LA FRASE

"YA LE EXPLIQUÉ A LARRETA QUE NO SÉ SI SE PUEDEN QUEMAR LAS URNAS ELECTRÓNICAS, PERO QUE DE TODOS MODOS CUENTE CON MI APOYO." (LUIS BARRIONUEVO)

viernes, 30 de noviembre de 2018

NI SE NOTÓ

SE TOMARON SU TIEMPO


Si los tratados internacionales de protección de los derechos humanos fueron incorporados a la Constitución Nacional en 1994...

Si eso reforzó la obligación del Estado de proteger los derechos humanos y su responsabilidad en investigar y juzgar todas las violaciones que se cometan contra los mismos...

Si las leyes de obediencia debida y punto final fueron declaradas nulas por el Congreso en el 2003, e inconstitucionales por la Corte Suprema de Justicia en el 2005...

Si eso reactivó el impulso de las causas de lesa humanidad, que en la provincia de Santa Fe se reanudaron en el 2009...

Si ya hubo varias condenas de los tribunales orales federales de la provincia por violaciones a los derechos humanos cometidos durante la dictadura en Santa Fe...

Si es “indispensable” que el Estado se comprometa en éstas cuestiones y hay “intereses públicos” comprometidos en la búsqueda de verdad, memoria y justicia como dice el decreto....

¿No se acordaron un poco tarde de autorizar a Fiscalía de Estado a constituirse en representación del Estado provincial como querellante en los juicios, muchachos?

LAS FRASES DEL MES


1. "Reconozco que con la partida del senador Mayans el bloque pierde un integrante de peso, pero nadie es imprescindible." (Miguel Angel Pichetto)

2. "Si van a expulsar a los extranjeros que delinquen, podrían empezar por Cristiano Ratazzi." (Ricardo Pignanelli)

3. "A diferencia del juez Moro, yo jamás me metería en la justicia." (Claudio Bonadío)

4. "Fue un verdadero desafío integrar el jurado de los premios de FOPEA al periodismo: había tantos buenos candidatos que era muy difícil elegir." (Jaime Stiuso)

5. "Lo que dice la ministra Bullrich es lo que yo vengo diciendo hace tiempo: este es un país libre, donde cualquiera puede tener todas las armas que quiera." (Alfredo Coto)

6. "Si quieren que los jueces paguemos Ganancias, por lo menos que nos dejen nombrar parientes en el Poder Judicial, para compensar." (Carlos Rosenkrantz)

7. "Sobre los dichos de Cristiano Ratazzi, solo diré que en la mesa de La Matanza donde él era fiscal de "Cambiemos" nos robaron todas las boletas y no se dio cuenta." (Marcos Peña)

8. "Si continúan aumentando los despidos y las suspensiones, no descartamos crear un Ministerio de Trabajo." (Jorge Triaca)

9. "Considero una ofensa personal que no me hayan incluido en la lista de conjueces de la Corte suprema." (Mariano Cúneo Libarona)

10. "Me ofrecieron ser candidato a gobernador pero lo estoy pensado, porque el cargo paga Ganancias." (Rafael Gutiérrez)

11. "Por lo menos ya sabemos de donde vendrán los aportes de campaña del macrismo para el año que viene: del FMI." (Luis D'Elía)

12. "En realidad lo que yo quise decir es que los vecinos de La Bocha estaban abnegados porque se aguantaron tranquilos que la casa se les llenara de agua." (Daniel Angelicci)

13. "Quiero hacerle llegar mi más sentido pésame a la ministra Stanley, por el fallecimiento de su padre, el creador de Marvel Cómics." (Fernando De La Rúa)

14. "Excluimos del bono al personal del servicio doméstico y a los peones rurales porque temíamos que pudieran volcar esos recursos a comprar dólares, provocando una nueva corrida cambiaria." (Jorge Triaca)

15. "Jorge, no vengas, no vengas la concha de tu hermana, sos un pelotudo de mierda." (Mauricio Macri)

16. "En el atentado contra el doctor Bonadío no descartamos ninguna hipótesis, pero en la bomba no encontramos restos de jabón, champú o cualquier otro producto de higiene y aseo personal." (Patricia Bullrich)

17. "Afortunadamente en el atentado en el cementerio no hubo que lamentar muertes." (Luis Majul)

18. "Soy completamente ajeno al atentado con pollo crudo en el shopping Alto Palermo." (Rubén Sobrero)

19. "Aunque parezcan un objeto inofensivo, las sábanas pueden ocultar potentes explosivos, como lo puede comprobar cualquiera con sacudirlas un poco al despertarse." (Alfredo Casero)

20. "Tampoco hay que echarle la culpa de todo a Cristina, en el Holocausto, por ejemplo, no tuvo nada que ver." (Margarita Stolbizer)

21. "Para determinar si la economía está técnicamente en recesión estamos esperando los resultados de una pericia de Gendarmería." (Jorge Todesca)

22. "Nos parece una barbaridad gastar lo que se va en dos meses de intereses de las Leliq's para reflotar el submarino." (Oscar Aguad)

23. "Yo no me meto con la historia del peronismo, que la ex presidenta no se meta con la historia de nuestro movimiento." (Alejandro Biondini)

24. "Para mí que Gallardo tendría que copiar mi estrategia y darles las indicaciones a los jugadores en el entretiempo  a través de un holograma." (Florencio Randazzo)

25. "No pudiste organizar una final de la Libertadores, vas a poder con la cumbre del G20." (Daniel Scioli)

26. "La Policía Metropolitana estaba disminuida en sus capacidades operativas para la final de la Libertadores porque tuvimos muchas bajas en el enfrentamiento con la barra de All Boys." (Horacio Rodríguez Larreta)

27. "El Servicio Secreto estuvo revisando los planos del operativo de seguridad del G20 y les llamó la atención que la limusina deba atravesar un lugar llamado "Villa 11-14"." (Donald Trump)

28. "Paquete sospechoso y explosivo es el que acordó el gobierno con el FMI:" (Luis D'Elía)

29. "Al final me rajaron a mí del gobierno para seguir sacando bonos igual que y el FMI los avale." (Luis Caputo)

30. "Cuando al bajar del avión lo primero que vi fue a un hombre con chaleco amarillo, pensé que nos habían secuestrado el avión y llevado de vuelta a Francia, haciéndonos aterrizar en medio de las protestas." (Emmanuel Macrón)

jueves, 29 de noviembre de 2018

TWEETS POLÉMICOS

LA FINAL DE LA LIBERTADORES SE JUGARÍA EN ROSARIO


Debe ser por eso que contrataron en forma directa y sin licitación pública en casi 68 millones de pesos a la empresa que armó los museos de Boca y de River, pero también armó museos deportivos en Paraguay, sede de la Conmebol: quedan bien con todas las partes en disputa.

La misma empresa a la que contrataron -también  en forma directa- para diseñar el proyecto: ellos lo piensan, ellos lo hacen.

Lo cual es muy curioso, porque ahora dicen que no hicieron licitación (procedimiento obligatorio en la provincia en contratos de más de un millón de pesos) porque la empresa realizó las anteriores etapas del proyecto, y en consecuencia (según el decreto) es "indispensable para el normal desarrollo del proyecto la contratación del mismo grupo de profesionales y así lograr una continuidad de equipos de trabajo".

¿Por qué no llamaron entones  allá por el 2014 a una licitación pública para contratar todo junto, el diseño y la ejecución del proyecto? Total, si los tipos son tan grossos, seguro que la ganaban de orejitas paradas.

Con esta contratación directa llevan gastados (de la nuestra) ya $ 875.902.227,55 en el "Museo del Deporte" de Rosario: más información, acá. Lo menos que pueden hacer con toda esa guita es jugar el River-Boca ahí y cobrar entrada, a ver si recuperamos algo de la inversión.

¿Es el "Museo del Deporte" la revancha del socialismo por no haber podido hacer en Rosario el "Puerto de la Música?

SI NO ENTIENDE, QUE SE VAYA



Macri no entiende. No entiende por qué los empresarios aumentan los precios, o por qué los trabajadores hacen huelga y reclaman mejores salarios, condiciones de trabajo o indemnizaciones por accidentes de trabajo o enfermedades laborales. No entiende por qué Aerolíneas Argentinas tiene déficit, o por qué hay que subsidiarla; no entiende por qué los jubilados protestaron contra la reforma previsional, o por qué los docentes reclaman mayor presupuesto para la educación.

Son tantas las cosas que el presidente dice que no entiende, que a esta altura de los acontecimientos uno se pregunta de qué sí entiende, máxime cuando al parecer y pese a sus años como presidente de un club de fútbol, tampoco entiende cosas que pasan en torno al mundo de la pelota: las barras bravas, la connivencia de los dirigentes con ellas, la violencia, la reventa de entradas.

No entiende o se hace el boludo, porque cree que le conviene: allá por el 2004 él mismo, siendo presidente de Boca, fue procesado por el juez Mariano Bergés por connivencia con la barra brava. Hoy, la empresa de su amigo Marcos Galperín, Mercado Libre (el modelo de empresa que él nos propuso como ejemplo a los argentinos) ofrece entradas para la reventa por Internet, y la propia barra xeneixe tiene su sitio web a esos mismo fines. Capitalismo, le dicen, aun en modo lumpen, y no hablamos solo de la barra.

Acorde con su consistente política de no hacerse cargo de nada, después del escándalo de la suspensión de la final de la Libertadores salió del laberinto por abajo, sin la más mínima autocrítica o cosa que se la parezca por las groseras falencias del operativo de seguridad y desparramando culpas para todos lados: a Larreta y el gobierno de la ciudad, a los dirigentes de River y a la sociedad, porque nos hace quedar mal ante el mundo.

Y por supuesto, acorde con la demagogia punitiva a la que es tan afecta la derecha, a las leyes que estarían mal, y a los jueces que las aplican peor. Acorde también con ese pensamiento mágico, propuso lo mismo que propone siempre la derecha en estos casos: más leyes, aumento de las penas y soluciones inverosímiles; como convertir las contravenciones (que son competencia de las provincias y la CABA) en delitos, o penalizar a los "trapitos".

Porque como decíamos acá,  eso y no otra cosa dice el mamarracho que envió al Congreso en 2016 y perdió estado parlamentario, y que ahora volvería a remitir, convocando a sesiones extraordinarias. Dijimos entonces: "...el proyecto plantea cárcel para los "trapitos", con penas más graves si exigen dinero a cambio de sus servicios. Dejemos de lado el párrafo final del artículo (que tipifica una conducta que con muchísima buena voluntad podría encajar en la figura de la coacción) para detenernos en la primera parte. Así podemos ver que aunque los tipos "ofrezcan" el servicio (o sea que puede ser rechazada la oferta) y el pago sea "a voluntad" (es decir que el dueño del auto paga si quiere, y lo que quiere), irían presos igual por el solo ofrecimiento.

¿Nos quieren explicar cuál es el "bien jurídico tutelado" con esta figura penal tan curiosa, el "derecho a estacionar sin ser molestado"? No conformes con haber toqueteado el Código Penal una y mil veces aumentando las penas (al pedo, porque el porcentaje de condenas firmes ronda el 1,5 % de los casos) y destrozando toda su coherencia interna (según los casos, es peor robar que matar o torturar, por ejemplo) ahora inventan estos engendros."

Otro ejemplo: en la conferencia de prensa Macri dijo "no entender" los escupitajos a Infantino, el presidente de la FIFA, y luego de que él hablara, Patricia Bullrich explicó que lo que buscaba el proyecto del gobierno es transformar todas las contravenciones en delitos. Pues bien, el artículo 34 de la Ley 23.184 (vigente desde 1985) penaliza con 20 fechas de prohibición de concurrencia a los estadios y 15 a 30 días de arresto al que "...arrojare líquidos, papeles encendidos, objetos o sustancias que pudieren causar daño o molestias a terceros..", lo cual incluye obviamente al popular meo desde la bandeja de la tribuna. ¿Qué van a hacer, penarlos con cárcel, por cuántos años?   

El mamarracho (completo acá) también pretende suplir un vacío que no existe, creando la figura penal del “barra brava”, como si en el Código Penal vigente no existiera la figura de la asociación ilícita en su artículo 210 (“...el que tomare parte en una asociación o banda de tres o más personas destinada a cometer delitos por el solo hecho de ser miembro de la asociación..”). El presidente y sus ministros (que demostraron en la conferencia de prensa estar tan en bolas como él, pese a no ser ingenieros) deberían saberlo, porque lo emplean con frecuencia para referirse al kirchnerismo, y lo aprovechan -a través de sus jueces y fiscales adictos- para fundar prisiones preventivas de opositores políticos.

Como dijimos antes, desde 1985 existe la Ley 23.184 de violencia en espectáculos deportivos, conocida como “ley De La Rúa” porque el proyecto original fue de “Chupete” cuando era senador. Esa ley agrava las penas de todos los delitos que se pueden cometer en ocasión o con motivo de un encuentro deportivo: el homicidio, las lesiones, el hurto, el robo, las defraudaciones y estafas, e incluso crea una figura específica del daño contemplado en el artículo 183 del Código Penal. Como por ejemplo si rompen a piedrazos un micro con jugadores, ponéle.

La misma ley estableció el régimen contravencional aplicable solo a la ciudad de Buenos Aires, invitando a las provincias a adherirse al mismo; cosa que Santa Fe (por ejemplo) hizo en 1990 a través de la Ley 10.527, y un año después incorporó en el Código de Faltas provincial todas y cada una de las figuras contravencionales que figuran en la ley nacional; que además estableció hace ya 33 años la pena accesoria de prohibición de concurrencia a los estadios.

En el año 2008 durante el primer gobierno de Cristina, la Ley 26.358 amplió el ámbito de aplicación de la ley a los delitos y contravenciones que“...se cometan con motivo o en ocasión de un espectáculo deportivo, sea en el ámbito de concurrencia pública en que se realizare o en sus inmediaciones, antes, durante o después de él, como así también durante los traslados de las parcialidades, tanto sea hacia o desde el estadio deportivo donde el mismo se desarrolle.”.

Además dispuso que pudiera aplicarse la prohibición de concurrencia a los que estuvieran procesados por delitos contemplados en la ley, mientras durare el proceso y hasta la sentencia final; y que las filmaciones oficiales de los operativos de seguridad constituyan plena prueba de los hechos.

Ya la ley original estableció que las penas por los delitos contemplados en ella deben ser de cumplimiento efectivo, sin que procedan ni la excarcelación ni la suspensión del proceso a prueba (“probation”). Pena, dijimos, por supuesto: no se puede mantener presas (como pretende Macri) a personas que se comprueba luego (con las filmaciones, que son plena prueba conforme lo dicho) no tuvieron ninguna participación en los hechos, mientras los verdaderos culpables nunca son encontrados, como los “capuchitas” infiltrados por la AFI en las marchas contra su gobierno.

El engendro que el gobierno enviaría al Congreso es una burda y mala copia de las leyes existentes, solo limitada a los partidos de fútbol, un sinsentido que solo se explica por la demagogia berreta de vincularlo en el contexto al escándalo del River-Boca; con lo cual queda claro que el problema no es de leyes, ni de delitos o contravenciones, ni de normas de procedimiento: el gobierno tiene todos los elementos a mano para prevenir el problema, encararlo y resolverlo. Si no entiende como hacerlo - en esto y en todo-, que se vaya y listo.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

¿ESTÁN SEGUROS QUE NO ERA OTRO?


UNA PLAZA, UN MUNDO


¿Nos creen si les decimos que otra vez Lifschitz volvió a prorrogar el plazo de finalización de las obras en la plaza 25 de Mayo frente a la Casa de Gobierno, que el propio Lifschitz inauguró hace seis (6) meses para los actos del 25 de mayo?

Si no nos creen, lean el decreto: tres "adicionales de obra" y cuatro prórrogas, para algo que tendría que haber estado terminado en enero de éste año.

O en realidad, cinco prórrogas, porque en el recuento que hacen en el decreto se comieron la que aprobó hace poco el Ministro de Obras Públicas por Resolución 593, hasta el 23 de agosto.

Y ahora si agregamos los datos del decreto, llegamos a cuatro "adicionales de obra" y seis prórrogas, llevando el plazo final a finales de febrero del año que viene: en los papeles al menos (¿o el gobernador no lee lo que firma?) 19 meses, para terminar una obra que se debería haber hecho en 6.

Obra que se adjudicó en $ 47.730.340,36, y terminará costando casi $ 68.642.095,88, un 43,81 % más; y más incluso que los $ 65.923.837 que dice que cuesta la obra el proyecto de presupuesto que Lifschitz acaba de mandar a la Legislatura (ver al respecto acá).


FIN DE LA POLÉMICA


Conocedor como pocos de que la política es una disputa por la construcción de sentido social (al fin y al cabo, fue eso lo que lo llevó al triunfo), el macrismo se dedicó desde el primer día de su gestión al “revisionismo histórico”·de la experiencia kirchnerista en todos sus planos; en especial el económico.

Desde la “emergencia estadística” al “apagón”, pasando por la progresiva reformulación de todos los indicadores oficiales, fue desplegando un plan tendiente a demostrar que el kirchnerismo no había sido una “década ganada”, ni mucho menos: a falta de una crisis real en la abrir su mandato, hubo de inventar una para justificar las políticas que pensaba aplicar.

Claro que la fe en esas políticas estuvo bastante por encima de su eficacia, si hemos de creerles que las intenciones anunciadas (como llegar a la “pobreza cero”) eran reales, y no meros slogans de un gobierno en campaña electoral permanente: el propio Macri anunció que los niveles de pobreza que determinó su INDEC al cierre del kirchnerismo (con el decisivo ocultamiento de un semestre donde el levantamiento del “cepo” y la devaluación consiguiente impactaron de lleno) eran el único punto de partida desde el cual aceptaría ser juzgado al terminar su gestión; según lograra bajarla o no.

Lo cierto es que más allá de lo que él diga, el voto siempre termina siendo una especie de balance sobre la situación del país al momento de meter el sobre en la urna: si está mejor o peor que la última vez que uno lo hizo, para elegir al/la que lo gobierne.


Es decir, la recesión será más larga y pronunciada, la caída del PBI mayor, y el PBI per cápita será menor que el que había en el 2015; todo eso sin ponernos pesimistas en extremo, ateniéndonos a “las proyecciones y consensos del mercado”, o dando por buenos los números del INDEC.

No está de más recordar en este punto que esos “consenso” arrancan siempre optimistas, para seguir luego con incertidumbre, y empezar de a poco a dejar escapar el pesimismo, o en rigor, las estimaciones más acercadas a la realidad; para salvar la ropa y poder seguir participando de la torta de los contratos con el Estado, o el favor de los medios.

Ni hablar de cómo se ensombrecen las perspectivas si consideramos otros indicadores relevantes, como la evolución del empleo (desempleo, despidos, precarización), el salario y las jubilaciones, su poder adquisitivo, los niveles de protección social o la distribución del ingreso.

O si ingresamos en el terreno de las percepciones individuales, o las ponderaciones de la situación objetiva de cada uno y su círculo social, familiar, de afectos; ahora y de acá al momento de las elecciones.

Como sea, a poco menos de un años de las elecciones y a nueva meses de las PASO (que pueden llegar a funcionar en la práctica como una primera vuelta), se puede saber que cuando votemos y aún después, cuando Macri se vaya, dejará un país peor que el que recibió de Cristina.

Se podrá discutir cuanto peor, o en que será peor, y cada uno tendrá su propia visión al respecto. Pero no hay dudas que será peor, y eso no es un es un dato menor.

martes, 27 de noviembre de 2018

COMO CAGARSE EN TODO



¿Y LOS SUBSIDIOS, DÓNDE ESTÁN LOS SUBSIDIOS?


Continuamos en ésta entrada con el análisis de los números más relevantes que arroja el proyecto de presupuesto provincial 2019 remitido a la la Legislatura la semana pasada. Estas son algunas de las perlas más interesantes para el análisis:

* Pese a las reiteradas manifestaciones en contrario de los principales funcionarios del gobierno provincial en contrario, no hay ninguna partida asignada en el presupuesto del año próximo para subsidiar el precio del boleto de colectivo tanto urbano como interurbano de jurisdicción provincial, que reemplace a los subsidios nacionales del SISTAU que se caerán. Se habló de más de 1500 millones de pesos asignados con ese fin, pero los únicos fondos disponibles a ese fin son 385,5 millones de pesos contemplados en las partidas del Ministerio de Infraestructura y Transporte en cumplimiento de la “ley Rubeo”, que afecta una parte de la recaudación del impuesto de Sellos a subsidiar las tarifas del transporte interurbano. (*) 

* Lo que si hay son subsidios para ser repartidos por los senadores y el vicegobernador (249 millones de pesos), los diputados (203 millones) y el gobernador (193,2 millones). El monto mensual a repartir en subsidios por cada senador y el vicegobernador (en un año de elecciones) es de $ 1.037.500, y el de cada diputado (incluyendo a Bonfatti, el presidente de la Cámara) es bastante menor: apenas $ 383.333,33 cada uno, por mes.

Parecen pocos comparados con los $ 16.100.000 pesos que podrá repartir en cada mes Lifschitz (¿el presupuesto lo armaron cuando pensaban que salía la reelección?) en un año -como se dijo- de elecciones, para cuya organización la provincia piensa gastar $ 815.271.000 (bastante menos que la publicidad oficial).

* En una provincia cuya estructura productiva está sufriendo como el resto las consecuencias de la crisis causada por las políticas del gobierno de Macri, el Ministerio de la Producción tendrá asignados apenas el 0,40 % de los fondos totales del Presupuesto, una participación irrelevante casi en línea con la de otras áreas creadas en las gestiones socialistas: la Secretaría de Estado de Hábitat representará el 0,33 %, la de Energía el 0,19 %, y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, apenas el 0,08 %. En éste último caso, de un presupuesto de 240 millones, el 14,81 % ($ 35.555.000) están destinados al acuario de Rosario.

* Radio y Televisión Santafesina (RTS) tendrá un presupuesto de 132,2 millones de pesos, de los que el 57,79 % se destinará a contratos de locación de servicios. 50 millones de pesos (el 37,82 % del gasto total) se destinarán al pago de sueldos del personal, pero a repartir solos entre 10 empleados(los miembros del directorio y gerentes), lo que supone un costo salarial promedio por cargo (incluyendo cargas sociales y aguinaldos) de $ 384.615,38 mensuales.

* La EPE tendrá ingresos por tarifas del orden de los $ 25.850.970.000, y gastos por compra de electricidad de $ 12.467.000; lo que supone una relación de 2,07 pesos cobrados por distribuir luz, por cada peso gastado en comprarla. La compra de electricidad representaría el 44,86 % del total de los gastos de la distribuidora estatal provincial, menos que el 49,07 % que representaba en el 2007, último año del gobierno de Obeid, sin tarifazos y con subsidios nacionales plenos a la compra en el mercado mayoristas.

Del resto de su presupuesto, la EPE invertirá un 21,58 % en sueldos del personal, un tgastos de capital y en impuestos un 15,41 % ($ 4.283.785.000) en pagar impuestos (IVA, Ganancias, Ingresos Brutos e impuesto a la energía); casi el triple que el 5,9 % de su presupuesto que invertirá en “Bienes de Uso” (Gastos de Capital)-

* La empresa Santa Fe Gas y Energías Renovables SAPEM tiene un presupuesto de apenas $ 17.623.000, de los cuáles el 58,60 % se iría en contratos de locación de servicios, y solo el 14,88 % (2.623.000) en gastos de capital (obras, maquinarias o equipos), pese a que el gobierno había comprometido en audiencias públicas ejecutar a través de ella la obra del gasoducto de la costa. Sin embargo, y pese a que se oficializó la decisión de no construirlo por lo menos por dos años (por falta de autorización del ENARGAS), se contemplan 300 millones de pesos con destino a la obra en el presupuesto de la Secretaría de Estado de Energía, más de la mitad de la escueta asignación de fondos a esa cartera, que ronda los 524 millones.

* El oficialismo provincial está haciendo propaganda con una presunta cancelación de deudas con los municipios y comunas (para diferenciarse del gobierno nacional), y con inéditas transferencias de fondos para que hagan obras. Sin embargo, los números indican otra cosa: los 920 millones de pesos que se anunciaron se repartirán con ese fin con bombos y platillos son anticipos de coparticipación; y el mismo presupuesto contempla su recuperación en el transcurso del ejercicio, como un recurso (y no un gasto) del Estado provincial.

Además de eso, se contempla recibir $ 1.769.787.000 de la Ley 26.075 (2005) de financiamiento educativo, que deberían ser transferidos automáticamente a los municipios y comunas, pero la provincia los retiene (porque así lo pactó con la nación en el consenso fiscal), y solo los remite a ellos contra presentación de proyectos vinculados a la educación, la ciencia y la cultura.

* En "Obligaciones a Cargo del Tesoro" se contemplan $ 56.478.894.000, el 20,31 % del total del presupuesto: si fuera un ministerio, sería el más de todos, incluso más grande que el de Educación. De ese total la coparticipación de impuestos a los municipios y comunas  que se incluye allí suma $ 23.315.065.000, el 8,41 % del presupuesto total.

Descontado ese rubro y las "Contribuciones Figurativas" a organismos provinciales (por ej. los aportes para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones), le quedan en ese ítem al Poder Ejecutivo $ 11.103.370.000 para gastar casi discrecionalmente, o reforzar otras partidas que se van quedando sin saldo a lo largo del ejercicio, a través del uso de los "superpoderes".

Si esos fondos con destino apenas indicativo de los que podrá disponer Lifschitz fueran un ministerio, estarían solo por debajo de los de Educación, Seguridad, Salud y Economía en tamaño; e individualmente considerados, representan más dinero que el asignado en conjunto al Poder Judicial, el Servicio Público de la Defensa y el Ministerio Público de la Acusación. 

(*) Por si alguno no lo cree y para despejar suspicacias, en las imágenes de abajo van las planillas correspondientes al Ministerio de Infraestructura y Transporte de este año (donde figuran los subsidios de la "ley Rubeo" y los que venían de la nación), y luego la del año que viene; donde los fondos nacionales (recuadrados en rojo en la primera, al igual que el subsidio provincial) desaparecen, sin ser reemplazados por nada:



EXCESO DE TAREAS


Desde que se suspendió la final de la Libertadores entre River y Boca andan rondando todo tipo de hipótesis conspirativas al respecto: que la zona liberada de las fuerzas federales por su interna con la Metropolitana, que la devolución de gentilezas de la barra de River porque le secuestraron plata y entradas de la reventa, que una operación orquestada por Boca para ganar la copa en los escritorios de la Conmebol.

Lo concreto es que se llega a la suspensión por el rotundo fracaso del operativo de seguridad montado por la nueva policía creada desde cero por el macrismo, en (des) coordinación con fuerzas federales que también maneja el PRO: el eficientismo en la gestión de la derecha en un tema caro a sus afectos como la seguridad, en crisis. Y el presidente desde la Narnia perpetua de su inimputabilidad, diciendo que no comprende un fenómeno (el que rodea al fútbol) del cual fue protagonista principal durante años.

Hubo también mucho de ensayos de sociología berreta y zonceras autodenigratorias como diría Jauretche, intentando socializar las culpas por el papelón internacional, y diluir así las responsabilidades concretas del gobierno; y no faltaron los sociólogos de café que nos aportan el dato obvio de la connivencia entre los sectores violentos del fútbol y la violencia, que es tan vieja como mear en los portones.

Sin embargo, este último dato -que nadie discute- tampoco excluye las responsabilidades del PRO, una fuerza por antonomasia nacida de esa connivencia, que no se explica sin ella y que la proyectó desde el fútbol, a todos los rincones del aparato del Estado: la justicia (como Stornelli y los demás fiscales que estaban a cargo de la seguridad del club, como Angelicci, operador en tribunales del oficialismo), las fuerzas de seguridad, los servicios de inteligencia (Arribas es empresario futbolístico, elegido por Macri siendo presidente de Boca para las transferencias), o el reclutamiento de funcionarios para las distintas áreas del gobierno.

Se podrá argüir que en realidad el semillero del PRO fueron las empresas de SOCMA y es cierto, pero el paso de Macri por Boca fue crucial para su futuro político: los éxitos en Boca fueron la vidriera para llegar al gobierno de la CABA, y su gestión en la CABA fue a su vez la plataforma de instalación de su candidatura presidencial. Lo que no excluye que el macrismo también tenga sus tentáculos en River y otros clubes, e impulse las sociedades anónimas deportivas para hacer negocios y ganar influencia en todos los clubes.

Pero volvamos a los piedrazos del sábado al micro de Boca, y al fracaso del operativo de seguridad: acaso muchos hoy no lo recuerden, pero en 2007, apenas ganó las elecciones para ser Jefe de Gobierno porteño, Macri insistió hasta conseguir una audiencia con Néstor Kirchner (ver foto de apertura); en la que le planteó su deseo de modificar la Ley 24.588 (“ley Cafiero”) para que la ciudad quedara autorizada a crear su propia policía de seguridad, y lo consiguió: la Ley 26.288 sancionada en septiembre de ese año modificó el artículo 7 de la “ley Cafiero”, y fue el puntapié inicial para la existencia de la Policía Metropolitana.

La supuesta fuerza profesional creada desde cero, que vendría sin los vicios de las fuerzas de seguridad provinciales y federales existentes, mejor formada, equipara y remunerada; que comenzó un despliegue paulatino por un territorio de apenas 200 kilómetro cuadrados, a punto tal que durante meses muchos porteños se preguntaban en joda si solo estaban para bajar gastos de los árboles, o ayudar a los ancianos a cruzar la calle.

Sin embargo, con el paso del tiempo fue quedando claro que sus objetivos eran otros: apalear indigentes, vendedores ambulantes, manteros, piqueteros, docentes, sindicalistas o trabajadores movilizados, movimientos sociales, extranjeros indeseables o jubilados; en un frenesí represivo del que no se salvaron ni los enfermos y los médicos y enfermeros del Borda. Esas fueron sus “hipótesis de conflicto”, para las que fueron entrenados y formados; y al parecer, no les dejaron tiempo para ocuparse de los barras bravas, o de la seguridad de un micro con jugadores de fútbol de un equipo visitante llegando a un partido decisivo.

Les guste o no a los radicales, el ensayo alfonsinista de la autonomía porteña injertado en la reforma constitucional del 94’, concebida como la “isla republicana” amurallada institucionalmente frente a las horas peronistas del conurbano en la que la UCR sobreviviría los temporales electorales, terminó siendo llevado hasta sus extremos por Macri; transformándola en un country privado y cerrado del antiperonismo, donde la negrada no tendría cabida, o solo sería aceptada en la medida estrictamente indispensable para cumplir las tareas de servicio, sin protestar ni quejarse. Y para eso el rol de la Metropolitana era y es crucial.

Las otras derivaciones que le encontró Macri al asunto de la autonomía, vinieron por añadidura como consecuencia natural de la “nueva derecha moderna y democrática” gestionando el Estado: el intento de convertir a la CABA en un paraíso fiscal o registral amigable para las sociedades off shore, la insistencia en lograr el traspaso del juego y el puerto, los negocios inmobiliarios con bienes públicos, rubro en el cual Rodríguez Larreta se viene revelando como un discípulo aventajado, capaz de superar a su propio maestro.

Después de todo, quizás la imposibilidad de organizar correctamente el operativo de seguridad de un partido de fútbol, o menos aun, de garantizar el traslado de un micro sin inconvenientes, tengan que ver con una acumulación de otras tareas, que se consideraron más relevantes.

lunes, 26 de noviembre de 2018

¡FUERZA PRESIDENTE CORAJE, NO AFLOJE!


EL DIBUJOVNE DE LIFSCHITZ


Después del tuit de apertura, colgaron en la página web del gobierno de la provincia (verlo acá) el proyecto de Presupuesto 2019 que Lifschitz acaba de remitir a la Legislatura, y como es habitual acá, analizamos sus números más interesantes; para contrastar además algunas de las afirmaciones oficiales, como por ejemplo las que menciona Bonfatti en su tuit. Algunas de las perlas:

* Sobre un gasto total (primario, antes del pago de los servicios de la deuda) de $ 277.182.629.000, el gasto en “Personal” (es decir, el pago de sueldos y asignaciones familiares a los agentes estatales) representará el 35,73 % del total; cuando al 30 de septiembre de éste año (último dato disponible) era el 39,24 %. Como el proyecto no contempla la pauta de política salarial de cara a las paritarias, se puede ver claramente que la primera intención del socialismo es restringir los aumentos salariales, pese a que los estatales santafesinos vienen (en el mejor de los casos) empatándole sobre la hora a la inflación, vía la cláusula gatillo.

* En “Bienes de Uso” (es decir, los gastos de capital que comprenden la obra pública, las maquinarias y equipos) se gastaría el 9,97 % del total; cuando al pasado 30 de septiembre se habían invertido en ese ítem el 10,74 % del gasto total, ya subejecutando lo previsto en el presupuesto de éste año. Es falso entonces que se prevea una mayor inversión pública provincial para el año que viene, en términos reales.

* El gasto en Educación será de $ 55.498.993.000, o sea el 20,02 % del total del gasto de la Administración Provincial. El 19,13 % del presupuesto educativo ($ 10.619.451.000) estará destinado a los subsidios a la enseñanza privada para el pago de sueldos, sin incluir las partidas para comedores escolares y copa de leche de las escuelas particulares.  Se confirma así la tendencia que se viene observando desde 2007, cuando llegó el Frente Progresista al gobierno de Santa Fe: Educación pierde participación relativa en el reparto de los gastos del Estado provincial; máxime si consideramos que en 2016 fue el 23,74 % y en el 2017 el 20,16 % de lo gastado.

* El Instituto Becario tiene asignados $ 199.626.000 para otorgar becas, lo que representa el 0,36 % de presupuesto educativo, y menos de la quinta parte de lo que el socialismo gastará el año que viene en publicidad oficial; según se detalla más abajo.

* El Ministerio de Desarrollo Social  tiene asignados $ 4.006.448.000, el 1,44 % del total del presupuesto, y 6,14 veces menos que lo asignado al Ministerio de Seguridad. Sobre ese total, el 58,75 % de los fondos están asignados a “Transferencias”, es decir las partidas que llegan directamente a las personas, instituciones y sectores sociales vulnerables. También en este caso se repite la misma tendencia que en Educación: desde 2007 el área de los programas sociales destinados a los sectores más vulnerables del gobierno provincial pierde participación relativa en la asignación de los recursos: en 2016, por ejemplo, era el 1,58 %; y también crecen los gastos burocráticos en desmedro de las transferencias directas. 

* El Ministerio de Salud tendrá fondos por $ 23.307.142.000, el 8,41 % del presupuesto total, y un poco menos que el Ministerio de Seguridad, que con el 8,88 % será el segundo en importancia después de Educación. Del total de los fondos asignados a Salud, el 11,08 % son las partidas destinadas a financiar los gastos de funcionamiento de los hospitales municipales rosarinos, bajo el convenio de “prestaciones de alta complejidad”: se destinarán a ese fin $ 2.583.633.000.

* El año que viene el gobierno provincial invertirá en publicidad oficial $ 1.006.447.000, que representa el 0,36 % del gasto total, pero es 5,04 veces el monto destinado a becas del Ministerio de Educación; y si la publicidad fuera un Ministerio (el Ministerio de Propaganda ponéle) superaría en recursos a los Ministerios de Medio Ambiente, Ciencia, Tecnología e Innovación, Innovación y Cultura, y las Secretarías de Estado de Hábitat y Energía.

* El presupuesto contempla un déficit de la Caja de Jubilaciones de $ 7.587.741.000, de los que $ 2.943.824.000 (el 38,8 %) sería financiado por el Tesoro provincial, y los restantes $ 4.642.483.000 (el 61,2 %) la nación. Al 30 de septiembre de éste año (último dato disponible) el déficit era de $ 4.636.826.840,76, que proyectado a diciembre daría un déficit de $ 6.182.435.787,68, y los aportes que llegaron de nación cubren menos de la cuarta parte: veíamos acá que si se mantuvo la tendencia del primer semestre, los aportes nacionales solo cubriría el 20,52 % del déficit total de la Caja.

* Con un total de gastos de $ 13.791.827.000 de los que el 97,49 % se destinaría a prestaciones médicas y servicios complementarios, el IAPOS -según el proyecto- tendría equilibrio presupuestario: sin déficit ni superávit. Al 30 de septiembre de éste año acumulaba un déficit de $ 2.573.381.953,72, que proyectado a diciembre daría un déficit anual de $ 3.431.175.938,29; con un anticipo de aportes patronales por parte del Tesoro de más de 500 millones de pesos; lo que supone que para poder cumplir con las pautas del presupuesto enviado a la Legislatura, el año próximo debería haber brutales recortes en la cobertura a los afiliados.

En otra entrada la seguimos.

HORA DE SUBIRSE AL RING


Los períodos de gobierno de Cristina (2007-2015) coincidieron en Santa Fe con el triunfo del Frente Progresista, que produjo la salida del PJ del gobierno de la provincia tras 24 años. En ese contexto, el peronismo santafesino (entendido como un todo) nunca pudo hacer pie con una propuesta política que contuviera a todas sus expresiones, y lo hiciera competitivo en término electorales
.
La época estuvo fuertemente cruzada por el conflicto del gobierno nacional con las patronales del campo, la todavía importante influencia de Reutemann y su “teoría del alambrado” (sustraer a la provincia de las disputas nacionales), y la apuesta de parte del peronismo local a la oposición con el kirchnerismo; lo que incluyó por ejemplo el acompañamiento al gobierno de Binner cuando inició el juicio en la Corte Suprema por los fondos de la coparticipación que iban destinados a la ANSES; justo cuando la política previsional (con moratorias, AUH y ley de movilidad) era uno de los puntos fuertes del kirchnerismo, que explicaron por ejemplo que Cristina ganara en Santa Fe en sus dos candidaturas presidenciales, una de ellas con Binner como adversario.

En 2011 y 2015 el PRO intentó llegar al gobierno provincial con la candidatura de Del Sel, y en ambos casos logró polarizar la dispuesta con los candidatos del FPCyS dejando afuera de la conversación al PJ; aunque simultáneamente en el Congreso los rivales coincidían casi siempre, votando en contra de todas las políticas centrales del kirchnerismo durante ese tiempo: la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, la ley de abastecimiento, la reforma judicial, la ley de pago soberano contra los fondos buitres, los cambios en la AFI, solo por citar algunos ejemplos relevantes.

Por su diferente alineamiento frente a la experiencia kirchnerista, y por haber comprado llave en mano la idea de Reutemann (ya pasado con armas y bagajes al nuevo oficialismo nacional) de un peronismo comarcal, el PJ santafesino no pudo sacar provecho de esa circunstancia; quedando preso de la trampa del discurso del federalismo, y la defensa de los intereses de la provincia, con lo cual poco podía diferenciarse del oficialismo provincial.

Menos cuando sectores internos gravitantes (como los senadores provinciales) tampoco pusieron mucho esmero en diferenciarse de los gobierno del socialismo, votando la boleta única para salvar la ropa en sus departamentos con los recursos de la Banelco de los subsidios; convirtiéndose así en los precursores de la estrategia pichettista de la “oposición razonable”, con ramificaciones en el endeudamiento externo de la provincia, y en el copamiento y disciplinamiento de la justicia; como pasó con la ley de remoción de los fiscales que acaba de ser declarada inconstitucional, y con el frizzamiento de la reforma policial aprobada durante el gobierno de Jorge Obeid.

Y ahora, tras la brutalidad de tres años de macrismo que cambiaron radicalmente el panorama con terribles efectos en la estructura económica y social de la provincia, el escenario de tercios (que fue muy nítido en la elección a gobernador del 2015) vuelve a dejar afuera de la disputa (o al menos de su visibilidad) al peronismo santafesino, desplazado de la escena por el conflictos entre radicales y socialistas, socios originales del FPCyS, tras la convención de Gualeguaychú de la UCR, y su integración en “Cambiemos”.

Un culebrón que supera semanalmente los niveles del ridículo en la disputa entre Lifschitz y Corral, que se terminó decantando no al principio (cuando el sector del intendente decidió respetar la decisión de la convención, y ficha en “Cambiemos”), sino cuando el socialismo advirtió que Macri venía también por su cuello, para arrebatarles la provincia. Porque hasta entonces, todos en el gobierno provincial y en la estructura política que lo sustenta, creían en la posibilidad de la convivencia civilizada con la derecha gobernante en el país, tanto que al mejor estilo de Pichetto le aportaron gobernabilidad, votando por ejemplo el acuerdo con los fondos buitres o el blanqueo de capitales (que incluyó la autorización para desguazar el fondo de ANSES), que además replicaron en la provincia; sin contar con que además Lifschitz estampó su firma en el pacto fiscal, que sirvió de preludio a la reforma previsional.

En el mismo sentido, es muy notorio el contraste entre las tibias protestas del gobierno provincial (que no pasan de alguna declaración en los medios) en temas urticantes como los tarifazos (comprensible en este caso porque el socialismo tiene el culo sucio, en la parte que le toca), la eliminación del fondo sojero o de los subsidios al transporte; cuando con Cristina se pintaban la cara y le declaraban la guerra a su gobierno, justificando el sistemático voto en contra en el Congreso como ya se dijo, en presuntos incumplimientos o discriminaciones del gobierno nacional para con la provincia.

Aun tras la estrategia de unidad con posibilidad de competencia interna que el PJ diseñó y puso en prácticas para las legislativas nacional del año pasado, nunca encontró el tono, el discurso y la propuesta específicamente provinciales, para cuestionar al gobierno del FPCyS y proponer alternativas, mientras se señalaban sus complicidades por acción y omisión con los estropicios de Macri.

Otro tanto ocurrió en la ciudad, o peor, porque acá sí gobierna Cambiemos a través de Corral: mientras la representación legislativa del PJ en el Concejo aparece perdida en la anécdota y la pavada, el socialismo pone en aprietos la continuidad de la UCR al frente de la gestión municipal, con solo oponerle a Corral como contrafigura a Jatón; una  especie de Reutemann surgido de los medios, sin olor ni color ni definición política alguna, pero con votos surgidos de que lo conocen por ser años la cara visible del noticiero del canal local, y no mucho más.

Conforme los tiempos se aceleran y el cronograma electoral provincial (desenganchado del nacional) se vuelve más apremiante, el peronismo provincial y el de la ciudad tienen que encontrar urgentemente el modo de subirse al ring y protagonizar la pelea, para no volver a quedar afuera de la disputa local y provincial; que quedaría reducida a una PASO informal del anti-peronismo. Temas para vertebrar un discurso que de cuenta de los enormes falencias de ambos gobiernos (provincial del socialismo, municipal de la UCR en “Cambiemos”), sobran.

domingo, 25 de noviembre de 2018

SOCIALIZANDO CULPAS


No podía fallar, son de manual: la final de la Libertadores terminó en un papelonazo, por culpa del operativo de seguridad que le correspondía organizar al gobierno, y de repente, las culpas son de todos.

Que es lo mismo que decir que no son de nadie, o para ser más precisos no son de los verdaderos culpables: Macri (que se encumbró en política gracias al fútbol y quería que se jugara con visitantes para poder capitalizarlo políticamente), Patricia Bullrich (que boconeó con que era fácil organizar los partidos, porque estaba organizando algo mucho más difícil como la Cumbre del G20), y Larreta, en cuya jurisdicción directa estaba la organización del operativo de seguridad; en ese orden.

Pero "pasaron cosas", y entonces empieza el desfile de los sociólogos berretas que proyectan del fútbol a la sociedad, para sacar conclusiones que ya tenían de antemano: los argentinos somos una mierda, incapaces de organizar ni hacer nada. No es que (algunos) votaron como el culo, y este es el resultado, no señor, ni Dios permita.

A menos, claro está, que Romancito estuviera hablando del balotaje del 2015. Y después tenemos a este otro:

Este parece distinto del anterior (porque circunscribe el tema al fútbol), pero en realidad es solo una variante del discurso sofista de ocultamiento de las responsabilidades políticas del gobierno.

Porque si la actualidad del fútbol argentino es bizarra, el gobierno no es ajeno a eso, sino todo lo contrario: además de haber cimentado como dijimos su ascenso político con éxitos futbolísticos, Macri estuvo metido en el cuello de todo lo que tenga que ver con su organización y funcionamiento, estos tres años, desde la Superliga hasta la televisación, pasando por el intento de instalar las sociedades anónimas deportivas. Si nos apuran, acaso sea el tema que más tiempo y preocupaciones le absorbe, excepción hecha de los negocios familiares.

Y además porque el papelón de la final de la Libertadores evidenció un fracaso de la gestión en seguridad de un gobierno que -como todo gobierno de derecha- hace de la política de seguridad un punto fuerte. Gobierno que además no tiene demasiados puntos fuertes para exhibir, y por eso esperaba anotarse un poroto con el fútbol.