LA FRASE

"EL SOCIALISMO NOS HABÍA HECHO LLEGAR LA IDEA DE QUE EL CARGO DE VICEGOBERNADORA FUERA ROTATIVO ENTRE LAS DEMÁS FUERZAS DE "UNIDOS" COMO HACE LA IZQUIERDA CON LAS BANCAS EN EL CONGRESO, PERO LA IDEA NO NOS TERMINABA DE CERRAR." (MAXIMILIANO PULLARO)

lunes, 24 de agosto de 2026

PARA LA PRÓXIMA

 

La semana pasada la Cámara de Diputados de la provincia aprobó la reforma electoral con una mayoría tan amplia que todo indica que -de no mediar algún inconveniente de último momento- el proyecto pasará sin problemas por el Senado hacia su sanción definitiva. La reforma -consecuencia directa de la reforma constitucional aprobada en la provincia el año pasado- ratifica la vigencia del sistema de las PASO (en el cual Santa Fe fue pionera en el orden nacional desde 2004, en el gobierno de Obeid), y también de la boleta única de papel, en el que también fuimos pioneros en 2011, durante el gobierno de Binner.

También se ratificaron la exigencia de obtener un piso mínimo de votos (el 1 % del padrón electoral) en las PASO para poder participar de las elecciones generales, y otro piso en estas (del 4 % contado del mismo modo) para acceder al reparto de bancas en Diputados, que desde la reforma constitucional rfeciente será por la aplicación estricta del sistema D´Hont y no con una mayoría automática asignada a la fuerza ganadora, como establecía la Constitución provincial de 1962.

Como compensación a las fuerza política menores que se verán afectadas por la subsistencia de los pisos mínimos de votos, se permitirá la presentación de listas de diputados sin la correlativa obligación de tener una fórmula de candidatos a gobernador y vice, y lo mismo en las elecciones municipales: se podrán presentar listas de candidatos a concejales sin que estén necesariamente acompañadas por una candidatura a intendente.

Así expuestos en rasgos generales los aspectos más significativos de la reforma, no parece que esta vaya a detener la fragmentación del sistema político provincial sino más bien todo lo contrario, porque además jamás se lo propuso como objetivo: se trata de una reforma -como todas las derivadas de la reforma constitucional cuyo propósito central era habilitar la reelección de Pullaro- pensada para satisfacer los intereses de la coalición gobernante, y eventualmente de los que bajo ciertas circunstancias (que hoy no están presentes) podrían aspirar a gobernar la provincia, como el peronismo.

Tan enderezada a esos fines estaba la reforma que la parte más significativa del proceso de consultas previas se dio hacia el interior de "Unidos", y la apertura al diálogo con el resto de las fuerzas políticas que actúan en la provincia fue decorativo: lo cual al menos en el caso del PJ le ahorró un problema: tener que acordar previamente posturas uniformes al interior de un partido que e ha convertido en un archipiélago de tolderías donde cada uno hace lo que le parece o cree que le conviene., y quienes lo conducen formalmente (los senadores provinciales y el rossismo) se aseguran de que siga siendo así, obturando todo intento de discusión interna.

Y tanto estaba pensaba la reforma en función de las necesidades de "Unidos" que terminó consagrando la anomalía de una especie de "ley de neolemas" para la fórmula de gobernador y vice, con la posibilidad de que en las PASO un mismo candidato al primer término sea acompañado por hasta tres candidatos/as (se ratificó la ley de paridad) a vice, sin que se le sumen los votos de los distintos binomios: una forma de resolver la disputa interna en "Unidos" por cual de los partidos aliados a la UCR aportará a la acompañante de Pullaro, que competirá por su reelección.   

Así como entregaron el rechazo contundente a la ley de lemas (que vuelve pero de costado y manteniendo la "intransferibilidad" del voto que ahora tiene rango constitucional), tampoco tuvieron empacho en relativizar las bondades con las que nos vendieron la boleta única, permitiendo ahora que en las elecciones generales la lista de diputados provinciales vaya pegada a la de la fórmula a gobernador y vice, y la de concejales con la de los candidatos a intendente, en cada municipio: adiós a las "elecciones independientes en un mismo comicio", con el que nos querían vender que pasábamos a ser escandinavos.

En el caso del socialismo no es más que la consecuencia de su inevitable e indetenible declive pronosticado en su momento en ésta entrada, cuando perdían la gobernación a manos del peronismo en 2019. Y si optaron por ese "puesto menor" (aspirar a ser damas de compañía de Pullaro) es porque no les dio la nafta para plantear -como amagaron para mejorar las condiciones de negociación en la interna- una fórmula propia en las PASO, y que fuera lo que Dios quiera. Aunque ahora y con el nuevo sistema que se aprobaría corren incluso el riesgo de perder las PASO frente a una fórmula íntegramente radical; claro que acompañarla en la general no sería para ellos una novedad: ya lo hicieron en el orden nacional en 1945, con Tamborini y Mosca, que era santafesino fue gobernador de la provincia, para más datos. Más datos para la contextualización histórica, acá

La reforma electoral -como dijimos- es consecuencia directa de la la reforma constitucional, y ésta de la decisión de Pullaro de pelear por su reelección; sin una correlativa voluntad opositora de impedirla: recordemos que un sector del PJ (el perottismo) aportó los votos para que se aprobara en la Legislatura el inicio del proceso constituyente, y otros ya en la Constituyente (como el de los senadores provinciales del traferrismo) aportaron los suyos para consagrar todas las reformas más importantes, incluida la reelección. 

Del mismo cuño (la voluntad de ejercer todo el poder posible, incluso jugando en los bordes de la institucionalidad) son los cambios en la Corte Suprema de Justicia provincial (donde el gobernador presiona para terminar armando un tribunal a su medida, íntegramente conformado durante su mandato), en el resto de los juzgados y el MPA (donde la UCR aprovechó su expertise en la materia de los años del Frente Progresista) y de las 10 "emergencias" para todos los temas de gobierno que se llevan declaradas desde diciembre de 2023, la última de ellas por el advenimiento del fenómeno de "El Niño".

Todo lo cual le deja al peronismo santafesino (autoimpedido por sus divisiones internas de formular una estrategia única para volver a ser gobierno) una lección para la próxima vez que tenga chances de disputar el poder en la provincia, que vaya uno a saber cuando será: dejar de lado los complejos y las ataduras de intentar agradar a los que jamás nos votarían y nos pisarían la cabeza, apenas tengan la oportunidad; y la mentalidad de equipo chico (de la cual la muestra más notable es la persistencia de los apoyos a la boleta única) al cual lo único que le preocupa es la senaduría por el departamento, o alguna que otra intendencia, por otra parte cada vez más escasas en el recuento provincial. 

Si volvemos a jugar en grande, a lo mejor alguna vez ganemos, o tengamos chances ciertas de hacerlo; porque el contexto social crea la oportunidad: las sucesivas elecciones habidas desde 2023 en Santa Fe marcan que Pullaro perdió 7 de cada 10 votos que lo consagraron gobernador, y que su estrategia de ser más opositor al kirchnerismo -que no gobierna el país ni gobernó nunca la provincia- que a Milei (al que le aportó apoyos decisivos en su obra destructora) le está costando caro. Pero para ganar hay que intentarlo, desarrollando una estrategia acorde; mientras tanto seguiremos mirando el partido desde la platea, aunque de vez en cuando festejemos algún gol.

domingo, 23 de agosto de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 22 de agosto de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 21 de agosto de 2026

ESTA PELÍCULA YA LA VIMOS

 

Cuenta Norberto Galasso en su "Historia de la Argentina": "La historia de la creación del Banco Central tiene un antecedente interesante, que es preciso recordar. En 1934, el doctor Manuel Fresco, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y y desde hacía quince años, empleado, como médico, en una de las empresa ferroviarias británicas, fue premiado con un viaje a Londres, con gastos pagos a cuenta de la empresa. Cuenta José Luis Torres en su libro "La oligarquía maléfica" que "Al despedirse de don Guillermo Leguizamón, gran jefe de los ferrocarriles en la Argentina, éste le pidió que no se olvidara de hacerle una visita a míster Follet Holt, primerísimo jefe de los mismos ferrocarriles. En Londres, Fresco se encontró con este personaje, con quien mantuvo amablemente esta charla: "- ¿Qué hay, doctor, de la ley del Banco Central? - -¿De qué ley?- respondió Fresco (Presidente de la Cámara de Diputados), pidiendo un aclaración.".

"- Me refiero a la ley de creación del Banco Central, que debe encontrarse a consideración del Congreso -. - No sé nada, el Poder Ejecutivo no ha remitido nada que se le parezca a las Cámaras Legislativas, ni tengo noticias al respecto. - ¡Cómo! - respondió sorprendido Follet Holt -. No me lo explico. Y buscando en una de las gavetas de su escritorio, extrajo de ella la ley del Banco Central de la República Argentina, redactada en inglés, y le dijo a Fresco, al entregársela: - Hace ya tiempo que se envió éste proyecto al gobierno argentino. Es raro...Luego Follet Holt hizo a Fresco otra pregunta: - ¿Qué concepto tiene usted del doctor Raúl Prebisch? - - No lo conozco - respondió Fresco - - ¿Por qué me lo pregunta?- El doctor Prebisch desempeñará las funciones de gerente general del Banco Central de la República Argentina en Buenos Aires - informóle Follet Holt.". 
    
Sigue Galasso: "A su regreso a la Argentina, Fresco le contó la anécdota a José Luis Torres, un combativo periodista que, poco después, se enteró de que el gobierno argentino había solicitado al Banco de Inglaterra que enviara dos expertos financistas para asesorarlo en la creación de un banco central, a cuyo efecto habían viajado a la Argentina Sir Otto Niemeyer y F. Powell, alto funcionario del gobierno de Inglaterra. El proyecto había sido paralizado porque el radicalismo insistía en la abstención electoral y, de ese modo, viciaba la legitimidad de medidas tan importantes como la de crear la principal institución bancaria del país. Pero apenas se produjo el levantamiento de la abstención electoral (el 2 de enero de 1935) -ya legalizado de ese modo el régimen- el Poder Ejecutivo envió al Congreso varios proyectos de ley que luego Arturo Jauretche denominará "El estatuto legal del coloniaje", entre ellos aquel que Fresco había conocido en Londres. Al poco tiempo, aprobada la creación del Banco Central mixto, la prensa informó del nombramiento del mencionado Raúl Prebisch como gerente general de la nueva institución.". 

"Esta historia está ratificada por Federico Pinedo en su libro "Los tiempos de la república", en el cual sostiene que el proyecto de Banco Central, como entidad mixta entre el Estado y accionistas privados, se ciñó, en todos sus aspectos, al elaborado por Sir Otto Niemeyer y F. Powell, altos funcionarios del Banco de Inglaterra, enviados por el Imperio a pedido del gobierno de Justo. "Adoptamos no solo las ideas -comenta el ministro- sino también la fraseología, cuando nos pareció que no había en ello inconvenientes serios, aunque creyéramos que podían adoptarse, a veces, mejores textos. Y lo hicimos porque no queríamos crear inconvenientes inútiles a la sanción de los proyectos y sabíamos, por una curiosa modalidad del espíritu colectivo, que se facilitaba la adopción de la iniciativa, si podíamos presentarla como coincidiendo en mucho con lo aconsejado por el perito extranjero...".".

"Así, la ley 12155 da nacimiento al Banco Central como entidad mixta que toma a su cargo la emisión monetaria, el manejo de los cambios y la política crediticia. La Carta Orgánica del Banco crea las condiciones para que el capital privado, especialmente extranjero, domine a la institución. Un ensayista conservador, Roberto Azaretto, señala que esta estructura asegura la independencia del Banco respecto al Poder Ejecutivo, lo cual resulta muy sano desde el punto de vista financiero, omitiendo decir, por supuesto, que asegura también la dependencia respecto al capital extranjero, circunstancia que no puede considerarse muy saludable.".

Años más tarde y luego del surgimiento del peronismo y el triunfo de la fórmula Perón-Quijano sobre los candidatos de la Unión Democrática en las elecciones de 1946, por el Decreto Ley 8503 del 25 de marzo de ese año el Banco Central es nacionalizado. Perón comentaba la medida en julio de 1947 en estos términos: "La primera acción de gobierno para recuperar su independencia económica fue nacionalizar el Banco Central. Sería como decir que nosotros hemos nacionalizado el gobierno nacional. El Banco Central era un organismo al servicio absoluto de los intereses de la banca particular e internacional. Manejaba y controlaba los cambios y el crédito bancario, y decidía la política monetaria de la nación, y en nombre de teorías extranjeras desoía los justos reclamos a favor de una mayor industrialización del país. Organizados como un perfecto monopolio, los bancos eran manejados por un "pool" cerrado en el cual las entidades particulares podían imponer su criterio en asamblea sobre los bancos oficiales juntos. El control del sistema financiero no se gobernaba desde la República Argentina sino desde los distintos sistemas financieros del mundo.". 

En un discurso pronunciado en el Ministerio de Ejército el 23 de octubre de 1951 (en vísperas de su reelección como presidente por una abrumadora mayoría) decía el propio Perón: "¿Y cómo íbamos a arreglar el problema si no teníamos en nuestras manos la palanca que podía mover la economía de la Nación? Observen cuales son esas palancas: los transportes terrestres, mediante los cuales se fija toda la política económica interna; la importación y la exportación, dos palancas que mueven la política internacional; los transportes de ultramar que son, en último análisis, los que fijan los precios; y un sistema financiero que permita al gobierno accionar sobre todos los valores financieros del Estado.".

"Los transportes terrestres estaban en manos de consorcios ingleses, no tan solo los ferrocarriles, como creen algunos, todos los transportes, desde la Corporación de Buenos Aires hasta lo ómnibus, microómnibus, camiones, empresas de equipajes, Villalonga, Furlong, todo eso estaba acaparado en un solo gran consorcio internacional. La importación era de tres consorcios internacionales, lo mismo que la exportación. La marina mercante correspondía a dos grandes consorcios: uno, americano, y otro, inglés. El Banco Central estaba formado por dos directores nombrados por el gobierno y seis, por los bancos extranjeros. En su directorio había tres directores que no sabían hablar en castellano. Y esos eran lo que manejaban toda la emisión fiduciaria, controlaban lo valores de plaza, establecían todo el régimen del crédito y custodiaban todo el oro de la Nación Argentina.".

"Y nosotros, teniendo más de cien mil hombres sobre las armas, debíamos tener a cuatro extranjeros para que cuidaran la riqueza de la Nación. ¡Y decíamos que la economía argentina era floreciente y magnífica! Señores: de cualquier país del mundo, por poderoso que sea, ustedes me dan esas cinco palancas y yo les regalo todo lo demás, porque a ese país lo manejo yo. Eso era lo que sucedía en la Argentina.". (lo entrecomillado es cita de los textos mencionados, y las negritas son nuestras) 

Nos pareció pertinente recordar estos antecedentes de nuestra historia en estos tiempos de leyes de bases, RIGI's, acuerdos con el FMI, privatizaciones (que incluyen la concesión por 50 años del Belgrano Cargas y por 30 años del dragado de la llamada hidrovía, en ambos casos con pliegos toqueteados a medida de potenciales oferentes), y cuando el gobierno de Milei acaba de enviar al Congreso un proyecto de ley para modificar la Carta Orgánica del Banco Central, dejando de lado la reforma impulsada por Cristina en el 2012; con la excusa de "garantizar su independencia".

La primera parte de la película es una remake de otra que ya vimos, varias veces, en estos años. ¿Lograremos ver alguna vez una nueva versión de la segunda, que se estrenó en 1946? Post de absoluta actualidad de hace unos cuantos años, cuya relectura recomendamos, para desarmar la zoncera de la "independencia del Banco Central".

jueves, 20 de agosto de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

miércoles, 19 de agosto de 2026

MILEI, STURZENEGGER Y EL GOBIERNO DE PAPEL

 

El gobierno de Milei son varios en uno, actuando en planos simultáneos y superpuestos: hay un gobierno "real"; que es el que planifica, orquesta e impulsa las medidas estructurales que verdaderamente importan, como el DNU 70, la ley de bases, el RIGI, la reforma laboral, la ley de glaciares o los enjuagues financieros de Caputo. O lo intenta, como con la fallida ley de extranjerización de la tierra, o la del manejo del fuego.

Es el gobierno del círculo rojo local y sus terminales en el exterior, tanto con poderes económicos multinacionales como con el eje de los Estados (EEU e Israel) que corresponden al alineamiento internacional que postuló Milei desde el principio, y es uno de sus principales puntales de apoyo. De ese gobierno Milei es simplemente el mascarón institucional, que debe utilizarse para guardar las formas de la democracia, aunque se degrade su sustancia.

Después hay un gobierno de los negocios, con grupos empresarios que -como lo han hecho en todos los gobiernos- rondan como aves de rapiña sobre los activos públicos y los "mercados regulados" atentos a quedarse con su tajada del desguace del Estado, con trampas que los pongan a resguardo de los avatares políticos y la encrucijada del cuarto oscuro. Y dentro de éste, el circuito de las mordidas para la caja chica (en comparación), en el que descuella la hermanísima presidencial, pero en el que abundan los descuidistas. 

Desde el grupo Clarín con la compra de Telefónica a los Neuss, pasando por Vila, Manzano, Filiberti, los belgas de Jan De Nul (que volvieron a quedarse por otros 30 años con la hidrovía) o los Saguier (dueños de La Nación) manoteando Tecnópolis, todo y cada uno de ellos están en lo suyo aprovechando la oportunidad (y provocándola) a través del oportuno contacto con alguna de las terminales del entramado libertario. Allí -más que en hipotéticas diferencias sobre las tácticas políticas a seguir- hay que buscar el origen de las supuestas internas en el gobierno con las que nos entretienen los medios como si fuera un culebrón televisivo de la tarde.

Luego está el gobierno de las boludeces para consumo de la gilada que se engloban bajo el rótulo de "batalla cultural", mundo en el que Milei (un gran alérgico al trabajo constante y el estudio profundo) se siente claramente más a gusto: las discusiones bizantinas a las que nos quieren llevar todo el tiempo como la baja de imputabilidad penal de los menores, el cobro a los extranjeros en los hospitales o expulsarlos del país por cualquier pretexto  o impedirles ingresar a las universidades, las peleas libertarias contra el lenguaje inclusivo, los feminismos, las políticas de género o por la denominación del día del niño. 

No es que no se trate de temas importantes (el alguno casos son indudablemente pavadas descomunales), sino que son abordados de un modo bizarro por gente muy limitada culturalmente (el presidente el primero), y que pone en ellos el origen de todos los males del país, con un simplismo abrumador. El gobierno "real" deja hacer allí a Milei y su claque para mantenerlos entretenidos, a condición de que se mantengan el rumbo y los negocios; y también porque comprenden que de un modo extraño así trata de contener a su base electoral original, frente a los efectos nocivos de las políticas de su gobierno; al mismo tiempo que distraen de lo esencial (que es el saqueo del país y el despojo de sus habitantes), en una típica maniobra de carterista.

En lugar de decir lo obvio -que el rey está desnudo, tiene mal olor porque no se baña y evidencia severos trastornos mentales y de conducta- le sostienen la ilusión de que estamos en presencia de un líder visionario, una especie de influencer mundial en la batalla cultural de la ultraderecha con el progresismo, la cultura woke y el socialismo y las izquierdas. Por allí (y alguna oportuna gestión de negocios) se explica la agenda internacional del presidente, que no es mucho más que una gira mundial en busca de premios bizarros en cónclaves de derecha más exóticos aun. 

Y finalmente está el gobierno de papel, el de las cosas impracticables o sencillamente delirantes que corporiza Federico Sturzenegger, que además de hacer de actuario recopilador de las demandas puntuales del poder económico, es sobre todo experto en encontrar un problema allí donde existía hace ya mucho tiempo una solución: barcos que naveguen nuestros ríos sin el auxilio de prácticos, medicamentos que se vendan sin ningún tipo de controles, coros de niños que deben desaparecer porque ponen en riesgo el equilibrio fiscal, camiones cada vez más pesados para rutas cada día más destrozadas y una larga lista de ideas surgidas no ya de la demanda social (aunque ciertamente siempre habrá público ávido de idioteces en la Argentina libertaria), sino de las conversaciones de Fede en sus círculos sociales.

Sturzenegger remeda para nuestros tiempos aquella figura grotesca de Rivadavia, "el hombre que se adelantó a su tiempo" en la célebre definición de Mitre, sobre la que hiciera blanco Jauretche en su "Manual de zonceras argentinas": el reformador en el papel de una sociedad que no entiende ni quiere entender, el ensayista de las soluciones problemáticas que deja prolijamente sin atender todos los problemas reales, que demandan respuestas urgentes.

Todos estos gobiernos existen, como se dijo antes, simultáneamente; y aunque todos ellos no tengan la misma importancia ni dimensión política y social, tienen algo en común: todos son nocivos para el país y para la inmensa mayoría de sus habitantes. Y está claro que hasta acá no han funcionado los remedios institucionales que contempla la Constitución para casos extremos, mayormente porque casi ni se intentaron; fuera por aquello de la "correlación de fuerzas", o por el miedo al brulote del golpismo. Porque motivos y causales sobran, y se multiplican todos los días.

Tampoco está claro que se consiga ponerles remedio a tantos males con nuestro voto en las elecciones del año que viene (de hecho casi la mitad del padrón viene pensando consistentemente que no, y de allí su ausentismo), si el pronunciamiento popular no consagra tanto un modelo verdaderamente alternativo, como la decisión de dar las peleas que haya que dar para cambiar las cosas, mientras se enfrenta la urgencia de reparar las consecuencias de tanto desatino, que son muchas. Y sin perder nunca de vista quienes dieron -y dan- su apoyo decisivo al experimento porque conviene a sus intereses, con todo lo que supone, incluidos (por acción u omisión) sus aspectos más bizarros.

martes, 18 de agosto de 2026

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