LA FRASE

"MIS DIFERENCIAS CON EL PRESIDENTE SON PÚBLICAS Y NOTORIAS, PERO QUIERO AGRADECERLE QUE ME HAYA DADO ESTA OPORTUNIDAD DE ORDENAR PERSONALMENTE UNA REPRESIÓN." (VICTORIA VILLARRUEL)

martes, 28 de junio de 2016

MAJUL SE COMPRÓ UN ALMANAQUE


(*)

Todavía faltan cuatro días para que empiece el segundo semestre. Sin embargo la enorme expectativa que generó su advenimiento ya lo transformó en un boomerang que podría afectar al gobierno en general y al presidente Mauricio Macri en particular. (casi se traga un bigote postizo, mirá si no se va a pegar un boomerang en la frente el nabo) "Nunca dijimos que en el segundo semestre de este año la Argentina se transformaría en Disneylandia", se atajó el viernes pasado, por radio, el ministro del Interior Rogelio Frigerio. (es verdad: apenas prometieron la pobreza cero. Igual, lo único que nos falta es que además de todo lo que pasa, vengan cocodrilos a comerse pibes) Y tiene razón.
Pero fueron tantas las veces que el Gobierno repitió que durante la segunda mitad del año el país iba a estar mucho mejor que ahora casi todos lo esperan, (mirá la parte positiva Luis: todavía hay boludos que le creen al gobierno) como si fuera un aniversario o la final de un campeonato de fútbol. (hubieras buscado otro ejemplo, últimamente no dan muchas ganas de que llegue una final: perdemos siempre) Y quizá el que más insistió fue el propio Macri. El Presidente, incluso, propuso varias apuestas con algunos periodistas con los que mantuvo encuentros off the record. La primera fue que la inflación de junio bajaría a menos del 2%. (Antes había apostado que la inflación andaría entre el 20 y el 25 %, más cerca del 20. Debe ser por eso que le tiene bronca a Cristóbal López: va a los casinos, apuesta y no gana nunca)
La segunda premonición fue que a partir de la desaceleración de precios la economía iba a crecer del 2 al 4%. (viene como Carrió, con las premoniciones: no pega una) Y la tercera, que las inversiones se iban a multiplicar de manera exponencial. (bueno, las de él sin declarar sí: todos los días nos enteramos de una nueva) Los ministros del área, sin embargo, no están tan seguros. (¡epa!: ¿desconfían del amado líder, que pasa, los contagió Barañao de kirchnerismo?) Los más prudentes, incluido el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, consideran que la previsión original de que la inflación bajaría el 25% anual empezará a suceder recién en abril del año que viene. (una tercera parte del mandato para volver a la inflación de Kicillof, son unos genios loco) "Fuimos demasiado optimistas. Fallamos en el cálculo por tres meses. (más bien demasiado pelotudos) Pero eso no significa que no estamos mejorando. (¿ahora por cuantos meses le piensan errar?)

Lo estamos haciendo de a poco. (pelota todo, están haciendo de a poco. Y si pensás en Aranguren, no tan “de a poco”) Pero lo que viene son buenas noticias" me dijo otro ministro del equipo económico. (¿renuncian todos?) En sus diálogos con economistas, gobernadores, banqueros, sindicalistas y dirigentes de la oposición Macri pide mucha paciencia y un mínimo de reconocimiento. (¿de qué, de que pifisron en los pronósticos, de que lo del segundo semestre era verso?) "Me están corriendo todo el tiempo. Por izquierda y por derecha. (es verdad: Espert y Broda lo están matando, porque no echó a un millón y medio de empleados públicos) Nos acusan de matar de hambre a la gente pero no cuentan que en la provincia de Buenos Aires casi estamos duplicando la entrega de bolsones de comida. (cosa que no haría falta si –efectivamente- no hubiera más hambre e inflación: la gente compraría la comida con su sueldo o jubilación, en lugar de que se la tenga que dar el gobierno) Dicen que gobernamos para los ricos pero no valoran la decisión de reconocerle a los jubilados lo que durante décadas de las negó. (en el mismo proyecto de ley en el que les sacan impuestos a los ricos, y los que les quedan van a pagar menos, como Bienes Personales o Ganancias)
Nos responsabilizan solo a nosotros por la suba de precios, (obvio, cuando todos sabemos que también tiene la culpa el Tata Martino) como si no nos hubieran dejado una bomba de tiempo. (claro, los obligaron a devaluar, eliminar retenciones y aumentar las tarifas) Pero ahora que la inflación está bajando nadie lo reconoce como un logro. (y no boludo, si bajó del 7,6 % al 5 % mensual cuando en noviembre del año pasado estaba por abajo del 2 %, ¿qué querés, una medalla, el Nobel de Economía?) Y se lo adjudican, casi de manera exclusiva, a la baja actividad y la recesión. (¿y cuál sería la otra causa genio, si se puede saber?) Cuando la inflación termine de bajar y la economía empiece a mejorar ¿qué van a decir? ¿qué no crecemos al % anual?" (cuando eso pase hablamos, es como enojarte con el futuro improbable)
El Presidente quiere pasar por alto, lo más rápido posible, las graves consecuencias que produjeron el tarifazo y la explosión de los precios de los alimentos. (no se nota che, se lo preocupado...por la interna de la AFA. O sea que es un sorete insensible, y se enoja cuando le dicen que gobierna para los ricos) Pide encarecidamente que no lo ataquen a Juan José Aranguren, (uno de los principales responsables del tarifazo, junto con él) pero al mismo tiempo reconoce que le parece justo que la Oficina Anticorrupción analice si viola o no la ley de tenencia de acciones de Shell por parte del ministro de Energía. (y aunque no la pareciera, lo tiene que verificar igual, porque para eso está. Aunque él la haya puesto a Laura Alonso solo para investigar la corrupción k) Tanto el jefe de Estado como la mayoría de los ministros y secretarios subestimaron el tránsito de la jefatura de gobierno de la Ciudad a la Presidencia de la Nación. (¿los agarró un embotellamiento? si están cruzando la plaza nomás)
Un amigo de Macri que no viene de la política se lo echó en cara sin sutileza. (¿qué le echó en cara Luis, que es un pelotudo que subestima la importancia de las cosas?) Le dijo que le parecía una barbaridad que le siguiera prestando a su amigo Nicolás Caputo unos cuantos millones de pesos y que encima lo hiciera aparecer en su declaración jurada. (claro, tendría que haberlo ocultado y listo) Le explicó que no se tenía que enojar si el fiscal Federico Delgado decide investigar hasta su ropa interior, (tampoco exageremos: se conforma con sus bienes por ahora) y que eso incluye el controvertido divorcio de su hermano. Además interpretó que para que una buena parte de los argentinos dejara de repetir que gobierna para los ricos, no solo debía mantener los planes sociales ni reconocer el sacrificio de los jubilados. (es verdad: además se requiere que efectivamente deje de gobernar para los ricos)

También tenía que imponer multas a los formadores de precios que se abusan (¿vos decís aplicar la ley de abastecimiento como hacía Moreno, Luis? Polémico, el amigo) y denunciar la cartelización de algunas actividades, más allá de la obra pública del gobierno anterior. (boludazo el amigo: mirá si se va a tirar con los negocios de la familia. Seguro que Niky Caputo no era) Macri le tomó la palabra y le explicó que, más allá de la inflación y el crecimiento, el gran desafío que se propuso es hacer que el sistema judicial funcione de verdad. (ah, o sea que con lo de los formadores de precios y la cartelización de la obra pública lo sacó cagando. Y con lo de no gobernar para los ricos, ni hablar) A pesar del evidente beneficio político que le representa el escándalo del revoleo de bolsos con u$s 9 millones de José Francisco López, la captura de Ibar Pérez Corradi en Foz Iguazú y la confirmación de que los hijos de Lázaro Báez son cotitulares de cuentas bancarias con dinero negro en Suiza, el jefe de Estado desconfía de los fiscales y jueces federales. (acá arranca la parte en la que empezás a hablar de las verdaderas “buenas noticias” que espera el gobierno: que todos los k vayan presos, para que no se hable de economía ni de las cagadas del gobierno) Él pretende que este mani pulite a la bartola no se limite a la pura espuma."Más importantes que las imputaciones, los llamados a indagatorias y los procesamientos lo más importante es que los delitos terminen en condenas, y que las causas no se vayan deshilachando, al compás de los tiempos políticos", opinó. (claro, como lo de las escuchas o el contrabando de autopartes...ah, no, pará...)
Es lo mismo que piensa el ministro de Justicia Germán Garavano. Y no es distinto, en lo sustancial, de lo que pretende la diputada Elisa Carrió. (información decisiva, relevante para...nada) En el ranking de los jueces cuestionados, se encuentran, primero, Daniel Rafecas y segundo, muy cerca de él, Rodolfo Canicoba Corral.(¿y Bonadío no? ¿por qué será que no sorprende?) Rafecas ya tiene dos pedidos de juicio político. Y la mayoría oficialista del Consejo de la Magistratura está dispuesta a iniciarlos. (¿y esto que tendría que ver con que el “mani pulite” no quede en pura espuma, si se puede saber?)
De Canicoba esperan que termine condenando a Omar Caballo Suárez, ex secretario general de Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), procesado por impedir la navegación y acusado de extorsión. (pero cómo ¿no era que no iban a interferir con la labor de los jueces, y que no quieren “jueces macristas”?) De Federico Delgado se preguntan cómo tardó tanto en encontrar una mínima prueba del enriquecimiento ilícito de José López (es que le faltaban los bolsos con dólares) y porqué pone semejante celo en investigar a Macri y su conducta en los denominados Panamá Papers. (ah, o sea que cuando las causas lo involucran a él no le preocupa que todo quede en pura espuma. Gracias por blanquearlo, Luis)
En el Gobierno también se preguntan cómo puede ser que los camaristas Eduardo Freiler y Jorge Ballestero continúen en sus despachos, después de tantos fallos que los colocan bajo sospecha. (¿podrías ampliar un poco Luis? Así dicho parece que los tipos se tienen que ir solo porque no le gustan al gobierno) Carrió los quiere enjuiciar. (y a Lorenzetti, y a Angelicci. Pero ahí no le dieron ni quinto de pelota, más aun: la desautorizaron públicamente) Cuanto antes, mejor. A Macri le alcanzaría con que presenten sus renuncias, como lo hizo Norberto Oyarbide. (¿apretando jueces desde lo medios Luis?, que feo) El no cree que aceptar la dimisión sea un acto de debilidad. O de garantía de impunidad. "Primero que se vayan y que dejen de hacer el mal. Y después que se los denuncie y se los investigue. Una cosa no impide la otra", dijo el jueves pasado. (claro, como pasa con Oyarbide que desde que dejó de ser juez está siendo investigado...por bailar en la fiesta del gremio de los taxistas)

(*) Las negritas son nuestras, el original acá

lunes, 27 de junio de 2016

¿A QUÉ FUE AL FINAL?


EL RELATO M


Hablando del kirchnerismo el macrismo y los medios oficialistas tienen una obsesión con todo lo concerniente al "relato": 12 años de historia política intensa como pocos quedarían reducidos a un "cuentito", más o menos bien narrado, por un enorme aparato de difusión que gozaba (según dicen) de una ingente masa de recursos para hacerles pasar a los argentinos gato por liebre. Están más obsesionados con "el relato k" que nosotros mismos, que supuestamente seríamos los que lo compramos a libro cerrado. 

En cambio ellos serían los cultores de la verdad desnuda, por más dura y antipática que fuere: "no te vamos a mentir, ni con el Indec ni con nada" decían los spots de campaña de Macri.

Sin embargo, también necesitan su propio "relato", y lo construyen a diario: ya vimos como se sinceró la "pobreza cero" como "una meta inalcanzable", y como el esperado segundo semestre ya no queda en éste año, y ya no aciertan a decirnos a ciencia cierta cuando.

Ante eso, lo que hay es una esforzada "construcción del pasado", donde lo que es una "pesada herencia recibida" que se seguiría proyectando como una lápida sobre la gestión de Macri para impedirle despegar, se reconduce en el concienzudo intento de caracterizar al kirchnerismo como una asociación ilícita, cuyo único propósito ostensible fue desvalijar las arcas públicas. Si hasta el penoso informe "El Estado del Estado" (presunto balance del período anterior) naufragó en la intrascendencia para dar paso a los boletines permanentes desde Comodoro Py y aledaños, con allanamientos, desafueros y denuncias.

Decíamos antes que el macrismo construye -como una necesidad política de primer orden- su propio "relato", con el invalorable apoyo del sistema de medios hegemónicos, que por ejemplo ahora valida el argumento de que el despegue de la economía era inminente, pero el "Brexit" lo vino a poner en pausa.

Y los organismos oficiales hacen lo suyo: mientras crecen las dudas sobre el nuevo índice de precios del Indec, y se supo que el Ministerio de Trabajo modificó la metodología para medir el desempleo (de modo de atenuar la pérdida de puestos de trabajo), nos contaba acá Zaiat como Prat Gay (el inventor del déficit fiscal del 7 % del PBI el año pasado) viene realizando una "contabilidad creativa" para maquillar las cuentas públicas; que no están reflejando las "metas" planteadas, ni de cerca.

No obstante los ejemplos en contrario, desde el gobierno tratan de negar que se esté armando un "relato m", claro:  veíamos en La Capital de ayer a Avelluto diciendo que ellos -a diferencia del kirchnerismo- "no necesitan aplaudidores de la cultura". Sin embargo, pareciera que sí: veíamos también ayer acá en Página 12 que el gobierno le pagó a una consultora yanqui para que lo asesore en el proceso de elaboración de la nueva ley de medios, y mientras tanto  armó "el libro de oro de Mauricio", compilando 25 opiniones de -precisamente- "líderes de opinión sobre Macri y su gobierno, para seducir a los aun esquivos inversores extranjeros.

Entre los "líderes de opinión" consultados sobresalen el propio Macri, María Eugenia Vidal y Rodríguez Larreta, otros funcionarios del gobierno, consultores "amigos" y periodistas "independientes" como Joaquín Morales Solá. Todos ellos críticos en su momento del "aparato de propaganda del relato k". 

Y el súmum lo veíamos también ayer, en la encuesta de Poligarquía que publicó La Nación, que arriba a estas sorprendentes conclusiones: "La brecha entre la percepción de la situación actual y la futura es muy amplia. El presente aparece peor que el pasado, pero con la esperanza de que en el futuro todo mejorará...".

Tratando de explicar el misterio que desvela a Durán Barba (el de un presidente que aumenta su popularidad mientras la imagen de su gobierno y su gestión se caen a pedazos), encontraron la cuadratura del círculo: eliminar el presente del análisis de la situación del país, para explicarnos que aun cuando ese presente se vea feíto comparado con el pasado inmediato que nos pintan como horrible, la gran mayoría de la gente conserva el optimismo en que el futuro será mejor.

Algo por supuesto que -de modo muy conveniente para el gobierno- es absolutamente imposible de confirmar hoy.

AUTOCRÍTICA


Es la palabra de moda y el telón de fondo de cada fractura hacia el interior del dispositivo kirchnerista: autocrítica. Se supone que se refiere al análisis de las causas de la derrota electoral ante Macri, y se sobreentiende que se le exige al núcleo duro k, y en especial a Cristina. Aunque a veces se evite decirlo con todas las letras.

Si bien nunca termina de quedar claro si la autocrítica se reclama por los errores de campaña o de la gestión (que seguramente han existido, e influyeron en el resultado tanto como los otros) está claro que desde esa lectura la responsabilidad principal (si no exclusiva) de la derrota sería del kirchnerismo, y en especial de Cristina. Al menos no se ven pedidos de autocrítica en otra dirección, ni tampoco abundan quienes la hagan por iniciativa propia.

En plena campaña se hablaba del "bombeo" a Scioli, y se decía que Cristina prefería que ganara Macri, para convertirse en la referencia natural de la oposición. A meses vista, muchos de los que esgrimían ese argumento parecen bastante cómodos con Macri, y buscan su lugar en el nuevo orden. Scioli (más prudente quizás) se llamó a silencio.

Tomemos por ejemplo el caso de Bossio y su bloque: se ocupa de aclarar en cuanta oportunidad tiene que su límite era la Cámpora, y por eso se fue; pero a juzgar por lo que viene haciendo en el Congreso no fueron su límite ni los fondos buitres, ni el blanqueo ni el desguace del fondo de la Anses, ni la posibilidad de quebrar el sistema previsional, medidas todas que acompañó con su voto. Son raros y difusos a veces, los límites.

Nada indica que la salida del Movimiento Evita del bloque del FPV repita el mismo patrón, pero hay cosas que también en ese caso resultan difíciles de entender; como por ejemplo que no puedas convivir en el bloque de diputados con Héctor Recalde, pero sí con Urtubey en el Consejo Nacional del PJ. Dicho esto porque se habla de la necesidad de articular una fuerza popular efectiva y capaz de oponerse a las políticas de Macri. 

El disparador en teoría es el rechazo a la corrupción y el caso López, como si no hubiera impactado en el conjunto del kirchnerismo. De hecho, uno días antes el bloque de diputados en su conjunto (incluyendo a los legisladores del Evita) repudiaron en forma contundente a López y exigieron que se haga justicia, y pocas horas después hacía lo mismo el bloque del Parlasur (otra vez, sin fisuras y codo a codo Taiana con el "Chivo" Rossi) pidiendo su expulsión, que no prosperó por una zancadilla de "Cambiemos".

No hubo entonces allí cobertura institucional para la corrupción, o miradas para el costado; y cuando en Diputados se discutió el inverosímil desafuero a De Vido (autorizando un allanamiento que nadie pidió), los legisladores del Evita se fueron, no votaron a favor. Ese mismo día se trataron la ley del arrepentido y la de la extinción de dominio, supuestas panaceas en la lucha contra la corrupción. Y el bloque del FPV las acompañó, aunque en las mismas condiciones en las que en el 2004 Néstor Kirchner acompañó las leyes de Blumberg: corrido por los acontecimientos, y acaso siendo copartícipe el día de mañana, de su fracaso. 

Lo que marcan estos hechos es que, por buenas que sean las razones de alguien para marcar una posición y tomar distancia, no se puede desentender del momento elegido para hacerlo. Y en éste caso la ruptura sucede a pedir de Macri, en su beneficio y por la agenda que él impone. Más cuando se alega que no hay diferencias ideológicas con el FPV, pero que el problema es la falta de autocrítica por la derrota electoral. Así el objetivo de construir una fuerza que se le oponga con eficacia se aleja, no se acerca. 

Nada de lo dicho debe entenderse en el sentido de que nos negamos a reconocer que Cristina haya cometido errores: está más que claro a ésta altura que ya nada es ni puede ser igual que lo que era en diciembre, ni siquiera la conducción de Cristina, que ya no es indiscutida, ni mucho menos. Y la primera condición de toda conducción es que sea aceptada como tal por el conjunto, o por el mayor espectro posible.

La derrota en un punto horizontaliza, genera estados deliberativos (saludables, hasta cierto punto) y cada uno cree que tiene la estrategia correcta para salir adelante. Lo que no está claro es si además tienen los votos, que es lo que hace falta para ganarle a Macri; si ese es verdaderamente el objetivo.

Está más que claro que con las "plazas militantes", las charlas en el Instituto Patria, el "Frente Ciudadano" y recostarse sobre el núcleo íntimo de los "leales" no alcanza; y que desde la muerte de Néstor para acá está faltando muñeca y política, traducida incluso en "rascadas de lomo" cuando hace falta. 

Como también están sobrando salidas a los medios a desmarcarse, como si eso garantizara salvarse de la guadaña o del "carpetazo": pregúntenle si no a Abal Medina, que luego de tomarse el trabajo de hacer de puntero del PRO para conseguirle a Macri los votos necesarios para los nuevos jueces de la Corte, fue procesado por el "Fútbol Para Todos" junto con Capitanich y Aníbal Fernández: la fuerza de tareas macrista de Comodoro Py no distingue entre "kirchneristas rabiosos" y "opositores racionales".

Por estas horas en las redes sociales todos arman sus propias listas de "traidores" y "leales", y abundan los que señalan que los traidores son inventos de Cristina; algunos para señalarles su inconsecuencia, otras para criticar el dedo de la conducción. El tema es que en un punto todo ("traidores" y "leales") somos en el kirchnerismo "inventos" de Néstor y CFK; porque fueron ellos los que nos interpelaron a participar y sumarnos, desde cualquier lugar y experiencia previa.

Nada impedía pensar o criticar antes, mucho menos ahora cuando -como dijimos- la derrota "iguala", pero sin perder de vista nunca el contexto (desfavorable, adverso, francamente hostil) y el objetivo. Discutamos todo y rompamos lo que haya que romper pero con la agenda nuestra, no con la de Carrió; y sin perder de vista al gobierno de Macri, que no se va a detener a esperar que nosotros arreglemos nuestros entuertos para seguir con lo suyo.

Y mientras tanto la pregunta -tan sencilla como incómoda- que Cristina invitaba en Comodoro Py a hacerle a la gente de a pie (incluyendo a los que votaron a Macri, sobre todo a ellos) sigue más vigente que nunca: ¿están mejor o peor que hace seis meses?

domingo, 26 de junio de 2016

A MAURICIO SE LO BANCA, EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS


PERO LA LEY ANTIDESPIDOS NO ERA NECESARIA. EN GENERAL, NINGUNA LEY, TOTAL NO LE DAN BOLA


El descanso dominical en los supermercados y grandes superficies comerciales se viene discutierndo en Santa Fe desde hace años, con la oposición de las grandes cadenas nacionales instaladas en la provincia.

Como Coto por ejemplo, que desembarcó patotas de patovicas en la Legislatura cuando se trataba la ley, y que las llevó en Rosario al Ministerio de Trabajo, para impedir el desarrollo de las audiencias de conciliación convocadas por los despidos que produjeron allá, aunque la ordenanza municipal de adhesión no empezó a regir todavía, y lo hará recién a partir del 3 de julio.

No obstante, junto con las demás cadenas (Carrefour, Jumbo y Libertad) produjeron 131 despidos "preventivos", aumentando ya el triste récord de ser las empresas que más mano de obra expulsaron en los últimos años, pese a levantarla con pala.

Y salvo Carrefour, las demás desconocen la conciliación obligatoria decretada por la provincia, y tampoco dan marcha atrás con los despidos.

Tensando así un clima social de por sí espeso en la región, azotada como pocas por los despidos, el tarifazo y la recesión.

Acá en Santa Fe directamente la adhesión municipal a la ley ni se discute, precisamente por la presión de Coto sobre Corral, presión posible porque es uno de los principales financistas de su campaña.

Incluso la sucursal de acá de la empresa mandó 180 telegramas de despido en plena discusión de la ley, cuando ni siquiera estaba aprobada.

Estos son los mismos empresarios que después reclaman "reglas de juego claras y estables", y "respeto por las leyes y las instituciones": desconocen la ley del descanso dominical, desconocen la conciliación obligatoria, desconocen los fallos judiciales que ratificaron la validez de la ley.

Y los mismos empresarios que se opusieron a la ley anti-despidos vetada por Macri, "porque no era necesaria, y desalentaba la creación de empleo".

HABLÁNDOLE A LOS INVERSORES



Por A.C.

El Ministro de Hacienda Prat Gay, en Manhattan, daba su discurso buscando desesperadamente inversiones que no llegan a la Argentina, por la sencilla razón que el mercado mundial desconfía de los gobiernos improvisados.

Ante la cámara empresaria Council of the Americas, el Ministro repetía algo que todos los concurrentes ya conocían. En su pobre discurso, reiteraba las medidas económicas implementadas por el gobierno de Macri, las que permiten la absoluta libertad para remitir utilidades al exterior, remarcaba la liberación del mercado cambiario y de los movimientos de capitales, y el deseo del gobierno de regresar a los mercados financieros después de haber abonado una cifra monstruosa a los fondos buitres, cifra dudosa en su origen e injustificable en su rentabilidad. 

Un pago que entre los beneficiarios incluyó también al actual presidente del Banco Nación, el Sr. Melconian, personaje de trayectoria impresentable que con su sola presencia espanta a cualquier inversor medianamente razonable, y que por esa razón es excluído de éstas giras de feriantes persiguiendo seducir  capitales.

Continuaba Prat Gay su alocución acompañado del Secretario de Finanzas Luis Caputo, quien junto con el Ministro ya prestaron su utilidad al grupo de bancos que otorgaron a la Argentina un préstamo de 15.000 millones de dólares a una tasa de interés astronómica, crédito que mayoritariamente se destinó al pago de la cuestionable deuda con los fondos buitres, y que pagaremos durante muchos años todos los argentinos.

Ya cumplieron el cometido que le impusieron los bancos, y por eso nadie escucha seriamente al Ministro y a su acompañante. Los representantes de los bancos presentes en el evento, del mismo modo que el JP Morgan y Deutsche Bank, del que fueron empleados el Ministro y su Secretario, y para los cuales siguen trabajando cotidianamente, junto con el HSBC, para el cual el Ministro operaba como "facilitador” de fuga de capitales hacia cuentas en Suiza, como lo tiene comprobado la investigación realizada en Francia, saben perfectamente que el Ministro y su Secretario solo son herramientas útiles para obtener ganancias a través del endeudamiento de la Argentina. Solo para eso, para generar endeudamiento, pero absolutamente inútiles para conseguir la llegada de inversiones extranjeras. Los números de la economía argentina durante el año 2016 lo demuestran crudamente.

Y como para los inversores extranjeros ya cumplieron su ciclo, nadie toma en serio a un Ministro que ruega: “Necesitamos sus inversiones. Suban al tren, porque ya ha salido de la estación.”, y debido a que quienes lo escuchan tienen información, el Ministro tuvo que reconocer ante el auditorio que la inflación generada por ésta gestión “se movió hasta el 40, 42%” y que “esperan” que baje en los próximos meses hasta llegar al 25%.

Desde el gobierno “esperan” que la inflación baje, pero no le expresan a los inversores como lograrán ese descenso de la inflación, y no lo dicen porque sencillamente no saben como hacerlo, y presentan una meta anual del 25%, que no es otra cosa que volver al nivel de inflación del 2015, pero que se daba en un marco de crecimiento del PBI, de sostenido consumo interno y sin los despidos masivos que generó el gobierno de Macri.

Y los inversores saben que éste gobierno, devaluación y tarifazos mediante, destruyó el consumo interno que resultaba el motor de la economía, más allá que el Ministro repita y resalte las medidas económicas que tomó la gestión Macri. Y por eso cuando le preguntaron al Ministro “¿Qué pasa en las calles, la gente reconoce lo que hizo el gobierno de Macri, hay optimismo?”, ¿la gente lo muestra en el consumo?”

Prat Gay respondió que “Lo muestran con las encuestas de opinión pero no en el consumo ya que algunas de las políticas fueron disruptivas”.  Mientras el Ministro les reconoce a los inversores que las medidas económicas produjeron un interrupción brusca del consumo, les plantea el optimismo de las encuestas. Pero los inversores no obtienen ganancias de las encuestas de opinión. Una respuesta más estúpida resulta difícil de concebir.

Este Ministro se jactaba en su alocución en el Council of the Americas diciendo que “La mayor parte del trabajo sucio está hecho”. Pareciera no comprender que la recesión, el achicamiento del mercado, no atraen inversiones. Un planteo estúpido frente a inversores poco propensos a inversiones productivas, que no puede obtener otro resultado que el conseguido hasta el momento: ni un dólar ingresado al país para la producción durante el año 2016.   

Y si el Ministro ha hecho el “trabajo sucio”, devaluación, liberación del mercado, aumento descontrolado de precios, baja del poder adquisitivo del salario, tarifazos, vía libre para la fuga de capitales, enorme endeudamiento externo, entonces el objetivo para el que lo designaron está cumplido. Y es evidente que resulta impotente –por convencimiento o por incapacidad- para otro tipo de objetivos.