LA FRASE

"A MÍ LO QUE ME EMOCIONA DE LOS MUNDIALES ES VER TANTA GENTE EN LAS CALLES SIN NINGUNO RECLAMANDO POR ALGO O PROTESTANDO CONTRA EL GOBIERNO." (EDUARDO FEINMANN)

sábado, 25 de julio de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 24 de julio de 2026

FEDERALISMO DE ROTONDAS

 

Cuando en abril de éste año Milei dictó el Decreto 253 por el cual "delegaba" en algunas provincias el mantenimiento de rutas nacionales en sus territorios, decíamos nosotros en esta entrada: "El decreto pretende convalidar el bolsiqueo que viene haciendo Caputo hace 28 meses de los fondos del impuesto a los combustibles líquidos, que estaban destinados a mantener las rutas nacionales y provinciales conforme al propio convenio federal vial (Decreto Ley 505/58) que se menciona en el Decreto 253. Del impuesto y de los recursos que representa nada se dice en el decreto de Milei, ni se dispone -por ejemplo- coparticiparles a las provincias la parte que actualmente se queda la Nación, para que con esos recursos mantengan y reparen las rutas que se les "delegan": lo único que pueden hacer es licitarlas para que sean explotadas por privados (o por entes públicos como las Vialidades provinciales), a cambio del cobro de peaje, en el entendimiento de que solo con esos recursos debería bastar para que las rutas sean mantenidas en buen estado, cosa que como sabemos desde los 90', no es cierta ni mucho menos.".

"Eso sin contar que durante un tiempo habrá transferencia a las provincias de las rutas (por la firma de los convenios con Vialidad Nacional) pero no cobro de peaje, porque habrá que hacer las licitaciones para elegir a los concesionarios, y las rutas seguirán como están: destrozadas. Es decir que el Decreto 253 es la legalización del abandono de las rutas nacionales, consentida por los gobernadores amigos y aliados del gobierno nacional, o peor aún, pedida por ellos; aunque públicamente reclamen por su deterioro. Por otro lado la delegación a las provincias que dispone el decreto establece que por la sola firma de los acuerdos con Vialidad Nacional se exime a la nación de toda responsabilidad por los accidentes derivados del mal estado de las rutas, la que pasa a las provincias; aun cuando no hayan llamado aun a licitación para otorgar las concesiones (que pueden durar hasta 30 años); lo que significa que cualquier tragedia vial que suceda mientras tanto (como las que están sucediendo cada vez con más frecuencia) será responsabilidad de la provincia en cuestión ante eventuales demandas de los damnificados por el mal estado de las rutas, y no de la nación.".

Salvo la referencia a las concesiones para el cobro de peaje (y habrá que verlo), las consideraciones expuestas aplican perfectamente al anuncio -ruidosamente festejado por el gobernador Pullaro y sus funcionarios- del convenio celebrado por el gobierno provincial con la nación para la transferencia por 20 años de la ruta nacional A012 que circunvala Rosario y otras ciudades del sur santafesino, en la zona de acceso a los puertos. Un Pullaro que -recordemos- primero festejó como un gol el Decreto 253 y luego pidió el VAR para que lo revisen, y fue más cauto cuando le dijeron que en los corredores viales "cedidos" entonces no estaba ése, que es el único que le interesa a él. Porque es el que les interesa a las cerealeras, de las que se comporta como gestor.

Hasta el momento de subir estas líneas no hay disponible convenio ni nada parecido para ver que obligaciones concretas asume la provincia por la cesión de la ruta, y que obras hará en ella; aunque la propaganda oficial da cuenta de que el día después de la firma de los convenios se iniciaron los trabajos, a través de una empresa privada seleccionada por una licitación realizada el año pasado. Lo cual es como mínimo curioso, porque la Ley 5188 (Ley de Obras Públicas de la provincia) dice en su artículo 5 lo siguiente: "Las Obras Públicas deberán realizarse en bienes que sean propiedad de la Provincia o en los que ésta tenga posesión o disponga del uso."; requisito que solo se habría cumplido ahora con la firma del convenio entre Pullaro y el gobierno nacional, y siempre y cuando se convenga en que no se requiere que lo ratifique la Legislatura.

¿Cómo es entonces que hay desde el año pasado una empresa adjudicataria de una obra esperando para iniciarla a que ocurriera un hecho incierto (que la nación aceptara transferir la ruta a la provincia), teniendo paralizados mientras tanto equipos y personal y asumiendo costos financieros sin reclamar nada? ¿O es todo pura sanata, como se podría comprobar con el hecho de que la obra como tal (intervención en el corredor vial Ruta Nacional A012) no figuraba en el presupuesto del año pasado ni figura en el de éste año, porque no podría figurar, al tratarse de una ruta nacional? ¿No habrán sorteado la obligación de hacer otra licitación, con la excusa de adjudicárselos en forma directa a Posse (esa es la empresa) como "trabajos complementarios" o "extracontractuales", para poder cumplir con el anuncio de propaganda de Pullaro?

Eso sin mencionar que -salvo que la nación haya transferido la ruta con los correspondientes recursos para arreglarla, cosa que con Milei y Caputo es harto dudoso- que se estaría violando la parte pertinente del inciso 2. del artículo 75 de la Constitución Nacinal, que dice : "No habrá transferencia de competencias, servicios o funciones sin la respectiva reasignación de recursos, aprobada por ley del Congreso cuando correspondiere y por la provincia interesada o la ciudad de Buenos Aires en su caso.". (las comillas son del texto y las negritas, nuestras)

¿Con qué recursos financiará la provincia las obras que el gobierno de Pullaro está propagandizando, y no estaban contempladas en el Presupuesto aprobado por la Legislatura? Si es con recursos de Rentas Generales del Tesoro tendrá que sacarlos de otras finalidades, que deberán esperar su turno, porque las cerealeras mandan...a Pullaro. Si es con la parte del impuesto a los combustibles líquidos que se transfiere a las provincias, por un lado es otra forma de convalidar que la Nación no use su parte a esos fines, para los que el impuesto fue creado. Y por otro lado esos recursos son considerados "recursos propios de libre disponibilidad" para Vialidad provincial (que sería la que tenga a su cargo la obra): los que decidan poner ahí, faltarán en el mantenimiento y la construcción de otras rutas provinciales. 

Ni hablemos ya si la provincia (que debió tener previsto el financiamiento de la obra al licitarla, artículo 6 Ley 5188) se endeudó o endeuda para hacerla: sería generar un compromiso a afrontar por los futuros gobiernos provinciales, por un gasto que debió haber hecho el gobierno nacional. El año pasado la Legislatura santafesina autorizó por la Ley 14.410 a Pullaro a endeudarse en 150 millones de dólares con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para el financiamiento del Programa Integral de Logística Urbana y Metropolitana del Gran Rosario; pero la ley que autorizó la toma de deuda no menciona ninguna obra en particular.

Y en la Ley 14424 (Presupuesto 2024) se lo autorizó a endeudarse en 50.000 millones de pesos emitiendo bonos en el mercado interno, en base al esquema montado por las cerealeras y la Bolsa de Comercio de Rosario para prestarle plata a la provincia y cobrarle interés por ella, para que les hiciera las obras que ellas necesitaban, y se negaron y siguen negando a pagar de su propio bolsillo: veíamos hace poco en ésta entrada como la idea de un fideicomiso creado con aportes del sector exportador para financiar las obras (lanzada como globo de ensayo por un funcionario provincial de tercera línea) murió antes de nacer, ajusticiada por el propio Pullaro, para no enfrentarse con las cerealeras. 

Y finalmente cabe preguntarse que pasa cuando se cumpla el plazo de 20 años de la cesión de la ruta del que hablan los anuncios (reiteramos: no está disponible aun el texto del convenio). Así dicho y sin más explicaciones, suena como si la provincia fuera un concesionario privado que administrará el mantenimiento y conservación de la ruta durante ese lapso de tiempo, pero que encima no va a cobrar peaje. A menos que estén pensando hacerlo para recuperar la inversión, en cuyo caso se cae el argumento de Pullaro de "contribuir a bajar los costos de la producción".

jueves, 23 de julio de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

miércoles, 22 de julio de 2026

SIGAMOS SACANDO CUENTAS


Siguiendo con el análisis de la Cuenta de Inversión de la provincia del año pasado que iniciamos acá, dejamos otros datos de interés.

* En un año electoral (elecciones de convencionales constituyentes, cargos municipales y diputados nacionales), los subsidios estuvieron a la orden del día: los senadores provinciales (Pullaro tiene 14 sobre 19) tuvieron originariamente asignados a esos fines en el presupuesto votado por la Legislatura 9780 millones de pesos, luego aumentados a 14.780 millones (un aumento del 51,13 %) y los gastaron todos (ejecución del 100 %); lo que supone 739 millones cada uno (incluyendo a la entonces vicegobernadora Scaglia) en el año, o casi 62 millones por mes.

En el caso de los diputados, pasaron de 8239 millones en el presupuesto original a 16.034 con el aumento del 94,60 % obtenido durante el año en la partida, que gastaron íntegramente como sus colegas de la otra Cámara: el 100 %. Como son 50 (28 de los cuáles corresponden a "Unidos") estamos hablando de casi 321 millones cada uno por año, o casi 27 millones por mes.

El propio Pullaro no se quedó atrás: logró que la Legislatura le elevara su partida para otorgar subsidios de casi 2912 millones a casi 14.912 (un aumento del 412,10 %), de los que gastó 13.219 millones, o lo que es lo mismo el 88,65 % de los fondos asignados, a razón de unos casi 1102 millones por mes, o algo más de 36 millones por día. 

* El gasto de todas las áreas del gobierno en publicidad oficial (pauta en los medios) ascendió a casi 36.637 millones, de los cuales unos 35.918 (el 98,04 % del total) lo gastaron la Gobernación y la Lotería (Caja de Asistencia Social); lo que equivale a plata inyectada por el gobierno de Pullaro en los medios (locales, nacionales e incluso extranjeros) a razón de 3053 millones por mes, o algo más de 100 millones de pesos por día, todos los días del año pasado.

O si queremos ponerlo en perspectiva con otros gastos públicos, lo erogado el año pasado por el gobierno provincial en materia de publicidad oficial equivale al 92,11 % del gasto total del Ministerio de Cultura o el 192,70 % del gasto del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, en el mismo período: ¿estamos ante un caso de reorientación del gasto socialista dentro de la coalición oficialista? Y si esa cifra (36.637 millones, reiteramos) gastada en pauta la comparamos con las cifras de lo presupuestado para éste año en diferentes áreas del Estado provincial, equivaldría a 4,26 veces el presupuesto total del CEMAFE, o el 104,53 % del presupuesto del sistema de emergencias médicas 107.

Considerando que todas las áreas del gobierno que contaban con partidas para pagar pauta oficial partieron de un presupuesto inicial votado por la Legislatura a esos fines de 21.210 millones para todo el año y obtuvieron aumentos de partidas del 110,63 %, en un año electoral para llevarlo hasta los 46.782 millones (finalmente ejecutados o gastados en un 78,31 %), cabe preguntarse en cuanto terminarán los casi 42.420 millones de pesos asignados para pauta oficial en el presupuesto de éste año.

* Entre las políticas más promocionadas del gobierno de Pullaro están -sin dudas- las vinculadas a la infraestructura y equipamiento para el gobierno digital y la despapelización de la Administración Pública, y de equipamiento tecnológico para la Policía, el Servicio Penitenciario y las políticas de seguridad. Veamos que dicen los números al respecto.

En el caso del gobierno digital y las políticas TIC´s transversales (responsabilidad del Ministerio de Gobierno e Innovación Pública), el presupuesto original contemplaba fondos por 29.707 millones para "Maquinaria y Equipos", que luego fueron ampliados a 69.715 millones: un aumento del 134,67 %. Finalmente se terminaron gastando 38.029 millones, o lo que es lo mismo, el 54,55 % de lo previsto.

En lo que refiere a las adquisiciones de Maquinaria y Equipo del Ministerio de Justicia y Seguridad, los 360 millones originalmente previstos en el presupuesto fueron llevados a 10.450 millones (un aumento de más de 29 veces al monto original) de los que se gastaron 2673 millones, es decir apenas el 25,58 %. Y dentro de este total de 2673 millones, apenas 417 millones (el 15,60 % de lo efectivamente gastado) fueron en "Equipo Militar y de Seguridad" (armamento para la policía o cuestiones similares)

* Otro tanto sucede con la Unidad Ejecutora de Proyectos Especiales creada en la Gobernación para llevar adelante las contrataciones vinculadas a las emergencias penitenciaria y de seguridad. En el caso de la Emergencia Penitenciaria, de un total de casi 158.484 millones se ejecutaron (gastaron) 92.323 (el 59,12 %), y en el de la Emergencia de Seguridad Pública, los 56.942 millones originales fueron llevados en el transcurso del año a 71.578 millones (un aumento de partidas del orden del 25,70 %), de los que se terminaron gastando 43.211 millones (el 60,37 %), o sea menos incluso que el crédito presupuestario original.

Pero si al gasto se lo desglosa, en "Maquinarias y Equipo" la UE gastó solo el 31,02 % de las partidas asignadas (22.318 millones sobre 71.934), y en "Construcciones" (obras) gastó solo el 38,43 % de los fondos otorgados (unos 52.018 millones sobre 135.335); pese a contar con procedimientos excepcionales de contratación (como las "licitaciones abreviadas").

martes, 21 de julio de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

lunes, 20 de julio de 2026

"ES SOLO UN PARTIDO DE FÚTBOL"


Después del partido contra Inglaterra y en la previa de la final, la AFA salió al cruce de las críticas (frontales primero, veladas después y finalmente reculadas) del gobierno por la actitud de los jugadores de mostrar la bandera con el reclamo por Malvinas con un comunicado, del que nos interesa extraer estos dos párrafos: "Cada vez que la Selección Argentina sale a una cancha, no solo representa a una asociación deportiva. Representa a la Argentina. Lleva consigo una identidad, una historia y una forma de entender el juego que el mundo reconoce, respeta y admira.". 

"En un mundo donde la reputación también se construye desde la cultura y el deporte, el fútbol argentino dejó de ser únicamente una pasión popular. Se convirtió en un activo estratégico de la Nación. En una herramienta de integración. En una carta de presentación. En un puente que conecta a la Argentina con millones de personas alrededor del planeta. Y cada vez que la celeste y blanca vuelve a salir a la cancha, ese patrimonio colectivo vuelve a crecer",...".

El comunicado habla de la proyección internacional de la imagen argentina que genera el fútbol, pero valga para las implicancias que tiene para adentro -como uno de nuestros hechos culturales más relevantes- en la definición de nuestra identidad nacional, como se ve sobre todo en los munidales, y éste no fue la excepción. Nunca entre nosotros -menos en un mundial, menos cuando están nuestros colores en la disputa- un partido de fútbol es solamente eso: un partido de fútbol.

Por el fútbol y desde él y lo que genera pudimos ver la fuerza poderosa que genera la aifrmación de la autoestima nacional en tiempos de pensamiento colonial y -como dría Jauretche- zonceras autodenigratorias. El fútbol y esta selección nos mostraron también (en un espejo de dimensiones planetarias) de lo que somos capaces los argentinos, nuestra capacidad para superar adversidades y no rendirnos frente a ellas, el valor de lo colectivo y lo solidario frente a un tiempo cultural de exaltación de lo individual, dentro y fuera de la cancha.

Tambien nos mostró el profundo despiste del gobierno frente a todo lo popular, aquello surgido espontáneamente de la sociedad sin intervención de los algoritmos ni los dispositivos de construcción de sentido social prefabricado. Como había pasado hace poco -en otro contexto y con otro sentido- con la despedida del "Indio" Solari.

Ni que decir de la politización explícita del planeta selección con su afirmación de la causa Malvinas, frente al incomprensible y absurdo intento del gobierno de tapar el cielo con las manos, para no arruinarle a Milei su foto con Mick Jagger.

Claro que es difícil -como ha pasado antes en circunstancias similares- precisar los límites y los alcances posibles de las implicancias posibles a futuro del fenómeno que despierta el fútbol en nuestro país, en especial con la selección y en los mundiales. Y no hablamos exclusivamente de quien ha de capitalizarlo en términos políticos -algo que nuestra historia nos ha demostrado que nunca sucede, no al menos en forma lineal. Tan absurdo que hasta el gobierno de Trump les soltó la mano en la estacada.

Las proyecciones políticas y sociales a futuro del espíritu mundialista todavía están por escribirse: si la circunstancia deportiva de enfrentarnos a los ingleses en la semifinal trazó por sí misma la línea que llevaba a relacionar la disputa futbolística con Malvinas, y eso incidió -sin dudas- en el contexto social bajo el cual el Congreso se disponía a discutir la ley de extranjerización de las tierras rurales, todas las implicancias posibles derivadas de los elementos de sentido que estaban latentes y el mundial no hizo sino despertar son materia necesaria (indispensable) de la praxis política: allí todo está por escribirse, y debe hacerse si se quiere construir una propuesta superadora (no solo en términos electorales) de la vergüenza que padecemos. 

Así como los valores que puso en juego y a flor de piel el derrotero de la selección en el Mundial proyectaron mundialmente la  causa Malvinas y lograron postergar -al menos por unas semanas- la ley de tierras, hay que encontrar el modo de conectarlos con la defensa de la industria nacional, el programa nuclear, el desarrollo científico y tecnológico, los recursos naturales estratégicos, los salarios y derechos laborales y el derecho de las mayorías populares a una vida digna. 

La construcción y la afirmación de la identidad (y vaya si el fútbol tiene cosas para enseñarnos en ese aspecto) es también la construcción de la soberanía y nuestra capacidad de autodeterminación, en todos los planos; y una gran oportunidad para una praxis política que no quede anclada en la queja y la denuncia. Imaginemos por un momento cual sería  la reacción si -con base en que perdimos la final con España- alguien propusiera reemplazar a Scaloni en su cargo por un DT extranjero; y pensemos como han reaccionado frente a eso los uruguayos, los brasileños e incluso los mismos ingleses a los que nosotros dejamos afuera del partido decisivo.

¿No veríamos acaso en eso una ofensa inadmisible a nuestra identidad futbolística, nuestro modo de entender el juego y hasta la trasncendencia social y cultural que tiene el fútbol para los argentinos? Y si eso es así, ¿Por qué seguiríamos tolerando para el país lo que no admitiríamos para la selección de fútbol? 

domingo, 19 de julio de 2026

TWEETS POLÉMICOS