LA FRASE

"PARECE QUE LA GENTE QUIERE FLAN, PERO QUE EL DELIVERY SE LO LLEVE EN UN AVIÓN DE AEROLÍNEAS." (ALFREDO CASERO)

domingo, 29 de marzo de 2020

TWEETS POLÉMICOS

ECONOMÍA, SALUD Y POLÍTICA


Siempre es complicado hacer prognosis de los procesos sociales, porque no se rigen por las leyes de la física, y la megacrisis que desató el coronavirus no es la excepción: aun no podemos saber por cuanto se extenderá ni cual será su magnitud final y los daños que cause, muchos menos podemos siquiera suponer como será el mundo que emergerá de ella; cuando concluya.

Lo que sí está claro es que este "cisne negro" que sobrevino a la humanidad y sus estructuras políticas, económicas y sociales no supone, forzosa e inevitablemente, un nuevo orden mundial, el fin del capitalismo o siquiera su reformulación respecto a los términos actuales: pronósticos similares se hicieron en otras crisis, y la historia los desmintió.

Por otro lado solos en nuestras casas, aislados y con miedo, no es seguro que adquiramos necesariamente el grado de conciencia política y social necesario para orquestar respuestas colectivas al problema, que cambien las relaciones de fuerzas, y posibiliten cambios. Hay sí ideas en el aire, algunas que fueron condenadas por algunos al museo de la historia y volvieron con fuerza (el Estado nación, la solidaridad), y otras que se nos presentaron como la panacea, y está en crisis terminal; como la del mercado como supremo y único asignador de los bienes y los costos en una sociedad. 

Pero son solo eso: ideas; las estructuras reales de poder (económico, simbólico, político) que se mueven detrás de ellas o se vehiculizan por su intermedio, siguen intactas, al menos por ahora, y nada indica que en lo inmediato eso vaya a cambiar. Vienen estas reflexiones a propósito de esta nota del Financial Times que cuelga El Cronista, en la que se analizan las posibles respuestas y salidas a la crisis, para evitar que la economía global termine cayendo en una gran depresión.

Si leen, verán que se habla de que los Estados gasten, como hacen en todas las grandes crisis: al diablo con los paradigmas del "ajuste virtuoso", la preocupación por el déficit fiscal, o el cuco de la emisión inflacionaria. Sin embargo, la intervención estatal que se reclama y exige es bien precisa: es para preservar el modelo actual del capitalismo, tal como viene funcionando. Como vocero calificado de ese sistema que es, FT lo deja claro: "salvar la economía" es salvar éste modelo económico, el del capitalismo financiarizado.

Nada nuevo bajo el sol: ya pasó con la prolongada crisis de la subprime (cuyos efectos aun llegan hasta nosotros) y los gigantescos paquetes fiscales de rescate a los bancos que instrumentaron los Estados Unidos o la Unión Europea. Los movimientos de "indignados" sacudieron por un tiempo la tranquilidad del capitalismo central, pero se revelaron impotentes a la hora de orquestar alternativas políticas disruptivas del orden establecido.

Y en la crisis actual, la capacidad de respuesta de las fuerzas del capital financiero global están respondiendo con más velocidad que la política (al menos en los países centrales), por la simple y sencilla razón de que son los dueños de esa política: mientras financien sus campañas, nada tienen que temer de ella. Solo desde este ángulo se pueden entender las respuestas de algunos Estados a la crisis, como está pasando en los Estados Unidos o el Reino Unido: aun figuras que nos vendieron como "anti sistema" como Trump, no están realmente dispuestas a cambiar nada.

Que el capitalismo tensione a los Estados y los gobiernos para que pongan en riesgo la vida y la salud de grandes porciones de la población para mantener funcionando la máquina de hacer dinero, no debería ser novedad: desde sus orígenes mismos la bestia capitalista necesita de su libra de carne para alimentarse, y no se detendrá en consideraciones humanitarias sino en tanto sea estrictamente necesario para sostener la reproducción de la fuerza de trabajo.

El desafío entonces es para la política: no se trata solo de que los Estados gasten en forma contracíclica para superar la pandemia y torcer el rumbo de la recesión, y para eso emitan o tengan déficit. Eso sucede desde hace tiempo, en los propios países centrales que nos exigen al resto que no lo hagamos, por aquello de "haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago".

Se trata de encontrar el modo de ir más allá en la intervención pública (como no se hizo en los países centrales luego de la crisis financiera global del 2008), regulando, interviniendo de modo directo e incluso poniendo directamente bajo el control de los Estados, resortes fundamentales de la estructura económica. De lo contrario el virus pasará, o encontrarán la cura a la enfermedad, pero las estructuras económicas y sociales que crean las condiciones objetivas para que cause daño (por ejemplo desfinanciando la salud pública, o privatizando la seguridad social) quedarán intactas, hasta la nueva crisis. 

Algo similar al modo en el que muchos países (entre ellos, la Argentina del primer peronismo) salieron de la crisis mundial provocada por la Segunda  Guerra, ampliando los modos y las formas de la intervención estatal, dando origen al Estado de Bienestar que, aun dentro de los límites y marcos del capitalismo, proporcionó a millones de personas en todo el mundo una mejora objetiva en sus condiciones de existencia, comparada con las preexistentes, claro. Una eterna promesa del neoliberalismo -progresar, vivir mejor- que nunca puede cumplir, porque no está pensado para eso, simplemente: sería contrario a su naturaleza, con o sin virus. 

Hoy, cuando todos sus libros fundacionales fueron quemados en la hoguera de la crisis y cuando muchos de los propaladores de sus ideas se han vuelto consumo irónico en las redes sociales, las fuerzas reales que se mueven detrás de los discípulos de Hayek o Friedman (el gran capital financiero trasnacionalizado, y sus imbricaciones en la estructura productiva) están pensando como salir de ésta crisis, como salieron de todas las anteriores: sin pagar ellos los costos. La cuestión es cual va a ser, frente a ese intento que ya está en marcha (en el país, atravesando la discusión por la vigencia de la cuarentena, y en el mundo), cual va a ser la respuesta de la política.

sábado, 28 de marzo de 2020

TWEETS POLÉMICOS

PANDEMIA DE HIJOS DE PUTA


No iban a dejar de ser hijos de puta simplemente porque exista una crisis epidemiológica mundial: está en su naturaleza serlo, como la fábula del escorpión y la rana. Más aun: es en este tipo de situaciones cuando más hijos de puta se vuelven, porque han construido su poder y su fortuna sobre la base del aprovechamiento de contextos como el actual.

Pero acá hay algo más que hijoputismo genético y constitutivo: hay un desafío abierto a un presidente y un gobierno que vienen capeando la crisis como pueden, y que en ese trance van ganando consenso y creciendo en imagen. Y eso simplemente no lo pueden permitir, porque si se fortalecen el Estado, la autoridad electa y la política, se debilitan ellos; que necesitan un Estado bobo, una política cómplice y gobernantes títeres.

Por eso sale Macri a pedir que el gobierno repatríe a parte de su base electoral que quedó varada en el exterior, a donde fueron desoyendo todo consejo cuando la pandemia ya estaba estaba declarada. Y al hacerlo está calculando (acaso con exceso de confianza en su olfato) que el temperamento casquivano de las clases medias le va a terminar jugando a favor suyo, y en contra del gobierno: es muy notorio ver como del "alineamiento de la oposición" con el gobierno por la crisis, se van abriendo en los medios las presiones para levantar la cuarentena, que todo vuelva a la normalidad y que -a la inversa de la prioridad puesta por Albero- la economía (o sea, sus negocios) se imponga sobre la vida y la salud de la gente.

Casos como el del sorete de Quintana y Farmacity hay miles, a diario, en todo el país: desabastecimiento, remarcación salvaje de precios, especulación. Y hasta acá es en éste flanco donde quizás el gobierno esté pagando los mayores costos, por no actuar. Porque ahí también hay un desafío a su autoridad, y no alcanzan las frases presidenciales en tono enojado (como en el reportaje de anoche en la TV pública), o las amenazas de actuar, contra "los vivos de siempre".

Con todo el peso y el rigor de la ley, más legitimado socialmente que nunca, por las actuales y dramáticas circunstancias: no pueden haber más temores ni vergüenzas -por ejemplo- en aplicar la Ley de Abastecimiento 20680 porque la usaba Moreno, o porque en el 2014 Kicillof planteó una reforma que endureció sus penalidades, con la Ley 26994.

Transcribimos parte de su articulado, para entender de lo que hablamos: "Artículo 4.- Serán pasibles de las sanciones que se establecen en el artículo 5° y, en su caso, en el artículo 6°, quienes: a) Elevaren artificial o injustificadamente los precios en forma que no responda proporcionalmente a los aumentos de los costos, u obtuvieren ganancias abusivas; b) Revaluaren existencias, salvo autorización expresa de la autoridad de aplicación; c) Acapararen materias primas o productos, o formaren existencias superiores a las necesarias, sean actos de naturaleza monopólica o no, para responder a los planes habituales de producción o demanda; d) Intermediaren o permitieren intermediar innecesariamente o crearen artificialmente etapas en la distribución y comercialización; f) Negaren o restringieren injustificadamente la venta de bienes o la prestación de servicios, o redujeren sin causa la producción habitual o no la incrementaren, habiendo sido intimados por la autoridad de aplicación a tal efecto con cinco (5) días hábiles de anticipación, en caso de tener capacidad productiva, para responder a la demanda;g) Desviaren o discontinuaren el abastecimiento normal y habitual de una zona a otra sin causa justificada; h) No tuvieren para su venta o discontinuaren, según el ramo comercial respectivo, la producción de mercaderías y prestación de servicios con niveles de precios máximos y mínimos, o márgenes de utilidad fijados, salvo los eximentes justificados que se establezcan por vía reglamentaria, teniendo en cuenta ramo, habitualidad, modalidad, situación de mercado y demás circunstancias propias de cada caso;..."

Y las sanciones de su artículo 5: "a) Multa de pesos quinientos ($ 500) a pesos diez millones ($ 10.000.000). Este último límite podrá aumentarse hasta alcanzar el triple de la ganancia obtenida en infracción; b) Clausura del establecimiento por un plazo de hasta noventa (90) días. Durante la clausura, y por otro período igual, no podrá transferirse el fondo de comercio ni los bienes afectados; c) Inhabilitación de hasta dos (2) años para el uso o renovación de créditos que otorguen las entidades públicas sujetas a la ley 21.526 de Entidades Financieras, y sus modificatorias; d) Comiso de las mercaderías y productos objeto de la infracción; e) Inhabilitación especial de hasta cinco (5) años para ejercer el comercio y la función pública; f) Suspensión de hasta cinco (5) años en los registros de proveedores del Estado; g) Pérdida de concesiones, privilegios, regímenes impositivos o crediticios especiales de que gozare. Las sanciones previstas en este artículo podrán imponerse en forma independiente o conjunta, según las circunstancias del caso...".

Y que decir del hijo de Puta de Paolo Rocca, CEO de ese conglomerado de hijos de puta que es el Grupo Techint, que haya o no crisis, a la primera de cambio cuando algo no sale como ellos quieren, tiene el despido fácil: 1450 despidos dispararía, en una de sus constructoras, en plena crisis y pese a la vigencia de la doble indemnización.

Sin haber pedido el procedimiento preventivo de crisis que exige la Ley 24013 en su artículo 98 por la magnitud de los despidos; para no tener que frenarlos o retrotraerlos conforme lo exige el artículo 104 de la misma ley. Un claro atentado a una paz social que hemos perdido por el virus, tanto como un claro desafío al gobierno y a la sociedad; haciendo siempre de los trabajadores la variable de ajuste.

El gobierno ha demostrado hasta acá estar a la altura de los desafíos que plantea la emergencia sanitaria. Es hora de que tome nota de los otros desafíos que le están planteando y actúe en consecuencia, frente a la pandemia de hijos de puta. 

viernes, 27 de marzo de 2020

OPERANDO SIN BARBIJO NI ALCOHOL EN GEL

Primer acto de la obra: La Politica Online publica esta publinota del diputado nacional ¿socialista, librepensador? Contiggiani en la que dice que hay una fábrica de biocombustibles de Villa Ocampo, en el norte de la provincia, que podría producir alcohol en gel; y que para eso solo necesitaría un aporte económico del gobierno provincial, para reconvertir las instalaciones.

Agrega además Contiggiani que si él hubiera estado en el Ministerio de la Producción (fue ministro de Lifschitz dos años, y de ahí saltó a la banca de diputado), lo hubiera hecho, y remató: "...si en Santa Fe falta alcohol es por una decisión política..." (del gobierno de Perotti, entiéndase.

Segundo acto de la obra: La Politica Online debe publicar una aclaración de la Secretaría de Industria de la provincia, en la que dice que no es tan así la cosa como dice Contiggiani: textual dijo "Yo sería muy cuidadoso con este tema", disparó el secretario y explicó que "las normas que establece el Ministerio de Salud de la Nación son muy rigurosas, se debe modificar no sólo la vestimenta de los trabajadores y protocolos sanitarios dentro de la fábrica, sino también los equipos". Además, respecto a las adecuaciones técnicas, "se demandan un tipo de estructuras de aleación de acero que hoy la planta no tiene, porque no hacen falta para los biocombustibles...", profundizó Mossuz.".

No lo tildó de burro a Contiggiani, pero la dejó picando.

Tercer acto de la obra: en el mismo portal de noticias (La Politica Online), elos productores de biocombustibles descartan la idea, por disparatada. Textual: "El plan para producir alcohol en gel en las plantas de biocombustibles fue cortado de cuajo por los productores, que lo calificaron como "una irresponsabilidad" por las consecuencias que tendrían en el cuerpo humano. "Nuestras plantas producen un alcohol apto solamente para el uso industrial o de combustibles. Tiene muchas impurezas que pueden ocasionar daños importantes en el cuerpo", explicaron desde una de las firmas a LPO.".

"Sin embargo, desde las empresas sostienen que se trató de una cuestión "marketinera". "Eso pasa cuando todos quieren quedar bien y ofrecen una solución que tiene 70 quilombos adentro", indicaron a este medio. "La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) no está al pedo. Es una irresponsabilidad decir que se puede usar el alcohol de biocombustibles para uso humano. Sólo lo podrían hacer unas pocas plantas sin mucha capacidad", agregaron.".

O sea, aunque no lo digan con nombre y apellido: Contiggiani además de bruto, es un oportunista e irresponsable. Como el portal que le hizo la primera publinota, que no la referenció en la última, ni creyó necesario hacer ninguna aclaración al respecto. Tuits relacionados:

jueves, 26 de marzo de 2020

TWEETS POLÉMICOS

miércoles, 25 de marzo de 2020

LA PANDEMIA SOCIALISTA


Hoy a la tarde, un día después de la convocatoria de Perotti en Casa de Gobierno a los legisladores oficialistas y opositores de ambas Cámaras para intercambiar opiniones e información sobre el avance de la pandemia en la provincia, sesionó la Cámara de Diputados. Tenía que tratar el proyecto de ley de necesidad pública, entre otras cosas, en materia sanitaria; proyecto con media sanción del Senado desde el 5 de marzo, y que el Ejecutivo había enviado el 5 de febrero.

Pese a que en la reunión de ayer todo indicaba que la oposición (fundamentalmente el socialismo) tendría el gesto de grandeza de ayudar a la pronta sanción de la ley (sea votando el texto del Senado, sea votando otro que estaban consensuando con funcionarios del Ejecutivo y el Senado aceptaría), nada de eso pasó: los "dialoguistas" preocupados por "el emperador Perotti que pide facultades extraordinarias y la suma del poder público" no aceptaron modificar ni una coma de su despacho, y lo aprobaron por mayoría, volviendo la ley al Senado. 

Más allá de que eso demora aun más la sanción de la ley, es bueno que sepamos, al menos en líneas generales, de que estamos hablando, comparando los dos proyectos: el que tenía media sanción del Senado, y el que aprobó por mayoría hoy Diputados. Y también que sepamos los inconvenientes que se le generarían al gobierno, si termina prosperando éste último. Acá un repaso:

* El texto de Diputados solo permite al Ejecutivo renegociar contrataciones comprendidas en la Ley Nº 5188 (o sea, obras públicas), en base al "equilibrio contractual", como si las dos partes (contratista y Estado) fueran iguales, y tuvieran los mismos intereses. Y en caso de no lograrse un acuerdo, reprogramar los plazos pero garantizando en todos los casos la íntegra ejecución de las obras o trabajos comprendidos en esos contratos, o sea, los hechos durante el socialismo, aunque sean onerosos, inútiles, con sobreprecios, indexados por la Ley 12046 o con demoras injustificadas: ni la Cámara de la Construcción lo hubiera redactado mejor. Pensándolo bien, a lo mejor lo redactaron ellos. 

En el texto del Senado se hablaba de incluir también los contratos comprendidos en la Ley 12510 (por ejemplo los pactados en dólares en materia informática, o para el 911, los contratos para rubros varios con el Banco Municipal de Rosario), buscando "equilibrio entre la optimización de los recursos públicos y los intereses particulares" (o sea, el Estado paga cuando puede, como puede y con los recursos que tiene, porque tiene otras necesidades que atender). 

* En ambos textos se autoriza al Poder Ejecutivo a endeudarse en 8700 millones para cancelar deudas, pero en el de Diputados esos fondos tienen que ser usados para pagar deudas que la Provincia tenga con municipios y comunas, antes incluso que con los proveedores y contratistas, como contemplaba el texto del Senado. Incluso el texto de Diputados elimina el tratamiento especial de la deuda de la EPE con CAMMESA (la administradora del mercado mayorista eléctrico) por 2700 millones de pesos, que contrajo el socialismo al final de su gestión: ver más información acá

Uno de los efectos concretos de esto es que el gobierno de Perotti podría verse obligado a aumentar las tarifas de electricidad, justo el día que por Decreto 283 adhirió al DNU 311 de Alberto Fernández, por el cual suspende por 180 días el corte de servicios por falta de pago a los sectores sociales y económicos más vulnerables, con motivo de la emergencia por el coronavirus: ¿es posible tamaña desconexión -hablando de luz- con la realidad? 

* El texto de Diputados conmina al Poder Ejecutivo a cancelar, en un plazo no mayor a 60 días de concretar el endeudamiento, los saldos no transferidos a Municipios y Comunas del Fondo de Obras Menores correspondientes al ejercicio 2019 y anteriores, o los certificados por ejecución de obras por municipios y comunas en el marco de la Ley 13.751 (pavimentos urbanos). Con relación a lo primero, es bueno aclarar que en los 20 días finales del mes de diciembre del año pasado (sus primeros 20 días de gobierno) Perotti tuvo que cancelar las deudas que por ese concepto generó la gestión de Lifschitz con las municipalidades y comunas por los importes de los años 2016, 2017 y 2018.

Y con relación a lo segundo, el 61,63 % de los fondos para pavimentos urbanos fueron asignados el año pasado (año electoral) a municipios y comunas del Frente Progresista, y solo el 16,17 % del total a las del PJ. Para que se entiende: le piden a Perotti que se endeude para hacer en 60 días, lo que ellos no hicieron teniendo los recursos (bolsiqueados a las muncipalidades y comunas), durante más de tres años; y para pagar sus promesas de campaña con las cuales sus intendentes hicieron obras, para ganar las elecciones.

* En el proyecto del Senado la autorización al Ejecutivo para endeudarse para recomponer las existencias del FUCO (Fondo Unificado de Cuentas Oficiales) era por 16.000 millones de pesos, en el texto que aprobó Diputados ese importe baja a 7210 millones, o sea menos de la mitad. Esa diferencia -en menos- de 8790 millones de pesos para recomponer una "caja" que el socialismo dejó virtualmente en cero (con apenas 118 millones de pesos) a diciembre del 2019, es más que la suma de los dos fondos que creaba el proyecto original del Ejecutivo, para atender las necesidades sociales más urgentes: la emergencia sanitaria (antes del coronavirus) y la emergencia alimentaria (declarada incluso por ley nacional, con el voto favorable del socialismo, y adhesión de Lifschitz por decreto): ambos sumaban 5000 millones de pesos.

Otra vez explicamos: al alterar los cálculos del proyecto del Ejecutivo de un modo tan drástico, lo obligan a estrujar otras partidas del Presupuesto para atender esos gastos (por ejemplo incrementar los valores de la Tarjeta Única de Ciudadanía de la provincia para comprar alimentos), en medio de la emergencia por la pandemia coronavirus, y de la caída en picada de la actividad económica que conlleva.Y al mismo tiempo le prohíben afectar partidas de gastos de capital (obra pública por ejemplo) para gastos corrientes (insumos hospitalarios, comedores escolares y comunitarios).

* Los montos asignados al régimen de asistencia financiera a Municipios y Comunas son elevados de 3500 millones (del proyecto votado por el Senado) a 6500, financiados con endeudamiento. De esos 3000 millones de diferencia, 2436 (el 72,41 % de la diferencia) se repartirían entre Santa Fe y Rosario, ambas con gobiernos del FPCyS; a transferírseles en un plazo máximo de treinta (30) días de presentada la solicitud, pudiendo extenderse dicho plazo a un total de sesenta (60) días. 

El texto aprobado por Diputados prevé que la Comisión Bicameral que se crea pueda convocar a los funcionarios del Poder Ejecutivo a brindar explicaciones ante cualquier tipo de demoras en esos trámites. Y en ese caso, los funcionarios tendrán que dejar de lado lo que estén haciendo (por ejemplo atender la emergencia sanitaria) para ir a explicar por que no les dan plata a Javkin o Jatón; quienes además pueden adherir al régimen (según lo aprobado por los diputados del Frente Progresista) por decreto, sin intervención de los respectivos Concejos municipales: menos mal que era Perotti el que pedía superpoderes.

* Hay un artículo (el 32) del texto aprobado por mayoría en Diputados que está hecho pensando exclusivamente como llenar de plata ese barril sin fondo que es la Municipalidad de Rosario, tras 30 años de gestiones socialistas: establece que los saldos pendientes de devolución que posean los Municipios de Primera Categoría (sólo lo son Santa Fe y Rosario, y Corral no tuvo anticipos porque estaban peleados) en concepto de anticipos o adelantos extraordinarios de coparticipación recibidos antes del 31 de diciembre de 2019, o sus refinanciaciones, serán devueltos en sesenta (60) cuotas iguales mensuales y consecutivas, o sea le dan cinco años a Javkin para devolver los 2050 millones de pesos que Lifschitz le regaló a Mónica Fein, solo durante el año pasado, en plena campaña electoral y hasta dos días antes de dejar la Casa Gris. El mismo texto le da a Perotti solo tres (3) años para devolver lo que tenga que pedir prestado para "llenar" el FUCO que el socialismo vació en el mismo año, y le bajan la autorización para endeudarse a esos mismos fines, a menos de la mitad como vimos antes. 

Eso sin contar que la forma de pago de la deuda financiada, la pone el Municipio (Rosario) y no la provincia; y que para compensar en Jatón la plata que no le dieron a Corral el año de las elecciones (porque era candidato, pero por Cambiemos), aprobaron que "...aquéllos Municipios de Primera Categoría que no tengan saldos pendientes de devolución o amortización a la fecha de sanción de la presente ley en concepto de anticipos o adelantos extraordinarios de coparticipación recibidos antes del 31 de diciembre de 2019 (Santa Fe, el único en esas condiciones), deberán recibir –si así optaren- un anticipo extraordinario en idénticas condiciones financieras a las mencionadas en el párrafo anterior..." (o sea si lo piden hay que dárselo, y lo pueden devolver como quieran, en cinco años. Las negritas son nuestras).

* Para sostener el congelamiento de tarifas que Perotti dispuso por Decreto Nº 69/20 (ver más información acá)  en el proyecto del Poder Ejecutivo  se contemplaba usar los recursos provenientes de la toma de créditos para recomponer el FUCO. En lo aprobado hoy por el socialismo y sus aliados en Diputados disponen que debe hacerlo modificando el Presupuesto vigente, que lo armaron ellos antes de irse. O sea, para ponerlo fácil: tiene que elegir entre comprar barbijos o aumentar los fondos de los comedores escolares, o congelar las tarifas, porque para todo no le va a alcanzar. Repetimos lo dicho más arriba: esto fue votado ayer, mientras Perotti por el Decreto 283 adhirió al DNU 311 de Alberto Fernández, por el cual suspende por 180 días el corte de servicios por falta de pago a los sectores sociales y económicos más vulnerables, con motivo de la emergencia por el coronavirus.

* Y hablando de sectores vulnerables: en el texto de Diputados se dice que se faculta al Poder Ejecutivo a garantizar progresivamente la absoluta gratuidad del boleto educativo en todos los niveles y modalidades, pero ad-referéndum de las Cámaras Legislativas. O sea, lo facultan pero no lo facultan. Es tal la miserabilidad política de éste gente que, sin reparar en que las escuelas no tienen clases y los chicos están en su casa en cuarentena, lo único que les importa es que Perotti no pueda cumplir por sí lo que fue una de sus principales promesas de campaña. Ni que decir que la viabilidad del boleto educativo gratuito también depende del financiamiento que tenga el gobierno: si se lo retacean a la mitad, se complica. 

* En el colmo de la hipocresía, el texto aprobado en Diputados crea un fondo especial de 6000 millones de pesos para afrontar la emergencia por el coronavirus, después de que en la reunión de ayer en la Casa de Gobierno se enteraron (por boca del propio Perotti) que él ya lo había creado por los Decretos 269 (del 18 de marzo) y 271 (del 20 de marzo), dictados en el marco del artículo 27 de la Ley 12510; que dice así: "El Poder Ejecutivo puede disponer la incorporación al presupuesto de autorizaciones para gastos no previstos o para los cuales los créditos aprobados hubieren resultado insuficientes, para atender hechos de fuerza mayor o excepcionales que requieran la inmediata atención del Estado. Estas disposiciones deberán ser comunicadas al Poder Legislativo con los antecedentes que sustentan la decisión adoptada, antes de ser puestas en ejecución.".

Después de los decretos (ya comunicados a la Legislatura), el Ejecutivo ingresará un mensaje para que lo autoricen a endeudarse para financiar ese programa. ¿Lo votarán o seguirán apostando a que todo se le incendie al gobierno, y por ende a los santafesinos?

Mientras tanto acá en el diario de Miguel (¿o era de Nahuel?) dicen que le autorizaron "a Perotti" (no a la provincia, no al Ejecutivo: a él, al mismo que no lo nombran nunca aunque sale en conferencia de prensa por el coronavirus dos veces por días) a endeudarse por 37 millones de pesos. Evidentemente el que hizo la nota no sabe sumar, porque si contamos los montos de operaciones de crédito público autorizadas en el texto votado da más (exactamente 39.816 millones), pero si restamos los 12.366 millones ya votados en el Presupuesto en noviembre del año pasado (que quedan iguales en el texto) son menos: 26.450 millones. 

Y de ese total, 13.210 millones van a la provincia, 4540 a los municipios y comunas, y los restantes 8700 que son para pagar deudas, a repartir, pero con prioridad para que las que cobren primero sus deudas sean los municipios y comunas. Aun considerando todo eso como "plata para Perotti" sumarían 21.910 millones, no 37.000: hay una diferencia de 15.090, o lo que es lo mismo: dos veces y media (en menos) de los fondos que ya dispuso Perotti para afrontar la emergencia por el coronavirus


10 MESES DE UN ACIERTO



A poco más de tres meses de comenzado su gobierno y con un mandato de cuatro años por delante, es prematuro y aventurado hacer un balance de la gestión de Alberto Fernández al frente del Poder Ejecutivo nacional; lo que por otro lado solo puede hacer sopesando las difíciles circunstancias en las que le toca desempeñarse, circunstancias que la crisis desatada por la pandemia no hace sino agravar dramáticamente.

Sin embargo, hay si ya, a esta altura de los acontecimientos, una certeza: el hombre está demostrando dar la talla para el desafío, y (esto podemos decirlo con más certeza aún) que esté él en la Casa Rosada y no el tilingo que nos (des) gobernó los cuatro años anteriores es un gran alivio para la inmensa mayoría de los argentinos, incluyendo a los que no lo votaron. Esta certeza además se puede constatar en algunos sondeos de opinión que están circulando.

El manejo de la crisis por parte de AF puede tener los matices que toda gestión de gobierno tiene, y ciertamente no está exento de críticas puntuales. De lo que hablamos es de la impresión general: hay un presidente al mando, que se hace cargo del problema sin esquivarle el bulto, que está dispuesto a utilizar todas las atribuciones que la Constitución confiere a su cargo, y que no busca excusas, o desplazar culpas en la sociedad.

Por el contrario, cuando la sociedad tiene culpas (como las de los tarados que insisten en violar la cuarentena), pone en marcha los mecanismos institucionales para que asuman las responsabilidades que eso conlleva: hay presidente, hay gobierno, hay Estado, y eso se nota.

Se nota en la orientación de las medidas, como el Ingreso Familiar Extraordinario, o la suspensión de la desconexión de los servicios por falta de pago, o la prohibición del cierre de cuentas corrientes por el libramiento de cheques sin fondos, dispuestos por los DNU 311 y 312 publicados hoy en el Boletín Oficial (completos acá y áca). 

Insistimos: se podrá discutir la letra chica de las medidas, si 10.000 pesos del IFE  son pocos o muchos, si se debieron haber pagado antes, esto o aquello. Pero lo que está claro es que se gobierna pensando en la gente, o al menos en la que peor la está pasando, ese es el sentido general. Y la gente siente que el gobierno no los odia, ni los culpa, ni se olvida de ellos, lo que no es poco, considerando de donde venimos, en el pasado inmediato.

Y en este marco de reflexión, no podemos dejar pasar por alto la reacción que ha despertado en el macrismo psiquiátrico, y en ciertos sectores de gorilismo/pensamiento derechoso irreductible, la venida de los médicos cubanos que vienen a aportar su experiencia en la crisis: si no fuera porque se producen en una situación de virtual catástrofe global, moverían a la risa por su ridiculez.

En buena medida es porque son cubanos (hay gente con su cerebro congelado en la Guerra Fría), y más que nada, porque llegaron de la mano de Cristina, lo cual nos remite a aquel momento crucial, hace 10 meses atrás, cuando ella misma anunciaba en el video que abre el post, la decisión que sacudió el tablero político del país, y desembocó en el triunfo electoral del 27 de octubre, y la instalación de Alberto Fernández como presidente, en la Casa Rosada.

En ese tipo de reacciones seguramente pensó Cristina cuando decidió dar un paso al costado, y que fuera Alberto y no ella el que encarnara la principal candidatura. Es posible conjeturar hoy, en medio de la pandemia, que algunas medidas duras que se están tomando porque son inevitables (como la cuarentena), serían más desobedecidas aun, si la presidenta que las adoptara fuera Cristina.

Por eso, desde ese lugar también, la decisión que tomó hace 10 meses fue más que acertada. Tuit relacionado: 

TWEETS POLÉMICOS

martes, 24 de marzo de 2020

NO OLVIDAR, NO PERDONAR


Un 24 de marzo distinto, sin marchas, sin gente ganando la calle para dar testimonio de la memoria viva y presente, que clama verdad y justicia.

Con más de uno que, como en la metáfora del dedo y la luna, señala que los que están en la calle son, como hace 44 años, los milicos.

Sin advertir que, escenografías aparte, nos atraviesa hoy el mismo conflicto que nos atravesaba entonces: de un lado los que creen en los valores colectivos, la solidaridad, y una sociedad y un Estado que nos contenga a todos, en especial los que sin esa ayuda, no pueden solos.

Del otro, los cultores del "sálvese quien pueda", "yo, argentino". Los que tranquilizaban su conciencia diciendo (y diciéndose a sí mismo) "si vos no andás en nada raro, no te va a pasar nada".

Si no confundimos el dedo y la luna, aun en este 24 de marzo de calles vacías y gente encerrada en sus casa para protegerse de otra amenaza, concreta pero invisible, lo podremos ver.

E imaginar sin demasiado esfuerzo que estarían haciendo los 30.000 hoy: seguramente ayudando donde hiciera falta, o simplemente acatando solidariamente la consigna de quedarse en casa. Ellos, que hicieron de ganar la calle una forma de militar, y de militar una elección de vida.

Porque en definitivas de eso se trataba entonces, y se trata hoy: si existe un "nosotros" que nos involucra a todos (o por lo menos a las grandes mayorías), y que hacemos para construirlo.

O si impera la ley de la selva, y cada uno mira su propio ombligo; sin importarle en lo más mínimo lo que les pasa a los demás.

De allí que hoy, 44 años después de aquel día trágico, el mejor homenaje que les podemos hacer es seguir su ejemplo, y poner lo que tengamos de poner de nuestra parte, aun en estas circunstancias (sobre todo en medio de ellas) para construir una sociedad regida por los valores por los que ellos abrazaron la militancia.