LA FRASE

"SI EL GOBIERNO NO BAJA LA PRESIÓN TRIBUTARIA, NOS VEREMOS OBLIGADOS A SEGUIR EVADIENDO Y FUGANDO LA PLATA DEL PAÍS, Y EN UN PAR DE AÑOS ESTAREMOS PIDIENDO OTRO BLANQUEO DE CAPITALES." (MIGUEL ACEVEDO)

martes, 31 de julio de 2012

¿Y DE QUÉ SE DISFRAZAN SI SE CAE EL NEGOCIO...?


...si la operación se cae porque el gobierno no la autoriza en el marco de las normas de desmonopolización de la ley de medios, como se advertía acá?  

Como el mismo diario La Nación, que hoy se mandó éste editorial, con un impactante título como podemos ver:


O Clarinete, que no tiene más remedio que destacar (¿gozando a Hadad por el fracaso del negocio tal vez?) que la operación no se puede hacer si no la autoriza la AFSCA, de acuerdo "a la llamada ley de medios" (?):


Si la venta de los medios de Hadad a Cristóbal López se cae porque el gobierno (a través de la AFSCA) no la aprueba porque vulneraría la ley de medios, se les va a hacer un poco más difícil seguir sosteniendo que se trató simplemente de una ley a medida para joderle la vida a Clarín; aunque ese argumento sea un poco pavote: ¿cómo democratizás las comunicaciones sin afectar primordialmente los intereses del principal oligopolio mediático?

MIRADAS SOBRE LA TV DIGITAL


Interesante nota en La Nación de ayer sobre el avance de la TV digital en todo el país; por tratarse de la tribuna de doctrina, es valorable el esfuerzo por reflejar el tema en toda su dimensión y sin preconceptos; lo cual no implica que lo logren plenamente claro, pero no deja de ser interesante en momentos de feroz ofensiva mediática contra el gobierno nacional, incluso desde el propio diario.

Lo que nosotros capturamos en la imagen son los testimonios que nos parecieron más relevantes, porque al mismo tiempo van más allá del tema en sí de la TV digital, y reflejan bastante las diferentes percepciones que hay alrededor de ciertas políticas impulsadas por el kirchnerismo todos estos años; y que en buena medida explican los resultados electorales del 2007 y el 2011.

Algo que los propios kirchneristas solemos perder de vista a veces, cuando nos zambullimos de cabeza a confrontar con el discurso mediático dominante para desmontarlo o refutarlo, pero colocándolo en un lugar central cuando por fuera de esa disputa, hay un mundo "real" donde la política -para bien o para mal- despliega sus efectos.

Como en éste caso, con el Estado tomando decididamente la delantera en un tema que tiene que ver con la tecnología y el mundo que se viene (tanto, que ya está entre nosotros), y como impacta en la vida cotidiana de la gente.

En ese sentido, los testimonios que aporta el artículo de los usuarios de la TV digital (al fin y al cabo, los destinatarios de la política en éste caso) son reveladores: valoran los contenidos en términos de su propia experiencia laboral o forma de ganarse la vida, tanto como el hecho de que el servicio sea gratuito en un mercado comunicacional dominado por los negocios; aspectos valorados por encima incluso del análisis puntual de los contenidos concretos a los que se accede (la crítica que hay al respecto parte de "la academia", digamos).

Y un dato no menor, pero central en todo el proceso de despliegue de la TV digital en el país: la mirada desde el interior de lo que se espera de un consumo cultural generalizado y relevante -como la televisión-, pero que además ha homogeneizado por años las pautas culturales argentinas con las porteñas, en mucha mayor medida que ningún otro.

Síntomas de un cambio interesante para analizar, y de una decisión correctamente tomada y mejor implementada; una prueba de la recomposición de las capacidades estatales de gestión.

Como sea, demasiados elementos de interés para puntualizar, como para que la dirigencia política opositora (en éste caso representada por la opinión de Margarita Stolbizer) no demuestre ser capaz de abandonar el código binario de rechazo reflejo y automático a todo lo que provenga del gobierno, o de buscarle la quinta pata al gato con el recurso del "motivacionismo": en todo lo que hace el kirchnerismo, aunque sea algo en apariencia positivo, hay un motivo ruin y perverso oculto.

Que en éste caso sería -según Stolbizer- utilizar un formato comunicacional tecnológicamente más moderno (¡horror!: el Estado a la vanguardia de algo) para "destruir el mercado de las comunicaciones/telecomunicaciones que tienen asiento a través de servicios de suscripción".

Notable progresismo el de ésta chica: la defensa a ultranza de los negocios privados en la comunicación (Clarín bah, y la colita de otros operadores de cable, como Vila-Manzano), negación de la idea de un Estado moderno e inteligente, menosprecio de la opinión de los beneficiarios directos de una política pública, en éste caso la TV digital, o de la accesibilidad de vastos sectores de la población a consumos culturales, gratuitos y en plataformas compatibles con los mayores avances tecnológicos.  

Si bien se lo mira, el caso no deja de proporcionar en pequeño una explicación (no la única, desde luego) de como les fue a oficialismo y oposición en las elecciones del año pasado.

EL PROFESOR ROMERO, UN DISCÍPULO DE MAJUL Y NO DE LOS MÁS AVENTAJADOS


En un punto está bueno que ésta columna de Romero en La Nación de hoy se salga del lugar común de la corrección política de rescatar la figura de Evita aun por parte de sectores claramente gorilas, que la ensalzan en público pero la siguen odiando en privado.

Y está bueno porque termina siendo más respetuoso de lo que fue Eva Perón, una figura política profunda y visceral en sus amores y -sobro todo- en sus odios; alguien poco afecta a las medias tintas y las ambigüedades: casi que los peronistas preferimos que el gorilaje diga de Evita lo que realmente piensa, a que finja respetarla porque la potencia de su figura ha trascendido las épocas, las fronteras y el propio marco del peronismo, y atacarla cuesta caro, porque coloca en lugares incómodos.

Sin embargo son otros los aspectos de la columna de Romero los que nos interesa destacar, como el principio que vemos en la imagen que encabeza el post; y que perfectamente podría hacer que la lectura del texto se detenga allí, porque el tributo que el autor rinde a los lugares comunes del discurso de los medios hegemónicos (que parece así casi como imprescindible para que le abran un lugar en sus páginas) lo desmerece intelectualmente, de un modo tal que nos permite dudar del resto del contenido.

Romero (al mejor estilo Majul, pero sin la gracia de Luisito) apila en una docena de renglones todas las descalificaciones archisabidas de la derecha argentina contra la juventud argentina que se decidió a participar en política estos últimos años, y hacerlo en las filas del kirchnerismo: todos son La Cámpora y La Cámpora son todos, todos son rentados a sueldo del Estado y lo que hacen lo hacen sólo por guita, lo que hacen es ser simplemente la claque aplaudidora de los discursos presidenciales, o forman parte de la red de blogueros financiados por el gobierno para defenderlo en las redes sociales.

No hay posibilidad de que exista vocación política, compromiso militante, adhesión a una causa; ni siquiera se puso a indagar el profesor Romero (urgido por pagar el tributo conceptual al discurso dominante) en que medida son justo esas razones (que él se niega siquiera a considerar) las que hacen que muchos jóvenes de hoy (como pasó también en los 70', por que no) se sientan convocados, expresados e inspirados por alguien como Evita.

Tanta asombrosa falta de capacidad de percepción de un fenómeno contemporáneo (la participación juvenil en política, su incorporación masiva al kirchnerismo), con una visión obstruída por los prejuicios, proyecta dudas sobre las verdaderas calidades del historiador; que antes que un coleccionista de documentos, debe ser un agudo observador de los procesos sociales y políticos, comenzando por aquéllos que tiene al alcance de la mano, porque le son contemporáneos.    

Dudas que se confirman cuando -superando la reacción de interrumpir la lectura que genera el prefacio- se avanza en la lectura del artículo, y se llega a párrafos como éste:     


El distingo que Romero introduce entre las políticas "universalistas" del Estado de Bienestar, y el asistencialismo focalizado de la acción de Evita puede tener algún interés teórico, pero no parece ser demasiado relevante en la comprensión del peronismo en general, y de Eva Perón en particular: de hecho, el cariño popular y el odio oligárquico que despertó no distinguieron tan sutiles matices, y ambas dimensiones coexisten hoy y coexistirán, porque pretenden dar respuestas distintas a una sociedad dual y fragmentada.

Pero obsérvese que el hecho (hoy incontrovertible, por años anatemizado como demagogia barata) de los avances sociales plasmados por la experiencia peronista en la Argentina son en cierto modo "universalizados" en parangón con experiencia contemporáneas de aquél primer peronismo: Perón hizo lo que hizo exclusivamente porque estaba en el clima de época, y no hizo más que sumarse a él.

Lo que implica por un lado restarle méritos al potencial político transformador del peronismo (y en consecuencia a las resistencias que tuvo que vencer para consagra ciertos derechos o avances), y por el otro trazar un puente invisible con el menemismo de los 90': el peronismo sería una especie de materia gelatinosa sin proyecto político definido, que navega siempre a favor de la corriente, y será estatista o privatista, progresista o conservador, según los vientos dominantes en cada época.

La otra idea (exenta de mayores pruebas, hecho quizás disculpable en parte por ser una columna en un diario y no un texto académico) de que la Fundación Eva Perón dispuso de ingentes recursos de los que no rindió cuentas, tiene por objeto descalificar su labor sembrando la sospecha de la corrupción, como el verdadero móvil de su acción; o el que en todo caso matiza los efectos benéficos de la labor que emprendió Evita.

La ayuda social directa que Evita canalizaba no llegaba a todos, como dice Romero, pero sí llegaba a los que verdaderamente la necesitaban; por lo que juzgar eso desde el prisma de un Estado de Bienestar ideal que debía automatizar beneficios sin molestas mediaciones políticas, es entender bien poco de lo que pasaba en la Argentina de los 40' y 50'.

Como también lo es desconocer (o quitarle importancia) la gravitación que tuvo la labor de Evita y la Fundación en otros aspectos no vinculados a la acción social directa, a través de los hogares de tránsito para madres solteras, los hogares infantiles, las escuelas, hospitales, las escuelas de enfermería, los costureros comunitarios y tantas otras iniciativas tendientes a promover la organización de los humildes, su capacitación, sus derechos; más allá de la dádiva puntual, en la que incluso también está presente la idea de la dignificación social (que los chicos recibieran juguetes en Navidad, por ejemplo); aunque quizás de un modo que las anteojeras ideológicas del profesor Romero le impiden ver.

Anteojeras que terminan de aflorar cuando recurre a otro lugar común (en éste caso de más larga data que los majulismos del principio de la nota, tanto que se remonta por lo menos a FélixLuna), que es el de caracterizar al peronismo como una fiesta irresponsable de dispendio de recursos, que terminaron pagando los gobiernos posteriores, y los sectores sociales que no la disfrutaron.

¿No sabe acaso el profesor Romero que los gobiernos que sucedieron a Perón -fruto de la fuerza y la proscripción, dato no menor que omite- se dedicaron de un modo concienzudo a desmontar las estructuras del Estado de Bienestar que el peronismo había construído durante su experiencia de gobierno?

Empezando por supuesto por borrar todo registro de la Fundación Eva Perón (la destrucción de las bombas de cobalto que hubiera salvado a tuberculosos es un crimen paralelo en el tiempo y la magnitud al secuestro y desaparición del cadáver de Evita); y por el prolijo desmontaje de la estructura macroeconómica en la que el peronismo sentó las bases materiales para desplegar las políticas de bienestar e inclusión social.

Claro que Romero sabe todo esto, pero el cuadro que pinta de Eva y su obra conviene a sus fines políticos actuales; parangonarla con la actual gestión del gobierno nacional, como una entronización de la dádiva, la corrupción y el clientelismo ("caja misteriosa y cúmulo de prebendas discrecionales" llama al Estado actual); es decir un simple majulismo con barniz académico.

LAS FRASES DEL MES


1. "Sacan a Paraguay, meten a Venezuela, ¿me quieren decir dónde consigo yo una sirvienta venezolana?" (Mirtha Legrand)

2. "A Mauricio le atrae la idea de ser presidente porque en ese cargo se te abren muchas más posibilidades de viajar al exterior." (Gabriela Michetti)

3. "Guarda que por ahí la gente no lo sabe, pero a Montaner también le pagamos los recitales en cuatro cuotas." (Daniel Scioli)

4."Con esto de que Scioli paga el aguinaldo en cuatro cuotas estoy recalibrando el peronómetro." (Hugo Moyano)

5. "Me subí al palco el otro día para explicarle personalmente a Moyano como es eso de eliminar el camión con la vuelta de los trenes." (Pino Solanas)

6. "A mí me pasó lo mismo que a Lugo, pero la diferencia está en que yo a Antoñito y Aíto los reconocí." (Fernando De La Rúa

7. "En este país cada vez se respeta menos a la gente mayor: los obligan a hacer juicio por la jubilación, y si quieren tener nietos, les dan 50 años de cárcel." (Cecilia Pando)

8. "Yo también quise subir al palco de Moyano, pero me bajaron." (Elisa Carrió)

9. "¿Así que Máximo Kirchner es drogadicto?, ¿vieron que yo tenía razón, que el dinero de la asignación universal se iba por la canaleta de la droga?" (Ernesto Sanz

10. "Moyano me ofreció el 50 % de la CGT pero le dije que por menos del 75 % ni me sentaba a charlar; hay vicios que cuesta dejarlos." (Luis Barrionuevo)

11. "La semana pasada fue mi cumpleaños y Scioli se olvidó de mandarme el regalo, pero lo comprendo porque no está para ponerse en gastos." (Carlos Menem)

12. "Lo que más bronca me da de todo esto es que volvieron los graffitti donde aparezco diciendo "Que alguien me dé una mano"." (Daniel Scioli)

13. "Guarda que yo estuve en el palco con Moyano porque en el sueldo que cobro en el Renatre me matan con Ganancias." (Gerónimo Venegas)

14. "Es verdad, me encontré con Rico el otro día en el acto de Moyano y cuando me despedí le dije "que no se corte, che"." (Jorge Altamira)

15. "Sobre una vieja foto mía que anda circulando por allí, en la que estoy haciendo la cola para pagar un impuesto, quiero aclarar que le estaba haciendo una gauchada a un amigo, aprovechando que fui a renovar un plazo fijo." (Hugo Biolcatti)

16. "El Clarín de papel de la semana previa al 7 de diciembre va a haber que agarrarlo con guantes de amianto o manoplas para horno." (Aníbal Fernández)

17. "¡Si me sacan los vasitos de Starbuck's me vuelvo loco!" (Pino Solanas)

18. "El turismo en Chubut está aflojando porque antes la gente venía a ver las ballenas y los pingüinos, y ahora tiene miedo de encontrarse con los Dragones." (Mario Das Neves)  

19. "Este juicio por evasión es una represalia del gobierno porque apoyo el reclamo de Moyano de eliminar el impuesto a las ganancias." (Mirtha Legrand)

20. "Mejor le decimos a Hermes y Giustiniani que se dejen de joder con lo del 34 %, porque si en la Nación entran a sacar las cuentas vamos a terminar teniendo que devolver plata." (Antonio Bonfatti)

21. "No entiendo por qué la película de Batman tiene tantas críticas favorables si la gente salía corriendo del cine." (Fernando De La Rúa)

22. "La asamblea de accionistas de YPF marcaría un cambio de tendencia en el kirchnerismo: es la primera vez que se ponen de acuerdo para no repartirse las ganancias." (Luis Majul

23. "El tiroteo de Denver fue una masacre malvada e inútil: cualquiera sabe que en un cine no hay petróleo." (Barack Obama)  

24. "En principio volvíamos en agosto con el programa, pero después de escucharlo a Biolcatti decir que el campo sufre una presión fiscal confiscatoria lo estamos pensando, porque la competencia sería muy fuerte." (Diego Capusotto)

25. "El día que estuvo en " 6 7 8" la Directora de Salud Mental también estuvo Cavallo, lástima que en otro programa." (Aníbal Fernández)

26. "Redrado dice que Cristina no tiene muñeca para manejar una crisis, debe ser por eso que él se la buscó a la Salazar." (Luis D'Elía)

27. "Evita en lugar de Roca en los billetes, ¿qué viene después, Hebe de Bonafini por Sarmiento y Andrea Del Boca por Mitre?" (Jorge Lanata)

28. "Si cuando yo me fui en el helicóptero me tiraba en paracaídas en la Plaza junto con De Santibañes, la gente me ovacionaba como a la reina." (Fernando De La Rúa)

29. "Es verdad que el gobierno se lleva en impuestos el 84 % de nuestro patrimonio: si uno lo cuenta sobre lo que declaramos en la AFIP, lo que vendemos en blanco de la cosecha y lo que está el avalúo de los campos, da mas o menos eso." (Hugo Biolcatti

30. "El domingo que viene les pongo en la tapa que el tirador de Denver votó por Cristina." (Héctor Magnetto)

31. "La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos fue un embole, pero valió la pena esperar hasta el final para ver a la delegación inglesa." (Fernando Iglesias)

lunes, 30 de julio de 2012

LA FUNDACIÓN LIBERTAD SE QUEDÓ CORTA


En ésta nota del diario del Loco Lindo la buena gente de la Fundación Libertad se ocupa del Fondo Federal Solidario, comúnmente conocido como "Fondo Sojero", compuesto por el 30 % del producido de los derechos de exportación (retenciones) de la soja; coparticipados por el gobierno nacional a las provincias a partir del Decreto 206/09 de Cristina.

Y lo hacen con su particular enfoque (común con el diputado Peralta del GEN, o el del propio gobierno provincial) de "Santa Fe pone tanto, y le devuelven tanto", cuestionando que esos recursos se repartan entre las provincias que no son productoras de soja; aunque reconoce la importancia que el FFS fue ganando en la financiación de la obra pública provincial, bien que dando datos errónes, porque dice que contribuye con el 35 % de la obra pública provincial.

El artículo tiene varios errores conceptuales bastante groseros, por cuanto no todos los "Gastos de Capital" (en éste caso del Estado provincial) son "Construcciones", es decir obra pública propiamente dicha, y en el caso de los gastos que se sufragan con el Fondo Soja es necesaria la precisión, porque el decreto presidencial dice que los recursos que se les transfieren a la provincia por esa vía (para que a su vez éstas transfieran al menos el 30 % de lo recibido a sus municipios y comunas) para "obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales".

Nosotros analizamos los números oficiales de la provincia entre el 2009 (año en que comenzaron a recibirse las transferencias del FFS) y lo ejecutado por el gobierno de Santa Fe en "Construcciones" (obra pública), para tratar de establecer algunas relaciones.

Primero exhibimos los números de lo gastado en "Construcciones" (obra pública) por el Estado provincial, entre el 2009 y el 2011, donde "100 %" sería el total del gasto:

2009          3,94 % (2,89 %)
2010          3,83 % (2,96 %)
2011          3,47 % (2,62 %)

Como vemos, el porcentaje de participación de la obra pública en el conjunto de los gastos provinciales tiene a decrecer, sobre niveles ya muy bajos comparados incluso en términos históricos; y son incluso menores si no se considera a las empresas del Estado (serían los porcentajes que están entre paréntesis; que en teoría y según el gobierno, debieran financiar sus planes de obra con los aumentos tarifarios que se dieron desde el 2007 en adelante.

Desde abril del 2009 comenzaron a llegar las transferencias nacionales del fondo sojero, y vamos a analizar su incidencia en la obra pública tomando en cuenta lo transferido por la Nación y lo efectivamente gastado por la provincia; tomando a su vez en cuenta al conjunto de la Administración provincial, o excluyendo a las empresas del Estado, siempre en términos porcentuales (excluimos el año 2010 porque la información oficial no desagregad las transferencias del FFS):

1. Porcentaje de las transferencias del FFS s/lo gastado en "Construcciones" (Incluyendo Empresas del Estado):

2009          38,64 %
2011          57,60 %

2. El mismo porcentaje, pero sin incluir a las Empresas del Estado:

2009          52,74 %
2011          76,13 %

3. Porcentaje de lo gastado de FFS por la provincia s/ "Construcciones" (Con Empresas del Estado):

2009          17,09 %
2011          40,33 %

4. Porcentaje de lo gastado de FFS por la provincia s/ "Construcciones" (Sin Empresas del Estado):

2009          23,24 %
2011          53,30 %  

Como vemos, se lo tome como se lo tome, mientras la provincia hace cada vez menos obra pública, esa obra pública se financia cada vez más con las partidas que la Nación transfiere por el Fondo Soja; del cual la provincia ejecuta cada vez más, dejando de lado otras fuentes de recursos para solventar la obra pública.

Así por ejemplo en el 2009 ejecutó el 44,23 % de las partidas recibidas de la Nación por el Fondo Federal Solidario, y el año pasado el porcentaje ascendió al 85, 74 %.

Sin embargo los números del 2011 requieren una explicación adicional: la provincia gastó $ 519.319.858,45 de los $ 605.664.117,56 que recibió del Fondo Soja, pero de ese total, $ 95.266.000,05 fueron gastados por el Ministerio de Salud para comprar ambulancias y equipamiento médico (cosa explicada acá); gastos que si bien son de capital no constituyen "Construcciones" -es decir, obra pública-, y por ende no fueron incluidos en los porcentajes que dimos precedentemente.

Sin esos gastos, el año pasado Santa Fe habría gastado el 70,01 % de lo que la Nación le transfirió por partidas del Fondo Sojero.

LAS CUENTITAS DEL SEÑOR BERMÚDEZ


Cuando le conviene meter miedo por el lado de que los fondos corrientes de la ANSES (aportes personales, contribuciones patronales y participación de impuestos nacionales) se usan para "cualquier cosa, menos para los jubilados", lo hace impunemente, por duplicado y le dan tapa.

Ahora cambia la estrategia, y se concentra en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, o sea lo activos transferidos al Estado luego de la disolución de las AFJP, pero para variar, miente impunemente para meter miedo sobre lo que se hace con "la plata de los jubilados", para sembrar el pánico como si en un par de meses, no fueran a cobrar normalmente sus haberes.

Y llega a límites, increíbles, como contar la historia del vaciamiento de las cajas previsionales en los años 60 y 70, como si la situación tuviera algún parangón con la actual; o como sostener que debe compararse el volumen del FGS con el presupuesto anual de la ANSES , cosa que originariamente no era así, y hoy ya no existe.

De hecho, cuando la oposición en el Congreso impulsó el proyecto del 82 % móvil sin financiamiento genuino, estableció ese concepto y Cristina al vetar el proyecto sostuvo -con razón- que implicaba ponerle un "techo" de antemano al crecimiento de las inversiones del FGS, que operaba implícitamente como una depreciación a futuro de los activos que conformaban sus inversiones, porque al llegar a ese tope el Estado debería desprenderse a precio vil de esos excedentes.

Cuando el FGS fue creado en el 2007 por éste decreto de Néstor Kirchner, se estableció el tope de un año pero no del presupuesto global de la ANSES, sino de sus gastos en el pago de prestaciones previsionales; y el mismo decreto estableció como una de las funciones del Fondo "atender eventuales insuficiencias en el financiamiento del régimen previsional público a efectos de preservar la cuantía de las prestaciones previsionales",o sea, usar esa plata para pagar jubilaciones si los recursos ordinarios de la ANSES no alcanzaban.

Ese tope se eliminó en el 2008 por éste decreto de Cristina, porque en el medio se disolvieron las AFJP y se transfirieron sus activos a la ANSES, y entonces ya no tenía sentido, porque el Estado pasaba a administrar una cartera mucho mayor de inversiones, que conformaron el FGS, cuya cartera al primer trimestre de éste año se componía del modo que muestra éste cuadro:

 
Los títulos públicos tienen una participación importante, aunque levemente menor a la que tenían en la cartera de las AFJP, y con un rendimiento más que interesante porque -y a esto Bermúdez no lo dice- el kirchnerismo viene pagando religiosamente los vencimientos, cosa que no hacían ni el gobierno de Menem, ni todos los que lo sucedieron, porque refinanciaban la deuda tomando nueva deuda y así terminamos en el 2001.

Lo que también omite Bermúdez (cuyo verdadero propósito, además de meter miedo a los jubilados, es cuestionar la disolución de las AFJP con las que Clarín hacía negocios) es que las inversiones en proyectos productivos se consolidan como el segundo rubro en importancia del FGS, por encima de las colocaciones a plazo fijo en los bancos y las tenencias accionarias en distintas empresas, entre ellas Clarín; cosa que con las AFJP no pasaba ni por asomo.

Si vas a comparar el presupuesto total de la ANSES (no sus gastos en prestaciones, como decía el decreto de Kirchner hoy parcialmente derogado) de éste año con el FGS, tomá los activos de éste también de este año, pero Bermúdez no lo hace porque no conviene a su argumento de que los activos se deprecian "por el uso político de los fondos" (de paso: todas las decisiones de inversión son políticas, lo que no quita que no sean racionales, sino el FGS no se hubiera más que duplicado en cuatro años); porque de ese modo omite que produjeron un rendimiento trimestral (en plena crisis) de más de 9552 millones de pesos.

Pero volvamos al tema de los gastos de la ANSES, que es lo que le preocupa a Bermúdez, aunque no se paguen con los recursos del FGS, y veamos como se distribuyen de acuerdo al Presupuesto nacional:


Si nos atenemos estrictamente a lo que decía el decreto de Kirchner (no a lo que dice Bermúdez que decía) vemos que los activos del FGS alcanzan y sobran para pagar un año de "Prestaciones de la Seguridad Social" (jubilaciones y pensiones): repetimos, no es que se paguen con eso, o que peligre la financiación de la ANSES, exponemos los números para demostrar lo burdo de la mentira del artículo.

Y hablando de la financiación de la ANSES, en línea con lo planteado acá por Artemio, exponemos las cifras de los recursos del organismo, del Presupuesto nacional 2012:

 
Vemos que los recursos tributarios afectados a la seguridad social, y las contribuciones figurativas de la Administración Central tienen un peso importante, que revela por un lado las dificultades que plantea (en cualquier lugar del mundo) la financiación de tan importante gasto del Estado; y por el otro lado la decisión política del gobierno nacional de sostener con recursos las políticas inclusivas (como la movilidad jubilatoria, la ampliación de la cobertura de la seguridad social, y la AUH) implementadas en los últimos años.

Decisión que es la mejor garantía para disipar los fantasmas que pretende generar Clarín con artículos como el de Bermúdez.  

DESCUBRA LA NOTICIA DETRÁS DEL TÍTULO


Uno lee el título y parece que la noticia es que de golpe la oposición está terriblemente interesada en que se aplique plenamente la ley de medios, y el oficialismo no la quiere dejar participar.

Pero después husmea en la nota y se da cuenta que el problema es otro: la ley se sancionó en octubre del 2009, y acá contábamos la historia (por todos conocida) de lo que pasó con la oposición cuando se la trató en el Congreso, cuando se la discutió en foros en todo el país, y cuando -una vez sancionada- siguieron en la justicia el debate que no dieron en el Congreso; para que no se aplicara.

Y a partir de diciembre del 2009 pasaron dos cosas simultáneamente (que si uno se olvida del título, en la nota de La Nación están): Clarín obtuvo la cautelar del juez Carbone para que no le aplicaran el artículo 161, y el hoy disuelto "Grupo A" tomó por asalto el control de las dos Cámaras del Congreso.

Y así, mientras Magnetto freezzaba la ley (se demoró un año luego de la cautelar en notificarle la demanda al gobierno), la oposición pasaba dos años con mayoría en las dos Cámaras sin reunir la Comisión Bicameral, ni designar sus representantes ni en ella, ni en el Directorio de Radio y Televisión Argentina S.E..

En parte porque no se ponían de acuerdo sobre a quien le correspondían los lugares (polémica que se reavivó en diciembre cuando se discutieron las autoridades de las Cámaras, y sobre todo, porque confiaban en que el kirchnerismo se derrumbaría, serían gobierno a partir del 2011 (algunos soñaron que incluso antes, con Cobos) y derogarían la ley.

Pero ahora las cosas son distintas: primero tuvieron que convencerse a la fuerza (de los votos de Cristina) que la cosa viene para largo, y luego del fallo de la Corte en la cautelar de Clarín, se aceleró el conteo del reloj de la desinversión de cara al 7 de diciembre.

Y en esto la nota de LN es bastante transparente, no así el título: allí está todo el problema, en las intimaciones que la AFSCA empezó a enviar (no sólo a Clarín, sino a todos los grupos que exceden las cantidades de licencias permitidas por la ley) notificaciones previas para que informen sobre sus licencias.

La comprobación de la íntima vinculación entre uno y otro aspecto (la premura de los opositores por participar ahora de un esquema que combatieron y repudiaron en el pasado, la estrategia de Clarín de defensa integral de sus intereses) es muy sencilla: basta con recordar (releyendo este posteo) que la última vez que los medios hegemónicos plantearon estas cuestiones fue justamente cuando se conoció el fallo de la Corte sobre la cautelar de Clarín en relación al artículo 161, y las quejas por una presunta "aplicación selectiva" de la ley de medios, o sea, sólo a Clarín. O el hecho de que ahora se le pida opinión -vaya uno a saber a cuento de que- a la Claríndiputada Silvana Giúdici, hoy fuera del Congreso.    

Es de esperar que, cuando al fin la ley se aplique en su totalidad, junto con un modelo de concentración hegemónica de medios representado principalmente (aunque no exclusivamente) por Clarín, comience a desaparecer una lógica de construcción política subalterna de las lógicas corporativas, protagonizada por una oposición -como bien definió Víctor Hugo Morales- menesterosa de apoyo mediático.  

Por lo que el título de la nota bien podría haber sido (sin faltar en absoluto a la verdad): "Ante la posibilidad de perder en Tribunales, Magnetto intenta que sus diputados en el Congreso puedan empiojar la desinversión forzada". 

domingo, 29 de julio de 2012

LA DERECHA ARGENTINA: PAVOTISMO, FRIVOLIDAD INTELECTUAL Y DESERCIÓN DEMOCRÁTICA


Por Raúl Degrossi

Esta columna de Sergio Berensztein en La Nación de hoy es otro ejemplo de la mediocridad y pobreza conceptual en que el pensamiento conservador de la Argentina acepta dar el debate político; congelándolo en la imposibilidad de pensar en serio mucho de los problemas del país, aun desde una óptica distinta a la del gobierno nacional.

Comenzando por el golpe bajo de hacer guiños al lector promedio de la tribuna de doctrina con el calificativo "imperial" (se sabe: el término remite a una voluntad política omnímoda y caprichosa, que no reconoce límites), Berensztein no consigue superar el rosario de lugares comunes del cualunquismo, y por momentos parece que ni siquiera intentara hacer el esfuerzo: los fenómenos que intenta exponer parecen monocausales o incausados, el "cristinocentrismo" es la única clave de bóveda para comprender la realidad, los males que denuncia no tienen entre sí concatenación y relaciones, con lo que parecen más bien el espiche obligatorio de algún editorialista radial; que un intento de comprender el escenario nacional desde un determinada visión ideológica.

No toma nota por caso del contexto en el que la acción política se desenvuelve (sin ir más lejos, no existe la más mínima mención a las crisis internacional y sus efectos en el país), y persiste en uno de los caballitos de batalla favoritos del pensamiento de la derecha liberal: a partir de una idea determinada de lo que "debe ser" una democracia (o en todo caso, de una visión que amputa toda faceta del sistema que no sea el juego formal de los "poderes" jurídicos del Estado y sus relaciones entre sí), endereza la línea argumental a socavar la legitimidad democrática del proceso abierto en el 2003.

Y es incluso pobrísimo desde el punto de vista del análisis histórico con visión proyectada al presente, en tanto supone que nuestras desgracias nacionales (que con capciosa inteligencia no sitúa cronológicamente en épocas precisas, en otro guiño al lector) tienen su origen en que no se respetaba la división de poderes, y no en el hecho mucho más grave (y comprobable históricamente además) de que por décadas existieron sectores de la vida política nacional que no aceptaron justamente someterse a la más elemental de las reglas de la democracia: gobierna el que el pueblo elige, y define el rumbo político del país en consonancia con el mandato popular recibido.

En el estilo del profesor Romero, dice Berensztein que desde el 2003 para acá, el kirchnerismo no ha hecho sino agravar los males del país construyendo un aparato estatal gigantesco, oneroso (dos términos que expresan una clara defnición ideológica, más allá incluso de lo que el autor hubiera querido admitir abiertamente) e impotente para resolver los problemas de la sociedad; una afirmación tan tremendista y carente de matices como inexacta, si se repara en que el aumento de la presencia del Estado que se verifica en éstos año no sólo no ha sido reprobado por la sociedad, sino que hay consenso respecto a que esa dirección debe profundizarse, dotando de inteligencia y mayores capacidades operativas a esa estructura.

Mezcla fenómenos sociales complejísimos como el delito, con conductas patológicas pero más sencillas de comprender, como los víctimas de accidentes de tránsito -que son en gran medida fruto de la desaprensión humana por no cumplir las normas de seguridad vial-, o la tragedia de Once, donde la responsabilidad del Estado (por acción u omisión) aparece en un primerísimo plano: el pavotísimo razonamiento (que no le quedaría mal a un Majul, por ejemplo) sería que todo lo malo y feo que sucede, es por exclusiva culpa de un Estado enorme e ineficiente, conducido por una presidenta con veleidades de emperadora; más atenta a sus caprichos que a los reclamos sociales.

¿Cómo se explican entonces los resultados electorales del 2007 y el 2011?, aun cuando no lo diga Berensztein, el fantoche del clientelismo (y su contracara: la irracionalidad política de buena parte del electorado) está allí, sólo hay que seguir las líneas de puntos que va dejando para terminar de contornear su figura.

La idea de que el gobierno avanza, de un modo consistente y en base a un plan perfectamente trazado, sobre los derechos individuales de los ciudadanos ante la apatía de éstos, es una estupidez que no resiste el más mínimo cotejo con la realidad: la democracia argentina (aunque no le guste al hombre de Poliarquía su direccionalidad política, fruto justamente de la voluntad popular) vive su hora de mayores libertades desde que fue reconquistada, con vigencia plena de los viejos derechos, y la constante ampliación de otros, como lo pueden corroborar las minorías sexuales, o los propios trabajadores o jubilados, sin ir más lejos.

Después de tomar nota de la crisis de los partidos políticos (fenómeno que, si bien se mira, no se remonta al 2003 sino a la misma aparición en escena del peronismo en 1945), insiste Berensztein en ese método berreta de analizar el comportamiento de los actores políticos como si fuera el programa de Rial: "posicionamientos", individualidades, "encuestismo" como único método admitido de percepción del clima político, agitando otro fantasma ad usum como el del supuesto "temor a las represalias" que sentirían los disidentes aun dentro del propio kirchnerismo, como lo vendrían sufriendo periodistas, empresarios o sindicalistas.

Los factores del poder económico, los que se mueven tras los decorados del poder institucional formal (esos que tanto le preocupan a Berensztein, y en los que cifra su idea de la democracia) no aparecen, con lo que su contribución intelectual a las lógicas corporativas de apriete al poder político, no podría ser más apreciado por éstos: es ése quizás el guiño más notorio de la columna.

Si el pensamiento de la derecha en la Argentina no logra superar estas rusticidades, si persiste en negarle legitimidad democrática al kirchnerismo, si continúa pensando con los cánones mentales previos al 2003, en cuanto a que política y economía son mundos disociados y autónomos sin vínculos entre sí (al punto que no importan los resultados electorales, porque habría "una sóla manera" de lidiar con los problemas económicos y sociales, y todo camino alternativo es irracional e impracticable), si continúa confundiendo la realidad con sus propios deseos íntimos (como cuando pronostica a diario la implosión del kirchnerismo), no sólo estará lejísimos de construir una altyernativa política medianamente seria; y no es que eso sea responsabilidad de Berensztein, sino que los que sí son responsables de hacerlo abrevan en éste discurso pavotísimo.

Estará empobreciendo el debate político nacional y desertando de su compromiso con esa democracia que dice defender, de un modo tal que es lícito pensar que no sólo no extrajo las lecciones correctas de la mega crisis del 2001 (algo que sí hizo claramente el kirchnerismo, y por eso prevalece), sino que abjura del sentido último del sistema de gobierno que los argentinos reconquistamos en el 83', aunque diga lo contrario.      

FM CHALET EMPIEZA EL SEGUNDO SET, Y PARA BONFATTI TAMBIÉN HAY


Hace poco dábamos cuenta en ésta entrada como el "Coni" Cherep pretendía sumarse a la movida de los amigos de FM Chalet de recorrer con el micrófonos los barrios más postergados de Santa Fe a ver que pasaba con las prometidas y promocionadas obras del Presupuesto Participativo; dando cuenta de paso de sus carencias y necesidades.

Decíamos entonces que los compañeros de Chaler le llevaban ventaja en "coberturas" a tal punto que habían ganado el primer set por 6 a 1: por un barrio cuya preocupación y queja contra la inacción de la gestión municipal reseñó Cherep, ellos llevaban seis.

Y empezaron el segundo set, con ventaja de dos a cero, y hasta ocupándose del gobierno provincial, para que Bonfatti no se queje de que lo discriminan.

Primero con la gente de los barrios Chalet, San Lorenzo y El Arenal, que cuentan como la gestión municipal fue más allá aun atropellando a los vecinos, al intentar manijear y manipular su decisión, para que las obras que se hicieran fueran las que planteaba Corral, y no las que los vecinos y sus instituciones consideraban más necesarias para los barrios. Acá les dejamos el primer audio:

  

El segundo caso relevado por FM Chalet atañe directamente al gobierno provincial, y tiene que ver con lo que pasó con la construcción del Centro de Salud del barrio San José, que pese a haberse licitado en julio del año pasado, y firmado el contrato con la empresa contratista a principios de éste año, por ahora es sólo un cartel, como pueden ver acá:

   
En éste otro audio los vecinos del barrio cuentan todas las gestiones que han hecho (hasta ahora en forma infructuosa) para que la obra se concrete de una buena vez por todas, y pase de figurar descripta con detalle en el portal de Internet de las "600 obras y vamos por más" de la propaganda socialista, a hacerse una realidad que los vecinos de San José puedan disfrutar:


Si esto sigue así y la gente de FM Chalet no se detiene (de paso: avísele alguno a Corral que desde acá le estamos mojando la oreja, y que le pase el santo a Bonfatti también) desde la tribuna va a empezar a bajar "es un afano, suspendanlón....".

COLECTA SOLIDARIA


El campo asegura que los impuestos se llevan el 84% de lo que produce

Como vemos en esta nota de Clarin , esta pobre gente no puede pagarse ni un plato de comida, aunque la tonelada de soja esté a más de 600 dólares. Y todo por la insaciable voracidad del Estado.  Por eso, la presión impositiva sobre el campo, fue tema de debate en la exposición de Palermo de la Sociedad Rural.

Un corresponsal de Nestornautas retrató al linyera de la foto, don Biolcati. Un hombre que con sus humildes 7.000 hectáreas, pero atacado por el hambre y la desesperación, decidió instalarse en una plaza a pedir limosna.

Debemos ser solidarios con esta gente que pasa un mal momento.

La Corriente Kirchnerista recibe donaciones de ropa y alimentos para ser destinada a propietarios rurales miembros de la Sociedad Rural.  Desde ya, muchas gracias.

sábado, 28 de julio de 2012

CONFIRMACIONES


1. Ni La Nación ni Clarín ni los dos juntos han podido anticipar nunca ninguna de las medidas más trascendentes que el gobierno fue tomando, y vaya si el Decreto 1277 que acaba de firmar Cristina (derogando los decretos de la desregulación petrolera de Menem) lo es; pero seguirán presumiendo a diario de tener acceso a fuentes calificadas y confiables del gobierno que les permiten conocer en que anda el kirchnerismo.

2. Los que critican al kirchnerismo "por izquierda" (incluyendo a los medios de la derecha) por no romper con las políticas troncales de los 90' se ponen más que nerviosos (y perplejos) cuando toma medidas que demuestran lo contrario, como éstas.

3. Cuando Cristina planteó al inicio de éste mandato el concepto de "sintonía fina" todos los tradujeron como un ajuste y un giro a la derecha, y no una profundización del rumbo general, encarando las cuestiones que iban quedando pendientes: va otro ejemplo más de que estaban equivocados.

4. El kirchnerismo sigue prevaleciendo en la política argentina por su capacidad de marcar agenda, definir la cancha donde se juega (hasta donde puede) y volver sobre sus propios pasos (acciones u omisiones) del pasado, sin ponerse colorado; específicamente en materia petrolera lo hizo con la expropiación de YPF y lo ratifica ahora con ésta medidas.

5. Siempre que el gobierno anuncia o toma una medida trascendente se la ningunea o minimiza, o se la pone en el estricto plano de manotear alguna "caja", lo que les impide a muchos tomarla en serio, o intentar comprender por donde va: les pasól cuando se reformó la Carta Orgánica del BCRA (incluyendo las mayores atribuciones para regular el mercado del crédito), y cuando se expropió YPF (empezando por la declaración de interés público de todas las etapas de la actividad petrolero, para meter mano allí regulando; otro claro error: en el primer caso se avanzó en obligar a los bancos a prestar a las empresas, ahora se les marca la cancha a las petroleras de un modo decisivo.

6. Volviendo a los críticos "por izquierda", siempre que el gobierno pone un tema en agenda le corren el arco para no apoyar alguna medida, o decir que ellos la hubieran hecho antes o mejor, y en éste caso no será la excepción: cuando se discutió en el Congreso la expropiación de YPF, Pino Solanas, Lozano y otros planteaban que lo que había que hacer era derogar los decretos de la desregulación del mercado petrolero dictados por Menem, o sea lo que Cristina acaba de hacer. Este caso no será seguramente la excepción, veremos si nos sorprenden.

7. Cuando le pegan al gobieno con "el tema de la minería" (desde los medios, desde la oposición) la crítica es que se les deja vía libre a las mineras para hacer lo que les venga en gana, que habría que regularlas y controlarlas: éste caso demuestra que cuando lo hace, se ponen todavía más locos, al punto que Clarín -columna editorial del desarrollismo- parece más liberal que La Nación, o que Ambito Financiero.

8. Se jactan todo el tiempo de conocer al dedillo las internas del gobierno y los rumores de palacios, y se pasaron meses diciendo que declinaba la estrella de Kicillof, y que Crtstina lo había retado mal a Moreno: ahora nos vienen diciendo que los dos acumulan cada vez más poder, pónganse de acuerdo muchachos.

9. La información que se va conociendo de lo que pensaban hacer los españoles de Repsol con YPF demuestra cada vez más que, aunque la decisión de expropiar el 51 % de las acciones se hubiera apurado por el aumento de las importaciones de combustible, no pudo haberse tomado en un momento más oportuno, como lo fue en su momento la estatización de los fondos de jubilaciones y pensiones:

  
Iniciativa, impulso, capacidad de corregir errores, de marcar la agenda, decisión de correr la frontera de lo posible cuando las circunstancias lo exigen y lo permiten, audacia desde el poder sin cometer locuras.

No es una revolución ni nada parecido, ni pretende serlo, pero no es poco para un proceso político que lleva nueve años en el poder, ganando dos elecciones, sufriendo embates constantes desde todos los rincones, y cuya capacidad de gestión y visión estratégica -más que estar puestas a diario en duda- son descartadas de antemano en la enorme mayoría de los análisis que circulan a diario por los medios hegemónicos. 

Que seguramente tampoco está vez admitirán que -por decirlo de un modo llano- Cristina se las volvió a poner. 

LA CANCHA ESTÁ MARCADA EN PESOS



Por A.C.

Ante las medidas de control cambiario adoptadas en los últimos meses por el Gobierno Nacional, los defensores de la economía de libre mercado, quienes no acertaron un solo pronóstico durante 9 años, vaticinaron nuevamente la explosión de la economía y la paralización del mercado, al privárselos –decían- de su combustible elemental : el dólar norteamericano.
   
Como los argumentos financieros-económicos que invocaban, carecían –como siempre- de la más elemental rigurosidad técnica en base a los números de la economía real argentina, recurrieron a una confusa mezcla de estos argumentos con razones de carácter socio-culturales, según las cuales, la eliminación de libre circulación del dólar produciría una catástrofe económica.

Argumentaban los clásicos columnistas del establishment económico, que por razones de tipo cultural fruto de malas experiencias del pasado (experiencias de gobiernos con políticas económicas ortodoxas y ultra ortodoxas que ellos apoyaron), el resguardo en dólares era la ùnica forma de ahorro de los particulares, que no existía otra forma de realizar operaciones tales como las inmobiliarias, que las empresas solo utilizaban moneda americana en su actividad transaccional y que para financiarse solamente se endeudaban en dólares, por lo que la actividad económica no tendría su principal instrumento –el dólar- y se derrumbaría abruptamente.

Sin embargo, comopodemos ver en ésta columna publicada en un diario defensor acérrimo de la política económica del Gobierno, diario La Naciónlos préstamos comerciales en pesos registraron un sorprendente aumento del 9,6%, después de mostrar un ritmo de crecimiento de menos de 2% en meses anteriores.

Crecieron 9,6% en Junio, contra el 1,6% que había subido el mes anterior; Por eso, dice La Nación. hay desconcierto en los bancos. Ni hablar del desconcierto que debe haber en los columnistas económicos de la Tribuna de Doctrina.

En solo un mes, los préstamos en pesos, crecieron de $ 1.400 millones a $ 8.668 millones. Y la tendencia se matiene. En el mes de Julio, hasta el día 13, último dato disponible en el Banco Central, habían aumentado en otros $ 3.233 millones.

Y como el aumento del crédito es un síntoma claro de una mejora en la actividad económica, como al pasar, La Nación algo tiene que reconocer, pero como sus columnistas no lo pueden decir, hace hablar a Ramiro Castiñeira, economista de la consultora Econométrica: “el crédito suele ser una de las variables que anticipa el ciclo de la economía; en otras palabras, que, de sostenerse la suba de la demanda, podría ser señal de que la economía mejora. "Pero no es la única variable", aclara. "Lo que sí es cierto es que nadie espera que el ritmo de desaceleración económica que se dio en el primer semestre del año se repita en el segundo; la mayoría espera un amesetamiento de la desaceleración".

La cancha está marcada, porque en este país, las reglas las pone el Gobierno y no el mercado. Porque se privilegia la actividad productiva, el empleo, el consumo de los sectores populares, posibilitado a travès del mantenimiento de las fuentes de trabajo. Esas son las razones de las medidas que se toman, y entre ellas, las restricciones cambiarias. En un mundo con una economía colapsada (por seguir justamente las políticas que la ortodoxia acá reclama), Argentina privilegia la producción, el trabajo y la distribución del ingreso, no la especulación financiera.

Y también se aplica esta política cambiaria porque el 3 de agosto de éste año, el Gobierno debe afrontar el pago del vencimiento del Boden 2012, que son 2.300 millones de dólares, deuda que originó otro gobierno, no éste, con el corralito. Es decir que, gracias a ésta política económica, los tenedores de esos  títulos, gracias a este Gobierno, recuperaràn su dinero. Y por eso también èste Gobierno necesita divisas, para cumplir los compromisos en término, como viene haciendo hasta ahora, pagando las deudas que generaron otros.¿No se reclama siempre desde el libre mercado, la previsibilidad,  la confiabilidad , reglas de juego claras ?

Eso es lo que hay. Reglas de juego claras. El Gobierno marcó la cancha, y la cancha está marcada en pesos. Muchas empresas lo entendieron, y salieron a buscar financiación en nuestra moneda. Los que no lo entiendan, perderan mercado frente a sus competidores.

Más allá de las experiencias del pasado, la economía se planifica a futuro, y las medidas que se toman a consecuencia de esa planificación, buscan generar los cambios económicos necesarios para lograr los objetivos de una economía de crecimiento basada en la producción y en el empleo. Y con moneda propia.