LA FRASE

"ALGUIEN DEBERÍA HACER ALGO POR LOS MOZOS Y COCINEROS DESPEDIDOS DE LA RESIDENCIA DE OLIVOS." (LUIS BARRIONUEVO)
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miércoles, 9 de noviembre de 2011

SUBSIDIOS, GUITARREO Y TRÁFICO DE IDEOLOGÍA


Por Raúl Degrossi

La eliminación de los subsidios a las tarifas de los servicios públicos amenaza con convertirse en "el tema" de las próximas semanas, desplazando progresivamente a la cuestión del dólar; y como todo lo que gana las primeras planas de los diarios, habilita guitarreos varios, y todos quieren llevar agua para su molino.

Recorriendo los principales medios y su cobertura (tanto en diarios como en televisión, o radio) reaparece un clásico nacional: el gataflorismo en su máxima expresión; en tanto los que hasta ayer nomás pedían a coro la eliminación de los subsidios (fuere con el argumento de "frenar la escalada del gasto público" o el de "garantizar reglas de juego claras a las empresas", traducimos: aumentar las tarifas), hoy comienzan a titular en modo catástrofe que todos los servicios se irán a las nubes, "golpe al bolsillo" y cosas por el estilo.

Hasta acá, nada nuevo bajo el sol; del mismo modo que no aciertan a explicar como se puede hacer para -al mismo tiempo- contener el proceso inflacionario, mientras se aumentan las tarifas que hasta hoy están subsidiadas; y por ende aumentaron mucho menos que el promedio general de los precios de la economía, aspecto generalmente soslayado cuando -por caso- se discute la consistencia de las mediciones del INDEC.

Pero si hay algo que en la Argentina queda habilitado cuando de abordar temas instalados en la agenda pública se trata, es el guitarreo: se abre la temporada de festivales folklóricos y aparecen un montón de intérpretes dispuestos a cazar la viola y arremeter, aunque del asunto entiendan tanto como de cirugía a corazón abierto.

O al revés: entienden perfectamente de que va la cosa, pero aprovechan para llevar agua para su molino traficando ideología de contrabando; desde Cavallo hablando por él o por su ex mecenas de la Fundación Mediterránea, hasta economistas de pelajes surtidos y fracasos en serie, pasando por periodistas lobbistas de las empresas concesionarias de servicios públicos. 

En esa línea de guitarreo oportunista (probablemente para vender algún quiosco seudo académico) hay que leer el documento del IARAF (Instituto Argentino  de Análisis Fiscal) que se menciona en la nota de La Nación a la que corresponde la captura de pantalla; y al que pueden acceder para descargarlo acá.

Playita la cosa, y con un par de errores metodológicos importantes, que lo invalidan como un elemento consistente para encarar el análisis del asunto, que no es fácil por cierto, ni mucho menos.

El primero es arrancar el análisis tomando como base la división del gasto público por incisos (las grandes aperturas del Presupuesto, de acuerdo al objeto de los gastos), y allí irse de cabeza a descomponer la partida "Transferencias". Para explicar porque, va una imagen del cuadro pertinente del proyecto de Presupuesto 2012 que está en el Congreso:


Como pueden ver, sobre un total de gasto proyectado para el año que viene de algo más de 505.000 millones de pesos, 361.000 millones (el 71,57 % de todo el gasto público) corresponde a "Transferencias", pero más de 182.000 de esos millones (o sea poco más de la mitad de "Transferencias") corresponden solamente a la ANSES, comprendiendo el pago de las jubilaciones y pensiones, y las asignaciones familiares incluida la AUH.  

En el mismo inciso del Presupuesto ("Transferencias") se computan los casi 19.000 millones de pesos que el Estado nacional gira a todas las Universidades nacionales del país para sostener su funcionamiento, por todo concepto; desde sueldos hasta gastos de infraestructura, y la razón es muy sencilla: la partida "Transferencias" refiere a los gastos que hace el Estado sin recibir contraprestación en bienes o servicios, y en el caso de las Universidades se trata de entes autárquicos (la autonomía es académica), que no pueden percibir ingresos propios por la enseñanza que imparten (sí por otros rubros), por disposición constitucional.

Algo parecido sucede con los gastos del rubro "Transferencias" dirigidos a empresas públicas como ENARSA, Aerolíneas Argentinas o el Ente Binacional Yaciretá, o los medios administrados por el Estado como Canal 7 y Radio Nacional (nucleados en Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado), o el canal Encuentro: se trata en todos los casos de organismos financiados por el Estado en todo o en parte (como que son públicos); y que por su naturaleza u organización jurídica no forman parte estricta de la Administración Pública tradicional, pero reciben por vía de esa partida los recursos presupuestarios para funcionar, o para complementar los propios.  

De modo que mezclarlo en una discusión sobre los subsidios a las tarifas de los servicios públicos es un error metodológico o algo peor: lo que en rigor se está cuestionando es que algunos de ellos permanezcan (como Aerolíneas) en la órbita del Estado.

Con una salvedad: en el caso de las empresas públicas de los sectores energía y transporte (los mencionados de Enarsa, Yaciretá y Aerolíneas, y los de las dos Sociedades del Estado que tienen a su cargo la administración y gestión de las concesiones ferroviarias, fundamentalmente) sí hay "Transferencias" para gastos corrientes vinculadas al tema de los subsidios a las tarifas de los servicios públicos; como por ejemplo el pago por el Estado nacional de las importaciones de combustible que hace Enarsa para abastecer la demanda, o los subsidios que se transfieren a los operadores de los ramales ferroviarios de cargas o de pasajeros.

A esta altura del análisis conviene decir además que cuando se analiza desde esa óptica el gasto en "Transferencias", se entiende que debe hablarse de las que son para gasto corriente, no para gastos de capital; por ejemplo para la construcción de obras públicas o para adquirir maquinarias o equipos: los aviones de Aerolíneas, las obras de Atucha II o los más de 9000 millones de pesos que la Nación transferirá a las provincia en el 2012 en concepto de Fondo Soja, son gastos imputables a "Transferencias", y nada tienen que ver con los subsidios, y su eventual eliminación.

El otro problema es meterse (como lo hace el informe del IARAF) con la clasificación geográfica del gasto, que es la apertura del Presupuesto que permitiría (recalcamos el potencial)  saber cuanto gasta el Estado nacional en cada provincia; y de allí se disparan cuestiones como el famoso "un porteño recibe 53 veces más subsidios que un santafesino" del que habla el informe, y destaca como título de la nota La Nación; que a su vez da pie a discursos de federalismo berreta como los de Binner, Lifschiz o Barletta, cuando reclaman por los subsidios al boleto de colectivo.

En primer lugar, muchos gastos del Estado, por su naturaleza, son de difícil clasificación geográfica porque se distribuyen en su impacto en todo el territorio nacional; y en segundo lugar porque no todos los subsidios se liquidan y transfieren operativamente de la misma manera. 

Veamos este otro cuadro para entender como funciona la cosa: 


El cuadro corresponde a los gastos del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios (De Vido) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y como pueden ver, en él figuran todas las transferencias del Estado nacional a Aerolíneas Argentinas y Austral ("Apoyo al transporte aerocomercial"), al Sistema Integrado de Subsidios del Transporte Automotor (SISTAU) -el fideicomiso que administra los subsidios al boleto de colectivo en todo el país- ("Apoyo al transporte público de pasajeros"), los subsidios a Metrovías y las concesionarias ferroviarias de pasajeros ("Apoyo al transporte ferroviario y subterráneo de pasajeros")  y las compensaciones que se pagan a las generadoras, transportadoras y distribuidoras de electricidad ("Acciones de sustentabilidad del suministro de energía eléctrica").

No hace falta aclarar que Aerolíneas no vuela solo en la CABA sino en todo el país, del mismo modo que la electricidad se consume en toda la Argentina, o hay colectivos en las principales ciudades de todas las provincias y no sólo en Buenos Aires; pero queda clara la endeblez del informe del IARAF, que con estos datos hasta llega a confeccionar un cuadro (en su página 14) según el cual el 76,95 % de los subsidios nacionales se los lleva la ciudad ¿gobernada? por Macri; un absurdo.

El SISTAU por ejemplo (subsidios al precio del boleto de colectivo) no figura en las restantes 23 provincias en el Presupuesto nacional, pero Santa Fe recibirá del fideicomiso el año que viene 352 millones de pesos, según lo registró el gobierno de Binner en su propio proyecto de Presupuesto; y la totalidad de los gastos para importar combustible (que son para abastecer una demanda creciente, y por ende es discutible que sean "subsidios") o para compensar los costos de generar, transportar o distribuir energía figuran geográficamente en el Presupuesto nacional en la CABA sencillamente porque allí residen ENARSA S.A. (que recibe las transferencias para importar combustibles) o CAMMESA S.A. (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico), que administra el Despacho Nacional de Cargas del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), que hace llegar la energía eléctrica a todo el país.

Lo que no implica que no se deba transferirle el subte al PRO y que se haga cargo de hasta el último centavo de su funcionamiento (mínima medida en este contexto, pero necesaria), o no se deba plantear la discusión del subsidio a los trenes metropolitanos por el conjunto de los argentinos. 

En todo caso lo que sí hay que hacer  es ser serios, comparar situaciones comparables (en el resto del país por ejemplo hay muy pocos lugares con servicios ferroviarios de pasajeros, o los trayectos de colectivos son menos extensos), o ingresar en la discusión un conjunto de variables, (por caso los diez puntos porcentuales de coparticipación que cedió la provincia de Buenos Aires en 1988 por la Ley 23.548), o la posibilidad cierta de segmentar tarifas por sectores sociales o capacidades adquisitvas de cada uno, cruzando otros datos como los niveles de ingresos de las personas y familias; y la estructura de la tarifa de cada servicio (costos o cargos fijos, rubros variables por niveles de consumo, etc).

Además de transparentar de que se habla en concreto cuando se habla de subsidios, y de su progresiva eliminación; porque es necesario aclarar debidamente un punto: no se trata en absoluto de negar la importancia del tema y la urgente necesidad de encararlo por parte del gobierno nacional.

Todo lo contrario: es una de las cuestiones más importantes de lo que se podría llamar "sintonía fina" del modelo, y que hacen a su profundización; no sólo desde el punto de vista fiscal (aunque probablemente sean razones de ese tipo las que hayan disparado la decisión de ponerlo en el tapete), sino fundamentalmente desde una distribución más equitativa del ingreso.

Sería necio desconocer las distorsiones que existen en el sistema de subsidios y compensaciones tal como hoy está diseñado, tanto en el plano social (sectores de ingresos medios y altos con consumos suntuarios subsidiados por el conjunto de la población), como regional (por caso, el subte porteño subsidiado aun en una pequeña parte por todos los argentinos, aunque Macri pretenda que esa distorsión siga vigente).   

Pero justamente son la seriedad y envergadura del problema las que obligan a ser serios en su análisis para buscar soluciones justas y practicables, porque muchas veces en estos casos es más fácil decir "lo que" hay que hacer, que "como" hacerlo. 

Y como pequeño botón final de muestra de lo que se guitarrea en esta materia, dos noticias publicadas con un día de diferencia (ayer y anteayer), en el mismo diario (La Nación), sobre un mismo tema (la incidencia del subsidio en el precio del boleto de colectivo, y el nivel de gasto del Estado nacional en ese rubro) y basadas en la misma fuente (los empresarios del transporte automotor):


Acá tenemos entonces que nos dicen que habría que pasar de $ 1,20 a $ 2,40, y el Estado gastaría en subsidiar los colectivos 10 millones por día, en números redondos 300 millones al mes, 3600 millones al año.


Acá ya el boleto se fue a las nubes: 4 pesitos, y los subsidios pasaron a ser 800 millones al mes, o sea casi unos 27 millones por día, y 9600 millones al año, más de dos veces y media las cifras de la noticia anterior (en realidad posterior, pero con un día de diferencia como pueden ver).

Y como no podía ser menos, Clarín no se queda atrás y redobla la apuesta: 


O sea: el gobierno ya "desmanteló" el sistema de subsidios, y lo que embolsan los empresarios del transporte trepa a unos 37 millones diarios, o lo que es lo mismo, 13.200 millones anuales.

¿Quién da mas?, aunque en el Presupuesto 2012 figuran algo más de 8724 millones en todo el año, para todo el país. 

Y los que tiran los dueños de Papel Prensa al voleo no son números del INDEC, eh.

lunes, 7 de noviembre de 2011

DESPUÉS NO DIGAN QUE NO LES AVISAMOS



Y vos, enano sorete, escuchá: dejá de mentir tan impunemente que sabés perfectamente que la nación no recortó un peso de los subsidios al transporte de pasajeros (por el contrario, los aumentó), y este curro del aumento del boleto lo tenés arreglado con los empresarios -tus socios- hace meses.

Si no explicá como hicieron el "estudio de costos" en dos días (el jueves y viernes de la semana pasada, después de los anuncios nacionales), cuando todavía hoy nadie sabe cuanto ni donde se recortarán los subsidios nacionales.

sábado, 5 de noviembre de 2011

ACLAREMOS, DIJO LEMOS


Cuando mañana los santafesinos vayamos a tomar el colectivo nos encontraremos con que aumentó el boleto: un 20 % para el que lo paga con tarjeta magnética, y un 25 % para el que paga con monedas; yéndose a $ 2,45 y $ 2,75, respectivamente. Raro: "Coni" Cherep no titula la noticia "Golpe al bolsillo".

Como estos buenos muchachos del Organo de Control del Transporte Público (un ente creado por ordenanza municipal, pero que sólo funciona con cuatro funcionarios políticos designados por Barletta, y tres empleados o técnicos de planta permanente, y casi nadie sabe que existe) decidieron elevar sus estudios -que son los que sustentaron el aumento- justo esta semana, cuando el gobierno nacional anunció que eliminará algunos subsidios, abrimos el paraguas.

Por las dudas, vieron, porque de todo lo que pasa en este ispa (sobre todo de lo malo), más tarde o más temprano, termina teniendo la culpa la shhhegua (como dirían Thelma y Nancy), aclaramos un par de cosas.

Esta misma semana, apenas conocidos los anuncios que hicieron De Vido y Boudou sobre el tema subsidios, demostramos acá con números como -sin que bajara un centavo de los subsidios nacionales- Binner aumentó ocho veces en cuatro años las tarifas de la luz, y la EPE la juntó con pala, como ya quisieran Edenor o Edesur.

Bueno, con el transporte automotor de pasajeros (colectivos) pasa algo parecido: acá en su momento le demostrábamos a Tomasito Abraham que los subsidios al precio del boleto crecieron todos estos años, en plata y en su incidencia en las arcas de la provincia; que es la que los recibe para luego distribuirlos entre los municipios y las empresas prestatarias.

Copiamos y pegamos la parte sustancial de lo dicho: "Los números marcan que los fondos que el Estado nacional transfiere a la provincia de Santa Fe y sus municipios por vía del SISTAU (Sistema Integrado de Subsidios al Transporte Automotor) para compensar los mayores costos de prestación del servicio sin tener que aumentar el boleto eran 130 millones de pesos en el 2010 y fueron en constante crecimiento, pasando a 200 millones el año pasado, y serán 350 millones de pesos en el 2012.

Un incremento del 269,23 % en apenas dos años, que hizo pasar además la participación de los fondos nacionales del SISTAU en el Presupuesto de la provincia de Santa Fe del 0,65 % en el 2010, al 0,80 % este año y al 1,03 % en el 2012; o sea que poco más de uno de cada cien pesos que la provincia gastará el año que viene, son los fondos que aporta el Estado nacional para mantener las tarifas del transporte público de pasajeros."

De modo que -al igual que en el caso de la luz- tengan a mano este post cuando escuchen a Barletta decir que no tuvo más remedio que aumentar el boleto, porque bajaron los subsidios nacionales.

Porque además y como se demostró también acá, la resolución publicada esta semana en el Boletín Oficial de la nación no menciona cifras ni sectores concretos, menos al transporte público de pasajeros por colectivos. 

Por eso señor vecino, le reiteramos la recomendación: no salga a la calle sin su correspondiente set de posts de Nestornautas. 

jueves, 3 de noviembre de 2011

SUBSIDIOS, TARIFAS Y ESQUIZOFRENIA

Los anuncios hechos ayer por Boudou y De Vido sobre la eliminación de los subsidios del Estado nacional a diferentes sectores darán seguramente tela para cortar, por bastante tiempo.

Seguramente el tema estará en la tapa de los diarios varios días (o meses) desplazando incluso a las movidas con el dólar, probablemente porque éstas últimas dejarán paulatinamente de dar jugo a los títulos catástrofe.

Sin embargo, un breve repaso de la cobertura de Clarín y La Nación nos permite hacer algunos análisis.

Arranquemos con la tribuna de doctrina, que toma nota de los anuncios de ayer, y la preocupación que sus titulares le causan al gobierno: 

 
Como vemos, hacen bien los ministros en preocuparse por los títulos de los diarios: en la misma nota se dice que la medida todfavía no estaba publicada en el Boletín Oficial (lo que recién sucedió hoy, como veremos), pero ya sentencian que aumentan la luz, el gas y el agua, que las distribuidoras no recibirán un centavo, y que el mayor costo (reiteramos: de algo que todavía el mismo periodista dice desconocer) será afrontado en parte por los usuarios.

Más allá del bucanerismo periodístico de evaluar el impacto de una medida que se dice desconocer, parece que acá la queja viene por el lado del bolsillo del usuario y los aumentos de tarifas.

Pero veamos esta otra nota, del mismo diario:


Acá la cosa cambia; parece que el gobierno se quedó corto con el ajuste y debería ir más a fondo. Cabe preguntarse entonces, ¿si hiciera eso no aumentarían muchísimo más las tarifas, y el "golpe al bolsillo" de los usuarios no sería mucho mayor?

Veamos que pasa mientras tanto con el gran diario argentino.

Acá encabezan parecido a su socio en Expoagro y Papel Prensa, onda "golpe al bolsillo":

 
Ya está: anuló los subsidios, se encarecerán las facturas, de todos los servicios, sin discriminar.

Pero va más lejos todavía: te explica en detalle cuanto más tendrás que pagar por cada cosa (o al menos eso dice el titular): 

 
Y decimos "al menos eso dice el titular", porque al que encuentre en esta nota el detalle de "como afectará a los usuarios el recorte de subsidios" (tal el título), le entregamos el Nestornauta de Oro.

Pero las palmas en materia de esquizofrenia informativa se la lleva "Sobrecito" Pagni, ya desde el vamos, desde el título de su columna:


O sea: la medida está bien, pero la tomaron tarde, es decir que mejor no la hubieran tomado, pero por qué se demoraron. Algo así como el teorema Eliaschev: si el peronismo (con Menem) indultó a los genocidas, el peronismo (con Cristina, en realidad la justicia) no debería condenar a los asesinos de la ESMA; o todo lo contrario, vaya uno a saber.

Pero este párrafo de la columna de Pagni (destacado en la imagen) no tiene desperdicio: "Pero la decisión de ayer tiene una falencia más importante, aunque, tal vez, inevitable. Boudou intentó justificar el ahorro en que la economía internacional se moverá a un ritmo más lento. Hubiera sido mejor ocultar ese dato. Para enfrentar una ola de menor crecimiento mundial sería más recomendable que el Gobierno incremente el gasto, expanda la base monetaria, estimule el aumento de salarios y tolere un poco de inflación. Pero el kirchnerismo ya hizo todo eso en la fase ascendente del ciclo, exacerbando el crecimiento y el consumo, hasta alcanzar una suba de precios del 25% anual. Cuando necesitaba ser austero, fue expansivo. Ahora, que es el momento de ser expansivo, no le queda otro remedio que ajustar. En consecuencia, a la retracción internacional agregará la contracción derivada de sus propias decisiones.".


O sea, la decisión que es racional (recortar el gasto en subsidios), pero tardía (la tendrían que haber tomado antes), en realidad está mal, porque ahora la economía pide otra cosa: acelerar la expansión del gasto y ser contracíclico; cosas que, cuando el gobierno la hizo (entre el 2008 y ahora, en plena crisis internacional), estaba mal y lo criticaban porque nos llevaba al desastre.

Desastre que por otro lado, parece inavitable; haga lo que haga el gobierno, al menos eso es lo que se desprende de la propia columna de Pagni.

¡Uff, que difícil es gobernar para esta gente!

Pero lo más curioso es esto: hasta acá, sólo se conoce como decisión concreta, la resolución conjunta que firmaron Boudou y De Vido, publicada hoy en el Boletín Oficial, y que podemos ver acá: 


Como pueden ver, la resolución no indica en su parte resolutiva a que sectores se les quitarán los subsidios (ni siquiera se mencionan los que ayer identificaron los ministros en la conferencia de prensa), aunque en los considerandos se menciona a la energía, el transporte aéreo, el agua potable y las cloacas; que incluso difieren todos entre sí  en la estructura de servicios.

¿Qué resolvieron ayer los dos ministerios?

Crear un grupo de trabajao, estudiar la problemática de los subsidios, analizar (con el asesoramiento de la SIGEN) la estructura de costos de cada servicio y la incidencia que tienen allí los subsidios, y resolver en consecuencia; o aconsejar al Ejecutivo lo que les parezca mejor.

Tan sólo eso, y los anuncios de determinados sectores concretos a los que se les sacarían subsidios por un valor de 600 millones de pesos, desató toda una esquizofrenia informativa infernal.

Insistimos en lo dicho: amén del grado de psicosis de ciertos medios, y de su lobby concreto en favor de las empresas concesionarias de servicios públicos que vienen reclamando desde el 2003 aumentos de tarifas (en esa línea debe leerse el comunicado de la AEA de ayer), lo que va quedando claro acá (además del irredimible gataflorismo de la oposición mediática), es que la opereta del dólar parece tener a corto plazo el mismo destino que el caaso Schoklender, o el affaire Redrado por las reservas.

A menos que los padecimientos de Susana Giménez por tener que comprar en Miami con tarjeta se conviertan en breve en el nuevo drama nacional:


miércoles, 2 de noviembre de 2011

ANTICIPOS EXCLUSIVOS


A ver, hagamos memoria: ¿en cuántas ediciones de Clarín, La Nación, Infobae, Perfil, El Cronista Comercial o Ambito Financiero de los últimos días leyeron el anticipo exclusivo de las medidas que anunciaron hoy al mediodía Boudou y De Vido?

Respuesta fácil: en las mismas en las que vieron el anticipo exclusivo del decreto de la semana pasada que obliga a las petroleras y mineras a liquidar en el país todas las divisas por sus exportaciones; o sea, en ninguna.

Como en ninguna edición de ninguno de todos esos diarios tuvieron el "anticipo exclusivo" de las decisiones troncales del kirchnerismo en estos ocho años: el pago al FMI, la estatización de las AFJP, la AUH y hasta la Resolución 125, si quieren. Pueden agregar más ejemplos.

Valga el caso para medir la seriedad de los "anticipos exclusivos" y los "informantes calificados" que esos mismos diarios dicen tener en las alfombas del poder, sea en la Casa Rosada o (peor aún) en la mismísima quinta de Olivos: cuentos.

O mejor aún: operaciones, cada vez más burdas.

Eso sí: desde hoy mismo, todos te van a vender la "exclusiva" de como se gestaron las medidas, quien las impulsó, quien estuvo de acuerdo y quien no; como si Fontevecchia, Van Der Kooy o Morales Solá tuvieran un asiento asegurado en las reuniones de gabinete.

Pero volvamos por un momento a las medidas anunciadas: 600 millones menos en subsidios (si esa es la cifra) no parece mucho en la masa que paga todos los años el Estado nacional; pero vayan a la imagen que ilustra el post y vean en lo subrayado los sectores alcanzados.

¿No tendrá algo que ver con los movimientos con el dólar, y a lo que apunta acá Mendieta?  

Algo así como "ojo, no jodan con nosotros, que bajo presión somos más malos que cuando nos dejan tranqui".

martes, 20 de septiembre de 2011

DOS TEMAS QUE NO LE CONVIENE TOCAR A BINNER


La verdad que la saga de Binner con cada visita de Cristina a la provincia ya cansa: los días previos calienta el ambiente haciéndose el banana en Twitter o por los medios amigos para ir preparando el terreno, sabe que con eso los de La Cámpora o el Evita lo van a putear; cosa que previsiblemente ocurre, y cuando pasa, hace pucheritos y se hace el ofendido porque "lo destratan".

Y dice sandeces, como el relato de su encuentro casual con Moreno donde le planteó "que deje de exportar trigo" (sic, debe haber querido decir "que deje exportar trigo", pero no le llega el agua al tanque), o la respuesta inconexa a las críticas de Omar Perotti ("si en Santa Fe no hay un faltante, que lo demuestre -recontra sic- con números, ya que él es contador").

Debe haber pocas cosas peores que un nabo metido a hacerse el rápido, pero si fuéramos asesores de Hermes le diríamos que hay un par de cosas de las debe evitar hablar, en la medida de lo posible: 

1) Pedir que se muestren los números, y 2) Hablar de "beneficios extras" para los municipios amigos; como hace acá. 

En Nestornautas nos hemos ocupado en varias oportunidades del manejo de la chequera socialista en materia de subsidios (en la jerga progresista: "aportes no reintegrables") a los municipios y comunas, y su reparto según el color político de los gobiernos.


Los números de Binner en la materia se podrían resumir más o menos así:

En sus cuatro años de gobierno, entregó 96 subsidios ("aportes no reintegrables") a municipios y comunas; al menos hasta el 8 de septiembre de este año (último dato disponible): 84 (el 87,50 %) fueron a parar a gobiernos del Frente Progresista Cívico y Social.

En plata, entregó por esa vía $ 32.855.206,14, de los que $ 31.110.006,89 (el 94,69 %) fueron a los municipios y comunas gobernadas por el Frente Progresista Cívico y Social.

Solamente la ciudad de Rosario (hablando de municipios que reciben "ayuda extra") recibió de "aportes no reintegrables" (no contemos el subsidio a los hospitales, los negocios entregados en forma directa al Banco Municipal y la refinanciación de la deuda en dólares por préstamos internacionales) $ 21.464.446,37, o sea el 65,33 % del total del dinero repartido.

Y la municipalidad de Santa Fe (que era "amiga" en una época, ahora parece que no) nada, ni un centavito. 

Delicias de la interna presidencial, que le dicen.

Nosotros no le vamos a decir a Binner (como él le dijo a Cristina) que está mal informado.

Simplemente le vamos a decir que es un forro mentiroso. 

martes, 13 de septiembre de 2011

SUBSIDIOS, DESINFORMACIÓN Y TRÁFICO DE IDEOLOGÍA


Ya desde el título esta nota de La Nación de hoy mete miedo: uno se imagina una enorme caja de zapatos con seis mil trescientos palos que le entregan a De Vido, para que el tipo la gaste como se le antoje.

La nota contiene tantas inexactitudes (o tergiversaciones) que es difícil decidir cual puntualizar primero, pero lo vamos a intentar.

Dice textualmente la nota: "En la mayor parte de los casos se trata de aumentos en el gasto, no de reasignaciones presupuestarias" y luego agrega: "Según un documento elaborado por ASAP, el incremento de gastos, de 6331 millones de pesos, impactará en el resultado negativo del ejercicio."  (ASAP es la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pùblica).

Pero hete aquí que en esta edición del Boletín Oficial de ayer pueden ver las Decisiones Administrativas 892 y 893 del Jefe de Gabinete;  de las que surge con claridad que no fueron mayores gastos sino reasignaciones de partidas (modificaciones compensadas al presupuesto), hechas en el marco del artículo 37 de la Ley de Administración Financiera 24.156: los famosos "superpoderes".

Si se hubiera tratado de un incremento neto del Presupuesto, hubiera sido necesaria una ley, o un DNU de la presidenta (de paso: acá en Santa Fe Binner lo puede hacer por un simple decreto, de acuerdo a la Ley 12.510); y si el aumento de partidas en algunas áreas se compensa con reducciones en otras, no se advierte como se afectaría el resultado del ejercicio.

La mayor parte de los fondos son asignados al ministerio de De Vido, y de ellos, 1928 millones de pesos van a CAMMESA (Compañia Administradora Mixta del Mercado Mayorista Eléctrico), para solventar la diferencia de costos entre la producción, transporte y distribución de energía (no solo y no tanto para la importación de combustibles como dice la nota), y las tarifas que pagamos los usuarios, sean residenciales, industriales o comerciales.

La nota enfatiza lo de que "Las empresas receptoras son integrantes del elenco estable de compañías que necesitan subsidios del Tesoro y que continuamente reciben asistencia de la Casa Rosada", pero omite dos cuestiones: la primera es que -si no lo pagara el Estado- lo deberían pagar los usuarios con mayores tarifas, y -la más importante- que CAMMESA es una empresa mixta, conformada por el Estado nacional (que tiene un 20 % del capital accionario, la presidencia del directorio y designa al vicepresidente), y las empresas generadoras, transportadoras y distribuidoras de energía (un 20 % cada una de las acciones, nucleadas en sus respectivas asociaciones), y el restante 20 % en manos de los grandes usuarios (empresas).

Dentro de algunos de los sectores (por ejemplo las distribuidoras) participan otros entes públicos como las provincias: Santa Fe tiene parte de las acciones a través de la Empresa Provincial de la Energía.

En la nota se menciona a Yacyretá (ente binacional de dos Estados: Argentina y Paraguay), a la Administración de Infraestructura Ferroviara (Sociedad del Estado creada por la ley 26.352), a Ar Sat (Empresa Argentina de Soluciones Satelitales, Sociedad Anónima creada por la ley 26.092, de íntegra propiedad del Estado nacional), al Ente Regulador de la Energía Eléctrica (ENRE), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA, la nota dice CONAE que es otra cosa: la Comisión Nacional de Actividades Espaciales), la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CNT); y hasta la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo internacional al que la Argentina adhirió en 1949 por la Ley 13.528, y al que -como país miembro- debe aportar.

Dice el artículo: "El Ministerio de Defensa obtuvo un crédito de 44,1 millones de pesos (39,4% del presupuesto vigente del área)", pero el problema es que el Presupuesto 2010 (prorrogado para este año) de la cartera de Nilda Garré es de $ 12.210.311.371 (como lo puede averiguar cualquiera en la página web del Ministerio de Economía), de modo que el aumento de partidas (destinadas además a la campaña antártica, donde Duhalde ganó las elecciones) es del 0,36 %, bastante menos de lo que dice La Nación. 

Pero el corazón de la nota (su verdadero propósito) está en este párrafo: "Las empresas públicas generalmente funcionan con fuertes gastos operativos y, al igual que lo que ocurría en épocas anteriores a las privatizaciones, son auxiliadas por fuertes transferencias del Estado.".

Ese es el verdadero problema para La Nación, no los subsidios, ni la caja de De Vido, ni las empresas amigas del gobierno: no deben existir empresas públicas, y -salvo para un puñado de cuestiones como la seguridad- no debe existir un Estado fuerte.

martes, 2 de agosto de 2011

MEDIA NOTICIA


Esta noticia de El Litoral hay que leerla junto con éste post de Nestornautas; si no no se entiende nada.

Invertir seis millones, las tarlipes: lo que te dan por un lado, te lo quitaron antes por el otro.

viernes, 22 de julio de 2011

NO LOS ESCONDAN, QUE LOS ENCONTRAMOS IGUAL


No sabemos si será porque en Nestornautas les estamos escupiendo el asado con el tema de los subsidios, y después la cosa termina tomando estado público porque algunos medios la levantan; pero los muchachos del gobierno provincial están extremando el ingenio para ocultar que siguen dando subsidios a todo trapo de cara a las elecciones del domingo.

Antes los llamaban "aportes no reintegrables", pero ahora ni siquiera eso: el amigo Hermes firmó este decretito repartiendo $ 1.506.317,23 entre la Municipalidad de Rosario (que se llevó $ 1.114.501,80, el 76,04 %), la comuna de Uranga (también del Frente Progresista Cívico y Social) y la municipalidad de Cañada de Gómez, que pertenece al Frente Para La Victoria; que de esto modo rompe una sequía de subsidios provinciales que venía desde octubre del 2009.

No queremos pensar que le arrimaron unos mangos a Cañada para apagar un poco el fuego que se está levantando en la ciudad por este otro tema.

Pero decíamos que el ingenio socialista se aplicaba a esconder los subsidios: en este caso ya ni siquiera hablan de "aportes no reintegrables" en el decreto, sino que en la planilla Anexa B está el listado de los destinatarios de las obras que se enumeran en el decreto, y el anexo es claro: "Aportes a gobiernos municipales y comunales".

Así que muchachos, no se esfuercen tanto por esconder los subsidios, que a la larga o a la corta, los terminamos encontrando igual.

miércoles, 20 de julio de 2011

SUBSIDIOS PROVINCIALES: LA CHEQUERA DE BINNER, TRES MESES DESPUÉS


Hace unos tres meses atrás nosotros hacíamos este posteo sobre los subsidios que otorgaba el gobierno de Binner -aunque negara su existencia- casi exclusivamente a municipios y comunas gobernadas por el Frente Progresista; mientras al mismo tiempo el propio gobernador, y los principales funcionarios de su gobierno y dirigentes del socialismo y del radicalismo, viven quejándose por la presunta discriminación que padecerían por parte del gobierno de Cristina.

En realidad, lo que hicimos entonces fue investigar a partir de los datos que dio el periodista y amigo Gustavo Castro en el programa "Entre el ruido" (lunes a viernes de 9 a 12, por Radio Nacional Santa fe AM 540), dando lugar a este informe.

Y hablando de Cristina (que ayer estuvo por Santa Fe): cuando los recibió hace poco en la Casa Rosada pudo escuchar de boca de los propios intendentes y presidentes comunales del PJ y del Frente Para la Victoria, la discriminación que reciben por parte del gobierno de Hermes Binner.

Lo que nosotros hicimos fue actualizar los datos de lo que había pasado desde aquel 13 de abril del post anterior sobre el mismo tema, o sea los subsidios entregados desde entonces por Binner a municipios y comunas.

Y el resultado fue que -desde entonces y hasta el 8 de julio, último dato disponible- el gobernador dictó 23 decretos entregando subsidios a municipios y comunas, por un valor total de $ 11.518.904,68.

De ese total, 19 (el 82,60 %) fueron para municipios y comunas gobernadas por el Frente Progresista Cívico y Social, dos para las gobernadas por partidos vecinales, dos cuyos gobiernos están en manos del Partido Justicialista; y ninguna para las comunas o intendencias que pertenecen al Frente Para la Victoria.

En plata, del total señalado $ 10.862.095,43 (es decir el 94,30 %) fueron destinados a las administraciones del Frente Progresista, $ 563.627,93 (el 4,89 %) a las del Partido Justicialista y los restantes $ 93.184,32 (el 0,81 %) para los gobiernos de partidos vecinales.

Sólo la Municipalidad de Rosario, con el famoso subsidio al autódromo ya comentado aquí, se llevó el 60,71 % de los fondos repartidos por Binner entre el 13 de abril y el 8 de julio. 

Acá tienen el detalle completo de los 23 decretos,con acceso a cada uno:

(*) Comuna de Romang                                                

(*) Gobernadas por el Frente Progresista Cívico y Social

Tenemos entonces que, si sumamos el relevamiento de los subsidios que hacíamos en el anterior post sobre el mismo tema a los datos de éste; Binner lleva dictados desde que comenzó a repartir "aportes no reintegrables" (el eufemismo mentiroso que utiliza el socialismo para decir que no da subsidios) 74 decretos con ese fin; beneficiando a 94 gobiernos municipales o comunales.

De esos gobiernos, 83 (es decir el 88,29 %) están en manos del Frente Progresista Cívico y Social.

Si al asunto lo ponemos en plata, los "aportes no reintegrables" de los 74 decretos de Binner sumaron $ 32.744.306,14; y de ese total de fondos $ 31.008.106,89, estuvieron destinados a municipios y comunas del Frente Progresista Cívico y Social (el 94,69 %).

Lo que implica que de cada 100 pesos que Binner (con un protagonismo decisivo en la distribución del Ministro de Gobierno y Reforma del Estado y candidato Bonfatti) repartió por esa vía, 94 pesos con 69 centavos fueron a parar a gobiernos del oficialismo provincial. 

Solamente la municipalidad de Rosario recibió un total de $ 21.464.446,37, es decir el 65,55 % del total de los fondos repartidos; o lo que es lo mismo casi dos pesos de cada tres asignados.

Pero si sacáramos a Rosario de la comparación, los $ 11.279.859,77 que no fueron a parar a las arcas de la administración de Lifschisz (es decir que se distribuyeron entre el resto de los municipios y comunas de la provincia); se repartieron en un 84,60 % para los gobiernos del Frente Progresista, y apenas un 15,40 % para las administraciones conducidas por el Partido Justicialista, el Frente Para La Victoria (cuyos gobiernos siguen sin recibir un peso desde octubre del 2009) y los partidos vecinales.

Es posible que cuando aparezcan los decretos dictados después del 8 de julio (lo que seguramente sucederá después de las elecciones del domingo) la tendencia se profundice más aun, como que hay que disciplinar a la tropa propia de cara al comicio; y para eso nada mejor que una chequera ágil.

Un detalle no menor: tampoco en esta segunda tanda la municipalidad de Santa Fe recibió ni un centavo por esta vía, pese a que ya pasaron las internas. Para no abundar, les reiteramos a los amigos radicales lo que señalamos acá.

Los números hablan por sí mismos y dejan claro quien discrimina y quien es discriminado.

Actualización: luego de subido el post nos enteramos de este subsidio para la comuna de Humberto Primo, y de este otro a la Municipalidad de Villa Ocampo -ambas gobernadas por el Frente Progresista Cívico y Social; así que retocamos todos los cálculos. 

jueves, 14 de julio de 2011

BOUDOU EN SANTA FE


Pasó por Santa Fe el ministro de Economía de la Nación y candidato a vice de Cristina Amado Boudou; para respaldar las candidaturas de Agustín Rossi y Jorge Hoffmann a la gobernación y vice de la provincia, y a los demás candidatos del Frente Santa Fe Para Todos.

Leemos acá en El Litoral un reportaje que le hicieron a Amado, con una batería de preguntas que nos parecen bien -el hombre contestó con solvencia- sobre diferentes temas de su cartera y de otras del gobierno nacional.

Lástima que el periodismo local funciona sólo así con los visitantes y si son kirchneristas; nos gustaría verlo al cronista del diario de Víttori hacerle un reportaje igual de incisivo a Sciara por ejemplo; preguntándole por el creciente déficit financiero de las arcas provinciales (aunque la recaudación crece todos los meses), o a Storero por las obras anunciadas y nunca hechas.

Pero hay una parte del reportaje en que nos vamos a detener, y es cuando lo indagan a Boudou sobre los subsidios a las tarifas y los servicios públicos, y la inflación.

Con agudeza, el ministro responde:  "Los mismos que repudian los subsidios plantean el tema de los precios" y más adelante: "Un día nos pegan por los precios, al siguiente porque están subsidiados y después porque están comprometida la situación fiscal."   

Pero lo verdaderamente increíble fue la pregunta del cronista de El Litoral que motivó las respuestas de Boudou en este punto: "¿Por qué los santafesinos pagamos una luz más cara que la de Capital Federal?"


Pero que se hagan los boludos ignorando que en Santa fe la luz se paga más cara porque el gobierno de Binner dispuso ocho aumentos de las tarifas en menos de cuatro años (seis a los usuarios residenciales, comerciales e industriales, dos del peaje que se les cobra a los gtandes consumidores industriales); deja de ser ignorancia, pasa a ser complicidad.

Y ya que estamos hablando del tema, seguimos hurgando en los números de la Cuenta de Inversión del 2010, y nos encontramos con que la EPE recaudó el año pasado $ 2.078.666.324,83 por tarifas cobradas a los usuarios, contra $ 897.835.202,03 que gastó en comprar la electricidad al mercado mayorista. Un "colchoncito" de nada menos que $ 1.180.831.122,80 (más de mil ciento ochenta millones de pesos).

Es decir que la relación que exponíamos en el post anterior sobre el tema siguió creciendo: por cada peso que gastó la EPE en comprar electricidad, facturó el año pasado 2,31 en venderla; relación que era de 1,89 a 1 en el 2007 (último año de Obeid), 2,22 a 1 en el 2008 y será de 2,48 a 1 este año si se cumple lo previsto en el Presupuesto provincial 2011.

Otro dato permite redondear la idea: en el 2007 la "factura" que debía pagar la EPE por la compra de electricidad se llevaba el 52,91 % de sus ingresos por tarifas; ese porcentaje fue descendiendo en todos los años del gobierno de Binner para llegar al 43,19 % el año pasado, y más bruscamente al 40,25 % este año. 

Relación que es nada más que el fruto de una decisión política del gobierno de Binner: mientras prevé que lo que va a gastar en compra del fluido crecerá un 4,81 % del año pasado a éste (porque subsisten los subsidios nacionales al precio de la energía que tanto le molestan a los esquizofrénicos), contempla que lo que la EPE recaudará por venderla crecerá un 12,46 %; lo que refleja los aumentos de tarifas ya dispuestos este año, y eventualmente algún otro antes de diciembre. Tal vez después de las elecciones, como le gusta destacar a El Litoral cuando habla de los subsidios nacionales.

Leídos estos números, vuelvan al reportaje y vean la respuesta de Boudou cuando habla de favorecer la competitividad del sector industrial, vía las tarifas de los servicios públicos críticos como la energía; y se darán cuenta que la pregunta tenía un destinatario equivocado.