LA FRASE

"SI UN PERRO DE LA GENDARMERÍA MUERDE A UN DIPUTADO, HABRÁ QUE TOMAR COMO CRITERIO DE VERDAD LO QUE DIGA EL PERRO, A MENOS QUE SEA VERBITSKY." (PATRICIA BULLRICH)

jueves, 31 de agosto de 2017

TÍTULO EQUIVOCADO

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En realidad debió decir "Pese a las promesas electorales, con Macri pagan Ganancias 588.871 trabajadores más que con Cristina".

LAS FRASES DEL MES


1. "No presenté mi declaración jurada de bienes porque estaba ocupada revisando la de Máximo Kirchner." (Margarita Stolbizer)

2. "Acá donde me ven, yo pierdo plata siendo presidente, y si no me creen, lean mi declaración jurada." (Mauricio Macri)

3. "Me quedé con la sensación de que el presidente tenía una mirada positiva sobre el pago de la deuda a la provincia, pero también es posible que me estuviera boludeando." (Miguel Lifschitz)

4. "Macri dice que reflexiona en el baño, ahora se entiende por qué lo único que sabe hacer son cagadas." (Aníbal Fernández)

5. "La gente va de a montones a los clubes del trueque pidiendo dejar un Macri, y que le den una Cristina." (Roberto Navarro)

6. "Viendo las declaraciones juradas de los funcionarios, se hace difícil creerle al gobierno que está bajando la pobreza." (Axel Kicillof)

7. "No entiendo por qué se ríen tanto de Rodríguez Larreta por lo que dijo de los dinosaurios." (Susana Giménez)

8. "San Cayetano se llenó de gente que fue a agradecer el final del kirchnerismo." (Jorge Triaca)

9. "No podemos abocarnos a la desaparición de Sebastián Maldonado en éste momento, porque estamos concentrados en encontrar a Cristina Kirchner para despejar la preocupación de Luis Majul." (Patricia Bullrich)

10. "Ningún pibe nace preso, por eso tenemos que meterlos." (Esteban Bullrich)

11. "Estamos en contra de las elecciones de medio término, y en general, de cualquier elección en la que podamos perder." (Gabriela Michetti)

12. "Honestamente, no creo que lleguemos a la meta de inflación del 17 %; así que probaremos deshonestamente: le pedimos una manito a Todesca." (Francisco Cabrera)

13. "No puedo más con Esteban, le digo "¿Querés colaborar con la campaña? andá a repartir boletas", y el boludo salió a entregar las del gas, la luz y el agua." (María Eugenia Vidal)

14. "El triunfo de Framini en la provincia de Buenos Aires es un serio llamado de atención para el presidente Frondizi." (Hermes Binner)

15. "El kirchnerismo dice que ganó en Buenos Aires por más de 30.000 votos, cuando en realidad fue solamente por 8000." (Darío Lopérfido)

16. "El gobierno nos ganó la elección trayendo a votar a San Luis a gente de otros países, como la Argentina." (Alberto Rodríguez Saá)

17. "Del "Plan Belgrano" a mí me tocó la parte de Vilcapugio y Ayohuma." (José Cano)

18. "Deseamos fervientemente que aparezca Santiago Maldonado para poder entregarle la notificación de la multa por no ir a votar." (Germán Garavano)

19. "Estamos a favor del voto electrónico porque es preferible que los cómputos ya vengan hechos por una máquina, antes que tener a un montón de empleados públicos haciendo horas extras por mirar una pantalla sin hacer nada." (Adrián Pérez)

20. "Por supuesto que los resultados obligan a hacer cambios: le pedí la renuncia a todos los del Gabinete Joven, y en su lugar ingresan al equipo Binner y Zabalza." (Miguel Lifschitz)

21. "Estoy pensando en hacer un recital de "Almafuerte" con Biondini en batería antiaérea." (Ricardo Iorio)

22. "El que quiera tener enseguida los resultados de la elección, que se vaya a vivir a Cuba." (Fernando Niembro)

23. "¿No querían volver a tener relaciones carnales con nosotros? Pues bien, les enviaremos nuestros cerdos." (Donald Trump)

24. "Muerto Angeloz, quedo yo como único candidato presidencial de la UCR con más del 30 % de los votos en su haber." (Fernando De la Rúa)

25. "Los votos de Santa Fe y Buenos Aires tardaron más en cargarse porque son provincias donde hay que traer las urnas a lomo de mula desde la cordillera." (Rogelio Frigerio)

26. "La gestión del rabino Bergman me hace acordar aquéllo de "después de mí vendrán los que bueno me harán"." (María Julia Alsogaray)

27. "Empiezan diciendo que no es obligatorio dejar propina y terminan prohibiendo que se paguen coimas." (Luis Barrionuevo)

28. "Tengo fe que en octubre repuntamos con los votos del holograma." (Florencio Randazzo)

29. "¿Así que la CGT dice que no se movilizaron a favor de ninguna candidatura? Ya me advirtieron que no me metiera en política, porque al menor tropiezo te sueltan la mano." (José Sanfilippo)

30. "El fraude en la provincia de Buenos Aires fue escandaloso, en miles de mesas yo aparecí con cero votos." (Fernando Solanas)

31. "Como la dibuja Macri, hasta Margarita Barrientos tiene el doble de patrimonio que él." (José Alperovich)

¿CUÁNTO PUEDE DURAR ESTO?


Desde las PASO para acá y según la lectura que se hace de los resultados, se plantea si estamos o no ante una nueva hegemonía y se revolean a Gramsci (generalmente mal leído) por la cabeza, tratando de dilucidar -como si fuera posible- la duración del ciclo macrista: despejada ya la hipótesis del helicóptero, quedaría por saber si hay algo de cierto en los “20 años del mejor momento de la historia del país” que prometió un eufórico Macri en la noche de los festejos de elecciones que después perdieron, como Santa Fe y Buenos Aires. Es decir, si habiendo dejado de ser De La Rúa, puede replicar un ciclo largo como el de Menem. 

No se trata, en fin, de adivinar el futuro, sino de analizar cuáles son los anclajes políticos, sociales y económicos del macrismo, y en consecuencia sus bases de sustentabilidad en el mediano plazo. Y a ese fin y con el riesgo de que demasiado esquemáticos, diremos que hay que preguntarse lo básico: cual es el modelo de desarrollo productivo que intenta ejecutar “Cambiemos", cuáles son los sectores sociales y económicos en los que se sustenta, y como funciona el dispositivo político que los articule para que en un régimen de competencia democrática ese modelo pueda convertirse en el dominante.

En ese sentido es obvio que si Macri llegó al poder por el voto, una vez en él desplegó las líneas generales de los planes tradicionales de la derecha (con matices que se pueden discutir) y aun así conserva el núcleo duro de adhesión de la primera vuelta de la elección presidencial, es porque interpreta correctamente a una buena parte de la sociedad, que se siente identificada con el núcleo de las ideas tradicionales de la derecha: la “meritocracia”, el retiro del Estado, la ampliación del rol del mercado, el punitivismo en seguridad, el discurso contra la corrupción como atajo para todo (en especial para evitar discutir el resto) y el ataque contra las regulaciones económicas y laborales. Como sucede por otra parte en casi todas las sociedades del mundo, tampoco es que los argentinos seamos marcianos, aunque muchas veces lo pensemos.

Por más que el gobierno se esfuerce (hasta ahí nomás, tampoco dejan la vida) en disimular ciertos aspectos potencialmente más “antipáticos” de ese programa, si algo dejaron en claro las PASO es que hay que dejar para mejor oportunidad la teoría del “engaño” o “estafa electoral”: esa es una interpretación demasiado benévola con una buena parte de la sociedad, y por ende, irreal a la hora de describirla para analizar sus comportamiento políticos.

Hay que empezar por aceptar que un 30 o 35 % de los que votan sabe perfectamente de que la va Cambiemos, y justamente por eso los acompaña; y que la construcción de subjetividad que despliegan a diario los medios hegemónicos opera sobre un sistema de creencias preexistente en el sujeto, que los medios no hacen más que validar y reforzar.

El macrismo como proyecto político trabaja sobre la fragmentación de la sociedad y el sistema político, sostenido por el respaldo de los sectores más concentrados de una economía dual y desequilibrada; incluyendo entre estos al dispositivo de medios hegemónicos, conformado por grandes grupos empresarios que actúan como tales.

La fragmentación de la política se expresa en instituciones débiles (a las que se busca debilitar más aun, como al Congreso) y partidos políticos en crisis endémicas, con estructuras líquidas y “pasajes continuos”, un cuadro sobre el cual el PRO (el verdadero núcleo rector de “Cambiemos”) trata de hacer lo más parecido a un partido organizado: liderazgo centralizado, estructura de toma de decisiones, disciplina en el discurso, progresivo despliegue en el territorio, acotado a las modalidades actuales de acción política. Trabaja para eso con el usufructo del voto radical y la subordinación de su dirigencia, mientras “arma lo nuevo”.

Y por supuesto cuenta como activo indispensable con la crisis del peronismo, al que le ha empezado a disputar base electoral; en el segmento de los trabajadores formalizados con mejores salarios (lo que no siempre depende de la mayor calificación, sino de factores como el propio modelo productivo, y la capacidad de presión sindical) que desde el kirchnerismo para acá (algunos incluso desde antes) son clase media, por consumo y por pautas culturales.

Veamos si no lo que ocurre con la reforma laboral flexibilizadora, el proyecto más ambicioso y venenoso en términos políticos y sociales que acaricia el gobierno: decíamos acá que según como se la plantee, hoy contaría con ciertos consensos más allá de la previsible adhesión de los talibanes del “círculo rojo”; porque aglutina el frente empresarial licuando diferencias que hay en su interior en otras cuestiones (como las tarifas, o el grado de apertura de la economía), seduce a buena parte de las Pymes y sus dirigentes, y a parte también de los propios “trabajadores meritocráticos”, con escasa experiencia sindical y captados culturalmente por la idea del emprendedorismo”.

Y también quiebra el frente sindical como se pudo ver ya con los anticipos en los que avanzó el gobierno con acuerdos flexibilizadores por rama de la producción (construcción, automotrices, petroleros), sean que corresponden a los “ganadores” del modelo, como a los más agredidos por él; porque en éste caso se busca hacer de la necesidad virtud: aquellos que están con la soga al cuello con la perspectiva de pérdida masiva de puestos de trabajo por delante, es posible que estén más dispuestos a aceptar recortes de derechos. De allí proviene también la profunda crisis de la CGT, sin descartar por supuesto la incidencia de los factores específicos de la interna del peronismo.

También hay que ver que el gobierno (con la indudable impronta personal en la fijación de la agenda del propio presidente) va avanzando sobre cuestiones que acumulan tensiones institucionales (como la reforma tributaria grata al capital, que afecta ingresos de las provincias, el apoyo al reclamo de Vidal por el fondo del Conurbano, la flexibilidad laboral con cláusulas anti sindicales, el manejo de la caja de las obras sociales o la ofensiva contra los convenios colectivos), y de ese modo corre el eje de los alineamientos: hasta los gobernadores más “dialoguistas” deben defender su billetera, de la que depende su propia subsistencia política; y hasta el sindicalista más remiso a hacer  paro defenderá la cuota sindical, los convenios colectivos o las contribuciones especiales a los gremios que se pactan en paritarias.

Ni que decir del componente autoritario y anti democrático del régimen, que asoma con más frecuencia cuanto más seguro se siente, pero también cuando percibe amenazas, sean la protesta social o al activismo a favor de los derechos humanos; puede que estas sean cuestiones reservadas solo a “minorías intensas”(de los dos lados, ambas galvanizadas pero en sentido opuesto), pero con el potencial de acelerar rápidamente los niveles de conflictividad social o institucional (como se vio en el caso del fallo de la Corte por el “2 x 1”), o de proyectarse internacionalmente de un modo negativo para el gobierno, como los casos de Milagro Sala y Santiago Maldonado.

Claro que toda la ingeniería desplegada por “Cambiemos” para consolidarse en el poder no logra disimular a mediano plazo (y es muy posible que a corto, si la dinámica del proceso se acelera) las contradicciones que genera el modelo de desarrollo elegido, con claros ganadores y perdedores; y que la “liquidez” y fluidez del sistema político que hoy les resulta funcional se asienta también en la volatilidad de las opciones del electorado, que a su vez va al compás de los vaivenes económicos.

Las vulnerabilidades de la economía macrista saltan a la vista a poco que se mire, y ayer Cristina en Atenas las listaba: se sustenta en la reapertura del ciclo del endeudamiento, con elevadísimo déficit comercial, fiscal y de cuenta corriente, y con un endeudamiento que lejos de resolver la restricción interna la agudiza, financiando la fuga de capitales; mientras se intenta una y otra vez lanzar un modelo aperturista en un mundo que se cierra, y se desarrollan políticas que achican el mercado interno y desploman el consumo.

Los enclaves del desarrollo elegidos por el gobierno (campo, minería, finanzas, energía) no tienen capacidad de ampliar la distribución social de los beneficios aunque se los indujera por políticas públicas que además, no existen con ese fin; y la gran pregunta es hasta cuando el capital financiero especulativo nacional e internacional financiará el experimento, para “suavizar” el ajuste y acomodarlo en sus ritmos a las necesidades electorales y políticas del oficialismo. Las altísimas tasas de rentabilidad en dólares que hoy les garantiza la "bicicleta" podrían no durar para siempre, o tornarse insostenibles a corto o mediano plazo.

Esa es la madre de todas las preguntas, porque sin flujo de capitales vía deuda y especulación financiera al malabarista Macri se le caerían todas las naranjas, otra sería la historia y deberíamos comenzar de nuevo el análisis.

miércoles, 30 de agosto de 2017

¿ESTÁN MÁS O MENOS CLARAS LAS PRIORIDADES DE PROTECCIÓN DE ÉSTE GOBIERNO, NO?


Más información, acá.

PERDEDORES DEL MODELO


El Centro de Economía Política (CEPA) elaboró un informe donde estima la evolución del poder adquisitivo de la jubilación mínima y asignación universal por hijo. Para el caso de la primera, el trabajo demuestra que si se compara el poder adquisitivo de la gestión anterior (último aumento en septiembre de 2015) respecto de la gestión de Macri (aumento previsto para setiembre de 2017), la pérdida es de 6,04%.

Además, el informe estima la evolución del poder adquisitivo de la jubilación mínima desde marzo de 2013 hasta febrero de 2018. Para tal estimación, se utiliza el índice de precios minoristas de la Ciudad de Buenos Aires, considerando la inflación de los meses de agosto de 2017 a enero de 2018 según Relevamiento de Expectativas de Mercado de BCRA, y febrero de 2018 como promedio de las estimaciones de tales períodos.

Tal como se observa en el gráfico 1, cada actualización de la jubilación mínima se traduce en un incremento del poder adquisitivo. Ahora bien, cuando se considera el período correspondiente a la gestión anterior (noviembre de 2013 a noviembre de 2015) el promedio del poder adquisitivo es de 93,39%, mientras que para el período entre diciembre de 2015 hasta febrero de 2018 el promedio de poder adquisitivo se redujo 88,86%. Es decir que, para la proyección a 2018, la caída del poder adquisitivo es del 4,85% respecto de la gestión anterior.

Del mismo modo, cuando se analiza la evolución de la Asignación Universal por Hijo, se percibe un efecto similar. En la Argentina, se otorgan alrededor de 3,8 millones de Asignaciones Universales por Hijo y por Embarazo. Actualmente, la AUH para protección social tiene un monto de $1.243 por beneficiario. Se cobra 80% cada mes y se acumulan los 20% de cada mes para principios del año siguiente, contra comprobante de escolaridad y salud de los chicos y jóvenes. Si se compara el último aumento de la gestión anterior (septiembre de 2015) respecto del aumento a aplicarse en septiembre de 2017, la pérdida se ubica en 6,04%.

Cuando se calcula el promedio de poder adquisitivo con proyección a 2018, se observa que la pérdida en la gestión de Macri respecto de la anterior es de 6,12%. Mientras que entre septiembre de 2014 y noviembre de 2015 el promedio de poder adquisitivo alcanzó 98,16%, la proyección entre diciembre de 2015 y febrero de 2018 se redujo a 92,15%.


(Completo acá)

LO QUE PASA ES QUE LOS NEGROS NO QUIEREN TRABAJAR


Sobre el exitazo del “Programa Empalme”, leíamos en Ambito Financiero: “El Programa Empalme, que Mauricio Macri presentó el 1 de mayo pasado bajo la premisa de reconvertir unos 400 mil planes sociales en empleo genuino, comenzó a tambalear ante la falta de resultados concretos y un aparente tironeo entre los responsables de su aplicación y las organizaciones sociales involucradas, dijeron en el Ejecutivo. A cuatro meses de su lanzamiento, el plan apenas incorporó a 78 personas, de acuerdo con registros internos. En el Ministerio de Trabajo explicaron que en realidad el número de beneficiarios hasta ahora es de 6.814 al contabilizar todas las incorporaciones previas que pasaron del subsidio a un empleo, pero reconocieron que el resultado se mantiene hasta ahora muy lejos de las expectativas. Se trata de uno de los anuncios con mayor preparación en la gestión de Macri. El mandatario hizo el anuncio en un acto por el Día del Trabajador que le organizó el fallecido días atrás Gerónimo Venegas, del gremio de peones rurales (Uatre) y entonces líder de las 62 Organizaciones Peronistas. De hecho el jefe de Estado le imprimió a aquella presentación folclore peronista y frases de Juan Perón para un público favorable que le habían arrimado los aliados de Venegas.

Al momento de su lanzamiento en la cartera laboral, que encabeza Jorge Triaca, explicaron que una empresa que contrata a un beneficiario de un plan como Argentina Trabaja, al que debería pagarle un sueldo neto de 12 mil pesos, el Estado aportará por hasta dos años el equivalente a los 4.030 mensuales que percibe por ese programa social. Es decir, un ahorro de un tercio del ingreso neto para el empleadorLa señal de alarma llegó por dos vías: mientras entre los técnicos de la cartera laboral advirtieron que en cuatro meses de ejecución del plan apenas se esperaba arrancar con 78 beneficiarios en agosto, cerca de Triaca avisaron que era inminente un conflicto con las organizaciones sociales invitadas a participar de la gestión del programa. Mencionaron, en particular, el Movimiento Evita, de Emilio Pérsico, al que sindican como presunto obstáculo para incorporar a sus afiliados al Empalme por entender que de ese modo lo perderían de sus filas. En rigor, en el Ejecutivo dan por hecho que esta semana comenzarán las protestas por la falta de ejecución de una parte sustancial del presupuesto asignado a planes previsto en la emergencia social.

La controversia en torno del Programa Empalme evoca el escaso resultado que tuvo el Gobierno con el plan de Primer Empleo que intentó aplicar en acuerdo con la cadena de comidas rápidas McDonald's y que quedó virtualmente discontinuado, como reveló este diario, producto de las escasas incorporaciones de desempleados al plantel de la compañía de origen estadounidense.” (las negritas son nuestras)

Cuando se lanzó el programa, dijimos acá: "Es sabido ya que el principal anuncio de Macri en el payaseco acto del Día del Trabajador organizado por el “Momo” Venegas fue el supuesto lanzamiento de un programa de subsidio al empleo para los beneficiarios de planes sociales que ya existía. Más concretamente desde el 2006 cuando el Ministerio de Trabajo por entonces a cargo de Carlos Tomada dictó el 19 de enero de ese año la Resolución 45, que instituía el “Programa de Inserción Laboral” (PIL), que tuvo luego varias modificaciones, en 2010 y 2014 durante los gobiernos kirchneristas; y el 3 de marzo de éste mismo año por la Resolución 103 de Triaca.

En cada caso se fueron incorporando nuevos programas sociales al PIL, porque originariamente era para los beneficiarios del Jefes y Jefas de Hogar; y luego se agregaron “Jóvenes por Más y Mejor Trabajo”, el seguro de capacitación y empleo, el Progresar, “Ingreso Social más Trabajo” (las cooperativas de “Argentina Trabaja”) y el Programa de Prestaciones por Desempleo. El 29 de marzo de éste año por la Resolución 103 de Triaca se incorporó al PIL a los  trabajadores que quedaran comprendidos en el “Programa de Reconversión Industrial” impulsado por el gobierno de Macri (explicado antes acá); que es un subsidio al despido, más que un subsidio al empleo.

Para que el anuncio de Macri en el acto del “Momo” no quedara en el aire, el martes salió publicado en el Boletín Oficial el Decreto 304, que no dice nada: ni como se financia el Programa, ni quiénes entran, ni que pasa con las contribuciones patronales y cargas de la seguridad social. Es decir, básicamente, un decreto al completo pedo. Que no puede ocultar que se trata de un subsidio a los empleadores, no un beneficio para los trabajadores (artículo 3 del decreto); que ahora se extiende a 24 meses, cuando antes eran 9 como máximo.

Pero hay más: de acuerdo al artículo 11 de la Resolución 45/06 de Tomada (con la modificación introducida por la Resolución 753/14) el aporte mensual a cargo del Estado debe ser contabilizado por el empleado como parte de la remuneración normal, mensual y habitual del trabajador empleado; a los fines del cálculo de las contribuciones patronales y los aportes personales del trabajador a la seguridad social. Por otro lado, el anuncio revela además la decisión del gobierno de Macri de no cumplir lo comprometido con las organizaciones sociales en cuanto a la “emergencia social”, porque el subsidio a los empleadores tomará fondos de los programas que debían financiar el “Aguinaldo social”.

Lo concreto es que lo único que puede crear empleo genuino es que la economía crezca (algo que aun está por verse si sucederá éste año), y no precisamente por los sectores a los que apuesta el gobierno como la minería, la energía y el campo, sino a los que está destruyendo con sus políticas; como la industria manufacturera y las Pymes. Mientras tanto y como se puede observar en la tapa de Clarín del miércoles que encabeza el post, los medios salen a ponerle el hombro a la máquina de humo duranbarbista, echándole la culpa a los vagos piqueteros que prefieren cobrar un plan, en lugar de trabajar. De manual." (las negritas otra vez son nuestras)

Como pueden ver, no le erramos ni medio.

martes, 29 de agosto de 2017

PERIODISMO DE GUERRA SUCIA


Quien hubiera pensado que 40 años después, estaríamos hablando de “grupos terroristas a los que se les secuestró un poderoso arsenal”, o de “organizaciones subversivas”.

Quien hubiera dicho que volveríamos a tener desaparecidos, y que ante el reclamo de los familiares, el Estado volvería a negarlo, a ocultar información y a justificar el accionar de las fuerzas estatales “desaparecedoras”.

Quien hubiera imaginado que volverían las sospechas sobre las víctimas y sus familias, sus ideas, su estilo de vida y sus actividades “porque en algo habrán andado”, en lugar de sobre los victimarios.

Quien hubiera supuesto que volveríamos a tener presos políticos, que el Estado les volvería a negar esa condición y que se hablaría de “una campaña antiargentina orquestada desde el exterior”.

Quien hubiera especulado con que desde las más altas esferas del Estado se volvería a hablar de posibles “excesos” de las fuerzas de seguridad, o de “ángeles que no eran tales, ni demonios tan fieros como los pintan”.

Ni que gobernaran los herederos de los mismos hijos de puta que gobernaban hace 40 años, o los principales medios estuvieran en manos de la misma prensa canalla de entonces.

EL FLAGELO DE TENER ALBAÑILES EN TU CASA


Viste como son: empiezan, te dan un presupuesto y un plazo para hacer la obra.

Pero después siempre terminando encontrando algo de lo que no se dieron cuenta, se lo tenés que pagar aparte, y la obra se demora más de lo previsto.

Y a veces en el mismo día, a la  mañana te encuentran una cosa, y a la tarde otra, y parece que nunca van a terminar, o nunca sabrás cuanto terminaste pagando por la obra.

Por suerte eso con las grandes empresas constructoras no pasa.


¿PD: ¿Me querés decir entonces que carajo inauguró Lifschitz el mes pasado? (Más info acá):


Actualización: si ni siquiera tenía hecho el cableado, que lo tuvieron que hacer después, a las apuradas y sin hacer licitación pública:


DICE MAJUL QUE MAURICIO ES UNO DE LOS TANTOS "JÓVENES NI NI"


(*)

La Argentina pendular ha regresado con más fuerza que nunca. (¿Pendular o pelotuda?) Los mismos analistas (¿Cuáles, Luis?) que le pedían a Mauricio Macri más determinación ahora se asustan cuando el Presidente desplaza a dos funcionarios vinculados a los sindicalistas que le habían prometido paz social (Y cumplieron sobradamente: un solo paro general en 21 meses, mientras caen el empleo y los salarios, y se habla de reforma laboral y flexibilización) el mismo día en que apoyaron una movilización contra su política económica. Algunos de quienes le reclamaban que presionara para mejorar el sistema judicial (O sea, para meterla presa a Cristina) les pareció una picardía que aprovechara una ventana de tres horas (La famosa “ventana de oportunidad”) para suspender a Eduardo Freiler, el camarista que no puede justificar ni su fortuna ni muchos de sus fallos. (Pero en concreto ¿por qué lo rajaron Luis, por la fortuna o por los fallos?) Los kirchneristas y peronistas que se pasaron por donde quisieron una y mil veces las instituciones (Claro, tuvieron presos políticos, un desaparecido por fuerzas federales, metieron jueces en la Corte por decreto y toquetearon un escrutinio provisorio para aparecer ganando donde perdieron. Ah, no, pará...) pusieron el grito en el cielo el domingo de las PASO después de que Cambiemos festejó y la dejó a Cristina Fernández contando los votos para ver si podía declararse ganadora esa misma madrugada. Los que demandaban un poco más de peronismo ahora lo llaman, un poco en broma, un poco en serio Juan Domingo Macrón. (Eso es porque viene perdiendo popularidad aceleradamente, por profundizar reformas liberales. ¿No leés las secciones internacionales de los diarios?)
Es verdad que la victoria de Cambiemos en las últimas PASO preanuncian un triunfo todavía más amplio en octubre. (Estás muy sobrio, Luis, tendrías que involucrarte más emocionalmente en el tema, dejando salir tus sentimientos) También en evidente que el Presidente acumuló más poder político y logrará más apoyo en el Parlamento para conseguir las leyes que la Argentina necesita. (¿La Argentina o el gobierno? Igual, hasta acá tuvo todo el apoyo que necesitaba, y cuando no le alcanzaba, le mandó DNU y listo) Pero de ahí a descontar que Macri será reelecto en 2019 o que la Argentina está a las puertas de un nuevo unicato hay un mundo de distancia. (De lo primero puede ser, lo segundo lo vamos viendo, con las tapas de los diarios de la semana) El Presidente ya demostró que no es Fernando De la Rúa. (Es verdad: es cualquier cosa menos boludo. Pero igual tiene el apoyo de Chupete y las dos terceras partes de su gabinete, digamos todo) Al Club (¿Por qué la mayúscula, Luis?) del helicóptero se le están borrando de la lista muchos de los socios que se habían anotado (¿De quiénes hablás, Luis?) junto a Cristina, Luis DElía, Fernando Esteche y algunos de los más delirantes cuadros de La Cámpora. Aunque durante el primer año y medio de gestión, su método de prueba y error generó más de una suspicacia, (“Suspicacia”, claro, como en el caso del Correo que lo acusaron injustamente de favorecerse a sí mismo, o lo de Aviancia que...¡oh, pero vaya, que coincidencia!) Macri dejó en claro que es capaz de tomar decisiones frente a una situación de crisis. (Macri dejó en claro que es capaz de cualquier cosa, sobre de tomar decisiones en caso de conflicto...de intereses, y para favorecerse a sí mismo)
Pero el expresidente de Boca todavía no tiene la vaca atacada. (¿Otra vez empiezan los problemas con Lilita?) Y lo que es más preocupante: su gobierno aún ni siquiera comenzó a plantear reformas estructurales en el mundo del trabajo (Pero claro, si nunca hablaron del tema, nada más que unas doscientas veces. ¿Y a vos te preocupa más que a ellos Luis, te demandaron los empleados de la productora por fraude laboral?) y el sistema impositivo, judicial y político, que debería incluir la eliminación inmediata de las PASO. (¿Pooooor?) En un país adolescente como el nuestro, (Un país Cris Morena, digamos) la volatilidad de la opinión y también del voto, suelen ser más veloces que las transformaciones profundas. (¿Estamos abriendo el paraguas por si el “inevitable” triunfo más amplio de “Cambiemos” en octubre no se produce, Luis? Igual, la mejor forma de eliminar la volatilidad de la opinión sería suprimir todas las elecciones, siguiendo tu razonamiento) Por eso es tan peligroso haber agitado el fantasma de que Macri no terminaría su mandato (¿Quién lo agitó Luis, un boludo con un helicóptero de cartón en una marcha, o vos sabés algo más, se habló de esto en la Rosada en algún momento?) como fantasear con un crecimiento sostenido para los próximos veinte años. (Bueno, pero eso lo dijo Macri muy empepado la noche de las elecciones, no hay que tomarlo en serio. Ah, y también Dujovne, que hay que tomarlo menos en sertio todavía) Por supuesto, tampoco el Gobierno se debería desentender de la salud de la oposición en general y del peronismo y el cristinismo en particular. (¿Qué significa eso Luis, que debería intentar liquidarlos porque todavía respiran?) Porque aunque a Cambiemos le siga conviniendo, en términos electorales, una oposición fragmentada y dividida, al país y al sistema político le hacen cada día más daño. (¿Y entonces, la unidad del peronismo y la oposición la tiene que hacer el gobierno, no sería un unicato eso, que antes dijiste que no existía, que proponés, proscribirlos?)
El problema es que Cristina Fernández es la líder con más votos, (El problema para vos, Luis, o para Macri, que es lo mismo) pero muchos de sus seguidores y las agrupaciones que la apoyan están cada día más radicalizados. (Claro, es que Moreau y Leandro Santoro captamos el voto radical) Con solo pensar que ella misma hará de la desaparición del mochilero Santiago Maldonado uno de los ejes de la campaña electoral, (Pero eso se soluciona fácil, Luis: que aparezca Santiago y el gobierno deje de negar su desaparición forzada, y listo) cualquiera se puede dar una idea de lo lejos que está Unidad Ciudadana de la realidad de todos los días. (¿Y entonces cual es el problema con que Cristina haga campaña con un tema que no le interesa a nadie, Luis? ¿Adónde querés llegar, si “no le interesa a nadie” hay que dejar de buscalo?) Por supuesto que el Estado debe hacerse cargo de buscarlo y de asegurarse que ningún miembro de Gendarmería ni ninguna otra fuerza de seguridad lo hayan atacado, asesinado o hecho desaparecer. (Ah, importante aclaración porque hasta acá te habías ido al pasto) Pero comparar a Macri con Videla o a Patricia Bulrich con cualquier ministro de la dictadura implica un extravío político desmesurado. (Cada día es más difícil distinguir las diferencias, y no precisamente por méritos del gobierno, pero bueno, ponéle que sí: ¿adónde nos deja eso?) Y la sospecha de una próxima derrota de Unidad Ciudadana mantiene a sus cuadros más nerviosos y más ajenos al sentido común que antes de las últimas elecciones. (¿Cuál es el “sentido común”, la versión del gobierno sobre el caso Maldonado, lo que pensás vos, lo que ustedes suponen que debería ser la campaña opositora? Pero otra vez, supongamos que la oposición está alienada de ese “sentido común”: ¿qué mejor para el gobierno, cuál es la preocupación, Luis?)
Quizá ahora, con el peronismo en estado de confusión (Sí, entre los que siguen siendo peronistas y los que hace rato son del PRO, pero no se animan a salir del placard, como Urtubey) y la renovación parlamentaria que viene, el Gobierno pueda rubricar más acuerdos con los gobernadores y los legisladores que representarán sus intereses. (Eso, así siguen los exitazo como el acuerdo con los buitres, la “participación pública privada”, la “reparación histórica” a los jubilados y el blanqueo) Tal vez sea el momento de gobernadores como Juan Manuel Urtubey, Sergio Uñac, Gustavo Bordet e incluso Juan Schiaretti, aunque en estos últimos comicios a sus candidatos no les haya ido tan bien. (No importa si ganaron o perdieron, lo importante es que estén dispuestos a bajarse los lienzos) También parece cierto que la política siempre termina subordinando a la economía. (Claro, como le pasó a De La Rúa, por ejemplo) Sin embargo, aunque el crecimiento ya comenzó, todavía falta mucho para que la mejora se traslade al bolsillo de la mayoría de la clase media, (¿Cuántos semestres exactamente serían los que tenemos que esperar, Luis?) y aún todavía más en aquellos sectores de la provincia de Buenos Aires donde Cristina Fernández obtuvo los mejores resultados. (¿Vos decís entonces que hay Cristina para rato, o que en octubre los vuelve a empomar?)
Los que conocen a Macri muy bien juran que Mauricio jamás se va a transformar en Kirchner, porque no está en su naturaleza. (No podríamos estar más de acuerdo; no le da el pinet tampoco) Uno de ellos que no ocupa ningún ministerio pero que es más escuchado por el Presidente que cualquiera (Durán Barba) agrega: "Mauricio llegó a donde llegó para terminar con políticos como Néstor y Cristina. (Y con la Argentin post peronista, de paso) Sería muy necio empezar a hacer política como ellos". (Pero por supuesto, mirá si ahora se va a poner populista haciendo que paguen el gas en cuotas y esas cosas) Lo que seguramente Macri no volverá a hacer es dejar pasar la oportunidad de que los jueces, más tarde o más temprano, cumplan con la ley (O sea, hagan lo que él quiera, metan presa a Cristina y lo sobresean en todas las causas) y terminen  condenando a la expresidenta por los graves delitos que se le imputan. (Porque ante todo independencia de la justicia y coso, lo importante es que trabajen tranquilos, como dijo al asumir) Desde que asumió, algunos fiscales y algunos jueces federales estaban esperando una señal (Un sobre) del Poder Ejecutivo para actuar más a fondo. Nada que se pareciera a una directiva escrita o una orden verbal. (Pueden ser dólares o euros) Apenas una señal que denotara su voluntad política. Parece que ese gesto, casi invisible, (Ah, hicieron la transferencia electrónica. Mirá que quedan registros, eh, si no pregúntale a Arribas. Igual, con lo de Freuler no sé si se puede hablar de “gestos invisibles” del gobierno a los jueces y fiscales, te comento) al fin, ha llegado. (¿Viste en el home bánking y se acreditaron los pagos?)
(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

lunes, 28 de agosto de 2017

¡A COMERRRRLAAA!


¿LEGÍTIMO ABONO O FLOR DE CAGADA?


Pasó "Tecnópolis Federal" por Santa Fe, y nos sigue deparando sorpresas: vimos acá como la provincia gastó casi 2,1 millones de pesos en el montaje de las carpas, sin licitación.

Y Corral también aportó lo suyo, porque para currar se olvidan de las peleas: gastó más de 3,5 millones en "reacondicionar" la estación Belgrano para la muestra (también sin licitación), y una cantidad indeterminada (también comprada sin licitar) para comprar materiales eléctricos.

Pero con el decreto cuya imagen abre el post, se zarparon: la "Dirección de Coordinación de Seguridad de Competencias Deportivas y Espectáculos Masivos" (la versión socialista de la "Dirección de Movilidad en Bicicleta" del gobierno de Macri) del Ministerio de Seguridad de la provincia contrató a una empresa de seguridad privada por los días que duró la muestra, y le pagan por eso casi 1,7 millones de pesos.

Por supuesto, sin licitación alguna y sin siquiera acto formal de adjudicación, por eso le pagan la factura como "legítimo abono".

Los argumentos son inverosímiles, empezando por señalar que no dicen en ninguna parte por qué los servicios no los prestó la policía de la provincia, aun como adicionales; como hace por ejemplo en los partidos de fútbol o en el TC 2000.

Según dice el decreto, los proveedores del ramo (servicios de seguridad y vigilancia) "son escasos" (aunque haya empresas a patadas en el rubro), "no cuentan con una estructura de personal disponible demasiado amplia como para este tipo de eventos" (la policía tiene más de 23.000 efectivos), o bien "solicitaron sumas exorbitantes", razón por la cual y luego de "solicitar diferentes presupuestos" se decidieron por esta empresa.

Que -nos contó un pajarito- es exactamente la misma que contrataron para la fiesta de la cumbia santafesina en el hipódromo de Las Flores, a fines del año pasado: conocidos de la casa, digamos.

Lo raro de todo esto -en realidad, todo es raro- es que no sabemos cuanto cotizaron las otras empresas supuestamente buscadas que pidieron "sumas exorbitantes", como para saber que la elegida fue la más barata; porque el decreto nada dice al respecto.  

¿Habrán pedido realmente otros presupuestos, o es puro chamuyo y lo hicieron mentir al gobernador en el decreto?

LA OBRA PÚBLICA, EN SHOCK


Fue una promesa de campaña en el 2015, y abundan las menciones al respecto en los spots de la publicidad oficial del gobierno: estarían llevando adelante "el plan de infraestructura más ambicioso de la historia"; y la obra pública sería uno de los pilares de la reactivación económica.

A su vez, como han planteado metas de reducción del déficit fiscal a razón de un punto del PBI por año, la apuesta era ir reemplazando progresivamente la inversión del Estado en obras de infraestructura por la privada; a través del esquema de "participación pública privada". Es decir, el sistema aprobado por la Ley 27.328 y su decreto reglamentario 118 de éste año, que fueron analizados en detalle varias veces en éste blog: por ejemplo acá, acá, acá y acá.

Sin embargo, pese a que la ley y el decreto establecen leoninas concesiones y privilegios de todo tipo para las empresas e inversores privados que se acojan a ellos, a nueve meses de lanzado es un completo fracaso: vemos acá en La Política Online que en todo ese tiempo no se ha presentado ni un solo proyecto de obra de infraestructura amparado en el sistema. Entre otras razones, porque los "inversores" no aportarían fondos adicionales, sino que buscarían financiarse en el mercado interno con nuestro propio ahorro, lo cual se les torna muy dificultoso por el altísimo nivel de las tasas, alentado y favorecido por el Banco Central. 

Algo del fracaso se podía sospechar ya cuando en el caso de las "energías renovables" (en el que Macri habilitó por DNU el uso del sistema antes que lo aprobara el Congreso) el Estado decidió emitir deuda por 4500 millones de dólares para garantizarles a los inversionistas (como Joe Lewis, o Marcelo Mindlin, el "comprador" de IECSA a Calcaterra) el rescate de sus inversiones, si las cosas salían mal.

Ahora bien, de lo expuesto se infiere que de seguir así las cosas, o el gobierno desiste de cumplir con sus metas de bajar el déficit fiscal con esta herramienta (traspasar el peso de la inversión en infraestructura al sector privado), o sacrifica el "más ambicioso plan de obras públicas de la historia", para cumplir con las metas.

Pero ¿hay tal cosa actualmente, es decir qué está pasando con la ejecución presupuestaria de las partidas de obra pública? Veamos las propias cifras oficiales, con el cuadro de abajo sacado de la página del Ministerio de Hacienda con cifras del viernes pasado:



Como se puede ver, la partida "Bienes de Uso" que corresponde a los gastos de capital (lo que incluye a la obra pública, pero también a la compra de maquinaria y equipo) tiene una ejecución que apenas sobrepasa la mitad de lo presupuestado, transcurrido casi el 65 % del ejercicio, y más de diez puntos porcentuales por debajo del promedio de ejecución del gasto total del Estado nacional; y representa además apenas el 2,29 % del gasto devengado hasta el viernes pasado, por debajo incluso de su ya exigua participación en lo presupuestado que es del 2,74 %. Y 4,74 veces menos que lo gastado en pagos de intereses de la deuda. 

Además, mas de las dos terceras partes de lo gastado en ese rubro corresponde a obras viales, lo que supone que no solo no hay tal "plan histórico" de infraestructura, sino que además si lo que quieren es bajar sustancialmente el gasto público o el déficit fiscal (además de dejar de rebajar o eliminar impuestos, por supuesto), deberán podar otras partidas, como ya se dijo acá.

Las cifras no cambian sustancialmente si se alega que parte de la obra pública o inversión en infraestructura financiada por el Estado nacional se hace a través de "Transferencias", por ejemplo a las provincias: casi un 60 % de "Transferencias" son las prestaciones de la seguridad social que paga la ANSES (jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares), y buena parte del resto son los subsidios a las tarifas de los servicios públicos, las pensiones no contributivas y el financiamiento de todo el sistema universitario nacional.

Aun así, el Fondo Federal Solidario (o fondo soja) que se paga a través de "Transferencias" y se destina a las provincias para obras de infraestructura tuvo una ejecución aun menor, a la misma fecha: se había invertido apenas el 38,89 % de lo presupuestado, unos 13.763 millones de pesos sobre los 35.386 presupuestados; consecuencia de la decisión de los exportadores de retener la cosecha esperando mejores precios y una mayor devaluación del peso.

domingo, 27 de agosto de 2017

POLÉMICO: EMPRESARIO TEATRAL EMBISTE FEROZ CONTRA NUESTRO INSIGNE PRIMER MANDATARIO


HAY MUCHA AGITACIÓN


PAVÓN ELECTORAL


En las PASO del domingo 13 les fue mal a varios gobernadores opositores en todo el país, de todos los signos políticos, más o menos dentro del PJ, más o menos cercanos al kirchnerismo, o de partidos reducidos a un distrito como el Movimiento Popular Neuquino o el socialismo acá.  

En cada elección influyeron factores locales sin dudas (el caso Santa Cruz tal vez sea el ejemplo más emblemático), y tampoco puede explicarse la cuestión solamente por su relación con el gobierno nacional:gobierno nacional: cayeron en la volteada “dialoguistas” (Schiaretti, Weretilneck, Bertone, Lifschitz, Bordet), los "fluctuantes" (Das Neves) como los que mantenían distancia con la Casa Rosada, o confrontaban con ella (Verna, Rodríguez Saá). En ambos grupos también los hay que apostaron a “alambrar” sus respectivas provincias manteniéndose al margen de la disputa política nacional (Lifschitz), como si eso fuera posible.

A la hora de buscar un denominador común, habría que ver por el lado del afianzamiento electoral de “Cambiemos”, que está además vinculado a lo dicho acá: "Con todo y la importancia que se le puede asignar a la problemática del federalismo, en tiempos de despliegue salvaje de políticas neoliberales como los que vivimos (que amenazan empleo, salarios, consumo, derechos, protección social, tejido industrial y productivo), es una discusión -hoy por hoy- de segundo orden...". De allí que muchos planteos "federales" (los reclamos de fondos de Verna o Lifschitz, por ejemplo) no hayan servido para traccionar votos.

El dilema político primordial que está viviendo el país es otro, y el gobierno menos que nadie tiene interés en diluirlo: si antes rechazó las ofertas de pactos de gobernabilidad, ahora y puesto a imponer su proyecto aplastará disidentes, presionará timoratos e impondrá condiciones a los “amigables”. Y si no las aceptan, horca y cuchillo como Mitre después de Pavón: sumisión o exterminio, si alguno creyó ver la posibilidad de -por lo menos- una coexistencia pacífica, pronto se dará cuenta que estaba errado; y si no pregúntenle a Schiaretti.

Un avance tipo blitzkrieg sobre las provincias donde no gobiernan para acrecentar su poder institucional es consustancial con la naturaleza de su proyecto político y -sobre todo- con la formidable concentración de poder extra-institucional que lo respalda; por ende la pregunta que deberían hacerse los gobernadores es ¿por qué debería ser distinto el trato que se les dispensa a ellos que el que reciben del gobierno los sindicatos, trabajadores, jueces y fiscales y movimientos sociales hostiles o no integrados?

Mientras no se comprenda la naturaleza de la disputa y la magnitud de lo que está en juego, se dificultará la formación de eje comunes, y la prueba evidente es que el viejo mito de la “liga de gobernadores” nunca termina de cuajar; ni siquiera para conformar un polo de poder político alternativo al interior del propio peronismo, no hablemos ya para contribuir a la construcción de una alternativa opositora.

En el caso de los gobernadores peronistas, eso exige primero un profundo debate sobre el país al que aspiran (para separar aguas entre aquéllos que se sienten cómodos con el de Macri, como Urtubey o Schiaretti, y los que no); y así retomar la concepción original del peronismo como un movimiento-partido nacional, cuyo norte es gobernar el país; evitando confundir lo que es fusionar diferentes tradiciones políticas preexistentes (que es lo que hizo Perón en los orígenes de su movimiento) con un simple troquelado de pequeños apartados de poder comarcales, para negociar en mejores condiciones con el poder central.

La gravedad de la coyuntura y la magnitud del poder que tienen enfrente hace que esa simple estrategia defensista no pueda garantizar ni siquiera el cumplimiento de ese mínimo objetivo. Cuanto antes lo adviertan y obren en consecuencia, mejor para ellos.

sábado, 26 de agosto de 2017

"¡LA PROTESTA SOCIAL ES MÍA, MÍA!"

"TODOS UNIDOS TRIUNFAREMOS"


Antes de que se presentaran las candidaturas y arrancara la campaña para las PASO, decíamos acá que "...todo parecería indicar que desde el 2007 para acá en que dejó el gobierno, nunca el peronismo santafesino tuvo tan fáciles las cosas para ganar una elección como éste año (aclaremos: Cristina ganó en la provincia las dos veces que compitió por la presidencia); a condición claro está de acertar con la estrategia y los candidatos. La estrategia -al menos para nosotros- no puede ser otra que plantarse claramente como opositores del gobierno de Macri, un espacio vacante en la provincia, que alguien tiene que ocupar.".

Los números del 13 de agosto nos terminaron dando la razón, y de lo que pasó desde entonces en cuanto a los movimientos de la dirigencia del peronismo santafesino no hay prácticamente nada que reprochar: se lo fue a buscar a Ricardo Olivera para que reasuma al frente del partido, en reconocimiento a su labor para mantener la unidad de acción, y tratar de contener la mayor parte de los votos del peronismo.

Abundan los encuentros y las fotos llamando a cerrar filas para octubre, empezando por el que protagonizaron apenas horas después de la elección el "Chivo" Rossi y Alejandra Rodenas, su principal rival en la interna para diputados nacionales.

Siguieron luego los encuentros en Santa Fe y Rosario, con la presentación de las respectivas listas de concejales, y la presencia de todos los candidatos a diputados nacionales; donde estuvieron todos los que quisieron estar porque no hubo bolilla negra: no fue el que no quiso ir.

¿Somos todos iguales, pensamos todos lo mismo? No, por eso fuimos a internas (como lo resolvió el congreso del PJ) donde cada uno pudo decir lo suyo y concentrarse en el discurso que quiso dar, y la gente resolvió. Como debe ser.

Lo importante es que estemos todos de acuerdo en un punto esencial: plantarnos como la única y verdadera oposición, a Macri en la nación, al Frente Progresista en la provincia, y a Corral en la ciudad.

¿Hay algunos que se habían ido y volvieron? Problema de ellos, nosotros estuvimos siempre en el mismo lugar.

¿Vamos a seguir todos juntos hasta octubre, trabajando en conjunto para volver a ganar? Deberíamos, porque también para eso fuimos a internas. 

¿Hay algunos que se borraron en las PASO, acaso para no comprometerse con ningún sector interno? Si tienen ganas y voluntad de trabajar de acá a octubre para un nuevo triunfo del peronismo, bienvenidos: no hay razones para excluirlos, a menos que se autoexcluyan.

Por años se dijo (luego de las tres derrotas consecutivas en las elecciones a gobernador, ensayando todas las fórmulas y candidatos posibles) que el peronismo en Santa Fe tenía que volver a ser competitivo, y estar en condiciones de ganar una elección.

Las PASO demostraron que va por ese camino, y de allí para acá el macrismo, el socialismo en la provincia y Corral en la ciudad no han dejado de crear condiciones favorables para volverles a ganar: importación de porcinos y freno al biodiésel poniendo en riesgo puestos de trabajo, más despidos en la industria, tarifazos de agua, luz y gas, denuncias de corrupción montando con dineros públicos una red de punteros de la UCR; y podríamos seguir.

De modo que no hay excusas, y por el contrario sobran los incentivos; así que como se suele decir: aceite verde, y a la cancha.