LA FRASE

"ME COMUNIQUÉ CON EL EMBAJADOR LAMELAS PARA TRANSMITIRLE TRANQUILIDAD EN CUANTO A QUE LA LEY DE DEFENSA DE LA SOBERANÍA NACIONAL NO ALUDE A ESTADOS UNIDOS CUANDO HABLA DE "INTERFERENCIA DE POTENCIAS EXTRANJERAS"." (PABLO QUIRNO)

martes, 3 de julio de 2012

DENUNCIAN VACIAMIENTO DEL MINISTERIO DE LA PRODUCCIÓN


Vemos que la UPCN se hace cargo del reclamo de los empleados del Ministerio de la Producción por la escasa asignación de recursos presupuestarios a la cartera para que pueda cumplir con sus funciones específicas.

En la nota se destacan varios puntos críticos, de los que nos interesa destacar los siguientes:

1. La Dirección de Comercio Interior de la provincia (el equivalente santafesino de la Secretaría que en orden nacional conduce Guillermo Moreno) cuenta con sólo dos (2) inspectores para fiscalizar el cumplimiento de la Ley 22.802 de Lealtad Comercial, y -esto lo agregamos nosotros- la Ley 24.240 de Defensa de los Derechos del Consumidor.

Tengan en cuenta el dato cuando lo escuchen a Binner quejarse por la inflación y los números del Indec, o los métodos del Napia, y piensen además que el socialismo -en la anterior de gestión y ésta- incorporó miles de nuevos empleados a la planta de la Administración Pública provincial, pero al parecer los inspectores de la Dirección de Comercio no estaban entre las prioridades.  

Y para redondear la idea, otro dato: en un presupuesto de más de 33.789 millones de pesos, hay asignados (previstos recaudar) 60.000 pesos en concepto de multas a aplicar por la Dirección de Comercio por infracciones a las leyes de Lealtad Comercial, y Defensa de los Derechos del Consumidor.

2. El área de Sanidad Vegetal no puede llevar adelante (por falta de recursos) los controles por la fumigación con plaguicidas, en la provincia epicentro del boom sojero con glifosato y round up incluído; en la que además hay vastos movimientos sociales que tratan de detener las fumigaciones en los pueblos del interior provincial.

El Presupuesto 2012 contempla recaudar en concepto de multas por infracciones a la ya laxa ley de fitosanitarios (que el sistema político santafesino, incluyendo al oficialismo y parte de la oposición se niega a modificar) apenas 796.000 pesos.

3. Viendo que el artículo dice que no se puede controlar que el pescado se comercializa lo sea en correctas condiciones de higiene y salubridad, sorprende que se asignen en el Presupuesto apenas 50.000 pesos en concepto de guías de fiscalización de los puertos pesqueros provinciales.

4. Lo mismo pasa con los fondos provinciales para la conservación y manejo de los suelos (recurso natural degradado en forma creciente por inadecuadas prácticas agrícolas) y para el fomento y conservación de la actividad forestal: el presupuesto de la gestión Bonfatti para éste año asigna 715.000 pesos en el primer caso, y apenas 5000 pesos en el segundo.

Lo que sigue es una evolución estadística desde el 2007 (es decir el último año del gobierno de Obeid) hasta el primer año de mandato de Bonfatti de la participación porcentual del Ministerio de la Producción en el conjunto del total de los gastos del Estado provincial:

2007 1,15 %
2008 0,71 %
2009 1,02 %
2010 0,60 %
2011 0,38 %
2012 0,40 %

Aclaraciones:

A. Las cifras de los años 2007 a 2010 corresponden a lo efectivamente ejecutado, porque se dispone de las respectivas Cuentas de Inversión del ejercicio.

B. Las cifras de los años 2011 y 2012 corresponden en cambio a lo presupuestado.

C. En los años 2007 y 2009 la participación porcentual aumenta porque existieron partidas adicionales asignadas al Ministerio de la Producción, para asistencia por inundaciones en el primer caso y por sequía en el segundo.

La diferencia estriba en que en el primer caso (último año del gobierno de Obeid) fue la propia provincia la que inyectó más fondos en el marco de la Ley 12.709, provenientes del llamado Fondo Anticíclico; para atender las consecuencias de las inundaciones en los distintos sectores productivos, en especial agropecuarios.

En cambio en el año 2009 (gobierno de Binner) los aportes fueron del Estado nacional en el marco de la ley de emergencia agropecuaria.

Para tener una idea de la magnitud de la asistencia, diremos que (en cifras redondas) el presupuesto 2009 invertido por el Ministerio de la Producción fue de algo más de 171 millones de pesos, de los que 109 millones y pico (el 63,74 % del total) fueron a la partida "Transferencias" (para otorgar subsidios a los sectores productivos), aportados por el gobierno nacional en el medio de la crisis internacional para sostener la actividad, y luego del prolongado conflicto con las patronales del campo por las retenciones móviles de la Resolución 125.

Piénsese que -en términos nominales- el presupuesto del Ministerio fue cayendo de esos 171 millones del 2009, a 128 millones en el 2010 (siempre redondeamos las cifras), 95 el año pasado y poco más de 138 millones para éste año; cuando volvieron a llegar en forma masivas aportes del gobierno nacional por el Sistema Nacional de Emergencia Agropecuaria.

En rigor, muchos de esos recursos (destinados a subsidios para los productores afectados por la sequía) fueron girados por la Nación el año pasado, no invertidos por el gobierno provincial y transferidos al Presupuesto de éste año.

Ante la contundencia de los números (que certifican la exactitud de lo denunciado por los trabajadores del Ministerio de la Producción) cabe conjeturar dos explicaciones posibles: o el socialismo saldó la interna del Frente Progresista entregando a los radicales un ministerio vaciado de recursos (el ministro Facendini es de la UCR), o lo están desmantelando a propósito para dejarle la zona liberada (al mejor estilo del desguace menemista) a los grupos de poder económico de la provincia.

Grupos como las patronales del campo que se han acostumbrado a colonizar estructuras del Estado para hacerlas funcionales a sus propios intereses, como contábamos acá y es claramente el caso del Ministerio de la Producción.  

¿HAY EQUIPO?


Gane quien gane el 12 de julio (si al final se juega el partido y no se suspende) viene jodida la mano para zafar del descenso en el campeonato de la renovación sindical, eh. 

LOS NÚMEROS NO CIERRAN, LAS EXPLICACIONES TAMPOCO


Vemos en el diario del Loco Lindo un ejemplo de estatización de medios privados: la editorial toma nota de la crítica situación financiera de la provincia, que se traduce por ejemplo en la total paralización de las obras públicas (con despidos y suspensiones de trabajadores por las empresas constructoras), y ensaya una explicación de las causas híper oportunista: algo así como "para no hacer nosotros lo mismo que Scioli y pagar el aguinaldo en cuotas, tenemos que parar toda la obra pública".

Ensaya, nada más: en realidad se hace cargo íntegramente de los argumentos del propio gobierno provincial, sin siquiera verificarlo con las propias cifras oficiales; y así nos dice que las penurias financieras de Bonfatti tienen dos causas básicas: alta dependencia de los ingresos nacionales por coparticipación, que representan más del 65 % del total de los recursos que percibe la provincia y estarían mermando; y escaso margen para reasignar partidas para financiar las obras en curso, porque el 81 % del gasto se va en sueldos, y otro 10 % en gastos de funcionamiento en las áreas de "primera necesidad", o sea salud, seguridad y educación. 

Como dijimos, el diario del Loco Lindo ni siquiera se tomó el trabajo de confrontar los dichos oficiales con las cifras de los ingresos y gastos de la provincia, a los que podría haber accedido acá en el propio portal del gobierno; y se habría encontrado con lo siguiente (los datos son al 31 de mayo, últimos disponibles):


Como se ve, los recursos nacionales de origen tributario (la coparticipación federal de impuestos) representan el 43,72 % de los ingresos totales de Santa Fe, bastante lejos del 65 % que dice el Ministerio de Economía provincial, y repite sin corroborar el diario del Loco Lindo.

Incluso dentro del rubro "Otros recursos nacionales y provinciales" (que representan el 31,89 % del total de los recursos) se cuentan las "Contribuciones de la Seguridad Social" (aportes de los empleados provinciales a la Caja de Jubilaciones y Pensiones y al IAPOS, y contribución patronal del Estado a ambos organismos) y el producido de la "Venta de Bienes y Servicios Públicos"; lo que incluye por ejemplo las tarifas que cobran la EPE y ASSA, aumentadas diez y ocho veces -respectivamente- desde el 2008.

Pero además el asunto del dinero que llega de la Nación por coparticipación federal es (al igual que la cuestión del déficit de la Caja de Jubilaciones) el argumento "muletto" que utiliza el socialismo para explicar todo: cuando le conviene, es un aporte insignificante, y cuando no, pasa a ser decisivo.

Y lo más curioso es que digan (el gobierno y el editorial que lo replica) que esos ingresos vienen menguando, justo cuando al mes de mayo (al que corresponde la imagen, y el documento al que se llega por el enlace) el déficit provincial se redujo por la mayor recaudación de impuestos nacionales coparticipables, básicamente Ganancias y Bienes Personales; algo que fue explicado acá. Disgresión: vean que el Impuesto Inmobiliario aportó sólo el 1,99 % del total de los recursos, y de eso el Rural (lo que pagan los campos) es más o menos el 35 %, o sea aproximadamente el 0,69 % del total de los ingresos del Estado santafesino.   

Ahora que quedó más o menos claro que es falso que el 65 % de los recursos de la provincia provienen de la coparticipación federal, veamos si es cierto lo que dice la editorial (eco de los argumentos socialistas) sobre que los sueldos de los empleados públicos provinciales se llevan el 81 % de los gastos.

Y acá vemos la discriminación de los gastos provinciales a la misma fecha que tomamos para los recursos (31 de mayo, última disponible):


Vemos que el ítem "Remuneraciones" (sueldos del personal) se lleva el 44,32 % del total del gasto provincial, muy pero muy lejos del 81 % que dice el diario del Loco Lindo, trasladando acríticamente la versión oficial del gobierno socialista.

Pero supongamos que decidimos sumar otros rubros que -vistos con criterio amplio- son "sueldos", y entonces agregamos "Prestaciones de la Seguridad Social", que son las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares que cobran los pasivos provinciales; pero dentro de ése rubro están las pensiones no contributivas de la Ley 5110 y la contribución patronal que el Estado "gasta" en seguridad social; que la verdad, considerarlos "sueldos" es como mucho, pero bueno.

Del mismo modo, sigamos siendo amplios y tomemos del rubro "Transferencias" el ítem "Transferencias Corrientes al Sector Privado" (ver siempre los recuadros verdes y círculos rojos para cada rubro de gastos) que son, básica pero no exclusivamente, los subsidios a la enseñanza privada, que sólo se pueden destinar a pagar sueldos; y representan el 8,51 % del total de los gastos provinciales.

Sumamos entonces: "Remuneraciones" (sueldos propiamente dichos), "Prestaciones de la Seguridad Social" (poniendo todo, aunque no corresponda) y "Transferencias Corrientes Al Sector Privado" (haciendo de cuenta que todo lo que está allí son los subsidios a las escuelas privadas para pagar sueldos) y nos da un total del 70,35 % del gasto provincial, lejos del 81 % en sueldos que dice el gobierno, y repite el diario de Víttori.

Y para no aburrir con datos: es poco creíble la última cifra de la editorial cuando dice que otro 10 % del Presupuesto provincial 2012 se va en los gastos de funcionamiento de las áreas críticas como salud seguridad y educación.

Si miran el segundo cuadrito verán que el ítem "Otros Gastos de Consumo" representa el 11,39 % del total de los gastos, de todo el Estado provincial; lo que implica que -si lo que dice la editorial fuera cierto- al resto de las áreas del gobierno excepto las tres mencionadas (lo que incluye los organismos descentralizados y entes autárquicos y las empresas del Estado) los arreglan para gastos de funcionamiento con apenas el 1,39 % del total del gasto; incluyendo por ejemplo allí la compra de electricidad por la EPE para distribuirla, que se imputa a "Servicios No Personales".

Muy poco serio todo, tanto como el hecho de que se pretenda respaldar con esos datos truchos el paráte de la obra pública provincial, que en muchos casos tienen financiación asegurada mediante recursos afectados como los que suministra la Nación a través del Fondo Soja, como se explicó acá.    

HABLEMOS DE SICOLOGÍA


Por Raúl Degrossi 

El recurso no es nuevo: recordemos que ya antes de asumir Cristina su primer mandato, comenzaron las notas de Fontevecchia con el famoso asunto de la bipolaridad; y hace unos días nomás el propio Barletta elegía el mismo registro para criticar a la presidenta.

Como tampoco es la primera vez que lo leemos en las páginas de La Nación (ni tribuna de doctrina el único medio que repica con la cuestión, como muy bien apunta acá El Escriba), sin ir más lejos el asunto de la presunta inestabilidad emocional de la presidenta es un tópico socorrido de Majul, o de Nelson Castro; en el primer caso apelando a Wikipedia como fuente para explicar los síntomas, y en el segundo a la experticia médica, aunque aplicada a pacientes a los que nunca ha tratado: depende del diferente nivel de alfabetización de cada uno, aunque tengan parecida falta de escrúpulos.

Sin embargo la columna de Pagni en La Nación del domingo tiene otro valor; porque se trata de una de las principales plumas del diario, con acceso a ciertos niveles de información (aunque presto a las operaciones de todo tipo, como en éste caso) y con el esfuerzo por dotar de racionalidad a sus argumentaciones; aunque éste aspecto siempre termina subordinado .

Y el amigo Pagni comienza (como todo razonamiento falaz) sustentándose en hechos públicos y notorios (como las desgracias y contratiempos personales y familiares que Cristina tuvo que atravesar en los últimos años), expuestos casi con una mirada comprensiva: cualquier persona sometida a esos trances, sufriría en su estabilidad emocional, con más razón alguien expuesto a las presiones de una presidenta.

Pero enseguida se le empiezan a ver las patas a la sota.

Porque resulta que (como bien puntualiza Gerardo acá) esta idea del afloramiento de las emociones en Cristina, y la situación de debilidad en la que la colocarían, está conectada a la otra, que señala que las oposiciones que el gobierno enfrenta son sólo fruto de una visión paranoica conspirativa, y no tienen ancladura en la realidad: desde las corridas del dólar a la interna con Scioli, pasando por los reclamos de los caceroleros porteños de que les devuelvan el país o de Moyano de que no lo repriman como en la dictadura, no existen en la realidad: serían exclusivo fruto de la imaginación de Cristina, afectada emocionalmente por todo lo que le ha tocado vivir.

Una forma sutil de decir que está chapita, como apunta acá Lucas, porque sabemos además que el ejercicio ilegal de la profesión de sicólogo es un deporte bastante extendido, entre los argentinos en general, y entre los periodistas en particular; y con una finalidad bien concreta: crear un ambiente de opinión pública favorable a cualquier maniobra destituyente, aun con disfraz institucional.

Alguno podrá apuntar que desde este lado hacemos lo mismo (reducir la politica a la sicología) cuando explicamos los desbarrancos de Carrió, o los dislates de Pino Solanas; pero la diferencia en todo caso es de registro: nosotros lo hacemos como catarsis para cagarnos de risa, pero sin renunciar al debate político; ellos pretenden hacer de eso un discurso racional y un método de análisis seudo científico de la realidad.

Es una consecuencia del desacople de los medios (y de no poca parte de la autotitulada academia) a los cambios políticos producidos desde el 2003 para acá, que se tradujeron en la creciente exposición pública de las complejidades de la realidad nacional; cuya explicación no puede ya, sencillamente, abordarse con los rudimentarios esquemas conceptuales con los que cierta gente explicaba por caso el menemismo: el síndrome que padece Lanata, sin ir más lejos.

Claro que los políticos son seres humanos, y como tales cargados con una siquis que incide en sus decisiones, análisis y posicionamientos; pero pretender explicar todos los procesos políticos desde allí es bastardear el debate, dejando por fuera las fuerzas convergentes y contrapuestas que se mueven, los intereses que confrontan, las dimensiones colectivas y sociales, en definitivas: el corazón de la política.

Pero en este caso en particular, la recurrente apelación a la estabilidad o inestabilidad emocional de Cristina como punto nodal de cualquier lectura de la realidad, es nada más ni nada menos que el anverso de la moneda de descalificar el resultado electoral del 23 de octubre, en este caso por el lado de la elegida: una masa amorfa de descerebrados susceptibles de ser movidos en cualquier dirección por beneficios clientelares, son perfectamente capaces de votar a una rayada; sería el razonamiento implícito.

Y en esas condiciones, vista la elección desde la racionalidad de los votantes, o desde la estabilidad emocional de la elegida, el resultado no sería entonces algo que se deba tomar demasiado en serio, como para respetarlo en sus consecuencias: que Cristina debe permanecer en la Rosada hasta diciembre del 2015, y aplicar su propio programa de gobierno; que no es ni más ni menos que aquél por el cual fue elegida.

Esa es la perversidad del razonamiento implícito en la columna de Pagni; una forma sutil (y ni tanto, si se repara en la misoginia que transpira) de seguir bastardeando los términos del debate político argentino.

Porque dejemos además de lado los casos de aquéllos que hoy están retirados de la política más o menos activa por decisión propia o de los votantes (como Duhalde, Carrió o Pino Solanas), y pensemos que pasaría si esos mismos medios aplicasen esa misma lógica a los que, hoy por hoy, son prospectos electorales de la oposición de cara al 2015.

Si advertimos que estamos en medio del impacto de los coletazos de la crisis internacional en el país (y esos mismos medios nos dicen a diario que aquí es peor, y por culpa nuestra), y nos advierten sobre los crecientes problemas derivados de la crisis interna en el oficialismo (casos Scioli y Moyano); no hace falta ser muy perspicaz para concluir en que el contexto y el futuro reclaman liderazgos políticos serios y consistentes, gente con convicciones firmes e ideas claras, que además las sepan comunicar adecuadamente para inspirar confianza.

Y con capacidad de confrontar -si fuera necesario- con factores o sectores de poder que intenten impedir que se tomen las medidas adecuadas (cualesquiera sean éstas, de acuerdo al diganóstico que cada uno tenga, o el que acepte como lógico) para atemperar los efectos de la crisis.

Así las cosas, berreticemos nosotros por un momento el nivel de análisis político como hacen los medios y consultores varios, y reduzcámoslo a un simple test sobre las condiciones sicológicas de los presidenciables.

¿Tendríamos razones para no desconfiar de la estabilidad emocional de -por caso- Binner, Macri o el propio Scioli?

Probablemente nos dirían que no, pero no podrían explicarnos la razón de la conclusión (o nos dirían que es porque ellos "dialogan y no confrontan", otra superchería de sicologismo barato), que es que -en cualquiera de esos casos- serían simples instrumentos electorales de un programa pensado por otros, para favorecer sus propios intereses.

Y esa certeza seguramente no variaría porque Macri sea el exponente de una derecha "amable", Scioli de un peronismo exorcizado de la posesión demoníaca del kirchnerismo, o Binner, del progresismo tolerable y de buenos modales (hay quiénes dicen que no hay otro).

lunes, 2 de julio de 2012

PARA BARLETTA QUE LO MIRA POR TV


Para cualquiera que conozca Santa Fe (o que sin vivir acá, sepa lo que sufrimos con las inundaciones) las obras de desagües son tan importantes como las de defensas contra inundaciones: así como en el 2003 el agua cubrió buena parte de la ciudad por la crecida del Salado, en el 2007 (y cada vez que llueve una determinada cantidad de agua en poco tiempo) muchos barrios se inundan por completo como consecuencias de las deficiencias del sistema de desagües pluviales.

Que reclaman grandes inversiones que por años no se hicieron (lo que incluye obviamente a los gobiernos peronistas anteriores al 2007), y el caso de los desagües Lavaisse y Entre Ríos, que sirven para desagotar buena parte de la zona oeste de la ciudad, en los barrios más comprometidos cuando llueve.

Como da cuenta la nota, la obra (encarada por la municipalidad con aportes del gobierno nacional) estuvo paralizada por largo tiempo (casi dos años) durante la gestión de Barletta por diferencias acerca de la redeterminación de los precios del contrato: la anterior gestión radical avalaba los nuevos precios pretendidos por la firma contratista (en el marco de la Ley 12046 de Reutemann que permite indexar la obra pública), y pretendía que la Nación absorbiera por su parte la totalidad de los mayores costos resultantes.

Durante todo ese tiempo y aun después (con Barletta ya proyectado de la intendencia a la presidencia del Comité Nacional de la UCR) tuvimos que escuchar cotidianamente como el ex intendente se quejaba en cuanto micrófono, cámara o grabador tuviera por delante, de la discriminación que sufría por parte del gobierno nacional que no enviaba fondos para obras en Santa Fe; lo cual era falso: la municipalidad recibía y recibe dinero de los Fondos del Conurbano, del Fondo Soja y del Promeba para las cloacas de Santa Rosa de Lima; además de las obras que ejecuta directamente por sí. 

Pero además de quejarse, Barletta (al igual que de la inflación, mientras avalaba la indexación de costos de la anterior contratista) no hacía otra cosa, y por ende la obra seguía parada, y los vecinos de los barrios afectados, esperando que les resuelvan el problema de los desagües para no inundarse cuando caen un par de gotas.

Como los vecinos que seguirán esperando en vano que algún día el gobierno provincial se decida a ejecutar la obra del zanjón Larrea, que el gobierno de Obeid dejó licitada y adjudicada; y cinco años después sigue en veremos, sin arrancar.

Corral se lo tomó de otro modo al parecer, y fue más inteligente; y no se le cayó ningún anillo por contactarse con Agustín Rossi para que éste encarara gestiones ante el gobierno nacional para destrabar el asunto, y lograr que las obras prosigan.

Y al "Chivo" (a quien las elecciones en la ciudad de Santa Fe no lo trataron muy bien que digamos) no le importó que la ciudad esté administrada por el radicalismo, e hizo lo que había que hacer: trabajar para que la plata llegue, porque el 75 % de los 20 millones para terminar la obra lo pondrá la Nación, cosa que el diario del Loco Lindo no pone ni en letra chiquita; sin especulaciones chiquitas.

Como hace el propio Corral por ejemplo cuando se atribuye como propias obras que financia el gobierno nacional, como el agua potable en los barrios que llega a través del programa "Agua más trabajo", o los cursos de capacitación para el empleo organizados y financiados por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.


O cierto periodismo oficialista (provincial y municipal, "independiente" del gobierno nacional, claro) que llega al extremo de ser más papista que el Papa; porque mientras en la página de la municipalidad se dice aunque sea indirectamente de cuanto será el aporte del gobierno nacional, (es cuestión de saber sumar y restar, pero se saca la cifra), en el portal de noticias del "Coni" Cherep se omite directamente ese dato, como pueden ver acá.   

Claro que el "Chivo" apareció en la foto de hoy en la recorrida por el lugar, y seguramente querrá cortar la cinta cuando la obra se termine, lo cual es perfectamente lógico: ¿o no corta Bonfatti las cintas de los jardines de infantes y escuelas que la Nación construye en Santa Fe?

Un ejemplo concreto para refregarles por la cara a los que dicen que el gobierno nacional sólo hace obras allí donde las autoridades locales le responden, y otro ejemplo (el que dio Rossi) de no chamuyar tanto sobre las "políticas de Estado", y poner el concepto en práctica.

Para Barletta, que lo mira por TV desde Buenos Aires y se da una vuelta por acá los fines de semana; para seguir hablando giladas. 

A TODOS LOS HOMBRES DEL MUNDO DE BUENA VOLUNTAD QUE QUIERAN PISAR EL SUELO ARGENTINO


Los resultados del Censo Nacional 2010 no mienten: estamos cada vez más llenos de inmigrantes extranjeros de países pobres, que vienen a jodernos la vida.

Clarín por supuesto trata de minimizar el hecho (que aumente la población extranjera en el país, algo que no se verificaba desde el censo de 1914), desvinculándolo por completo (con el imprescindible recurso de "la opinión de los expertos") del prolongado ciclo de crecimiento económico y mejora de los indicadores sociales que transita la Argentina desde el 2003: los extranjeros vendrían algo así como a hacer turismo, y renuevan el hotel por años, digamos.

Sin embargo la propia opinión de los interesados relevada para la nota, marca claramente como son las cosas: aunque parezca obvio decirlo, se emigra buscando mejores posibilidades de vida, y se rumbea para donde esas mejores condiciones están garantizadas, o son más accesibles.

Y en ese sentido la Argentina ("una mina de oro para el migrante", como la caracteriza uno de los entrevistados) puede exhibir una larga tradición de hospitalidad para los extranjeros, que convive también con extendidos bolsones de xenofobia y racismo, bien que dirigidos a ciertos colectivos provenientes de otros países.

Racismo que es alimentado desde la propia Constitución nacional, generosa en su preámbulo y restrictiva en su tristemente célebre artículo 25 (inexplicablemente intocado en la reforma del 94'), que impone al gobierno fomentar exclusivamente la inmigración europea: se juntan en su texto las "Bases" de Alberdi con "Conflicto y armonía de las razas en América" de Sarmiento, dejando de lado la polémica de las "Cartas quillotanas" para ponerles juntos el hombro al intento de inculturación humana de la Argentina.

Y que ha formateado durante más de 150 años a generaciones de argentinos desde la educación y la prensa, y si no vean los comentarios de los lectores de Clarín al artículo:      


Ignorancia, prejuicios, lugares comunes, repetidos por gente que con toda seguridad (basta repasar la nómina de los "comentaristas destacados") participa activamente de los cacerolazos o acompaña las protestas, reclamándole al gobierno diálogo y consenso. o bajar los niveles de crispación.

Aunque a lo mejor ahora queda claro que querían decir los carteles aquéllos de "Cristina, devuélvannos el país": no se lo regalen a los paraguayos, peruanos y bolivianos.

CON TAL DE AISLAR A SCIOLI, EL KIRCHNERISMO SERÍA HASTA CAPAZ DE PEDIR QUE SE CUMPLA LA LEY


La perfidia kirchnerista no tiene límites con Danielito, la nueva esperanza blanca argentina.

No conformes con no prestarle plata para que pueda pagar el aguinaldo de una, ahora estarían planificando otra maléfica maniobra: lo obligarían a competir en elecciones internas, abiertas y obligatorias si quiere ser candidato a presidente.

Y para que se vea claramente la malevolencia de esta gente, al plan lo vendrían pergeñando desde hace tiempo; más o menos, desde hace unos tres años.

Exactamente desde que el Congreso sancionó la Ley 26.571, que estableció el sistema de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para elegir los candidatos a cargos electivos nacionales.

Impresionante: ni el profesor Neurus hubiera sido capaz de un plan tan macabro.   

Pero para los que son afectos a ver conspiraciones en todos lados, cualquiera diría leyendo esta noticia que hay cierta gente que empezó a mover el banco de suplentes, para el caso que Sciioli se manque (perdón, era difícil resistir la tentación):


Ya estamos viendo los carteles pegados a lo largo y a lo ancho de todo el país: "Juan Manuel Urtubey, un gobernador que sabe y puede: paga el aguinaldo en tiempo y forma".

Y pensar que acá Binner y Bonfatti dicen que gobernar no era sólo pagar los sueldos de los empleados públicos.

Claro que ya sabemos que por acá el "resto" de gobernar (ponéle, no sé, hacer una que otra obra) todavía lo estamos esperando.