LA FRASE

"LE DIJIMOS AL GOBIERNO QUE NO CONTARAN CON NUESTRO VOTO PARA VENDER TIERRAS A EXTRANJEROS O QUEMAR BOSQUES, NOSOTROS ESTAMOS PARA DESALOJAR INQUILINOS O IMPEDIR QUE SE EXPROPIEN EMPRESAS PRIVATIZADAS." (FLAVIA ROYÓN)

lunes, 10 de agosto de 2026

AMENAZAS

 

Hace poco el gobernador de La Rioja Quintela hizo una advertencia elemental: que los inversores del país y el extranjero que participan del festival de privatizaciones y regímenes de excepción promovidos por el gobierno no se entusiasmaran, porque en caso de volver el peronismo al gobierno revisaría lo actuado, y expropiaría lo que tuviera que expropiar, si fuera necesario-

Más allá de que habrá que ver si llegado el caso la advertencia se concreta (de hecho no hubo casi expresiones de apoyo a sus palabras dentro del propio peronismo), el régimen y sus voceros lo tomaron como una amenaza, no faltó quien lo tildara de golpista y por supuesto dijeron que ese discurso espantaba inversores. Esto último no difiere mucho de lo que habían propuesto algunos sectores del PJ que se reunieron hace un tiempo en Costa Salguero, y advertían que el peronismo tenía que respetar el RIGI y otras barbaridades perpetradas por éste gobierno.

Al mismo tiempo que los dichos de Quintela, el gobierno de Milei avanzaba con el Súper RIGI, una tentativa de modificar la carta orgánica del Banco Central y logró (aun amputando el proyecto) la media sanción en el Senado de la denominada "ley de inviolabilidad de la propiedad privada", que dificulta y restringe las facultades del Estado nacional para expropiar cosas por causa de utilidad pública, casi al extremo de tornarla imposible. Poco tiempo antes había otorgado -en una turbia licitación armada a medida de los ganadores- la concesión para el dragado y balizamiento de la vía troncal navegable, por 30 años. 

A la prensa del régimen no le preocupó que todas esas medidas tengan una cosa en común: tratan de blindar las políticas de éste gobierno (que son las del círculo rojo) y condicionar al próximo, atándole las manos para poder revertir el desastre que van a dejar en el país. Por el contrario lo aplauden, porque consideran que Milei está consiguiendo lo que Macri no pudo, yendo más lejos incluso que Menem y en algunos puntos (como la reforma laboral) que la propia dictadura militar, como se jactó hace poco el presidente. 

Para reforzar la similitud con el régimen genocida, el presidente habla con liviandad de terrorismo y terrorista, y pocos días después de comprometer internacionalmente al país en una brumosa internacional anti-terrorista de derecha gestada por Trump al amparo de la resurrección de la tristemente célebre doctrina de la seguridad nacional, descarga una represión impiadosa y desmedida 

También Milei y su runfla están tomando medidas para cubrirse la retirada y asegurarse de no ir presos, o al menos eso creen: la masiva cobertura de cargos en la justicia como nunca se vio en democracia desde que existe el Consejo de la Magistratura (cosa que hoy presentan en términos elogiosos los que acusaban al peronismo de "ir por todo") y un segundo régimen de "inocencia fiscal" que incluya a los funcionarios y sus familiares (a solo meses de sancionado el primero y tras varios blanqueos de capitales), y de paso manotear los dólares del colchón de los argentinos para pagar la deuda; aunque si sabemos ver, ése sería el objetivo secundario.

Y quienes nos desgobiernan son tentados a su vez por el mundo de las finanzas internacionales a volver al circuito del endeudamiento en los mercados de capitales, como si la deuda que ya tenemos (y los compromisos que surgen de ella como los acuerdos con el FMI) fueran sustentables y no comprometieran los destinos del país por generaciones.

Pensando en el futuro cuando esta pesadilla termine, hay ciertos efectos de las políticas de Milei (como su alineamiento internacional y sus posturas en todos los foros mundiales, o hasta ciertas leyes vergonzosas que se aprobaron en estos años) que son más sencillos de revertir que otros: el deterioro de las condiciones objetivas de existencia de la inmensa mayoría de los argentinos, la pulverización de salarios y jubilaciones, la destrucción del tejido industrial y la pérdida de puestos de trabajo, las concesiones coloniales leoninas que amputan partes sustanciales de la soberanía nacional, sorteando para ellos las trampas y candados jurídicos a toda medida tendiente a recuperar dignidad y derechos, que va dejando el experimento libertario (como fase actual del despliegue del proyecto de los dueños del país) en su intento de perpetuarse. 

No hablemos ya del legado cultural de una sociedad fragmentada y enfrentada, sometida a un proceso de idiotización colectiva y sin pautas mínimas de convivencia civilizada, con sus instituciones degradadas y la confianza social en la democracia como sistema en su punto más bajo desde 1983. De allí que las próximas elecciones y todo el proceso político y social que hasta entonces transcurra son mucho más que una simple contienda para determinar quien gobernará el país a partir de diciembre del año que viene: se trata de una disputa sustantiva para detener el proceso de vaciamiento de sentido de la democracia, y su reducción a un ritual percibido como inútil por un número cada vez mayor de argentinos.

Proceso que el régimen alienta y promueve, porque conviene a sus intereses: ahí están amenazándonos desde sus dispositivos de construcción de sentido con el "riesgo país" y la reacción de los mercados si perciben que hay posibilidades de un triunfo opositor que desande el camino de éste gobierno de ocupación; también para presionar a la dirigencia opositora (en la que muchos no necesitan ni que los presionen porque entendieron el mensaje) a que se comprometa públicamente a no tocar nada y dejar todo como está; cuando la realidad es que si la oposición quiere ganar las elecciones para empezar la reconstrucción del país, tiene que decir con todas las letras lo que dijo Quintela, y ampliarlo a toda una agenda de reparación nacional y social. Hay que estar escribiendo ya, ahora, nuestros propios DNU 70 y ley de bases.

Y el gobierno lo sabe, es decir reconoce esa verdad elemental: es el despliegue de su proyecto, con sus implicancias sociales, políticas y económicas, el que crea el verdadero "riesgo país", y las condiciones de posibilidad de un triunfo opositor: si pierden las elecciones es precisamente por como están gobernando el país, y por eso tienen que blindar a futuro sus turradas. y procurarse impunidad, a cualquier precio. 

La oposición, en consecuencia, tiene que dejarse de perder el tiempo en discusiones inconducentes y estar dispuesta a emprender la tarea que la hora le reclama, la cual es inexorablemente -si la sociedad le confiriera la responsabilidad de gobernarla- afectar intereses muy poderosos, que son los que nos llevaron a éste estado de cosas: no hay una cosa (pobreza, exclusión, desigualdad, coloniaje, destrucción de la soberanía y las capacidades nacionales) sin la otra: riqueza obscena, entrega descarada a precio vil del patrimonio público, satelización del país. Claro que la tarea no está exenta de riesgos: si no pregúntenle a Cristina, que por haber comprendido hace tiempo la implicancia de esos factores (y sobre todo, haber actuado en consecuencia) está condenada, presa y proscripta.

domingo, 9 de agosto de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 8 de agosto de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 7 de agosto de 2026

NI TIERRA NI FUEGO

 

jueves, 6 de agosto de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

miércoles, 5 de agosto de 2026

MOVILIZAR SIEMPRE SIRVE

 

Movilizar siempre sirve, aunque te quieran convencer de lo contrario. Y movilizar no es solo manifestar o llenar las plazas: es concientizar, esclarecer, convencer, explicar. Luchar en definitiva por una idea, un proyecto, un derecho. Por eso se habla de conquistas.

Aunque nos quieran ahogar con discursos de posibilismo y correlaciones de fuerza, y aunque la realidad circundante parezca a veces darles la razón, porque el palacio es sordo a los rumores de la calle, y sufrimos una crisis de representación: siempre se puede permear el pulso social al interior del sistema político, y obligarlo a frenar, retroceder, y también a avanzar. De eso se trata en esencia la democracia, y no solo de ir de vez en cuando a votar, y listo.
 
Vengan estas reflexiones a cuento de la decisión del gobierno de Milei (forzada por la presión popular) de retirar del esperpento conocido como "ley de inviolabilidad de la propiedad privada" el capítulo referido a la eliminación de las restricciones a la venta de tierras rurales a los extranjeros, establecida por la Ley 26.737 (2011) 

Es posible que la amplitud y masividad social que alcanzó el reclamo en defensa de nuestra integriddad territorial soberana le deba mucho de su impulso al clima mundialista, pero demostró lo poderosas que pueden ser en políticas las emociones (vaya si Milei lo sabe), y la potencia de ideas que nos decían que estaban perimidas como patria, territorio, soberanía, nación, pueblo. Tan vivas están que se las quisieron apropiar ellos mismos, disfrazándose de nacionalista y cuestionando la "campaña anti-argentina" mientras orquestaban la entrega del país. 

El retiro -al menos por ahora- del capítulo del proyecto sobre la extranjerización de la tierra deja una poderosa enseñanza a futuro en términos políticos y sociales; enseñanza que deberá aplicare ya mismo, desde hoy, a lo que quedaría en pie del proyecto, que es tanto o más perjudicial aun para el país y la inmensa mayoría de sus habitantes: la posibilidad de que los inquilinos sean desalojados sin orden judicial, la eliminación de las restricciones de la ley de manejo del fuego a los usos productivos posteriores de las tierras incendiadas, o la amputación de las facultades del Estado para expropiar cosas por causa de utilidad pública, algo que contempla la Constitución Nacional desde 1853; y que acaba de reconocer hasta la propia justicia yanqui, en el juicio seguido contra el país por la expropiación de YPF.

Éste último aspecto en particular -uno de los más perniciosos y silenciados del proyecto- se complementa con los cambios que se querían introducir a la ley de tierras (para que ningún gobierno posterior pudiera revertir la extranjerización, aun volviendo a modificar la ley o reponiendo los límites de la ley de Cristina), con las concesiones hechas en el RIGI y el Súper RIGI a los inversores extranjeros que apuesten a la economía de enclave en construcción, con el proyecto sobre la "autonomía" del Banco Central, con los acuerdos con el FMI y con la necesidad de blindar las gravosas privatizaciones de éste gobierno, que está vendiendo a precio vil bienes comunes de los argentinos, que llevó años y esfuerzos construir.

Un plan perfectamente orquestado (no por Milei ni Sturzenegger, que son simpemente los mascarones de proa) para vaciar el Estado, amputarle todas las facultades y los atributos inherentes a su soberanía y los instrumentos necesarios para dirigir por sí mismo y conforme lo decida su pueblo, su destino histórico. Un país privado de su facultad de emitir moneda, dirigir su propia política económica utilizando todos los instrumentos a su alcance (al fin y al cabo para eso fueron al FMI: para que lo dirijan otros), ejerrcer un control efectivo sobre su territorio y sus fronteras, o imposibilitado de revertir los latrocinios consumados en su contra por un gobierno de ocupación, aunque sea elegido.

En definitivas se trata de mucho más que la discusión de una ley o un capítulo dentro de ella, sino del sentido último de la democracia: si el destino del país lo decide su sociedad, o el poder económico incluso en contra de los deseos de una amplia mayoría de ella, como pasó con la ley de tierras. Se trata de superar el desencanto democrático y la tentación del ausentismo electoral (que el régimen fomenta porque son en su propio beneficio), y extraerle a la democracia todas las posibilidades que ofrece como sistema de representación política de los intereses y los deseos de la sociedad. 

De allí entonces que aunque se haya logrado una victoria (no menor, en el contexto) hay que seguir la lucha, movilizando para exigir que se caiga toda la ley, del primero al último de sus artículos; sin permitirles el atajo de meter por la ventana lo que les obligamos a sacar por la puerta trasera. Tuits relacionados:

EL RETORNO, UN CLÁSICO

 

El miércoles de la semana pasada por el Decreto 1547 cuya imagen abre el post, Pullaro adjudicó la construcción de la estación policial que funcionará en el Parque Federal de Santa Fe.

En la licitación se presentaron catorce (14) ofertas, cuatro (4) de ellas por encima del presupuesto oficial en un rango que va del 0,84 % al 29,82 %. Las otras diez (10) estuvieron por debajo del presupuesto oficial, en un rango que va del 5,64 % al 18,44 %. 


La UTE que terminó siendo adjudicataria cotizó un 18,44 % más barata que el presupuesto oficial, pero -y éste es el dato relevante- un 59,16 % menos que la oferta más cara de las presentadas en una licitación armada para ejecutar un contrato de obra pública por unidad de medida y precios unitarios. Esa diferencia representa en plata de más de 8714 millones de pesos.

Y es tanta que deja la duda si todas las empresas cotizaron exactamente la misma obra, o estamos ante otro caso -y van- de empresas "groupíes" presentadas a las licitaciones, para simular competencia. O como se dijo acá: "Lo que muy probablemente puede ocurrir haciendo que sean gratis los pliegos -como serán ahora- es que se presenten empresas "groupíes" (como en los remates) que inflen artificialmente sus cotizaciones sin ninguna responsabilidad ni costo, para crear una apariencia de concurrencia y competitividad; y que termine ganando el caballo del comisario, aunque cotice caro, pero pareciendo -por comparación- que lo hizo barato.".

Una de las dos empresas que conforman la UTE ganadora es propiedad de Marcelo Vorobioff: por si algunos no lo conocen o no lo recuerdan, el ex presidente del directorio del Ente Administrador del Puerto de Santa Fe eyectado de su cargo en el gobierno de Bonfatti (luego de negar que fuera funcionario público) y con causas en la justicia por hechos de corrupción.


Este lunes 3 Pullaro adjudicó otra obra mediante el Decreto 1587 cuyas imágenes cierran el post, en éste caso para la limpieza de los canales troncales de la zona norte de la provincia.

En la licitación se presentaron ocho (8) ofertas cuyos montos no discrimina el decreto, y la finalmente adjudicada cotizó por los trabajos un 58,91 % menos que el presupuesto oficial. La UTE ganadora fue impugnada por otra empresa porque fue conformada para participar de otra licitación, la de la limpieza de los canales de la zona centro. La impugnación fue rechazada. 

Una de las dos firmas que integran la UTE adjudicataria (que terminó cotizando casi 4651 millones de pesos menos que el presupuesto oficial) es al mismo tiempo una de las adjudicatarias del contrato de mantenimiento del alumbrado público otorgado por el intendente Poletti, por más de 23.000 millones de pesos (más información, acá


O estamos ante un caso de extraordinaria eficacia administrativa de la gestión Pullaro en las licitaciones públicas que le permite a la provincia obtener ofertas baratas y abaratar costos, o las reparticiones que arman los presupuestos oficiales están teniendo problemitas de cálculo y les salen un poco inflados, sin correspondencia con los valores del mercado.

O estamos ante otra cosa, sobre todo teniendo en cuenta quienes se terminan beneficiando de las aparentes contradicciones.


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