LA FRASE

"LE QUIERO AGRADECER AL PRESIDENTE MILEI PORQUE SU GOBIERNO ME INSPIRÓ LA CONSIGNA "SI HAY ENTREGA, LO MEJOR PUEDE LLEGAR"." (MARCOS GALPERÍN)
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martes, 17 de abril de 2018

SE ROBARON UN PBI, EL DEL 2015



“Hay una condición para que la macro sienta verdaderamente el rebote: que el PBI per cápita supere los niveles de 2015. Hoy está 0,9% por debajo, indica, aunque se espera que a fines este año haya recuperación si se cumplen las proyecciones del presupuesto nacional.(O sea que la economía crece más lento que el crecimiento de la población, y por ende el PBI per cápita sigue siendo más bajo que cuando estábamos a punto de convertirnos en Venezuela)

La rama que acumuló un crecimiento del 14%, muy por encima del promedio es la de menor peso en el PBI -solo representa un 0,4% del total-: se trata de la pesca, que en el Ministerio de Hacienda rescatan por su capacidad de generar empleo en el Interior. A su vez, incluye un producto "hecho en la Argentina" que se está posicionando a nivel global: el langostino, cuya exportación se triplicó en los últimos ocho años, según datos del Ministerio de Agroindustria.(Si no se confirma que somos todos unos pescados, al menos nos queda la chance de dedicarnos a exportar langostinos, pero por lo que dicen, el “boom exportador” venía de antes, parte de la “pesada herencia”)

“La rama de mayor peso en el PBI, la industria, cayó 2,6% en el bienio. En los números totales, tuvo un retroceso del 5,8% en 2016 con respecto a 2015, y en 2017 recuperó un 2,8%, aunque no fue suficiente para volver a los mismos niveles del fin del kirchnerismo.(Es decir que lo que hace grande a un país, tener una industria fuerte, está peor ahora que antes, con los kukas garrá la pala. Sorprendente, en un plan económico que incluye tarifazos, baja del salario real, apertura indiscriminada de las importaciones y altas tasas de interés)

“La producción de alimentos y bebidas -que representa un cuarto del valor agregado bruto del sector total- bajó un 2,1%, arrastrada por la caída del consumo.(Se vende menos de comer y beber que antes, cuanto estábamos mal y al borde del abismo. Debe haber pintado dieta masiva, y estar surtiendo efecto las campañas contra el consumo de bebidas alcohólicas)

La química, entre las de mayor peso y liderada por gigantes como Dow e YPF, descendió un 1,1%.(O sea que la liberación y dolarización del precio de los combustibles, la eliminación de toda restricción para exportar y la quita de las retenciones a las petroleras no derivaron en una mayor producción de combustibles. Habría que probar con otra cosa entonces)

La apertura de las importaciones selló el destino de los industriales más heridos en estos dos años. Fueron los fabricantes de maquinaria de oficina, contabilidad e informática (-39,5%), los de prendas de vestir (-16,7%), de productos textiles (-16,6%) -uno de los sectores que firmaron acuerdos con el Gobierno para mantener puestos de trabajo- y los del cuero y sus productos derivados (-16,2%).(Parece casi como un resultado deseado de las políticas económicas, para eliminar industrias “artificiales e inviables”, como decía Martínez de Hoz. Bueno, de hecho es eso, lo llaman “Plan de reconversión industrial. La pregunta es si además incumplieron con los acuerdos para preservar puestos de trabajo, o los acuerdos eran en realidad para facilitar despidos)

La industria automotriz, por su parte, acumuló una baja del 4%, aunque está "en plena transformación productiva", señala Prieto. Este fue uno de los sectores que más sintieron la caída y el rebote: el primer año tuvo una baja del 14%, y en 2017 repuntó un 11%.(Oia, que casualidad, justo uno de los sectores que firmó un convenio de flexibilización laboral y para el que se sancionaron leyes con rebajas de impuestos, con la promesa de llegar a construir un millón de unidades. Tal vez no estarían funcionando de acuerdo a lo previsto)

“En un escenario de consumo que aún no se recupera, el comercio mayorista y minorista tuvo una suba marginal en los dos primeros años de Macri: 0,1%.(Este sí que sería el famoso rebote del gato muerto. Y decí que mantuvieron la pesada herencia del “Ahora 12” que querían eliminar, sino hubiera sido peor aun)

En los dos años de gobierno de Macri, los números del PBI no siempre coincidieron con las historias de la micro. Cuando se aleja la lupa, detrás de la cosecha récord de 2017 y de picos de venta de maquinaria agrícola se ve un retroceso del 1% en la categoría "cultivos agrícolas" y del 5% en cría de animales.(O sea que con apertura irrestricta de exportaciones, devaluación, quita y rebaja de retenciones y autorización poara no traer nunca las divisas si no quieren ni así logran llegar a la época en la que íbamos a tener que importar trigo, leche y carne)

Otro productor de bienes primarios, la minería, tuvo una caída del 8,7%, arrastrado por la extracción de petróleo crudo y gas natural, presos del precio internacional del barril.(Vale lo mismo que antes se dijo para el campo y las petroleras en relación con la producción de combustibles: obtuvieron todo tipo de beneficios del gobierno, incluyendo acuerdos de flexibilización laboral como el firmado para Vaca Muerta, y no funcionaron. O sea que sería la hora de probar con otras recetas)

La construcción, el quinto sector empleador del país, con 445.100 trabajadores registrados, tampoco terminó de despegar. Según los números del PBI, en estos dos años bajó un 2%.(Pucha, y eso que estallaron los préstamos UVA -ah, no, cierto que son para comprar y no para construir-, se iban a construir un millón de viviendas con el nuevo PROCREAR, lanzaron el Plan Belgrano que era “el plan de infraestructura más ambicioso de la historia”, también firmaron con la UOCA un acuerdo flexibilizador, iban a construir miles de jardines de infantes con la plata del “Fútbol Para Todos” y estaban terminando obras que estuvieron paradas un montón de años. Cuando se entere Gerardo Martínez se cae de culo)

Las negritas son nuestras, el original acá.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

NO A LA VENTA DE HUMO A CIELO ABIERTO


Ojalá nos equivoquemos y la realidad nos termine desmintiendo, pero la discusión que se abrió en el Congreso por los cambios en Ganancias es muy posible que termine en nada, sea por el choque de egos entre los que están más interesados en ver quien se lleva el rédito del tema (hola, Massa), o por la imposibilidad de armonizar los proyectos en danza, sobre todo en lo tocante a las fuentes de financiamiento alternativas que cubrirían el bache fiscal que esos cambios dejen,

Repasando la cobertura de los medios, se observa un panorama similar al del blanqueo: las estimaciones de lo que puede llegar a significar en plata corregir el mínimo no imponible, las alícuotas, las deducciones y las escalas oscilan entre los 27.000 y los 100.000 millones de pesos; lo que obviamente influye en la viabilidad de los proyectos y de las fuentes de financiación que se estarían analizando.

Así se habla de gravar al juego, los contratos del dólar futuro, la "renta financiera" (léase plazos fijos) o las utilidades devengadas por las LEBAC's y el punto en el que todos en la oposición parecen coincidir: reimplantar las retenciones a la minería; esas que ahora todos parecen haber descubierto que estaban porque el kirchnerismo las había puesto (con una alicuota del 5 %, es cierto), luego de años diciendo que las mineras "no pagan ningún impuesto y obtienen ganancias extraordinarias".

Cosa que es cierta (lo de las ganancias), pero que en el caso de los impuestos viene por el lado del "régimen de estabilidad" fiscal heredado del menemismo, la Ley 24.196 de 1993, con vigencia por 30 años, o sea hasta el 2023. Régimen por el cual incluso algunas mineras fueran a la justicia vía amparos y cautelares para no pagar siquiera ese 5 % de retenciones a las exportaciones que les impuso el kirchnerismo, y lo lograron.

Ahora bien, suponiendo que tal obstáculo no existiese y fuese posible gravar la actividad (desde deseable lo es) con Ganancias (o para ser más precisos, que ciertos gastos de la misma dejen de ser 100 % deducibles del impuesto), no hay estimaciones sobre lo que podría llegar a recaudarse por esa vía; pero en el caso de las retenciones derogadas (con alícuota del 5 %) los cálculos oscilan entre los 3200 y los 5000 millones de pesos: a menos que se fije una alícuota muy superior y resulte viable en términos legales, estamos lejos de lo que se estima sería el costo de los cambios en Ganancias.

A lo que hay que añadir que la eliminación del 5 % de retenciones a las exportaciones mineras lo dispuso Macri mediante el Decreto 349/16 (completo acá); dictado en uso de las facultades delegadas por el Congreso al Poder Ejecutivo a través del Código Aduanero (Ley 22.415,, artículo 755).

En consecuencia y como todos los actos que el PE emita en ese marco (por ejemplo eliminar las retenciones a las mineras, reimplantarlas o subirlas) está sujeto al control del Congreso, en el marco del mismo procedimiento que establece la Ley 26.122 que reglamenta el trámite legislativo de los decretos de necesidad y urgencia (DNU); cuestión ya explicada en su momento en éste blog para el caso de la rebaja o eliminación de retenciones a las exportaciones agropecuarias (Decreto 133, ver acá), industriales (Decreto 160, ver acá) y a las sedas, lanas, hilados, tejidos y algodón (Decreto 361, ver acá). 

Otro tanto sucede con el ajuste del mínimo no imponible de Ganancias, otro de los temas en discusión ahora: decíamos acá que es una facultad delegada por el Congreso al PE a través de la Ley 26.731, que Macri ejerció en su momento mediante el Decreto 394; que en la práctica significó que más activos y pasivos pasen a pagar el impuesto. 

A que vienen todas estas reflexiones: a que si el massismo (que es el que más cáscara viene haciendo con el tema Ganancias) tuviera la real intención de hacer algo más que humo y buscar fuentes de financiamiento concreto para la rebaja de la presión tributaria a los salarios a través del impuesto en su cuarta categoría, bien podrían haber forzado el tratamiento de todos los decretos delegados que eliminaron o rebajaron retenciones en la Comisión Bicameral que controla los DNU (donde tiene la llave para desempatar a favor del gobierno o de la oposición): tumbándolos, conseguía recursos de sobra para financiar los cambios, sin perjuicio de buscar luego otras fuentes como el juego o la renta financiera.

Pero no sólo no lo ha hecho -es más: ni siquiera lo intentó- sino que aportó sus votos en el Congreso para derogar a través de la Ley 27.260 (la que aprobó el blanqueo) la reforma introducida en el 2013 en Ganancias por el gobierno de Cristina para gravar la distribución de dividendos empresariales, "renta financiera" que estaba disponible y gravada.

PD: Mientras tanto sobre el mismo tema y en la sección "Declarando en pija" de ayer, lo tenemos a Alfonso:

miércoles, 13 de marzo de 2013

¿CÓMO ERA EL TEMA DE LA MINERÍA?


Ni siquiera vamos a entrar en la polémica respecto a si este emprendimiento minero en Mendoza es o no a cielo abierto (si alguno lo sabe, que aporte el dato si le interesa, es irrelevante a los fines del post), y los aspectos ambientales del caso.

Simplemente haremos notar que ahora que una minera se iría del país, y el proyecto se cancelaría perdiéndose muchos empleos, se invierte el teorema de Famatina: la minería sería buenísima, esencial para el país y la pérdida de éste proyecto, una catástrofe irreparable.

Acá en Clarín los despidos serían 6800, y aunque el diario en la tapa atribuye el raje de los brasileros al "rechazo oficial a otorgarle beneficios especiales" a la empresa, en la nota no existe la más mínima mención a cuáles serían las razones por las que el proyecto se cancela. 

Acá en Infobae los despidos ascenderían ya a 11000, y sobre las razones de la partida de Vale se apunta: "no recibir facilidades tributarias para compensar un vertiginoso aumento de costos en Argentina, que tiene una de las tasas de inflación más altas del mundo." y que "El gobierno argentino rechazó pedidos de Vale para mitigar el impacto del alza de costos del proyecto con medidas de exención de tributos y una mejora del tipo de cambio."

Y finalmente acá en La Nación (como para guardar equidistancia) se tiran las dos cifras, y se señala al precio del dólar como el motivo: "pedía soluciones al gobierno argentino por varios problemas. Entre ellos figuraban los aumentos de los costos locales, que seguían al dólar blue, mientras los capitales ingresados para las inversiones eran comprados por el Banco Central al tipo de cambio oficial.".

Como fuere, hay coincidencia en que los brasileños pidieron beneficios especiales (entre ellos, una devalueta que ponga al dólar oficial al nivel del blue, algo en principio incompatible con la alegada suba de costos por la inflación), y el gobierno no se los dio; y por eso se van.

De ser cierto, una decisión correcta, pero planteada como equivocada por los mismos medios que el verano pasado (sin ir más lejos) apostrofaban contra la minería, y las ventajas, exenciones y privilegios de que gozaban las empresas extranjeras que operan en el país en ese rubro, a partir de las reglas de juego fijadas por el menemismo en los 90'; levemente modificadas por el kirchnerismo en materia de retenciones y disponibilidad de divisas para sacarlas del país.

Lo único que falta es que ahora aparezca Pino Solanas a decir que es un escándalo que el gobierno deje que Vale cancele el proyecto en Mendoza, y se vaya del país. 

sábado, 29 de octubre de 2011

REFUTANDO LEYENDAS III


Continuamos con otra entrega de una sección de este blog que ya amenaza con convertirse en clásica: la destinada a refutar las leyendas circundantes respecto al alineamiento con el kirchnerismo en el Congreso de las diferentes "pymes" progresistas; a la hora de votar leyes impulsadas por el gobierno, tanto el de Néstor como el de Cristina.

En una primera entrega nos dedicamos al caso de la ley de medios, y en la segunda, a la reestatización de los fondos jubilatorios, y la liquidación del sistema de AFJP.; demostrando que la afirmación tan categórica de que esta buena muchachada al final son kirchneristas disfrazados, admite algunos matices no poco importantes.

Hoy nos vamos a ocupar de otro caso, vinculado al decreto 1722 dictado el miércoles por Cristina (cuya imagen tomada del Boletín Oficial ilustra el inicio del post); por el cual se exige a las empresas petroleras y mineras liquidar en el país la totalidad de las divisas provenientes de sus operaciones de comercio exterior.   

Como se puede ver en las partes resaltadas del decreto, el Poder Ejecutivo nacional lo dictó en uso de las atribuciones que le otorga la Ley 25.561 para dictar regulaciones en materia cambiaria, algo que en principio sería competencia del Congreso. 

En este post se explicó en detalle el asunto; anticipando lo que ahora se vendrá: la discusión en el Congreso de la prórroga de la ley, que no es la de emergencia económica como la suelen llamar los medios (no existe tal cosa hoy), sino de Emergencia Administrativa y Reforma del Régimen Cambiario, como que fue la norma dictada en el 2002 para salir del esquema de la Convertibilidad.

Desde los distintos sectores del "progresismo" como Proyecto Sur, Libres del Sur y otros que hoy están dentrlo o fuera del FAP que levantó la candidatura de Binner en las pasadas elecciones, se venía reclamando la medida, junto a otros controles a las petroleras y mineras. 


Pero sucede que, como dijimos, la medida se sustenta en la Ley 25.561, que vence en diciembre de este año, y fue prorrogada por última vez en el año 2009; con lo que cabe preguntarse como votaron Lozano y los demás "progres" la última vez que se discutió el asunto en el Congreso.

Acá pueden ver la parte pertinente del acta de la sesión en Diputados:


Por si la imagen no es clara: todos votaron en contra.

Y cuando decimos todos, son todos: los socialistas, los de Proyecto Sur como Lozano, los de Liebres del Sur como Victoria Donda y Cecilia Merchán, los del GEN de Stolbizer, los del SI de Macaluse (empezando por el propio Macaluse), y hasta el amigo Bonasso, tan preocupado él por lo que hacen las mineras.

Y los que no votaron en contra es porque estuvieron ausentes, como el caso de Roy Cortina (Partido Socialista de la CABA, reelecto el domingo por el FAP); o Mónica Fein (PS, Santa Fe), entonces diputada y hoy intendenta electa de Rosario, igual pasó con el socialista entrerriano Lisandro Viale.

Lo que implica que la ley salió gracias a los votos del Frente Para La Victoria y sus aliados (hasta algunos "progres" amigos como Raimundi y Basteiro votaron en contra), porque obviamente la UCR, la Coalición Cívica, el hoy extinto peronismo federal y el PRO, también votaron en contra.

Eso quiere decir que, si hubieran ganado la votación, la Ley 25.561 no se hubiera prorrogado, hoy no estaría vigente y Cristina no podría haber sacado el decreto que sacó el miércoles.

Vamos a ver como se portan cuando se discuta la nueva prórroga, lo mismo que la de la Ley 26.217, para seguir con las retenciones móviles a las exportaciones petroleras. 

Siempre están a tiempo de redimirse los muchachos. 

miércoles, 26 de octubre de 2011

A DEJARLA ACÁ MUCHACHOS


Acá pueden acceder al decreto 1722 firmado por Cristina, publicado hoy en el Boletín Oficial.

El 53,96 % del domingo empezó a dar frutos, parece.

Una medida mínima, imprescindible, para empezar a controlar la fuga de capitales y la especulación con el dólar; y para mejorar los controles sobre las petroleras y mineras.