LA FRASE

"ME GUSTARÍA SABER SI CAPI ES CARPINCHO O CARPINCHA, PARA MANDARLO A MEDIR COMO CANDIDATO A VICEGOBERNADOR." (MAXIMILIANO PULLARO)

martes, 22 de septiembre de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

lunes, 21 de septiembre de 2026

LÍNEA DE TIEMPO

 

 

* Desde diciembre del año pasado y hasta fines de junio de éste año, el gobierno de Pullaro no publicó en Internet (ni en el portal oficial del gobierno ni en ningún otro lugar accesible) la evolución de las cuentas públicas de la provincia. Cuando finalmente lo hizo (a fines de junio pasado) reveló los números hasta el pasado 31 de mayo, que arrojaban un déficit financiero de 594.989 millones de pesos, a ese momento.

* En el mes de abril (durante el apagón estadístico), Pullaro anunció la firma de un acuerdo con la Nación para reanudar las transferencias de ANSES destinadas a financiar el déficit de la Caja de Jubilaciones, hasta un total de 120.000 millones de pesos en el transcurso del 2026 y en cuotas de 10.000 millones mensuales. Explicamos entonces en ésta entrada que el propio Pullaro y su ministro Olivares estimaron en el presupuesto oficial que mandaron a la Legislatura (y esta aprobó) que el déficit de la Caja para éste año iba a ser de 330.218 millones, pese a la reforma previsional ajustadora aprobada en 2024; o sea que aunque el convenio se cumpliera no iba a resolver el problema, ni remotamente.

* El 18 de junio (cuando aun continuaba el apagón estadístico de las cuentas públicas santafesinas) se publicó en el Boletín Oficial de la Nación el Decreto 474 firmado por Milei, por el cual el gobierno nacional le otorgaba a Santa Fe un anticipo financiero de los fondos de la coparticipación federal a devengarse en el futuro por 400.000 millones de pesos, y a devolver con intereses mediante descuentos en los sucesivos envíos de coparticipación. Una semana después se terminó el apagón estadístico y el gobierno de Pullaro volvió a publicar los números oficiales que arrojaron el déficit señalado en el primer párrafo del post.   

* Conocido el anticipo financiero otorgado por Milei a su gobierno, Pullaro y sus funcionarios primero negaron haberlo pedido, luego dijeron que no lo iban a utilizar, después que lo tenían en cuenta por si les hiciera falta y finalmente el 26 de junio (8 días después de publicado el decreto de Milei que lo acordaba y 3 días después de publicar las cuentas de la provincia al 31 de mayo), Pullaro y Olivares firmaron el Decreto 1284, por el cual instrumentaban (sin intervención de la Legislatura como hubiera correspondido) la garantía de los recursos de coparticipación futura, para poder recibir esos 400.000 millones de pesos en concepto de anticipo financiero. Recién entonces supimos (porque publicaron los datos después de un semestre de oscuridad) que no solo lo necesitaban sino que lo iban a usar, porque el déficit financiero acumulado de la provincia era incluso mayor que el anticipo acordado.

* Desde junio para acá el gobierno de Pullaro no publicó más lo números de la provincia, por lo cual los santafesinos no podíamos saber como evolucionaron desde la última publicación, es decir en los meses de junio, julio y agosto. Hasta que la semana pasada se conocieron los números de junio, y supimos que solo en ese mes el déficit financiero acumulado por la gestión provincial éste año había subido a 717.739 millones de pesos. Es decir que mientras Pullaro y Olivares negaban que hubieran pedido ayuda a la nación, o pensaran utilizarla después de que Milei dictó el Decreto 474, estaban instrumentando las garantías que les pedían para poder cobrarla (mediante el Decreto 1284 del 26 de junio), y sabían que en esos mismos días (junio) el déficit provincial había crecido en 122.750 millones, en solo un mes. 

* Aun seguimos en apagón estadístico sobre la evolución de las cuentas públicas provinciales entre junio y septiembre, pero el Decreto 1742 firmado por Pullaro y Olivares el 27 de agosto pasado nos puede dar una pista: en sus considerandos se señala que "..conforme a los Artículos 27 y 28 de la Ley de Administración, Eficiencia y Control del Estado N° 12510, el Poder Ejecutivo puede disponer la incorporación al presupuesto de autorizaciones para gastos no previstos o para los cuales los créditos aprobados hubieren resultado insuficientes para atender hechos de fuerza mayor o excepcionales que requieran la inmediata atención del Estado, comunicando las decisiones al Poder Legislativo antes de ser puestas en ejecución y de la habilitación de los créditos presupuestarios;...", y como consecuencia de ello "...se proyecta la ampliación de las fuentes financieras en la Jurisdicción 96 - Tesoro Provincial por la suma de $ 570.343.430.000...".

* O sea: después de que el déficit provincial ya alcanzara los 717.739 millones al 30 de junio (dato conocido públicamente en septiembre, pero que Pullaro y sus funcionarios ya tenían), el gobierno amplía el presupuesto de gastos aprobado por la Legislatura en más de 570.343 millones de pesos, sin la contrapartida del ingreso de mayores recursos (propios o nacionales transferidos) por encima de los previstos en el propio presupuesto. Y todos esos recursos adicionales se destinan a financiar gastos corrientes, previsibles, tanto que los enumera el mismo decreto: "...incrementos salariales para el personal de la Administración Pública Provincial aprobados en el marco de las Convenciones Colectivas de Trabajo;...", jubilaciones y cobertura de obra social a los bomberos voluntarios según la Ley 12969 y sus modificatorias, el Boleto Educativo Gratuito creado por el Decreto 1175/20 y ratificado como política de Estado por la Ley 14394, la actualización de las raciones de los comedores escolares y copa de leche establecida por la Ley 10.319 (de 1989) y sus modificatorias y la compensación a la EPE por las tarifas diferenciales establecidas para asociaciones civiles sin fines de lucro, prevista en la Ley 10014 de 1987.    

* El decreto 1742 no precisa cuáles son las "fuentes financieras" que se amplían por más de 570.343 millones de pesos, pero no pueden ser el anticipo otorgado por la Nación mediante el Decreto 474 (al que ni siquiera se menciona en el texto), ni la disminución de disponibilidades (plazos fijos en los bancos); y tampoco se menciona al artículo 40 de la Ley 14424 de Presupuesto para éste año, que dice lo siguiente: "Autorizase al Poder Ejecutivo a hacer uso del instrumento dispuesto en el punto 3.2.5 del Texto Ordenado al 26/06/2025 de "Financiamiento al Sector Público No Financiero" del Banco Central de la República Argentina, sujeto a la observancia de las limitaciones establecidas en la Comunicación "AT' 8264, sus complementarias y modificatorias, con los alcances allí dispuestos, como asimismo todo otro instrumento que establezca el Banco Central de la República Argentina aplicable al Sector Público Provincial, sin perjuicio de lo dispuesto mediante el artículo 38 de la presente ley. A tales fines, autorizase al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Economía, a dictar aquellas normas complementarias necesarias para determinar las formas o condiciones, como así también a celebrar acuerdos necesarios y/o contratos con el Agente Financiero de la Provincia, para implementar los instrumentos referidos en el presente artículo como asimismo las operaciones vinculadas a los mismos." (las negritas son nuestras, el artículo 48 citado refiere a pagarés, letras de cambio y otros medios de pago a cancelarse durante el ejercicio) 

¿Volvió la cuenta tomadora en el banco, y el gobierno provincial se financia con descubierto bancario en el agente financiero o incluso en otros bancos de plaza, pagando las exhorbitantes tasas de interés que rigen en esos casos? Al no publicarse las cuentas con regularidad, no podemos saberlo.

* El 11 de septiembre pasado (un día antes de que arrancaran los Juegos Suramericanos y Pullaro y sus funcionarios se subieran a la ola triunfalista, y mientras las cuentas oficiales según sin conocerse más allá del 31 de mayo pasado) el ministro Olivares reconoció que la Nación solo había enviado la primera de las 12 cuotas del acuerdo por el financiamiento del déficit de la Caja de Jubilaciones anunciado con bombos y platillos en abril, pero que en realidad las otras 11 que faltaban llegar las iban a compensar con los fondos percibidos por el anticipo financiero de junio; que negaron en su momento haber pedido, como también negaron entonces que fueran a utilizar, porque no lo necesitaban; aunque ya sabían (ellos entonces, nosotros ahora, tres meses después) que el déficit había escalado a 717.739 millones de pesos al final del primer semestre, y se estaban endeudando con el banco para financiarlo.

* El mismo ministro Olivares que (conocidos públicamente los números provinciales al 30 de junio) se jactó de tener superávit económico (diferencia entre recursos corrientes y gastos corrientes) en junio pasado por 48.037 millones de pesos, sin explicarnos por qué si era tan buena noticia no la conocimos entonces, sino tres meses después. Y sin decir ni pío de la "ampliación de fuentes financieras" (endeudamiento bancario) firmado por él y Pullaro en agosto por el Decreto 1742 por una cantidad equivalente a 11,87 veces ese monto, para financiar precisamente gastos corrientes, como explicamos más arriba. 

* Esta misma semana se conocieron otros dos decretos firmados por Pullaro y Olivares: el 1878 (del lunes 14) y el 1893 (del martes 15), por el cual se modifican los presupuestos del IAPOS y la EPE, respectivamente. En un caso (IAPOS) para manotear 57.000 millones de pesos de ingresos que pagan algunos afiliados por el Servicio Complementario (vulgarmente llamado "IAPOS Solidario") para tener mayores prestaciones que la cobertura general; y en el caso de la EPE para incorporar mayores recursos por los aumentos de tarifas por 308.230 millones de pesos, y distribuir esos ingresos en los diferentes gastos de la empresa.

* Los números provinciales que se conocen (con demora) corresponden a la Administración Provincial, es decir el conjunto de Administración Central, Organismos Descentralizados e Instituciones de Seguridad Social (IAPOS y Caja  de Jubilaciones), por lo que no comprenden a las empresas del Estado, como la EPE. Pero si esas empresas pagan impuestos provinciales (como Ingresos Brutos) como la hace la distribuidora de energía, esos fondos si inciden en la ecuación de los ingresos de la Administración Provincial, y acaso en el futuro lo ayuden a Olivares a jactarse del superávit económico o corriente: de hecho, el Decreto 1893 conocido ésta semana destina casi 60.401 millones del producido de los tarifazos, a ése fin. Y en el caso del IAPOS (cuyos números sí integran las cuentas provinciales que se publican periódicamente), esos 57.000 millones restados a la cobertura adicional y destinados a los gastos generales de la obra social, ayudan a que los números de ésta (y de las Instituciones de Seguridad Social, y del conjunto de la Administración Provincial) mejoren, en desmedro de los afiliados que pagan ese aporte adicional.

Sirvan los puntos anteriores para destacar que los indicadores por sí mismo no dicen nada, si no se los contextualiza: el gobierno de Pullaro oculta hasta cuando puede las cifras oficiales no tanto para ocultar gastos, sino para disimular la brutal caída de los ingresos (propios y coparticipables) como consecuencia del plan económico de ajuste de Milei que el gobernador apoya, discursivamente (aunque a veces quiera marcar diferencias para la tribuna) y en el Congreso: caen los ingresos propios (sobre todo los ligados a la actividad económica, como Ingresos Brutos), caen los recursos coparticipables federales (mismo concepto para IVA y Ganancias) y caen también las transferencias nacionales, sean para gastos corrientes (como los subsidios al transporte, o el financiamiento del déficit de la Caja de Jubilaciones), o para gastos de capital como la obra pública; que se sostiene sobre la base de endeudamiento (con organismos multilaterales o con el mercado privado de capitales), o de los bonos nacionales obtenidos por la provincia durante el gobierno de Perotti por el acuerdo en la Corte nacional por el fallo sobre el porcentaje de la coparticipación que se destinaba a la ANSES, y que Pullaro despreció en campaña por ser "papelitos de colores". Tanto oculta la caída de recursos, que desde diciembre de 2023 se dejaron de publicar las comparaciones interanuales en su evolución. 

En definitivas, lo que Pullaro trata de ocultar (cada vez con más dificultad, por el tamaño del problema) es el fracaso de su apuesta política fallida al éxito del modelo libertario; aun al precio de una brutal devaluación de la palabra pública y una mentida transparencia y austeridad en el manejo de los recursos del Estado; lo que de no mediar un formidable blindaje mediático (que se lleva también buena parte de los gastos corrientes, más de los que debiera ante otras prioridades desatendidas) le traería más consecuencias políticas que las que ya viene sufriendo, en términos de pérdida de votos, elección tras elección desde que fue consagrado gobernador. Apuesta política fallida que seguramente renovará en breve, votando un presupuesto nacional que solo promete más ajuste. Tuits relacionados:

domingo, 20 de septiembre de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 19 de septiembre de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 18 de septiembre de 2026

LA LARGA OBSESIÓN DE LA ARGENTINA GORILA

 

El título del post parafrasea a la obra de Halperín Donghi de 1994 ("La larga agonía de la Argentina peronista"), en la cual uno de los máximos pontífices de la historiografía oficial analizaba hace ya 32 años el inevitable final no solo del peronismo como expresión política, sino de la sociedad que le había dado origen, tal cual se la conocía. Lo que no es ni más ni menos que el sueño húmedo persistente de la Argentina gorila desde 1955, teorizado y puesto en práctica por distintos medios: desde los expeditivos de la proscripción y la criminalización en los años de la resistencia, al genocidio político, social y económico de la dictadura, y luego el vaciamiento por entrismo en el menemato, que es precisamente el tiempo en el que Halperín escribió su ensayo.

Superado el estupor inicial que causaron en muchos las escenas de aquel 17 de octubre de 1945, con las multitudes ganando las calles del corazón político del país para reclamar por la libertad de Perón para terminar remojando sus pies en las fuentes de la plaza histórica, hubo muchos intentos de la Argentina no peronista -de izquierda a derecha, pasando por todos los matices- por comprender al peronismo, por entender como fue posible eso que nadie imaginaba hasta que sucedió. Incluso hubo años después quienes (como Gino Germani en el tristemente célebre "Política y sociedad en una época de transición") lo explicaron como la simple derivación de fenómenos observados en otros lares: economía de posguerra, industrialización acelerada, migraciones internas, urbanización.

Germani (y muchos con él, a la izquierda y a la derecha) hacían hincapié en que la incorporación de las masas trabajadoras a la participación política a través del peronismo no se hizo por el "método democrático", sino a través de un liderazgo carismático como el de Perón; y la interpretación resultó conveniente para muchos: para la derecha y sus partidos tradicionales porque le permitía poner todo bajo el cómodo rótulo del clientelismo y la manipulación del electorado con prebendas y relaciones de patronazgo, y para las izquierdas, en el cajón de la heteronomía y la alienación de la conciencia de la clase obrera, que seguía a un líder y un movimiento políticos que no representaban sus verdaderos intereses, y a la corta o a la  larga los terminaría traicionando.

El peronismo era así expulsado de los contornos de la democracia, y sus seguidores del territorio de la racionalidad política; y una vez establecido eso, lo que hay que hacer con él era muy sencillo, y lo hicieron, como sabemos: proscripción, criminalización, violencia y muerte. Pero esa explicación omitía que el peronismo fue -desde sus orígenes- democrático: llegó al poder mediante elecciones libres, y una vez en él, amplió la participación política (con el voto femenino, el de los habitantes de los territorios nacionales y el del personal de las fuerzas armadas), como lo haría años después con el voto joven. Y revalidó su permanencia en el poder -con amplias mayorías- en elecciones libres, sin fraude ni proscripciones (como hubo antes y como habría después).

Y lo hizo por sus electores eran -en contra de la mitología gorila- perfectamente racionales: votaban en consonancia con sus intereses objetivos, por un movimiento político que los representaba como nunca antes, otorgándoles derechos y mejoras palpables en sus condiciones objetivas y materiales de existencia. Como diría Cristina años después, no fue magia, sino política. Sorprende (mentira, no sorprende) que 80 años después, la Argentina gorila ponga más empeño en ver como erradica al peronismo de la vida política argentina, que en como superarlo en término dialécticos, tornándolo innecesario. 

Porque está claro que aun este peronismo lavado, hasta cierto punto domesticado, proscripto en su liderazgo y mucho más módico en sus pretensiones de transformación de la realidad nacional, sigue siendo -para ellos- el hecho maldito del que hablaba Cooke. Y de allí que crean que operando determinados cambios en la estructura productiva del país y en el modelo de acumulación (por ejemplo desindustrializando), los cambios políticos se producirán en consecuencia.

Si así fuera, la Argentina de la generación del 80' cuya crisis terminal en la Década Infame incubó al peronismo no hubiera tenido que apelar al fraude para retener el poder político formal, del mismo modo que no deberían haber apelado más tarde a los golpes militares para conseguir el mismo objetivo. Fue la mano visible del peronismo la que apuró los tiempos de la transición política hacia una verdadera democracia con participación ampliada, antes de que se completaran los tiempos de la transición económica de la granja colonial agroexportadora, a un país con desarrollo industrial. 

Y el liderazgo "carismático" (como si Perón fuera una especie de flautista de Hamelin que atraía migrantes al conurbano bonaerense para explotarlos políticamente) hizo más por eso que la propia "burguesía nacional" como clase que velara por sus propios intereses; clase que por cierto ha desertado tantas veces de su compromiso con el desarrollo del país (como ahora), que ya cabe preguntarse si sigue teniendo sentido esperar que lo honre, como históricamente hizo el peronismo. 

Vengan estas reflexiones a propósito de los delirios de Sturzenegger de los que da cuenta el tuit de apertura, cuando imagina un proceso de migraciones internas (como el de los años 40', pero en sentido inverso) por el cual 4 millones de argentinos abandonen el conurbano bonaerense (cuya conversión en tierra arrasada sería entonces fruto de un proceso planificado de reducción de la densidad demográfica del lugar), para irse a trabajar en las minas cordilleranas, o en los campamentos petroleros patagónicos. 

En ese desvarío, poco importa construir la infraestructura que los reciba allí para vivir en condiciones dignas (como acaba de advertir el intendente de Añelo, en pleno corazón de Vaca Muerta), o pensar que si todo responde a un plan perfectamente estudiado, alguien debería avisarles a los capitales privados interesados en quedarse con AYSSA en su privatización, que Sturzenegger está pensando en privarlos de 4 millones de clientes. Lo mismo vale para los flamantes concesionarios de las rutas nacionales, sobre todos los más rentables en la zona del AMBA. Ni hablemos de las chances reales de generar empleos en cantidad para toda esa gente, en los términos del RIGI y el modelo de economía de enclave que ejecuta Milei; que para colmo los enviaría allí luego de intentar derogar la ley de zonas frías, con lo cual deberían pagar más caras las tarifas.

Los delirios del reformador -como los de Milei- no alcanzan para ocultar lo esencial: el modelo extractivista en curso genera una economía dual de enclave, con consecuencias sociales concretas: destruye más puestos de trabajo de los que crea, y reconfigura (esto si respondiendo a un plan deliberado) las relaciones de fuerza entre el capital y el trabajo de modo que los salarios tiendan a la baja, y las condiciones de trabajo a la precarización. Y en esas condiciones -mal que les pese- están recreando y profundizando las condiciones que le dieron origen al peronismo; aunque imaginen migraciones internas que, si no lo hagan desaparecer del todo como desean,  al menos le dificulten la logística para copar la Plaza de Mayo, y recrear otro 17 de octubre.

Es el sueño del mercado resolviendo todas las externalidades (incluso las políticas), desde la reconfiguración del modelo de acumulación; perdiendo de vista que ésta se produce dentro de los marcos del capitalismo  -en nuestro caso y para  peor, periférico y dependiente-, con los límites y conflictos que ello conlleva. Todo un esfuerzo pretendidamente teórico (como ya lo emprendieron otros antes, tratando de encontrarle el agujero al mate), para no hablar de lo que el peronismo vino a poner en cuestión, desde 1945: la distribución social del ingreso, es decir la participación de todos y cada uno de los argentinos en la captación de los beneficios que la sociedad genera.

Pues bien, de eso de lo que ellos no quieren hablar es justo de lo que el peronismo tiene que hablar, antes que nada, y en estos precisos momentos. Como habló entonces, y fundamentalmente como hizo cuando le tocó gobernar, y fue fiel a su sentido histórico. Tuits relacionados:

jueves, 17 de septiembre de 2026

TWEETS POLÉMICOS