LA FRASE

"LOS MARINES DE ESTADOS UNIDOS ESTÁN OPERANDO EN USHUAIA PARA CUIDAR NUESTRA SOBERANÍA MIENTRAS NOSOTROS NOS OCUPAMOS DE RECUPERAR LAS MALVINAS." (CARLOS PRESTI)

viernes, 18 de septiembre de 2026

LA LARGA OBSESIÓN DE LA ARGENTINA GORILA

 

El título del post parafrasea a la obra de Halperín Donghi de 1994 ("La larga agonía de la Argentina peronista"), en la cual uno de los máximos pontífices de la historiografía oficial analizaba hace ya 32 años el inevitable final no solo del peronismo como expresión política, sino de la sociedad que le había dado origen, tal cual se la conocía. Lo que no es ni más ni menos que el sueño húmedo persistente de la Argentina gorila desde 1955, teorizado y puesto en práctica por distintos medios: desde los expeditivos de la proscripción y la criminalización en los años de la resistencia, al genocidio político, social y económico de la dictadura, y luego el vaciamiento por entrismo en el menemato, que es precisamente el tiempo en el que Halperín escribió su ensayo.

Superado el estupor inicial que causaron en muchos las escenas de aquel 17 de octubre de 1945, con las multitudes ganando las calles del corazón político del país para reclamar por la libertad de Perón para terminar remojando sus pies en las fuentes de la plaza histórica, hubo muchos intentos de la Argentina no peronista -de izquierda a derecha, pasando por todos los matices- por comprender al peronismo, por entender como fue posible eso que nadie imaginaba hasta que sucedió. Incluso hubo años después quienes (como Gino Germani en el tristemente célebre "Política y sociedad en una época de transición") lo explicaron como la simple derivación de fenómenos observados en otros lares: economía de posguerra, industrialización acelerada, migraciones internas, urbanización.

Germani (y muchos con él, a la izquierda y a la derecha) hacían hincapié en que la incorporación de las masas trabajadoras a la participación política a través del peronismo no se hizo por el "método democrático", sino a través de un liderazgo carismático como el de Perón; y la interpretación resultó conveniente para muchos: para la derecha y sus partidos tradicionales porque le permitía poner todo bajo el cómodo rótulo del clientelismo y la manipulación del electorado con prebendas y relaciones de patronazgo, y para las izquierdas, en el cajón de la heteronomía y la alienación de la conciencia de la clase obrera, que seguía a un líder y un movimiento políticos que no representaban sus verdaderos intereses, y a la corta o a la  larga los terminaría traicionando.

El peronismo era así expulsado de los contornos de la democracia, y sus seguidores del territorio de la racionalidad política; y una vez establecido eso, lo que hay que hacer con él era muy sencillo, y lo hicieron, como sabemos: proscripción, criminalización, violencia y muerte. Pero esa explicación omitía que el peronismo fue -desde sus orígenes- democrático: llegó al poder mediante elecciones libres, y una vez en él, amplió la participación política (con el voto femenino, el de los habitantes de los territorios nacionales y el del personal de las fuerzas armadas), como lo haría años después con el voto joven. Y revalidó su permanencia en el poder -con amplias mayorías- en elecciones libres, sin fraude ni proscripciones (como hubo antes y como habría después).

Y lo hizo por sus electores eran -en contra de la mitología gorila- perfectamente racionales: votaban en consonancia con sus intereses objetivos, por un movimiento político que los representaba como nunca antes, otorgándoles derechos y mejoras palpables en sus condiciones objetivas y materiales de existencia. Como diría Cristina años después, no fue magia, sino política. Sorprende (mentira, no sorprende) que 80 años después, la Argentina gorila ponga más empeño en ver como erradica al peronismo de la vida política argentina, que en como superarlo en término dialécticos, tornándolo innecesario. 

Porque está claro que aun este peronismo lavado, hasta cierto punto domesticado, proscripto en su liderazgo y mucho más módico en sus pretensiones de transformación de la realidad nacional, sigue siendo -para ellos- el hecho maldito del que hablaba Cooke. Y de allí que crean que operando determinados cambios en la estructura productiva del país y en el modelo de acumulación (por ejemplo desindustrializando), los cambios políticos se producirán en consecuencia.

Si así fuera, la Argentina de la generación del 80' cuya crisis terminal en la Década Infame incubó al peronismo no hubiera tenido que apelar al fraude para retener el poder político formal, del mismo modo que no deberían haber apelado más tarde a los golpes militares para conseguir el mismo objetivo. Fue la mano visible del peronismo la que apuró los tiempos de la transición política hacia una verdadera democracia con participación ampliada, antes de que se completaran los tiempos de la transición económica de la granja colonial agroexportadora, a un país con desarrollo industrial. 

Y el liderazgo "carismático" (como si Perón fuera una especie de flautista de Hamelin que atraía migrantes al conurbano bonaerense para explotarlos políticamente) hizo más por eso que la propia "burguesía nacional" como clase que velara por sus propios intereses; clase que por cierto ha desertado tantas veces de su compromiso con el desarrollo del país (como ahora), que ya cabe preguntarse si sigue teniendo sentido esperar que lo honre, como históricamente hizo el peronismo. 

Vengan estas reflexiones a propósito de los delirios de Sturzenegger de los que da cuenta el tuit de apertura, cuando imagina un proceso de migraciones internas (como el de los años 40', pero en sentido inverso) por el cual 4 millones de argentinos abandonen el conurbano bonaerense (cuya conversión en tierra arrasada sería entonces fruto de un proceso planificado de reducción de la densidad demográfica del lugar), para irse a trabajar en las minas cordilleranas, o en los campamentos petroleros patagónicos. 

En ese desvarío, poco importa construir la infraestructura que los reciba allí para vivir en condiciones dignas (como acaba de advertir el intendente de Añelo, en pleno corazón de Vaca Muerta), o pensar que si todo responde a un plan perfectamente estudiado, alguien debería avisarles a los capitales privados interesados en quedarse con AYSSA en su privatización, que Sturzenegger está pensando en privarlos de 4 millones de clientes. Lo mismo vale para los flamantes concesionarios de las rutas nacionales, sobre todos los más rentables en la zona del AMBA. Ni hablemos de las chances reales de generar empleos en cantidad para toda esa gente, en los términos del RIGI y el modelo de economía de enclave que ejecuta Milei; que para colmo los enviaría allí luego de intentar derogar la ley de zonas frías, con lo cual deberían pagar más caras las tarifas.

Los delirios del reformador -como los de Milei- no alcanzan para ocultar lo esencial: el modelo extractivista en curso genera una economía dual de enclave, con consecuencias sociales concretas: destruye más puestos de trabajo de los que crea, y reconfigura (esto si respondiendo a un plan deliberado) las relaciones de fuerza entre el capital y el trabajo de modo que los salarios tiendan a la baja, y las condiciones de trabajo a la precarización. Y en esas condiciones -mal que les pese- están recreando y profundizando las condiciones que le dieron origen al peronismo; aunque imaginen migraciones internas que, si no lo hagan desaparecer del todo como desean,  al menos le dificulten la logística para copar la Plaza de Mayo, y recrear otro 17 de octubre.

Es el sueño del mercado resolviendo todas las externalidades (incluso las políticas), desde la reconfiguración del modelo de acumulación; perdiendo de vista que ésta se produce dentro de los marcos del capitalismo  -en nuestro caso y para  peor, periférico y dependiente-, con los límites y conflictos que ello conlleva. Todo un esfuerzo pretendidamente teórico (como ya lo emprendieron otros antes, tratando de encontrarle el agujero al mate), para no hablar de lo que el peronismo vino a poner en cuestión, desde 1945: la distribución social del ingreso, es decir la participación de todos y cada uno de los argentinos en la captación de los beneficios que la sociedad genera.

Pues bien, de eso de lo que ellos no quieren hablar es justo de lo que el peronismo tiene que hablar, antes que nada, y en estos precisos momentos. Como habló entonces, y fundamentalmente como hizo cuando le tocó gobernar, y fue fiel a su sentido histórico. Tuits relacionados:

jueves, 17 de septiembre de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

miércoles, 16 de septiembre de 2026

CADA DÍA CUESTA MÁS PAGAR LA LUZ

 

La imagen que encabeza el post corresponde al Decreto 1893 firmado ayer por Pullaro, por el cual  se modifica el presupuesto de la EPE para incorporar los mayores recursos provenientes de los aumentos de tarifas que se fueron dando a lo largo del año, por un total de $ 308.299.900.000: más de 308 mil millones de pesos adicionales que salieron de los bolsillos de los usuarios, a las cuentas de la distribuidora provincial de energía. 

De los anexos del decreto (que establece como se distribuirán esos mayores recursos en las distintas partidas de gastos de la empresa, hasta fin de año) surge que en "Servicios Básicos" (en éste caso la compra de electricidad en el mercado mayorista) se van a gastar 206.663 millones; es decir el 67,03 % del gasto total, o lo que es lo mismo: dos de cada tres pesos que entran por los aumentos de tarifas se van por ahí. En tiempos del kirchnerismo el socialismo aumentaba las tarifas teniendo subsidios nacionales, y ese costo de la EPE (la compra de la electricidad en el mercado mayorista) jamás llegó al 50 % del total de los gastos de la empresa. Podría decirse que Pullaro nos hace pagar más cara la luz a los santafesinos, en parte -ya veremos que solo en parte- porque Milei (al que le aporta los votos en el Congreso) se la cobra más cara a él.

En "Impuestos Indirectos" (Ingresos Brutos e IVA) se van $ 60.400.871.000 (más de 60.400 millones de pesos), el 19,59 % del total de los ingresos adicionales por aumentos de tarifas; en "Multas, reclamos y gastos judiciales"  se van otros 13.420 millones de pesos (el 4,35 % del total de los mayores recursos) y en "Aportes a Municipios y Comunas" (la Cuota de Alumbrado Público) se van otros 13.000 millones (el 4,21 % del total). La suma de todos esos rubros da $ 296.283.871.000 (más de 296.000 millones de pesos), o lo que es lo mismo, en ellos se gasta el 96,30 % del total de los mayores ingresos por tarifas. 

Pero la trampa del decreto firmado por Pullaro consiste en que no solo readecúa el presupuesto de la EPE a sus mayores ingresos por cobro de tarifas, sino que además aprovecha para hacer un ajuste en todas las partidas que implican gastos de capital, es decir inversión; pese a que ése es uno de los principales argumentos que esgrime su gobierno para justificar sus tarifazos. En efecto, el decreto modifica las partidas de la EPE en casi 361.890 millones de pesos, pero los mayores ingresos por tarifas (como dijimos) rondan los 308.300 millones, a los que suman como recursos 800 millones de anticipos financieros hechos a los contratistas, que son descontados de los certificados de obra que se devengan con posterioridad.

La diferencia (de unos 52.790 millones) es reducción neta de las partidas disponibles en el presupuesto de la EPE para gastos de capital, es decir inversión: así por ejemplo en "Maquinaria y Equipos" (que pueden ser desde camionetas o grúas hasta computadoras) hay una reducción neta de 11.896 millones de pesos, en "Útiles y materiales eléctricos" (cables por ejemplo) la reducción de partidas es de casi 6788 millones de pesos, en "Mantenimiento y reparaciones" de 4000 millones y en "Construcciones en el dominio público" (obras en las redes, transformadores, estaciones y demás instalaciones afectadas a la prestación del servicio eléctrico), se reducen fondos por casi 9914 millones. Acuérdense de estos números cuando a fin de año el gobierno de Pullaro nos presente como un éxito que la EPE tuvo equilibrio en sus cuentas, o aun más, superávit.

Y si bien en "Personal" (sueldos, asignaciones familiares y contribución patronal) se gastarán casi 40.000 millones de pesos de los recursos adicionales, el rubro está por debajo de -por ejemplo- lo que la EPE le paga a los fiscos nacional y provincial por impuestos indirectos, y es menos de la quinta parte de lo que le cuesta pagar la luz en el mercado mayorista. Por otro lado también se reducen partidas por 4000 millones de pesos en "Alquiler de maquinarias y equipos": es decir que por ejemplo la flota automotor no se renueva mediante compra de nuevas unidades, y se reduce la disponibilidad de fondos para alquilarlas.

Hay dos párrafos interesantes de destacar los considerandos del Decreto 1893: uno de ellos dice "Que es preciso adecuar incisos del gasto que guardan relación directa con los niveles de recaudación del organismo, como impuestos indirectos y transferencias, atento a que los créditos vigentes son proporcionales a los montos de recaudación previstos en el presupuesto aprobado de recursos, sin considerar los incrementos tarifarios;..". O sea están diciendo que aumentan las tarifas y en consecuencia el costo de los servicios para los usuarios, pero al mismo tiempo aumentan sus gastos;  mientras nos quieren hacer creer que el presupuesto aprobado por la Legislatura no contenía ya una pauta de aumentos tarifarios, o peor aun: reconocen que la tenía pero era menor que la que realmente pensaban aplicar.

Si pensamos que -como el propio decreto lo reconoce expresamente- parte de los mayores ingresos que obtuvo la EPE por tarifas provienen de la indexación mensual del VAD (Valor Agregado de Distribución) dispuesta por éste gobierno en 2024, ellos mismos demuestran -aunque no lo digan- que los aumentos de tarifas no responden estrictamente a los aumentos de costos de la prestación del servicio, o al menos no solo a ellos.

Y hay otro párrafo del considerando que dice: "Que mediante Resolución EPESF N° 136/26, el Directorio de la Empresa aprueba el reconocimiento, a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A. (CAMMESA), de intereses por mora en el pago de la compra de energía a cancelar mediante la entrega de tres (3) valores consecutivos a partir del mes de abril/26, por lo que es necesario reservar las partidas específicas para su imputación en el ejercicio;..." , y "Que por otra parte, por intermedio de Resolución Nº 163/26 autorizó la cancelación anticipada de las cuotas no vencidas del Acuerdo de Regularización de Obligaciones con el MEM celebrado oportunamente entre la EPESF y CAMMESA, aprobado por Resolución N° 370/21 y cuya adenda fue aprobada por Resolución N° 569/22, siendo pertinente ajustar las partidas destinadas para dichas amortizaciones durante el año;...".

Traducimos: esto se refleja en el decreto en que generaron intereses por 2400 millones de pesos por  pagarle a CAMESSA fuera de término la compra de electricidad de éste año, mientras generaban "ahorro" por 400 millones por cancelar anticipadamente las cuotas del acuerdo de pago por deudas anteriores firmado durante el gobierno de Perotti, perdiendo los beneficios de esa financiación. Unos magos de las finanzas.

martes, 15 de septiembre de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

lunes, 14 de septiembre de 2026

SE AGRANDA EL PLATO DE ÑOQUIS

En cada oportunidad que puede, cuando muestra alguna obra o un logro de su gobierno, Pullaro no deja de decir que fue posible porque "redujeron los costos de la política". Nunca da mayores precisiones al respecto, ni tampoco se las piden, de modo que podamos saber a que se refiere concretamente.

Pero no será seguramente a la austeridad de la conformación del plantel político de su gestión, que no para de crecer: la última vez que lo relevamos en esta entrada, sumada un total de 2547 cargos ocupados, fruto de sumar 562 Autoridades Superiores (funcionarios) y 1985 Personal de Gabinete (Asistentes Técnicos, o asesores).

Al día de hoy (al menos hasta el Decreto 1875 firmado el viernes pasado) la cifra subió hasta 2599: 567 Autoridades Superiores, y 2032 Personal de Gabinete. Lo que supone que en 84 días corridos desde nuestro último relevamiento, Pullaro hizo 52 nuevas designaciones políticas.

Con ellas, la relación comparativa con el plantel político con el que contó Perotti en su gobierno subió a 4,87 a 1: es decir, por cada funcionario o asesor políticos designado por el rafaelino, el actual gobernador designó casi 5. Si la comparación se hace estrictamente sobre los "asistentes técnicos" (asesores), el coeficiente da 17,67 a 1: por cada asesor que tenía Perotti, Pullaro cuenta con casi 18.

Pero además hubo otros movimientos decididos por el gobernador, que terminaron inflando la planta política de su gestión, y -en sus propias palabras- "aumentando los costos de la política".

En el mismo período antes señalado (unos 84 días, menos de tres meses), Pullaro dictó 26 decretos "redesignando" a 140 Asistentes Técnicos (asesores) en mayores categorías de las que venían revistando (recordemos que al inicio de la gestión dictó dos decretos (Nros. 45/23 y 458/24) creando hasta 12 categorías de asesores), es decir otorgándoles ascensos (sin concursos ni nada que se les parezca, porque son cargos políticos) y mayores sueldos.

Y solo la semana pasada, el gobernador dictó 3 decretos (los números 1806 del 4/9, 1818 del 7/9 y 1825 del 8/9) modificando los organigramas políticos de tres ministerios de su gabinete: los de Igualdad y Desarrollo Humano, Salud y Gobierno e Innovación Pública, respectivamente.

En todos los casos, las modificaciones apuntan en el mismo sentido: ampliar la planta política, creando organismos internos que no existían en cada ministerio, subiendo de rango a los que ya estaban (por ejemplo transformando Direcciones Provinciales en Subsecretarías, o Subsecretarías en Secretarías); y sin dejar cargos vacantes del nuevo organigrama, sin cubrir.

Lo cual supone también ampliar (y no reducir como dice Pullaro) "los costos de la política", porque esos ascensos suponen (para los beneficiarios) mayores "gastos de representación" (los sobresueldos inventados en el gobierno de Binner y mantenidos hasta hoy), conforme mayor es la jerarquía del cargo que el funcionario desempeña en el organigrama. 

Con estos números no se entiende que el gobernador contrate granjas de bots para obtener comentarios positivos en sus posteos en las redes sociales: le bastaría con mandar a los funcionarios y asesores de su gabinete a cumplir esa tarea. Tuit relacionado: 

domingo, 13 de septiembre de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 12 de septiembre de 2026

TWEETS POLÉMICOS