LA FRASE

"RENUNCIÉ AL INDEC PORQUE ME CANSÉ DE QUE LOS ARTISTAS SEAMOS PERSEGUIDOS Y SE CERCENE NUESTRA LIBERTAD CREATIVA." (MARCOS LAVAGNA)

martes, 3 de febrero de 2026

A SABLAZOS CON LA HISTORIA

 

Se cumplen hoy 213 años del combate de San Lorenzo, el bautismo de fuego de los granaderos a caballo creados por San Martín, y la única acción militar que el Libertador libró en nuestro actual territorio. Y se cumplen en medio de la polémica causada por la decisión de Milei de volver a trasladar el sable corvo del Padre de la Patria del Museo Histórico Nacional, al cuartel del regimiento, que se instrumentó mediante el Decreto 81 publicado hoy en el Boletín Oficial.

La medida deja sin efecto el Decreto 843/15 dictado por Cristina (en el video instrumentando su decisión de entonces) que le otorgó a la reliquia histórica su actual destino, a tono con la decisión de los herederos de Juan Manuel de Rosas que así lo dispusieron luego de muerto el Restaurador. Y significa en términos prácticos reponer el decreto de Onganía, que en su momento y violando esa intención dispuso trasladarlo al regimiento, luego de que sufriera dos robos por militantes de la Juventud Peronista en los tiempos de la proscripción y la resistencia.

Esa es la historia más o menos conocida, revisitada en estos días a raíz de la decisión anunciada (habrá que ver si se concreta) del cosplayer demente que nos gobierna, que se caga no solo en la voluntad de los legítimos herederos de Rosas (a quien San Martín le legara el sable), sino -y esto es mucho más grave- también en los valores que la espada representa: la defensa irrestricta de nuestra independencia, soberanía y dignidad como nación, tanto como la negativa a empuñarla en contra de sus hermanos, en las disputas políticas intestinas.

Cabría preguntarse si la frivolidad de Milei (orgulloso de haber sido proclamado "granadero honorario" por la obsecuencia servil de quienes circunstancialmente comandan el regimiento histórico) le permite comprender cabalmente los valores que pone en juego con sus payasadas, o para su mente adolescente todo es parte de algún juego de rol. En estos tiempos bizarros que nos toca vivir, todo es posible.

Lo cierto es que si los rumores que circulan se confirman y el presidente aparece disfrazado de granadero y blandiendo el sable del Libertador la vergüenza nacional que padecemos a diario desde hace dos años habrá escrito otro capítulo, y registrado una nueva marca de indignidad. Que acaso sea lo que en el fondo buscan los que nos han convertido en menos que Puerto Rico o la isla de Guam, dependencias semi-coloniales del imperialismo yanqui.   

Tal parece que suponen que el sable de San Martín y todo lo que él representa -a esos fines, y en éste contexto de degradación nacional- debe ser despojado de su potencia simbólica y de su significación histórica, porque una colonia (como lo somos hoy en términos prácticos) no merece siquiera atesorar glorias pasadas que recordar con respeto y reverencia. Lo sepa o no el presidente, lo busque o no, lo comprenda o no su mente estrecha, juega con cosas que no tienen repuesto.

Con el silencio complaciente de los herederos del mandarinato cultural mitrista que se creyó por décadas dueño del pasado de los argentinos, escrito y reescrito a su gusto: lo que molesta del sable de San Martín es que se lo haya dado a Rosas por las razones concretas que se lo dio, y de ese desgarramiento que produjo el testamento del Libertador en toda nuestra oligarquía política, económica y cultural devienen todas estas payasadas; desde las pretendidamente "serias" como en su momento el decreto del circunspecto cursillista Onganía, hasta las francamente ridículas como el de la performance bizarra que ensaya Milei, que bien nos la pudo haber evitado si de chico sus padres le regalan el trajecito de granadero para algún cumpleaños, o la réplica del sable que traía la revista "Anteojito".

Todo es consecuencia de que una parte de la Argentina no pudo nunca aceptar que el héroe por antonomasia de nuestra patria haya elegido trascender legando su posesión más preciada, nada menos que al maldito de la historia oficial, y nada menos que por haber defendido nuestra soberanía mientras otros -como Mitre y su progenie política- conspiraban con el extranjero para anularla.

El país tiene ciertamente en estos tiempos temas mucho más acuciantes y urgentes que estar discutiendo en torno a la última ocurrencia infantil o adolescente del presidente, si. Pero el sable de San Martín y lo que representa nos habla -con un claro mensaje que viene de la historia- de todos ellos.

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lunes, 2 de febrero de 2026

CLIMA DE ÉPOCA

 

La traición a las banderas históricas del peronismo que encarnó Menem en sus dos gobiernos contó con el acompañamiento de buena parte de la dirigencia política y sindical del movimiento fundado por Perón. Y todos los que protagonizaron aquel intento por desmantelar las bases de la Argentina peronista lo justificaron diciendo que los tiempos habían cambiado, y había que adaptarse al nuevo clima de época.

Era el momento de la caída del muro de Berlín y con él de los socialismos reales del este europeo, el triunfo del capitalismo parecía avasallador y definitivo y el "clima de época" (así nos decían) se expresaba en las políticas del Consenso de Washington: retiro del Estado de la economía y las actividades empresariales e incluso de su rol regulador, privatizaciones y apertura indiscriminada, flexibilización laboral, liberación de los flujos de capital, globalización financiera.

La idea de adaptarse al clima de época volvió con fuerza durante el gobierno de Macri (cuando ya se daba por definitivamente terminada a la experiencia kirchnerista) para desaparecer al poco tiempo cuando su intento de reelección fracasó luego de que lo hiciera su gobierno, que también se imaginaba abriría un ciclo de derecha perdurable; y está presente nuevamente hoy en el peronismo colaboracionista con el régimen de Milei, que le aporta apoyos decisivos en el Congreso, e incluso se da el lujo de disimularlo como una rebeldía contra el liderazgo de Cristina, como acaba de hacer con una cobardía mayúscula el minúsculo gobernador de Salta.

Es el resurgir -una y otra vez- de la idea de reducir al peronismo a una copia vernácula del PRI mexicano (sin reparar en el destino final que tuvo el original): una maquinaria de poder puramente pragmática y carente de ideología, que justifica sus cambios de piel en -justamente- "saber adaptarse al clima de cada época" para conservar el poder. Por cierto: hoy esa idea ni siquiera alcanza a vertebrar (como se soñó en vano en otros tiempos por algunos) un peronismo nacional post-kirchnerista, y apenas alcanza para retener ciertas situaciones comarcales, sin una visión del país en su conjunto y escaso interés por construirla: ahí va el "cordobesismo" -último intento en ese sentido- rumbo a la extinción y con riesgo de perder en el propio terruño, devorado por su experimento de construir un peronismo antiperonista.

Tanto se habla de ello, que alguna vez habrá que discutir que se entiende por clima de época, como se lo mide, que supone y si hay un solo clima para cada época, o existen climas superpuestos en una misma. Porque la experiencia histórica indica que lo que se suele llamar así sospechosamente coincide como dos gotas de agua en el rumbo, las políticas, las decisiones y los modelos políticos, económicos y sociales que se aplican en su nombre, con intereses muy concretos y muy poderosos.

Algo de todo esto insinuó Milei en Davos cuando en medio de sus ensoñaciones teóricas decretó la muerte de Maquiavelo, es decir de la política entendida como conflicto y como dilema moral: el capitalismo (o anarco capitalismo en su versión práctica desplegada en el gobierno) no solo habría demostrado ser más eficiente sino más justo, y más aceptable moralmente; y por ende es irracional resistirse a su avance. Jeffrey Epstein podría decir un par de cosas al respecto, y de hecho lo están diciendo sus archivos, pero en definitivas la idea no es más que la revisitación de Fukuyama y su sentencia sobre el fin de la historia, justo cuando el propio autor original la está matizando.

En tiempos de Perón -por ejemplo- cabría preguntarse quien supo leer mejor el clima de época: el propio Perón dándole cauce político y soluciones concretas a la naciente clase obrera industrial, o la dirigencia de los partidos políticos tradicionales reunida en la Unión Democrática que -en tiempos de Bretton Woods primero, y el plan Marshall después- proponía reemplazar el tutelaje del león británico por el del imperialismo yanqui, de la mano de su mismísimo embajador; y planteó el dilema nacional en términos del conflicto europeo. Y lo decimos porque para Perón su lectura del clima de época no supuso un jardín de rosas, exento de conflictos: no es necesario recordar como terminó aquella primera experiencia del peronismo en el gobierno.

Un dilema padecido afrontó -muchos años y dictaduras y fracasos democráticos después- Néstor Kirchner, que eligió no subirse a la ola anti-política del "que se vayan todos" (clima de época del final del modelo de la Convertibilidad), y muy por el contrario decidió reivindicar el rol de la política y el del Estado, como el modo para salir de la crisis. Y los resultados electorales, políticos, económicos y sociales -así como las tensiones resultantes de esa decisión, continuada y profundizada por Cristina- los podemos ver aun hoy, aunque quieran que nos olvidemos de lo primero, y reduzcamos los segundos a los modos de la dos veces presidenta, cosa que -por supuesto- hoy con Milei dejó de ser un asunto de primer orden. 

Como pasó con Perón y su derrocamiento, proscripción y exilio, la estadía forzada de Cristina en San José 1111 y el torpe intento de poner fin a su carrera política a través del aparato judicial es consecuencia directa e inmediata de esa lectura que hizo el kirchnerismo del "clima de época". Lo que nos lleva a suponer que para muchos la muletilla -más que solo una muestra de pragmatismo- es un burdo intento de teorizar la claudicación política o el abandono de las banderas históricas del peronismo, pero conservando el usufructo de la franquicia.

En ambos procesos históricos -el peronismo original y su encarnación kirchnerista- se adoptaron decisiones que eran respuestas inmediatas a demandas urgentes de la sociedad de su tiempo (si nos atenemos a la expresión usual, se respondió al "clima de época"), pero también se hicieron cosas que nadie (o muy pocos) pedían, porque había que hacerlas; demostrando así que no todo en política es inmediatismo ni seguidismo compulsivo de las encuestas y los focus group: está la dimensión de lo ético y lo justo, que debe atenderse aunque no reditúe en lo inmediato beneficios electorales, así como la mirada estratégica de largo plazo, el diseño y construcción de un proyecto de país o los contornos y límites concretos pensados para el ejercicio democrático, más allá de los cambiantes humores sociales de un momento dado; por lo demás medidos usualmente de modos como mínimo cuestionables.

Con frecuencia prestamos tanta atención y dedicamos tanto tiempo a lo accesorio (como los modos de comunicación política o de producción de sentido) que, con todo y su importancia, nos llevan a olvidarnos de lo principal: las sociedades (todas), sin importar su estratificación particular en clases o como se perciban al respecto sus integrantes, son en esencia escenarios de múltiples conflictos de intereses en pugna por imponerse; el Estado (más allá de su tamaño y roles concretos) es siempre un territorio en disputa y la política es (aun por defecto) la representación de intereses y el arbitraje entre ellos.

De allí que cualquiera sea el "clima de época" imperante o lo que se entienda por tal cosa, el diseño de una propuesta opositora al régimen de vergüenza y saqueo que nos desgobierna no puede perder de vista estas premisas, más allá incluso de candidaturas, diseños electorales o estrategias de campaña. Para adaptaciones más o menos acríticas al "clima de época" el régimen se basta a sí mismo, y no nos necesita a nosotros.

domingo, 1 de febrero de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 31 de enero de 2026

LAS FRASES DEL MES


1. "¿Qué se creen los jueces impidiéndome disponer de mis bienes, que soy Cristina?" (José Luis Espert) 

2. "La Agencia de Discapacidad la disolvimos porque ya había dado todo lo que tenía para dar." (Karina Milei)

3. "Cuando yo estuve en el Banco Nación también tuvimos problemas con los sistemas: un día a Vicentín le aparecieron 18.000 millones de pesos en las cuentas de la nada." (Lucas Llach)

4. "Milei sería un excelente virrey para Venezuela en caso que decidiéramos tener uno: alguien dispuesto a todo con tal de defender nuestros intereses." (Donald Trump

5. "Este es un gobierno de mierda pero hay que reconocer que la ley de inocencia fiscal está muy buena." (Pablo Toviggino)

6. "Me sorprende mucho que el presidente Trump no me haya mencionado como posible candidato a conducir la transición en Venezuela." (Juan Guaidó) 

7. "A mí también me habían aparecido 200.000 dólares en mi cuenta del Banco Nación y es al día de hoy que nadie me cree que no tengo idea de donde pudieron venir." (Edgardo Kueider

8. "Habiendo tantas venezolanas que fueron Miss Universo no entiendo como fueron a elegir a alguien tan feo como Corina Machado para que los gobierne." (Donald Trump)

9. "Yo tenía en mi celular los dólares para pagar el vencimiento de hoy, pero me quedé sin señal por la falta de inversiones causada por el atraso tarifario de los gobierno kirchneristas." (Javier Milei)

10. "En el video se puede ver claramente que el agente del ICE que disparó contra la mujer en Minnesota actuó en defensa propia." (Patricia Bullrich)

11. "¿Y ahora que me tuve que ir del país aprobaron la ley de inocencia fiscal?" (Fred Machado)

12. "Se imaginan que ahora que se me viene un juicio de divorcio yo no estoy en condiciones de afrontar el pago de la deuda del Correo." (Mauricio Macri)

13. "Es muy buen la idea de Sturzenegger del autodespacho de combustible, la vamos a aplicar en Venezuela." (Donald Trump)

14. "Cuando la inflación llegue al 3 % me la llevo yo y se terminó el problema." (Karina Milei)

15. "Si se les incendia El Hoyo prueben comer con menos picante." (Lilia Lemoine)

16. "Flybondi es un claro ejemplo de lo que decía el bueno de Bernardo Neustadt: siempre es noticia el vuelo que se cancela y nunca el que sale." (Federico Stuzenegger)

17. "A mi me dieron el Nobel de la Paz por pedir que bombardeen mi país y yo se lo di al presidente Trump que lo merecía más que yo, porque fue el que lo bombardeó." (Corina Machado)  

18. "Quiero agradecerle al Chaqueño Palavecino por haberme permitido cantar con él "Amor Salvaje", y dedicárselo a Karina." (Javier Milei)  

19. "Si Donald Trump me lo pide estoy dispuesto a hacerme cargo del gobierno de Groenlandia." (Juan Guaidó)

20. "Mis asesores de imagen me recomiendan imitar al gobernador Pullaro y recorrer los balnearios municipales con el torso desnudo, pero yo no estoy tan seguro." (Juan Pablo Poletti)

21. "Queda mal que lo diga yo, pero el ICE del presidente Trump adoptó nuestro protocolo antipiquetes." (Patricia Bullrich)

22. "¿Murió Maquiavelo? ¡Uno menos!" (Eduardo Feinmann)

23. "Lo importante sería saber si Maquiavello se suicidó o lo mató el kirchnerismo, como al fiscal Nisman." (Waldo Wolf)

24. "Quiero solidarizarme con Rogelio Frigerio por haber sido víctima de espionaje ilegal, estas cosas se tienen que terminar en la Argentina." (Mauricio Macri

25. "Si no le permiten al Inter de Miami jugar la Copa Libertadores voy a bombardear Paraguay y secuestrar al gordo ése de la Conmebol." (Donald Trump)

26. "El Master Plan de Trump para Gaza es una invitación al desarrollo para los palestinos." (Andrés Malamud

27. "Vamos a poner un militar retirado al frente del Servicio Meteorológico porque los meteorólogos que estuvieron hasta ahora jamás acertaron ningún pronóstico." (Manuel Adorni)

28. "En mis tiempos también poníamos caños pero sin un 40 % de sobreprecio como Paolo Rocca." (Patricia Bullrich)

29. "El tour de la gratitud lo vamos a continuar en Chubut y ahí voy a cantar "Dame fuego"." (Javier Milei)

30. "Le perdono al presidente que me diga "Don Chatarrín" si me garantiza que salga la reforma laboral y la rebaja de Ganancias para las grandes empresas." (Paolo Rocca)   

31. "Okey, no hay pingüinos en Groenlandia, pero cuando me la den a mí voy a llenarla de ellos." (Donald Trump

viernes, 30 de enero de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

jueves, 29 de enero de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

miércoles, 28 de enero de 2026

DE LO PEOR

 

Maximiliano Pullaro es -con ventaja- de lo peor que anda dando vueltas hoy por la política argentina: inescrupuloso, cínico, ventajero, mitómano y acomodaticio a lo que marcan los vientos de las encuestas y los focus group. 

Tanto que no vaciló ni un instante en aprovechar políticamente la trágica muerte de Jeremías Monzón para apoyar la baja de imputabilidad penal de los menores y pedir que se les apliquen las mismas penas que a los adultos cuando cometen delitos, siendo que él mismo carga en su prontuario con la muerte de un chico de 13 años, jugando a la ruleta rusa cuando eran adolescentes, en su pueblo natal: ni siquiera ese precedente atroz le impuso recato a la hora de meterse a opinar del tema.

Sabiendo además -porque si no lo sabe es muy bruto, o está mal asesorado- que aunque prosperase la reforma del Código Penal que impulsa el gobierno de Milei y se bajara la edad de imputabilidad penal de los menores a los 13 años, la nueva norma no se aplicaría a los asesinos de Jeremías porque no puede regir retroactivamente y siempre regirá la ley penal más benigna; como lo marca claramente el artículo 2 del Código Penal desde su sanción en 1921, por derivación del principio del artículo 18 de la Constitución Nacional: "Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso,...".

Para que no queden dudas de por donde rumbea este personaje (menor, aunque él crea que está llamado a destinos trascendentes), véase que recién el lunes y después de 10 días cambiaron la noticia de apertura del portal oficial de la provincia -en rigor, una especie de agenda personal de Pullaro y poco más-, para subir esta nota con sus declaraciones contra el "garantismo" al que calificó de "ideología defendida por el kirchnerismo que le hizo mucho daño al país"; y que según el gobernador consistiría en "...que los delincuentes son víctimas de un sistema social injusto y que por eso no tienen que ir a la cárcel o tienen que pasar el menor tiempo posible ahí dentro”.".

La referencia no es casual (nada lo es con este personaje, claro ejemplo de la política guionada): en esos 10 días anteriores a la nota, lo que abría el portal del gobierno provincial era la noticia de la visita del gobernador a la nueva cárcel para presos de alto perfil bautizada como "El Infierno"; tema que analizáramos nosotros en ésta entrada. Es decir que Pullaro arrancó el año sobregirado en su agenda derechosa, preocupado porque en las últimas elecciones en la provincia terminó tercero, y viene perdiendo aceleradamente votos a manos de "La Libertad Avanza": tiene que apurarse a mostrar que el auténtico representante de las ideas de derecha en Santa Fe es él.

Tanto que apela a un típico recurso nazi (si: nazi) que es la deslegitimación del adversario político creando un hombre de paja al que atribuirle todos los males, que en éste caso es el kirchnerismo: lo que Pullaro llama despectivamente "garantismo" (mezclando absolutamente todo en un guiso incomible, pero con eficacia en mentes cacofónicas que responden a la sugestión post hipnótica de ciertas palabras evocativas) no son ni más ni menos que los principios que consagra la Constitución Nacional desde 1853 y el Código Penal desde 1921, y no los inventó el kirchnerismo.

De hecho, el propio Pullaro hizo campaña electoral para la reforma de la Constitución provincial buscando su reelección con la falsa premisa de "garantizar una Constitución que no sea garantista", como si la provincia de Santa Fe pudiera hacer tal cosa, sin violar la Constitución Nacional y colocar por tanto a Santa Fe en condiciones de ser intervenida por el gobierno federal.

Pero para los inescrupulosos como Pullaro -y para sus electores promedio a los que está dirigido el mensaje- son consideraciones que no cuentan: "garantismo" es sinónimo de complicidad con los delincuentes, y si en la ecuación aparece el mágico nombre del  kirchnerismo, los prejuicios hacen su trabajo y listo: a Jeremías Monzón lo mandó a matar Cristina, como a Nisman, y asunto terminado. Lo que de paso exculpa otro fracaso de su tan promocionada política de seguridad, con índices presuntamente espectaculares de baja del delito.

El sobregiro de Pullaro a la derecha con canalladas como ésta tiene también otro propósito muy concreto: preparar el terreno para justificar su apoyo a la reforma laboral esclavista de Milei, dado que tendría otro punto de contacto con el gobierno nacional: hay que bajar la imputabilidad penal de los menores, para terminar con el garantismo kirchnerista y listo.

Un apoyo a la reforma laboral que vendrá aunque ésta no tenga "una mirada Pyme" (vaya uno a saber que significa eso en el contexto, pero seguimos apelando a las palabras mágicas que no requieren ser explicadas), ni le paguen a la provincia las deudas contraídas por la Nación, ni hagan obras nacionales en Santa Fe e incluso le manoteen coparticipación por la rebaja del impuesto a las Ganancias para las grandes empresas. De hecho, Pullaro acaba de pedir complementar esto último con una eliminación de las retenciones, como para que no queden dudas respecto a para que lado patea. 

Y no se trata de que nosotros seamos adivinos sino que el personaje en cuestión es mínimo, simplón y previsible, aunque se crea un banana genial, y más que nada él mismo lo está anunciando, con todas las letras. Tuits relacionados: