LA FRASE

"LOS VUELOS DE FLYBONDI ESTÁN SUSPENDIDOS PORQUE NOS PARECIÓ UNA INJUSTICIA QUE TODO EL MUNDO SE PUEDA TOMAR LAS VACACIONES DE INVIERNO MENOS NUESTROS PILOTOS." (LEONARDO SCATTURICE)

miércoles, 15 de julio de 2026

DESIGUALDAD PLANIFICADA

 

Hablando de la gestión municipal de Poletti, decíamos hace pocos días en esta entrada: "...el modelo de gestión municipal y el modelo de ciudad en Santa Fe hace rato ya que no lo definen ni la política, ni los partidos, ni los ciudadanos en las elecciones ni quien circunstancialmente ocupe el rol de intendente: viene armado de fábrica por el círculo rojo local, y lo único que cambia son los circunstanciales ejecutores, rol que en esta etapa le toca cumplir (como simple mascarón de proa) a Poletti; que cumple religiosamente con el marketing de la "presencialidad" dejando en claro cuáles son sus principales (si no únicas) preocupaciones: los espacios verdes en las zonas de la ciudad mostrables al turismo, los eventos (y el turismo de ellos), y no mucho más. Sin que a nadie parezcan hacerle demasiado ruido sus silencios y omisiones: la crisis del transporte público, la problemática de la basura y la recolección de los residuos, o la paralización de las obras de ampliación de la planta potabilizadora de agua de la ciudad; por mencionar algunos.".

"La regulación del uso del suelo urbano, el crecimiento urbanístico, la inversión de los recursos públicos, los servicios críticos y su accesibilidad, todo lo definen (por acción u omisión) el mercado y las "fuerzas vivas" y no la política y las instituciones; aunque para disimularlo se cree una pantomima estética de participación ciudadana para decidir el destino de una plaza (siempre que no sea en los barrios del oeste), con el experimento de la autonomía como entretenimiento colectivo: la han consagrado con rango constitucional sin decir nada sobre su contenido concreto, y justo cuando el municipio (Santa Fe y todos, en especial en las grandes ciudades), es menos autónomo que nunca de los que verdaderamente mandan y deciden.".

"Tanto que la infraestructura básica que depende de decisiones públicas como el asfalto, las cloacas, los desagües, la iluminación, el agua potable, el transporte o la recolección de los residuos, solo ocupan la agenda pública o se mueven en algún sentido si hay un negocio a la vista; como fue el caso del alumbrado público o el estacionamiento medido; en los que el PRO local (como hizo el nacional con Milei) le intervino la gestión a Poletti para replicar el modelo porteño, que consiste básicamente en una piñata de negocios con empresas amigas, o aportantes de campaña.".

Esta semana nos encontramos en el diario de Nahuel con ésta nota, (a la que corresponde la imagen de apertura), en la que dando cuenta de un informe de la Fundación Tejido Urbano se dice: "El trabajo sostiene que Santa Fe constituye un caso singular dentro del país porque combina distintas modalidades de crecimiento urbano que reducen la expansión horizontal. En lugar de avanzar sobre nuevos terrenos, el desarrollo se concentra en la construcción en altura, la ocupación de vacíos urbanos y la consolidación de sectores que ya contaban con infraestructura y servicios. Uno de los factores centrales que explica este comportamiento es el fuerte desarrollo inmobiliario en el núcleo urbano de la capital provincial. Según el informe, entre 2010 y 2024 el municipio otorgó permisos para construir un promedio de 150.670 metros cuadrados anuales. Cerca del 73% de esa superficie correspondió a edificios destinados a viviendas colectivas y el 75% de toda la construcción se concentró en el área central de la ciudad, donde predominan los departamentos y el mercado de alquileres." (las comillas son cita textual y las negritas nuestras, en todos los casos)

"Este fenómeno coincide con la política urbanística impulsada por el municipio durante los últimos años. La actualización del Reglamento de Ordenamiento Urbano amplió la capacidad constructiva de numerosas parcelas e incorporó nuevos mecanismos de captación de plusvalías para financiar obras públicas, con el objetivo explícito de promover una ciudad más compacta, con mayor mezcla de usos y mejor aprovechamiento de la infraestructura existente. Los autores remarcan que este crecimiento no necesariamente responde a un aumento de la población residente, sino también a la inversión inmobiliaria y a la creciente demanda de viviendas en alquiler, especialmente en las zonas cercanas a universidades, oficinas públicas y centros administrativos.".

"El informe destaca la coordinación metropolitana entre municipios, las ordenanzas de regulación del suelo, las herramientas de captura de plusvalías, los programas de hábitat y vivienda y proyectos urbanos como la futura Costanera del Salado, que busca, entre otros objetivos, reubicar asentamientos asentados sobre reservorios y sectores inundables. También menciona la evolución institucional desde el antiguo Instituto Municipal de la Vivienda hacia la Agencia Santa Fe Hábitat, con un enfoque integral sobre suelo, infraestructura, servicios y planificación urbana. En sus conclusiones, la Fundación Tejido Urbano sostiene que Santa Fe representa uno de los pocos ejemplos del país donde el crecimiento urbano reciente estuvo acompañado por una mayor densificación y no por una expansión indiscriminada sobre nuevas tierras. Esa combinación, afirman los investigadores, permite un uso más eficiente de la infraestructura existente, reduce los costos de prestación de servicios y limita el impacto ambiental asociado al crecimiento horizontal de las ciudades.".

En parte, el informe ratifica lo que decíamos: el modelo de crecimiento y desarrollo urbano de Santa Fe lo determina el mercado, pero -y esto no lo dice el informe- esa expansión conducida por el mercado ha capturado a este Estado y sus regulaciones para sus intereses, y los resultados están a la vista. Y no son para enorgullecerse. El informe completo no está disponible aun en la pagina de la Fundación, pero el extracto de él publicado en la nota y sus conclusiones son como mínimo discutibles. Para empezar y pese a que se los menciona un par de veces en la nota, no se puede saber cuáles son los "mecanismos de captación de la plus valía social" que habrían implementado las políticas regulatorias de las gestiones muncipales en Santa Fe en los últimos años, a menos que de lo que se trate en realidad sea del aprovechamiento por los desarrolladores inmobiliarios de la infraestructura urbana básica construida por el Estado con recursos de toda la sociedad (electricidad, agua potable, cloacas, gas natural, pavimento), sin contraprestación a su cargo.

Cuando se elogia -como uno de los resultados de lo que sería una virtuosa política pública de regulación del uso del suelo urbano- que de ese modo se abarata el costo de prestación de los servicios públicos, se omite que estos -sobre todos algunos básicos como el gas, el agua y las cloacas- no son accesibles en condiciones de igualdad para todos los santafesinos y ello supone un grave deterioro de los indicadores del desarrollo humano; lo que debería ser el objetivo primario del accionar político, más allá de los modelos urbanos desarrollados en abstracto y sin consideración a su impacto humano.

La ciudad tiene paralizada -por ejemplo- la obra de ampliación de la planta de captación y tratamiento de agua potable para garantizarle ese insumo básico para la vida cotidiana a una buena porción de sus habitantes que viven en los barrios más alejados del centro; y aun dentro del área servida con agua potable y cloacas -en especial en el macro centro- el correcto funcionamiento de los servicios no pocas veces se ve colapsado a diario como consecuencia del crecimiento desenfrenado de la construcción en propiedad horizontal, que no va acompañada de un crecimiento en paralelo de las redes e infraestructura de soporte. El informe de la Fundación no solo desconoce el problema, sino que parece disfrazar como un encomiable uso eficiente de los recursos disponibles, lo que en realidad es el abandono del ideal de universalidad en el acceso a bienes públicos básicos, inherentes al desarrollo humano integral.

No hablemos ya que desde la escala municipal (o solamente desde ella) se aborden problemáticas más agudas, como la disponibilidad de vivienda para comprar o alquilar en escala compatible con los ingresos de la gran mayoría de la población; o la creación de empleos de calidad que no supongan para la fuerza laboral inevitablemente desplazarse grandes distancias a través del transporte público, absolutamente en crisis y vuelto en sí mismo un gran problema al que las diferentes gestiones municipales no le encuentran solución, ni se la buscan: podría decirse que para el municipio o la parte de la ciudad (y su población) que le interesan, no son un problema, si juzgamos por la atención que le presta.

Lo que hay es no tanto un modelo virtuoso de complementación entre la lógica del mercado y las regulaciones públicas (como parece sugerir el informe de la Fundación), sino un proceso de gentrificación de la ciudad, creando barreras invisibles (o no tanto) entre un macrocentro en crecimiento y con disponibilidad de todos los servicios, y una periferia abandonada, con la excusa de la preservación del uso correcto del suelo en las áreas inundables; concepto que por otro en breve será abandonado por la propia gestión municipal, en su planificación del crecimiento de los distritos costeros de su jurisdicción del borde este, cediendo precisamente a la presión de los intereses del lobby de desarrolladores inmobiliarios.

A lo que debe añadirse que entre el macrocentro pujante cuyo crecimiento "dirigido" ensalza el informe y el borde oeste compuesto por suelo urbano ubicado en zonas con riesgo hídrico (incluidas partes habitables de éste) queda largamente más de la mitad de la ciudad sin una adecuada infraestructura pública y servicios anexos, o directamente carente de algunos de ellos, sin que la presuntamente inteligente planificación del municipio se ocupe de sus problemas.

Pero hay otro costado del asunto que debe ser incorporado al análisis: en éste posteo de 2021 decíamos nosotros: "...el antiperonismo municipal que gobierna la ciudad desde el 2007 con sus diferentes encarnaciones y sellos, ejecuta los presupuestos municipales y desarrolla los planes de inversión y obras de infraestructura con la mirada puesta en la conservación de su mayoría electoral, poniendo recursos y obras allí donde gana las elecciones, para ampliar sus márgenes y poder seguir ganándolas, aun perdiendo en los barrios más pobres y desfavorecidos en el reparto de fondos e inversiones de infraestructura.". En el post se citaban casos concretos relevados en Santa Fe (y replicados con la misma lógica en Rosario) en las elecciones a cargos locales de 2011, 2013, 2019 y 2021.

De modo que lo hay -más que una planificación urbana que brilla por su ausencia, al menos si esperamos una que incorpore todas las variables- es una convergencia entre la lógica del mercado y la lógica electoral del antiperonismo, por conveniencias mutuas; y el fenómeno se reitera hace dos décadas, con éxito para sus respectivos objetivos. Lo que supone una interpelación -hasta acá sin resultados- a la construcción política del peronismo para representar a los sectores sociales y geográficos de la ciudad excluidos del crecimiento y la mejora en sus condiciones básicas de existencia; y a los propios excluidos, para alcanzar formas de organización que les permitan darle visibilidad a sus carencias, y reclamar por lo suyo.

martes, 14 de julio de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

lunes, 13 de julio de 2026

FINJAMOS NORMALIDAD

 

Si hubiera que precisar el momento en que empezó a suceder, muy posiblemente sea la eyección de Adorni del gobierno: automáticamente el mismo sistema de grupos y organizaciones empresarias, medios hegemónicos, formadores de opinión y opositores oficialistas (como el PRO, la UCRo el peronismo libertario) que le pedían a Milei que lo raje, empezaron a comportarse como si ése fuera todo el problema. Un molesto forúnculo que simplemente había que hacer explotar, no un cáncer desparramado por todo el cuerpo social.

Mientras tanto en el mismo plano de la realidad pasaban cosas: el gobierno le autorizaba a Clarín la compra de Telefónica por Telecom, le entregaba el manejo de la justicia llave en mano a la Corte y Comodoro Py y aceptaba que Macri le interviniera el gobierno colocando a Santilli como Jefe de Gabinete. Como si hubiera pasado el tiempo de los escruchantes que rompen ventanas y fuerzan puertas con barretas, para dar paso a los verdaderos profesionales, que entran a borrar las huellas de la escena del crimen.

Milei, el outsider rebelde que nos vendieron y surgió del desencanto democrático, está planificando su supervivencia pactando con la verdadera casta: canjeando con la corporación judicial cargos, traslados y ascensos por impunidad para él, su hermana y sus prolongaciones (como Adorni), o la supervivencia de las políticas que pidió el círculo rojo -y en las que él mismo cree- y no resisten un mínimo escrutinio constitucional, como la reforma laboral. Analizan incluso una reforma electoral sin PASO y con colectoras para tentar a los gobernadores colaboracionistas de la UCR, el PRO, los provincialismos y el peronismo de Vichy a subirse al Titanic, con la promesa de que ésta vez si hay botes salvavidas para todos.

Buscan normalizar con el armazón electoral adecuado la coalición que viene funcionando en el Congreso hace dos años y medio (renunciando incluso a desarrollar LLA en todo el país), para darle estatus institucional a la Moncloa criolla del 70 % de la que hablaba Larreta: un RIGI político para que la democracia no se interponga en los planes de consolidación del modelo de extracción y maximización de plusvalía en favor de unos pocos. Un intento de salvar el modelo incluso sin sacrificar al circunstancial ejecutor, aunque no lo descarten: para eso quedará el balotaje como una instancia de eliminación directa en el mundial, pero sin límites de cambios para el segundo tiempo en el equipo del antiperonismo.

Antes de fingir demencia por otro fracaso que vehiculizaron y acompañaron, de un tiempo a esta parte nuestras élites y sus dispositivos de construcción de sentido prefieren fingir normalidad: del presidente, de las instituciones, del funcionamiento democrático y hasta de las elecciones. Tanto que Milei habla de su reelección y de apagar el Estado, al mismo tiempo, sin que nadie lo reprenda ni le señale la contradicción, o la imposibilidad social del disparate yanqui que pretende emular acá.

Como telón de fondo, la constante es el despliegue del modelo con los efectos que le son propios (y no daños colaterales, o consecuencias indeseadas): la entrega desembozada del patrimonio nacional, el saqueo de los bienes públicos, el satelismo incondicional en la política exterior, el recorte de derechos, la destrucción de empleo y tejido productivo y la profundización de la distribución regresiva del ingreso.

Con una contribución no menor de algunos de los nuestros, naturalizando (por acción, omisión o silencio cómplice)  la proscripción de Cristina como algo inevitable e irreversible, y con el fantasma del fraude electrónico (ya visible en varios procesos electorales de América Latina e incluso en gestación en los propios EEUU) agitándose ominosamente de cara a las elecciones del año que viene.

Si sucediera, ¿También será normalizado como lo fue la condena e inhabilitación de CFK, que quedará entonces de lo que por convención social llamamos democracia? Tuit relacionado: 

domingo, 12 de julio de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 11 de julio de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 10 de julio de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

jueves, 9 de julio de 2026

PARA PODER SEGUIR HAY QUE EMPEZAR TODO DE NUEVO

 

Poco más de un año después de haber asumido la presidencia en su primer gobierno, Perón se trasladó el 9 de Julio de 1947 a la casa histórica de Tucumán para declarar la independencia económica del país, que ese día conmemoraba -como hoy- el aniversario de su independencia política. 

El acta firmada entonces fue leída en la ceremonia por el ministro del Interior Bolenghi, y señalaba en sus párrafos más salientes: "En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán, a los nueve días del mes de julio de mil novecientos cuarenta y siete, en celebración del centésimo trigésimo primer aniversario de la declaración de la independencia política, sancionada por el Congreso de las Provincias Unidas reunido en mil ochocientos dieciséis, se reúnen en acto solemne los representantes de la Nación, en sus fuerzas gubernativas y en sus fuerzas populares y trabajadoras, para reafirmar el propósito del pueblo argentino de consumar su emancipación económica de los poderes capitalistas foráneos que han ejercido su tutela, control y dominio, bajo las formas de hegemonías económicas condenables y de las que en el país pudieran estar a ellos vinculados.".

"A su término, una vez leída esta declaración y preguntados si querían que las provincias y territorios de la República Argentina tuviesen una economía recuperada y libre del capitalismo foráneo y de las hegemonías económicas mundiales o de las naciones comprometidas con aquéllas, aclamaron y reiteraron su unánime y espontáneo -así como decidido- voto por la independencia económica del país, fijando por su determinación el siguiente Preámbulo: 

Nos, los representantes del pueblo y del gobierno de la República Argentina, reunidos en Congreso Abierto a la voluntad nacional, invocando a la Divina Providencia, declaramos solemnemente a la faz de la tierra la justicia en que fundan su decisión los pueblos y gobiernos de las provincias y territorios argentinos de romper los vínculos dominadores del capitalismo foráneo enclavado en el país y recuperar los derechos y gobierno propio y las fuentes económicas nacionales. La Nación alcanza su libertad económica para quedar, en consecuencia, de hecho y de derecho, con el amplio y pleno poder de darse las formas que exijan la justicia y la economía universal en defensa de la solidaridad humana.".

Con palabras que duelen leídas desde este presente de ignominia, se expresaban con rotunda claridad los términos del dilema: una nación no puede ser realmente independiente aunwur ostente el status jurídico de tal y los símbolos visibles que así la identifican si no controla por sí y bajo sus propios términos su economía, sus recursos naturales y humanos, su territorio y todos los elementos que pueden contribuir -en los términos que siempre lo planteó el peronismo desde sus orígenes- a la grandeza de la patria y a la felicidad de su pueblo.

Como decíamos hace poco en ésta entrada, "Siempre existió una parte (la mayoría quizás) de nuestras élites dominantes que no concibieron otro destino para el país que la subordinación al extranjero, como condición de posibilidad excluyente de su progreso, entendido como ellos lo entienden: la prosperidad de su clase, y la tutela de sus intereses, aun a costa (o precisamente como consecuencia de ello) del saqueo de la riqueza nacional, y el empobrecimiento de sus habitantes.". En contraste, en la declaración de la independencia económica un día como hoy hace 79 años y en Tucumán, Perón y el peronismo expresaban el rechazo de la mayoría del pueblo argentino al proyecto de esas élites, que había llegado a los extremos de vergüenza que le valieron a la época precedente a su llegada al poder, de "Década Infame".

Un proceso parecido -si no igual- al que nos toca vivir hoy, porque estamos en presencia de los mismos elementos que nos llevaron a él: la avaricia de nuestras élites -tan grande como su falta de visión estratégica para aportar al destino nacional-, la crisis del sistema de representación política y el apetito irrefrenable del imperialismo y los poderes económicos a los que sirve por nuestras riquezas, aprovechando ambas circunstancias.

Sumidos como están la inmensa mayoría de los argentinos en las preocupaciones de la existencia cotidiana, pareciera que no alcanzan a tomar cabal dimensión de la gravedad de la hora, de la profundidad del peligro, de la velocidad del daño que se infringe a diario y como éste condiciona nuestro futuro y el de las futuras generaciones de compatriotas.

Porque no se trata simplemente del pillaje más o menos organizado de los recursos naturales o bienes públicos como las empresas del Estado que son patrimonio público de los argentinos construido por generaciones. Tampoco solamente de amputarle al país sus posibilidades de desarrollo científico, tecnológico, industrial o humano, sino que es algo mucho más profundo. Tanto que va más allá incluso del dilema (y el peligro) que vio Perón: que la falta de independencia económica condicionara la independencia política, o la convirtiera en algo formal y carente de contenido. 

Asistimos a un experimento en el que se trata incluso de poner en entredicho los atributos elementales de la independencia y la soberanía de un país (como su territorio, sus fuerzas armadas o su política exterior), poniéndolos bajo el control y las directivas del extranjero; asumiendo en los hechos el rol de una colonia o un protectorado. Lo que nos coloca en la situación de que para poder seguir siendo una nación independiente (y que se reivindique como tal) hay que empezarlo todo de nuevo.