LA FRASE

"YA LE EXPLIQUÉ A LARRETA QUE NO SÉ SI SE PUEDEN QUEMAR LAS URNAS ELECTRÓNICAS, PERO QUE DE TODOS MODOS CUENTE CON MI APOYO." (LUIS BARRIONUEVO)

lunes, 31 de diciembre de 2018

FELIZ 2019


COMO ACÁ....


...que pospusieron por decreto la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal, hasta asegurarse de que en los concursos del Consejo de la Magistratura (cuya reglamentación modificaron 11 veces para eso) para designar jueces y fiscales ganaran los caballos del comisario, o sea los candidatos de ustedes.

...que de ese modo batieron todos los récords de que se tenga memoria desde 1983 a la fecha, de funcionarios del Poder Ejecutivo que pasan directo y sin escalas a ser fiscales, jueces y camaristas.

...que en el marco de una investigación por homicidio abrieron la PC del narco Medina sin orden judicial, para asegurarse bien de borrar todos los archivos que los pudieran comprometer.

...que se llevaron puesto al Defensor General Ganón por denunciar la desaparición forzada seguida de muerte de Franco Casco en manos de la policía provincial y los casos de tortura policial, para reemplazarlo por la esposa del presidente de la Corte Suprema de Justicia.

...que en connivencia con Corral, desplazaron a los fiscales que investigaban las horas OSPE de la policía, los manejos de Pullaro con los concursos policiales y las cooperativas de trabajo truchas, para reemplazarlos por otros que fondearan todas las causas.

...que en connivencia con los senadores del PJ, modificaron en tiempo récord la ley orgánica del Ministerio Público de la Acusación, para que los fiscales fueran removidos por la Legislatura.

...que por medio del Fiscal Regional de Santa Fe le ordenaron al fiscal de la causa de los concursos policiales que hiciera informes de avance de la causa para mantenerte a vos al tanto de como iba una investigación que recaía sobre funcionarios del Ejecutivo.

¿Entendés más o menos como es?

LAS FRASES DEL MES



1. "Tomamos todo tipo de medidas para evitar que intenten envenenar a alguno de los líderes del G20: yo personalmente estoy probando cada botella de vino que se usará en las comidas para asegurarme de que esté en perfectas condiciones." (Patricia Bullrich)

2. "Aunque me haya equivocado con Macrón, no me pareció bien que para ir a la asunción de López Obrador me hicieran acompañar por un intérprete." (Gabriela Michetti)

3. "¿Me quieren decir como hago para llevar un caballo de polo hasta Beijing? Me va a ir cagando el avión todo viaje." (Xi Jinping)

4. "Como envidio al alcalde de París: quien pudiera tener tantas veredas para arreglar y todas esas baldosas para reponer." (Horacio Rodríguez Larreta)

5. "No entiendo por qué insisten en asociar el "Querido Rey" que dije en los 200 años de la independencia, con el hecho de que la final de la Copa Libertadores de América se termine jugando en España." (Mauricio Macri)

6. "Carrió se opone al reglamento de Bullrich sobre el uso de armas de fuego porque tiene miedo que le apliquen el rifle sanitario." (Aníbal Fernández)

7. "Manejar el Banco Nación en este contexto es como remar en dulce de leche, y ya sabemos que lo mío no es el dulce de leche." (Javier González Fraga)

8. "El problema del puente angosto por el que no pasaban los trenes lo resolvimos fácilmente: lijamos los trenes, y listo; el de los puentes que no aguantan el peso de los trenes es más complejo, pero ya le vamos a encontrar la vuelta." (Guillermo Dietrich)

9. "La gente que lo critica a Mauricio porque se toma un descanso de vez en cuando es injusta, y no se da cuenta que todo esto es nuevo para él; por ejemplo, por el G20 se tuvo que levantar temprano dos días seguidos." (Juliana Awada)

10. "Quiero desmentir que el presidente se haya quedado en Villa La Angostura, y pidiera que le mandaron por avión los diarios para leer sobre el triunfo de Boca en la Libertadores; esas cosas solo pasaban en el kirchnerismo." (Marcos Peña)

11. "Si hubieran aplicado el protocolo sobre uso de armas de fuego en Madrid, al "Pity" Martínez ése lo tumbaban en la mitad de la corrida, y Boca se ahorraba el tercer gol." (Patricia Bullrich)

12. "No entiende las quejas de los hinchas: les dije al asumir que tuvieran listo el pasaporte y cumplí: los llevé a Madrid." (Daniel Angelicci)

13. "Le dije a Mauricio que se quede tranquilo, que ya sacamos de circulación el spot  sobre la violencia contra la mujer donde aparece Juan Darthés, y lo reemplazamos con otro que grabamos con Sri Paluch y Baby Etchecopar." (Hernán Lombardi)

14. "Me dicen fuentes familiares que Franco Macri no va a declarar ante la justicia porque no está bien y la cabeza solo le da para armar sociedades off shore en Panamá a nombre de Mauricio." (Luis Majul)

15. "Me imagino Mauricio que para estas fiestas no nos vamos a juntar con tu viejo y tus hermanos, ¿no?" (Juliana Awada)

16. "No hay que prejuzgar al senador Marino por la denuncia de abuso sexual en su contra, debe demostrarse que es culpable; es un caso que no puede ser tratado como si se fuera la corrupción kirchnerista." (Federico Storani)

17. "Lo llamé al presidente Macri para decirle que Boca perdió la copa porque el DT no lo convocó a él para que pateara los tiros libres, como me mostró en un video cada vez que nos encontramos." (Xi Jinping)

18. "En Santa Fe no vamos a aplicar el protocolo Bullrich porque tenemos uno propio: nuestra policía si ve un narco tiene instrucciones de no abrir fuego sino negociaciones, pero eso sí: con cláusula gatillo." (Maximiliano Pullaro)

19. "Cuando se cumpla otro aniversario de la muerte de Nisman, vamos a homenajearlo:  con la presencia de su madre abriremos una caja fuerte en su honor, ella tiene las llaves." (Waldo Wolf)

20. "Me enteré que en Tierra del Fuego vetaron una ley que permitía la caza de guanacos, así nunca van a atraer las inversiones." (Lucas Llach)

21. "Desde la UIF firmamos un convenio con la Corte y la AFIP para combatir el crimen organizado por el kirchnerismo." (Mariano Federicci)

22. "Es innegable que éste gobierno ha mejorado la suerte de los más necesitados: a Margarita Barrientos la convirtió en empresaria gastronómica, y a "Toty" Flores en diputado nacional." (Luis Brandoni)

23. "Años jugando al golf sin ningún inconveniente, viajo a la Argentina, me reúno con Macri y al primer partido me cago encima a la vista de todo el mundo." (Donald Trump)

24. "El chofer no era mío, me lo pusieron." (Emilio Monzó)

25. "De Osvaldo Bayer lo que recuerdo es cuando los dos éramos jóvenes me llenó la cabeza con ideas peligrosas; pero por suerte yo evolucioné con el paso del tiempo." (Luis Brandoni)

26. "Es insólito que comparen a Macri con Papá Noel, que se pasa el año atendiendo el correo en lugar de vaciarlo, y que nunca se puede tomar vacaciones en las fiestas, porque es cuando más labura." (Aníbal Fernández)

27. "Todos tenemos que hacer nuestro aporte al fomento del consumo interno y las economías regionales: yo ya empecé, comprando dos frascos de aceitunas." (Mauricio Macri)

28. "¿No nos pedían un bono de fin de año para los jubilados? Ahí tienen, le encajamos un bono a la ANSES, a cambio de 86.000 millones de pesos." (Nicolás Dujovne)

29. "A mucha gente el kirchnerismo le hizo creer que podía viajar en colectivo." (Javier González Fraga)

30. "Después de la renuncia de Ana Gerchenson no descartamos ofrecerle la dirección de Radio Nacional a "Baby" Etchecopar." (Hernán Lombardi)

31. "El plan económico viene funcionando a la perfección, lástima que haya que hacer elecciones, porque eso complica las cosas." (Marcos Peña)

domingo, 30 de diciembre de 2018

RENUNCIAMIENTO HISTÓRICO


Tamaño ejemplo de humildad ya está generando imitaciones: 

EL ODIO COMO PROYECTO POLÍTICO


Cuando el odio canalla traspasa los más elementales límites de la condición humana, y no se detiene ni siquiera ante el dolor y la enfermedad con tal de perseguir o aniquilar al adversario político -como le pasó a Héctor Timerman, fallecido hoy- es difícil tener la templanza necesaria para resistir la tentación de clamar por revancha, y jurar devoluciones.

Sobre todo porque el odio de los poderosos no es, en nuestra historia, nada nuevo: por el contrario, se mantiene como una constante a través del tiempo, tanto que constituye una tradición y una identidad política. Hay en la Argentina un partido del odio, que descarga una y otra vez su furia sin detenerse ante la cama de los enfermos, o la tumba de los muertos.

Que pintó paredes vivando al cáncer, que traficó cadáveres o los vejó, o que maldijo ausentes (como Mármol a Rosas), negándoles el último cobijo de su tierra natal. Un odio enfermizo, irracional, sin límites; que se sobrepone en muchos a cualquier consideración ideológica, política o económica.

O que en todo caso las vehiculiza; porque el odio es -ante todo- un asunto de minorías: como decía Jauretche, no odian las mayorías que conquistan derechos, sino las minorías que pierden privilegios.

No es que nosotros seamos incapaces de odiar -al fin y al cabo, somos humanos-, sino que precisamente por lo dicho, tenemos responsabilidades más apremiantes que atender: sin olvidar a los canallas y sin dejar de exigir justicia por los nuestros que fueron humillados, vejados o quedaron en el camino (como Héctor Timerman), tenemos que levantar el país de sus cenizas, restaurar derechos, levantar persianas, devolver dignidad y esperanza, recuperar lo que nos han saqueado.

Y no es una postura de superioridad moral (que sin dudas la tenemos, mal que les pese a los traficantes de la moral que creen que es otra propiedad que se puede escriturar), sino una profunda respuesta política: los canallas que odian y nos odian se merecen lo peor, pero los compañeros que fueron víctimas de su odio se merecen de nosotros, lo mejor: que sigamos militando para construir un país mejor. 

Como nos enseñaron las Madres y las Abuelas, que vaya si fueron víctimas del odio, y si tenían a su vez sobradas razones para odiar, y clamar venganza. Pero eligieron la justicia, y continuar la lucha de sus hijos, dándonos el ejemplo.
  
Tuits relacionados:

AHORA SE ENTIENDE TODO


Tal parece que se empieza a develar el misterio de que mierda tiene Macri en la cabeza, o al menos podemos saber cuáles son sus "intelectuales de cabecera", según nos cuenta acá la tribuna de doctrina : parece que Marquitos Peña (de cuya existencia y tareas tampoco hubo demasiadas novedades los últimos meses) lo mantiene en diálogo permanente con intelectuales del país, y del extranjero. 

Entre ellos, Eduardo Levy Yeyati, economista, fugaz funcionario macrista en el BICE y responsable de una de las consultoras que -para variar- le pifiaron fiero a todos los pronósticos sobre la inflación, el dólar y la evolución de la economía. ¿Será el que le daba letra para que Macri dijera que el rumbo era el correcto, aunque la realidad lo desmintiera a los gritos.

También habla, por supuesto, con Iván Petrella (prohibido hacer rimas con el apellido) del thin tnak macrista "Fundación Pensar": sí, el macrismo tiene una fundación con ese nombre, no es joda. Un día de estos arman una "Fundación Trabajar" y nos caemos de culo. Cuenta la nota que Petrella arrimó extranjeros a las tertulias con el presidente, porque al parecer no bastaba con los nabos de cabotaje.

Los intelectuales kirchneristas y entre ellos los de Carta Abierta -dicen- fueron invitados, pero prefirieron no asistir. Una pena: una charla entre Macri y Horacio González hubiera sido de antología, se sacarían chispas por la verba florida de ambos; aunque no falta quien sostenga que a los dos les hubiera hecho falta un intérprete para poder entenderse.

Cuenta el artículo que los encuentros del presidente con los intelectuales duran entre 40 minutos y una hora, y la razón es muy clara: es más o menos lo que dura el primer o segundo tiempo de un partido de fútbol (un poco más si hay alargue o penales), y más tiempo Macri no aguanta, sin empezar a bostezar o dormirse. También hay quienes sostienen que la duración viene impuesta por la apretada agenda presidencial: se complica encontrar huecos entre rascada y rascada de huevo, o escapada y escapada de vacaciones.

Al parecer, uno de los temas más frecuentes que aborda el presidente en estas charlas son las formas de salir de los esquemas de polarización ideológica (vulgarmente conocidos como "grieta"), hasta que llega Durán Barba, preguntan en que andan y saca cagando al intelectual de turno; al grito de "dejáte de pelotudear, Mauricio, volvamos a lo de siempre, que nos da buenos resultados".

Uno de los consultados es el psicólogo cognitivo Seven Pinker, conocido como el "gurú de la felicidad", porque su teoría se basa en la premisa de que las personas pesimistas lo son porque no ven la realidad correctamente: un pensador más a la medida de un gobierno que no puede mostrar una sola estadística favorable o logro importante en tres años, no se puede conseguir. ¿Estará asesorando también a Todesca en el INDEC?

También Macri alterna con el israelí Noha Harari, para el cual el problema con los líderes populistas es que "....nunca reconocen sus errores, por lo que son incapaces de rectificar posiciones, y siempre plantean que la culpa debe ser de otro...", y que "...en la genética del populismo está la incapacidad para cambiar de rumbo...": si bien acota el periodista de La Nación que allí Macri recordó que su gobierno admitió errores (como los recortes a las pensiones y la forma en que se implementaron los tarifazos) y cambió (?), es muy posible que por fallas en la traducción, creyera que eso exactamente eso es lo que debe hacer su gobierno; a juzgar por los resultados.

Entre los 25 "consejeros permanentes" del presidente están Marcos Aguinis y Juan José Campanella (¿un toque de gorilismo para compensar algún riesgo de peronización presidencial, o una apelación a la manada para no sentirse tan solo?), lo cual explicaría la profundidad del pensamiento presidencial: de un dedal, para ser más precisos.

Pero ojo, guarda, también habla con gente crítica de su gestión, como Tomás Abraham y Martín Caparrós: así como en éste último caso podemos colegir que el tema de conversación fue Caparrós, Boca y el fútbol (en ese orden), al parecer Abraham sería el que lo asesora en materia futbolística, y el verdadero mentor de aquella expresión presidencial según la cual Gallardo es "un culón": 

Finalmente nos cuenta la nota que Macri habló con los expertos en inteligencia artificial, para asesorarse sobre cuáles serán los trabajos del futuro en los que las máquinas reemplazarán al hombre: ¿se prepara para justificar más despidos, o para conseguir un robot que le rasque los huevos y lo apantalle al borde de la pileta? 

sábado, 29 de diciembre de 2018

TWEETS POLÉMICOS

PREPARANDO LA RETIRADA


El pasado 26 de Diciembre,  el Banco Central dispuso a través de la Comunicación “A” 6619, que las casas y agencias de cambios ya no tendrán la obligación de  informar los Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS).  
Hasta ahora, y como sucede en cualquier país medianamente serio, las casas y agencias de cambio debían hacer un reporte (ROS) cuando detectaban operaciones inusuales. Es decir operaciones en las que por su magnitud o por las condiciones del comprador de divisas,  los montos en juego no tenían relación con las actividades lícitas declaradas por el cliente, y por lo tanto era posible que se estuviera frente a una maniobra de lavado de activos o movimientos de fondos de origen ilícito.
Estos reportes se aplican –en Argentina se aplicaban-  por recomendación del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), y de acuerdo a la normativa, los ROS debían ponerse inmediatamente en conocimiento de la Unidad de Información Financiera (UIF), que era la encargada de investigar a quien efectuaba la operación denunciada y cual era el verdadero origen de los fondos.
Pero con la asunción de Macri, la Unidad de Información Financiera  fue desplazada de la órbita del Ministerio de Justicia pasando a depender de Hacienda y Finanzas, y desde entonces la UIF dejó de presentar denuncias penales a causa de operaciones sospechosas. Sumado al incumplimiento deliberado de ese organismo, con ésta normativa dictada ahora por el Banco Central, se otorga vía libre legal para la evasión, el lavado de dinero y la fuga de divisas.
Más allá de ser éste otro ejemplo de las medidas tomadas por Macri, que ha convertido a la Argentina en una república bananera liberada para la evasión y el lavado, es evidente que la banda macrista quiere asegurarse poder sacar del país, y sin inconvenientes, los grandes recursos públicos de los que se han apropiado actuando desde los dos lados del mostrador, como funcionarios del Estado y a la vez como “empresarios”.

Y NO APRENDIÓ NADA



Posiblemente muchos hayan visto el video de apertura, que se viralizó estos días en las redes sociales: es el tornero fan de Macri que lo votó en el 2015, y que se muestra trabajando en su taller, a minutos del brindis navideño.

No sabemos mucho más sobre su historia  que lo que él mismo cuenta en el video: no sabemos cómo le iba durante el kirchnerismo o cuáles fueron las razones que lo llevaron a votar a Macri (ni las vamos a discutir), pero algo era seguro: por entonces pagar las tarifas de los servicios no era un problema que lo atormentara como ahora.

Tampoco sabemos si el posible cierre de su empresa solo lo afectaría a él y a su familia, o arrastraría consigo a otras familias, las de eventuales empleados que dependan de él. Pero si es seguro que su historia -conforme él mismo la cuenta- no difiere mucho de las de miles de pequeños y medianos empresarios arrasados por el modelo de destrucción desplegado por el país hace tres años.

Sin embargo, lo notable en éste caso (que seguramente tampoco no será el único) es que Juan (que así se llama el tornero macrista) no parece haber entendido las causas de su pesar, ni muchos menos haber aprendido de la amarga experiencia.

Trabajando en el taller a minutos del brindis, parece poder creer que él solo, por su propio esfuerzo y sin ayuda de nadie, puede evitar lo inevitable: tener que cerrar la empresa. En su mensaje, no hay contexto del país que antes lo ayudaba y ahora no, aunque él trabajara igual, siempre, poniendo el mismo esfuerzo, antes y ahora.

Destacando que él hace eso (trabajar) y no lo que hacen otros (cortar calles y rutas, hacer huelga, quemar cubiertas) demuestra creer que los problemas del país son esos, que el país no sale adelante por los que reclaman o protestan; no por los que lo saquean, como el gobierno que él votó.  

Es, en ese sentido, arquetípico no ya del votante promedio de Macri, sino de todo un modo de pensar extendido en buena parte de la sociedad argentina; del cual "Cambiemos" fue un simple (y eficaz) vehículo electoral. Nos recuerda a aquella empleada de Télam despedida por la gestión Lombardi, que se preocupaba por enfatizar que ella no era kirchnerista ni peronista, ni tenía militancia política, ni hacía huelgas o reclamos sindicales (ver acá el video),  

Y no se trata de cargar las tintas sobre él ni caerle encima por su voto (aunque deberá entender que toda acción trae consecuencias, cosa que parece no terminar de comprender), sino de apuntar que hay millones como Juan, con ese mismo esquema mental, factor decisivo sin el cual  nunca una propuesta política como la de Macri, hubiera podido llegar al gobierno en el país, en elecciones democráticas; lo cual supone un desafío formidable para la práctica política de los que somos opositores.

Aun con el agua al cuello y mientras trabaja en el torno, Juan espera poder tener la oportunidad de hablar con Macri, el presidente que él votó: ¿será para contarle lo que le está pasando en la esperanza de tener una respuesta, o acaso para preguntarle por qué pasa lo que pasa, que es lo que le advirtieron -a él y a millones como él- que iba a pasar?

Ojo, si Durán Barba llegase a ver el video, no sería descabellado que gestione la entrevista; y el encuentro de Juan con su presidente transforme la queja en un acto de propaganda oficialista: "el presidente sencillo que escucha a la gente común", o algo por el estilo. Materia disponible les sobra, y acaso no les cuesta mucho convencerlo a Juan de que él tiene razón, que el problema del país son los piquetes y las huelgas; y que por eso la solución es seguir dándole para adelante, trabajando duro, que así se sale.  

viernes, 28 de diciembre de 2018

FIN DE LA POLÉMICA


Como se dijo acá, acá y acá, el gobierno provincial, el propio Lifschitz y sus funcionarios nos mintieron en la cara a todos los santafesinos, cuando dijeron que contemplaban en el presupuesto provincial partidas de subsidios, para evitar trasladar la baja de los subsidios nacionales al transporte, a las tarifas vigentes en la provincia: no hay un centavo a esos fines, que ya no estuviera antes.

Y no alcanza, como lo acaba de confirmar el propio Lifschitz.

Besitos a los legisladores opositores que votaron a favor igual el presupuesto provincial de la mentira.

POLÍTICAS DE CONTENCIÓN SOCIAL


Ahí tienen, ustedes que dicen que el socialismo no tiene políticas de contención para la grave situación socioeconómica que afecta a los sectores más vulnerables.

Todo porque Lifschitz no quiso incluir en extraordinarias la emergencia social y alimentaria, seguro que de mal pensados que son, ya iban a decir que se quedaban de brazos cruzados.

No señor: los tipos armaron una modificación presupuestaria para contar con los fondos necesarios...para el cátering del brindis de fin de año del Ministerio de Desarrollo Social.

Y como no se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos, de algún lado tenían que sacar los fondos, como podemos ver acá en la planilla anexa a la resolución: 



O sea, los C.A.F. (Centros de Acción Familiar), el programa de Inclusión Socio Productiva, el IPAS (Instituto Provincial de Aborígenes Santafesinos) y el programa "Aleros" se habrán quedado con menos fondos (incluso para comprar alimentos, ver recuadros celestes), pero no saben el nivel del cátering para el brindis de fin de año: de primera.

Cada uno previene los saqueos como quiere. 

Eso sí, cuando se entere el Papa se cae de culo:



PRUEBA DE AMOR


Aunque algunos de los econochantas mainstream sostengan que "nadie vio venir" la actual crisis de la economía argentina, su existencia fue advertida incluso antes de que Mauricio Macri llegara al gobierno, en lo que se denominó por entonces "campaña del miedo", previo al balotaje de las elecciones presidenciales.

Desde el entonces oficialismo kirchnerista, y antes, durante y después de la campaña desde múltiples voceros de la heterodoxia económica (e incluso algunos de la ortodoxia) se advirtieron los riesgos intrínsecos a un modelo de valorización financiera basado en la desregulación de los flujos de capitales y el endeudamiento externo; que no son -ni más ni menos- que los que estamos viendo por éstos días, y de los que habla esta nota de Diario Bae de la que extraemos algunos párrafos, para ahorrarnos texto: (las negritas son nuestras)

"Con su endeble situación financiera, la Argentina sintió el coletazo del desplome de los mercados globales de comienzo de semana, pese a que ayer tuvieron un rebote. El riesgo país subió 0,5% a 833 puntos y marcó un nuevo récord en cuatro años, que refleja el temor de los fondos especulativos sobre la capacidad de pago de la deuda a partir de 2020. Pero los analistas financieros advierten que crece la incertidumbre por la sostenibilidad de la deuda de corto plazo en Leliq y Lecap.

El cuadro es de tensión. El mal clima externo se monta sobre los desequilibrios locales y los bonos soberanos dolarizados queman en las manos de los acreedores. Esta desconfianza, a su vez, genera una fuerte volatilidad en las acciones argentinas y presiona sobre el dólar. El economista Gustavo Ber advirtió que la situación está lejos de revertirse: "No hay drivers en el frente interno que recompongan el apetito inversor. La incertidumbre electoral seguirá y las dudas sobre la refinanciación de la deuda a partir de 2020, cuando no haya dólares del FMI, también. A este combo, se agregó la incertidumbre global detonada este trimestre".

Al escenario abierto de reestructuración poselectoral, Mariana González, coordinadora de Cifra, sumó dudas para el próximo año: "La disponibilidad de divisas para 2019 es muy justa. El dinero del Fondo alcanza para pagar los vencimientos de intereses. Si no hay otro fondeo, tendría que cerrar la balanza comercial en equilibrio y no haber un escenario de corrida y fuga, que es la parte más incierta de la ecuación porque, además, van a pesar las elecciones".

Esto complica la sostenibilidad de las Leliq y las Letes, los instrumentos de corto plazo elegidos para contener la devaluación en el nuevo esquema monetario. El monto en pesos en letras creció rápidamente durante el segundo semestre y su stock conjunto (unos $900.000 millones) ya equivale al 73% del pico de las extintas Lebac. Todo apuntalado por tasas "incompatibles con la producción", como reconociera Dante Sica, para evitar una corrida.

Ber alertó: "La deuda en Leliq no es sostenible. Si bien están en manos de los bancos, son una contrapartida de los encajes de plazos fijos. Si los depositantes sacan el dinero y dolarizan, los bancos tendrán que desarmar las Leliq para devolver los depósitos. De bajar la tasa, esto podría darse después del verano o incluso antes. Porque el escenario electoral es binario y en ambos casos los inversores ven riesgos: una reestructuración más agresiva o una más amigable. Eso se refleja en el riesgo país y en la caída de los bonos, aún en los tramos cortos, lo que marca una percepción mucho más clara de una reestructuración a la vuelta de la esquina"."

Tenemos entonces que "los mercados" están viendo corrida bancaria de depósitos, dolarización de activos y aceleración de la fuga, reestructuración o default de la deuda, en un futuro no muy lejano y tampoco muy improbable. "Los mercados", no Axel Kicillof, la CTA, el CEPA o las Abuelas de Plaza de Mayo.

Para peor, la entrada en vigencia del gravamen de Ganancias sobre los plazos fijos a partir de ayer pero retroactivo a enero (el impuesto es anual), no hará sino alentar la corrida de los ahorristas hacia el dólar. Cuando hasta Débora Plager en "Intratables" dice abiertamente que todos asumen que esto explota, más tarde o más temprano, pero explota seguro, es que los desequilibrios son tan grandes que ya no se pueden ocultar ni con blindaje mediático.

Lo cual nos deja en éste punto, que queremos destacar: el gobierno de Macri ingresa anticipada y aceleradamente al año en el que buscará revalidarse en las urnas sin la más mínima chance de que la economía traiga buenas señales antes de que los argentinos voten, y cruzando los dedos para que todo no vuele por los aires, antes. 

Y su suerte para que eso no suceda dependerá -exclusivamente- de los sectores sociales que lo apoyaron masivamente, y de los factores del poder económico que financiaron su campaña del 2015 (como los fondos buitres) y lo sostuvieron hasta aquí: no son la CGT, la CTA, los movimientos sociales o la oposición política, ni Cristina (como quiere hacer creer la propaganda oficialista) quienes determinarán la suerte de "Cambiemos", de Macri y de su gobierno.

No, señor, si todo se derrumba estrepitosamente como el castillo de naipes que es el modelo de valorización financiera, será por la acción conjunta (no necesariamente coordinada) de fondos especulativos que huyen del país y de los bonos y activos argentinos por considerarlos tóxicos, de los sectores del campo privilegiado que se sientan arriba de los dólares de la cosecha a esperar una nueva corrida cambiaria y de las clases medias con capacidad de ahorro (núcleo duro del voto macrista si los hay) que sacan la plata del banco, compran todos los dólares que pueden y los fugan del país, o los esconden en el colchón, la caja fuerte o la caja de seguridad, según la disponibilidad de cada uno.

Por supuesto que todos ellos podrán hacer eso (y sin dudarlo lo harán, llegado el caso) porque el gobierno se los ha permitido, con el "levantamiento del cepo" y la eliminación de todas las regulaciones existentes de la cuenta capital, y de la liquidación de divisas: el macrismo moriría entonces, en su propia ley, y por su propia mano. Como Nisman, digamos.

A menos-claro está- que todos esos sectores abjuren de sus propios intereses racionales (como hicieron algunos de ellos, como las clases medias, votando este modelo), y brindando una prueba de amor a "su" gobierno decidan confiar en él, y sostenerlo contra el retorno de la bestia populista; liquidando las divisas de la exportación (aun a riesgo de perder con una devaluación), manteniendo el plazo fijo en el banco (aun a costa de pagar Ganancias) o quedándose con los bonos de la deuda o las acciones de las empresas argentinas que compraron, esperando poder cobrarlos regularmente, o que repunten, respectivamente. 

¿Por qué no creer en un gesto patriótico de esa envergadura, una muestra de confianzan en un presidente que sale a comprar aceitunas en crocs, como cualquier vecino? ¿Ustedes que dicen? Tuits relacionados:

jueves, 27 de diciembre de 2018

HAY COMO UN PLAN, ¿NO?


CORREDOR INMOBILIARIO


Con inocultable alegría, nos cuenta el ex diario del Loco Lindo que la venta de terrenos públicos del Estado nacional en la ciudad fue un exitazo: "todos quedaron en Santa Fe", "se recaudaron cinco millones y medio de dólares", y "parte de eso volverá a la ciudad para el Plan Circunvalar, como se prometió".

Esto último es (debe ser casualidad) la muletilla que utilizó Corral para justificar haberle puesto el respaldo institucional de la Municipalidad a lo que no son sino negocios inmobiliarios privados, con bienes públicos, como veíamos acá. El racconto no incluye los terrenos aledaños a la estación del ferrocarril Belgrano, también sacados a la venta.

El Plan Circunvalar para la ciudad (existe uno similar para Rosario) es un ambicioso proyectado esperado hace años, que consiste en rodear la trama urbana con una circunvalación de vías férreas para que los trenes de carga (acá no hay servicios de pasajeros) no ingresen a la ciudad, entorpeciendo el tránsito y la circulación.

Exige, por supuesto, grandes inversiones que los concesionarios del Belgrano Cargas no están dispuestos a hacer, y debería hacerlas el Estado; pero es dudoso que lo pueda hacer con los recursos que obtenga de la venta de ex terrenios ferroviarios, por una cuestión de escala.

En efecto, el Decreto 1382/12 que creó la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) estable en su artículo 15 lo siguiente: "Los ingresos provenientes de la enajenación de los inmuebles objeto de la presente medida, de la constitución, transferencia, modificación o extinción de otros derechos reales o personales sobre los mismos y de locaciones, asignaciones o transferencias de su uso, serán afectados un setenta por ciento (70%) a favor de la jurisdicción presupuestaria o entidad que detente su efectiva custodia en virtud del artículo 17 del presente y el treinta por ciento (30%) restante ingresará al Tesoro nacional.

En el caso de estos terrenos y tomando una cotización del dólar de $ 39,55 (precio de ayer, aunque algunas de las ventas se hicieron con un valor menor), el 70 % que podría utilizarse para infraestructura vinculada al servicio ferroviario siempre que la ADIF (Administración de Infraestructura Ferroviaria) tenga asignada su custodia (el resto va al Tesoro, como dice el decreto), superaría apenas los 151 millones de pesos.

Para poner las cosas en perspectiva: el mamotreto del "Museo de la Constitución" costó más de 82 millones de pesos, y la "puesta en valor" del cantero central de Avenida Freyre (obra virtualmente parada) fue adjudicada en más de 142 millones de pesos, en marzo de éste año (Decreto 326 de Corral, completo acá). 

Aun dando por buena la promesa de las autoridades de invertir los fondos recaudados por la venta de los terrenos en Santa Fe, suponer entonces que con 151 millones de pesos se puede "sacar los trenes de la ciudad" es ser bastante ingenuo, o bastante turro; y querer vender gato por liebre para justificar negocios privados. Tuit relacionado:

LA TERCERA VÍA MUERTA


¿Qué tienen en común Pichetto, Massa, Bossio, Urtubey, Schiaretti, Ricardito Alfonsín, Stolbizer, Lifschitz,. Lousteau, Lavagna, Duhalde y buena parte de los gobernadores del PJ? En apariencia nada; pero si se indaga un poco más, hay cosas: mostrarse más preocupados por un posible retorno de Cristina y el kirchnerismo al poder que por construir una alternativa opositora que desplace al macrismo del poder, por ejemplo.

También que, aunque algunos (el PJ "alternativo", el socialismo) parezcan llevar tras de sí estructuras partidarias o parte de ellas, son mascaritas sueltas, en su mayoría sellos de goma unipersonales, que practican la política del "fotismo" y los encuentros bilaterales "para sumar a X al armado de N"; en una sucesión vertiginosa de "tres empanadas para dos" electorales a la que a veces se hace imposible seguirle el rastro.

Puestos a analizar la cosa, también tienen en común que parecen haber hecho la misma lectura de los dos fenómenos políticos emergentes de la crisis del 2001: el kirchnerismo primero, y el macrismo después.

Según esa visión, el kirchnerismo sería una excepcionalidad histórica, fruto de una coyuntura concreta, desparecida la cual debería disolverse de modo tal que ni siquiera queden registro histórico de su paso, y todo vuelva lentamente a la "normalidad"; y el macrismo, nuestra "nueva derecha moderna y democrática", como tienen todos los países "serios"; con la que incluso se puede coincidir y compartir ideas, como de hecho lo hicieron.

Lo dicho no cambia por el hecho de que algunos (como Pichetto y los gobernadores) hayan compartido hasta el fin la experiencia kirchnerista, y porque otros (como Lousteau y Lavagna) hayan sido funcionarios de sus gobiernos. En el caso del "peronismo alternativo", queda claro que se trató de estrictas razones de pragmatismo político más que de una visión ideológica compartida, y en algunos casos como Pichetto y Urtubey, queda claro que  fue a disgusto en su fuero interior, porque hoy se los ve como liberados y más a gusto en el nuevo clima de época.

Lavagna y Lousteu, por su parte, son las mayores supersticiones electorales argentinas junto con el mito del eterno retorno de Sergio Massa; y es curioso que quienes reniegan de asociarse al kirchnerismo "porque sería volver al pasado" (lo que se parece más a una mera constatación cronólogica que a una definición política), busquen como posibles "fronts mans" electorales a dos ex ministros de Economía de ese pasado del cual abjuran, justo cuando los problemas principales del país vienen por el lado de la economía: algo no cierra del todo ahí.

Por otro lado, abstracción hecha de los "pragmáticos" del PJ (los gobernadores, Pichetto) que son oficialistas de todos los gobiernos, los demás fueron tan férreamente opositores durante el kirchnerismo, como amables "cogobernantes" de hecho durante el macrismo; donde hasta el tono de las críticas bajaron, como corresponde entre comunes, con diferencias de matices entre sí.

Estos tanteos entre todas las piezas sueltas por fuera del macrismo y la coalición en gestación en torno al kirchnerismo y Cristina se presentan como una tentativa de armar un rompecabezas para cobrar volumen , pero sin que quede claro con que electorado, y para que. 

Para gobernar, es impensable: sería una versión empeorada de la alianza del 2001, en tanto collage político sin sustento real, y con un muy posible choque por el liderazgo, a poco de arrancar; y todo indica que replicarían al macrismo en un punto esencial, que fue el que nos trajo hasta la crisis actual: ofrecerse como vehículo político para canalizar las demandas y los intereses del poder "real".

Para lograr meterse en el balotaje, improbable, por la dinámica propia de la polarización entre un macrismo que capta el núcleo duro del voto antiperonista como decíamos acá, y un peronismo y aliados organizados en torno a la candidatura de Cristina: el tercio restante es de menor volumen que cualquiera de los dos, y para peor, no parece que cuente con un candidato capaz de unificar sus votos.

Lo más probable -más allá de lo que crean los impulsores del ensayo- es que un rejunte de todo lo "suelto" sirva para terciar en el balotaje inclinando la balanza hacia un lado u otro, si fuera posible que las estructuras políticas disciplinen al votante "suelto", cosa harto discutible en los tiempos que corren.

En esa hipótesis, habría que pensar con que perfil se armaría esta tercera oferta: anti K o anti M; y desde allí, es un hecho que ninguno de los que picotean alrededor de ella se planteó nunca como posibilidad tender puentes con el kirchnerismo (como han hecho y están haciendo otros, como Moyano, Pino Solanas, los movimientos sociales o sectores del sindicalismo), para sumarse a la construcción de la oposición real y socialmente existente: no está en su ADN, simplemente; con la posible excepción de los gobernadores del PJ, que si el mecano no termina de encastrar y como no comen vidrio, olfatearán encuestas y decidirán en consecuencia; algo de lo cual ya adelantaron algunos, desdoblando las elecciones provinciales de las nacionales.

En la respuesta a estos interrogantes está el rol que los "terceristas" están dispuestos a jugar, en función del cual articularán sus alianzas electorales, y todo indica que no es otro que conducir a una vía muerta una porción del voto disconforme con el macrismo, impidiendo un triunfo de Cristina en primera vuelta (o tratando de hacerlo), o "dejando en libertad de acción" a sus electores para un posible balotaje (como ya lo hicieron en el 2015), en otro inocultable guiño para que en esa instancia voten a Macri; porque lo prefieren al retorno del kirchnerismo. De eso se trata en definitivas todo esto, y no mucho más. Tiut relacionado:

miércoles, 26 de diciembre de 2018

DONDE DICE "NADIE" LÉASE "YO" O "NINGUNO DE LOS DEL PALO"


BONO NAVIDEÑO PARA ACREEDORES


Tal como da cuenta la imagen de apertura, en el Boletín Oficial de hoy apareció publicada la emisión de una Letra del Tesoro en pesos (LECAP), que puede ser suscripta en moneda nacional o en dólares; y que  será suscripta directamente por ANSES (completa acá la resolución).

La Letra es por un importe de 86.000 millones de pesos (unos 40 "Fútbol Para Todos"), y tiene vencimiento a un año, es decir que al "muerto" lo tendrá que levantar el próximo gobierno.

Se obliga a suscribirla a la ANSES con sus recursos corrientes (aportes personales de los trabajadores, contribuciones patronales y parte de la recaudación impositiva afectada a la seguridad social); pues nada se dice en la resolución sobre el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), lo que le permite al gobierno ahorrarse la discusión en el Consejo de Administración del mismo sobre la conveniencia de la inversión; o hacer alguna mención al tema en los informes periódicos que debe remitir al Congreso sobre las inversiones del Fondo.

El importe del "ayudín" del organismo de la seguridad social al Tesoro no es menor: es casi el equivalente al "ahorro" obtenido por el gobierno con la reforma previsional del año pasado (unos 100.000 millones de pesos), y hubiera permitido pagarles un bono navideño de 12.647 pesos a cada uno de los jubilados y pensionados de la ANSES, a los que el gobierno les negó ese beneficio "por falta de recursos".

Jubilados y pensionados que -como cuenta esta nota a la cual corresponde la imagen de apertura- perdieron este año 17 puntos de poder adquisitivo de sus haberes frente a la inflación; por la nueva fórmula de ajuste aprobada el año pasado.

Tampoco dice nada la resolución que autoriza la emisión de la Letra colocada por la fuerza a la ANSES, sobre el destino de los 86.000 millones de pesos sustraídos "de la plata de los jubilados".

Sin embargo, no hay que ser muy avispado para darse cuenta que es muy probable que, en el actual contexto de suba imparable del riesgo país porque los "mercados" perciben un alto riesgo de defáult o reestructuración de la deuda externa del país (sumado al hecho de que la Letra puede ser suscripta también en dólares), esos 86.000 millones terminen engordando los bolsillos de los acreedores.

Bien por ellos, entonces: consiguieron su bono navideño.

¿LA CASA ESTÁ EN ORDEN?


El peor gobierno -sin dudas y por lejos- desde la restauración democrática está transitando el diciembre más tranquilo en años, más incluso que aquel del 2013 en el que el país fue sacudido por revueltas policiales, y los consiguientes saqueos fruto de la ausencia de las fuerzas de seguridad.

No hay conflictos sindicales generalizados (sí puntuales), ni protestas sociales extendidas, ni cortes de ruta importantes, ni saqueos; fenómenos todos tan anunciados siempre para ésta época del año, en contextos de dificultades socioeconómicas crecientes, como el actual.

¿Significa esto que el gobierno ha logrado controlar la situación, que los datos objetivos de ésta no justifican protestas o que es cierto -como dicen algunas encuestas oficiosas- que Macri ha recuperado imagen positiva? ¿Acaso una "mayoría silenciosa" confía en que el rumbo que lleva el país es el correcto, aun cuando el presente sea de dificultad?

Otros relevamientos de opinión demuestran que no es así, y que decir de los más objetivos indicadores económicos: la actividad se desploma, la industria no encuentra piso en su recesión, el consumo retrocede,los salarios y las jubilaciones pierden por goleada frente a una inflación que -al menos en los consumos básicos- está lejos de ceder. Ni que hablar de otros indicadores a los que desde el gobierno o "los mercados" se les presta más atención, como el riesgo país, que anda por las nubes y parece no detenerse. 

¿Por qué entonces el país no está a las puertas de otro 2001, ni cerca de ello? Ensayemos algunas respuestas.

Para empezar -y sin que el orden de enunciación esté vinculado a la importancia- el gobierno parece haberse logrado una transitoria calma cambiaria a costa del sacrificio de todos los demás indicadores, y el hecho de que no existan saltos bruscos del dólar (habrá que ver por cuanto) descomprime un factor de tensión y psicosis, y un acelerador del proceso inflacionario.

Por otro lado, si bien el "riesgo país" es un dato que parece preocupante, está vinculado a las perspectivas de una posible reestructuración o defáult de la deuda externa, eventos ambos lejanos a la preocupación del hombre común de la calle. No hay -por contraste con el 2001- un riesgo inmediato de crisis bancaria o "corralito" que afecte los ahorros de la gente en los bancos (o por lo menos no se vislumbra, nada es definitivo en  estos temas); y no está presente así el factor desencadenante decisivo de las protestas de los sectores de clase media de entonces. 

Sectores de clase media que -dicho sea de paso- constituyen hoy el núcleo duro del  apoyo social al gobierno, y que ven en Macri el liderazgo que no encontraron en su momento con De La Rúa: para ellos, mientras aquél no demostraba capacidad para mantener el esquema de la convertibilidad hererado del menemismo, éste parece dispuesto a ensuciarse las manos todo lo que sea necesario, para liquidar al kirchnerismo y su herencia. Un motivo y un sujeto menos entonces, para la protesta social: la "cacerola" del cantito célebre.

Disgresión: aunque el objeto de estas líneas no es analizar la crisis del 2001, los tiempos actuales y la perspectiva de los años permiten poner en su justo lugar lo que algunos romantizaron como "el Argentinazo"; y al mismo tiempo, evaluar la consistencia de la teoría radical que pone siempre las culpas de su fracaso, en las conspiraciones del peronismo: ¿no sería éste el mejor momento para poner en marcha una, cuando hay condiciones objetivas y malestar social para explotar?. Pues bien, no está ocurriendo. 

Pero volvamos al presente, ¿qué ocurre por contraste con los sectores populares, principales perjudicados por las políticas del macrismo, que no ganan las calles en protesta? 

Ocurre en primer lugar que, fruto de la "pesada herencia" del kirchnerismo, el "piso" de protección social es mayor que en la crisis anterior, y más extendido: aun socavadas en su poder adquisitivo por la inflación y los tarifazos, las jubilaciones generalizadas hasta casi alcanzar la cobertura total de la población en condiciones de acceder a ellas, y la AUH inexistente en el 2001 y ampliada por Macri a los monotributistas, proporcionan cierto nivel de ingresos a la base poblacional por ingresos, que si bien son magros, son fijos.

Y ocurre también que el gobierno ha tejido con habilidad (y predisposición de las contrapartes, digamos todo) alianzas con sectores del sindicalismo dialoguista y de los movimientos sociales "gerenciadores de la pobreza", para calmar las aguas: el anuncio de los bonos (aun limitados en sus alcances) y algún reparto más o menos discreto de fondos para apaciguar protestas, dieron sus frutos; en términos de tranquilidad callejera. A falta de "cacerolas", el gobierno se aseguró de que no hubiera "piquetes".

Claro que la zanahoria no excluyó al garrote, y otro elemento que debe señalarse que estamos ante un gobierno que se ha mostrado dispuesto a utilizar la represión ante cualquier esbozo de protesta, sin mayores pruritos. Y es en conexión con ese dato que la experiencia de aquel 2001 donde un gobierno "débil" se despedía con estado de sitio y 39 muertos en todo el país se resignifica hoy: la perspectiva de una represión sangrienta tiene capacidad disuasoria de muchos reclamos; en nuestra modesta opinión.

Pero puestos a arriesgar causas de la calma social que se ve en la superficie (en tanto ausencia de protestas masivas en el espacio público, u otros hechos similares), diríamos que la principal diferencia con aquel entonces, es que hoy existe una salida política a la crisis generada por las políticas del macrismo; aunque algunos -como decíamos acá- estén interesados en instalar una sensación de anomia y crisis de representatividad, que decante hacia el "que se vayan todos". 

Hoy la posibilidad de una salida electoral a la crisis es clara, y la perspectiva de un recambio político en el país a través de una derrota del oficialismo en las urnas es concreta, o por lo menos -en una perspectiva menos optimista- entra dentro del menú de opciones disponibles.

Y no cualquier derrota, ni a manos de cualquiera: hay un claro polo de oposición política que encuentra en Cristina su punto de acumulación, y que representa para muchos sectores la solución al actual estado de cosas, sea por contraste de la experiencia macrista con los cercanos años kirchneristas, o porque 12 años en la conducción del Estado muestran al kirchnerismo -aun con sus errores- como la única fuerza política en condiciones de gestionar la salida al laberinto macrista.

Es como si aquella inédita despedida en Plaza de Mayo el 9 de diciembre del 2015 volviera tres años más tarde, y resignificada por los estropicios macristas (como si uno volviera a mirar el debate entre los candidatos del balotaje, hoy), en una esperanza y expectativa tangible de solución a las graves dificultades concretas que atraviesan a diario millones de argentinos. Lo dicho no es una certeza indubitable, sino una perspectiva particular -la nuestra- y una invitación a la reflexión sobre el fenómeno.