Hace unos días está disponible en el portal oficial de la provincia la Cuenta de Inversión del ejercicio 2025 (completa acá), que expone como recaudó y gastó sus recursos el Estado santafesino el año pasado, tanto en su Administración provincial (Administración Central + Organismos Descentralizados + Instituciones de Seguridad Social) como en las Empresas y Sociedades del Estado.
De allí sacamos la información que a continuación se consigna, y las imágenes que ilustran el post, que corresponden a la clasificación del gasto por programas en distintas áreas. Con una aclaración: dentro de cada uno de los programas (en los que los cuadros exponen las cifras del gasto y los porcentajes de ejecución del presupuesto) se engloban todos los gastos, según su objeto: Personal (sueldos), Bienes de Consumo, Servicios No Personales (gastos corrientes de funcionamiento), Bienes de Uso (gastos de capital o inversión), Transferencias (subsidios y aportes no reintegrables, prestaciones de la seguridad social), Servicios de la Deuda, etc.
Por ejemplo el cuadro de apertura muestra que la Gobernación (es decir, el Poder Ejecutivo o el propio Pullaro) gastó cero (0) pesos en "Lucha contra la corrupción, ética y transparencia en el sector público"; mientras que gastó casi 28.968 millones de pesos en "Políticas de comunicación", o lo que es lo mismo, el 80,49 % de un presupuesto más que triplicado en el transcurso de un año electoral, respecto del originariamente votado por la Legislatura: así pasó de unos 10.458 millones a un total de 34.139 millones, "superpoderes" mediante para modificar partidas sin intervención legislativa. Dentro de este total está la pauta publicitaria del gobierno en los medios, lo que será materia de otro posteo.
En éste caso el cuadro corresponde al Ministerio de Gobierno e Innovación Pública, y allí podemos ver que del Fondo de Financiamiento educativo solo se ejecutó el 30,94 %: de un total de 90.712 millones previstos se gastaron apenas 29.297, quedando sin gastarse 61.415 millones de pesos que legalmente correspondían a los Municipios y Comunas: se trata de la parte de la coparticipación federal que de acuerdo a la Ley 26075 de financiamiento educativo tiene afectación específica para ser destinada al financiamiento de la educación y la cultura.
El gobierno provincial los transfiere solo contra la presentación de proyectos, y lo no gastado se lo apropia al final del ejercicio, cuando correspondería transferirlo al ejercicio siguiente por ser recursos afectados. No es menor la diferencia: sin esos 61.415 millones "embolsados" (en términos presupuestarios) por Pullaro y Olivares, el gobierno provincial no podría jactarse de haber tenido el año pasado superávit financiero por 8586 millones. Porque los recursos ingresaron (las transferencias son automáticas), pero esos montos no salieron como gasto.
De hecho, el ministerio de Bastía solo ejecutó el 46,02 % de los 183.299 millones que tenía asignados en "Transferencias", lo que por ejemplo afectó al "Programa Brigadier" (con el cual Pullaro reemplazó el Plan Incluir de Perotti), de que se gastaron solo 22.402 millones de los 52.500 originariamente asignados (menos de la mitad); o el "Programa de Apoyo a Clubes Santafesinos" creado por la Ley 14.334 (se gastó solo el 13,28 % del total)
Uno de los aspectos más publicitados de la gestión Pullaro fueron los remates de bienes secuestrados por orden judicial, por parte de la APRAD. Sin embargo, su gestión invirtió solo el 34,14 % del total de los fondos ingresados por esa vía al Estado (1060 millones de un total de 3104 millones), y de ese total 784 millones fueron destinados a gastos de funcionamiento y equipamiento de la Agencia, y solo los 276 millones restantes, a finalidades sociales, como se pretende justificar desde la propaganda oficial.
La imagen de arriba corresponde al cuadro del Ministerio de Desarrollo Productivo, una cartera que en la gestión de Pullaro absorbió muchas competencias de otras áreas. Como por ejemplo todo lo inherente a la ciencia, tecnología e innovación, claro que pareciera que no para hacer al respecto una gestión eficiente: según se puede ver, el porcentaje de ejecución de todos los programas del áreas varía entre el 4,93 % y el 42,94 % de lo presupuestado, no llegando en ningún casi a la mitad. Lo que supone que no solo Milei ajusta en ese rubro.
También llama la atención que el programa "Gestión de emergencias del sector productivo" haya alcanzado solo un 57,14 % de ejecución (unos 1445 millones de pesos), aun cuando sus recursos originales fueron llevados de los 1062 millones votados por la Legislatura, a un total de casi 2529.
El Boleto Educativo Gratuito (que quedó en esta cartera en el área de Transporte), una política del gobierno de Perotti continuada por el de Pullaro, tuvo una ejecución del 95,29 % (unos 57.576 millones en el presupuesto reformulado), lo que contrasta con su componente Rural en el Ministerio de Educación, que solo alcanzó una ejecución del 47,34 % (17.420 millones sobre un total asignado de 36.795).
Respecto a otros programas muy publicitados por la gestión de Pullaro sobre cuya marcha nos preguntábamos hace poco en esta entrada algunos de ellos (como el de "desendeudamiento" de los agentes estatales) fueron lanzados éste año y por ende no figuran en la Cuenta del ejercicio 2025. Pero otros como el "Programa Llave" (para subsidiar los costos de alquilar u otorgar garantías a quienes deben hacerlo) ni siquiera figuran registrados como tales, como para saber como funcionaron.
Y en el caso de la tan publicitada devolución devolución a los jubilados provinciales de los gastos en medicamentos que excedieran del 5 % de sus haberes mensuales, el IAPOS tenía asignados a esos fines en el presupuesto $ 135.250.000 y ejecutó apenas el 31,39 %, es decir $ 42.450.921: más o menos unos $ 401,23 al año (33,43 pesos por mes), por jubilado, de devoluciones. La seguimos en otra entrada.



No hay comentarios:
Publicar un comentario