LA FRASE

"HASTA ACÁ PENSÁBAMOS QUE CRISTINA NOS DOMINABA CON PUÑO DE HIERRO, Y EN REALIDAD AHORA SABEMOS QUE NOS PISOTEABA CON SUS ZAPATOS TALLE 40." (ALFREDO LEUCO)

sábado, 5 de diciembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

LAS VENAS ABIERTAS DE LA ARGENTINA

 

El tuit de apertura corresponde a esta nota de Página 12 en la que se da cuenta que el Banco Central  le informó al Ministerio de Agricultura que Díaz & Forti, la empresa del Grupo Olio que viene operando en comercio exterior con la infraestructura presuntamente alquilada a Vicentín, tiene pendientes de liquidar e ingresar divisas al mercado de cambios por más de 450 millones de dólares. 

Al mismo tiempo, el juez del concurso de Vicentín dispuso intervenir la empresa por 90 días sin desplazar a su directorio y poner a un coadministrador, y en ese marco se supo que no se pudo establecer que tipo de vínculo contractual tiene la aceitera con el grupo Olio y su controlada Díaz & Forti, salvo una mención a un importe que ésta le pagaría a Vicentín por alquiler de las instalaciones. 

Hecho que hace que muchos sospechen que se trata de operaciones fraguadas por la propia Vicentín para obtener ingresos en dólares y sustraerlos a la masa de los acreedores presentados en el concurso. Tratándose de estafadores seriales, nada descabellado.

Cuando la propia Vicentín declaró que estaba bajo "estréss financiero" y pidió su concurso, se reveló un amplio entramado de operaciones turbias o decididamente ilegales de comercio exterior: triangulaciones con empresas vinculadas al grupo, o ubicadas en paraísos fiscales, embarques no declarados, soja que se importaba desde Paraguay o Uruguay para reexportarse eludiendo el pago de retenciones.

Y no es que Vicentín haya sido la oveja negra del sector, ni mucho menos: cualquiera de los grandes grupos del complejo agroexportador que debería proveer la mayor parte de las divisas genuinas provenientes de nuestro comercio exterior incurrió, incurre e incurrirá en prácticas similares o peores: precios de transferencia, sobre facturación de importaciones, subfacturación de exportaciones, retaceo de divisas.

Tanto que ésta misma semana -tarde, muy tarde pero mejor que nunca- el Ministerio de Agricultura informó que las exportadores que no liquiden las divisas dentro del plazo de quince días de obtenidas, quedarán suspendidas del registro de exportadores y no podrán seguir operando en el comercio exterior.  

En el racconto de las maniobras habituales en el sector, no podemos dejar de mencionar los casos en los que se registraban anticipadamente operaciones en los registros del comercio exterior aun sin tener la disponibilidad de la producción a exportar, para pagar menos retenciones o directamente eludirlas; así como el hecho de que todo nuestro río Paraná-nuestra principal vía fluvial de salida de la producción agropecuaria- está de hecho privatizado, con puertos privados y con el dragado de su hidrovía en manos de una concesionaria privada, desde hace años.

Está muy claro que el comercio exterior de granos y oleaginosas -el principal renglón de nuestras exportaciones, con el actual modelo productivo y el principal proveedor de divisas genuinas- es un sector estratégico que no puede dejarse exclusivamente librado al accionar de las fuerzas del mercado; porque además de operar bajo la lógica de sus intereses, a poco que exista alguna regulación estatal se sentirán tentados a eludirla, incluso cometiendo delitos.

Estaba claro en el primer peronismo, cuando se creó el IAPI y se nacionalizó el comercio exterior en la Constitución de 1949, y sigue estando aun más claro hoy, casi tres cuartos de siglo después. Y mientras no se tomen medidas de ese calibre, todo lo demás será insuficiente, y ese renglón de nuestra economía seguirá siendo un conjunto de venas abiertas por la que circulan hacia otros lares buena parte de nuestras posibilidades de desarrollo.

viernes, 4 de diciembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

UN GOBIERNO COMO EL DE CRISTINA

 

Cristina intercedió ante el gobierno para que modificaran la fórmula de ajuste de las jubilaciones que discute el Congreso, y para que el último aumento del 5 %  no sea deducible del primero que corresponda, de acuerdo con la nueva fórmula. Los aumentos ahora pasarían a ser trimestrales en lugar de semestrales, y para medir la evolución de los salarios se tomarán en cuenta los dos índices existentes: el RIPTE que mide los salarios de los trabajadores registrados, y el del INDEC que incorpora al de los informales, que en ocasiones suele ser superior; y se tomaría el que de más en cada medición, como era en la fórmula que diseñó Boudou y aplicó desde 2009.

Se encauza así el proyecto para mejorarlo, y conseguir que los jubilados puedan recuperar parte del poder adquisitivo de sus salarios que perdieron durante el macrismo, tal como se prometió en campaña. Era un contrasentido -y una injusticia además- que ese mísero 5 % con el cual los jubilados de la mínima le ganarían a la inflación de éste año por un par de puntos tras haber perdido un 20 % en el macriato, se diera por un lado y se quitara por el otro: no hay razones fiscales que justifiquen tamaño error político.

Es insólito que haya tenido que interceder Cristina para que una propuesta del gobierno en un tema clave respete los compromisos asumidos en campaña: todavía hay en el gobierno quienes creen que la gente vota por el equilibrio fiscal, o no entendieron bien aquello de que "los números tienen que cerrar, pero con la gente adentro".

Debe ser la misma gente que, en su anterior paso por los gobiernos de Néstor y Cristina, en algún momento se bajó del barco y se fue rumiando críticas, para pasar varios años desde la vereda enfrente contándoles las costillas -sobre todo a Cristina- y aparentando tener soluciones para todos los problemas. Bueno chicos, es acá y es ahora el momento en el que, si las tienen, hay que empezar a aplicarlas; siempre que no sean de éste calibre, porque por ese camino nos comen los piojos en las elecciones.

Es el momento de tragarse el orgullo, y si no les da el cuero para admitir en público que Cristina tenía razón y los equivocados eran ustedes, al menos tratar de hacer, en cada circunstancia, lo que hubiera hecho ella; que no tuvo que lidiar con la pandemia y el macrismo, pero sí con la peor crisis financiera internacional desde 1929, el levantamiento agrogarca, la guerra permanente de los fondos buitres en los tribunales de todo el mundo, los cañonazos diarios de Clarín y La Nación y el fiambre Nisman, entre otras cosas. Y bien que se la bancó, mientras ustedes le criticaban las cadenas nacionales y los patios militantes.

Sospechamos -es una intuición- que algo parecido sucede con la persistencia intacta de las estructuras legales y judiciales del "law fare" y la persecución judicial contra los compañeros presos políticos y la propia Cristina: debe haber en el gobierno quienes creen que no deben hacer nada al respecto porque a ellos no los toca, o porque entendieron el mensaje mafioso, y jamás harán nada como para que les toque. Quizás sea por eso que no se repuso la ley de medios, o sigue vivita y coleando la fusión Cablevisión-Telecom, o fluyendo abundante la pauta oficial hacia Clarín, La Nación o Infobraden.

Grave error: el día que, por alguna razón que incluso desconozcan, dejen de serle funcionales al poder real, correrán la misma suerte de Boudou, De Vido, D'Elía o Milagro Sala: ya ha quedado sobradamente demostrado que ni siquiera es necesario cometer delitos. 

Como decíamos acá a propósito de la discusión por los fondos de la CABA: la disputa es política, de poder y el poder y la política no toleran el vacío. Poder que no se ejerce se desgasta aun más rápido que el que se usa, y lo que no usa uno, lo usan los otros, en su contra.

A apagar los espirales y dejar de alfonsinearla, antes de que sea tarde. Y si no saben que hacer, pregúntenle a Cristina. Tuits relacionados:          

jueves, 3 de diciembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

EL EQUÍVOCO PORTEÑO

 


Los que son lectores asiduos del blog sabrán que acá hemos siempre muy críticos de la autonomía porteña introducida en la reforma constitucional de 1994, como una de las monedas de cambio que Menem le entregó a Alfonsín en el Pacto de Olivos, a cambio de la posibilidad de reelección presidencial. 

Un experimento para dotar al país no peronista de una vidriera desde la cual gobernar una "mini" provincia con todos los problemas estructurales resueltos por el Estado nacional; que nos terminó costando caro: como bien recordaba los otros días Máximo Kirchner cuando se discutió en Diputados el recorte de la coparticipación a la CABA que Macri le aumentó por decreto, las dos últimas crisis nacionales (2001 y 2019) se precipitaron cuando gobernaba el país un ex jefe de gobierno porteño, proyectado desde esa vidriera con apoyo mediático y del establishment, en ambos casos.

Y ahora, cuando se concreta por fin una medida de mínima y elemental justicia en el reparto de los recursos del Estado nacional, otro jefe de gobierno porteño (el actual) es lanzado a la presidencia como el nuevo prospecto de la derecha vernácula para recuperar el poder institucional que perdieron en las urnas el año pasado. Y ese jefe de gobierno -Larreta- amenaza con judicializar su reclamo por la poda de los fondos, ante el bastión institucional supremo del conservadurismo: la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Claro que no están discutiendo por plata, sino por poder. La "cuestión porteña" atravesó todos nuestros conflictos civiles del siglo XIX peleando por la nacionalización de la aduana primero, y por la capitalización federal de la ciudad-puerto, después.

Derrotado en la Constitución de 1853 y en ley de federalización de Buenos Aires de 1880 (con resistencia armada incluida en éste caso), el "porteñismo" prolongó hasta hoy su hegemonía cultural y económica sobre el país, y aun permanece sobrerepresentado políticamente en el Congreso de la nación: con tres senadores que ningún distrito federal capital de un país tal tiene, y con muchos más diputados que los que corresponderían a su población, decreciente con los años.

Y sobre eso, el emplasto de la autonomía, y la concentración del poder mediático, económico, financiero y judicial del país, en unas pocas manzanas de sus 200 kilómetros: mucho más que la Ciudad Autónoma que diseñaron los constituyentes del 94', Buenos Aires es la sede física del poder "real" que maneja el país, desde siempre, y por lo general, a espaldas de éste: es desde siempre la boca por la cual los poderes extranjeros de todo tipo nos maniataron y dominaron.

De modo que el que crea que se está discutiendo por unos pocos puntos de la masa coparticipable de impuestos federales, no entiende lo que realmente está en juego; que son el poder actual, y el futuro. Tuits relacionados:   

miércoles, 2 de diciembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS