"La elaboración de programas económicos para una eventual etapa posterior a la actual administración permite intervenir en el debate público y anticipar respuestas frente a un régimen económico crecientemente inestable. Entre distintos sectores de la oposición, hay convergencias en los principios normativos y divergencias en los instrumentos. Lejos de constituir una debilidad, esa pluralidad puede resultar productiva en términos de deliberación estratégica.".
"Sin embargo, se advierten dos problemas. El primero es la internalización de los marcos conceptuales dominantes —superávit fiscal como ancla, tipo de cambio como precio rector, ajuste como condición de solvencia— que delimitan ex ante el campo de lo pensable. El segundo, estrechamente vinculado, es la invisibilización de los dispositivos de violencia económica que estructuran las relaciones de fuerza y operan como restricciones materiales sobre cualquier programa que no sea el ajuste neoliberal cuyo primer mojón fue la dictadura militar."
"Por violencia económica se entiende el conjunto de mecanismos institucionales y de mercado que amplifican el conflicto distributivo o restringen la capacidad estatal de procesarlo, afectando la reproducción del sistema económico. No se trata de anomalías sino de formas regulatorias de disciplinamiento social. Estos dispositivos se consolidaron como parte del patrón de acumulación instaurado durante la dictadura, en complementariedad con la violencia genocida, y fueron posteriormente reproducidos en democracia, casi siempre en forma involuntaria como mecanismos naturalizados de procesamiento del conflicto económico, dando lugar a una dinámica de inestabilidad recurrente. Su persistencia contribuye a la erosión del consenso social y a la emergencia de salidas regresivas.".
"El funcionamiento bimonetario de la economía argentina expresa una jerarquización de monedas que desdobla funciones: el peso como medio de pago de las transacciones corrientes y el dólar como reserva de valor, unidad de cuenta y medio de pago para activos registrables. Esta escisión configura una estructura de poder que privilegia a fragmentos del capital concentrado, como el de las finanzas, el agro y la energía con acceso a divisas, erosionando la soberanía monetaria e instaurando de hecho un cuestionamiento al monopolio estatal de emisión.
La consecuencia es la subordinación de la política económica a la restricción externa y la transmisión casi automática de variaciones cambiarias a los precios internos. La estrategia propuesta consiste en restituir al peso sus funciones plenas, separando la política monetaria de la dinámica cambiaria y desarticulando el dólar como formador de expectativas. Para ello se propone:
*Obligatoriedad de utilización del cheque cancelatorio en pesos en las transacciones registrables. Este instrumento, emitido por el Banco Central contra depósito equivalente, es el medio más seguro de cancelación de este tipo de operaciones en moneda nacional.
*Reconversión programada de activos en moneda extranjera.
*Endeudamiento público interno exclusivamente en pesos, sin indexación cambiaria mediante una modificación de las condiciones de endeudamiento en la ley de Administración Financiera. Obligatoriedad de reserva de una parte de cada colocación para inversores minoristas.
*Prohibición de contratos domésticos en moneda extranjera.
*Financiamiento empresarial local en moneda nacional.
*Regulación de flujos de capital con plazos mínimos de permanencia de 365 días mediante la restitución del decreto 616/2005.
*Centralización operativa del comercio exterior con los bancos comerciales oficiando como corresponsales de las operaciones de importaciones y exportaciones.
*Acuerdos internacionales para uso del peso en transacciones externas mediante convenios con los Bancos Centrales de diferentes países.
*Régimen de flotación administrada con jerarquización de diferentes divisas.".
"La deuda pública externa constituye un dispositivo privilegiado de subordinación macroeconómica, en tanto impone transferencias de recursos que condicionan la política fiscal y restringen la provisión de bienes públicos. Una práctica que cimienta el sentido común del sacrificio social para pagar las acreencias externas públicas. La lógica de sostenibilidad externa se traduce, en la práctica, en ajustes internos regresivos. Se propone revertir esta dinámica mediante:
*Sustitución progresiva de pasivos en moneda extranjera por instrumentos en moneda nacional, reduciendo los riesgos de la exposición cambiaria sistémica y aumentando la seguridad jurídica de las inversiones, ya que es imposible el default en moneda nacional.
*Cancelación de obligaciones con el Fondo Monetario Internacional mediante esquemas fiduciarios de mayor plazo y menor tasa, sustentados en un impuesto de asignación específica a las operaciones de comercio exterior, con criterios diferenciales según valor agregado para las exportaciones y de destino para las importaciones. Esta imposición será compensada con fondos de asistencia productiva sustentados en impuestos a las altas rentas y al alto patrimonio.".

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