LA FRASE

"SACAMOS A 15 MILLONES DE ARGENTINOS DE LA POBREZA PERO ELLOS, COMO ADORNI, ELIGIERON SEGUIR VIVIENDO COMO POBRES, Y ESA ES UNA DECISIÓN LIBRE QUE HAY QUE RESPETAR." (JAVIER MILEI)

martes, 28 de mayo de 2013

DE COMO COMBATIR AL NAZISMO PIDIENDO IMPUNIDAD PARA LOS NAZIS


Evidentemente La Nación hace honor a aquello de que es "el matutino que no defrauda a sus lectores", en especial a los que escribieron necrológicas por las muertes de Martínez de Hoz y Videla.

Ayer en ésta entrada nos ocupábamos del exabrupto que cometían al comparar al kirchnerismo con el nazismo, claro que "salvando las enormes distancias"; como las que median por ejemplo entre la línea editorial de un diario (respetable en el marco de la libertad de expresión), y el vómito bilioso de un odio oligárquico a cualquier expresión política de lo popular.

Hoy en la editorial a la que corresponde la imagen de apertura (completa acá) y bajo el socorrido tópico del "diálogo y la reconciliación" (un favorito del discurso de la jerarquía católica por años, para exculpar sus propias culpas por lo hecho y omitido en la dictadura), el diario que fundara Mitre vuelve a pedir -lisa y llanamente- el fin de los juicios por la verdad, y una nueva amnistía que consagre la impunidad de los genocidas.

Con argumentos que, no por disimulados, dejan de ser tenebrosos; e interponiendo la  autoridad del Papa (que por supuesto no los desmentirá, porque no podría hacerlo), tal como en su hora Videla y sus centuriones reclamaban obrar cumpliendo un mandato divino.

No es la primera vez que la "tribuna de doctrina" pide impunidad para los represores, pero el contexto de esta nueva oportunidad (a escasos días de la muerte del genocida supremo) habla de una convicción íntima, y de un insistente llamado a filas, a galvanizar voluntades como si se acercaran horas decisivas; ni más ni menos que tal como lo hiciera el propio Videla, poco antes de morir. 

En el párrafo en el que (tal cual el "salvando las enormes distancias" de ayer, al comparar al kirchnerismo con el nazismo) pretenden cumplir los cánones de la corrección política  condenando al terrorismo de Estado, introducen un estratégico "pero" que le da a la frase su verdadero sentido: para La Nación la masacre estuvo plenamente justificada, porque los genocidas tenían a la vista el antecedente cercano de los métodos empleados por la dictadura de Lanusse para combatir a las organizaciones armadas, y lo que pasó en el gobierno de Cámpora con las condenas impuestas por lo que se dio en llamar "el Camarón" de la justicia penal de la llamada Revolución Argentina.

Precisamente ese razonamiento (que La Nación introduce en su editorial a título de conjetura exculpatoria del horror) fue una de las hipótesis centrales del plan de exterminio masivo puesto en práctica a partir del 24 de marzo de 1976: para evitar que los miembros de las organizaciones guerrilleras volvieran a ser liberados en un futuro gobierno constitucional, había que matarlos, y hacer desaparecer sus cuerpos, para no dejar rastros ni evidencias de la masacre.

Para preservar ese pacto de sangre Videla murió en silencio sin dar pistas ni datos, y sin asumir explícitamente que ésa era la idea; que hoy La Nación reivindica.

Del mismo modo que (asumiendo explícitamente la línea de defensa principal de los genocidas en los juicios) reivindica la idea de que el gobierno de Isabel les dio carta blanca para torturar, asesinar, violar, apropiarse de bebés o arrojar gente al mar desde los aviones.

Curioso tiempo éste del kirchnerismo, donde los que se le oponen no pueden resistir a la pulsión de (más tarde o más temprano) revelar su verdadero rostro, poner en palabras lo que realmente piensan.

Sería interesante ver que reacción provoca en la dirigencia opositora (que ayer soslayó unánimemente la asimilación de un régimen democrático con el nazismo, convalidando con su silencio lo que hasta algunas organizaciones de la comunidad judía repudiaron) al gobierno nacional este nuevo exabrupto de La Nación: si prevalece el buen sentido de condenar cualquier forma de justificación y reivindicación (directa o indirecta, explícita o implícita) del genocidio de la dictadura, o la necesidad de evitar coincidir en algo con el kirchnerismo, como si eso fuera una enfermedad contagiosa.        

Y de paso ganar espacio en las columnas de La Nación. 

lunes, 27 de mayo de 2013

CLARO, COMO SE LO LLEVÓ, NO ESTÁ


Debe ser porque se lo llevó el Estado que en toda esta nota del diario del Loco Lindo, no existe la más mínima mención a como llegan a la impactante conclusión de la bajada del título, por la cual nos avisan que el Estado (así, sin discriminar Nación, provincia o municipalidad) se llevaría entre el 39 y el 42 % del valor de la cosecha de trigo.

Claro que el informe proviene (faltaba más) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, y por ende debe ser de la misma seriedad de éste otro dedicado a la soja, y que motivó éste célebre titular:


Pero lo raro es que la noticia de los "números rojos para el trigo" se conoce al mismo tiempo que esta otra, lo cual desconcierta un poco:


O sea: los del campo serían unos tipos bastante pelotudos (en promedio, algunos son sumamente), que insisten en sembrar más de algo que les dejará números en rojo, porque todo se lo lleva el Estado.

Y la nota de El Cronista que aporta la segunda noticia (completa acá) tiene como un aire de familia con la de El Litoral, porque, si bien se ocupa de aclarar que el anuncio del gobierno de devolver las retenciones a las exportaciones de trigo "tuvo impacto marginal" en la mayor intención de siembra de los productores, se olvidó de contarnos cuáles son las razones por las que sembrarían más trigos.

Tal como el diario del Loco Lindo nos dejó sin la explicación de por qué el Estado se quedaría con entre el 39 y el 42 % del producido de la cosecha de trigo.  

Pero eso sí: en El Cronista destacan que faltarán semillas.

Por suerte agua tienen: juntando en baldes (más bien tanques australianos) las lágrimas de cocodrilo de los campestres, les sobra; ni falta hace que llueva.

CINCO POR UNO, ¿NO VA A QUEDAR NINGUNO?


De la atenta lectura de ésta nota del Cronista de hoy (y si la información fuera cierta, por supuesto y no se tratara de una operación de prensa) surgen algunas conclusiones, a saber:

* La Corte fallaría en contra del gobierno en la causa de la ley de medios, porque la "solución salomónica" de la que habla el artículo no es ni más ni menos que dejar todo como lo estableció en fallo de la Cámara en lo Clarín y lo Rural, y por ende, el Grupo no tenga que desguazar Cablevisión; que es lo que más le interesa porque representa el 99 % de su facturación.

* La Corte convalidaría el despojo de la Socidad Rural al quedarse con el predio de Palermo a precio vil, merced al regalo que en su época le hicieran Menem y Cavallo.

* La Corte declararía inconstitucional la reforma del Consejo de la Magistratura (aunque todavía no le llegó ninguna causa, porque la ley se publicó hoy en el Boletín Oficial), en cuanto dispone que los miembros sean elegidos por la gente(alineándose así con los planteos de la oposición), pero no tendría ningún problema en que quede firme la reforma en lo que tiene clara e incuestionable de inconstitucional: que sea la Corte la que maneje el presupuesto del Poder Judicial, y no el Consejo, como lo dispone el artículo 114 inciso 2. de la Constitución.

* La Corte "conversaría con la AFIP a ver como, cuando y de que modo, deja sin efecto la Acordara 20/96, para ver si alguna vez (no sabemos cuando) los jueces empiezan a pagar impuesto a las Ganancias.

* La Corte no tiene ninguna causa en sus manos referida a los controles al dólar (en las que hay en instancias inferiores, no hay casi fallos a favor de los que quieren comprare y no los dejan, menos firmes), pero avisa que se lo resuelvan pronto; porque si le llega alguna, diría que se pueden poner controles, pero siempre y cuando duren cierto tiempo.

Lo curioso es que el artículo diga que esas cinco causas (incluyendo el pago de Ganancias por los jueces, que no es ninguna causa judicial) están vinculadas "con intereses del Poder Ejecutivo".

Como si la Corte y los propios jueces no se jugaran nada ahí (por ejemplo no pagar impuestos, manejar la guita del Poder Judicial, elegirse entre ellos), o como si no existieran otros intereses en el medio: los del Grupo Clarín, la Sociedad Rural o los grupos exportadores que presionan por una devaluación.

Claro que de éste modo los eventuales fallos de la Corte (si son como los plantea el Cronista) podrían presentarse como una afirmación de la independencia de la justicia frente a un Poder Ejecutivo avasallante; y no como lo que son: agachadas de los supremos ante los poderes económicos, y guiños a la oposición de cara al 2015, bajo la suposición de que el ciclo del kirchnerismo estaría terminado.

LA CÁMPORA TENDRÍA CINCO MILLONES DE MILITANTES


Leemos en El Cronista: "La principal explicación para la reducción en la capacidad creadora de empleos es la elevación de los costos laborales. Medido a precios del año 2012, o sea corregido por inflación, el costo laboral promedio en el empleo formal (salario formal más contribuciones patronales), equivalían en el año 2003, en el inicio del proceso de recuperación, a $3.350; a finales del 2008 ya había llegado a $5.400 (o sea, un nivel cercano al de la convertibilidad) y, en el año 2012, alcanza a $9.200. Es decir, el costo laboral promedio en el sector privado formal, corregido por inflación, se triplicó en la última década”, advierte un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA).

Así, sostiene que el aumento del desempleo se explica por la modesta generación de empleos frente a una creciente demanda de la gente por nuevos puestos de trabajo asociada al deterioro que provoca la inflación en los ingresos familiares. Hasta el año 2008, hubo alta generación de empleo que se sustentó en la licuación de costos laborales producida por la mega devaluación del año 2002. Pero la capacidad de generación de nuevos empleos privados se fue debilitando por la multiplicación de trabas y sobrecostos producto de malas decisiones tomadas por los tres poderes del Estado.

IDESA también se permite una conclusión política de coyuntura. “Ante este panorama de baja creación de empleo privado emerge el empleo público como alternativa. Esto explica el gran magnetismo de la agrupación política juvenil generada en el interior del Gobierno que es percibida por los jóvenes como el mecanismo más seguro y fácil de acceder a un empleo...".

Que la economía viene generando menos empleo en los últimos tiempos, no es ninguna novedad: Artemio López lo viene planteando hace tiempo, y explicando en ése contexto el aumento del 0,8% del desempelo en la última medición oficial, como hace en éste post.

Sin embargo el diagnóstico de por qué la economía no genera más empleo es diametralmente opuesto al que hacen desde IDESA, curiosamente preocupado (según lo anuncia desde su propio nombre) por "el desarrollo social".  

Artemio sostiene (y lo compartimos por supuesto) que la menor dinámica de generación de empleo de los últimos años (aun con altas tasas de crecimiento, siendo el 2012 el año que marcó la excepción hasta acá) obedece en buena medida al comportamiento típico de la cultura rentística de buena parte de nuestro empresariado; que prefiere maximizar beneficios vía precios (principal causa de la inflación, omitida estruendosamente en los análisis clásicos sobre el tema), antes que invertir ampliando su capacidad de producción, y generando nuevos empleos.

Para IDESA en cambio, en la mejor clave noventista, el empleo no aumenta porque los "costos laborales" son altos en la última década, porque aumentaron los salarios y las contribuciones de la seguridad social; en éste caso omiten decir que por la baja (sostenida, aunque no todo lo profunda que debiera haber sido) del empleo informal, porque las contribuciones patronales permanecen en los mismos niveles desde los 90'.

Esta lectura no explica por qué justamente en los años del menemismo (cuando la interpretación de IDESA era política oficial del Estado) los costos laborales eran mucho menores (vía rebaja de aportes patronales, salarios planchados y flexibilización laboral), el desempleo era alto, y aumentaba exponencialmente en poco tiempo ante cada crisis externa que golpeaba en el país; como pasó por ejemplo con el Tequila.

Y era justamente porque se trataba de las dos caras de la misma moneda: abaratar el "costo laboral" no fomenta la creación de empleo, sino favorece los ajustes empresariales vía despidos, cuando las ganancias no son las obtenidas o la actividad atraviesa crisis: justamente el mecanismo que el kirchnerismo vino a desterrar, y al cual tiene la firme intención de no volver, arbitrandos política contracíclicas para mantener el empleo.

Y si no pensemos (tal cual lo viene sosteniendo Artemio) que hubiera pasado en otras épocas con los puestos de trabajo, en el contexto de una crisis internacional de la magnitud y permanencia en el tiempo de la que registramos hoy.

Lo mismo sucede con el pedido (implícito en la lectura de IDESA) de desfinanciar la seguridad social vía disminución de las cargas sociales, que se suelen conceptuar como "impuestos al trabajo": en Argentina recorrimos ese camino, llegando al extremo de privatizar la seguridad social, con el oprobioso negociado de las AFJP; que significó además más de la mitad del déficit fiscal del período menemista, mientras se remataban los activos patrimoniales del Estado.

Por no mencionar que fue justamente el enorme aumento del gasto previsional (vía generalización de jubilaciones, movilidad semestral de los haberes y AUH) del Estado en los últimos años, uno de los principales motores del consumo y por ende, de la facturación de las empresas y el dinamismo general de la actividad.

Y los de IDESA terminan de mostrar la hilacha noventosa poniéndose a tono con la anatemización de la militancia juvenil (a la que personifican en La Cámpora), pretendiendo además bajarle el precio a las razones de la adhesión de vastos sectores juveniles al kirchnerismo; que al parecer se limitaría ahora a un simple rebusque para conseguir los empleos que el sector privado no provee.

O sea que por ejemplo los pibes que lo lloraron a Néstor en el 2010 en realidad estaban haciendo acto de presencia para conseguir laburo.

Con este tipo de lecturas de los fenómenos económicos ya sabemos como nos fue, y con ése tipo de lecturas políticas (porque en el fondo lo del empleo juvenil, un problema serio tratado de un modo tan mamarrachesco es eso: un planteo político desde la anti-política), así les seguirá yendo a ellos.

SE TERMINARON DE IR A LOS TUBOS


No hace falta avanzar más de un párrafo en la editorial de hoy de la tribuna de doctrina (completo acá) porque termina como empieza: asimilando así, sin más (aunque hable de "enormes distancias") al kirchnerismo con el nazismo; y si no vean: "Salvando, como decíamos, las enormes distancias, los argentinos deberíamos reparar en los rasgos autoritarios que, cada vez con mayor frecuencia, pone de manifiesto el Gobierno, y cobrar conciencia de que es imposible prever cómo puede terminar un proceso que comienza cercenando las libertades y la independencia de los tres poderes del Estado, al tiempo que distorsiona los valores esenciales de la República y promueve enfrentamientos dentro de la sociedad." (el subrayado es nuestro)

Están locos, sacados mal, derraman bilis.

O provocan deliberadamente, a ver si la profecía autocumplida se hace realidad de una buena vez, alguno pierde los estribos y se comen un garrotazo, o aunque más no sea, un cascotazo en la vidriera del diario, que les permitiría asimilarlo a la noche de los cristales; en versión módica.

Ni siquiera haría falta recordar que, cuando en la Argentina tuvimos nuestra propia versión de un régimen nazi con su Holocausto incluido, La Nación no sólo lo respaldó explícitamente y justificó sus crímenes, sino que en el camino obtuvo -como contraprestación- Papel Prensa, junto con Clarín y La Nación.

Como tampoco es necesario decir que el diario de Mitre vio la luz pública cuando la Argentina (hasta hace poco presidida por él) perpetraba otro holocausto (el del pueblo paraguayo), luego de haber aplastado -también a sangre y fuego- toda disidencia interna contra el gobierno nacional. 

Es como si la amplia manifestación de apoyo al gobierno que representó la movilización del sábado los terminara de sacar de su eje, perdieran los estribos y todo límite discursivo venido desde la corrección política.

O lo que es peor, es como si -con estos exabruptos- estuvieran buscando tensar aun más la cuerda del malhumor de ciertos sectores sociales contra el gobierno, de modo de lanzarlos a la calle contra la dictadura, casi como esperando ser reprimidos; y retroalimentar el despelote.

Que en todo caso no sería mas que lo que hicieron siempre: tirar la piedra y esconder la mano. 

¿UN LECTOR APLICADO DE NESTORNAUTAS?


Leemos en Sin Mordaza: "La problemática de la obra pública en la provincia no es un tema académico, cuando no hay obras no hay servicios, cuando no hay servicios la gente vive peor. Y a este gobierno lo ha caracterizado la poca importancia que le da a la obra pública. Gobiernos anteriores del Justicialismo invertían de cada 100 pesos, 14 en obra pública, los gobiernos del Frente Progresista, tanto del doctor Binner como de Bonfatti, no llegan a seis pesos. O sea, hay menos de la mitad invertido en obra pública que antes, comenzó diciendo el legislador. (parece sacado de acá)

Y agregó: "Pero a esto que ya es malo, se le agrega la lentificación de la obra en marcha y para que la gente comprenda el problema que implica esto, no es que la obra no se termina sino que es cada vez más cara y se hace poco transparente. La redeterminación de precios hace a la obra muy poco transparente, porque ya nadie sabe el parámetro por el cual se redetermina y sale más caro".

Y para ejemplificar esto último, dio detalles acerca de las obras en el hospital Iturraspe: "El hospital Iturraspe es un ejemplo muy concreto de esto. En julio de 2009 se adjudica la primera etapa de la obra del hospital a Ponce Construcciones en un plazo de 360 días por un monto de 26 millones 800 mil pesos. Posteriormente, la lentificación de la obra lleva este plazo de un año a tres para terminar la primera etapa. Qué ocurrió, de los aquellos 26 millones 800 originarios, ascendieron a 56 millones 400 entre adicionales y redeterminaciones de precios, quiere decir que de julio de 2009 a septiembre de 2012 aumentó un 112 por ciento. Y qué ocurre con la segunda etapa que acaba de anunciarse hace pocos días, el monto de obra son 15 millones 700 mil pesos, se adjudica a la empresa Pecam en 25 millones 700 mil pesos, casi el doble. Este el problema que nosotros queremos una explicación, por qué un presupuesto de 15 millones 700 mil pesos termina siendo adjudicado a una empresa por casi el doble". Y añadió: "Si uno analiza lo que ocurrió en esa licitación observa que hay una empresa, Compañía de Inversiones y Construcciones, que cotiza en 19 millones de pesos, por encima del precio oficial pero muy por debajo de la que ganó y no se la dieron".

"Estas son las cosas que terminan perjudicando a la gente, porque las obras se lentifican y terminan haciéndose mucho más tarde o directamente se paran, porque aumentan los costos o se redeterminan y sabemos los resultados: esto que decía Ponce Construcciones, de 26 millones 800 termina pagando la provincia 56 millones 400. Estas son las cosas que el gobierno tiene que explicar y hacerlo con papeles no con relatos", sentenció. (darse una vuelta por acá)

Por otra parte, y para dar más detalles, se refirió a lo que ocurrió con la Ruta 1 donde "los 50 millones que costaba originariamente la obra completa, con desagües incluidos, pasó a costar en el presupuesto del gobierno 160 millones de pesos, o sea tres veces más". Y comentó: "Por supuesto, esto en la cabeza del más optimista nunca se le pasó que se iba a hacer, entonces qué hizo el gobierno, podó estos 160 y la primera etapa quedó en 107 millones pesos, más del doble de lo que era la obra completa". (esto les puede servir)

Más tarde hizo referencia a la construcción que están haciendo al lado del correo, el Cemafé, donde según Lacava el presupuesto en julio de 2010 eran 42 millones de pesos y el gobierno lleva gastado a hoy 75 millones. "Un 70 por ciento más caro y no está terminado, una obra que se inició al principio de la gestión del doctor Binner", cerró. (capaz que esto acá tiene que ver) 

También se refirió a la obra de la autopista Santa Fe- Rosario: "Desde que asumió Binner hasta ahora, el peaje aumentó el 455 por ciento. Y desde la actual concesionaria, Arsa, a hoy el aumento ronda el 185 por ciento más caro. Vayan a la autopista, transítenla y vean si esta tremenda recaudación que significa este aumento se ve reflejada en las obras realizadas", denunció Lacava. (consultar acá)

Por último dio detalles sobre las obras del desagüe Larrea, en el norte de la ciudad de Santa Fe, que se dieron a conocer días atrás. "Tiene un presupuesto de 23 millones de pesos, la cotización más baja está en 40 millones de pesos. Entonces qué es lo que pasa acá, ¿hay cartelización?, me preguntaba un colega de ustedes, cartelización significa que cinco empresas se ponen de acuerdo, todas cotizan alto, y la que gana cotiza un poquito más bajo de lo que lo hacen todas, y por supuesto todos cotizan por el encima del precio oficial", completó. (ver acá)  

"Cualquier empresa que le vende a este gobierno, después de todo lo que está pasando, sabe del pago fuera de término, de que hay gente a la que no se le paga, de la famosa deuda flotante, esta que pasa del gobierno de Binner al de Bonfatti, de un año a otro, y que por ende nadie termina por saber a cuánto asciende. Esto que quiere decir que estaríamos en frente de una mala gestión del gobierno del Frente Progresista, que tiene como efectos inmediatos dos: el primero la obra se hace muy lenta y llega tarde a la gente y la otra es que se hace muy cara." (fíjense acá)

Falta que nos lea alguno que otro diputado provincial del kirchnerismo, y estamos hechos.

domingo, 26 de mayo de 2013

OTRO COOPTADO POR EL KIRCHNERISMO


Quien lo diría, ¿no?

Que éste ñato, que representa a las empresas de la rama alimentaria, que son las que más con pala la levantan, diga que el Estado es el que debe controlar los precios.

¿Vieron que no era tan mala idea lo de poner a los militantes a cumplir esa tarea?

Por lo menos aceptaron que hay que controlar los precios, así que después que no se enojen si Moreno les manda los inspectores.