LA FRASE

"PARA ANALIZAR SI REALMENTE HABÍA NECESIDAD Y URGENCIA PARA QUE EL PRESIDENTE DICTARA EL DNU 70 EN 2023 NOS VAMOS A TOMAR TODO EL TIEMPO QUE SEA NECESARIO." (HORACIO ROSATTI)

lunes, 7 de julio de 2025

BAJA INTENSIDAD

 

Cuando la última dictadura desplegaba su plan de represión genocida -y años después, cuando se pretendía juzgar sus consecuencias- era común escuchar muletillas como "por algo será, "en algo habrán andado", "si vos no andás en nada raro no te va a pasar nada" y similares. Eran las falsas seguridades a que muchos se aferraban en tiempos de horror, cuando la doctrina de la seguridad nacional dibujaba deliberadamente fronteras y figuras difusas, en las que cualquiera podía calzar, si al poder represivo así le placía: "subversivo", "terrorista" y similares.

Machando sobre esos mecanismos de defensa individuales, el discurso oficial hablaba entonces (como ahora lo hace Milei) de los "argentinos de bien" que nada tenían que temer y eran protegidos por el Estado, porque eran "derechos y humanos". Esa percepción consoladora de seguridad era siempre individual y llamaba (en conexión con el clima opresivo creado por el despliegue del terrorismo de Estado) a recluirse en uno mismo, en la intimidad del hogar, la familia y los afectos (y a veces ni eso, si estos estaban "contaminados"), para no pensar nunca en términos colectivos, juntarse con otros, organizarse y ganar las calles y el espacio público en resistencia al régimen.  

Ese era precisamente el objetivo buscado por el terrorismo de Estado, que al mismo tiempo proporcionaba una pseudo justificación moral al genocidio, como si el plan de exterminio fuera una herramienta de precisión con blancos prolijamente escogidos, del que uno podía escapar, de acuerdo con esas muletillas de que hablábamos: las víctimas del horror, en el fondo, algo habían hecho para merecer que se descargara sobre ellas. 

Con el tránsito de una cada vez más devaluada democracia en el medio, la etapa actual es la que más se le asemeja a aquellos tiempos, y de allí lo acertado de la calificación que hizo Cristina: son tiempos de miseria planificada y terrorismo de Estado de baja intensidad. Terminemos con los eufemismos y mistificaciones de los politólogos varios que siguen negando el carácter abiertamente fascista de Milei y su gobierno, simplemente porque llegó al poder mediante elecciones.

Y por esa tenebrosa similitud con los tiempos más oscuros, no debe extrañar que desde las usinas de la comunicación oficial (empezando por el propio presidente que es su principal enunciador) y la prensa del régimen se vuelvan a agitar en el debate político de modo irresponsable (pero no inocente) palabras como zurdos, subversivos o terroristas, y trazar analogías peligrosas. Porque allí también se puede ver (como en la dictadura) el efecto disciplinador que se busca con el discurso oficial, con los mismos fines que entonces: imponer sin resistencias un modelo económico y social de injusticia, desigualdad, saqueo y exclusión.

El terrorismo de Estado (el de la dictadura y el actual de baja intensidad) tiene siempre como finalidad ser funcional a un modelo económico contrario a los intereses de las grandes mayorías nacionales, tal como lo señalara Rodolfo Walsh en su célebre carta abierta a la junta, y como lo señaló Cristina ahora. 

En estos tiempos el terrorismo de Estado no es solo la criminalización de la protesta social y el adversario político, la persecución de opositores o la violencia institucional: el verdadero terrorismo de Estado (o sin Estado, o de supresión de él) de éste gobierno está en su política económica; y como pasaba en los tiempos de los crímenes de Videla con el plan de Martínez de Hoz, los exabruptos y violencias de todo tipo de Milei, su recua digital y sus funcionarios son tolerados, consentidos en silencio (si no fomentados), porque le sirven al poder económico.

Y como pasaba en la dictadura con las muletillas que algunos repetían como conjuros mágicos con los que se sentían a salvo del terrorismo de Estado, pasa hoy y desde los tiempos de la campaña electoral que llevó a Milei al gobierno, con la motosierra: muchos creen que esta funciona como un bisturí de precisión (lo que solo aplica con exactitud a los negocios privados derivados del retiro y desguace del Estado), y nunca los va a alcanzar, porque nada hicieron para merecerlo: de la patria es el otro pasamos al tiempo en que muchos votaron para que el ajustado es fuera otro.

En ese contexto cultural y así como en la dictadura muchos se acomodaban a la idea del discurso oficial para adivinar o intuir lo que no había que hacer para no tener problemas, hoy muchos creen (y la idea del discurso oficial es que lo crean) que pueden salvarse solos, que sus méritos o aptitudes los pondrán a salvo de la crisis, que la motosierra o sus efectos no los van a alcanzar (o peor aun, que era necesaria o es la única solución posible), que si se siguen levantando temprano para ir a trabajar sin chistar ni protestar por las condiciones en que lo hacen o el salario que perciben, conservarán su empleo (si es que lo tienen), o capearán el temporal hasta que vengan tiempos mejores.

Suelen creer también (porque así se los han dicho hasta el cansancio, por todos los medios) que el problema no son ellos ni su falta de contracción al trabajo, que hay otros que le están impidiendo crecer y que son -siempre- los que están igual o peores que ellos, y nunca los que están mejores, o la pasan bien, pero en serio y desde siempre. Porque el credo oficial es funcional a la astucia del capitalismo hoy en su fase anárquica, que es como la del demonio: hacernos creer que en realidad no existe, o no es el causante de todos los males. 

domingo, 6 de julio de 2025

TWEETS POLÉMICOS

sábado, 5 de julio de 2025

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 4 de julio de 2025

MAL DE AUSENCIA

 

Las elecciones municipales y comunales del domingo pasado en Santa Fe confirmaron -y profundizaron- la tendencia que se viene observando en todos los comicios que se llevaron a cabo en lo que va del año: crece el ausentismo electoral y cada vez menos gente concurre a votar, en especial en los grandes centros urbanos, y en los sectores populares. El preocupante dato pasó casi desapercibido y la política en su conjunto y los medios lo naturalizan y se limitan a analizar los resultados, como si el hecho de que más de la mitad del padrón no concurra a votar fuera de lo más normal, o algo conteste con nuestras tradiciones democráticas desde que se implantó el voto obligatorio en 1912.

Nadie indaga ni pregunta o se pregunta al respecto, nadie cuestiona el hecho ni trata de entenderlo: todos dan por entendido que es simplemente la consecuencia de la insatisfacción democrática que nos trajo a Milei y listo, pasan a otro tema. En consecuencia, nadie desde la política parece estar diseñando estrategias y propuestas para convencer a la gente de que vuelva a votar, y de que la participación política ciudadana es el único modo de resolver la crisis y los graves problemas que tiene el país, o si se prefiere, que dejando de votar no se resuelve nada. 

Es cierto que la democracia -con la excepción del ciclo kirchnerista, mal que les pese a muchos- traicionó la promesa inaugural del alfonsinismo de hacer que con ella se comiera, curara y educara, y que la república no existe hace rato y el país se viene deslizando ininterrumpidamente por la pendiente del autoritarismo, la violencia institucional, el fascismo cultural desembozado (aunque los Natanson del discurso de la derrota conceptual lo nieguen) predicado desde las más altas esferas del poder, y la degradación de todos los derechos y garantías consagrados en la Constitución hasta convertirlos en letra muerta.

Tan cierto como que el Congreso (que se supone debería ser la caja de resonancia de los reclamos sociales) está casi absolutamente al pedo y se convirtió en un reñidero de gallos (o de gatos) que para lo único que sirve para darles material a las redes sociales. Pero nada de eso excusa ni explica -al menos no por sí mismo- la merma en la participación electoral, o la creciente falta de interés ciudadano en los asuntos públicos que ella revela.

Es lógico y comprensible que un gobierno como el de Milei se sienta cómodo con este panorama, y no le preocupa hacer nada para revertirlo: en tanto conserve una parte de los votos que lo llevaron al poder (es ostensible que ha perdido bastantes) y los que pierda no migren a otras fuerzas políticas, ni se exprese un masivo voto castigo a sus políticas, alguien que como el presidente descree de la democracia, interpretará la ausencia electoral como un consenso pasivo, o casi como una evidencia de conformidad social  con su gobierno, y hasta si se quiere, de validación de su discurso "anti casta".

Pero también incurren en una lectura parecida todos los que gobiernan en los diferentes niveles (intendencias, gobernaciones) u ostentan posiciones institucionales: se preocupan solo por la legalidad formal de los comicios (que no depende de cuanta gente vaya a votar), y no en la legitimidad última que emana del voto ciudadano. Los casos extremos de los que habla el tuit de apertura, verificados acá en Santa Fe para cargos municipales y comunales así lo revelan, y demuestran que el fenómeno se observa aun en elecciones locales, en las que candidatos y electores pueden cruzarse a diario por la calle.

Sin embargo para el peronismo,-en tanto fuerza popular de sentido democrático que nació como respuesta política a la exclusión de millones de argentinos, y ya en el poder incorporó a otros (como las mujeres) a la plena participación ciudadana, la respuesta al fenómeno no puede ser la misma: bien dice la segunda de las 20 verdades "El peronismo es esencialmente popular. Todo circulo político es antipopular y, por lo tanto, no peronista.". Claro que antes -y hablando de insatisfacciones democráticas- hay que recordar la primera: "La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo."

El peronismo es el más debería preocuparse porque crece el ausentismo electoral y merma la participación ciudadana y su interés por la política, porque es el que más tiene que perder si el fenómeno se profundiza, o a la inversa, el que más tiene para ganar si se amplía la participación porque la gente recupera la confianza en la capacidad del voto y la política para introducir transformaciones positivas en la realidad, que impacten favorablemente en su vida cotidiana.

Más allá de las conveniencias de cada fuerza política, con más del padrón dejando de ir a votar en cada elección lo que está en riesgo es la legitimidad última del sistema, aunque se respeten en apariencia sus reglas formales: sería como cumplir el sueño húmedo del poder económico  que jamás se resignó a aceptar la participación política ampliada y a la misma democracia como sistema, y los vino resistiendo por todos los medios a su alcances desde que se sancionó la ley Sáenz Peña; primero con los golpes militares, luego con los golpes económicos disciplinadores del sistema político, que crearon el contexto en el que éste se desenvuelve hoy, -una vez más- con la sola excepción del ciclo kirchnerista; y de allí su demonización y persecución en todos los planos.

Sin embargo, los mea culpa y las miradas introspectivas para entender como llegamos a éste punto no deberían agotarse en la política: también es necesario que buena parte de la sociedad se haga plenamente cargo de lo que votó y que no pretenda purgarlo, simplemente dejando de ir a votar, como si se pudiera pasar de aplaudir la motosierra, a lamentar sus consecuencias, o peor aun, hacerse los boludos con ellas como si no hubieran tenido nada que ver.

Y no solo se trata de ir a votar: el consenso pasivo frente a las calamidades que Milei y su gobierno están desatando sobre la inmensa mayoría de los argentinos, y la idea de que la política no tiene nada que ver con la vida cotidiana, ni para bien ni para mal, son funcionales a la perpetuación y profundización de una sociedad injusta y desigual. Del mismo modo que es falso que el mercado se autoregula para hacer una asignación más justa y eficiente de las cargas y beneficios sociales, la anomia ciudadana no construye ni modifica nada, y se termina convirtiendo en la mejor arma de defensa del plan de saqueo y exterminio.

Se puede aceptar -con las reservas del caso, porque el mundo no comienza cuando uno llega a la vida adulta- que no haya memoria social registro histórico de lo que significaron las dictaduras. Incluso eso se puede inferir de la liviandad con las que se apoyan prácticas antidemocráticas y autoritarias cuyo significado y consecuencias últimas no se comprenden. Pero sin dejar de tener nunca en claro que nadie puede aseverar que no terminará siendo víctima en algún momento, como muchos pudieron comprobar con la motosierra.

jueves, 3 de julio de 2025

TWEETS POLÉMICOS

 

miércoles, 2 de julio de 2025

EL ARTE DE ENDEUDARSE

 

Como es sabido, Pullaro gestionó y obtuvo de la Legislatura en tiempo récord autorización para endeudar a la provincia en 1150 millones de dólares, supuestamente para hacer obras de infraestructura. De ese total, 1000 millones son los mercados privados de capitales, es decir con los bancos y fondos de inversión.

Mientras todo ese proceso se desarrollaba en Santa Fe, MSCI (la consultora de riesgo de la banca Morgan) colocaba a la Argentina en la extraña categoría de "standalone", algo así como un ornitorrinco extraño en el que no se puede confiar demasiado como para prestarle plata o invertir en él; lo cual -como se sabe- influye en el famoso "riesgo país", y en las tasas de interés que debería pagar el país si saliera a colocar deuda en los mercados internacionales. Este dato es especialmente relevante en el caso santafesino, en el cual la oposición objetó en la Legislatura el endeudamiento, precisamente porque no se daban detalles sobre sus condiciones: tasas, plazos, etc. 

Este fin de semana (en que en Santa Fe hubo elecciones municipales), la mismísima JP Morgan emitió un informe aconsejando a sus inversiones vender sus bonos argentinos y rajarse pronto, porque el ciclo de la bicicleta financiera del "carry trade" de Milei y Caputo podría estar llegando a su fin. Lo que obviamente conspira contra las intenciones del dueto para salir a los mercados voluntarios de deuda a tomar financiamiento; dificultad extensible a la provincia de Santa Fe y a cualquiera que crea que es un buen momento para endeudarse.

Pues bien en ese contexto es que Pullaro siguió adelante con su intención de endeudar a Santa Fe, y dictó el viernes pasado -ya con la veda electoral en marcha en la provincia- el Decreto 1328 cuyas imágenes ilustran el post, por el cual contrató en forma directa (es decir sin licitación pública, concurso de precios ni nada parecido) a dos calificadoras de riesgo: Fitch Rating y Moody's Investors Service, cuyos servicios son obviamente pagados en dólares crocantes y sonantes; y ahora, antes siquiera de saber cuando y cómo la provincia recibiría el financiamiento que busca.   

Como hemos explicado otras veces acá (ver la etiqueta "calificadoras de riesgo" a la derecha del blog), la contratación de las calificadoras sigue a la toma de deuda como la sombra al cuerpo, y no se consigue una sin la otra, porque son todas parte del mismo negocio de los bancos privados y fondos de inversión. De allí que al contratar a una u otra, de algún modo se está anticipando quien te va a prestar la plata. Razón por la cual las calificadoras son parte inescindible del mismo mecanismo perverso de endeudamiento. 

Lo dice el propio decreto de Pullaro en sus considerandos: "Que en el marco de las actividades que desarrolla el Ministerio de Economía, tendientes a la búsqueda de financiamiento y la identificación de fuentes e instrumentos para lograrlo, la Directora General de Crédito Público manifiesta la necesidad de contratar agencias calificadoras internacionales a fin de evaluar una posible emisión de títulos de deuda en los mercados financieros locales e internacionales;...". Y agrega esto: "Que se ha solicitado asesoramiento al Nuevo Banco de Santa Fe S.A, en su calidad de Agente Financiero de la Provincia, el que ha informado que en los procesos de emisión de títulos se requiere la contratación de calificadoras de riesgo y que éstas deben contar con reconocido prestigio internacional por cuanto la obtención de calificaciones crediticias por parte de agencias con experiencia y credibilidad global es fundamental para generar confianza en los inversores internacionales;...".

Para que se entienda: el banco de los Eskenazy (que viene siendo el agente financiero de la provincia desde hace 30 años, condición que le fue renovada por todos los gobiernos del Frente Progresista en licitaciones armadas a su medida donde terminó siendo invariablemente el único oferente) le aconseja al Estado provincial, no solo contratar calificadoras de riesgo para tomar deuda, sino a cuáles contratar. Así lo dice el decreto: "Que atento a la especificidad de la materia, el mencionado Agente dentro del marco del Contrato de Vinculación vigente, destaca que la especialidad de los servicios requeridos se justifica en que la calificación de riesgo es fundamental para obtener una evaluación independiente y estandarizada del riesgo crediticio de la Provincia en el marco de operaciones de emisión de títulos;..."; por lo cual "...recomienda la contratación de las firmas Moody’s Investors Service y Fitch Ratings, las cuales cuentan con una probada trayectoria y reconocimiento en los mercados internacionales y además han prestado servicios con anterioridad a la Provincia de Santa Fe;...".

Que ya trabajaron en la provincia es cierto, más concretamente en 2016 durante el gobierno de Lifschitz, apenas comenzó su mandato y cuando el actual ministro de Economía de Pullaro, Olivares, era Secretario de Hacienda: ver más información en ésta entrada y en esta otra. 


Claro que alguien podría preguntarse -con razón- ¿Siendo el gobierno de Pullaro el Estado, no tiene la obligación de ser transparente en la gestión de los recursos públicos que administra, y licitar un contrato de éstas características para asegurarse que no hay favoritismos ni corrupción, y no se paga más de lo debido, o no se favorecen conflictos de intereses entre los que dictaminan sobre las condiciones de la provincia para tomar deuda y los inversores interesados en prestarle plata y hacer negocios?

También podría preguntarse -con toda lógica- si no hay otro argumento más de peso para contratar a estas dos consultoras en forma directa (y no a otras) porque se las contrató en el 2016 (es decir hace casi una década) y en las misma condiciones (basándose en el consejo del Nuevo Banco de Santa Fe SA), como si en el medio no hubiera pasado nada en la provincia, en la Argentina y en el mundo.

Pues bien, como posible respuesta a esas preguntas, el decreto de Pullaro dice que la contratación directa "...encuadra...en el artículo 116° inciso c) apartado 4 de la Ley Nº 12510, reglamentado por el Decreto Nº 1104/16...". El artículo citado de la Ley 12510 permite contratar en forma directa "Obras de arte, científicas o de interés histórico cuya ejecución deba confiarse a empresas, artistas o profesionales especializados de reconocida capacidad. Se debe fundar la necesidad de la especialización y los antecedentes que acrediten la notoria capacidad científica o artística de las empresas, artistas o especialistas a quienes eventualmente se les encomiende la ejecución de la obra o servicio." (las comillas son del texto y las negritas son nuestras)

Y el Decreto reglamentario 1104/16 (que también cita Pullaro en su decreto) señala que "Las contrataciones que se pretendan efectuar en uso del apartado 4 del artículo 116° inciso c) se basarán en los informes técnicos que reporten las áreas específicas del órgano contratante y deberá fundamentarse documentadamente la necesidad de la especialización para la prestación del servicio o ejecución de la obra, como asimismo la capacidad artística, técnica o científica del ejecutor, esto último sobre la base de antecedentes que así lo acrediten.". En este caso como vimos, el "informe técnico" fue el consejo del banco de Eskenazy.

¿Será que Pullaro considera un arte endeudarse, las calificadoras dibujan los números con maestría para que pueda hacerlo, o la deuda es una ciencia oculta reservada solo a unos pocos elegidos?

martes, 1 de julio de 2025

EL COMODORO PY YANQUI