LA FRASE

"HICIMOS MÁS DE 16.000 REFORMAS Y SERÍAN 16.002 SI LOS KUKAS Y ZURDOS TERRORISTAS NO NOS HUBIERAN CAGADO LA LEY DE TIERRAS Y LA DEL MANEJO DEL FUEGO." (JAVIER MILEI)
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domingo, 19 de abril de 2015

POR FIN MARIANO OH BURRO TRAE UNA BUENA NOTICIA


Aunque -claro está- tanto él como The Nation (que lo puso en tapa en título catástrofe) le dan una connotación negativa, apta para su lector promedio; que supone que todo adherente al kirchnerismo es un "choriplanero rentado", o que nadie puede acompañar al gobierno nacional, si no es a cambio de la correspondiente limosna o pitanza.

Por el contrario, y como bien sostiene acá Artemio, que se constate un fuerte aumento de la inversión social del Estado en los sectores más vulnerables es una excelente noticia que merece ser destacada; por contraste con aquéllos tiempos -que probablemente añoran Obarrio y buena parte de sus lectores- en los que esos sectores eran abandonados a la buena de Dios.

O se les sugería que esperaran que "la mano invisible del mercado" produjera mágicamente el crecimiento, y esa misma mano produjera -también mágicamente- el "derrame" que los sacara de la pobreza y la indigencia. Una fábula que bien sabemos es solo eso: un relato ficcional.

Y hablando de relato, el artículo se sustenta en una presunta investigación de una "Fundación Libertad y Progreso"; una monada de gente a la cual pueden conocer acá, insospechada de toda contaminación ideológica (?). 

Aportan también al formateo de cierta clientela cautiva y termocefálica los inevitables "expertos en políticas sociales", que van desde el OSO de la Universidad Católica de Puerto Madero a Daniel Arroyo, siempre enfrascados en debates sustanciales como "universalidad pero focalizada" aplicado a las políticas sociales; y todo ese sanateo habitual.

Como fuere, para darle autoridad al "estudio" se analizan las cifras de los presupuestos nacionales desde el 2012 para acá, y se habla genéricamente de "planes sociales", sin aportar el más mínimo dato o precisión respecto a que se considera tal; más allá de una muy vaga referencia al Progresar.

Con la misma orfandad se vuelcan también las cifras de la inversión estatal, dando pie a señalar lo mucho que se gasta (¡horror!), en una cifra que estiman provisoria porque de acá a las elecciones el gobierno (¡horror de los horrores!) incrementaría aun más la inversión en esos rubros, con el propósito (¡horribilísimo!) de ganarlas.

Ni siquiera se toman el trabajo de aclararnos si están hablando de "Transferencias" del Estado a favor de personas o sectores vulnerables permanentes u  ocasionales, sujetas o no al cumplimiento de determinados requisitos o condicionalidades para su percepción; que forman o no parte del complemento de los ingresos habituales de las personas u hogares: simplemente nos dicen (con exactitud de cifras que pretende darle seriedad a la cosa) que el Estado nacional reparte 18.244.436 "planes sociales" a través de programas gestionados por diferentes ministerios y la ANSES. 

Así como hace un par de días nos decían que uno de cada cuatro argentimos es pobre, nos dicen ahora que casi uno de cada dos, cobra "un plan social"; sin explicarnos que entienden por tal cosa. No hace falta hurgar mucho en las propias cifras que tiran para darse cuenta que son bastante chantas.

Por ejemplo sostiene la benemérita fundación que del total de los "planes señalados", 13.885.227 están a cargo de la ANSES, y otros 3.646.392 a cargo del Ministerio de Desarrollo Social de Alicia Kirchner; lo que supone que entre los dos distribuirían el 96,09 % del total de los "planes" indicados en el informe.

En éste último caso, de la información del propio Presupuesto nacional 2015 disponible en la web surge que el Ministerio paga 1.476.152 pensiones no contributivas (a la invalidez, vejez, madres de 7 hijos o más, y las otorgadas por legisladores o leyes especiales); que insumen el 76,29 % de su presupuesto total, por lo que son -por lejos- el rubro más relevante de sus gastos. Sin embargo aun así, están bastante lejos de los 3.646.392 "planes" que sostiene el informe que administra.

En el caso de la ANSES luce claro que el sanateo (o el extravío conceptual, que es peor) de estos estadígrafos de los "planes sociales" es bastante importante.

Porque el que podría caracterizarse como el "plan social" más importante -si uno no creyese que se trata de un derecho-, la AUH, cuenta a la fecha con 3.377.654 beneficiarios, y la Asignación por Embarazo Para Protección Social (que pasa a convertirse en AUH con el nacimiento), otros 164.906, mientras que el Progresar cuenta con 618.882 beneficiarios.

Es decir que entre los tres apenas superan los 4 millones de beneficiarios en todo el país y se cuentan entre los más relevantes "planes sociales" que gestiona la ANSES; pero aun así dejan sin explicar más de 9 millones de otros "planes" que esta buena gente contabiliza.

Tratando de explicar lo inexplicable o encontrar un sentido al sinsentido, lo único que podemos conjeturas es que los amigazos de la fundación incluyen -para llegar a tan estrambóticas cifras- entre los "planes sociales" a los 6.027.358 jubilaciones y pensiones que paga la ANSES mes a mes en todo el territorio nacional; incluyendo las de las Cajas provinciales transferidas a la nación, las de las leyes de inclusión previsional y las pensiones de guerra de los ex combatientes de Malvinas. A las que habría que sumar otras 450.000 aproximadamente de la última moratoria previsional.

Pero como ni siquiera así llegamos a las cifras que frutea el informe -y siempre en tren de suponer- inferimos que -puestos a sumar peras con manzanas- han incluido en el cálculo las asignaciones familiares que perciben los trabajadores en actividad formalizados hasta cierto nivel de ingresos mensuales, y los propios pasivos, que se perciben mes a mes (es decir las asignaciones por hijo, hijo discapacitado y cónyuge); y suman otros 4.794.404 beneficios. 

De ser ciertas nuestras conjeturas (el nivel de chantismo del informe habilita éstas y otras), repárese en que el mismo informe que constata el aumento del gasto estatal en estos rubros, apunta -con la opinión de los "expertos" que ha ido creciendo en paralelo la "discrecionalidad".

¿Qué discrecionalidad existe en el Progresar, la AUH, la asignación por embarazo, las asignaciones familiares, las jubilaciones o pensiones, sean o no contributivas?

En el caso del Ministerio de Educación -al cual se le adjudican 119.835 "planes sociales" sin precisar- el único modo de arribar a algo parecido a esa cifra es sumando todos los programas de becas estudiantiles; incluyendo las universitarias y de postgrado.

Júzguese entonces el caletre de estos personajes para opinar sobre "planes sociales", y su experticia en los asuntos de la pobreza.

miércoles, 26 de febrero de 2014

QUE EL SEDRONAR SE PONGA LAS PILAS Y HAGA ALGO POR LOS CONSUMIDORES DEL PACO INFORMATIVO DE MARIANO OBARRIO



Desde que se conoció la aceptación de Repsol al ofrecimiento del gobierno por la expropiación del 51 % de las acciones de YPF, todos los argumentos de la oposición (política, mediática, en las redes sociales) gira en torno a un exclusivo argumento: "Kicilkof dijo que no le iba a pagar un peso a Repsol, y ellos nos tenían que indemnizar; y se terminó bajando los calzones".

Justamente hablando de redes sociales, desde ayer que tratamos infructuosamente en Twitter que los que dicen que dijo eso, nos alcanzaran el link del video o el audio, o la nota de un diario o revista donde aparece diciéndolo. 

Fue en vano: uno (un periodista local, para ser más precisos) nos dijo (textual) "Está en todos lados". Pero los "todos lados" son ninguno, porque las pruebas de lo que Kicillof presuntamente dijo, siguen sin aparecer.

No transcribimos acá el intercambio en Twitter para que no pase vergüenza, y a lo mejor pierda algún anunciante.

Otro nos dijo: "búsquenlo ustedes, háganse cargo de lo que dicen" (textual, sin remate).

Por esa razón pusimos arriba el video completo de su exposición en el Congreso, para que se lo fumen y nos digan exactamente en que momento dice que había que pagarle nada a Repsol por la expropiación; porque nosotros no lo encontramos.

Y encima leyendo a Federico Bernal en Tiempo Argentino, nos encontramos con que en realidad el origen de la fábula es ésta columna de Mariano Obarrio (sí, el mismo desmentido hace poco por el Papa), firmada días después del paso de Kicillof por el Congreso. 

De la que extractamos las partes más relevante:


Vemos entonces que lo de "no pagarle nada a Repsol" atribuido a Kicilfof surge en realidad de una supuesta conversación entre él y Cristina en Olivos; que Mariano Obarrio escuchó escondido detrás de las cortinas.

Confirmada luego a Obarrio por "altas fuentes del gobierno" que por supuesto, no identifica.

Ese es el origen de la fabula, que desde entonces empezó a rodar.

Que incluía hablar de "confiscación" de YPF, y asegurar que el decreto de intervención de la empresa (el que permitió que Galuccio se pusiera al frente hace ya dos años) sería impugnado por Repsol en la justicia; con lo cual sorprende como el entrerriano estuvo estos dos años sentado en su sillón.

Lo real y lo concreto es que la crítica parte de una falsedad para encubrir un hecho concreto: Repsol demandó a la Argentina en 31 juicios (algunos ya desestimados al momento de firmar el acuerdo) y el monto acumulado de las demandas era de 18.800 millones de dólares.

Y terminó aceptando cobrar 5000 millones (menos de la tercera parte), en bonos, algunos de los cuáles vencen en el 2033. Lo demás es puro cuento.

Y el operativo "Kicillof dijo" (en realidad Mariano Obarrio dice que dijo) apunta a enmascarar eso.

Lo llamativo es como hay gente que no sólo lo repite como verdad revelada, sino hasta (nos ha pasado en Twitter) jura haberlo escuchado del propio Kicillof; así como hay quienes juran y recontrajuran haberla escuchado a la mismísima Cristina decir por cadena nacional que se podía vivir con seis pesos por día.

viernes, 7 de febrero de 2014

OBARRIO PARA TODOS


Los lectores de Nestornautas habrán advertido que, desde comenzó el culebrón del ingreso de Tinelli al "Fútbol Para Todos" ignoramos el tema, porque hasta ahora lo que hubo y hay son -mayormente- versiones, que además cambiaban día a día; incluso hora tras hora.

Y porque siempre tuvimos en claro que el objetivo central del FPT era que la gente común pudiera acceder en forma gratis a ver el fútbol desde su casa; sin necesidad de ir a un bar, comprar un decodificador o pagar un plus en el cable.

En tanto eso estuviera garantizado (y todo indica que seguirá siendo así desde hoy, cuando vuelva a rodar la pelotita), los demás aspectos son secundarios; como por ejemplo quien tiene a su cargo la parte técnica de las transmisiones.

¿O acaso alguien se preocupó hasta hoy por saber quiénes la hacían, o sabe que es "La Corte", la productora que tenía (¿tiene aún?) a su cargo ese aspecto del programa?

Lo otro que nos preocupaba especialmente era la suerte del compañero Javier Vicente, a quien tuvimos el gusto de recibir acá en Santa Fe hace un tiempo; un tipazo como persona que no se merecía ser dejado de lado de un proyecto al cual le puso el cuerpo desde el primer momento. 

Temíamos que le pasara lo mismo que a Moreno: que en función de vaya uno a saber que criterio de "corrección política" se dejara afuera a alguien que se había jugado por el proyecto.

Como todo parece indicar (porque el mismo Javier lo confirmó en su cuenta de Twitter hace unas horas) que seguirá siendo parte del FPT, y encima nos sacamos de encima al impresentable de Araujo, mucho más no se puede pedir.

Dicho esto, vamos a la imagen de apertura, que corresponde a esta nota de Mariano Obarrio en La Nación de hoy en la que -tal su habitual costumbre- presume de tener la posta de lo que pasa en el gobierno, y te cuenta con lujo de detalles cosas que nunca pudo anticipar, porque sanatea.

Nos dice hoy el bueno de Obarrio que fue Cristina la que le pidió a Grondona que lo sacara a Tinelli del manejo del Fútbol Para Todos; y que el gobierno le paga a la AFA 1700 millones de pesos por años, por los derechos de televisación de los partidos.

Lo raro es que el día anterior el propio Obarrio decía que Cristina aprobada la inclusión de Tinelli en el proyecto, que había intercedido a favor de él en las disputas internas en el gobierno por el manejo del FPT, y que lo había llamado al propio Tinelli para convencerlo de que se quedara; como podemos ver acá:


Y en el mismo diario (La Nación), del mismo día (ayer) nos decían que el aporte del gobierno a la AFA por los derechos de televisación eran 825 millones de pesos, o sea menos de la mitad de lo que dice el "súper bien informado" Mariano Obarrio:


A cualquiera de los dos (Obarrio o Casar González) les hubiera bastado hacer lo que hicimos nosotros (consultar el Presupuesto nacional) para saber exactamente cuanto le paga el Estado a la AFA por los derechos de televisación del fútbol, que no es ni una cifra ni la otra.

Pero claro, eso sería hacer periodismo; y a cierta gente le cuesta un poco cambiar de profesión.

miércoles, 9 de octubre de 2013

PELIGRO CHINO


Diez años de kirchnerismo gobernando el país, en tres presidencias consecutivas; durante las cuáles el Secretario Legal y Técnico de la presidencia fue el mismo: el "Chino" Carlos Zannini.

El tipo que todos los días redactaba lo que firmaba Néstor, y lo que firma Cristina; y que controla todos y cada uno de los papeles que otros le llevan para firmar al presidente.

El mismo tipo que acompañó a Néstor en Santa Cruz desde 1984, cumpliendo más o menos los mismos roles en la intendencia de Río Gallegos, en el gobierno provincial y en la Legislatura.

Y ahora los que siempre presumen de tener la posta lo descubren; y descubren que todo pasa por su despacho.

Un verdadero peligro chino, ciertos periodistas.   

viernes, 20 de septiembre de 2013

OBARRIO, EL EXPERTO EN ABRIR PUERTAS


Mariano Obarrio es un conocido de éste blog, del que destacamos siempre lo mismo: mientras presume siempre de tener altísimas y calificadísimas fuentes dentro del gobierno que le anticipan en exclusiva los movimientos de Cristina, nunca pega una: a la hora de las medidas que el gobierno efectivamente toma, Mariano Obarrio se entera por los diarios, siempre que no lea sólo La Nación.

Pero lo de esta nota de la edición de hoy a la que corresponde la imagen de apertura, ya supera todos los límites del berretismo periodístico.

Perfectamente conocedor de que el tema Chevron iba a ser lo primero que le preguntarían apenas pisara suelo argentino, Rafael Correa se apresuró a cortar de cuajo cualquier especulación política: les dijo a los medios -casi al pie de la escalera del avión- "tomen nota, confiamos plenamente en Cristina":


  
Pero si verdaderamente querés saber lo que piensa Correa, no te quedés con sus declaraciones: leélo a Mariano Obarrio.

Que nos cuenta que tuvo acceso a fuentes calificadas ("un funcionario del gobierno") que le confirman que a puertas cerradas, Correa se quejó por el caso Chevron.

O sea: el presidente de Ecuador evita dar pábulo para un incidente diplomático entre los dos países, con declaraciones públicas que obviamente son un alivio para el gobierno argentino (no se podía esperar otra cosa de él, por la relación que ha establecido con la Argentina en los tiempos kirchneristas).

Y Obarrio quiere que creamos que un funcionario del gobierno le va a decir a él que no es así, que está recaliente con el gobierno argentino, para que él lo publique en La Nación.

Un verdadero papelón, que debería estudiarse en las academias de periodismo como un ejemplo de lo que no se debe hacer. 

Y si quieren más material de estudio, acá Bonelli en Clarín aporta sus contactos privilegiados con funcionarios que no le atenderían nunca el teléfono.

Lo que sí Mariano Obarrio es un experto en abrir puertas, si no para meterse en reuniones reservadas, por lo menos para salir pateándolas de una conferencia de prensa en la que lo pusieron en evidencia como el chanta que es; como le pasó con Randazzo y el escrutinio de las PASO del 2011.

jueves, 8 de agosto de 2013

¿PARA LOS CACEROLOS HAY MUERTES ÚTILES?


Sobre el cacerolito de ésta noche,  leemos: "Los blogueros de las redes sociales confirmaron ayer que realizarán hoy a partir de las 19 la protesta callejera nacional contra el gobierno de Cristina Kirchner, denominada 8-A, pese a la tragedia de Rosario y a que la Presidenta viajó a esa ciudad, y explicaron que muchos familiares de víctimas, programadores y administradores de redes rosarinos pidieron hacer el cacerolazo y agregar a la lista de reclamos la consigna de "no más muertes inútiles".

"La marcha se hará de todas maneras. Precisamente la protesta es por la indignación y una de las consignas que teníamos, además de la corrupción, la inflación y la inseguridad, es la necesidad de terminar con las muertes inútiles", dijo a LA NACION un administrador del sitio El Cipayo. "Muchos familiares de víctimas y la gente de las redes de Rosario pidieron hacerla", afirmó.
Desde las redes sociales vincularon la tragedia de Rosario con la falta de previsión gubernamental, más allá de que las regulaciones urbanas y edilicias para evitar explosiones y derrumbes como los de Rosario no sean responsabilidad del gobierno nacional. "

A esta altura de los acontecimientos, las motivaciones, las metodologías y los propósitos de los cacerolos ya no engañan a nadie, ni siquiera a ellos mismos.

A tres días del día en que podrán ejercer (como todos) sus derechos ciudadanos para expresarse organizan su movida (preparada de un modo concienzudo, en una notable muestra de espontaneidad organizada) contra el gobierno nacional.

Los principales organizadores (eso que dicen que no existen, porque el movimiento es espontáneo) ya tienen cada vez menos tapujos en recibir plata de donde venga para organizar la movida (sea de la SRA, el "Momo" Venegas o la CGT de Moyano, ver acá al Pibe); e incluso en sumarse a las listas de algunos sectores de la oposición; lo que no nos parece reprochable: lo reprochable es la hipocresía de mostrarse como simples ciudadanos indignados.

Y hablando de listas y elecciones: la tragedia de Rosario provocó un saludable gesto de madurez de casi toda la dirigencia política de suspender las actividades de campaña, y mostró el trabajo coordinado del Estado nacional, la provincia y el municipio (de diferentes colores políticos, duramente enfrentados hasta el día anterior) para socorrer a las víctimas e intentar mitigar las consecuencias de la explosión.

Además de la solidaridad (esta sí espontánea) de la gente común que se acercó a dar una mano, fuera para donar sangre o para colaborar como rescatista: muestras concretas que parecen desmentir la famosa grieta social de la que hablaba Lanata en los Martín Fierro.

Nadie (o casi nadie) intentó capitalizar políticamente la tragedia, ni echar culpas o responsabilidades en el adversario político (al menos hasta ahora), y eso es un signo de madurez.

Pero los cacerolos (público fiel de Lanata si los hay) parecen ignorar o menospreciar eso, y nos dicen que insistirán en su protesta porque quieren evitar "más muertes inútiles"; y nos aclara Obarrio que las muertes de Rosario no son responsabilidad de Cristina (que suerte, porque ya estábamos suponiendo que, a la larga o a la corta, se las iban a cargar), pero sí de la falta de regulaciones y controles estatales adecuados.

Con lo cual (y sin tomar partido por ninguna hipótesis que explique la explosión, porque no es ése el punto al que queremos ir) no cabe sino concluir que el problema de los cacerolos parece que es con un gobierno; pero en realidad es con la política, los políticos y el Estado.

Así como también queda claro (como dijimos ayer en Twitter y como lo dice acá Gerardo) que no hay poronga que les venga bien: si Cristina no se hacía presente en el lugar de la tragedia, era una fría e insensible al dolor ajeno, si va, es una especuladora que trata de sacar rédito político, sin respetar el dolor de los familiares de las víctimas; y se solazan contando que alguno la puteó, o le tiraron un botellazo.

Pero eso sí: después piden concordia y terminar con el clima de crispación.

Y nos dicen que en realidad lo que pasó en Rosario los refuerza en su determinación de hacer la protesta (que es "por la indignación", notable programa político) porque les permite agregar una consigna más a las de la movilización (que es con temario abierto, parece): "no más muertes inútiles".

Lo que supondría (por un principio de lógica elemental) que para ésta gente hay muertes que son útiles.

Lo que no queda muy en claro es para qué.     

sábado, 13 de octubre de 2012

AHORA RESULTA QUE NO ERA POR EL HERMANO DE NILDA GARRÉ


No fue hace un año, sino apenas el jueves, cuando nos decían en tapa que el conflicto en la Prefectura y la Gendarmería se había desactivado con la renuncia del hermano de Nilda Garré a su cargo en el Ministerio de Seguridad.    

Tardaron apenas dos días en evaluar que otro elemento combustible tenían a la mano, que tuviera el mismo potencial inflamable que un cuasi motín de las fuerzas de seguridad, y llegaron a la conclusión que mucho no había.

Entonces lo ponen a Mariano Obarrio (el experto en las primicias del día después de que la noticia es conocida por todo el mundo), a decir en ésta nota que la Gendarmería y la Prefectura volvieron a sus puestos y cuarteles por la promesa del gobierno de nuevos aumentos de sueldos, pero como ésta no se cumpliría, en cualquier momento el conflicto puede volver, y el polvorín por fin estallar.

Y por si fuera poco, sabedores quizás del coeficiente intelectual promedio de los cacerolos lectores de La Nación (al fin y al cabo, desilusionados con los prefectos y gendarmes porque abortaron la chirinada), el editor (¿Escribano?) les explica lo que deben entender de la nota: 


Sencillito, para que casi hasta una señora gorda del barrio Norte lo pueda entender: juntás en una misma oración "gobierno", "látigo", "sanciones" y un par de cuestiones sobre cuanto debe ser el sueldo de un gendarme y ya está: si no tenés otro fragote en marcha (con el eventual apoyo de las FFAA), al menos te tiene que alcanzar para avivar el fuego del cacerolazo del 8N.

Que como  bien sabemos no es por el dólar, sino por la dignidad salarial de los gendarmes y prefectos; y así fue siempre, desde el principio.

lunes, 6 de agosto de 2012

AY, OBARRIO


Hace poco decíamos que el hombre venía pidiendo pistas para hacerse acreedor las negritas de Nestornautas en sus columnas; pero destacábamos otro elemento: lo tremendamente berretas que son, mientras presume siempre de tener altísimas y calificadísimas fuentes dentro del gobierno que le anticipan en exclusiva los movimientos de Cristina, nunca pega una: a la hora de las medidas que el gobierno efectivamente toma, Mariano Obarrio se entera por los diarios, siempre que no lea sólo La Nación.

Y ésta columna de hoy no es la excepción: ahora resulta que el sagaz de Obarrio descubrió de golpe que, después de pagar el Boden 2012, el año que viene será menos complicado para el gobierno desde el punto de vista financiero porque tendrá menos vencimientos de deuda, impresionante; le encontró el agujero al mate.

Y aunque no fue en el primer intento, hay que anotarle el mérito: parece que habría ido al Ministerio de Economía y consultó el cronograma de los vencimientos de la deuda externa, que está fijado desde el año 2005, cuando se hizo el primer canje y reestructuración durante el gobierno de Kirchner.

Lo que se dice un acceso a información privilegiada y confidencial.

Pero Obarrio fue por más, y desentrañó (mediante sus fuentes confidenciales en el riñón mismo del poder) el principal propósito del kirchnerismo: tomar medidas que impacten en el electorado, para poder ganar las elecciones del año que viene, conservar la mayoría en el Congreso y -eventualmente- impulsar la reforma de la Constitución para que Cristina tenga la posibilidad de acceder a otro mandato.

Im-presionante; además de sorprendente, algo nunca visto: que una fuerza política que gobierna, piense en como hacer para ganar las elecciones que tiene por delante, y permanecer en el poder.

Ojo, tampoco crean que acertar eso era tan fácil: hay que tener las calificadísimas fuentes que tiene Obarrio dentro del gobierno (que si verdaderamente existen, se deben estar cagando de risa mal), y (esto es el detalle más importante) no tienen que estar en el gobierno los radicales, que creen en la necesidad de la alternancia.

Tanto creen, que siempre se van antes de que se les termine el mandato, pero acá el tema es otro, y es el famoso asunto del 82 % móvil; que es el que demuestra que Obarrio frutea, y mal.

Todos los demás asuntos (la suba del mínimo no imponible de Ganancias, el reajuste de la AUH, la cuestión de las obras sociales) están en la agenda hace rato, y es claro que -más tarde o más temprano- el gobierno los terminará impulsando cuando las cuentas públicas le permitan hacerlo: hasta ahí Obarrio sigue en su especialidad, ser un profeta de obviedades.

En cambio la cuestión del 82 % móvil metida ahí en el medio da para reírse: pensar que el gobierno impulse esa medida (que tendría un costo fiscal inmenso) sólo para llegar a las elecciones y después se desentienda de como pagarlo de ahí en más (o sea: todo el resto de éste mandato de Cristina, y otro eventual mandato más, reforma constitucional mediante) es un disparate que sólo puede caber en la cabeza de Mariano Obarrio.

Y el otro detalle que marca a las claras el nivel de estupidez de la columna (en general y en éste punto en particular) es cuando dice que, aunque se impusiera el 82 % móvil para los jubilados, la mejora se licuaría en meses por efecto de la inflación.

Primero porque si se pudiera llevar a todas las jubilaciones al 82 % móvil de lo que perciben los trabajadores en actividad, el aumento en los haberes estaría bastante por encima de la inflación (porque además hay que considerar los aumentos que ya dio el gobierno por la ley de movilidad); y segundo porque parece que -si la medida la impulsara el gobierno- sería medio como al pedo o inútil, de acuerdo a la puntualización de Obarrio.

Si es así (y se desprende de lo que dice Obarrio que él piensa que sí), no se entiende como la oposición impulsó esa misma medida en el 2010 sin definir ninguna fuente de financiamiento para costear el gasto que implicaría, lo que obligaría al Estado a emitir moneda para cumplirla, aumentando en consecuencia (según la línea de razonamiento de Obarrio) la inflación y la "licuación" del beneficio.

Y menos aun se entiende por qué entonces los medios hegemónicos (entre ellos, La Nación) apoyaron la medida cuando el "Grupo A" la impulsó en el Congreso, y hasta hoy la siguen reclamando, cuando piden que se resuelven los juicios que afronta la ANSES por reajuste de haberes (de hecho, la columna de Obarrio de hoy dice que el gobierno estudia adoptar la medida "por la presión judicial").

A menos que Obarrio nos esté diciendo de un modo sutil (como para que no se den cuenta en el diario donde escribe, y no lo reten) que Cristina tuvo toda la razón del mundo cuando lo vetó en el año 2010.

viernes, 13 de julio de 2012

MARIANO OBARRIO VIENE PIDIENDO PISTA PARA LAS NEGRITAS DE NESTORNAUTAS


Aun para los cada vez más rebajados estandards de calidad periodística de La Nación es sorprendente que un periodismo tan berreta como el de Mariano Obarrio exprese una de las principales plumas que cubren la actualidad política y económica nacional en la tribuna de doctrina.

Y que lo haga como un hombre con acceso privilegiado a ciertas fuentes estratégicamente ubicadas en las altas esferas del poder, de las que extraería supuesta información confidencial, reservada y de altísimo voltaje.

Claro que uno lee las notas, de lo que hablan, y se encuentra poco menos que con una de las inverosímiles columnas de Majul: de hecho, los ya famosos dos caminos que exploraría  el kirchnerismo para tratar con Scioli y la crisis bonaerense fueron anticipados ayer por el hombre rata, en la columna que analizamos acá.

Y aun queda la duda sobre cual es el grado de participación que tiene Obarrio en la composición de la presentación de la nota para la edición digital; porque plantearle al lector que, para comprender cabalmente lo que pasa en la provincia de Buenos Aires, deba leer las notas que LN levanta de los diarios españoles y muestran como se enojaron los gallegos por la alusión de Cristina al ya famoso pelado ministro de Economía de Rajoy.

O que sea relevante y decisivo para eso saber cuantas veces en lo que va del año usó la cadena nacional (destacado al final, con un título que bien podría ser de Crónica), o mostrar una foto en la que se la ve de joda con las bailarinas de una comparsa: muy berreta todo, como para reforzar la idea de que el país está en manos de una rayada, y a partir de allí, es razonable suponer que se pelee con cualquiera, por cualquier cosa; incluyendo por supuesto a Scioli, que sería más bueno que Lassie.

Porque si entramos al análisis del caso bonaerense la propia nota de Obarrio da para reírse del autor: resulta que el gobierno nacional querría asfixiar financieramente al motonauta no aceptando la liquidación anticipada de los BOGAR 18, pero en el mismo párrafo aparece un presunto funcionario sciolista reconociendo que no le encuentran la vuelta a la liquidación de los títulos, porque son complicadísimos: si la fuente existe, Obarrio es un nabo, y si la inventó, está para que lo internen, porque se desmiente a sí mismo.

Como bien explicaba el Ingeniero acá, los bonos garantizan el pago de deudas contraídas con anterioridad por la provincia justamente con la Nación, y por ende si esos bonos se liquidan, la deuda queda sin garantía de cobro: pretender que además los compre la Nación (por caso la ANSES, como se mencionó) es un disparate supremo: el Estado nacional compraría su propia acreencia.

Del disparate dicho por Scioli en su funambulesca conferencia de prensa de días pasados, Obarrio hace una estrategia viable para salir de la crisis, obstruida deliberadamente por el gobierno nacional para asfixiarlo.

Pero además en la propia columna y renglones más abajo, reconoce Obarrio que antes Scioli intentó resolver los problemas financieros de la provincia endeudándose, pero no lo logró porque le cobrarían tasas altísimas; y que decir del famoso asunto de la adhesión a la ley de emergencia: la ley que lo dispone no estaría vigente desde el 2002, sino que Mariotto "lo sostiene", y de puro empacado nomás, se niega a volverla a aprobar en la Legislatura (él solito, los senadores no cuentan al parecer).


Se sorprende Obarrio de que Cristina ayer -al inaugurar Tecnópolis- sólo hablase de ciencia y tecnología, y nada dijera de la crisis bonaerense: por supuesto que si hablaba, hoy estaría destacando lo contrario, como un ejemplo del descuelgue presidencial, o su tirria contra Scioli.

En éste contexto de berretadas periodísticas copiando y pegando sin ton ni son, pretende Obarrio que creamos que el gobierno estaría considerando o analizando una decisión tan trascendente como intervenir la provincia más grande de la Argentina (y por decreto, aun estando el Congreso en sesiones), Zanini se lo habría propuesto a Cristina y ella se negó, y todo esto se lo contaron a él, sus calificadas fuentes del gobierno.

Fuentes que nunca le cuentan (para que las anticipe) las decisiones que el gobierno verdaderamente toma, como los préstamos para vivienda, la rescisión del contrato con la empresa que controla la tarjeta SUBE, o las normas para obligar a los bancos a prestar a las empresas.

Pero que en cambio le cuentan en detalle las estrategias políticas del kirchnerismo para desgastarlo a Scioli, y hasta obligarlo a renunciar, así él las va haciendo públicas en La Nación en diez o quince oportunidades.

Y que resulta que son las mismas que ayer tiró Majul en su columna, todo un certificado de seriedad periodística.

En fin, en la redacción de Nestornautas estamos considerando seriamente la posibilidad de empezar a ponerle las negritas también a las columnas de Mariano Obarrio, como en su momento hicimos con las de Oviedo.

A este paso, vamos a tener que ponerle negritas a la edición completa de La Nación, hasta los avisos.

Esto con Mariano Grondona no pasaba.