LA FRASE

"YO REVISARÍA DE NUEVO LA BÓVEDA DE CRISTINA A VER SI NO HAY PENDRIVES, CRÉANME CUANDO LES DIGO QUE ES INCREÍBLE LO QUE UNO PUEDE GUARDAR EN ELLOS." (MANUEL ADORNI)

miércoles, 7 de octubre de 2026

PULLARO TOUR


El pasado lunes 5 Pullaro firmó el Decreto 2128, cuya imagen abre el post. Por él se modifican dos decretos anteriores suyos del año pasado, los números 5 y 2458 por los que se estableció el "Programa Provincial de Fomento e Incentivos de la Conectividad Aérea” en el ámbito del Ministerio de Desarrollo Productivo. La idea registra su antecedente más remoto en un decreto dictado por Lifschitz pocos días antes de dejar su cargo como gobernador y estando ya electo Perotti como su sucesor (ver más información acá), y que fuera derogado por éste a los pocos días de asumir. El programa de Lifschitz instrumentaba subsidios con fondos de la provincia a los costos del combustible aéreo para las compañías aéreas "low cost" (como la hoy fallida Flybondi) que operaban en los aeropuertos provinciales; pero la iniciativa de Pullaro (que comenzó, como dijimos, el año pasado) es más amplia aun, porque los subsidios pueden llegar incluso a los operadores turísticos mayoristas.

Así surge del propio decreto dictado el lunes pasado, que crea en el apartado 6.1 de su anexo una “retribución financiera por pasajero embarcado para la adquisición de combustible” para aquellas compañías aéreas que adhieran al Programa; aclarando que se liquidará en forma mensual y escalonada por períodos de seis (6) meses y durante dos (2) años, contados a partir del primer vuelo o frecuencia operado por la compañía aérea que adhiera al mismo. También se instrumenta una “retribución financiera por pasajero embarcado para promoción, publicidad y marketing de vuelos chárter” para los operadores mayoristas de turismo que adhieran al Programa (apartado 6.2 del anexo del decreto); la que se liquidará en forma mensual por cada vuelo y hasta el plazo máximo dos (2) años contados a partir del primer vuelo contratado hacia el destino propuesto por el operador mayorista de turismo que adhiera al Programa.

Por si esto fuera poco, precisa el apartado 6.3 del anexo que la "retribución financiera extraordinaria" podrá instrumentarse mediante uno o varios mecanismos concurrentes de "...atenuación o mitigación de los costos operativos iniciales, los riesgos de mercado y/o a cofinanciar las acciones de posicionamiento de una ruta aérea considerada de interés provincial...” , y consistir en "...garantías de ocupación mínima (de los vuelos, debe entenderse), mecanismos de compartición del riesgo u otros sistemas objetivos de cofinanciación destinados al desarrollo, consolidación y explotación inicial de rutas aéreas declaradas de interés provincial." (las negritas son nuestras) 

En caso que quedaran dudas que se entiende por "rutas declaradas de interés provincial" a cuyos operadores aéreos y turísticos podrían llegar los beneficios del Programa, el decreto las define así: "Las rutas de interés provincial son aquellas que, por su impacto actual o potencial, contribuyan de manera relevante al fortalecimiento de la conectividad aérea de la Provincia, al desarrollo turístico, productivo, comercial, industrial, tecnológico, logístico o institucional, a la captación de inversiones, al incremento del flujo de pasajeros y/o cargas, o a la integración de la Provincia con los mercados nacionales, regionales o internacionales estratégicos.". Así dicho, podría ser cualquiera, incluidas por supuestos rutas que tengan por destino final puntos en el exterior del país.

El decreto deja establecido en el apartado 6.4 de su anexo que el Programa se financiará con los recursos propios de los Aeropuertos Internacionales de Rosario y Sauce Viejo, los que provienen de las distintas tasas aeroportuarias que perciben. Sin embargo, ninguno de los dos entes se autofinancia con sus recursos propios y ambos necesitan asistencia del Tesoro con transferencias de la Administración Central: según el presupuesto provincial 2026 aprobado por la Legislatura, el Aeropuerto de Rosario tiene un presupuesto original de 41.081 millones de pesos, de los que 27.238 millones (el 66,30 %) es financiado con recursos propios, y en el caso de Sauce Viejo (con menor movimiento), el presupuesto total es de 3365 millones, pero los 652 millones originariamente previstos en concepto de recursos propios (en ambos casos hubo decretos modificando el Presupuesto para incorporar mayores recursos, pero también para atender mayores gastos) solo cubren el 19,37 % de las erogaciones; debiendo financiarse el resto con remesa de fondos de la Administración Central, remesas que en ambos casos y de acuerdo al Presupuesto cubren la totalidad de los gastos en "Personal" (sueldos y contribuciones)

El decreto firmado este lunes por Pullaro luce huérfano de toda referencia respecto a cual será el costo tentativo previsto para las "retribuciones extraordinarias" a percibir por las líneas aéreas y operadores turísticos, retribuciones que -conviene aclarar- no son otra cosa que subsidios: no se trata de préstamos u otro tipo de asistencia financiera del Estado santafesino (porque aunque se haga con recursos de los Entes que administran los aeropuertos, no deja de ser dinero público) que genere en los beneficiarios la obligación de devolver un solo centavo. Peor aun: el Programa como tal ni siquiera figura en el presupuesto provincial, ni en el del año pasado (cuando en teoría fue creado) ni en el de éste, sea que se lo busque en los apartados correspondientes a cada uno de los aeropuertos, o en el capítulo del Ministerio de Desarrollo Productivo; y el único indicio más o menos cercano a un gasto documentado en éste ítem lo aporta el Decreto 306 firmado por Pullaro el pasado 27 de febrero, ampliando el presupuesto del Aeropuerto Internacional Rosario en 5353 millones de pesos al transferir saldos de recursos propios no invertidos el año pasado, y destinar de ese total 1581 millones a "combustibles líquidos y lubricantes": a menos que el AIR tenga a su vez una flota de aviones propios, ese dinero debió destinarse al subsidio a las compañías aéreas, salvo que alguien brinde mayores precisiones al respecto.

Las omisiones apuntadas no son un tema menor, porque suman oscuridad a algo que merecería al menos discutirse desde diferentes ángulos, como por ejemplo las prioridades del Estado a la hora de definir en que invertir los recursos públicos. Y no hablemos ya de oponer subsidios al turismo o la navegación aérea con necesidades apremiantes como la salud, la vivienda, la educación o el alimento, sino con la propia asistencia a los distintos sectores económicos desde el Estado, en un contexto de crisis.

En ese sentido, cabe preguntarse por ejemplo si el gobierno de Pullaro invertirá más en el "Programa de Fomento e Incentivos de la Conectividad Aérea” que los fondos que el propio Ministerio de Desarrollo Productivo asigna a otros sectores de la economía, como por ejemplo los 1460 millones para el "Fondo Compensador de la Electrificación Rural", los 1295 millones para "Emergencias Productivas", los 870 millones para el fomento de los parques industriales, o los 1050 millones del FOGAR y los 200 millones de "Santa Fe Garantiza" para otorgar garantías para préstamos a las Pymes santafesinas. Entre los informes  que faltan (o de los que el decreto no da cuenta en sus fundamentos) podría haber alguno que explique por que actividades que estarían  -según el propio decreto- en un proceso de crecimiento explosivo  mientras otras (como la industria, el comercio o la construcción) sufren el impiadoso vendaval del programa económico libertario, necesitan que el Estado las subsidie, o las ponga a salvo de los riesgos propios del mercado.

Acaso como si previeran que las medidas pueden generar polémicas, el decreto parece apurarse a aclarar en el apartado 6.5.4 de su anexo que los subsidios (porque reiteramos, eso es lo que son) no serán repartidos al voleo. Se dice allí: "Cada ente aeroportuario, dentro de su jurisdicción, deberá determinar la cantidad de unidades de medida en que consistirá cada incentivo previsto en los puntos 6.1 y 6.2 del presente Programa, debiendo respetar como mínimo las siguientes condiciones: a) Prever las siguientes unidades de medida: “Unidad de Pasajero de Cabotaje” (pasajero embarcado que abona tasa de uso de aeroestación de cabotaje); “Unidad de Pasajero Regional” (pasajero embarcado que abona tasa de uso de aeroestación regional); y “Unidad de Pasajero Internacional” (pasajero embarcado que abona tasa de uso de aeroestación internacional). b) Cada unidad de medida determinada previamente equivaldrá al diez por ciento (10%) del valor de la tasa de uso que corresponda a cada tipo de pasajero. c) Para los supuestos en que determinados pasajeros no se encuentren alcanzados por el pago de la Tasa de Uso de Aeroestación, las entidades aeroportuarias, a los fines de cuantificar el incentivo previsto, utilizarán como referencia la Tasa de Usos de Aeroestación de Cabotaje, Regional o Internacional, según corresponda.".

Sin embargo, acto seguido aclara que "La retribución financiera extraordinaria no estará sujeta al sistema de unidades de medida previsto en el punto 6.5.4. del presente.": ¿Para qué casos y para quiénes regirían entonces las supuestas estricciones del decreto? ¿Hay en éste caso "sintonía fina" para darles subsidios a quienes realmente los necesite, es acaso esta una práctica de clientelismo VIP, o esas categorías solo aplican a los subsidios al transporte público en el conurbano bonaerense?  

martes, 6 de octubre de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

lunes, 5 de octubre de 2026

LA BALCANIZACIÓN DE LA ARGENTINA

 

Días atrás el Senado de la nación votó la derogación (o su modificación sustancial) de la ley de zonas frías impulsada por Máximo Kirchner durante el gobierno del "Frente de Todos" para subsidiar las tarifas de luz y de gas en las zona del país que sufren más las bajas temperaturas en el invierno. Para conseguirlo, el gobierno de Milei (que impulsaba la iniciativa) logró el apoyo de los gobernadores de las provincias del norte a cambio de sostener un esquema de subsidios para las "zonas cálidas".

Es decir que en la negociación terminaron pesando más los intereses electorales de la LLA que las urgencias fiscales del plan motosierra que impulsaron el proyecto: en las provincias del norte votan más electores que en las de la Patagonia. Pocos días antes, el propio Milei mediante un decreto se metió de lleno en la antigua disputa entre Mendoza y La Pampa por las aguas del río Atuel y su aprovechamiento (para riego y energía), laudando a favor del gobierno mendocino (radical con peluca, alineado con todas las medidas de su gobierno) y en contra del díscolo peronismo pampeano del gobernador Ziliotto. 

Habrá que ver si no resuelve -con la misma lógica- intervenir en la disputa de límites entre La Rioja y San Juan, detrás de la cual están los intereses del extractivismo minero. A no dudar que lo hará si, otra vez, las necesidades electorales del oficialismo nacional, se ponen por encima incluso de sus obligaciones  de integrar y unir a las provincias, en lugar de atizar sus conflictos y diferencias.

Antes que todo eso y aun hoy, con el RIGI y el Súper RIGI Milei propugna un modelo extractivista que consiste en aprovechar al máximo posible los recursos naturales (que son del dominio originario de las provincias según el artículo 124 de la Constitución reformada en 1994) mediante su entrega indiscriminada a los inversores extranjeros, atraídos por todo tipo de franquicias, privilegios y concesiones, sin casi ninguna exigencia o contraprestación a cambio. Y el fracaso (por la resistencia social) del intento de derogar la ley de tierras de Cristina (una regulación nacional defensiva de la integridad territorial del país) fue remontado con un bochornoso fallo de la Corte Suprema que valida su derogación por el DNU 70/23 de Milei, sostenido por cortesanos y opositores que en los hechos son oficialistas.

Esas prebendas no podrían haber tenido consagración legal sin el apoyo de los legisladores que responden a un puñado de gobernadores que (con prescindencia de sus alineamientos partidarios) comparten una mirada comarcal de la política, en la que está ausento de la visión de lo nacional en tanto destino común compartido por el conjunto de los argentinos. Por estos mismos días, Milei estuvo asumiendo compromisos a futuros sobre la base de conseguir el apoyo financiero del gobierno de los Estados Unidos a través del Eximbank para financiar proyectos vinculados a la infraestructura del extractivismo; cuya concreción quedará supeditada al visto bueno del embajador Lamelas, que -recordemos- asumió diciendo que iba a recorrer las provincias para aleccionar a sus gobernadores sobre el peligro de alentar inversiones chinas.

El gobierno nacional (siempre sediento de dólares para pagar la deuda, aunque Milei diga que le salen por las orejas) alentó en estos tres años el endeudamiento exterior de las provincias, que a su vez compiten entre sí para ver quien otorga más beneficios, facilidades y rebajas o eliminación de impuestos a los inversores, con tal de atraer capitales. La polémica de los años kirchneristas por la presunta asimetría de los subsidios al transporte en beneficio del AMBA, Milei la zanjó fácilmente, eliminándolos y colocando a los distintos subsistemas del transporte público en colapso terminal, en todo el país. Y acaba de invitar a un conjunto de gobernadores a su gira por Francia, para ofrecer entre todos al país en venta, compitiendo entre sí por cual le fija a su pedazo (provincia), el precio más barato.   

Los gobernadores de la Región Centro (en especial Pullaro) son vulgares lobbistas del complejo agroexportador para reclamar por la eliminación de las retenciones, y mientras padecen en carne propia la eliminación de los subsidios a las tarifas (la derogación de las zonas frías impacta en sus provincias), demonizan al conurbano bonaerense, caracterizándolo como un refugio de vagos ociosos que viven del clientelismo, y succionan una riqueza nacional que no contribuirían -según esa mirada- a generar. retenciones y el conurbano. Y también entraron en una disputa con sus colegas del norte por lo cambios a la ley de biocombustibles: unos pujan por el biodiésel, los otros por el bioetanol y ninguno armoniza, mientras los gobernadores patagónicos actúan como lobbistas de las petroleras.

Se trata de un proceso de larga data, comenzado en los años 90' por las políticas de ajuste del menemismo (que les transfirió a las provincias la responsabilidad de gestionar íntegramente la salud y la educación básica) y por la reforma constitucional del 94'; que además de consagrar el dominio originario de las provincia sobre los recursos naturales (algunos de los cuales eran estratégicos, y otros lo devinieron después), consagró otros disparates disgregadores de la cohesión nacional como la autonomía porteña y la autonomía municipal.

Proceso agudizado por la crisis de los grandes partidos políticos nacionales (como la UCR y el PJ), reducidos a una federación de caciquismos locales con escasa coordinación entre sí, crisis extendida incluso a algunos de los tradicionales provincialismos, como el Movimiento Popular Neuquino, el bloquismo sanjuanino o el peronismo extraterrestre de los hermanos Rodríguez Saá.

Y proceso de constante y sostenida balcanización (solo parcialmente detenido en las presidencias de Néstor y Cristina, pese a que venían de una provincia favorecida por la  provincialización de los recursos naturales) que se expresa en la falta de un proyecto político nacional cohesionado con una mirada integral del país, que comprenda e integre en ellas al conjunto de las provincias. No podemos esperarlo de Milei, que por el contrario promueve y alienta la balcanización que es funcional a los intereses que representa; y por esa razón, el brote soberanista en torno a la causa Malvinas con el que pretende disimular el fracaso de su gestión es todo menos creíble, simplemente porque no tiene un país real sobre el que anclarse, o en todo caso: a ese país real Milei lo odia, tanto que lo quiere regalar.

Durante este tiempo a muchos se les caído la máscara del federalismo (que suele ser la coartada frecuente para disfrazar apoyos a modelos antinacionales) y ya no hay Liga de Gobernadores, ni siquiera una que funcione en modo roquista, influyendo en la elección del presidente; menos desde la eliminación del colegio electoral. Y también durante este tiempo sobraron "peronismos federales", pero escasearon los peronismos con una mirada nacional integradora, con la excepción de los gobiernos de Néstor y Cristina.

Que es justamente lo que la hora del país le reclama, al peronismo y al conjunto del sistema político: recomponer la integralidad y la cohesión del país, en su faceta cultural, económica, productiva y social, pero también territorial. Y en el despliegue activo y efectivo del gobierno federal en las provincias con sus políticas, desde la obra pública hasta el sistema de protección social; como lo tuvo en los tiempos de Perón, Evita, Carrillo y Pistarini, y en los tiempos de Néstor y Cristina con De Vido y Boudou.

domingo, 4 de octubre de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 3 de octubre de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 2 de octubre de 2026

DESPUÉS DEL FALLO

 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

TIERRA ARRASADA