A esto hay que sumarle las advertencias/amenazas del canciller Quirno y del privatizador Chaher sobre la irreversibilidad a futuro de éstas decisiones gravosas para el país y el patrimonio público, y el proyecto de ley de "inviolabilidad de la propiedad privada" que se debate en el Congreso; y que como explicábamos en ésta entrada, tiende a limitar las facultades del Estado para expropiar bienes, facultad que surge de la misma Constitución Nacional. Esta misma semana desde el PRO volvieron con la cantinela de la "independencia del Banco Central" para tratar de que los directores hoy designados por Milei en comisión (como Santiago Bausili) obtengan acuerdo del Senado, para que un futuro gobierno no los pueda remover, poniendo como ejemplo el caso peruano: 8 presidentes en 10 años, y siempre el mismo funcionario a cargo del Banco Central.
Claro que nada de todo esto hubiera sido posible sin las complicidades de buena parte de la oposición en el Congreso, y de la justicia en general y la Corte Suprema en particular, que mantiene vivo hace más de dos años al groseramente inconstitucional DNU 70/23, o no se expide sobre los aspectos más controversiales de la ley bases (como la reforma laboral que ya contenía), que significó concederle a Milei facultades extraordinarias, también en violación a la Constitución.
Un contexto en el que resulta inaceptable no ya el silencio de buena parte de la dirigencia del peronismo respecto a estos temas, o la falta de advertencias a futuro sobre el desconocimiento y anulación de todos los negociados en curso (cuando se tiene a la mano el fallo de la justicia yanqui en el caso del fondo Burdford Capital por YPF que ratifica lo obvio: la preeminencia del interés público y las prerrogativas del Estado como responsable de su gestión) y la derogación inmediata de toda la legislación entreguista de éste gobierno, sino que algunos de esos dirigentes estén blandiendo un discurso "amigable" con el capital y los inversores, prometiendo garantizar la seguridad jurídica o respetar algunas políticas de éste gobierno, como el RIGI; o sostener a rajatabla el equilibrio fiscal en un país en el que la mayoría de sus habitantes fueron quedando huérfanos de toda protección estatal por las consecuencias de la motosierra del ajuste.
¿Será por eso tal vez que tampoco se animan a pedir con todas las letras la libertad de Cristina? Bueno sería en tal caso que nos vayan advirtiendo que las próximas elecciones son el pedo porque no van a cambiar nada, pero sin sorprenderse después porque sigan creciendo los ya elevados índices de ausentismo electoral. Tuits relacionados:
Es notable como el periodismo trata de darle un sentido político a la pelea entre el niño hialurónico y los verdes en zolves riojanos, cuando claramente se trata de una guerra mafiosa por quedarse con pedazos del desguace del Estado y forrarse en el proceso.
— La Corriente K (@lacorrientek) May 19, 2026
El gobierno está moribundo. La hegemonía de las ideas del ajuste que lo sustentan, en cambio, goza de buena salud. Al menos en el poder económico nacional e internacional, y en buena parte del sistema político. Sin eso no se entiende lo que pasa cada semana en el Congreso.
— La Corriente K (@lacorrientek) May 20, 2026
Es curiosa la teoría de que hay que votarle a Milei todo en el Congreso para no afectar la gobernabilidad que se vio afectada por ejecutar el plan basado en todo lo que le votaron antes, para asegurarle gobernabilidad, y por sostener corruptos como Espert o Adorni.
— La Corriente K (@lacorrientek) May 20, 2026
Si la sociedad parece dormida frente al destrozo de Milei, la política está directamente en coma. Incluso si la reacción social fuera a la velocidad de un caracol, en el actual estado de cosas llegaría antes que la de la política.
— La Corriente K (@lacorrientek) May 20, 2026


