"El directorio del Fondo Monetario Internacional aprobó la segunda revisión del acuerdo con la Argentina y habilitó un desembolso de 1.000 millones de dólares. Pero el dato político más importante quizás no sea ese, sino el orden en que ocurrió todo. La revisión debía aprobarse en enero. Recién el 14 de abril, Kristalina Georgieva salió a anunciar que había acuerdo con la Argentina, aun antes de que estuviera cerrada y publicada toda la ingeniería técnica. No fue casual. Georgieva conduce un organismo donde Estados Unidos tiene el peso decisivo y Washington venía empujando políticamente el sostén a Javier Milei. Primero apareció entonces la señal política, después vino la burocracia técnica.".
"Recién ahora el board terminó firmando formalmente la continuidad del programa argentino. La segunda revisión del acuerdo entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional terminó dejando algo más profundo que un desembolso de 1.000 millones de dólares. El documento técnico del staff terminó funcionando como una radiografía política del gobierno de Javier Milei. Y también como una radiografía de la mirada que el organismo tiene sobre la democracia argentina. Durante meses el gobierno intentó presentar la relación con el Fondo como una validación técnica de su programa económico. Elstaff level agreementmuestra otra cosa. El FMI no está discutiendo solamente metas fiscales, reservas o inflación. Está evaluando capacidad de disciplinamiento político y social. El problema central ya no aparece únicamente como económico. Aparece como electoral.".
"El informe repite varias veces la misma idea: la incertidumbre política de 2025 ralentizó el programa. La dolarización previa a las elecciones legislativas provocó salida de reservas, tensó el mercado cambiario y obligó a endurecer las condiciones monetarias. El Fondo directamente atribuye el incumplimiento de la meta de reservas a la cobertura electoral de empresas y ahorristas antes de las elecciones de medio término. Ahí aparece el núcleo político del documento. El Fondo no describe las elecciones como parte normal del funcionamiento democrático. Las describe como un factor de inestabilidad económica. El calendario electoral aparece tratado casi como una anomalía del programa.".
"El texto es explícito. Dice que “las incertidumbres políticas antes de las elecciones presidenciales de 2027 podrían provocar salida de capitales y ralentizar o revertir el impulso reformista”. No es una interpretación. Está escrito así. La definición tiene un trasfondo delicado. Porque si las elecciones son consideradas un riesgo sistémico para el programa, entonces la propia lógica democrática empieza a ser vista como una amenaza para la estabilidad financiera. El problema deja de ser la macroeconomía. El problema pasa a ser la posibilidad de que la sociedad vote otra cosa.".
"El Fondo incluso reconoce que la continuidad del programa depende de “mantener apoyo social y político”. Otra vez: el centro ya no es económico. El verdadero interrogante es cuánto ajuste puede tolerar la sociedad argentina antes de que aparezca una reacción política que altere el rumbo. La escena remite a una vieja obsesión de los organismos financieros internacionales en América Latina. La gobernabilidad entendida no como ampliación democrática sino como capacidad de administrar el conflicto social sin alterar el programa económico. Como si las urnas fueran un ruido del sistema. Una interferencia sobre la racionalidad técnica.".
"El informe también deja ver cuáles son las próximas exigencias estructurales. Más reducción de subsidios energéticos. Reforma previsional. Reforma tributaria. Mayor flexibilización laboral. Ajuste sobre provincias. Profundización de privatizaciones y apertura comercial. El Fondo insiste especialmente sobre subsidios energéticos y gasto social. El texto señala que las autoridades están comprometidas a sostener el equilibrio fiscal mediante “nuevas reducciones de subsidios energéticos”, “mejor focalización” de transferencias sociales y contención del gasto discrecional para compensar “iniciativas de gasto del Congreso”.".
"La frase parece técnica. Pero tiene un contenido político mucho más profundo. Porque el organismo presenta las decisiones del Parlamento —es decir, de los representantes elegidos por el voto— como un problema que debe ser neutralizado para sostener el programa económico. Ahí aparece otro rasgo inquietante del documento. El Congreso es tratado como un factor perturbador del equilibrio fiscal. Las leyes votadas democráticamente son descriptas como amenazas potenciales para la sustentabilidad del acuerdo. La división de poderes queda subordinada al cumplimiento de metas financieras.".
"No hace falta exagerar para advertir los tintes problemáticos de esa lógica. El Fondo no está proponiendo cerrar el Congreso. Pero sí deja entrever una concepción donde las decisiones parlamentarias sólo son aceptables mientras no alteren el sendero pactado con el organismo. La democracia aparece condicionada por el programa financiero. El razonamiento es casi circular. Si las elecciones generan incertidumbre y el Congreso genera gasto, entonces la estabilidad dependería de limitar la capacidad de ambos para modificar el rumbo económico. Como si el programa necesitara una democracia de baja intensidad para funcionar sin sobresaltos.".
"Así como el Fondo Monetario funciona bajo la tutela política de Estados Unidos, la interna del gobierno de Javier Milei también se ordena alrededor de esa dependencia. La subordinación externa no sólo condiciona la economía, también reorganiza el poder local. Cuando las decisiones estratégicas se validan en Washington y no en Buenos Aires, la política doméstica deja de discutir un rumbo propio y se transforma en una disputa por administrar negocios, influencia, inteligencia y acceso al dispositivo presidencial. La política pierde autonomía y se achica. La tutela financiera termina filtrándose hacia adentro del gobierno como una forma de fragmentación política. La crisis interna del gobierno de Javier Milei ya no puede leerse solamente como una pelea doméstica entre Karina Milei y Santiago Caputo, una pelea que tiene dos bloques definidos. De un lado, Karina Milei, Martín Menem, Lule Menem y la estructura partidaria de La Libertad Avanza. Del otro, Santiago Caputo, el aparato digital libertario, sectores de inteligencia y buena parte de la narrativa política del gobierno.".
"En medio del estallido, Santiago Caputo viajó a Estados Unidos. El movimiento fue leído dentro del oficialismo como una forma de blindaje político en plena escalada de la pelea con el karinismo. Pero el dato más importante es otro: Caputo aparece como interlocutor privilegiado del gobierno argentino pese a ser un asesor monotributista. La interlocución no pasó por Cancillería ni por organismos formales del Estado. Pasó por Caputo. Eso muestra dónde percibe Estados Unidos el verdadero núcleo de decisión política del gobierno libertario: un entramado informal donde se mezclan inteligencia, comunicación, negocios y estrategia. Y ahí la tutela norteamericana empieza a cruzarse con la interna libertaria.".
"Nadie discute el rumbo económico porque el rumbo ya viene escrito. Nadie cuestiona el ajuste, la subordinación al Fondo o el alineamiento absoluto con Washington. La discusión pasa entonces a otro plano: quién administra negocios, licitaciones, cajas, inteligencia y acceso presidencial. Por eso la interna libertaria tiene un carácter tan extraño. No se tiran por la cabeza modelos de país. Se tiran empresarios. Javier Milei queda en el medio, pero cada vez menos como conductor y cada vez más como árbitro agotado de facciones que se destruyen entre sí.".
"Los empresarios orbitan alrededor de las distintas facciones. Estados Unidos monitorea licitaciones estratégicas, regulación económica y actores sensibles del oficialismo. El Fondo condiciona la política económica. Y el gobierno empieza a exhibir el síntoma más delicado de todos: la disolución de su propio centro político. El poder formal permanece intacto. La capacidad de decisión del gobierno no tiene oxígeno.".
Hay algunos en el peronismo que ante la pregunta de que harían si llegaran al gobierno están a nada de decir "Lo mismo que Milei, pero más lento". Su extravío es total.
Ojo, por ahí la estrategia es la de Menem, pero al revés: prometen dejar todo como está y cuando llegan al gobierno hacen el salariazo y la revolución productiva, diciendo "si decía en campaña lo que iba a hacer, no me votaba nadie".
Dirigencia sindical desprestigiada. Dirigencia política domesticada. Dirigencia empresarial extraviada. Sociedad fragmentada y con sus lazos rotos. Cultura, salud, educación y ciencia bajo ataque. Si no estamos en el punto más alto de nuestra desintegración social falta poco.
Algunos en el peronismo se sobregiran con lo de hacerle guiños al círculo rojo para transmitirle tranquilidad como si hubiera clima social para que la gente vuelva a salir a la calle en defensa del campo para que no les aumenten las retenciones como con la 125, o se las saquen.
Llegamos a éste punto por 10 años de gobierno que vienen haciendo todo lo que pide el círculo rojo, o cuidándose de afectar sus intereses. No se puede hacer campaña criticando las barbaridades de Milei y prometiendo al mismo tiempo no cambiarlas. En la vida hay que elegir.
El caso típico de una presunta discusión que no es tal, y en la que no se pueden poner de acuerdo porque todos dicen idioteces sin sentido: https://t.co/twJLAPuDaI
Fue gobernador, diputado y estuvo a cargo de la SIDE y ahora es juez de la Corte Suprema. Y lo ponen como ejemplo. Los republicanos más locos del mundo. https://t.co/h3Q4kLAqIM
Capaz que habría que explicar como la reelección de un intendente le aporta más votos al PJ nacional cuando quieren al mismo tiempo que las elecciones sean desdobladas. Pero como no soy experto en estrategias electorales mejor no opino. https://t.co/vKqAWLWlsk
Que buena propaganda le hizo a las SAD y el macrismo dirigencial. Casi como Grindetti, Angelicci o el de Talleres. Topadoras de éxitos. https://t.co/HjLldeu3bc
Ya se dio cuenta todo el mundo, Donaldo. Anunciá de una buena vez que entregaste el marrón en Medio Oriente y pasemos a otro tema. https://t.co/nRzskkaNry
Que los industriales elijan para que los representen a imbéciles como éste es una desgracia para el país. Pero después te dicen que el problema son los sindicalistas. https://t.co/WYMtemHYbo
"Con cagar a los jubilados, fundir a las pymes, desproteger a los discapacitados y vaciar a las universidades no tenía problema, pero hasta acá llegué", agregó Luisito: https://t.co/6cNSVRpQ1n
Hace uno años atrás y a propósito de otro 25 de mayo, decíamos nosotros: "Si algo nos recuerda el aniversario de la instalación de lo que conocimos desde la escuela como "el primer gobierno patrio" es que eso, tener una patria y tener un gobierno propio, es una construcción permanente, nunca terminada. Tanto que aquellos primeros patriotas no tenían siquiera en claro si estaban haciendo o no eso: una patria; o para que querían gobierno propio. Y se tardaron seis largos y tumultuosos años de marchas y contramarchas, para completar aquel primer gesto de libertad, con la declaración de la independencia en Tucumán. En el camino quedaron muchos de aquellos precursores, divididos a su vez entre los que deseaban profundizar el proceso, y los que eran partidarios de ser más prudentes, o lisa y llanamente dar marcha atrás con el camino emprendido.".
"Tanto la patria, la casa común, como el gobierno propio, como expresión política de la independencia, fueron siempre y desde el principio, un territorio de disputa; no solo por definir si los hacíamos o no, sino cuando, como, con quiénes, para qué. Y esa misma disputa llega hasta nosotros, cuando debajo de los discursos de circunstancia por la efemérides de la dirigencia política, empresarial, sindical o social se pueden reconstruir las diferentes visiones sobre lo que significan esa patria y ese gobierno propio, para cada uno. Salvo que uno elija quedarse en el lugar de la evocación, sin intentar darle un significado en clave actual a aquel 25 de mayo de 1810.".
"Hablar del día de la patria, o de tener un gobierno propio, nuestro, es hoy hablar de nuestra sumisión a los dictado del FMI y el mundo de las finanzas porque nos endeudamos con ellos; y si a partir de allí nuestras políticas económicas las decidimos nosotros, o son pensadas en otros lares, para garantizar intereses que no son los nuestros. Es discutir si somos o no capaces de administrar por nosotros mismos nuestros ríos y nuestros recursos naturales, si somos dueños o no de tener una política de desarrollo nuclear, de investigación científica o de despliegue de satélites, sin sujeción a tutelajes extranjeros. Definir incluso si nuestra política exterior la decidimos nosotros, o la deciden otros por nosotros, y lo único que hacemos es seguidismo de sus directivas.".
"Como en 1810, tener patria y gobierno propio supone resolver las condiciones de nuestra integración en América Latina, como parte esencial de nuestro propio destino y partícipes de la construcción del destino común del continente; o simplemente como "patio trasero" de la potencia hegemónica, manejado desde instancias neocoloniales como la OEA. Pero tener patria y tener gobierno -como empezamos a decir un día como hoy, hace tantos años- también tiene una significación hacia adentro, hacia nosotros mismos: si es con todos o solo un privilegio de algunos, si es con los argentinos al timón, decidiendo por ellos mismos su rumbo y su destino; o como simples apéndices de un mercado global que decide hasta lo que comemos, o el precio al que lo pagamos.".
Pocos años después, la lacerante realidad nacional le dio a nuestras reflexiones de entonces, plena vigencia, y hasta es posible que resulten insuficientes para describir el proceso. Podría decirse que, en tanto Milei fue electo por el pueblo y su fuerza política ratificada en las pasadas elecciones legislativas (aun en un contexto de altísimo ausentismo electoral), tenemos "gobierno propio", es decir decidido -para bien o para mal- por los argentinos, o al menos una parte importante de ellos.
Sin embargo, como ha sucedido antes, la formalidad del hecho democrático (cada vez más vaciado de contenido sustancial) no basta para afirmarlo: es preciso que esa legitimidad de origen se trasunte en una de ejercicio, por virtud de la cual el gobierno conduce los destinos del país en un sentido compatible con su status político de nación soberana, que decide por sí misma su propio rumbo.
Y nada más lejos de eso en la Argentina estragada por el experimento libertario, cuyo gobierno afirma explícita y groseramente a diario su vocación colonial, y su subordinación incondicional a los dictados políticos no solo de la potencia hegemónica en la región, sino hasta del Estado de Israel, respondiendo exclusivamente a las volubles y cambiantes convicciones personales del presidente, más que a los intereses nacionales.
Puertas adentro y así como la idea del "gobierno propio" está en crisis, también lo está la noción de patria como proyecto compartido y destino común; no solo porque este gobierno está dejando a futuro un legado de tierra arrasada para las frutas generaciones (entregando las riquezas y los recursos del país, tanto como el futuro y las perspectivas de progreso de la mayoría de sus habitantes), sino también porque ya desde sus orígenes -con la motosierra que presidía la campaña electoral de Milei- ha entronizado la crueldad explícita y justificada sobre los más débiles, como política de Estado.
Pasamos así de aquellos tiempos en los que se decía -desde la máxima representación institucional de este Estado- que la Patria era el otro, a estos en los que el otro es -según le plazca al que gobierna- un elemento descartable indigno de consideración alguna, cuyos derechos pueden ser sacrificados sin remordimientos en el altar del dogma monetarista.
Y esa idea (contraria, reiteramos, a la noción sustancial de patria en su elemento humano y social) goza -lamentablemente- de un consenso social mucho más amplio del que podría esperarse, atento a su naturaleza perversa y cruel. Negar esa realidad evidente que podemos constatar a diario, sería un acto de necedad.
El vaciamiento de sentido de la democracia y con él, el de la idea de un gobierno propio, nuestro, que conduzca nuestros destinos hacia donde deseemos y no hacia donde nos impongan, no es más que la consecuencia de esa fractura expuesta en el cuerpo social. Y ambos arrastran en su degradación a la afirmación de la independencia nacional, que hoy como lo era en 1810 es la consecuencia necesaria de la decisión de empezar a gobernarnos por nosotros mismos.
De allí que todo ello (el gobierno propio, la independencia nacional, la construcción democrática) sigan siendo una tarea pendiente hoy, como lo eran un día como hoy, hace 216 años. Y como decíamos antes, si existen dudas de que el pueblo -como entonces- siga o no queriendo saber de que se trata, "Y si, sumergido como está en las preocupaciones de la existencia cotidiana, parece que no quiere, hay que hacer que quiera, y que sepa de qué se trata. O quizás y para ser más precisos, hay que agudizar el oído todo lo que haga falta para escucharlo, y obrar en consecuencia.".
Es como si escribiera un libro detallando delitos supuestamente cometidos por alguien y citado a declarar en juicio al respecto dijera "No me acuerdo"? https://t.co/Bk6dtnghFA
Durísimo Bonfatti contra Pullaro, @serdelfino: dice que hay provincias que venden votos en el Congreso a cambio de guita. Salieron a cruzarlo desde la Casa Gris: "Jamás recibimos un peso, lo hicimos por la república y las instituciones", dijo una fuente de talla escasa. https://t.co/T1Bq2dpHki
Ajá. Y ustedes ahora se quieren disfrazar de oposición después de dos años y medio de haberle votado todo, y acaban de decir ayer (Pullaro y los otros gobernadores de la UCR) que su límite es el kirchnerismo, que impulsó y aprobó la ley de zonas frías. https://t.co/D2RdyoCUAz
El mafia se jacta públicamente de haberla hecho meter presa y hay compañeros que no quieren pedir por su libertad. Por eso también estamos como estamos. https://t.co/e3YNaahkhO
Cuando revoleaban para todos lados audios de Cristina diciéndole pelotudo a Parrilli no les preocupaba tanto la intimidad del presidente. https://t.co/CpB1TLEVSL
Pero si ésta semana otra vez le votaron todo en el Congreso, empezando por el recorte de los subsidios al gas en las zonas frías. https://t.co/oBanZNcUcy
Nunca votar con bronca por los hijos de mil putas que nunca trabajaron en su vida como Macri, Ratazzi o Paolo Rocca. Les pudrieron la cabeza. https://t.co/wSsGG4WBw3
No les quedó espacio para poner en la nota que la Ley de Responsabilidad del Estado y medidas cautelares de 2014 a la que proponen adherir a la provincia la impulsó e hizo aprobar Cristina, @serdelfino. Los apremios a los que obligan los cierres: https://t.co/udN05ivbu5
Si acá dice que en septiembre de 1974 Perón estaba vivo, ya se pueden dar una idea de la seriedad del resto de la nota, y de la "ley hojarasca" del idiota de Sturzenegger: https://t.co/qH4f180Hko
Y acá es cuando los defensores de las relaciones carnales descubren que la economía yanqui no es complementaria con la nuestra sino competitiva, porque venden cosas que nosotros también y nos sacan mercados: https://t.co/hm2Lx5JNIP
Alguien le tendría que avisar a los canas que la reforma Bukele de Pullaro todavía no la aprobaron, que esperen un poquito y no sean ansiosos: https://t.co/XdbP8FxzZS
Y así es como buena parte de los votantes de Milei de golpe descubren que existen los derechos laborales y los sindicatos, y que no estarían tan mal como pensaron: https://t.co/irRroibwN8
Esto es el reflejo más elocuente del estado del país, de la miseria moral e intelectual de nuestra élite económica y de la indefensión total de la sociedad en manos de un gobierno de inescrupulosos y crotos mentales: https://t.co/FFKBvWXFAp
¿Estamos ante otro caso de compañeros a los que no supimos contener, o son simplemente dos hijos de puta? Lo debatimos después del corte, argentinos: https://t.co/Cjzy87N7So
- "Che, la gente está preocupada por los problemas que aparecieron en la obra del puente a Santo Tomé, ¿qué podemos hacer?" - "Dejálo por mi cuenta, yo me ocupo" - "Hola Luis, ¿Cómo andás, cuánto nos estaría saliendo una nota con el director de Vialidad?":https://t.co/3TFaDxodbP
Impresionante el esfuerzo de éste muchacho para copiar tanto de un informe que hicieron otros y no decir que el impuesto que más pesa en la boleta de la EPE es Ingresos Brutos, que es provincial y por el cual la empresa financia al gobierno, @serdelfino:https://t.co/P91N60Kh86
Yo entiendo que hay que corresponder a la pauta, pero que la noticia principal del diario sea que crearon una comisión me parece un poco mucho ya: https://t.co/AyUrCbejsL
"No le encuentro explicación, si nosotros estamos haciendo todo para que no suceda, debe ser que ustedes son muy negros", habría dicho el ministro: https://t.co/ZT82z5f4To
Schiaretti, el eterno prospecto de peronismo superador de desviaciones doctrinarias y 100% libre de gluten y coso, de quien nada se esperaba, nada hizo. https://t.co/9KlcHdVBdG
Se ha dicho muchas veces (nosotros mismos lo hemos hecho aquí) que este gobierno no tiene un plan de gestión, sino uno de negocios: detrás del discurso de campaña de la lucha contra la casta y la motosierra se escondía el modelo real, que supone la mera administración del Estado y los bienes públicos en beneficio del capital privado, como si el país entero tuviese puesta una bandera de remate y venta al mejor postor (o a los amigos).
Desde el principio mismo de su gobierno y con el DNU 70/23 (que aun sobrevive por la anuencia de la Corte Suprema) primero, la fallida ley ómnibus después y finalmente la Ley 27742 de bases, con la pluma de los estudios jurídicos que asesoran a las grandes empresa y grupos económicos del país y del extranjero, se desplegó una ofensiva tendiente a liquidar el patrimonio público para pagar deuda o financiar la bicicleta financiera; con especial énfasis en el remate de las empresas del Estado sin importar si tienen o no pérdidas (recordemos que la intención original era privatizar hasta YPF, Aerolíneas y el Banco Nación); estableciendo todo tipo de cerrojos jurídicos para que un futuro gobierno no pudiera revertir el proceso de entrega.
Así la Ley 27742 de bases en su artículo 7° declaró sujetas a privatización a las empresas y sociedades de propiedad total o mayoritaria del Estado nacional enumeradas en su anexo I, a saber: Energía Argentina S.A. (ENARSA), Intercargo SAU, Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AYSSA), Belgrano Cargas y Logística S.A., Sociedad Operadora Ferroviaria S.E. (SOFSE) y Corredores Viales S.A.. Recordemos que el listado fue depurado en el paso del proyecto de ley por el Congreso, porque hasta a la oposición "razonable" dadora voluntaria de gobernabilidad le pareció excesivo el original remitido con el mensaje del Poder Ejecutivo.
Salvo las dos primeras empresas mencionadas en el párrafo anterior, la ley contempla dos opciones: la privatización (venta y liquidación de la sociedad y sus activos) o la concesión a privados de los servicios u obras que presta, por un plazo determinado. En los artículos 8° y 9° de la misma ley se declaró también sujetas a privatización a Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA) y al Complejo Carbonífero, Ferroviario, Portuario y Energético a cargo de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT); en idénticas condiciones en ambos casos: organizar un programa de propiedad participada para los trabajadores colocando una clase de acciones para ese fin e incorporar la participación del capital privado debiendo el Estado nacional mantener el control o la participación mayoritaria en el capital social.
Pero la ley dispuso que todas las privatizaciones se hicieran bajo los procedimientos establecidos en la Ley 23696 de reforma del Estado del menemismo, y los que la votaron parecieron obviar el detalle de que esa norma sufrió varias modificaciones en éste gobierno, mediante el DNU 70/23 en sus artículos 41 a 47; todas ellas dirigidas a facilitarles a los eventuales adquirentes de las empresas públicas el proceso de otorgarles participación accionaria a los trabajadores para cohonestar con eso la entrega, o a retacearles participación en las ganancias de las empresas.
El mismo DNU 70/23 que en sus artículos 36, 37 y 40 derogó el Decreto Ley 15.349/46 (Sociedades de Economía Mixta) y las Leyes 13653 (Empresas del Estado) y 20705 (Sociedades del Estado), normas todas ellas dictadas durante los gobiernos del primr y segundo peronismo. El propósito es muy sencillo: no solo que el Estado se desprenda de sus empresas a cualquier precio, sino que nunca vuelva a tener empresas en el futuro. En forma consistente, el mismo DNU dispuso en su artículo 48 que las sociedades o empresas con participación del Estado, cualquier sea el tipo o forma societaria adoptada, se transformarán en Sociedades Anónimas sujetas a todos los efectos a las prescripciones de la Ley General de Sociedades N° 19.550, en igualdad de condiciones con las sociedades sin participación estatal y sin prerrogativa pública alguna.
Y por su artículo 50 estableció que las empresas en las que el Estado nacional sea parte accionista no gozarán de ninguna prerrogativa de derecho público ni podrá el Estado Nacional disponer ventajas en la contratación o en la compra de bienes y servicios, ni priorizar u otorgar beneficios de ningún tipo, alcance o carácter en ninguna relación jurídica en la que intervenga; mientras que por el artículo 52 estableció que la Ley N° 24.156 (de Administración Financiera) y demás normativa de control del sector público solo será aplicable cuando, en las Sociedades Anónimas producto de la transformación, el Estado posea participación accionaria mayoritaria.
Es decir que el mismo gobierno que a través del RIGI y sus ampliaciones posteriores les concede a los inversores privados extranjeros todo tipo de privilegios y ventajas se las niega al Estado, y se desentiende por completo de controlar aquellas sociedades en las que éste pueda conservar participación accionaria minoritaria o no controlante, aun después del proceso de privatizaciones.
En su afán por rematarlo todo y hacerse de un puñado de dólares para pagar la deuda, el gobierno de Milei vendió las represas del Comahue (que no estaban en el listado de activos a privatizar o concesionar de la ley bases), IMPSA (en idénticas condiciones), las acciones que el Estado tenía en Transener (la transportadora de energía más importante del país) a través de Citelec (cuya privatización tampoco autorizaba la ley de bases) y sacó a la venta el 90 % del paquete accionario de AYSSA por un valor que no llega al 10 % del de sus activos; en lugar de licitar la concesión de la explotación de sus servicios por un plazo determinado, concesión que podría revocarse por incumplimiento como lo hizo en su momento Néstor Kirchner con la otorgada durante el menemismo.
A esto hay que sumarle las advertencias/amenazas del canciller Quirno y del privatizador Chaher sobre la irreversibilidad a futuro de éstas decisiones gravosas para el país y el patrimonio público, y el proyecto de ley de "inviolabilidad de la propiedad privada" que se debate en el Congreso; y que como explicábamos en ésta entrada, tiende a limitar las facultades del Estado para expropiar bienes, facultad que surge de la misma Constitución Nacional. Esta misma semana desde el PRO volvieron con la cantinela de la "independencia del Banco Central" para tratar de que los directores hoy designados por Milei en comisión (como Santiago Bausili) obtengan acuerdo del Senado, para que un futuro gobierno no los pueda remover, poniendo como ejemplo el caso peruano: 8 presidentes en 10 años, y siempre el mismo funcionario a cargo del Banco Central.
Claro que nada de todo esto hubiera sido posible sin las complicidades de buena parte de la oposición en el Congreso, y de la justicia en general y la Corte Suprema en particular, que mantiene vivo hace más de dos años al groseramente inconstitucional DNU 70/23, o no se expide sobre los aspectos más controversiales de la ley bases (como la reforma laboral que ya contenía), que significó concederle a Milei facultades extraordinarias, también en violación a la Constitución.
Un contexto en el que resulta inaceptable no ya el silencio de buena parte de la dirigencia del peronismo respecto a estos temas, o la falta de advertencias a futuro sobre el desconocimiento y anulación de todos los negociados en curso (cuando se tiene a la mano el fallo de la justicia yanqui en el caso del fondo Burdford Capital por YPF que ratifica lo obvio: la preeminencia del interés público y las prerrogativas del Estado como responsable de su gestión) y la derogación inmediata de toda la legislación entreguista de éste gobierno, sino que algunos de esos dirigentes estén blandiendo un discurso "amigable" con el capital y los inversores, prometiendo garantizar la seguridad jurídica o respetar algunas políticas de éste gobierno, como el RIGI; o sostener a rajatabla el equilibrio fiscal en un país en el que la mayoría de sus habitantes fueron quedando huérfanos de toda protección estatal por las consecuencias de la motosierra del ajuste.
¿Será por eso tal vez que tampoco se animan a pedir con todas las letras la libertad de Cristina? Bueno sería en tal caso que nos vayan advirtiendo que las próximas elecciones son el pedo porque no van a cambiar nada, pero sin sorprenderse después porque sigan creciendo los ya elevados índices de ausentismo electoral. Tuits relacionados:
Es notable como el periodismo trata de darle un sentido político a la pelea entre el niño hialurónico y los verdes en zolves riojanos, cuando claramente se trata de una guerra mafiosa por quedarse con pedazos del desguace del Estado y forrarse en el proceso.
El gobierno está moribundo. La hegemonía de las ideas del ajuste que lo sustentan, en cambio, goza de buena salud. Al menos en el poder económico nacional e internacional, y en buena parte del sistema político. Sin eso no se entiende lo que pasa cada semana en el Congreso.
Es curiosa la teoría de que hay que votarle a Milei todo en el Congreso para no afectar la gobernabilidad que se vio afectada por ejecutar el plan basado en todo lo que le votaron antes, para asegurarle gobernabilidad, y por sostener corruptos como Espert o Adorni.
Si la sociedad parece dormida frente al destrozo de Milei, la política está directamente en coma. Incluso si la reacción social fuera a la velocidad de un caracol, en el actual estado de cosas llegaría antes que la de la política.
¿Hoy? Viene pasando desde hace 50 años, solo que en lugar de separarlos, era vaciar de sentido a la democracia, en nombre del reinado del capitalismo: https://t.co/5VURnlaO0p
Recordemos que el discurso del presidente en el Congreso el 1° de marzo fue una ponencia pseudo académica sobre "La moral como política de Estado": https://t.co/4sXiju0Mvm
Como será de buena la gestión del Banco Municipal de Rosario y su empresa BMR en el fideicomiso de la autopista Santa Fe-Rosario que les prorrogaron el contrato por dos años más (más allá del mandato de Pullaro) y había tantas buenas razones que no pusieron ninguna,@serdelfino: pic.twitter.com/KSewx0dJ8L
La vida es eso que pasa mientras un gobierno de derecha en la Argentina facilita pertrechos y equipo militar para reprimir la protesta social en Bolivia. https://t.co/WxvX06eE4v
Quisiera que me explicaran sencillito como para que lo entienda la tía Elvira como es que Pullaro dice que tuvo logros espectaculares en la baja del delito, y ahora necesita darle carta blanca a la policía y suprimir todas las garantías constitucionales: https://t.co/VRBD2O1Dkp
Inés Perado que semejante forrada se le pudiera haber ocurrido a un eximio jurista como Coccocioni, no dijo nadie nunca, @serdelfino: https://t.co/Bnfc2EVp4t