LA FRASE

"¿QUIÉN DE USTEDES NO AHORRÓ PLATA VIVIENDO COMO UN MENDIGO EN LOS OSCUROS AÑOS DEL KIRCHNERISMO PARA PODER GASTARLA SIN CULPA AHORA, CUANDO EN EL PAÍS SE RESPIRAN AIRES DE LIBERTAD?" (MANUEL ADORNI)

martes, 16 de junio de 2026

LECTURA RECOMENDADA

 

"El aniversario redondo del último golpe de Estado y sobre todo el inédito escenario actual habilitan a preguntarse si la Argentina transita todavía una etapa de posdictadura, observable en el periódico encuentro con desafíos impensados del ejercicio ininterrumpido de democracia representativa. En diciembre se cumplirán 43 años de su último retorno, longitud temporal que parece tornar desmesurada la hipótesis. Sin embargo, ese tiempo largo sucedió a otro aún más extenso. Durante casi medio siglo, entre 1930 y 1976, sólo un Presidente democrático cumplió su mandato. Fue Juan Domingo Perón, que en 1951 consiguió lo que ya no repetiría. También eludió su derrocamiento Agustín Justo, aunque había sido electo por vía del fraude que la Década Infame consideraba patriótico.".

"Recién en 1989, 77 años después de la Ley Sáenz Peña, un mandatario democrático saliente pasó la banda presidencial a uno entrante de un signo político distinto. La de Raúl Alfonsín y Carlos Menem no fue una transición serena. La mención puede sonar vintage, pero gran parte del andamiaje normativo vigente y no pocos de los actores aún en boga son herencias de aquel momento histórico. La irrupción de Javier Milei marca un nuevo mojón, porque es el primer Presidente por fuera del bipartidismo o el correlativo bifrentismo: a diferencia de Mauricio Macri con el frente Cambiemos en 2015, no llevó dentro estructuras partidarias orgánicas radicales ni peronistas. En ese aspecto, es la primera novedad auténtica desde la aparición de Perón, en 1943. Como el del entonces coronel, el partido de Milei se gestó después de su arribo a los planos presidenciables de la política nacional. Perón, que lleva 52 años muerto, sigue siendo un blanco predilecto de ataque de los tuiteros oficiales.".

"En lo económico se repiten recetas, beneficiarios y perjudicados, poniendo a prueba si ha existido la suficiente acumulación histórica. Si en sus primeros veinte años la democracia se entregó al dilema de socializar el pago del endeudamiento castrense sin piantar demasiados votos, el reendeudamiento propiciado desde 2016 no fue castigado en las urnas. Debajo de la hojarasca de la corrupción minorista y la germinación de pendrives, aparece nuevamente hoy la discusión en torno a quién y cómo pagará una deuda veloz que no se volcó a infraestructura, ni a desarrollar bienes de capital, sino a la fuga al exterior de activos construidos por el trabajo, la naturaleza, la inversión pública y el consumo argentinos. Por el momento, la fórmula de pago no difiere de los anteriores ciclos. Se basa en la licuadora de salarios, el otrora llamado “enfriamiento” de la actividad económica, la retracción de la acción del Estado y el deterioro del ya crujiente federalismo fiscal. Detrás de esas palabras, más directas que el léxico admitido, están la vida y el bienestar de los contribuyentes involuntarios a la colecta. Quienes ejecutan la forma de pago de la deuda son los mismos que la contrajeron.".

"Las novedades de Milei.

Las elecciones de 2023 y de 2025 rompieron con una creencia, acaso hija del primer eslogan alfonsinista: que nunca ganaría elecciones libres un proyecto que anunciase una plataforma electoral explícita de economía regresiva y recorte de derechos. Milei venció sin fraude y no podría imputarse engaño a su campaña electoral. No traicionó su plataforma, excepto en puntos tan inverosímiles como la quema del Banco Central o la dolarización inmediata. En cambio, Alfonsín pagó cara cada concesión, Menem construyó su gobierno desde la abjuración de lo que había dejado escrito en un libro publicado por uno de sus futuros ministros y Macri sacó a pasear la promesa preelectoral de que nadie perdería nada de lo que había conseguido con el kirchnerismo. Las políticas regresivas no habían sido anticipadas en sus campañas."

"La victoria mileísta, prometiendo motosierra para todos, cuestiona de un modo más punzante del que se suele reconocer al núcleo de la esperanza democrática abierta en 1983. Los gobiernos kirchneristas habían contribuido a revitalizarla tras la debacle convertible, pero esta vez no hubo un golpe militar que, al costo de una gran masacre, facilitara lecturas posteriores: esos procesos redistributivos no fueron interrumpidos por las botas, sino que quedaron sometidos a su propio desgaste y a las limitaciones impuestas por un sistema republicano que tiende a preservar el status quo, o a consentir su ruptura si es por derecha. El propio reendeudamiento externo se selló omitiendo pasos requeridos por las leyes, lo que no motivó su nulidad.".

"El desgaste de la democracia no parece ser intrínseco al sistema mismo. Mejor puede buscarse en aquello que restringe el ejercicio pleno de la voluntad popular, limitado por un Poder público vitalicio con una capacidad de veto mayor al presidencial, junto a los viejos y vigentes poderes fácticos. El gobierno de Alberto Fernández se dibujó como arquetipo de aceptación de esas limitaciones, frente a las que no forzó su gen timorato. Fernández desoyó a su compañera de fórmula, que sabía de primera mano que una mayor dosis de osadía podía sortear una crisis y acercar triunfos electorales como el de 2011, después de un bienio de derrotas políticas. El kirchnerismo las enfrentó redoblando apuestas y era ostensible que al gobierno del Frente de Todos no cabía otro camino, porque tras la salida de la pandemia los salarios viajaban a menor velocidad que la recuperación del empleo, lo que no era reconocido como un problema de primer orden. Increíblemente, la voz interna que con mayor fuerza señalaba dificultades y riesgos es la apuntada como madre de la derrota de 2023 ante la novedad de Milei.".

"Épica y época.

"La centralidad que conserva Cristina Fernández la revela como un fenómeno político más cercano al del Perón Campeador que al de los liderazgos justicialistas coyunturales, como Menem o Eduardo Duhalde, porque ninguno retenía caudales significativos de votos once años después de concluir sus presidencias. Esa vigencia descubre la recuperación de los tres gobiernos kirchneristas tras la debacle económica y social de comienzos de siglo. Entre 2003 y 2015, los obreros no alcanzaron niveles previos a 1975, pero sí reconquistaron formalidad, mejores salarios y perspectivas jubilatorias. La clase media, eterno amor no correspondido, reconstruyó sus consumos y aspiraciones. Es lógico que ese recuerdo sea percibido como una potencial amenaza, que explica las causas judiciales que en cada relectura develan nuevos pliegues.".

"Más allá de impedir una eventual participación electoral, la reclusión de la expresidenta puede leerse como un mensaje de disciplinamiento hacia las futuras generaciones de dirigentes. Acaso sea el más acabado ejemplo de la “educación presidencial” que Horacio Verbitsky describió cuando terminaba el primer gobierno democrático desde 1983. Es otro rasgo distintivo de la época en que emerge el interrogante acerca de si lo conjugado en presente no amerita todavía ser catalogado como posdictadura, aun cuando hayan sido descolgados ya más de cuarenta almanaques. En las bases, orgánicas o inorgánicas, anida un último gran aspecto a examinar. Por las razones que sean, la gran mayoría no pudo estar a la altura de la épica cantada el 9 de diciembre de 2015. A CFK no solo la tocaron, sino que la encarcelaron, proscribieron e intentaron asesinarla, sin que emergieran los quilombos pronosticados. En el peronismo, la entonación de esa advertencia se traduce como anuncio de movilizaciones pacíficas pero masivas, continuadoras de la que fundó su historia. Hasta ahora, no hubo 17 de Octubre.".

"Más que señalar culpas individuales o grupales, para terminar de observar la postal de época convendría explorar las razones estructurales por las que buena parte de las bases que supieron orbitar en torno al kirchnerismo parecen haber naturalizado que la todavía mayor líder opositora permanezca encerrada y proscripta. No en las afueras de Madrid, sino dentro de la ciudad de Buenos Aires. Es posible que a la resignación ante los implacables poderes vitalicios se deba la necesidad de criticar a destiempo la figura de CFK, como se palpa en redes sociales, mesas de café, entrevistas u opiniones editoriales de voces antes entusiastas. Siempre resulta más aceptable suponer que la defensa no existió porque el (la) líder no lo merecía, que reconocer la impotencia que se asimila ante las imposiciones estructurales de una época. Sin embargo, para ese último plano no podría existir un punto final definitivo, que clausure la observación de las derivas de este momento inédito en la historia argentina.".

Sacado de acá.

lunes, 15 de junio de 2026

LA GRAN BESTIA POP

 

En el prólogo a "Los profetas del odio", Arturo Jauretche transcribió una carta privada que le había escrito a Ernesto Sábato a partir de una publicación del escritor llamada "El otro rostro del peronismo".

Decía entonces el autor del "Manual de zonceras argentinas": "Lo que movilizó a las masas hacia Perón no fue el resentimiento, fue la esperanza. Recuerde Ud. aquellas multitudes de octubre del 45', dueñas de la ciudad durante dos días, que no rompieron una vidriera y cuyo mayor crimen fue lavarse los pies en Plaza de Mayo, provocando la indignación de la señora de Oyuela, rodeada de artefactos sanitarios. Recuerde esas multitudes, aun en circunstancias trágicas y las recordará siempre cantando en coro -cosa absolutamente inusitada entre nosotros- y tan cantores todavía, que les han tenido que prohibir el canto por decreto-ley.".

La cita viene a cuento de las escenas de inmenso dolor popular que acompañaron la muerte del "Indio" Solari, pero bien podrían valer para otras circunstancias en que miles de personas se lanzan a las calles, por motivos diversos, sean los festejos del Bicentenario, la muerte de Evita o cada una de las marchas del "Ni Una Menos". 

Sin importar el hecho convocante o la organización o espontaneidad de la convocatoria, cada vez que eso sucede, la respuesta de la Argentina gorila es siempre la misma: una mezcla de sorpresa con miedo a posibles desmanes, más indignación de antemano porque pudieran suceder, e indignación a posteriori, cuando comprueban que no sucedieron; y eso les impidió validar sus prejuicios.

Porque la presencia masiva del pueblo en la calle siempre hace aflorar sus prejuicios, y les sale fácil la descalificación: cuando no cuestionan la espontaneidad, la crítica es a los motivos, pero siempre hay una mirada denigratoria de aquellos que deciden ponerle el cuerpo a lo que creen que vale la pena; sea para duelar, celebrar, reclamar o agradecer: molesta el pueblo, y molesta su presencia en el espacio público, que lo hace visible de un modo tal que no se lo puede ignorar, o hacer como si no existiera. 

Y el prejuicio y el desprecio hacia el pueblo y lo popular los lleva a que no puedan simplemente ignorarlo y dejar que cada uno se movilice cuando quiera y por lo que quiera, ni mucho menos los lleve a tratar de entender por que lo hace. Aunque sobren los papagayos que ensayen las lecturas más variadas sobre quien se beneficia o se perjudica en cada oportunidad que muchas personas salen a las calles, como pasó ahora con la despedida al líder de Los Redondos.  

Aunque hay sobradas evidencias de que a ese mismo pueblo -al que critican y del cual desconfían- lo pueden manipular con eficacia y lo han hecho, logrando por ejemplo que voten en contra de sus propios intereses y velen por los suyos como un ejército de reserva de los privilegiados innumerables veces, siempre les afloran los prejuicios, que son la expresión externa de su miedo interior: que alguna vez, por algún motivo (que no comprenden ni quieren comprender) esa gran bestia temida decida cobrarse revancha por las injusticias de que los han hecho víctimas.

El pueblo, la gente común, en la calle, movilizada en masa por algo que ellos no comparten ni comprenden los inquieta, porque les recuerda que hay cosas que no controlan, y porque además de que (como dice Capusotto) se creen los dueños de un país que detestan y de la gente que vive en él, en el fondo de su conciencia saben que le están haciendo daño y siempre dudan de cuanto podrán soportarlo las masas sin reaccionar. Aunque no por eso desistan de seguir haciéndolo, ni se moderen.

domingo, 14 de junio de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 13 de junio de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 12 de junio de 2026

LA MORAL COMO POLÍTICA DE ESTADO

 

Desde que hace poco más de tres meses Milei tituló su discurso en el Congreso bajo el rótulo "La moral como política de Estado" pasaron cosas. Como por ejemplo que una pericia informática de la Policía Federal (insospechada de kirchnerista) demostró que antes de que él tuiteara el contrato de la criptomoneda Libra éste no existía en las redes, lo que significa que estaba en conocimiento de la maniobra desde el comienzo, mintió descaradamente al decir que lo vio y lo replicó para difundirlo y es partícipe necesario (legalmente coautor) de la estafa.

En el mismo lapso y en el marco de la causa que investigan las coimas en la ANDIS y en las que la justicia del régimen viene haciendo malabares para no inculpar a su hermana, el principal acusado hasta acá, Spagnuolo, pidió una pericia de los audios en los que cuenta como eran las maniobras; para luego negarse a dar su voz a esos fines, y desistir de la prueba que ofreció; porque sabe que lo autoincriminaba. También se conoció que fueron más de 1200 los créditos hipotecarios de favor concedidos a funcionarios del gobierno y militantes de LLA en todo el país, mientras el gobierno sacaba a la venta la empresa AYSSA por el 8 % del valor de su patrimonio, en otro escandaloso regalo de los bienes públicos. 

Del mismo modus operandi es la venta de la participación del Estado en Transener (la principal transportista de electricidad en todo el país) a través de una licitación en la que los ganadores ofertaron después de conocer las ofertas de los demás participantes; y la concesión del dragado y balizamiento de la mal llamada hidrovía a la misma empresa que lo viene haciendo desde los tiempos del menemismo, en una licitación armada a su medida, basada en informes falsos y sin ningún estudio de impacto ambiental, avalada por un juez federal que en estos momentos enfrenta un jury en el Consejo de la Magistratura para ser destituido. En ambos negocios participan los hermanos Neuss, amigos del asesor sin cargo Santiago Caputo; y en el caso de la hidrovía la otra empresa que competía era apadrinada por los miembros de la familia Menem con cargos en el gobierno.

Apareció muerto en su departamento el contador y socio de Martín Menem en una empresa de suplementos dietarios que también está denunciada por cobrar sobreprecios en las licitaciones de la ANDIS, y el culebrón de la declaración jurada de Adorni terminó con el cuento chino del pen drive perdido con 800.000 dólares, y el jefe de gabinete y su mujer acogiéndose a la ley de inocencia fiscal, en una clara confesión de que evadieron impuestos y tuvieron ingresos de origen turbio.

La misma ley -que no hubiera sido posible sin la colaboración de la "oposición dialoguista"- a la que se acogieron Sturzenegger, el propio jefe del ARCA, el segundo de Caputo en Economía y periodistas como Feinmann, Gasulla o Novaresio, a los que Milei debe considerar seguramente dentro del 5 % que no están ensobrados. Al mismo tiempo, está al caer el otorgamiento de la concesión del predio de Tecnópolis por un precio irrisorio a una empresa vinculada a la hermana del presidente, en la que participa la mujer del jefe de gabinete; a quien también se investiga por contratos con el Estado.

Mientras todas estas cosas pasaban, y mucho tiempo antes, el gobierno recortó partidas del presupuesto destinadas a las personas con discapacidad, a las pensiones sociales, lo comedores comunitarios, los subsidios a las tarifas de los servicios públicos, las universidades y el sistema de investigación científica; y se embolsó los fondos del impuesto destinado a financiar el mantenimiento de las destrozadas rutas del país, mientras volvía a ponerlas en concesión como en los tiempos del menemato y el macrismo, para que las empresas cobren peajes sin hacer obras. Eso, mientras entregaba los recursos naturales del país en el marco del RIGI, la ley bases, el DNU 70 y el alineamiento incondicional con los Estados Unidos e Israel y quiere eliminar toda restricción para la compra de tierras por extranjeros.  

Cada una de esas medidas inicuas de la "motosierra" era justificada siempre en la presunta existencia de "curros" en el Estado financiados con los recursos públicos, mientras la banda de descuidistas que nos gobierna en nombre del poder económico se llenaba los bolsillos. Y esa circunstancia es la que determina precisamente el contexto en el que el problema de la corrupción de éste gobierno debe ser abordado desde el punto de vista analítico y de praxis política: las corruptelas que vemos a diario por parte de una banda de advenedizos que se han visto de golpe ante la oportunidad de sus vidas para forrarse, no nos deberían hacer perder de vista lo nocivo de las políticas que gestionan para el país, y para la mayoría de sus habitantes, que son mucho más graves que cualquier robo hormiga, aunque el gobierno sea un gigantesco hormiguero.

Como tampoco deberíamos perder de vista que es el precio que esos buscas (con Milei a la cabeza) le cobran al poder económico para poner la cara por él y gerenciar el saqueo del país: los que llegaron con la motosierra blandiendo el discurso de terminar con los gerenciadores de la pobreza son en realidad los que gerencian la riqueza de los que siempre fueron ricos, y de paso la suya -más módica y reciente, pero más inexplicable y por eso más ofensiva para algunos- en el proceso. 

También es parte del contexto que debe integrarse al análisis del fenómeno el burdo intento del círculo rojo para salvar el modelo, sacrificando a sus circunstanciales ejecutores que son Milei y su banda de forajidos, empezando por su propia hermana y su jefe de gabinete. De allí que no debería sorprender que la misma justicia que hasta aquí los vino protegiendo (justicia en la que acaban de designar una cantidad de jueces como no se veía en años, creyendo que así se cuidan las espaldas a futuro) los lleve mañana al cadalso cuando ya no sean útiles, para demostrarnos que las instituciones funcionan y lo que falla no es el modelo, sino ciertas personas.

Ni más ni menos que eso es lo que acaba de decir Macri en su paso por Santa Fe hace unos días, cuando en presencia del gobernador Pullaro y el intendente Poletti (que no lo desmintieron) señaló que el rumbo del gobierno es el correcto y debe ser mantenido, pero mejorando su implementación. Y con otras palabras, es lo que están diciendo las calificadoras de riesgo cuando en medio del clima de degradación institucional, descomposición democrática (con la principal líder de la oposición presa y proscripta por causas judiciales inventadas, y medio padrón electoral absteniéndose de votar) y podredumbre moral que agobia a los argentinos le mejoran la nota al país, para tentar a su gobierno a volver a tomar deuda en los mercados de capitales.

A ese cinismo, a esos valores impostados y fraudulentos y a esos intereses bien concretos y tan poderosos como dañinos para el país, hay un sector del peronismo que se empeña en hacerle guiños para seducirlos y disipar sus temores respecto a que podría afectarlos, de llegar al gobierno. Eso es mucho más grave aun -en términos políticos- que cualquier trapisonda de Adorni, en definitiva un personaje menor condenado al olvido. Tuits relacionados: 

jueves, 11 de junio de 2026

LECTURA RECOMENDADA

 
"Hay una catarata de declaraciones favorables al modelo de Milei en las filas del peronismo. Provienen de los más diversos espacios a lo largo y ancho del país. Desde gobernadores, exministros y candidatos, dirigentes territoriales y aspirantes a serlo. En vez de plantarse frente a un gobierno que es el más cipayo en la historia nacional, el más anti obrero y anti clase media, el más anti industrial, anti ciencia nacional, anti Estado protector, y el más destructor de la salud y la educación públicas, el más indiferente al porvenir de las futuras generaciones, el más favorable a la extranjerización y desintegración territorial del país, hay una fracción importante del peronismo a la  que se le ocurre presentarse como la continuidad “mejorada” del desastre mileísta. No importa la definición que se tenga del peronismo, no hay forma de hacerla coincidir con la actual experiencia ultraderechista.".

"Se puede adoptar la definición del peronismo que se desee: que fue un nacionalismo popular, un social cristianismo local, un keynesianismo sudamericano, un movimiento de liberación nacional, una variante criolla de la socialdemocracia, un populismo tercerista, un desarrollismo distribucionista, o incluso, un “freno burgués a la lucha de clases” (mejorando las condiciones de vida de los trabajadores) Ninguna de esas definiciones puede amoldarse a la actual experiencia de demolición nacional que encarna el gobierno mileísta con sus grandes apoyos del capital concentrado local y de los Estados Unidos. Sin embargo, la evidencia de estos días muestra que sí, que hay muchas coincidencias entre sectores que se consideran peronistas, con las prácticas y la prédica liberal autoritaria. ¿Qué quiere decir que desde el peronismo se pueda valorar positivamente partes importantes de este experimento destructor? Pareciera que desde sectores dirigenciales del peronismo no se ve al actual gobierno como un evento desastroso para el pueblo y la Nación argentina.".

"Lo que lleva a otra pregunta: ¿qué está pasando dentro de vasto espacio peronista para que se pueda tener una mirada concesiva, y hasta comprensiva con este gobierno, que es la continuidad de la última dictadura militar, del menemismo extranjerizador y del macrismo? ¿Será una concesión a lo que una parte “de la gente” cree, para atraerlos? ¿Será un acomodamiento a lo que dicen las encuestas, porque “hay que sumar” como sea? ¿O tendrá que ver con una lectura – “pragmática” o vencida – de lo que los poderes fácticos quieren que sea el peronismo, para que no exista más una oposición con peso político y convocatoria electoral, a sus planes de negocios en Argentina?".

"Ejemplos sobran

"Hablar de los mercados en abstracto, y no de los poderes económicos reales, es prestarse a enmascarar la realidad. Asumir que sería el peronismo el que desordena la economía, y que los experimentos derechistas son los que la ordenan, es una tontería que no pasa por la prueba de la historia económica nacional. Olvidarse de que la “brecha” y el “cepo” tuvieron que ver con la enorme deuda externa contraída por la dictadura, reforzada por la práctica de la fuga de capitales de los grupos económicos locales, es tapar las responsabilidades históricas y asumir como propios los desastres causados por las experiencias neoliberales, entre ellas, por supuesto, la del peronismo menemista."

"Olmos se calza el traje del “peronista responsable que da garantías” dentro de un peronismo que es irresponsable (según la visión de sus enemigos), un peronismo “loco” que no es capaz de darle tranquilidad a los “mercados” a los cuales se les atribuye racionalidad. En realidad, parte del estado de postración argentina es precisamente por el tipo de negocios rentísticos y financieros que se les ocurren a los “mercados”, que fracasan incluso con sus propios gobiernos. Pero acá tenemos un peronismo que acepta e introyecta la versión falsa de la historia proporcionada por sus enemigos."

"Como dirigente peronista, ¿cree que ese es el nivel político de las bases peronistas? ¿Los sectores populares estarían esperando una rectificación de Milei, porque Milei es bueno, pero está equivocado? ¿Puede un dirigente político popular seguir otorgándole el beneficio de la duda a Milei, y a su gobierno, que es un modelo de manual de neoliberalismo extremista argentino? Si piensa que Milei es nefasto, ¿por qué no lo dice y se lo dice a las bases? En el fondo, con esas apelaciones sin sentido le sigue dando tiempo al gobierno, genera una confusión sobre lo que significa y significará un régimen de estas características, y continúa eludiendo la definición indispensable: este es un gobierno declaradamente enemigo del pueblo, de la justicia social, de las mayorías, de la gente de trabajo. Pero no: habría que seguir viendo si se rectifica, si se arrepiente, si se sensibiliza…".

"En el programa de Pedro Rosemblat, le preguntaron a Aníbal Fernández si “algo tiene que quedarse” de la gestión de Milei. El exministro contestó: ¿Querés saber (si yo fuera presidente) si dejo algo de lo que hizo Milei? Todo. No toco nada”. “Lo miro y lo saco, si es lo que corresponde. Lo miro y lo consolido, lo modifico, lo mejoro, lo que sea”. Aníbal Fernández no es nuevo en la política. Además, lee y piensa. Pero en vez de decir que, en principio, rechazaría y derogaría todo lo que hace éste gobierno porque la política mileísta es un conjunto coherente que apunta a la destrucción de la Argentina como socidad y como estado nacional, parte de lo contrario: dejar todo, e ir viendo.". 

"Dejar, por ejemplo, la Ley Bases, redactada por las grandes corporaciones para quedarse con las riquezas de la sociedad y los bienes del Estado. Dejar el RIGI, para que las multinacionales exploten los recursos naturales sin dejar un centavo en nuestro país. Dejar la disolución de los organismos científicos y tecnológicos, que nos permiten avizorar un futuro menos subdesarrollado y dependiente. Dejar la timba financiera institucionalizada y el endeudamiento masivo de las familias. Dejar la legislación esclavista contra los trabajadores. Dejar la destrucción de los glaciares, de los bosques y de los humedales. Dejar la desprotección peligrosísima en materia de Salud a la gran mayoría de la población. Dejar el afano por parte de lúmpenes, ignorantes y chorros en todas las áreas del Estado. Dejar el poder judicial al servicio de los poderes fácticos… ".

"Esa respuesta de Fernández podría darla cualquier conservador argentino, de esos que fingen estar afligidos por los modales y los improperios del presidente, pero que avalan su acción de gobierno. Fernández prefiere algo tan confuso como decir que sacaría, consolidaría o mejoraría las diversas medidas de Milei, como si hubiera “de todo un poco”. Y no hay “de todo un poco”: Hay desastre, exclusión y entrega. Se prefiere alimentar la confusión, en vez de asumir lo que corresponde frente a este desastre: la confrontación."

Jalil, gobernador peronista de Catamarca, dijo que “casi todas las provincias tienen superávit fiscal” y todos los mandatarios provinciales deben trabajar para seguir bajando impuestos y volverse más competitivos. Además, celebró el interés de los Estados Unidos para invertir en la Argentina tras el acercamiento de Javier Milei con el gobierno de Donald Trump.El periodista Sebastián Lacunza informó que les preguntaron a Weretilnek y Jalil “qué de lo que hace Milei debería quedar para siempre”. Weretilnek dijo: “Lo primero. La política exterior y el alineamiento con Estados Unidos». Y Jalil agregó: «Coincido»."

"El curro del “equilibrio fiscal”

"El proyecto de Milei, como el de Macri en su momento, como el de Menem también, como Videla en la dictadura, es que los más ricos paguen poquísimos impuestos para que las empresas puedan tener super ganancias a costa de no aportar nada, vía impuestos, a la sociedad. Pero no sólo eso: Al entrar en una dinámica de achicamiento permanente del gasto público, van erosionando las bases de un país vivible, empobreciendo a las instituciones públicas y a la población en general. Cada vez peor, cada vez más atrasado.".

"Entonces, todos estos gobiernos neoliberales reducen los impuestos a los ricos y luego empiezan a lavarle el cerebro a la gente – a través de sus “expertos” y de sus medios de comunicación – con el “equilibrio fiscal”. Es decir que, como recaudan poco – por decisión política basada en una preferencia de clase – … ¡tienen que gastar poco! Y, ¿en qué se les ocurre ahorrar? En todo lo que tenga que ver con el gasto en los sectores medios y bajos: salud, educación, jubilaciones, obra pública, protección social."

"En síntesis: En boca de la derecha argentina el equilibrio fiscal es simplemente una trampa cazabobos para encubrir la transferencia de riqueza, a través del Estado, desde las capas populares y medias a los sectores de alto ingresos y al capital concentrado local y extranjero.

"Ese es el sentido que tiene, en la práctica, la defensa del supuesto equilibrio fiscal mileísta: Le están pidiendo a toda la clase política, sin distinciones, que respete la política de redistribución social regresiva, de depredación humana de este experimento, sin osar aumentar un peso el gasto público para revertir la situación. Está archi demostrado que el Estado Argentino puede recaudar mucho más dinero que en la actualidad combatiendo la evasión y elusión impositiva, las maniobras con el comercio exterior y otras prácticas delictivas habituales que siempre están impunes, además de mejorar el sistema impositivo para que sea más equitativo y justo. Esa es la forma en que el Estado podrá cumplir sus funciones sociales y económicas irremplazables sin tener que sacrificar a nadie ni incurrir en desbordes fiscales irresponsables.".

"Final

"De alguna forma se asemeja a lo ocurrido con Alberto Fernández, cuando en pleno desbarajuste de la política timbera de Macri, salió a salvarle la vida con aquella famosa declaración: “El dólar a 60 pesos está bien”, otra forma -reiterada durante todo su gobierno – de darle “confianza a los mercados”. Ya ahí el Frente de Todos, antes de ganar las elecciones, empezó reduciendo sus posibilidades de servir a las mayorías.".

"No es sólo que en una parte del peronismo – no sabemos de qué dimensión – no hay voluntad de ganarles a quienes dañan al Pueblo. No es sólo que no hay voluntad de confrontar y por lo tanto de modificar nada. Ahora creen que no se debe confrontar con los poderosos, y lo que hay que hacer es tratar de maniobrar en los márgenes del modelo mileísta. La noticia, por si no se enteraron, es que ya hay una persona elegida para eso: Patricia Bullrich.".

(El original completo, acá)

miércoles, 10 de junio de 2026

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