de “gobernar con la verdad”, y en un tema central, para la memoria histórica de los argentinos como la inflación.

Que fue uno de los principales recursos de campaña de “Cambiemos” para pegarle al kirchnerismo (una inflación alta era la muestra de la incapacidad para gestionar), promesa electoral contundente (iba a ser lo más sencillo de resolver) y fracaso rotundo en la gestión: la inflación sube en lugar de bajar y las marcas del macrismo en el rubro están muy por encima de las del kirchnerismo; que parecían ya insoportablemente altas.

Ni que decir que la persistencia de altos niveles de inflación afecta otra promesa de campaña como la “pobreza cero”, siendo a su vez que el propio Macri dijo que la evolución de la pobreza durante su mandato era el único punto de partida desde el que aceptaba ser juzgado como presidente. Perder credibilidad por lo que se dice (además de por lo que se hace) es crucial para un gobierno que luego de apelar al pasado, volvió a desempolvar en los últimos días el recurso de escaparle a un presente áspero, apelando a las expectativas de un futuro mejor.

Y para eso Macri no tuvo mejor idea que elegir un tema que, más allá de las polémicas metodológicas sobre mediciones, cualquiera puede palpar y sentir a diario, donde por ende el margen de error es mínimo: y el tipo va y dice lo que dice, en el momento y contexto que lo dice: horas antes de que su propio INDEC lo desmienta rotundamente, cosa que no hizo falta para que mucha gente sintiera que les estaba tomando el pelo; o confirmar la percepción de que gobierna para los ricos, o que no le interesan los pobres, o para decirlo más sencillo, que está alienado de la realidad, vive en una nube de pedos o no tiene conciencia cabal de lo que está pasando.

Si esto último es o no cierto, es otro dato inconducente a los fines del análisis: el punto es que la inflación volvió a subir aunque el presidente diga que está bajando, que el plan oficial para bajarla fracasó rotundamente una vez más, aunque sí haya servido para que la actividad económica se derrumbe estrepitosamente, con los efectos conocidos por todos conocidos y palpables sobre el empleo, el consumo, la distribución del ingreso y los niveles de pobreza.

Tampoco podemos seguir todo el tiempo discutiendo en círculos si esto es lo que vinieron a hacer y lo están consiguiendo, porque para poder seguir haciéndolo necesitan mantenerse en el poder, y para eso es imprescindible sostener ciertos niveles de consenso social, al menos en un régimen de democracia abierta, en lo formal.

Para enfrentar ese cuadro que ellos mismos han creado con sus políticas, el gobierno (el presidente, para peor) niega el dato evidente que los propios organismos oficiales certifican, y desde esa negación de lo evidente se para apelar una vez más a las expectativas. ¿Cómo se hace para decir lo que dice Navarro (que te toman por boludo) sin decirlo como lo dice él?

Pero además el episodio plantea dudas respecto al grado de control de Macri sobre todo el proceso, porque está claro que el problema puntual (la inflación) no lo controla, pero el interrogante político es más amplio, y va hacia donde lo plantea Riorda: el uso de la imagen y la figura presidencial como fusible permanente, en un gobierno que se supone vino a instalar la noción de “equipo”; cuando de lo que no existen dudas (al menos para nosotros) es que encima al sujeto en cuestión no le dan los quilates para encarnar con dignidad el rol que el voto del pueblo le ha confiado.

¿Gastan a cuenta de un supuesto vínculo indisoluble de Macri con sus votantes, y aun así, al resto no lo tienen en cuenta, tan holgados están, tan seguros de que ganan pese a todo, hagan lo que hagan?

¿O simplemente no son esa maquinaria infalible que a veces nosotros mismos insistimos en creer que son, ni todos sus movimientos -como diría el Chapulín Colorado- están fríamente calculados y el principal electrón suelto es el propio Macri?

Opinan los expertos.

viernes, 15 de febrero de 2019

TWEETS POLÉMICOS

¿PARA LAS INUNDACIONES O PARA LA CAMPAÑA?


Si las lluvias se pueden predecir por los pronósticos del servicio meteorológico como dicen las resoluciones, ¿por qué las compras se hacen en forma directa sin licitación pública invocando razones "de urgencia y emergencia imprevisible"?

Dado que las resoluciones tienen fecha del martes de ésta semana, ¿todavía hay personas evacuadas o damnificadas en los departamentos del norte provincial en los que se declaró la emergencia, aunque los medios nada digan al respecto?

Si eso es así, ¿qué hace el gobernador pasando la mitad de su tiempo en Buenos Aires rosqueando con Tumini, Stolbizer y Ricardito Alfonsín para armar la "pata progresista" del frente que lleve a Lavagna como candidato, para colarse como vice?

¿No debería estar en la provincia coordinando la asistencia a los evacuados y damnificados en su condición de presidente de la Junta Provincial de Defensa Civil como lo manda la Ley 8094 que se cita en todas las resoluciones? 



Si la asistencia se repartirá a damnificados y evacuados de los Departamentos 9 de Julio, Vera y General Obligado, ¿por qué se les exige a las empresas proveedoras que parte de la mercadería la entreguen en Rosario, y otra parte en Santa Fe?


Dado que la inundación no afectó a los departamentos más poblados de la provincia como pasó en 2003 y 2007, ¿no alcanzaba un solo depósito (por ejemplo el de Santa Fe, u otro lugar más cercano al norte provincial) para depositar las cosas que se compran, sin hacerlo en Rosario?

¿En dónde se depositarían las cosas en circunstancias similares si las inundaciones -como en 2007 por ejemplo- afectasen a casi toda la provincia, en un galpón de Córdoba o Entre Ríos?


Si son contrataciones directas y en consecuencia no hay publicación del llamado sino invitaciones a presentar ofertas, ¿por qué invitan a empresas suspendidas en el registro de proveedores de la provincia, sabiendo que en esos casos sus ofertas no pueden ser aceptadas?

¿Cuál es la razón de la diferencia entre la cantidad de frazadas (3300) y de colchones (8000) que se compran, en algunos lugares hace frío en febrero y en otros no?

Como ven, se nos llena el culo de preguntas, pero la más importante es ésta: ¿no habrán usado de excusa a las inundaciones para comprar cosas para repartir en la campaña, sin hacer licitación pública, no? 

DEFAULT INDUSTRIAL


El collage de apertura está todo armado con imágenes que ilustraban noticias de la edición del miércoles del Cronista, dando cuenta del alarmante panorama que afecta a la actividad económica en general, y a la industria en particular: sin pistas de reactivación a la vista, la recesión parece no tener piso ni freno, y el uso de la capacidad instalada está por debajo del 2002, en plena crisis de salida de la convertibilidad.

Por supuesto que eso tiene su correlato en el cierre de empresas, los despidos, la ruptura de la cadena de pagos y los efectos que son asociados a procesos recesivos de la magnitud del que está viviendo el país, bajo el gobierno de Macri.

Pero al mismo tiempo las imágenes dan cuenta del grado de desorientación conceptual de buena parte de nuestra burguesía criolla, a la hora de identificar las causas de la crisis, y las posibles salidas o soluciones: aun frente a la evidencia del fracaso estropitoso (una vez más, y van) del manual de recetas del neoliberalismo, insisten en repetir como loros que los problemas son el déficit fiscal, la presión impositiva, las tasas de interés (descontectualizadas de toda otra variable), o la rigidez de la legislación laboral.

Y si no nos creen, hagan la prueba de leer los informes, documentos o comunicados de la AEA, la UIA o las principales cámaras empresarias del país, con la posible excepción de algunas de las que nuclean a las Pymes: si alguna menciona a la destrucción del salario y sus consecuencias (la merma del consumo y la caída del mercado interno) lo hace en un lugar marginal, casi como si no incidiera; pero ni por asomo la colocan (cuando se acuerdan de ella) como un factor importante entre las causas de la recesión.

El extravío ideológico de buena parte de nuestros empresarios es tal, que incluso muchos minimizan el impacto en los costos de la dolarización de las tarifas, y prefieren hablar de la carga impositiva, o las altas tasas de interés; y los medios que responden a la ortodoxia económica dominante se asombran de que, aun habiendo bajado las tasas, las empresas no toman créditos.

Con una capacidad instalada industrial ociosa cercana al 44 %, ¿quién tomaría un crédito que no sabe si podrá pagar, para otra cosa que no fuera pagar las facturas de la luz y el gas? ¿Piensan seguir insistiendo en la idiotez de que las inversiones no llega por el temor del regreso del populismo, o admitir sencillamente que nadie invertiría en un país que tiene casi la mitad de su infraestructura productiva sin usar, por falta de demanda?

Para el discurso empresario dominante, los únicos costos que molestan y perjudican son los del Estado (como los impuestos, porque las tarifas van a parar a los bolsillos de otros empresarios), y las únicas regulaciones que molestan son las leyes laborales; y si no es así, suena como si lo fuera: tal parece que solucionando esas dos cuestiones, la economía despega de inmediato. 

Allí tienen si no el meneado caso de las primas de las ART, y la “industria del juicio laboral”. les dieron lo que querían y no sirvió para nada, porque aun bajando costos a base de dificultarle al trabajador el acceso a la justicia para reclamar (porque de invertir más en prevención y seguridad, ni hablar), el panorama de negocios es tétrico. Sin amilanarse, nuestros hombres de negocios celebran como positivo el anuncio de una nueva rebaja en las contribuciones patronales a la seguridad social; lo que no hará más que acrecentar el déficit fiscal que se dice combatir, poniendo en riesgo la sustentabilidad del sistema previsional del cual dependen millones de personas que consumen en el país la mayor parte de sus ingresos.

Si algo demuestra el gobierno de Macri (una vez más, por si hiciera falta) es el estrepitoso fracaso de las políticas “ofertistas”, que basan toda la dinámica del crecimiento y el desarrollo de un país en las concesiones al capital, para maximizar sus beneficios: flexibilización laboral, ausencia de regulaciones públicas, baja presión tributaria, eventualmente menos exigencias ambientales.

Nada ni cercano o parecido al fomento del consumo y el mercado interno para crear la demanda que atraiga la inversión (porque como decía Perón, que algo entendía del tema, “el apetito viene comiendo”), ni mucho menos crecer a partir del estímulo a la innovación y el desarrollo científico y tecnológico: por el contraruio, en un renglón en el que el mercado es reacio a invertir, el Estado se está retirando a pasos agigantados, obturando ora vía posible para el desarrollo nacional.

Nunca se insistirá lo suficiente en lo malo que es para el país el recurrente fracaso político e intelectual de nuestra “burguesía nacional” (ese unicornio azul del peronismo) en su rol necesario para la construcción de un país, en todo lo que no sea generar excedentes extraordinarios, valorizarlos financieramente y fugarlos.

Aquello de la “densidad nacional” de la que hablaba Aldo Ferrer, una clase empresaria pujante, innovadora y conciente de su rol: el verdadero “emprendedorismo”, capaz de generar riqueza y trabajo, sin esperar “derrames”; no el de las cervecerías artesanales como ocio de chetos, o reciclaje del desempleo (eso último viene a cuento, pero sobre todo hace tiempo que teníamos ganas de decirlo).

jueves, 14 de febrero de 2019

TWEETS POLÉMICOS

TANTO BOMBO PARA NADA


¿Se acuerdan el bombo que hicieron desde el gobierno provincial el año pasado, cuando sacaron un Decreto (el 1200) fijando tarifas diferenciales para los sectores vinculados al comercio, la hotelería, la gastronomía y las actividades culturales, y las pequeñas industrias?

Nos lo pintaban como un tremendo esfuerzo de la provincia para sostener esas actividades, jaqueadas por los aumentos de tarifas dispuestos por el gobierno de Macri, y también acá por el socialismo, claro está.

El asunto es que cuando el Estado provincial subsidia tarifas eléctricas, debe compensar a la EPE por los menores ingresos que eso le genera, si la empresa a su vez no lo puede compensar por sí misma, con sus propios recursos. Así lo disponen las Leyes 10.014 (Estatuto Orgánico de la EPE) y 11.257, como dice el decreto cuya imagen encabeza el post.

Decreto que está poniendo en plata el volumen de los subsidios a la electricidad dispuestos por el gobierno de Lifschitz para esos sectores, hasta el pasado 30 de noviembre: poco más de 69 millones de pesos.

O sea, el 0,037 % de los $ 183.288.570.000 gastados hasta ese momento por la Administración Provincial (sin incluir a las empresas del Estado, como la EPE), y en plata, unos pesos menos que los que la provincia le giró a la Municipalidad de Rosario para que arreglara el hipódromo.

Y dado que la compensación la paga el Tesoro a la EPE porque esta adujo no poder hacerlo con sus recursos propios (aunque solo por el último tramo de los tarifazos obtuvo 4209 millones de pesos adicionales), digamos que el subsidio representó el 0,33 % de su presupuesto del año pasado, antes de los aumentos de tarifas. 

Tanta generosidad conmueve. 

DERECHA VIEJA


Este año se cumplen los 100 años de la creación de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y de su Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (vulgarmente Derecho), para ser más precisos el 17 de octubre: pobres, no tuvieron suerte con la fecha; como le pasaba a Barletta que insistía en festejar los 1º de Mayo la sanción de la Constitución Nacional en 1853, en lugar del Día del Trabajador.

Como parte de los festejos programados, se está rodando en Santa Fe una serie televisiva protagonizada por Luis Brandoni (en la foto junto al decano de la facultad en la presentación), en base a un libro escrito por Rogelio Alaniz (a la derecha de Brandoni, en la foto vista desde acá, y en muchos otros sentidos), nuestro Ezequiel Martínez Estrada; no precisamente por el brillo literario, sino porque al igual que como decía Jauretche de Martínez Estrada, Rogelio se enfermó de peronismo. 

O el peronismo lo enferma desde que tiene uso de razón, porque no pierde oportunidad de despotricarlo y echarle la culpa de todos los males habidos y por haber; sea como escritor cama adentro en el diario del "círculo rojo" santafesino (El Litoral), sea en su programa en la radio de la UNL que pagamos todos (¿o eso corría para "678" nomás?), o en sus cada vez más habituales columnas en La Nación y Clarín, donde llegó casi al mismo tiempo que Majul y Marcelo D'Alessio: se ve que desde que escribían allí Borges y Mallea vienen bajando los estándares de calidad.

Y eso que nosotros no lo tratamos mal: uno de sus libros anteriores dio lugar a otra ficción televisiva producida por la UNL, y financiada por el Ministerio de Planificación en los tiempos de Julio De Vido; para que vean que amplios que somos.

Como fuere, el libro y la serie basados en él transcurren en Santa Fe, en la Facultad de Derecho, en esos patios que Rogelio regara con su talento (y con otros elementos), en un tiempo caro a los afectos gorilas: 1961, con el peronismo proscripto, pero eso sí, con la "isla democrática" universitaria peleando por la democracia en los centros de estudiantes. "Derecho viejo" se llama la ficción.

¿Producida por la UNL, también por la Municipalidad de Santa Fe como afirman los productores?, nos preguntamos, porque uno de los interrogantes es determinar quien financia realmente el envío, y entre tantas postales de Ciudad Gorila, ayer comenzaba el rodaje con el "teaser", es decir el corto de presentación para publicitar la serie, y a través del Facebook del amigo Gustavo Castro nos enteramos que "pasaron cosas": 


Por si no se entendió: la filial local de la Asociación Argentina de Actores hizo una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la provincia porque las personas que habían sido llamadas a participar de la serie trabajaban sin estar registradas, ni inscriptos sus contratos en la entidad y -lo más importante_ absolutamente gratis, o sea por amor al arte; cosa de que la muchos se enteraron recién allí, al empezar el rodaje.

Ayer por la tarde los amigos del programa "Tren Urbano" que se emite por FM Chalet 100.9 y Solar de Radio, entrevistaron a Cielo Parodi, la titular de la filial Santa Fe de Actores, quien señaló entre otras cosas lo siguiente: "Se pudo constatar que existen extensos horarios de trabajo, muchas más horas de lo que la ley permite, las horas de descanso, la comida y lo más importante que se constató es que están trabajando sin remuneración alguna, con la promesa de palabra , cuestión que debería estar por escrito".

Son alrededor de 40 actores y actrices que están en esta situación, muchos al ver esta situación se retiraron. Hasta donde nosotros nos consta no hay trabajadores registrados y los actores de Buenos Aires lo desconocemos  pues sus pagos pasan a través de Actores Bs.As no por Actores Santa Fe , desconocemos si existe algún acuerdo entre la productora en coproducción con la Universidad del pago de actores de renombre , lo cual si lo hubiere es también irregular, actores de Santa Fe no hay ninguno registrado”." En este enlace pueden acceder al audio completo del reportaje, las negritas son nuestras. ¿Le pagan la UNL o la Municipalidad el cachet a Brandoni con la nuestra, y como Estado que son consienten que se negree al resto de los actores y actrices?

Hasta el cierre de esta edición, no se conocían declaraciones de Alaniz repudiando el hecho, algo que seguramente debe obedecer a que no se ha enterado aun: alguien con su pasado de brigadista del café en Nicaragua, o admirador de la revolución cubana en otros tiempos (cuando le costeábamos el pasaje hasta allá y la estadía) no consentiría semejante violación de los derechos elementales de los trabajadores, ni aceptaría que ese sea el precio para que una obra suya sea transformada en envío televisivo. 

Tampoco hubo -al menos que nosotros sepamos- opiniones al respecto del ex alfonsinista y hoy ultra macrista Brandoni, otrora dirigente de la Asociación Argentina de Actores, y muy cuestionador de la actual conducción de la entidad, a nivel nacional. ¿Estará enterado que trabaja pago mientras hay colegas suyos (compañeros de trabajo) a los que se les ofrece hacerlo gratis, violando el convenio colectivo de trabajo? 

¿Está al tanto de todo esto el diputado nacional de "Cambiemos", ex rector de la UNL y decano de Derecho y actual candidato del oficialismo nacional a la intendencia, Albor "Niky" Cantard; presente en el lanzamiento del rodaje, como parte de su campaña; o lo absorben otras preocupaciones, como la intervención del Comité Nacional de la UCR al partido en la provincia, a pedido de Corral?

La opinión de Franja Morada no la conocemos, pero la presumimos: si se trata de un convenio colectivo de trabajo, seguro que aducen que no lo respetan porque viola la autonomía universitaria. 

Según nuestras fuentes, en todo el equipo actoral de la serie habría solo tres (3) actores registrados y cobrando, todos ellos de Buenos Aires: Brandoni y dos más. Desde la producción aducen que el "teaser" se grabó precisamente para promocionar la serie y conseguir financiamiento ¿para pagarles a los otros 40 actores y actrices que se necesitan para los demás papeles y actuar como extras?. Imagen relacionada: