LA FRASE

"¿A QUIÉN SE LE OCURRE ORGANIZAR UN ACTO EN EL CONURBANO UN MIÉRCOLES CUANDO TENEMOS A TODAS LAS FUERZAS CONCENTRADAS EN EL CONGRESO PARA REPRIMIR A LOS JUBILADOS?" (PATRICIA BULLRICH)

martes, 3 de julio de 2018

EL AJUSTE LLEGÓ A LA PAUTA: MAJUL SE BAJA DEL TITANIC


(*)

¿Hasta cuándo va a seguir subiendo el precio del dólar? (¿Qué pasa, Luis, sacaste un préstamo UVA?) O lo que es lo mismo, pero más comprensible para la mayoría de los argentinos: ¿Cuánto más valor va a perder el peso, los bienes, las propiedades, el salario y todo lo que se compra y lo que se vende con moneda nacional? (Pero el mercado inmobiliario está todo dolarizado, Luis hace mil años. Jodéme que pusiste a la venta un depto en pesos) Nadie lo puede calcular con seriedad. (Exacto. Por eso los que pusieron en el presupuesto que iba a estar a $ 19,30 son todos unos chantas) Lo que viene pasando con la economía desde diciembre del año pasado hizo trizas todos los pronósticos de los especialistas. (O sea que tan especialistas no son entonces. O mejor: especialistas en pifiarla y no pegarla nunca)

Quizás el dato más relevante es que las causas son múltiples. Desde la guerra comercial de Estados Unidos con China y Alemania hasta la suba de las tasas de referencia del Tesoro norteamericano. (Las tasas son de la FED, Luis. Lo que es del Tesoro son los bonos. ¿Para qué te metés en lo hondo si no sabés nadar?) Desde el déficit fiscal hasta el enorme endeudamiento externo. (Que existen desde que asumió Macri, y en dos años y medio no hizo sino empeorarlo. De hecho, al país Cristina se lo dejó desendeudado) Desde la decisión de endeudarse emitiendo bonos soberanos cuyo valor se derrumbó estrepitosamente hasta las ostensibles dificultades para bajar la inflación. (¿Ves? Nos perjudicó una decisión que tomó él, y que sea un inútil incapaz de cumplir su promesa de campaña, de que la inflación no iba a ser un problema en su gobierno, porque si había inflación era una muestra de la incapacidad del que gobierna, pero para él era lo más sencillo de resolver, porque tenía el mejor equipo de la concha de la lora)

Ya se dijo hasta el cansancio que la volatilidad del mundo afecta más a los países “emergentes” y a los dependientes del crédito externo. (Claro, lástima que no escucharon en el gobierno, porque festejaron que nos declararon emergentes, y lo único que hacen es endeudarnos) Pero, ¿por qué razón es la Argentina la que más viene sufriendo el impacto del mundo exterior? La respuesta, además de económica, es política. (Exacto: porque además de haber adoptado un plan económico totalmente insustentable y que no cierra por ningún lado, tiene el peor gobierno del mundo) Es que el país, y por supuesto, el gobierno, no generan confianza. (Ah, el país, claro, no el gobierno de mamertos que tenemos) Al contrario: sus últimas decisiones políticas y económicas aumentan la incertidumbre. (¿Las últimas nomás, Luis? En realidad el descalabro lo armaron las primeras: levantar el cepo, sacar retenciones, eliminar los controles de capitales, eximir a las exportadores de liquidar divisas) Es más: el nivel de expectativas sobre el futuro de la economía y el crecimiento es el más bajo desde diciembre de 2015, cuando Mauricio Macri asumió. (Lógico: en el medio pasó nada menos que el gobierno de Macri)

El oficialismo ya perdió la oportunidad de plantear a los argentinos cual fue la verdadera herencia que recibió del gobierno anterior. (Fijáte que no, cuando emitió deuda lo puso por escrito en los bonos: ahí decía que estaba joya el país, para que le prestaran plata. ¿Vos decís que mintó, como dijo Vidal?) El no hacerlo a su debido tiempo, porque temía provocar una ola de pesimismo, no fue solo una falla de comunicación. Fue una equivocación política de marca mayor. (A veeer por qué, jeño) Porque aceleró la dinámica de la crisis, y puso a la administración, desde el principio, a correr detrás de los acontecimientos, practicando un “anuncismo” constante y generando expectativas que nunca terminaron de cumplirse. (A ver si entendimos: una crisis generada –según vos- en parte porque “el mundo se nos vino encima” desde diciembre del año pasado, y por la incapacidad del gobierno (desde que asumió) se aceleró por no haber dicho de entrada la herencia que recibió del kirchnerismo. ¿Es así o nos perdimos algo?) 

Si se mira para atrás, se comprobará que el jefe de Estado se la pasó comunicando optimismo futuro. (Y sí, mirando para atrás, lo que se dijo hablaba del futuro. Pasa que entonces -como ahora, y no desde diciembre del año pasado, como decís vos-  el presente era una cagada de la cual no se podía ni hablar) O, para decirlo más claro todavía: augurando escenarios que nunca terminaron de suceder. (Debe ser la influencia de Carrió) Desde el zarandeado segundo semestre hasta lo peor ya pasó. Desde las metas de inflación hasta los objetivos de crecimiento que jamás se cumplieron. (¿Vos decís que todo lo hicieron para el culo Luis, que pasó, se cortó la cadena de pagos de la pauta?) Ahora, ese misterio insondable que se denomina mercado, (Será insondable pero bien que a todos nos está haciendo una enema que ni te cuento) está a la espera de nuevas medidas económicas. ¿Se anunciará finalmente un fuerte aumento del impuesto a los viajes al exterior? (Y llegaremos a ser Venezuela, por fin un anuncio que se concreta) ¿Se les cobrará a los que gasten dinero fuera de la argentina con tarjeta un porcentaje extra, con el objetivo de contener la fuga de divisas? (De tomar medidas en serio para eso ni hablar, ¿no?) ¿Se revisarán las rebajas programadas de retenciones a la soja? ¿Se detendrán los aumentos de las tarifas del gas, la luz y el agua? (No a las dos cosas, Luis, porque justamente los mercados no esperan que haga nada de eso. Pasa que como para vos son insondables, no te diste cuenta) ¿Iniciará Macri una nueva etapa de kirchnerismo con buenos modales, como sostiene José Luis Espert, para intentar detener la fuga de votos para su reelección? (Pará, pará, para: ¿vos decís que para ganar las elecciones tuvo que hacer kirchnerismo el año pasado? ¿En qué quedó lo de “no vuelven más”? ¿O morirá con las botas puestas, intentando bajar el déficit fiscal, ese mal crónico que padece la Argentina desde hace por lo menos setenta años? (Desde que llegó el peronismo, Luis, decílo. El tema es que el único gobierno que tuvo superávit fiscal fue el de Néstor, que justo era peronista. Igual, ese problema no es ni de cerca el principal de la economía argentina, pero para que te lo vamos a explicar, si para vos es tan insondable como los mercados)

Las corridas cambiarias ya se llevaron puesto a un presidente del Banco Central (Federico Sturzenegger) (¿La aclaración es por miedo a que al momento de publicar la nota ya lo hayan volado a Caputo?) y a dos de los ministros más antipopulistas, Juan José Aranguren y Francisco Cabrera. (Y más turros, más que nada) Pero ni los cambios de nombre ni el préstamo récord del Fondo Monetario Internacional, ni la elevación de categoría de economía de frontera a emergente sirvieron para detener la sangría. (Peeero, que desilusión. Tanto que festejaron esos golazos) Entonces ¿qué está pidiendo el misterioso mercado? (Que se vaya Macri, porque ya no les sirve, Luis. Les dio todo lo que esperaban, y pasó a la categoría de estorbo) ¿Un cambio completo de gabinete, incluidos los ojos y los oídos del Presidente, compuesto (Si son “los ojos y oídos” es “compuestos”, en plural, so burro) por Marcos Peña, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui? (¿Preocupado porque rajen al que firma los cheques, Luis?) La desconfianza y la incertidumbre que todavía perduran ¿es porque no creen que Macri sea capaz de cumplir con su palabra de bajar el déficit? ¿O porque el mercado descuenta que la oposición no acompañará ni convalidará las políticas del Poder Ejecutivo? (Las dos cosas las descuentan que no van a pasar, Luis. A esta altura están dudando si termina el mandato) 

Es tanto el ruido que hay ahora mismo, que la única esperanza del Presidente para mantener viva la posibilidad de ser reelecto consiste en aguardar que el Fondo Monetario sea más comprensivo y menos rígido de lo que sostienen los documentos firmados, (O sea, quiere generar confianza haciendo lo mismo que hizo toda su vida para generar desconfianza: firmar algo que no está dispuesto a cumplir, en realidad) y que Cristina Fernández se presente como candidata a presidenta, y que el peronismo vote fragmentado. (Y que Argentina gane el Mundial, pero ya sabemos que eso no será posible. Igual, que loco lo de Cristina, ¿no? Hasta Macri tiene que hacer kirchnerismo para ganar elecciones, pero si se presenta Cristina que es la dueña de la marca, gana Macri) Parece que Macri se dio cuenta demasiado tarde de que gobernar no significa solamente tomar decisiones, sino comunicar el por qué, y con qué objetivos. (Ha visto, era eso: es todo un problema de comunicación. Justo lo que dicen todos los que se están por rajar a la mierda: que no se supieron hacer entender)

En los últimos días, un experto en comunicación lo alertó sobre la posibilidad de que el vínculo que construyó con millones de argentinos, y que le permitió ganar las dos últimas elecciones, esté a punto de romperse de manera casi definitiva. (¿No habrá sido Melconián el experto, no? Con eso de “ojo, que se puede ir todo a la mierda”. Que poco confiable un ingeniero al que se le rompe lo que construye, che. Menos mal que nunca hizo un puente, por ejemplo) Las masivas compras de dólares de pequeños ahorristas de los últimos días parecen abonar la inquietante teoría. (Pero cómo, Luis, si pueden comprar todos los dólares que quieran desde que asumió Macri. ¿O vos decís que era una posibilidad, pero no contaban con que la gente se la tomara en serio?) El optimismo es un combustible indispensable para coronar la victoria. (Esta parte te dio una mano Ari Paluch en la redacción. Igual, a esta altura y con el precio de la nafta, usar metáforas con “combustible”, no sé, fijáte) Pero el optimismo sin fundamento significa solo negación. (¿Vos decís que Macri está alienado y se niega a ver la realidad, así como un De la Rúa digamos? El despegue tuyo ya es nivel helicóptero)     

(*)  Las negritas son nuestras, el original acá.     

lunes, 2 de julio de 2018

TANTA GENEROSIDAD CONMUEVE


Atenti: es el gobierno el que pide que las paritarias cerradas, se reabran; no los gremios.

Por si hay algo que ha caracterizado hasta acá a éste gobierno, es la defensa irrestricta del salario de los trabajadores.

Tanto, que ahora "pide" que los que cerraron acuerdos por el 15 % de aumento, lo puedan hacer llegar a la friolera del 20 %; cuando las proyecciones de inflación ya hablan para éste año de un 35 %.

Y cuando el mismo gobierno reconoció ante el FMI que la inflación podría llegar al 32 %.

CUANDO SE ENTERE CORRAL SE CAE DE CULO



Ustedes no se acuerdan porque fue hace mucho tiempo, como un mes y medio atrás, antes del anuncio del acuerdo con  el FMI y que Morgan Stanley dijera que nos iba a calificar como "mercado emergente": el Congreso había sancionado una ley retrotrayendo los aumentos de tarifas y Macri la vetó de un plumazo.

Por entonces y arrancando por María Eugenia Vidal y el propio Macri defendían los tarifazos y las ganancias de las empresas, lanzando un festival de pedidos de rebajas de impuestos, tasas y contribuciones especiales que gravan las facturas, de modo afectar los ingresos del Estado, pero no los balances de las compañías.

Acá en Santa Fe Corral, nuestro lord mayor y referente de "Cambiemos" (al menos hasta hace poco) se prendió en la movida, emprendiendo una cruzada contra los distintos impuestos que hay en las boletas de la EPE, la distribuidora estatal de electricidad de la provincia: aun hoy están discutiendo con el socialismo quien paga la factura del alumbrado público en la ciudad, que se cargaba en las boletas de los usuarios.

La defensa de los números de la EPE la asumió la Secretaría de Energía Verónica Geese, quien tiene además a su cargo gastar la contribución especial destinada a, Fondo de Energías Renovables creado por la Ley 12.692; que se conforma con un porcentaje de las facturas de luz que pagamos todos los santafesinos, seamos usuarios de la distribuidora del Estado provincial, o de una cooperativa de servicios.

Ese Fondo tenía presupuestados el año pasado recursos por $ 20.016.000, pero terminó recaudando mucho más por una razón muy sencilla: hubo aumentos de tarifas, y como es un porcentaje de la factura, crece con los tarifazos.

El tema es que pese a que Geese recaudó mucho más de lo previsto para fomentar las energías renovables y no convencionales (eólica, solar, etc), no lo invirtió: como muestra el decreto cuya imagen encabeza el post, más de 36 millones de pesos del Fondo (o sea, casi el doble de lo originariamente presupuestado) fueron transferidos a éste ejercicio; en razón de no haber sido invertidos el año pasado.

Y si bien no está disponible aun la Cuenta de Inversión del 2017, es presumible (en virtud de los montos no gastado y transferidos al ejercicio actual) que el Fondo de Energías Renovables prácticamente no se haya tocado; aunque religiosamente nos lo cobraron en las facturas de electricidad a todos los usuarios de la EPE.

Cuando se entere Corral se cae de culo. Y mientras tanto:

EL GOBIERNO DE MACRI Y LA CONCENTRACIÓN EMPRESARIA


Se sancionó hace unos días la Ley 27.422, nueva ley de Defensa de la Competencia, que deroga la anterior Ley 25.156. Al igual que su antecedente, la nueva ley regula -en síntesis- las conductas empresarias que limitan o distorsionan la competencia o que constituyan un abuso de la posición dominante en el mercado.

Esto puede parecer un tema lejano, pero la concentración empresaria nos afecta a todos como consumidores, porque tiene un efecto directo sobre nuestros bolsillos, ya que está estrechamente vinculada a la formación de precios de los bienes que todos consumimos.

Y en un país como el nuestro, donde existe una alto grado de concentración en muchos sectores, un gobierno macrista ausente de toda intervención ha generado consecuencias nefastas sobre el bolsillo de los consumidores.

El incremento que se puede constatar por ejemplo en los precios de los alimentos desde el año 2016 a la fecha, supera ampliamente el 77% de inflación general registrado oficialmente en 29 meses de gestión macrista. Si se compara el altísimo porcentaje de incremento en los bienes esenciales y la evolución de los salarios durante el período 2016 / 2018, ello posiblemente explique la afirmación macrista de estar disminuyendo la pobreza. La disminuyen a través del aumento de la indigencia.

Como señalamos desde hace tiempo, el riesgo de este tipo de maniobras empresarias de concertación y elevación de precios, existe permanentemente en nuestra economía por su grado de concentración,  donde por ejemplo pocas empresas se reparten el mercado galletitas, fideos y bebidas gaseosas, y más allá del sector alimentario (naturalmente el área que más afecta a los sectores populares), también la concentración se encuentra en otros sectores, como por ejemplo la chapa laminada (destinada a automotrices y empresas metalúrgicas) producida por Siderar (Grupo Techint), que no tiene competidores internos. 

O el conocido ejemplo de concentración de la TV por cable, con Cablevisión, que poseía el 80% del mercado en Capital Federal y el 60% del interior del país, y que hoy en una fusión con Telecom, fusión que acaba de aprobar el gobierno, se apropia del mercado de TV, telefonía e internet, con sectores del país donde el grupo Clarín se transforma prácticamente en un monopolio. Para peor, el actual presidente de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (que aprobó la fusión) fue asesor de ambas empresas en la actividad privada, en asuntos de mercados regulados por el Estado y...defensa de la competencia: otro caso más de conflictos de intereses en el gobierno de los CEO'S, y van.

A causa de ésta reforma legislativa, recién ahora algunos medios descubren la concentración empresaria, un dato de la realidad que ni la protección mediática del gobierno macrista puede soslayar: “Asimismo, el informe arrojó que al estudiar la participación de los tres mayores fabricantes por categoría, se observó que en el rubro "pañales", estos se llevan el 97% de mercado; en "cerveza" el 97%; "detergentes" el 94%; "jugos en polvo" 93%; "gaseosas" el 91%; "café" un 87%; "pelo" 83%; "yogures" 82%; "lavandina" un 78% y "leche" 70%.  Desde la consultora afirmaron que en "alimentos", 18 empresas componen el 60% de la participación de mercado sobre un total de 260 empresas. Y añadieron que en cuanto a la facturación, el 7% de los fabricantes se llevan el 60% del total.”

Y entonces surge la inquietud si éste gobierno empresario podría orientar su gestión al control de ellos mismos, los empresarios formadores de precios. 

Si la normativa para controlar y sancionar las conductas de cartelización y abuso dominante ya existía (Ley 25.156), entonces la pregunta que aparece es cual -más allá del circo mediático- ha sido el móvil del gobierno macrista para propiciar ésta reforma legal. Y quizás, la respuesta esté en dos artículos de la nueva ley.

Al igual que en la ley anterior, los miembros de la Autoridad Nacional de la Competencia deben ser elegidos por concurso público.

Pero hay una diferencia con la anterior normativa: Ahora, si hay oposiciones a los candidatos del concurso, el poder ejecutivopuede nombrar a los miembros en comisión, es decir, Macri puede elegir a su gusto a los miembros del tribunal.

“Art. 20.- Previo concurso público de antecedentes y oposición, el Poder Ejecutivo nacional designará a los miembros de la Autoridad Nacional de la Competencia, los cuales deberán reunir los criterios de idoneidad técnica en la materia y demás requisitos exigidos bajo el artículo 19 de la presente ley.

El Poder Ejecutivo nacional podrá realizar designaciones en comisión durante el tiempo que insuma la sustanciación y resolución de las eventuales oposiciones que pudieren recibir los candidatos que hubieren participado del concurso público de antecedentes. “

Es más que probable que existan oposiciones a los candidatos, impugnaciones que podrán provenir de enviados del propio gobierno, o incluso de candidatos identificados con la oposición “responsable”, impugnaciones que habilitarán a Macri a designar (mientras tanto) a sus candidatos en comisión. Como acaba de hacer con Caputo al frente del Banco Central, sin ir más lejos.

Pero aún si las oposiciones pudieran resolverse antes de la finalización del gobierno de Macri, a quien le resta un año y medio de mandato, el gobierno se guarda otra carta: también puede nombrar en comisión a las personas que se le ocurra mientras dure el tratamiento del acuerdo de los designados en el concurso.

“Art. 23.- La designación de los miembros de la Autoridad Nacional de la Competencia requerirá acuerdo del Honorable Senado de la Nación. El Poder Ejecutivo nacional podrá realizar nombramientos en comisión durante el tiempo que insuma el otorgamiento del acuerdo.”

No faltará un senador oficialista, o algún senador dador de gobernabilidad como por ejemplo el Sr. Pichetto, para ocuparse de objetar las designaciones de los candidatos ganadores del concurso, mientras transcurre el año y medio restante de gestión macrista, tiempo durante el cual éste presidente empresario podrá designar en defensa de la competencia a gente de su confianza.

Del mismo modo que antes designó en la Secretaría de Comercio Interior al Sr. Miguel Braun, un tanto vinculado a la cadena de Supermercados La Anónima, principal formadora de precios en todo el sur argentino.

domingo, 1 de julio de 2018

DIFERENTES PERSPECTIVAS


Si el acusado es kirchnerista (como cuando dijeron que Aníbal Fernández era La morsa, ponéle), es culpable de entrada, aunque ni siquiera esté procesado.

Y hay que dejar claro que nos gobierna una banda de mafiosos y narcotraficantes.

Si el acusado es uno del partido, hay que pedir "que dejen actuar a la justicia" y no prejuzgar, ni intentar politizar la cuestión para sacar rédito.

Y si el acudado es uno, hay que decir que la acusación es una maniobra política del kirchnerismo, hacer separar de la causa al fiscal que te investiga, y pedir que le hagan un jury para rajarlo.

Acá no entiende el que no quiere.

EVOLUCIÓN DEL PODER DE COMPRA


"Tal como venimos señalando desde el CedeBH, la caída del poder adquisitivo de los salarios –dado por un incremento de precios superior a los incrementos salariales- es una realidad que afecta al amplio conjunto de trabajadorxs y repercute de manera directa en el consumo. Para observar esto debemos, por un lado, atender a la variación de los ingresos y por otro la variación de los precios en igual período."

"Desde el punto de vista de los ingresos, hemos tomado como indicadores tres ingresos establecidos a nivel Nacional: Asignación Universal por Hijo, Jubilación Mínima y Salario Mínimo Vital y Móvil. Los distintos tipos de ingresos representan a diferentes poblaciones, la AUH está vinculada estrictamente a aquellas familias donde ni el padre o la madre de lxs menores beneficiadxs tienen un trabajo registrado o el mismo es inferior al SMVyM, con lo cual refieren a familias en condiciones de alta vulnerabilidad económica y social (280 mil menores y 160 mil titulares para septiembre de 2017). La Jubilación Mínima representa a lxs trabajadores pasivxs contribuyentes del sistema previsional nacional, pudiendo lxs mismxs haber ingresado en alguna de las moratorias nacionales. Estos dos ingresos a partir de fines de 2017 se vieron perjudicados debido a la nueva fórmula de actualización. Luego, el Salario Mínimo Vital y Móvil actúa como marco de referencia para lxs trabajadorxs registradxs estableciendo un piso mínimo de ingreso, su acuerdo es a través de una comisión tripartita." 

"Con lo cual, uno de estos ingresos (AUH) corresponden a transferencias desde el Estado Nacional a las familias, sin someterse a condiciones del mercado. Mientras que los otros dos tipos de ingresos están vinculados a la actividad productiva de las y los trabajadores. La evolución estos ingresos desde Mayo de 2015 respecto al mismo mes de 2018 fue la siguiente:"



"Entonces, los ingresos nominales de los distintos grupos crecieron un 111% en promedio en los últimos tres años, siendo la AUH la que más creció y la jubilación mínima la que menos. Ahora bien, estos incrementos hay que compararlos con lo que crecieron los precios, para poder evidenciar si lxs trabajadorxs pueden adquirir la misma, menos o más cantidad de bienes y servicios que antes."

"Por el lado de los precios, el incremento en el nivel general de precios durante el 2018 ya ha alcanzado, según nuestras mediciones, la meta establecida por el Gobierno Nacional, mientras que para los organismos oficiales nacionales se encuentra en 11,9, y para la provincia de Santa Fe alcanza un 12,8 el incremento en el nivel de precios para el total de la canasta."

"Así, el Índice General de Precios al Consumidor calculado por el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos de la Provincia de Santa Fe muestra un acumulado desde Mayo 2015 hasta Mayo 2018 del 127%. Para nuestro centro de estudios, el acumulado en dicho periodo para Alimentos y Bebidas se encuentra por encima del 100%."

"Para observar como varió la capacidad de compra de los trabajadores, en la tabla 2 se muestra un listado de alimentos y bebidas, que presentan una variación en su precio por encima de los ingresos antes observados, por lo que los distintos tipos de ingresos pierden su capacidad adquisitiva. En otras palabras, permiten al beneficiario de los mismos una menor posibilidad de compra en términos de cantidades."



"Por ejemplo, si analizamos en caso de la leche, este producto sufrió un aumento de casi el 200% en los últimos tres años, por lo que lxs jubiladxs que cobran la jubilación mínima pueden comprar un 33% menos leche que lo que lo podían hacer hace 3 años. Otro ejemplo, puede ser la paleta donde hoy la familia beneficiaria de la Asignación universal por hijo pude comprar un 10% menos cantidad de paleta que lo que lo hacía hace tres años atrás."

"Como se muestra en la tabla 2, de los 8 productos seleccionados solo 3 productos pueden ser adquiridos por los trabajadores en las mismas cantidades que antes, mientras que en todos los otros casos se disminuyó la capacidad de compra."

(El informe completo, acá)

EL PEOR DAÑO


Es triste tener que hacer ciertos señalamientos a partir de los testimonios de gente que la está pasando mal porque acaba de perder su trabajo, pero también es necesario: si de lo malo no se saca provecho ni se aprende, es muy posible que nos vuelva a suceder. Nadie más que los argentinos deberíamos saber eso, aunque a veces parece que nos empeñáramos en olvidarlo.

Es posible que mucha gente -acaso sea el caso de la señora del video- hayan votado de buena fe a Macri creyendo que iba a estar mejor, que era cierto aquello de "no te vamos a sacar nada de lo que te dieron", confiando en las promesas de campaña. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez, confiar y equivocarse? Más en política, pasa.

Es posible también que mucha otra gente lo haya votado pensando que sí iba a hacer lo que está haciendo, pero que a ellos no los iba a afectar: el famoso poema atribuido a Bertolt Brecht que no escribió él, aquel de "...vinieron por los judíos, pero no me preocupé, porque yo no era judío".

En éste caso (que si nos permiten, nos animaríamos a apostar es el de la señora despedida) porque caló hondo aquello de "soy de la mitad del país que trabaja y paga impuestos, para mantener a la otra mitad"; que se sobreimprime a su vez sobre ese perdurable legado cultural de nuestra herencia inmigratoria: "todo lo que tengo me lo gané trabajando, y nunca nadie me regaló nada".

Hay en la expresión y las palabras de la trabajadora de Télam despedida perplejidad, porque supone que a ella no le tocaba el despido, porque no cabe en ninguno de los casilleros que lo hacían previsible: no es kirchnerista, entró hace mucho tiempo, nunca hizo huelga e incluso votó a Macri.

Pero hay mucho más, y peor: la implícita naturalización (y justificación) del despido por causas políticas e ideológicas, común en muchos testimonios iguales, de gente que se esfuerza en aclarar que no es kirchnerista ni de la Cámpora, y que con ellos no tiene nada que ver. Ni siquiera compartir la desgracia de perder el empleo, al parecer.

La resignación a no luchar por sus derechos, como condición para conservar el trabajo: "nunca hice huelga"; herencia directa de aquel "si no andabas en algo raro, no te pasaba nada" de la dictadura; que funcionaba en espejo con el "por algo será" que intentaba explicar los blancos de la represión. 

Que solo se explicaban por el impulso asesino de los genocidas y su deseo de imponer el terror, así como hoy los despidos en masa se explican por la pulsión neoliberal por restringir derechos, pulverizar salarios y arruinar vidas para también -en versión disciplinamiento de la fuerza laboral- sembrar el terror, disuadir de la idea de involucrarse, participar, reclamar, cuestionar. 

Y allí reside la profunda tristeza que todo esto nos deja: el daño económico que Macri le está causando al país no es nada, comparada con el daño al tejido social, con la terrible herencia de odio y resentimiento que han inculcado por años en mucha gente, llevándola a extravíos conceptuales y a terminar votando en contra de sus propios intereses; cegada por ese odio.

Gente a la que la convencieron que la culpa de todo la tiene la pobre mujer que cobra la AUH y no el banquero vaciador del país, o el trabajador que protesta y hace paro en defensa de sus derechos, y no el turro que fuga la guita hacía un paraíso fiscal. 

Gente -como esta pobre mujer- que ni siquiera en medio de las tristes consecuencias de su decisión proyectadas ya el plano de lo personal, parece acertar a comprender las causas, o a replantearse lo que ha hecho, o reflexionar para que no le vuelva a ocurrir.

Ese daño es mucho más difícil de revertir que lo que hoy parece una tarea titánica o casi  imposible: reconstruir la economía, el aparato productivo, el sistema de protección social, el salario, el empleo, los derechos, la dignidad en definitivas.

Porque además no podemos permitirnos ceder al impulso (fuerte, para que negarlo, por momentos irrefrenable) de decirles que se jodan, que hubieran prestado atención y dejado sus prejuicios de lado cuando se les advirtió que esto iba a pasar. No al menos si aspiramos a reconquistar el gobierno por el voto popular, y ofrecer la esperanza de una alternativa a toda esta mierda que estamos viviendo.