...extremar su cipayismo visceral hasta el extremo de cagarse en los muertos del Belgrano escribiendo ésto?
¿Ese es el precio que hay que pagar en La Nación para seguir siendo columnista, o el que usted cree necesario pagar para conseguir alguna beca de intercambio con universidades inglesas, o una cátedra allá para hablar a favor de los kélpers?
No se esconda detrás de la crítica "al enano nacionalista" para disimular lo que es, profesor: un desclasado hijo de puta, que para colmo enseña Historia.
Nos preguntamos si habrá alguna autoridad de las universidades en que usted enseña que entienda que éste tipo de cosas ameritan alguna respuesta, o si -bajo el pretexto de la libertad de expresión- cualquiera puede decir cualquier cosa, con absoluta impunidad.
