LA FRASE

"REGLAMENTAMOS EL FAL DE LA REFORMA LABORAL PARA QUE MENOS EN PAGAR INDEMIZACIONES POR DESPIDO SE PUEDAN INVERTIR ESOS RECURSOS EN PRÁCTICAMENTE CUALQUIER COSA." (LUIS CAPUTO)

lunes, 1 de agosto de 2011

DESPACITO, DESPACITO...

...vamos subiendo en el rankincito:



Sacado de acá, porque Gerald cedió la posta; y lo bien que hace: el tipo es una estrella, no van a andar perdiendo el tiempo en estas cosas.

A VER COMO LO ARREGLAN MUCHACHOS


Hace un tiempo en este blog nos ocupamos de la obra de cloacas del barrio Santa Rosa de Lima, y también explicamos como funciona el PROMEBA, el programa que financia esa obra con fondos aportados por el gobierno nacional.

Nos enteramos ahora que la obra se encuentra paralizada, y la UTE (Unión Transitoria de Empresas) que la lleva adelante habría enviado los telegramas de despido a 40 trabajadores empleados en la misma; los que fueron a protestar a la Municipalidad.

Es lógico: el gobierno nacional financia la obra, pero el gobierno de Barletta la licitó y adjudicó a las empresas que la ejecutan, y en la misma nota, un funcionario municipal reconoce que la obra debería terminarse en diciembre (algo poco probable porque en dos años ejecutaron apenas el 38 % de lo previsto), y que esta nueva paralización "agrava seriamente la situación de incumplimiento de plazos, ejecución de tareas no aprobadas o pendientes de aprobación” por parte de la contratista.

Aparentemente la empresa paraliza los trabajos en reclamo de un incremento de los precios del contrato, y evidentemente presiona mandando los telegramas de despido, con lo cual a esta altura del caso uno se pregunta por qué los funcionarios municipales (empezando por el mismo Barletta) toleran sus incumplimientos, que redundan en que la obra no se haga; lo que trae no pocos trastornos a los vecinos del barrio como ya lo señalamos nosotros en su momento.

¿Esperarán tal vez que el gobierno nacional solucione el conflicto absorbiendo con sus fondos el costo de los incrementos de los precios del contrato, como viene tratando de hacer Barletta con las obras del desagüe Entre Ríos, paralizadas hace un año ya?

¿Querrán tal vez que la misma Cristina tome cartas en el asunto y arregle lo que ellos acá no pueden solucionar?

¿O quizás no se animarán a sancionar a la contratista incumplidora con multas y hasta la rescisión del contrato, porque una de las integrantes de la UTE es Rovial S.A., empresa amiga del gobierno provincial?

Tan amiga que es una de las que conforman el consorcio que explota la concesión de la autopista Santa Fe-Rosario, como podemos ver acá

EL FÚTBOL PARA TODOS DA PARA TODO


Hace unos días Gustavo Víttori sacaba cuentas de todas las cosas que se podrían hacer en Santa Fe con la plata que supuestamente destinaría el gobierno nacional a través de Fútbol Para Todos, a partir de la reestructuración de los torneos planteada por la AFA.

Ahora en el mismo diario le toca el turno a Hugo Grimaldi, corresponsal de DYN (Grupo Clarín) que escribe en El Litoral: resulta que esa plata (la misma de Víttori, sin dejar de hacer las escuelas los hospitales y las viviendas que plantea el presidente de ADEPA en la nota anterior) hay que usarla para resolver los reclamos de vivienda de la gente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) en Libertador General San Martín.

En la misma nota en que -hablando de la televisación del fútbol- Grimaldi se lamenta porque en el país no se respetan los contratos (traducimos: la AFA rescindió el contrato que la ligaba con TyC Sports, o sea el Grupo Clarín), mete en el mismo guiso a Milagros Sala, Schoklender y las Madres de Plaza de Mayo.

La dirigente de la Tupac Amaru construyó gran cantidad de viendas sociales en la provincia -de allí que no se entienda la referencia cuando en la nota se plantea que hay que hacer justamente eso-, y no hay planes de Sueños Compartidos en Jujuy; o sea que las referencias tienen un único sentido: pegarle al gobierno nacional, vinculándolo con  la represión y los muertos.

Más aun: acusándolo veladamente (o no tanto) de ser el causante de que la CCC haya ocupado el predio de la familia Blaquier, y que para desalojarlos haya habido que matar a cuatro personas. Así de sencillito es el razonamiento implícito en la nota.

Exculpando de paso a la Corriente Clasista y Combativa por haber ocupado el predio, lo que después de todo no es la conclusión lógica de su propio razonamiento: más arriba dice textualmente "lo que se discute en esa castigada provincia no es nada más ni nada menos que la colisión entre el derecho a tener una vivienda digna y el derecho a la propiedad de la tierra".

La cosa es clara a dos puntas: no sea cosa que se enojen los aliados de Binner (que después de todo respeta los contratos: les pide a Clarín y El Litoral que le impriman las boletas para las elecciones) como Juan Carlos Alderete, y que por otro lado se desperdicie una munición que sirve en la guerra contra el gobierno de Cristina.  

Pero este párrafo de Grimaldi no tiene desperdicio: "el gobierno nacional le encomendó al gobernador Walter Barrionuevo solucionar el asunto y para arreglarla, ahora el jujeño va por el expediente más fácil y demagógico: la expropiación de 15 hectáreas sobre las 100 mil de Ledesma en toda la provincia, lo que no parece nada, salvo el modo de conseguirlas y el deterioro a la imagen de la provincia y del país.".

Repasemos: la gente de la CCC ocupa tierras en demanda de un lugar para vivir, y el gobierno de Jujuy expropiaría tierras (15 hectáreas de 100.000 que tiene la empresa de los Blaquier en toda la provincia) para satisfacer ese reclamo; pero esa solución le parece "fácil y demagógica" a Grimaldi, que propone usar la plata del Fútbol Para Todos para hacer viviendas, sin decir en que tierras, a menos que sean lacustres o aéreas.

Y finalmente: si se le expropiaran las 15 hectáreas a los Blaquier (no gratis, hay que aclarar: con el previo pago de la indemnización del caso), se deterioraría la imagen de la provincia y del país; al parecer más que con cuatro muertos por reprimir una protesta social a sangre y fuego.

Todo ese circunloquio para defender el negocio de Clarín con el fútbol, dado que ahora la AFA le acaba de quitar también las transmisiones del Nacional B. En la misma nota Grimaldi pone como la mosca blanca de la dirigencia política a Carrió, por proponer que la televisación del fútbol vuelva a manos privadas (traducimos: Clarín)

En fin, da para todo el Fútbol Para Todos.

Y el periodismo militante, con tal de defender los negocios de sus patrones, está dispuesto a todo.

AFICHES CONOCIDOS


Estos parecen anónimos, pero a Clarín no le preocupa saber quien los pegó; aunque toma nota que son los mismos que se pegaron acá en Santa Fe la semana pasada.

A lo mejor los imprimieron  en Papel Prensa, o en Artes Gráficas del Litoral.

Acá en Santa Fe la pegatina coincidió con la visita de Ricardito Alfonsín, y la hicieron los mismos que pegaban los afiches de Corral.

¿Será que después de protagonizar un papelón electoral tras otro a los radicales les da vergüenza firmar estas forradas, con las que pretenden capitalizar los votos de otros?

No sería raro, en un tiempo pintaban "Viva el cáncer en los tapiales", y salían corriendo.

Como en el 89' y el 2001.

Y ahí no los frenaba nadie.

El 14 de agosto hablamos, gente.

¿QUÉ SIGUE DESPUÉS?



¿Lanata vuelve a Página 12?

¡Y nadie hace nada!

PABLO SIRVÉN Y EL COMPROMISO POLÍTICO DE LOS PERIODISTAS DE ESPECTÁCULOS


Por Raúl Degrossi

Leemos en La Nación de ayer la columna de Pablo Sirvén, en la que intenta analizar la vinculación entre la participación política de los artistas, y su impacto electoral. O en todo caso toma al tema como pretexto.

Refiriendo a una columna de Morales Solá, constata lo obvio: el alineamiento político de muchos actores, actrices, gente del cine, el teatro y las diferentes expresiones de la cultura con el kirchnerismo no le reportó a éste en votos; contraponiendo esa constatación con la cosecha de Miguel Del Sel en las elecciones de Santa Fe.

Claro que a Sirvén no le interesa profundizar en el hallazgo, que llevaría a interrogarse sobre los orientaciones de los consumos culturales populares, y las preferencias artísticas de la gente común. Que es el lugar desde el que se construyen fenómenos políticos como el del Midachi, usufructuados o potencias por ciertas usinas de la ingeniería de la derecha política.

Y no le interesa a Sirvén meterse con eso, porque la popularidad de Del Sel se tradujo en votos opositores al gobierno de Cristina: imaginemos por un momento si el actor hubiese decidido participar en política, pero en el kirchnerismo, cual hubiese sido el juicio de Sirvén al respecto.

El mismo que le ha merecido a lo largo de su trayectoria como periodista de espectáculos el humor de Midachi: descalificado como burdo, chabacano y falto de creatividad.

Porque el compromiso político de los protagonistas de la cultura (en un sentido amplio, Del Sel indudablemente lo es, aunque no nos guste) molesta cuando es de un lado, del otro en cambio es ensalzado como la loable preocupación de gente que tiene sus problemas solucionados, por aportar a resolver los de la sociedad.

El asunto es viejo: lo padeció Discépolo en vida con la indiferencia y la agresión de sus colegas, y otros como Vaccarezza Nelly Omar o Hugo del Carril con la censura. En los 70' hay ejemplos más cercanos que todos conocemos.

Incluso el propio Del Sel -exponiendo en toda su crudeza su vacío neuronal- no vaciló en su momento en embarrar a sus propios colegas, deslizando que adherían al kirchnerismo por interés; confundiendo la perseverancia en un reclamo gremial (actividad que él por supuesto desconoce, aunque está aprendiendo de la mano de Barrionuevo y el "Momo" Venegas), con una relación clientelar. Algo que no sucede con los reclamos de la Mesa de Enlace, al parecer.

Pero así como Sirven en su rol de crítico de espectáculos destrozaría al Midachi, devenido subrepticiamente (últimamente cada vez menos) columnista político, pasa también ese punto por alto (él mismo repitió el absurdo argumento de Del Sel en esta columna), como parte del compromiso anti k sin fisuras, que se le exige en el diario en el que escribe.

Porque así están las cosas en las redacciones de Clarín, Perfil o La Nación: no hay lugar para distracciones secundarias, para distensiones del clima bélico que respiran y transmiten; ni siquiera en la sección de espectáculos o en el suplemento de deportes: todo sirve como arma en la cruzada anti Cristina.

Y si no volvamos a la columna: la desmesura de mencionar el ejemplo de Evita y su trayectoria como actriz -en un contexto donde se la compara con Del Sel- sólo puede entenderse desde el lugar común profundamente gorila de la impostura: Eva no habría sido una militante comprometida con los más humildes hasta dar la vida, sino apenas una actriz interpretando el papel más importante de su carrera.

Recordemos el título de la columna: "Los artistas también aportan votos", que sería desmentido en el primer párrafo cuando alude a la opinión de Morales Solá: eso no sería así, al menos en el caso del kirchnerismo.

Si eso es cierto -y es muy probable que lo sea- ¿qué tanto le preocupan a Sirvén los nuevos contenidos de televisión que comenzarían a tener pantalla en breve, protagonizados por actores y actrices identificados políticamente con el kirchnerismo, y surgidos de las convocatorias lanzadas por el INCAA? 

Obsérvese que el mismo Sirvén -que tanto espacio diera en sus columnas y programas a aquel famoso "Somos actores, queremos actuar" de las ceremonias de los Martín Fierro- menciona casi al pasar, como para que no se note, que esas convocatorias del INCAA para producir material audiovisual fueron generadas en el marco de la nueva ley de medios.

En efecto, los artículos 65 y siguientes de la Ley 26522 establecen una serie de obligaciones para los licenciatarios de radio y televisión en cuanto a los contenidos: porcentajes mínimos de producción propia, local, regional y de productoras independientes, cuota de pantalla y derecho de antena para el cine nacional.

En suma: generación de oportunidades de trabajo para actores, actrices, guionistas, directores, sonidistas, iluminadores, escenógrafos y todas las demás profesiones vinculadas a la producción de contenidos audiovisuales. Lo que se pedía con los carteles puestos en la ceremonia de los Martín Fierro, lo que pedía cada premiado o premiada al subir al escenario, ni más ni menos.

Si lo que le preocupa a Sirvén es la carga ideológica de los contenidos y las temáticas abordadas, ¿no propugna acaso la más amplia libertad de expresión?

¿Qué les impediría -en ese marco- a los licenciatarios privados de televisión abierta invertir en la generación de sus propios contenidos, con otros protagonsitas, otroa estética y hasta otra visión política?  

Respondo a la pregunta: su propia postura frente a la ley de medios, a la que combaten con todas las herramientas a su alcance y no sólo en la famosa cláusula de la desinversión (el artículo 161): los propietarios de los canales privados de televisión también han llevado a la justicia el artículo 65 y todos los que exigen ciertos contenidos mínimos en la programación; detalle no menor que Sirvén omite estruendosamente en su columna.

Quizás pretenda convertirse en una especie de Miguel Paulino Tato -él u otro alguien que no menciona- que determine lo que los argentinos podemos ver o no por televisión. En ese sentido, las referencias a los contenidos de los nuevos envíos apestan a maccartismo.

Si los votos que aportan los artistas con compromiso político -tal la hipótesis de Morales Solá refrendada por Sirvén- son indicativos del ráting o la popularidad, nada debería temer el cronista de las producciones seleccionadas por el INCAA, que por otra parte tampoco puede juzgar en sus méritos artísticos por una sencillísima razón: todavía no las vio, ni él ni nadie del público.

Menos le puede preocupar el asunto de la publicidad y la presunta homologación con el Fútbol Para Todos: ¿o acaso él no tiene dicho y escrito que esa metodología es a la larga contraproducente para el propio gobierno? 

Y es que el amigo Sirvén no está actuando en este caso como cronista de espectáculos, aunque asume ese disfraz, sino como operador político de sus patrones.

Sin comprender esto no se entiende que en su columna -cuando enumera alguna de las producciones televisivas que verían la luz en breve- ocupa un lugar relevante y destacado aquél (dice Sirvén) que "... recreará la versión oficial de Papel Prensa, con Malena Solda, como Lidia Papaleo, y Luis Machín, como Néstor Kirchner...".  

Ahí se le ven las patas a la sota del amigo Sirvén: teme quizás que con ese tema urticante para el diario en el que escribe y su socio Clarín, suceda algo parecido al efecto que generó en su momento "Televisión por la identidad", aquélla serie que realizara Telefé años atrás.

Sobre todo cuando lo que él llama "versión oficial" del caso Papel Prensa podría empezar a parecerse peligrosamente a la verdad, como lo cuenta Horacio Verbistky en Página 12 de ayer.

Es decir que el problema no sería el compromiso político de los artistas (nunca lo fue), sino mas bien el de los periodistas de espectáculos.

DÓLARES


Por A.C.

Es paradójico que en Argentina se incremente la demanda de dólares cuando en el país del norte por estos días, se especula con la posibilidad del default americano. Se supone que en EEUU la sangre no llegará al río, que finalmente se aprobará un plan de ajuste -con las inevitables consecuencias sociales que ello traerá para ese país- y que la moneda americana, al menos al inicio del ajuste, recuperará posiciones en relación a otras monedas. Es probable.

Aquí en Argentina, los rendimientos en títulos o en pesos durante el año 2011, han sido superiores al magro 4% que en siete meses obtuvo quien a principio de año se posicionó en dólares. De la cotización a principios de 2011 de $4,01 por dólar, hoy cotiza a $4,17 , de donde el rendimiento mensual ha sido del 0,5714% en los primeros siete meses. Pobre rendimiento. 

Por tomar solo un ejemplo de otra alternativa básica de inversión, por el contrario y pese a la desastrosa situación económica que atraviesan varios países de la zona euro, esa moneda en el período Enero/Julio de 2011,  se incrementó en relación al peso en algo más del 14%, ya que en Enero de 2011 el euro cotizaba a $5,28 y hoy alcanza los $6,05.

¿Porque entonces la demanda aquí de dólares?

Porque la expectativa del mercado es que el dólar de aquí a fin de año (y considerando que hay elecciones en Octubre), recupere posiciones en relación al magro rendimiento obtenido hasta el momento (4%).

¿Cuál puede ser la lógica de la apuesta ?  Acompañando la inflación anual, el dólar debería “acomodarse” a ese porcentaje, elevando su cotización en por lo menos un 11% más. A ese acomodamiento esperado, habría que sumarle 4 o 5% más de alza, fruto de la maniobra especulativa que intentan implementar. Todo esto,  completaría la utilidad del dólar esperada por ellos para el año completo (20% en pesos).

Claro que para el que compró en Enero U$S 5.000, si tuviera un rendimiento a Diciembre del 20% en pesos, no le va a modificar sustancialmente su economía, pero para los sectores agroexportadores con volúmenes enormes de dólares en sus cuentas (aquí y sobre todo afuera), la cosa se pone interesante.

Por eso, reiteradamente sus voceros aparecen con el discurso del atraso cambiario, de la imprescindible aplicación de una devaluación, de la “necesidad del sinceramiento de la economía”, entre otras medidas patrióticas solicitadas.

En una economía como la nuestra, en crecimiento constante durante un extenso período, las altísimas utilidades del sector agroexportador superan cualquier lógica si uno lo mira desde la óptica y realidad económica de los países centrales.

Pero en  Argentina, a esas utilidades o ganancias excepcionales originadas en su actividad, el sector quiere agregarle el negocio cambiario que obtendría con una escalada del dólar. No tienen límite en su voracidad (como cualquier grupo económico en cualquier lugar del mundo en una economía de mercado), por lo que la intervención del Estado es necesaria. Los iluminados que insisten en el planteo de la no intervención estatal, sosteniendo que solo el mercado soluciona mágicamente cualquier desequilibrio, pueden mirar hoy a Europa o a EEUU para dimensionar la estupidez de una teoría económica de museo.

Y como también el mercado sabe que en las elecciones de Octubre el triunfo de la Presidenta es irreversible, intentarán al menos hasta entonces, presionar sobre el dólar, con acciones como no liquidar divisas originadas en las exportaciones, para conseguir el mayor alza posible del dólar. Por eso, es necesaria la intervención del Estado.

Felizmente y a consecuencia de la política implementada por el Gobierno Nacional desde el año 2003, hoy se dispone de reservas (51.960 millones de dólares) más que suficientes para neutralizar la ofensiva de la especulación sobre el dólar.

Es probable que esa intervención tenga el costo de alguna disminución de las reservas acumuladas, lo que es preferible antes que trasladar a la población los costos sociales de una devaluación, devaluación que esperan ansiosos los que piensan un país para pocos.

El Gobierno, en el marco de una economía fuerte y en crecimiento constante que supimos conseguir, tiene las herramientas para neutralizar estos ataques especulativos, y lo hará, siguiendo el camino marcado desde el año 2003. Y en Octubre, las urnas mostrarán que la enorme mayoría de la población, quiere un país para 40 millones de argentinos y no para un grupo de especuladores.