LA FRASE

"EN UNA REUNIÓN CELEBRADA EN EL ASCENSOR DE MI EDIFICIO, HEMOS RESUELTO DEJAR EN LIBERTAD DE ACCIÓN A MIS VOTANTES, PARA QUE CADA UNO VOTE COMO LE PAREZCA EN LAS ELECCIONES DEL DOMINGO." (PINO SOLANAS)

viernes, 20 de octubre de 2017

HAY UN 100 % DE POSIBILIDADES DE QUE ESTEMOS GOBERNADOS POR UNA CATERVA DE HIJOS DE PUTA


Nunca se enfatizará lo suficiente la importancia de las elecciones de éste domingo, por todo lo que está en juego, y como influirán los resultados en el futuro inmediato del país. Menos -en cambio- se ha puesto el acento en el clima en el que los argentinos iremos a votar, sin duda alguna el más sombrío y ominoso desde 1983  a la fecha; incluso antes del macabro hallazgo de un cuerpo en el río Chubut, y de que su hermano Sergio confirmara que es el de Santiago Maldonado.

Contrariando el triunfalismo que intentó transmitir después de los resultados de las PASO, el gobierno, la estructura política de “Cambiemos” y el conjunto del dispositivo oficialista (que incluye al grupo de tareas de Comodoro Py, los servicios de inteligencia, las fuerzas de seguridad y los medios y periodistas del régimen)  se lanzaron a una campaña permanente, sin prisas ni pausas, de deslegitimación del adversario político (el kirchnerismo, bah) y de horadación del piso común democrático.

En un clima instalado de elección decidida, vienen apelando sin parar a los carpetazos, las denuncias judiciales, la campaña basura en las redes sociales, la desinformación y las noticias falsas instaladas como reales que hace pensar que los números no son tan holgados para la coalición oficialista como dicen; o están apostando al aplastamiento de toda disidencia para poder tener las manos libres a partir del lunes para avanzar en la segunda fase del ajuste y el recorte de derechos. Es como si no quisieran darnos respiro, agobiarnos, desmoralizarnos, quebrarnos, para poder ir definitivamente por todo.
  
Resulta difícil enumerar todas las trapisondas judiciales de la escudería oficial, que culminaron ya en horas de la veda con el bochornoso fallo (algún nombre hay que ponerle) de un juez que le dejó las manos libres a Macri para remover por decreto a Gils Carbó, si le place; en paralelo con las muestras de autoritarismo desbordado, como la censura al aire del director de Radio Nacional Córdoba a una periodista por haber entrevistado a la madre de Facundo Jones Huala.

Mientras tanto el gobierno trataba de dilatar por todos los medios los resultados de la autopsia del cuerpo encontrado en Chubut, para que el resultado no les explotara en las manos a horas de la elección, en la admisión implícita de que son los responsables políticos de su desaparición y muerte, y del encubrimiento posterior; así como de la humillación y el abandono al que sometieron a un familia a la que el Estado le arrebató un hijo y un hermano.

Algunos “analistas” como Asís hablan de la ruptura de un pacto mafioso entre el gobierno y la Gendarmería (que incluye las pericias truchas del caso Nisman), que terminó con que le arrojaron un muerto a Macri, para disuadirlo de la idea de cortar en los gendarmes la cadena de las responsabilidades por la desaparición forzosa y posterior muerte de Santiago; y se puede avizorar una creciente guerra interna entre las fuerzas de seguridad (que actúan como perros peligrosos a los que les soltaron la cadena) tirándose muertos entre sí: la Gendarmería dejó mal paradas a la Federal y la Prefectura en la muerte de Nisman para complacer los propósitos políticos del gobierno, y estas le devuelven gentilezas en la investigación del caso Maldonado.

La respuesta institucional del gobierno desde la desaparición de Santiago solo fue superada en bochorno por la respuesta política de “Cambiemos”, brutalizada en el final de la campaña por los vómitos verbales de Carrió; mientras María Eugenia Vidal, que no gobierna hace meses si es que alguna vez lo hizo, aparece tiempo completo en los medios a toda hora para que le pregunten naderías, acompañada de los candidatos mudos a los que no dejan hablar para que no derrapen; y allá lejos, en Jujuy, Milagro Sala sigue secuestrada en una cárcel después de un operativo con encapuchados y autos sin patente, por orden del sátrapa Morales, y su vida y la de los demás presos de la Tupac corren serio riesgo.

Los empresarios reunidos en el coloquio de IDEA compiten entre sí y con el FMI y las “calificadoras de riesgo”en las exigencias al gobierno para que avance con las reformas lo más rápido posible, aprovechando lo que suponen un seguro triunfo electoral; que con toda certeza será interpretado como un cheque en blanco, para hacer lo que les venga en gana; como por ejemplo empezar a descargar desde el lunes mismo una catarata de aumentos en los servicios públicos (que ya han anunciado) y los combustibles (al parecer, las petroleras ni siquiera pueden esperar a que se terminen de contar los votos), y avanzar en una flexibilidad laboral ya instalada en el debate, frente a una dirigencia sindical que ya capituló antes de dar pelea, y fue a IDEA a  aplaudir a sus verdugos.

Los avances de un gobierno sin límites que pone en riesgo a la democracia son validados por una justicia genuflexa, que acaba de autorizar la presencia de la Gendarmería (sí, justo ellos, en éste momento) en los cuartos oscuros al momento de realizarse el escrutinio de las elecciones del domingo; y los desequilibrios estructurales de un programa económico donde todo está atado con el alambre del endeudamiento se disimulan hasta después de las elecciones.

Este domingo en las urnas se juega mucho, y esto tipos juegan con todo, no siempre (o casi nunca) con armas limpias, y ahí estamos en desventaja. Pero no por eso vamos a dejar de intentar ponerles freno; y si fallamos en el intento la sociedad –como siempre- deberá hacerse cargo de lo que vota, porque siempre trae consecuencias.



IMPORTANTE CALIFICADORA DE RIESGO DESCUBRE QUE EL AGUA MOJA


Varias veces señalamos acá que era imposible realizar un ajuste drástico del gasto público sin causar daño social, o restringir derechos, por la estructura de los gastos del Estado nacional: la última de ellas acá, aconsejamos releer el post; del que surge que la parte sustancial de ese gasto está dada por las prestaciones de la seguridad social (jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares incluyendo la AUH) y los subsidios a las tarifas de los servicios públicos para que no impacten en el bolsillo de los sectores de ingresos fijos. 

Y tal parece que los "expertos del mercado" han descubierto lo mismo, o al menos así surge de este  informe de la consultora Moody´s del que da cuenta El Cronista: (las negritas son nuestras)

El gasto público argentino es uno de los más rígidos de la región. Dicho de otro modo, a la hora de reducir el déficit fiscal, el país lo tiene más difícil que otras naciones latinoamericanas, según un índice que desarrolló la calificadora Moodys.(O sea que acá no es tan fácil meter tijera como en Haití o Surinam, ponéle)

El reporte considera, por ejemplo, que el pago de intereses tiene posibilidad nula de ajuste desde la perspectiva del crédito, mientras que los gastos de capital son los que el Gobierno puede recortar con más facilidad; en el medio aunque más cerca de la inflexibilidad están los gastos operativos y las transferencias.(“La perspectiva del crédito” es la mirada del acreedor: con su guita no se jode y como dice Eduardo Basualdo, en el capitalismo las deudas se pagan, allí no hay ajuste ni tijera ni recorte que valgan. La obra pública, por el contrario, es lo primero que vuela cuando se ajusta. De hecho, el objetivo fundamental del ajuste es generar recursos excedentes para pagar la deuda)

En cuanto a la composición del gasto, la Argentina es uno de los países en los que los gastos operativos (sueldos y otros) es más bajo: representan sólo 21% del total, la mitad del promedio de la región. Como contracara, las transferencias representan 62%, el mayor nivel de Latinoamérica y más del doble que el promedio regional (26%).(O sea que el problema no era “la grasa militante” de los empleados públicos como decía Prat Gay: echaron gente de puro hijos de puta que son nomás)

El reporte de Moodys también analiza la evolución del gasto en los últimos siete años. Y señala: El crecimiento en las transferencias en la Argentina es el mayor incremento en un tipo de gasto determinado en los últimos siete años en América Latina: de un 12,6% del PIB en 2010, pasaron a representar el 17,1% el año pasado. Y aunque destaca que el Gobierno avanzó en la reducción de subsidios, también señala que preservó y expandió las jubilaciones, en una decisión que limitará la flexibilidad del gasto en los próximos años.(O sea que el crecimiento del gasto se explica más por la ampliación de la cobertura previsional, la ley de movilidad jubilatoria y la AUH, que por los subsidios a las tarifas de los servicios públicos. Tanto que -como acaba de decir Melconián en el congreso de economía de la Fundación Libertad- se equivocaron cuando pensaron que con solo eliminar los subsidios y subir las tarifas, terminaban con el déficit)

Sin embargo, esta inflexibilidad estructural del gasto que complica la consolidación fiscal no está, al menos de momento, vinculado a la calificación de riesgo de la Argentina. La estructura del gasto está implícitamente incorporada en la calificación. Las razones por las que la calificación de la Argentina es baja tienen que ver con temas básicos que se están empezando a atender: continuidad de políticas, marco institucional, ordenamiento de la macroeconomía, inflación, crecimiento y confianza, apuntó Leoz. A pesar de este elemento estructural presente en el gasto, tenemos una perspectiva positiva, remarcó.(O sea que el gasto importa bajarlo, pero más importa sostener el negocio del endeudamiento en el que van prendidos, y no se puede tocar “por la perspectiva del crédito”. Y parte sustancial de ese negocio que va dejando comisiones por todos lados -incluyendo a las calificadoras-es que la deuda tenga una calificación razonable de riesgo. Que la determinan en base a los partes del Servicio Meteorológico o los astros, digamos)

Apuntó en ese sentido que “dentro de lo rígidas que son las transferencias, el componente menos rígido son los subsidios, que requiere la voluntad y capacidad política para ajustarlos”, a diferencia de las jubilaciones y pensiones, o de las transferencias a provincia, definidas –al menos mayoritariamente- por ley. “Aunque no es fácil eliminar subsidios, no es equiparable a los pagos de pensiones por el compromiso legal”, explicó.(Es decir que para bajar los subsidios y subir las tarifas basta con decisión política y aguantarse las protestas, pero bajar jubilaciones y pensiones hay que reformar las leyes previsionales. Ah mirá vos, justo lo que recomienda el FMI y el gobierno está pensando hacer si gana las elecciones y adquiere más “capacidad política para ajustar”)

MERCADO NO TAN LIBRE


Marcos Galperín, el creador de Mercado Libre, es una de las estrellas del momento: desde que Macri lo puso como el ejemplo a seguir para el empresariado, hasta que fue una de los grandes protagonistas del coloquio de IDEA en Mar del Plata, abogando por la flexibilización laboral junto con Paolo Rocca, el CEO del grupo Techint.

Como vemos acá este paladín del libre mercado pide -lisa y llanamente- imitar la reforma laboral brasileña, y dejar de lado toda regulación del mercado del trabajo, o en todo caso: regularlo exclusivamente a favor de los empresarios.

Pero navegando en el mar, hasta al tiburón más pintado le puede surgir un depredador que lo amenace. Y si no leamos lo que dice acá Burgueño en Ambito Financiero (las negritas son siempre nuestras):

Mercado Libre se acerca a un momento de definición histórica en su evolución que involucrará a su ideología. La empresa de Marcos Galperin, surgida al amparo de la "Nueva Economía" y con la premisa de alejarse de todo lo que huela a pasado prebendario de los privados en el país, deberá tomar una decisión: si acepta o no la ayuda del Estado. Si la respuesta fuera esta última, su propia supervivencia estaría en riesgo ante la situación inminente de tener que competir contra un enemigo, a priori, imposible de vencer.(Bueno, pero seguramente se las bancará con confianza ciega en sus propias posibilidades porque es un creyente en la libertad del mercado, sin la ingerencia estatal. ¿O no?)

Si acepta la ayuda del macrismo, habrá ingresado de plano al listado de compañías de las que siempre abjuró: la protección estatal a cambio, incluso, de un costo fiscal.(Pero a cambio tendrá el asesoramiento del macrismo en esa materia, en la que hace más de 40 años que son expertos, sea que el “costo fiscal” se exprese en subsidios, en sobreprecios o en coimas que hay que pagar para lograr regulaciones favorables, o contratos con el Estado)

Además Mercado Libre deberá enfrentar a la decisión próxima del Banco Central de la República Argentina, que tendrá que impulsar las regulaciones correspondientes al otorgamiento de los servicios financieros de las Fintech, donde la compañía de Galperin tiene al principal exponente del sector, Mercado Crédito. En este caso la pelea es por el reclamo a la entidad financiera rectora de impulsar regulaciones proteccionistas particulares para el sector, en desmedro del resto del sistema financiero tradicional.(Ah mirá vos, el liberal tiene que irle a pedir la escupidera al Estado para que regule su negocio, pero a favor suyo)

El desembarco de Amazon en la Argentina es un hecho. La semana pasada se confirmó que la empresa comenzará a comercializar en Brasil productos de toda la gama, incluyendo electrónicos, de entretenimiento, juguetes y bienes muebles de fácil traslado y transporte; lo que determinaría un fuerte golpe para Mercado Libre, ya que sostiene el 60% de su comercio en ese mercado. La sola noticia provocó una caída de más de 15% en las acciones de la empresa en Wall Street.(Una pena por los boludos que creyeron en lo del “libre mercado”, los “unicornios” y las “empresas del futuro” y compraron acciones. Aunque seguro más de uno las cambió por las de Amazon. Igual, que cosa de locos "el mercado": cuando se aplican las reglas que reclama y hay competencia, cae el valor de las empresas. Deberían revisar algunas ideas)

El padrino del desembarco es el ex embajador norteamericano en la Argentina Noah Mamet. Amazon tendría oficinas operativas con no más de 100 personas y no sería a este nivel competencia para las empresas argentinas del sector. El problema surge con la información cierta que circula en el mercado, de la ampliación de las actividades de la multinacional norteamericana en el país; la que estaría ya manteniendo entrevistas con futuros directores y gerentes que serían contratados para los planes de expansión total en el mercado argentina con cobertura en todo el país. Incluso uno de los gerentes entrevistados es uno de los altos ejecutivos de Mercado Libre.(Que feo que un ex embajador haga de lobista de intereses privados, y que le quieran soplar los empleados a Galperín antes de que los flexibilice; pero seguramente lo arreglará fácil aumentándoles los sueldos para retenerlos. A menos que vaya en contra de su credo flexibilizador, como los agrogarcas que quejan de la AUH porque dicen que les saca mano de obra, en lugar de pagar sueldos más altos que ella)

Si se confirmara el desembarco pleno, durante algún momento del 2018, son muchos los que especulan con las posibilidades de continuidad comercial de Mercado Libre. Es allí donde aparece el dilema de Galperin. Podría recurrir al reclamo de muchos de los empresarios argentinos de prácticamente todos los sectores de la economía local, pequeños, medianos y grandes, y pedir protección en el mercado interno para, al menos, limitar el desembarco de Amazon. Galperin, de línea directa con Mauricio Macri, siempre criticó estas acciones y reclamó por el fin de las compañías basadas en el estado prebendario. Ahora deberá tomar una decisión sobre su propia supervivencia.(Ah, joderse, eso le pasa por andar boqueando en contra de la intervención del Estado y hacerse el pija del libre mercado. Quedaría demostrado entonces que es un genuino ejemplo de empresario liberal argentino: prospera en cuanto no tiene competencia, y cuando la competencia aparece, listo, fue. Eso sí: hasta acá no se supo que Pancho Cabrera haya incluido a “Mercado Libre” entre las industrias “inviables” del “Plan de Reconversión Industrial”)

El segundo capítulo es aún más complejo. Mercado Libre, a través de Mercado Crédito, opera en Argentina en el negocio del financiamiento de los consumidores a través del flamante mercado de las Fintech (que próximamente incluso tendrá su propia cámara); y desde el sistema financiero tradicional se presiona para que el BCRA les imponga las mismas reglas de juego que los bancos de atención al público.(O sea que los bancos -que resisten toda regulación estatal- quieren que regulen a su competencia. Es hermoso el liberalismo)

El negocio hoy está planteado con cierta libertad para que las empresas "online" sin oficinas a la calle y dedicadas a la intermediación entre compradores y vendedores de bienes y servicios -o, directamente; oferentes de servicios financieros vía internet- puedan otorgar financiamiento directo a sus clientes. El dinero financia la operación sin necesidad de recurrir a los bancos y tarjetas de créditos, con una ganancia directa para el prestamista; quien, en general, es la misma plataforma donde se realiza la operación de compra y venta.(Es decir el mismo negocio de los bancos, sin crear nada de valor para la economía, y sin ninguna regulación estatal. Por algo Macri la eligió como la empresa modelo: hay que ser más garca que un banco, eh)

Los bancos protestan asegurando que se trata de una competencia desleal, ya que no están obligadas a obedecer las regulaciones y normativas del BCRA; al definirse como empresas no dedicadas a la "intermediación financiera". Al no tomar dinero del público para los créditos, y apalancarse con fondos propios derivados de la circulación de dinero de la propia página, no estarían dentro de las normas del Central. Al menos esta es su propia visión. La queja de los bancos (de todos los tamaños) es por la necesidad de cumplir con la documentación de habilitación de la entidad, la calificación de riesgo del cliente, las normativas de liquidez, la obligatoriedad de mantener sucursales abiertas al público y el sostenimiento de las condiciones laborales de los empleados; mientras que ninguna de estas obligaciones alcanzan a las fintech.(Los bancos son bastante caraduras porque ellos a su vez están “apalancados” en la guita nuestra que manejan, en algunos casos sin que podamos elegir, como las cuentas sueldo. Y además la están levantando con pala como consecuencia de las regulaciones del Banco Central de Sturzenegger a su favor, como haber eliminado los pisos para las tasas de los plazos fijos, y el techo para las de los préstamos. Pero tienen razón en un punto: estos ladris de los “unicornios” no tienen que cumplir con ninguna exigencia de solvencia o respaldo de sus operaciones puesta por parte del Estado, así cualquiera es un tigre de los negocios. Claro que Galperín podría contestarles que unan fuerzas por la flexibilidad laboral y entre todos tumbar el convenio colectivo de trabajo de la Bancaria, y listo. Es un posible punto de encuentro, contra el enemigo común: los trabajadores. De eso se trató el coloquio de IDEA justamente)

Nuevamente Mercado Libre deberá plantearse si reclama, o no, la intervención del estado (a través del BCRA), para que se regule a su favor un mercado donde opera con éxito.(O sea, hacer la de siempre del liberalismo: que el Estado no se meta en los negocios, a menos que sea a favor. Dolor Adam Smith)

jueves, 19 de octubre de 2017

QUERÉTE UN POCO, SERGIO



LAS UVAS ENVENENADAS


La imagen de apertura corresponde al cuadro demostrativo de la evolución de la relación entre las cuotas de los préstamos hipotecarios con el sistema UVA que son el boom del momento y los ingresos del grupo familiar; correspondiente al informe de la Universidad Nacional de Avellaneda del cual se habla en este nota de Ambito Financiero; y que acá Artemio pone con mayor detalle.

El tema fue abordado también en esta nota de Emanuel Alvarez Agis en Perfil, y en ésta entrada lo habíamos analizado nosotros para el caso de los préstamos del Procrear.

Uno puede comprender la ansiedad de muchas familias por resolver el problema de la vivienda propia, y que el sistema luzca tentador porque la cuota inicial sea más baja que la de los créditos tradicionales, pero no por eso dejar de advertir los riesgos.

En un país con la historia de desastres económicos de la Argentina tomar créditos indexados por inflación no parece ser algo para tomárselo a la ligera; cosa que pareciera estar sucediendo: junto con el aumento de los créditos hipotecarios para vivienda (que no obstante no llega aun a los niveles del Procrear durante el kirchnerismo), crecen los destinados al consumo personal (por ejemplo para financiar los saldos de la tarjeta de crédito), y el endeudamiento de las familias ya pasa a ser un problema que se suma al del Estado.

En el caso de los préstamos UVA, el informe de la UNDAV pone el dedo en la llaga al analizar la evolución a futuro de los préstamos, en base a dos variables que quien toma el préstamo no controla: su nivel de ingresos, y la tasa de inflación. Mayor sea el diferencial entre ambas como muestra el cuadro, mayor será el peso de las cuotas en los ingresos del grupo familiar, poniendo en riesgo el pago de los créditos.

Tal como está pensado el sistema, parece un negocio para los bancos, que se aseguran el ajuste por las UVA (ajustables a su vez por la inflación) del capital remanente; en un contexto en el que además el propio gobierno (por boca nada menos que del "inventor del sistema", el presidente del BCRA) reconoce que le está costando dominar la inflación "núcleo" (o sea la que no depende de precios regulados ni factores estacionales), y tiene por delante un "sendero de precios" con aumentos de los servicios públicos y baja de los subsidios.

A lo que hay que sumar que viene presionando desde 2015 para acá para que las paritarias reajusten los salarios por la inflación prevista en las "metas" del Banco Central sin "cláusulas gatillo" ni discusiones sobre la inflación pasada y su efecto en el poder adquisitivo de los sueldos: justo el peor supuesto de los considerados en las simulación de la UNDAV.

En el país de la Circular 1050 (acaso muy lejana en el recuerdo para buena parte de la población) y los créditos hipotecarios en dólares de la convertibilidad (impagables tras la devaluación), tal parece que algunos sectores de la sociedad argentina están condenados a repetir los mismos errores, volviéndose a meter -una y otra vez- en los mismos problemas.

No sea cosa que de acá a unos años tengamos que volver a rescatarlos entre todos de su propia torpeza.  

LA VERDADERA GRIETA


Sobrecogía el corazón ver anoche la entereza de Sergio Maldonado en medio del dolor, cargando sobre sus hombros con el peso de 80 días de desolación y abandono, y confesando que permaneció horas a la vera de un río en un lejano paraje del sur; contemplado un cuerpo que podía ser el de su hermano Santiago, custodiándolo porque no confía en nadie: no se puede pedir imagen más cruda del tremendo desamparo de un ciudadano frente a un Estado represor, desaparecedor, negador y casi con seguridad, asesino.

Como si fuera poco todo lo que padecieron los Maldonado, tuvieron que soportar las barbaridades que dijo Elisa Carrió, esa víbora ponzoñosa que viene envenenando la política nacional desde hace más de 20 años; y que seguramente el domingo será ungida nuevamente con el voto de mas de la mitad de los porteños, para no ir nunca al Congreso. 

Eso son, porque eso van a votar, háganse cargo de una buena vez; ante tamaña descomposición moral no hay posibilidad alguna de alegar engaño a la buena fe del elector. Van a votar a alguien que acaba de mofarse en televisión del dolor de una familia, comparando el caso de Santiago con Walt Disney.

Santiago no pasó por una peluquería de San Luis a cortarse las rastas, ni vagaba perdido y confuso por la ruta 40 hacia el sur, ni pasó por Ceibas rumbo a un barrio de Gualeguaychú, ni fue herido mortalmente por un puestero.

Tampoco estaba en un monasterio mendocino, ni en ninguno de los otros lugares donde el aparato de servicios de inteligencia, periodismo servilleta y trolls pagos por el gobierno para operar en las redes sociales lo ubicó en estos casi 80 días desde su desaparición, para sembrar pistas falsas y encubrir el hecho principal: lo desaparecieron fuerzas del Estado, en el medio de un operativo represivo ilegal, ingresando a un predio donde no tenían que estar, simulando una flagrancia que no existió.

El cuerpo que podría ser el de Santiago Maldonado fue encontrado en el río Chubut, en el lugar donde antes lo había buscado el impresentable juez Otranto con un impresionante despliegue policial, esposando a los testigos y no dejando entrar a los familiares ni a los representantes de las querellas. ¿O acaso había ido allí a plantar ese cuerpo, para cargarles su muerte a los mapuches?

El cuerpo estaba en el  lugar de la represión, donde negaron de entrada que siquiera hubiera estado Santiago, tanto como llegaron a negar hasta su misma existencia, consultando el padrón electoral; prorrogando así en los hechos durante casi tres meses, la existencia de la desaparición forzada que negaban.

Varias horas antes de que se conociera el hallazgo de un cuerpo en el río Chubut (el cuerpo de un desaparecido hallado en un río, cruel metáfora si las hay) una periodista (Liliana Franco, de Ambito Financiero e "Intratables") anunció enigmática que ese día habría "importantes novedades en el caso"; y varias horas antes de que siquiera hubieran sacado el cuerpo de las aguas para trasladarlo a la morgue de Esquel, radio Mitre (la cloaca radial del Grupo Clarín) confirmaba que se trataba de Santiago, cosa que hasta hoy sigue estando así en su página web.

Dos botones de muestra para entender como el periodismo de guerra (contra la verdad, la decencia y la ética en el ejercicio de la profesión) es una pieza fundamental del régimen de oprobio que gobierna el país, tanto que ya ni se molestan en disimular o borrar las huellas de su complicidad. Solo se podía acceder a esa información, en esos momentos, formando parte de la maniobra que hizo aparecer el cuerpo. 

Un régimen que en la misma noche del hallazgo (sabiendo perfectamente lo que había pasado, y las posibles reacciones) reforzaba el dispositivo de seguridad de la Plaza de Mayo y la Casa Rosada,  acuartelaba a las fuerzas de seguridad federales, suspendía los francos a sus efectivos y convocaba a los que estaban de licencia; acaso soñando con que alguna reacción en las calles contra la noticia les diera la oportunidad de descargar toda su furia represiva, y llegar a las elecciones en medio de un clima de miedo, sombrío y opresivo, quizás hasta con el estado de sitio declarado violando la Constitución. Sin por eso dejar de hacer encuestas telefónicas sondeando la repercusión electoral del caso.

Como si con eso no bastara, esos mismos medios convocaron a una marcha en Plaza de Mayo que los organismos de derechos humanos se apuraron a desactivar, que se llenó de "capuchitas" de los servicios que fueron a pintar con aerosol el Cabildo, más algunos grupúsculos de las izquierda funcional y tarada, que a esta altura cabe preguntarse si no son también de los servicios: otra explicación no aparece a la mano para tanta idiotez. 

Más allá de lo que terminen diciendo las pericias, vendrán ahora seguramente mil y una operaciones de prensa y judiciales para revolear el muerto para otro lado que no sea el del gobierno, intentando encubriendo lo esencial: a Santiago Maldonado se lo llevaron fuerzas del Estado porque protestaba, se negaron a dar señales sobre su paradero a sus familiares y siquiera a reconocer su responsabilidad; aunque se acumularan las evidencias de que exactamente eso era lo que había sucedido, mientras se dedicaban concienzudamente a borrar todas las pruebas posibles, con la complicidad del juez Otranto.

Y casi con toda seguridad, plantaron ese cuerpo sin vida en el río Chubut, pretendiendo que de ese modo eluden sus culpas, para desplazarlas sobre los mapuches, la RAM, el kirchnerismo o los extraterrestres: hasta eso y mucho más, son capaces de hacer. Y si no repasemos lo que vinieron diciendo y haciendo estos casi 80 días transcurridos desde el 1º de agosto, solamente sobre este caso en particular.  

En este clima los argentinos deberemos ir a votar el domingo, y con ninguna garantía de que este gobierno respete la voluntad popular, si le fuera adversa. O peor aun: teniendo que comprobar que esta política de degradación constante de la democracia argentina que vienen llevando en forma sistemática e ininterrumpida desde hace 22 meses tiene consenso social, al menos de una buena parte de la sociedad.

Sirva el contraste entre la enorme dignidad en medio del dolor de Sergio Maldonado y su familia, y la feroz crapulencia de un gobierno sub democrático y su periodismo servil para poner de relieve -una vez más- la verdadera grieta que hay en la Argentina: la que separa a las personas de bien, de los hijos de puta. Y ojalá que nunca se cierre. 

miércoles, 18 de octubre de 2017

TWEETS POLÉMICOS

MENOS MAL QUE TERMINÓ EL COLOQUIO DE IDEA


Leemos en la tribuna de doctrina: "En medio de fuertes críticas, el gobierno de Michel Temer modificó las normas que definen el trabajo esclavo y dificultó así la penalización de los empleadores acusados de esa práctica, un reclamo de larga data del sector agropecuarioHasta ahora, la legislación establecía como características "análogas a la esclavitud" la realización forzada de jornadas laborales exhaustivas, en condiciones degradantes o por restricción de la capacidad de moverse del trabajador debido a deudas contraídas con el empleador. A partir de los cambios, sólo será considerado trabajo esclavo cuando haya uso de coacción, exista cercenamiento de la libertad de movilidad del trabajador o éste sea obligado a trabajar bajo seguridad armada o por la confiscación de sus documentos personales.

Además, las nuevas reglas determinan que la llamada "lista sucia" de empresas que utilizan trabajo esclavo y que cada año era divulgada por un equipo técnico encargado de fiscalizar las condiciones de empleo ahora sólo se hará pública si así lo decide expresamente el ministro de Trabajo. Antes, los empleadores permanecían en esa infame nómina durante un año y eran obligados a pagar multas, indemnizaciones y cargas laborales; ahora fueron revocadas esas puniciones. "Sólo tenemos que celebrar", indicó el ministro de Agricultura, Blairo Maggi, un empresario agropecuario apodado "el rey de la soja"." (las negritas son nuestras)

Un fresco perfecto de la derecha latinoamericana: entran al gobierno por la ventana de un golpe parlamentario, prometen combatir la corrupción (de los otros) mientras aumentan la propia, y se dedican concienzudamente a cumplir con las demandas del poder económico, restringiendo derechos de los más débiles para su beneficio.

Mientras Argentina decreto la libertad de vientres en 1813 y abolió la esclavitud con la sanción de la Constitución de 1853, en Brasil la "institución peculiar" (el eufemismo que empleaba Mitre durante la Guerra de la Triple Alianza para justificar juntarse con el imperio esclavócrata) perduró nada menos que hasta 1889.

Y tal parece que dejó muchos nostálgicos, que quieren que vuelva con todo, sin consecuencias legales: en paralelo con la reforma laboral aprobada hace poco entre gallos y medianoche, ahora los esclavistas podrán evitar ser escrachados; para solaz y esparcimiento -entre otros- del Grobocopatel brasileño, a la sazón ministro de Agricultura de Temer.

Menos mal que ya pasó el coloquio de IDEA, porque de lo contrario Etchevehere y Buryaile hubieran pedido que repliquemos acá el ejemplo brasileño. Aunque pensándolo bien, de hecho desde el 2015 para acá lo estamos haciendo ¿o acaso no notaron que hace rato que no sabemos de nuevos operativos para combatir el trabajo esclavo? 

¿QUÉ HACER CON MAJUL DESPUÉS DEL GOBIERNO DE MACRI?


(*)

¿Qué hacer con Cristina Fernández después de consumada su primera derrota electoral? (Dejarla asumir su banca en el senado ¿O las otras opciones son desaparecerla como a Santiago Maldonado o meterla presa como a Milagro Sala?) El proyecto político que encabeza atrasa y espanta. (Obvio, no es moderno como el de Macri, que discontinúa el plan satelital y quiere hacer retroceder la legislación laboral al siglo XVIII) Está basado en la irracionalidad, el autoritarismo, la acumulación de dinero malhabido y unos cuántos dogmas cuasireligiosos (Metéle alguna diferencia, porque hasta ahí le calza perfecto a Macri, te comento, incluyendo Al dogma monetarista de Sturzenegger) que incluyen desde el consabido Macri/basura/vos sos la dictadura (Que va camino a convertirse en el hit del verano, gracias justamente a Macri) hasta la delirante idea de que el actual es un gobierno ilegítimo (Dicha por “consultora la concha del mono”) que vino para terminar de hambrear a la Argentina y desaparecer a militantes de la lucha contra la opresión como Santiago Maldonado. (Bueno, eso es efectivamente lo que está pasando, Luis, lo digan o no delirantes o fanáticos)
Para la mayoría de la clase política, la expresidenta no solo representa el pasado, sino que permanece dentro del panel de líderes mundiales más fanáticos y conservadores, como Donald Trump en los Estados Unidos y Nicolás Maduro en Venezuela. (Ojo que los dos vienen de ganar elecciones Luis, y con el primero Macri ya no sabe como hacer para congraciarse) Los dirigentes del peronismo como Juan Manuel Urtubey, Juan Schiaretti, Miguel Angel Pichetto, Sergio Uñac y Florencio Randazzo, por nombrar solo a los más visibles, (Ninguno de los cuáles dirige nada, ni siquiera el tránsito, digamos. Y el presidente del PJ que es Gioja, llamó a votar por Cristina) lo saben mejor que nadie. Para ellos, Cristina es un doble problema: no los deja avanzar (Claro, está todo el tiempo pensando como obstaculizar su impresionante ascenso a la condición de líderes de masas, cagándolos a votazos) y al mismo tiempo les resulta muy difícil desembarazarse de ella. (Decíles que se pongan en contacto con Gendarmería, que les puede aportar alguna idea) Nadie duda que la ex jefa de Estado perderá contra Esteban Bullrich. (La proliferación de columnas como esta darían a entender que están dudando, y mucho) Pero la liga de gobernadores y quienes aspiran a reunificar el peronismo rezan para que sea por mucho. (¿La liga de gobernadores o Macri, el gobierno y vos, Luis?) O mejor dicho: por un margen lo suficientemente importante como para que a Cristina y sus incondicionales de La Cámpora no le queden ganas, ni siquiera, de pelear la interna del peronismo y así posicionarse para 2019. (Ah, pero entonces quédense tranquilos y no escriban más: eso es justamente lo que están pronosticando las encuestas. ¿O vos dudas si no son truchas, Luis?)
Sin embargo, la candidata a senadora tiene un incentivo extra para dar pelea hasta el final: la posibilidad cierta de que no solo ella, sino también su hijo Máximo y en especial, su hija Florencia, puedan terminar presos, (Pero Luis, estuvo dos años sin fueros cuando dejó el gobierno, y todos ustedes decían que iba a ser candidata a cualquier cosa para tener fueros. Y en todo caso la protegen a ella, no a los hijos. Eso de proteger desde las ventajas que da el Estado a la familia queda para los Macri) bajo el fuego cruzado de tres expedientes (O sea, causas trillizas armadas por si con una sola no alcanzaba) que los involucran como miembros de una asociación ilícita diseñada para robar dinero del Estado, distribuirlo entre empresarios amigos y luego recuperarlo bajo la fachada de actividades lícitas como la explotación de hoteles y el cobro de alquileres exhorbitantes. (Si no ponías lo de los hoteles parecía que otra vez estabas hablando de Macri, Caputo, Calcaterra y Mindlin. Igual, lo de “exorbitantes” andá a chequearlo a la concha de la lora)
¿Cómo enfrentar al pánico y el odio por perder la libertad tanto de ella como de sus hijos? (Eso ¿cómo, Luis?) Y lo que es más relevante todavía ¿cómo competir con el nivel de representatividad real que tiene Cristina sobre los sectores más seducidos por su discurso delirante y los millones de argentinos más empobrecidos que todavía creen que lo poco que poseen, como los planes sociales que cobran todos los meses, es porque primero Néstor y después la expresidenta así lo determinaron? (Ah, o sea que la votan porque tiene representatividad real en sectores beneficiados por el kirchnerismo cuando gobernaba, y cagados por Macri. Y eso es un poco más difícil de arreglar que con carpetazos judiciales. Ahí está el huevo y no lo pise, diría Inodoro Pereyra)
No hay una fórmula mágica para correr a Cristina del firmamento político de un día para el otro. (La pregunta es por qué habría que buscarla estando en democracia, y por qué un periodista debería ocuparse de esa tarea) De hecho, el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal lo entendieron desde el principio. (Lo cual no habla muy bien de su perspicacia porque tuvieron que entender que proscribir opositores no es propio de una democracia, sino de una dictadura. Eso sí: después les molestan los cantitos) Por eso en la provincia impulsaron al plan de obra pública más ambicioso de los últimos 25 años. (Ah, se pusieron en esos gastos para eliminarla a Cristina, no porque las obras hicieran falta. Hablemos de obsesiones) Y por eso, también, ambos tienen en carpeta un par de reformas estructurales. Desde la división de La Matanza (De un lado los peronistas, que no podrían votar, y del otro el resto. Muy interesante como las reformas estructurales en éste gobierno tienen solo una preocupación institucional, despojada de toda pasión o revanchismo políticos) hasta la recuperación económica, social e institucional de las zonas más profundas del conurbano. (Nada más que para que se olviden de Cristina. Bueno, aunque sea para eso, ojalá la hagan, porque hasta ahora...) Ninguna de las dos se podrán hacer realidad si la Corte Suprema de Justicia no le termina dando la razón a Vidal, quien reclama, para la provincia, la parte proporcional que le corresponde de la coparticipación, hoy calculada en $ 53 mil millones anuales. (Ah ¿y eso es culpa de que Cristina no ha decidido aun evaporarse?) El reclamo está en la Corte. Y Ricardo Lorenzetti trabaja en una decisión salomómica. (Es “salomónica” Luis, viene del rey Salomón, no del rey Momo)
El Presidente del máximo tribunal busca una fórmula de equilibrio (Exacto, desde que llegó al cargo está en eso) que le permita a la gobernadora administrar una provincia hasta ahora inviable, y atienda la queja de sus pares, quienes no quieren pagar con más ajuste el pedido legítimo del distrito más importante y más pobre de la Argentina. (No es el más pobre ni de cerca, burro. Y si el reclamo es “legítimo” (¿por qué lo decís vos sería?) no se entiende porque la Corte debería “hacer equilibrio”: le da la razón a Vidal y listo) Macri piensa en un país más allá de Cristina, por más que a Cambiemos le siga conviniendo competir en las elecciones con la jefa del ex Frente para la Victoria. (Tanto les conviene que vienen pensando desde antes de asumir como hacerla desaparecer. Del “firmamento político”, claro) Pero los días posteriores al 22 de octubre van a ser tanto o más intensos y apasionantes que los de este presente. Hay varios asuntos por dirimir. Y todos parecen muy relevantes. Uno es la situación judicial de la candidata a senadora nacional por Unidad Ciudadana. (Y los otros, los que quieren tapar con las causas contra Cristina: el tarifazo, la reforma previsional, el ajuste del gasto público y la reforma previsional, para empezar. La prueba está en que de todo eso en este libelo, ni mu se dice)
Los fiscales y los jueces federales de primera instancia tomaron velocidad. Quieren elevar rápido las causas que la comprometen a juicio oral. (¿Y en las otras causas que tramitan tienen el mismo impulso? Digo, para despejar toda duda de que estemos ante un caso de persecución política, viste) Los que manejan los tiempos de Comodoro Py (O sea Macri, Garavano, Arribas, Tonelli y Angelicci) consideran que, a este ritmo, el ex superministro Julio De Vido puede ir preso en cualquier momento (Que puede ser hoy o en 2023. Así cualquiera acierta un pronóstico) y Cristina, quizá, en 2018, o si se estiran algunas decisiones, en 2019. (¿Hace falta recordarte que en abril del 2016 dijiste que la detención era cuestión de horas?) Es decir: el año de las elecciones presidenciales. (Ah, pero que casualidad, mirá vos. Lo que son los plazos procesales, eh) El otro asunto es evitar que, ante la consumación de la derrota, Cristina le de otra vuelta de tuerca a su delirio egocéntrico e incentive a sus seguidores a resistir por otro medios. (Eso, como esperar como 20 días para reconocer los resultados, ponéle. Ah, no, pará, cierto que eso lo hizo el gobierno en las PASO) En este sentido, la cartita que la biógrafa oficial de Cristina, Sandra Russo, escribió en su perfil de Facebook es inquietante. ¿Qué significa no podemos responder solamente votando? ¿Qué quiere decir con actuar en defensa propia va más allá de las elecciones? (Eso Luis, lo elemental ¿o la idea es que votemos y después nos quedemos en casa mirando “La Cornisa” para que vos nos expliqués que está todo fenómeno?) ¿Por qué anuncia que se vienen tiempos oscuros de persecución? (Porque ya llegaron, de hecho basta leer las paparruchadas semanales que vos escribís, y los vas anunciando. Leéte de vez en cuando)
¿Por qué compara, en términos tan abarcativos el periodismo actual con los servicios? (¿Por qué son dos gotas de agua, y cobran de la misma caja, porque señalan blancos opositores a perseguir por el gobierno, porque filtran escuchas telefónicas ilegales, porque arman operaciones berretas contra sindicalistas, dirigentes de derechos humanos o periodistas que investigan los negocios del gobierno? Ah, se abren tantas posibilidades, como saberlo ¿no?) Es el de Russo un delirio personal, producto de una nueva resaca intelectual de fin de semana largo? (¿Por qué “nueva” Luis, sabés si ya tuvo otras, quién te contó, Arribas? Lo bueno es que a Macri eso no le puede pasar en un fin de semana largo, porque lo intelectual no es lo suyo: simplemente se rasca los huevos) ¿O escribió, Russo, por boca de Cristina, Máximo y otros dirigentes desesperados? (Acá apilamos como 38 inferencias sin fuentes, datos ni pruebas una encima de la otra, le agregamos una pizca de proyección de lo que hacés vos todo el tiempo, y listo) Russo llamó a "conectarse y hacer todas las redes posibles, entre vecinos, militantes, organizaciones, sindicatos, amigos, colegas, gente de bien, para defendernos juntos y defender a quienes nos defienden". (Tremendo, subversivo y disolvente el planteo. Debería estar presa ya, como Milagro Sala, por el delito de tener muchos contactos en Facebook) ¿Defenderse? ¿Defenderse de quién? ¿Cree, de verdad, que estamos viviendo bajo una dictadura? (¿Vos decís entonces que solo en una dictadura te podés organizar para defender algo? Que buena justificación para suspender el derecho de huelga, Luis ¿te la arrimó Jorgito Triaca?) ¿O está buscando la excusa para justificar una acción más allá del voto? El último gran desafío de la clase política es dejar a Cristina del lado de las instituciones y el sistema democrático y evitar que sus seguidores inicien el camino de la violencia, en cualquiera de sus formas. (Acá ya armaste una torre de panqueques de inferencias múltiples, detenéte porque le vas a terminar echando la culpa de los atentados de ISIS)
(*) Las negritas son nuestras, el original acá.

martes, 17 de octubre de 2017

TOTAL NORMALIDAD


"En ningún caso el presidente de la Nación puede ejercer funciones judiciales, arrogarse el conocimiento de causas pendientes o restablecer las fenecidas." (Constitución Nacional, artículo 109)

¿LES ESTAMOS PAGANDO LOS ABOGADOS ENTRE TODOS?


Como ven en la imagen de apertura, la firma Productos Industriales S.R.L. de Rosario fue protagonista por incendios en tres oportunidades en su planta: en 2012, 2013 y 2015.

En el segundo caso, falleció uno de los trabajadores de la empresa, lo que dio lugar a una causa judicial en la que sus principales directivos fueron primero procesados, y luego elevados a juicio oral, con la posibilidad de que les toquen cinco años de cárcel.

Lo que no es tan conocido es que Productos Industriales S.R.L. es una habitué de las contrataciones con el Estado provincial, en el área de Desarrollo Social; y que los contratos que obtuvo del mismo se incrementaron justamente después de que la justicia elevara a juicio oral la causa la causa por la que se investiga la muerte de uno de sus empleados, producida en un incendio que las pericias determinaron que fue causa de la extrema negligencia de la empresa, y su falta de adopción de medidas adecuadas de seguridad.

Así por ejemplo por el Decreto 346 del 10 de marzo de 2016 le adjudicaron por licitación pública la compra de 2000 colchones por $ 819.780; y poco después por contratación directa “por razones de urgencia” le compraron otros 500 colchones por $ 203.445, según la Resolución 252 del 15 de abril del 2016 del Ministerio de Desarrollo Social.

Pero hubo más: por Decreto 1113 del 23 de mayo del 2016 le adjudicaron una licitación pública por 2000 colchones por $ 813.780, y otros 3700 colchones por $ 1.505.493 por Decreto 2074 del 10 de agosto del 2016.

Y la cosa fue en aumento éste año: 3000 colchones, 3000 frazadas y 300 kits de limpieza por $ 2.099.340 por contratación directa por el Decreto 1422 del 31 de mayo del 2017, 2000 colchones por $ 897.780 por licitación pública por el Decreto 1982 del 6 de julio de 2017, y 4000 colchones por $ 1.915.560 por licitación pública por Decreto 2872 del 26 de septiembre de 2017, ya contado acá.

Lo que lleva a preguntarse que tipo de controles hace la provincia sobre la seriedad de las empresas con las que contrata, o si no les estaremos pagando entre todos los abogados a los dueños de Productos Industriales S.R.L. para que afronten la causa penal.

CUANDO DICEN "EL PERONISMO QUE VIENE": ¿LO QUE VIENE ES PERONISMO?



Este nuevo aniversario del Día de la Lealtad encuentra al peronismo a días de una elección crucial a la que llega dividido en todo el país, y con perspectivas inciertas sobre los resultados, y el futuro inmediato que se abre a partir de ellos.

Muchos dirigentes peronistas están ostensiblemente más preocupados en éste último aspecto que en ganarle la elección al gobierno, para poner un freno a sus políticas; y ensayan a diario fórmulas para la "reconstrucción" del peronismo de cara al 2019.

En ese tren, hablan con frecuencia de construir un peronismo "moderno, competitivo y funcional", "capaz de afrontar los nuevos desafíos", pero se cuidan bien de decirnos en que consistiría; porque en ese discurso hueco de los Urtubey, Massa, Randazzo, Bossio, Pichetto y similares, no existe la más mínima mención a lo fundamental: cual sería el proyecto político que ese "nuevo" peronismo impulsaría, y los sectores sociales a los que aspira a representar.

El silencio al respecto preocupa cuando vemos que así como hubo un "peronismo de Davos" que acompañó a Macri en su primer viaje al exterior para "volver al mundo", vimos esta semana un "peronismo del coloquio de IDEA", deseoso de encantar a lo más granado de la Argentina garca que le reclama a Macri acelerar en las reformas para desmantelar definitivamente la herencia del peronismo y condenarlo al desván de la historia, incluyendo el aplauso de algunos dirigentes sindicales "del peronismo de Perón" a los que proponen la flexibilidad laboral como la panacea para resolver todos los males del país. 

Ese aspecto sustancial sigue -por ahora- ausente de la discusión, y esa ausencia no hace más que alimentar las suspicacias respecto a "cuan nuevo sera lo nuevo": si frente a un experimento de restauración oligárquica de la magnitud y profundidad del que está viviendo el país desde el peronismo -desde algunos sectores- no se pone el énfasis en denunciarlo, en oponérsele de plano y en plantear una clara alternativa (por el contrario, el foco está puesto en excluir a Cristina y al kirchnerismo, expulsándolos de la "reconstrucción"), todo indica que por muy peronistas que se digan algunos, muy incómodos que digamos no estarían, con el actual estado de cosas.

Lo que nos zambulle de lleno en aquello de lo que insisten en no hablar: la cuestión no es tanto dilucidar quienes conducirán "el peronismo que se viene", sino cuanto hay de peronismo en él, más allá de quienes circunstancialmente lo conduzca, o como se resuelva esa cuestión. Y esa discusión impone -a nuestro juicio- volver a lo básico, o como se decía en otros tiempos, "volver a Perón"; es decir al sustrato filosófico, doctrinario e ideológico del peronismo, a sus banderas fundacionales y a su modelo económico, político y social.

Podremos discutir luego las "formas de ejecución", los instrumentos concretos, el nuevo contexto y los nuevos desafíos, pero sin perder de vista esas premisa fundamentales; que es justamente lo que hace "Coqui" Capitanich en el video de apertura, que corresponde a la charla que dio acá en Santa Fe en el marco de la 2º Feria del Libro Nacional y Popular, cuando vino a presentar su libro "Economía peronista", cuya lectura recomendamos.

Entre otras cuestiones que abordó en la charla (que al igual que el libro, comienza justamente con una apelación a que el peronismo recupere y sostenga su identidad histórica), Capitanich analiza la evolución de la economía de la Argentina desde 1940 a 2015, y desde el análisis de diferentes indicadores macroeconómicos, traza paralelismos entre el primer peronismo y el proceso protagonizado por el kirchnerismo en los gobiernos de Néstor y Cristina.

No solo para determinar en la comparación "cual etapa fue mejor" (lo que no se propuso el libro, ni la charla), sino para establecer si existieron o no afinidades históricas de la etapa kirchnerista, con aquel peronismo fundacional emergido -entre otras cosas- del 17 de octubre del 45'. El análisis no es inocente, justamente porque de la negación de esa afinidad parten los que pretenden excluir al kirchnerismo "del peronismo que viene".

Y la conclusión (respaldada en datos y evidencias incontrovertibles) es muy clara: frente a los que le niegan al kirchnerismo su condición de experiencia peronista, al punto de proponer excluirlo para "volver al peronismo", Coqui (sobre todo a partir del minuto 22 del video en adelante) lo reivindica como parte inescindible de la historia del movimiento creado por Perón, inserto en sus mejores tradiciones históricas y recuperando sus banderas fundacionales; con la lógica adaptación a los tiempos.

Si aceptamos eso, después nos será más fácil ponernos de acuerdo en otras cuestiones, como quien ejerce el liderazgo y bajo que premisa, o como se resuelven las disputas internas por candidaturas, alianzas y posicionamientos. Por el contrario, si algunos insisten en negarlo contra toda evidencia, es porque traen algo bajo el poncho, que no es precisamente la reconstrucción del peronismo.

Como el peronismo original y como parte de su evolución histórica, el kirchnerismo fue un proceso político que se propuso trabajar por la grandeza de la patria y la felicidad del pueblo, construyendo una nación socialmente justa, económicamente independiente y políticamente soberana; y una democracia real y verdadera, en la que el gobierno hace lo que el pueblo quiere, y defiende un solo interés: el del pueblo.  

Verdades tan sencillas como profundas y rotundas y que -curiosamente- ya no forman parte del discurso habitual de muchos autoproclamados exponentes del "peronismo de Perón", que en otros tiempos te corrían con el catecismo de las 20 verdades, o las frases del general aplicadas para todo. La constatación no es menor en estos tiempos en que nos prometen un "nuevo peronismo" algunos que nos dejan la sospecha sobre si, de tan nuevo, no terminará dejando de ser peronismo en definitiva.

Por eso en el escenario que se abrirá a partir de las elecciones del gobierno impongámonos como norte que así como aquel 17 de octubre fue "el Día de la Lealtad Popular" de un pueblo con su líder, este nos encuentre construyendo la lealtad del peronismo consigo mismo, con su esencia histórica fundacional y su justificación histórica.

lunes, 16 de octubre de 2017

LÁSTIMA QUE CORTARON LOS TRENES, MUCHA GENTE HUBIERA QUERIDO IR



¿QUÉ ME CONTURSI?


Algo se podía sospechar desde que Venezuela había dejado de ser noticia de tapa para los diarios hegemónicos de acá, y desde que las noticias desde allá tendían a escasear: las cosas estaban cambiando por abajo, o no eran como nos las contaban.

Acaso sea muy prematuro sacar una conclusión de las elecciones de ayer que vaya demasiado hacia adelante, y como es de manual, la oposición al gobierno de Maduro ya denuncia fraude, pese a que se alzó con la victoria en algunos Estados. 

Nada nuevo en ese sentido: lo vienen haciendo desde que el chavismo llegó al gobierno.

Sin embargo lo destacable es que en medio de un proceso de violencia política en aumento y profunda crisis económica, el chavismo logró revalidarse políticamente del único modo posible en democracia: a través de las urnas.

Demostrando así que lo que parecía en su momento un salto al vacío de Maduro (la convocatoria a la constituyente) terminó siendo un acierto político, para encontrar un canal de salida a la crisis, aunque que esa salida sea definitiva, claro está, no está garantizado ni mucho menos.

Más claro aun ha quedado que la estrategia de la oposición de apostar a escalar en el clima de violencia para quebrar al gobierno y la institucionalidad democrática no solo fue un fracaso político, sino que ni siquiera le habría deparado réditos electorales, más bien todo lo contrario: si los cómputos se confirman, habrán retrocedido en ese aspecto; tanto que Capriles perdió en Miranda, el Estado que su partido gobernaba desde el 2009.

Por supuesto que la situación en Venezuela sigue siendo grave porque es muy posible que la derrota aliente a los sectores golpistas de la oposición a redoblar la apuesta, con el argumento del presunto fraude electoral; y es también muy cierto que las dificultades económicas que el país atraviesa no se han de disipar por el resultado de las urnas.

Sin embargo, en una democracia nunca puede ser irrelevante lo que sucede cuando el pueblo se expresa políticamente votando, y Venezuela no será la excepción a la regla: en comicios con una participación más alta que la de la última elección de autoridades regionales en 2012, y con  la concurrencia de la oposición, el chavismo logró revalidarse.

Podrán cuestionarse los resultados (de hecho ya se lo está haciendo por estas horas, aunque las elecciones transcurrieron sin incidentes), pero lo cierto es que donde se auguraba una derrota catastrófica del gobierno de Maduro, eso no se produjo.

Y el dato en si es lo suficientemente contundente como para imponerles a todos (oficialismo, oposición, y a los que desde el extranjero presionaban al gobierno de Maduro desde Trump a Macri) una relectura del panorama, que ya no será el mismo.

LA VERDADERA META


Faltando tres meses para finalizar el año, los propios datos del INDEC confirman lo obvio: ya se superó la "meta de inflación" planteada por el Banco Central conducido por Federico Sturzenegger, para todo el 2017.

En realidad, la banda superior de esa meta, que recordemos, oscilaba entre un 12 y un 17 % de inflación para todo este año. Hasta el propio FMI reconoce que la inflación final podría rozar el 27 %, es decir diez puntos más que la banda superior de las metas del gobierno, y más del doble de la banda inferior.

Ya en el 2016 había pasado lo mismo, cuando el gobierno sostenía -contra toda evidencia empírica comprobable en la historia del país- que la devaluación no sería trasladable a precios, porque estos ya estaban alineados con los valores del dólar "blue" vigente en tiempos de Cristina.

El resultado fue conocido: una inflación que superó el 41 % anual (la más alta desde el 2002), una pérdida de capacidad adquisitiva del salario real, las jubilaciones y la AUH que osciló entre un 6 y un 13 % (según el sector que se considere), en un proceso que con toda seguridad se repetirá éste año; en el que insólitamente -recordemos- el ministro Dujovne prometió que los salarios "ganarían por goleada".

Lo que supone que transcurrirá la primera mitad del mandato de Mauricio Macri con un objetivo del gobierno fracasado (reducir la inflación, lo que iba a ser "lo más fácil que tenga que hacer", según la promesa de campaña), pero otro plenamente cumplido: hacer retroceder el salario real, y producir una colosal transferencia regresiva de recursos, desde los sectores de ingresos fijos hacia los más concentrados de la economía.

Ya el año pasado el gobierno clausuró toda posibilidad de discutir salarios en paritarias en base a la inflación pasada (pedido elemental de los sindicatos, para recomponer el poder adquisitivo perdido), para hacerlo sobre la base de la futura, planteada en las "metas" de Sturzenegger.

Y este año y el que viene todo indica que sucederá lo mismo, porque así como Marcos Peña negó de plano la aplicación de las "cláusulas gatillo" pactadas en algunos acuerdos paritarios por si la inflación se disparaba, el Ministro de Modernización Andrés Ibarra acaba de decir que la negociación salarial en la paritaria estatal (ofrecida así como testigo para el resto) tendrá que darse dentro de las "bandas" planteadas por el Banco Central: de un 10 a un 15 %. Otra vez salarios, jubilaciones y asignaciones, a pérdida, por tercer año consecutivo.  

Se podrá decir que al fijar nuevamente una meta de inflación imposible de cumplir Sturzenegger (el verdadero ministro de Economía de éste gobierno, en tanto intérprete fiel del genuino pensamiento económico de Macri) actúa como un obcecado talibán monetarista, imnune a una realidad que se resiste a su absurda teoría, y no se estaría faltando a la razón.

Pero más importante que eso es señalar que las "metas" de Sturzenegger expresan bastante mas que la evolución esperada por el gobierno de la inflación: están exponiendo en realidad el techo de los aumentos salariales permitidos, o la medida de la expoliación de la remuneración del sector trabajo, en beneficio del capital.

Así como aquella mega-devaluación inicial que trajo aparejada el levantamiento del "cepo" tendió a satisfacer lo reclamos de los dueños del país nucleados en la AEA y asistentes infaltables en los coloquios de IDEA (como Paolo Rocca, por ejemplo) de "abaratar" los salarios de los trabajadores argentinos porque "estaban muy caros en dólares", las "metas de inflación" de Sturzenegger tienen por objeto consagrar a mediano plazo un patrón redistributivo del ingreso de sesgo regresivo, a favor del capital; es decir de los verdaderos mandantes del gobierno de los CEOS. 

Si el objetivo real fuera combatir la inflación, el gobierno no la alimentaría con más tarifazos que no se traducen en paralelo en una reducción del gasto público en subsidios, sino en un redireccionamiento de estos de los consumidores, hacia la petroleras y generadoras de energía; por poner solo un ejemplo.

Y esa nueva derrota del salario a manos de la inflación (que en una puja distributiva expresa la recomposición de márgenes de rentabilidad apropiados por el capital) es la pinza que cierra el apretón sobre los trabajadores, junto al nuevo pedido de Paolo Rocca y los suyos que el gobierno se apresta a satisfacer: la reforma laboral flexibilizadora que recortará derechos, y por carácter transitivo, nuevamente salario directo o indirecto, cerrando así el círculo.