LA FRASE

"LAS CIFRAS DEL DESEMPLEO SON DURAS PERO HAY QUE DECIR LA VERDAD; Y YA LES ANTICIPO QUE LA PRÓXIMA MEDICIÓN DARÁ AUN MÁS ALTA, PORQUE LO PIENSO RAJAR A TODESCA." (MAURICIO MACRI)

domingo, 26 de junio de 2016

HABLÁNDOLE A LOS INVERSORES



Por A.C.

El Ministro de Hacienda Prat Gay, en Manhattan, daba su discurso buscando desesperadamente inversiones que no llegan a la Argentina, por la sencilla razón que el mercado mundial desconfía de los gobiernos improvisados.

Ante la cámara empresaria Council of the Americas, el Ministro repetía algo que todos los concurrentes ya conocían. En su pobre discurso, reiteraba las medidas económicas implementadas por el gobierno de Macri, las que permiten la absoluta libertad para remitir utilidades al exterior, remarcaba la liberación del mercado cambiario y de los movimientos de capitales, y el deseo del gobierno de regresar a los mercados financieros después de haber abonado una cifra monstruosa a los fondos buitres, cifra dudosa en su origen e injustificable en su rentabilidad. 

Un pago que entre los beneficiarios incluyó también al actual presidente del Banco Nación, el Sr. Melconian, personaje de trayectoria impresentable que con su sola presencia espanta a cualquier inversor medianamente razonable, y que por esa razón es excluído de éstas giras de feriantes persiguiendo seducir  capitales.

Continuaba Prat Gay su alocución acompañado del Secretario de Finanzas Luis Caputo, quien junto con el Ministro ya prestaron su utilidad al grupo de bancos que otorgaron a la Argentina un préstamo de 15.000 millones de dólares a una tasa de interés astronómica, crédito que mayoritariamente se destinó al pago de la cuestionable deuda con los fondos buitres, y que pagaremos durante muchos años todos los argentinos.

Ya cumplieron el cometido que le impusieron los bancos, y por eso nadie escucha seriamente al Ministro y a su acompañante. Los representantes de los bancos presentes en el evento, del mismo modo que el JP Morgan y Deutsche Bank, del que fueron empleados el Ministro y su Secretario, y para los cuales siguen trabajando cotidianamente, junto con el HSBC, para el cual el Ministro operaba como "facilitador” de fuga de capitales hacia cuentas en Suiza, como lo tiene comprobado la investigación realizada en Francia, saben perfectamente que el Ministro y su Secretario solo son herramientas útiles para obtener ganancias a través del endeudamiento de la Argentina. Solo para eso, para generar endeudamiento, pero absolutamente inútiles para conseguir la llegada de inversiones extranjeras. Los números de la economía argentina durante el año 2016 lo demuestran crudamente.

Y como para los inversores extranjeros ya cumplieron su ciclo, nadie toma en serio a un Ministro que ruega: “Necesitamos sus inversiones. Suban al tren, porque ya ha salido de la estación.”, y debido a que quienes lo escuchan tienen información, el Ministro tuvo que reconocer ante el auditorio que la inflación generada por ésta gestión “se movió hasta el 40, 42%” y que “esperan” que baje en los próximos meses hasta llegar al 25%.

Desde el gobierno “esperan” que la inflación baje, pero no le expresan a los inversores como lograrán ese descenso de la inflación, y no lo dicen porque sencillamente no saben como hacerlo, y presentan una meta anual del 25%, que no es otra cosa que volver al nivel de inflación del 2015, pero que se daba en un marco de crecimiento del PBI, de sostenido consumo interno y sin los despidos masivos que generó el gobierno de Macri.

Y los inversores saben que éste gobierno, devaluación y tarifazos mediante, destruyó el consumo interno que resultaba el motor de la economía, más allá que el Ministro repita y resalte las medidas económicas que tomó la gestión Macri. Y por eso cuando le preguntaron al Ministro “¿Qué pasa en las calles, la gente reconoce lo que hizo el gobierno de Macri, hay optimismo?”, ¿la gente lo muestra en el consumo?”

Prat Gay respondió que “Lo muestran con las encuestas de opinión pero no en el consumo ya que algunas de las políticas fueron disruptivas”.  Mientras el Ministro les reconoce a los inversores que las medidas económicas produjeron un interrupción brusca del consumo, les plantea el optimismo de las encuestas. Pero los inversores no obtienen ganancias de las encuestas de opinión. Una respuesta más estúpida resulta difícil de concebir.

Este Ministro se jactaba en su alocución en el Council of the Americas diciendo que “La mayor parte del trabajo sucio está hecho”. Pareciera no comprender que la recesión, el achicamiento del mercado, no atraen inversiones. Un planteo estúpido frente a inversores poco propensos a inversiones productivas, que no puede obtener otro resultado que el conseguido hasta el momento: ni un dólar ingresado al país para la producción durante el año 2016.   

Y si el Ministro ha hecho el “trabajo sucio”, devaluación, liberación del mercado, aumento descontrolado de precios, baja del poder adquisitivo del salario, tarifazos, vía libre para la fuga de capitales, enorme endeudamiento externo, entonces el objetivo para el que lo designaron está cumplido. Y es evidente que resulta impotente –por convencimiento o por incapacidad- para otro tipo de objetivos.

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