LA FRASE

"EN UNA REUNIÓN CELEBRADA EN EL ASCENSOR DE MI EDIFICIO, HEMOS RESUELTO DEJAR EN LIBERTAD DE ACCIÓN A MIS VOTANTES, PARA QUE CADA UNO VOTE COMO LE PAREZCA EN LAS ELECCIONES DEL DOMINGO." (PINO SOLANAS)

domingo, 12 de julio de 2015

PUERTO DE SANTA FE: BARAJAR Y DAR DE NUEVO


Como era de prever, el nuevo llamado a licitación para el traslado del puerto de Santa Fe a su nuevo emplazamiento terminó en un rotundo fracaso: no hubo oferentes (ni a Boluda convencieron de que se volviera a presentar), y nadie sabe bien a ciencia cierta que va a pasar.

O en todo caso sí: como lo comprueba la imagen de apertura, parece existir cierto consenso en perseverar en la idea del Estado bobo, y profundizarla: un Estado al que se le reclama que haga las inversiones y las obras de infraestructura necesarias; y además subsidie en dólares al eventual operador privado al que que se le transferirían alegremente 38,5 millones de dólares, para que nos haga el favor de operar el puerto por 33 años, quedándose con las ganancias que genere.

Porque como señalábamos acá, es ése y no otro el diseño de privatización que vinieron elaborando en conjunto el "progresismo" que gobierna la ciudad y la provincia, y el "círculo rojo" santafesino; para cuyos negocios está esencialmente pensado el proyecto.

Por si fuera poco la anuencia progresista para los negocios del "círculo rojo", se suman los jóvenes maravilla del PRO pidiendo que se los convoque formalmente, para que sean ellos los que opinen que se debe hacer con el puerto. Y "ellos" son, por ejemplo: "Centro Comercial de Santa Fe, la CGT Regional Santa Fe, la Bolsa de Comercio, la Universidad Nacional del Litoral, la U.T.N. Regional Santa Fe, la Universidad Católica de Santa Fe, la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe, la Asociación Dirigentes de Empresas, la Sociedad Rural Delegación Santa Fe, la Cámara Argentina de la Construcción Santa Fe y el Parque Tecnológico Litoral Centro S.A.P.E.M.".

O sea, los mismos que vienen administrando y gestionando -por sí o por mandatarios designados al efecto- el puerto en su actual emplazamiento desde 1993 a través del famoso "ente público no estatal"; un modelo que significó un rotundo fracaso desde el punto de vista estrictamente portuario, pero un éxito notable en materia de negocios inmobiliarios y anexos, que nada tienen que ver con puertos, barcos y cargas.

Modelo que sólo fue puesto en aparente crisis cuando estalló el escándalo de los negociados de Vorobiof, que en realidad son solo la punta del iceberg: no se trata de un loquito suelto que fue por la de él o para su propio bolsillo, sino que fue puesto allí para garantizar los negocios de todos, tanto del "círculo rojo", como de sus valedores políticos.

Así las cosas, la situación en la que está colocado hoy el proyecto de construcción del nuevo puerto santafesino amerita -entendemos- un amplio debate que involucre a toda la sociedad santafesina, y no sólo la "calificada" opinión de los integrantes de su "círculo rojo"; que además lejos de ser parte de la solución, lo son del problema.

Hace un tiempo exponíamos acá la opinión de la gente del CEAP que desde hace tiempo viene cuestionando (con argumentos sólidos, aportados por gente que conoce del tema, es de Santa Fe e insospechable de querer especular haciendo negocios con el puerto) desde el mismo emplazamiento elegido para el nuevo puerto, hasta el carácter con el que se gestione su explotación.

En el mismo sentido, entendemos nosotros que la trascendencia del tema exige discutir en serio y a fondo todas las aristas de la cuestión: si se le va a exigir o imponer al Estado que aporte más recursos públicos (que son de todos los santafesinos, aprovechen o no el futuro puerto) para construir el nuevo puerto de Santa Fe, lo menos que se puede exigir es que discutamos entre todos su modelo de gestión, que para nosotros y a esta altura de los acontecimientos, no puede ser otro que el estatal. 

En ese marco, la realización de una audiencia pública convocada por las instituciones políticas representativas de todo los sectores de la sociedad (la Legislatura o el Concejo Municipal), abierta para que todos expongan su opinión al respecto sería no sólo saludable, sino necesario y conveniente; y hasta tanto no se produzca, que los organismos públicos se abstengan de comprometer a todos los santafesinos en concesiones poco claras a intereses privados, que no necesariamente son coincidentes con los generales. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Este gobierno socialista con una incapacidad manifiesta para encarar obras públicas, debería barajar y dar de nuevo en este tema ante el fracaso estrepitoso, sacarse de encima el libreto que le escribe el "circulo rojo santafesino" yllamar a "todas" las partes interesadas en un nuevo puerto y definir primero hacer no hacer el puerto, segundo donde en que lugar, tercero con que financiamiento y cómo. Pero creo -ojala me equivoque- a este gobierno no le dan las neuronas mas que para hacer maquetas. Jorge

Anónimo dijo...

Para mi, el único que podría resolver esto, es un tal Marcelo Vorobiof, master en desarrollo e inversiones portuarias.Pero creo que lo convocaron para un proyecto de puerto en Bolivia.