LA FRASE

"SI A MÍ ME TOCARA HACER EL ALLANAMIENTO DEL DEPARTAMENTO DE LA DOCTORA KIRCHNER, SUBO CON LA RETROEXCAVADORA HASTA EL QUINTO PISO, SIN DUDARLO." (GUILLERMO MARIJUAN)

jueves, 16 de agosto de 2018

"HABLEN CONMIGO"

TARIFAZOS SUMA CERO



El volumen de los tarifazos del gas y la luz que padecemos los santafesinos (como el resto del país) nos hace olvidar a veces que también nos sacuden parejo con los aumentos del agua.

En este caso y a diferencia de la EPE (donde el gobierno provincial puede aducir que la nación baja los subsidios, y aumenta el precio de la electricidad), lo que sucede es que Aguas Santafesina viene aumentando sus tarifas desde que gobierna el socialismo porque sus gestiones tomaron la decisión de ir bajando el nivel de los subsidios de la Administración Central a la empresa, para que la financien los usuarios vía tarifas.

Sin embargo, el decreto cuya imagen encabeza el post (como ya ha pasado otras veces) parece indicar que de una cosa no se sigue necesariamente la otra: aunque las tarifas aumentan, y por ende los recursos propios de ASSA, igual el Tesoro debe auxiliarla, y no ya para hacer obras, sino para los gastos corrientes.

Y no cualquier tipo de gastos corrientes, como podemos ver en esta imagen, tomada de una de las planillas anexas al decreto:


Como ven, del total de los fondos adicionales asignados a la empresa (que terminan siendo 163 millones de pesos) casi 98 millones (el 60,11 % del total) se destina a pagar “Servicios Básicos”, es decir, la luz que paga ASSA en sus plantas de tratamiento y potabilización y en sus oficinas y dependencias.

Una cifra que es mucho mayor que los algo más de 27 millones del refuerzo que se destinarían a la compra de productos químicos para el tratamiento del agua y los desechos cloacales, y que denota como pegan los tarifazos de la energía, hacia la otra empresa del Estado provincial que presta servicios públicos, y aumenta regularmente sus tarifas. 

Va de suyo que esto supone otro mecanismo de financiación directa de la EPE, y por ende del Estado provincial; con lo cual los tarifazos de ASSA que impactan en los bolsillos de los usuarios terminan siendo (si lo que se aduce es que son para mejorar los servicios, o prestarlos correctamente) de suma cero.

¿QUO VADIS, OMAR?


En la fallida sesión del Senado de ayer que debía tratar la autorización para allanar el departamento de Cristina, Omar Perotti (círculo amarillo) fue uno de los 8 senadores del bloque pichettista -de un total de 24- que aportó al quórum que luego sería insuficiente. En cuestión de días, el hombre acumula así su segunda pifia importante cuando protagoniza en las grandes ligas: la anterior había sido cuando evitó definirse hasta último momento en el debate por la legalización del aborto y terminó absteniéndose, con lo que logró el resultado de que lo puteen ambos bandos; los que apoyaban el proyecto y los que lo rechazaban.

A muchos que no lo conocen -como nosotros- de su trayectoria en la política santafesina la actitud les sorprendió, y no la vamos a juzgar acá desde una perspectiva "emocional", por haberse prestado a una maniobra pergeñada por el gobierno en complicidad con un juez delincuente, para sacar de la cancha a la principal candidata opositora, no señor: vamos a intentar analizar lo que viene haciendo Perotti desde el mismo ángulo desde el cual él -al menos en teoría- ensaya todos sus movimientos políticos: desde el más estricto pragmatismo, de cara a su proclamada y nunca desmentida ambición de encarnar la candidatura a gobernador de la provincia por el peronismo el año que viene. 

Vistas las cosas desde allí, en la última elección para gobernador y como candidato de la unidad del peronismo Perotti estuvo a solo 25.000 votos de recuperar la provincia que el PJ perdió en el 2007, en una campaña en la que todo el peronismo santafesino se encolumnó detrás de él porque desde la Casa Rosada (Cristina) bajó la orden de evitar la interna, en un año de elecciones presidenciales en el que el comicio santafesino era uno de los últimos test previos, en uno de los distritos más importantes.

En una provincia que no tiene balotaje y cuyo gobernador es electo por simple pluralidad de sufragios, se repitió el escenario de la elección del 2011 de una elección dividida en tercios, pero en éste caso más marcados: baste decir que Miguel Lifschitz llegó a la Casa Gris con solo 1500 votos de ventaja sobre Miguel Del Sel, para darse cuenta lo estrecho del margen. 

Aunque Perotti prefiera pensar que el resultado fue fruto exclusivo de su carisma personal, lo cierto que todo el peronismo santafesino (incluyendo al kirchnerismo) le puso el cuerpo a su campaña, y se puede decir que no le devolvieron la moneda con la que algunos le pagaron a Agustín Rossi en el 2011, votando por Del Sel en la elección general, y hasta haciéndole campaña. 

Después de esa elección provincial y de la derrota de la fórmula del FPV en el balotaje presidencial (para cuya campaña Perotti puso poco esfuerzo, y lo trajo a Scioli a la provincia para llevarlo a un acto en la Bolsa de Comercio, por decir algo), el rafaelino -que nunca se asumió como kirchnerista, ni el kirchnerismo santafesino lo sintió como propio- pasó con armas y bagajes a las filas del "peronismo racional" encarnado por Pichetto y Urtubey (con los que tiene estrechos lazos), y recorrió el mismo camino que todo ese sector: colaboración con el gobierno en el Congreso votando proyectos críticos (como el acuerdo con los fondos buitres, o el blanqueo de capitales), y mostrándose siempre como un "opositor responsable, dador voluntario de gobernabilidad".

En la provincia esos posicionamientos le granjearon la antipatía de buena parte de los votantes kirchneristas de a pie, e incluso más allá: en uno de los puntos más álgidos de la crisis económica y sus efectos en la provincia, con una ola de despidos, suspensiones y cierres de empresas, dejó pasar un convite del Movimiento Sindical Rosarino para participar de un plenario del sector donde se debatieron posturas muy críticas contra el gobierno nacional, "por problemas de agenda", para hacerse tiempo el mismo día y en la misma ciudad, para estar presente en el acto aniversario de la Bolsa de Comercio rosarina.

En las elecciones del año pasado el peronismo santafesino fue puesto como ejemplo como muchos, por la forma en la que encaró la disputa electoral: el Congreso provincial decidió realizar unas PASO amplias donde participaran por adentro todos los que lo desearan para confluir luego en una lista único, la interna arrojó un amplio triunfo de la lista del "Chivo" Rossi sobre la que encabezaba Alejandra Rodenas armadas por los senadores provinciales del PJ; y al día siguiente de la elección ambos sectores confluyeron: foto de los dos candidatos, a hacer campaña juntos por toda la provincia, conforme lo resuelto por el Congreso.

Esa estrategia le permitió al peronismo provincial conservar e incluso acrecentar el caudal de votos que había obtenido Perotti para gobernador en el 2015, y perder frente a la por entonces ascendente marca "Cambiemos" (en el momento de mayor fulgor del macrismo), pero más que duplicar en votos al socialismo que gobierna la provincia desde 2007; colocando tres diputados nacionales y perdiendo por muy poco el cuarto. 

Sin embargo, hubo dos lunares negros en la campaña: la crítica de los senadores del PJ (sí, los mismos senadores de la rosca con el socialismo y la "Banelco" de los subsidios) a la "borrada" de Perotti en una elección en la que no era candidato (otra costumbre suya), y la decisión del intendente de Rafaela Luis Castellano, hombre del riñón de Perotti, que gobierna la municipalidad más importante manejada por el peronismo en la provincia, de no hacer campaña por la lista de diputados nacionales que encabezaba Agustín Rossi (la segunda era Rodenas) "porque el kirchnerismo es muy mal visto en la ciudad". Disgresión, o no tanto: los resultados del peronismo en el Departamento Castellanos (cuya cabecera es Rafaela, de la que es oirundo Perotti) vienen siendo de un tiempo a ésta parte de los peores, en todo el territorio provincial, y la propia intendencia en manos del PJ corre riesgo.

A un año vista de la elección de gobernador, el panorama político en la provincia sigue estando dividido en tercios (la aparición de "Cambiemos" dividió el voto antiperonista), pero con dos diferencias sustanciales, a favor del peronismo: la marca "Cambiemos" sufre también ahora el arrastre del desastroso gobierno de Macri y sus candidatos tienen por delante un año de ajuste y recesión, y el socialismo ha entrado en crisis ante el fracaso del proyecto reeleccionista de Lifschitz, y las propias interior hacia su interior , con el sector de Bonfatti. 

En un escenario así y tomando la foto del 2015, las chances de Perotti de llegar a ser gobernador deberían verse acrecentadas, pero él parece ser el menos empeñado en favorecerlas, espantando voto peronista en general, y kirchnerista (que por otro lado ha demostrado ser ampliamente mayoritario entre los peronistas santafesino de a pie), en particular; a lo que hay que sumarle que parece muy poco probable que se repita el escenario de un candidato único en lista de unidad: Leandro Busatto ha manifestado su vocación de competir por la gobernación representando al kirchnerismo, los senadores ensayan la candidatura de Alejandra Rodenas y María Eugenia Bielsa (otra cultura del tacticismo perottiano) ha vuelto a aparecer en escena, como si quisiera jugar.

El asunto es que con "dedo" (que parece difícil, porque no hay un peronista en la Rosada que ordene y sea acatado) o con PASO amplia y competitiva, el candidato a gobernador del peronismo debe representar cabalmente, y en primer lugar, al voto peronista: para el gorilaje sobran candidatos en la UCR, el PRO y el socialismo; todos ellos compitiendo por los mismos votos desde hace años.

Esta premisa tan sencilla para no entenderla el pragmático Perotti, que juega como si diera por sentado que es "el candidato natural" y al voto peronista ya lo tiene, y debe ir a pescar por afuera de él;una apuesta que ya se reveló errada en sus dos participaciones como candidato a gobernador (en 2011 perdió la PASO con Agustín Rossi), pero el hombre insiste, una y otra vez. 

Hace años que recorre la provincia intentando ser el heredero de los votos de Reutemann, que desde que el peronismo santafesino volvió a parecerse más al peronismo, ya no votan un peronista: migraron, sucesivamente, a Binner primero y luego dos veces a Miguel Del Del; es decir a cualquiera que demuestre que le puede ganar al candidato del peronismo.

A menos que -como suponen algunos- en algún momento haya pasado por su cabeza ser otra vez el candidato de la Rosada, pero esta vez bendecido por Macri; ante la imposibilidad (que subsiste) de contar con uno propio, que tenga el suficiente volumen, sea de la UCR o del PRO. Si así fuera, ese momento ya pasó, y no parece lógico que un pragmático como Perotti pegue el salto justo cuando las acciones de "Cambiemos" están en baja.

Nos atrevemos a conjeturas que con sus actitudes en la discusión del aborto y su presencia en la sesión de ayer, Omar Perotti dejó pasar dos oportunidades de recuperar los votos peronistas/kirchneristas que perdió apoyando desde el Congreso algunas de las políticas más controversiales de Macri. En el caso del pedido de allanamiento a las propiedades de Cristina, además, pareció leer mal lo que pasaba hacia el interior del propio bloque de Pichetto, donde la mayoría de los senadores (más por pragmatismo político y por poner sus propias barbas en remojo, que por otra cosa) decidieron no prestarse a la maniobra del oficialismo.

Y cuando uno le erra de lectura, termina errándole hasta cuando acierta: hace poco se dio la paradoja de que al discutirse en la Legislatura provincial un nuevo pedido del gobierno provincial para endeudarse en los mercados de capitales para hacer obras, el único voto en contra fue el del senador Alcides Calvo (Departamento Castellanos), uno de los alfiles de Perotti en la Legislatura. Con buen criterio, Calvo advirtió que el socialismo pide tomar deuda de manera irresponsable en un momento de corrida cambiaria y alta volatilidad financiera internacional; mientras que al mismo tiempo no ejecutó ni la mitad de los fondos que recibió por el endeudamiento ya contraído.

Muy cierto, tanto como que las provincias (entre ellas Santa Fe) se sumaron al irresponsable ciclo de endeudamiento alentado por el gobierno de Mauricio Macri; que se abrió justamente cuando la Argentina capituló ante la extorsión de los fondos buitres, con el voto -entre otros- del senador Perotti, quien desoyó advertencias similares que por entonces se hacían, y terminaron siendo dolorosamente ciertas.

PD: Que nosotros hayamos hecho el esfuerzo por hacer un análisis racional de la situación no implica que desconozcamos que el votante kirchnerista promedio (dos de cada tres votantes del PJ provincial, según la última interna) ya lo mandó a la puta madre que lo parió hace rato a Perotti, ni hablar ahora cuando entre Cristina y Bonadío, se quedó con el juez pistolero.

miércoles, 15 de agosto de 2018

PROMESAS SOBRE EL BIDET


Sacado de acá.

Y encima volvió Matilde Menéndez, la pusieron a cargo del PAMI Santa Fe, y no nos avisaron.

A VER SI A PERÓN LE CREEN



El audio de apertura lo subió el economista Andrés Asiaín en su cuenta de Twitter, y son unos dos minutos y medio en los que Perón habla de lo que pasaba en la Argentina en 1967, con Onganía en el gobierno y Adalbert Krieger Vassena en el Ministerio de Economía.

En el audio Perón explica lo que les ocurre a los gobiernos que se ven obligados a pedirle plata al FMI y aceptar las "condicionalidades" que éste les impone para prestárselas.

Entre esas condiciones, devaluar drásticamente su moneda, con lo cual las empresas extranjeras (de las que el Fondo fue siempre guardián) pueden comprar empresas argentinas, por chaucha y palitos.

Que es justamente lo que decíamos ayer nosotros en esta entrada.

Pero no se queden con lo que decimos nosotros: escúchenlo a Perón, que realmente vale la pena. 

Parece que estuviera hablando hoy, y no hace 51 años.

LOS CAGARON, MUCHACHOS; PIDAN QUE VUELVA CRISTINA


Hace menos de un mes atrás, y hablando del ajuste que la nación haría en los recursos que transfiere a las provincias para cumplir con los compromisos asumidos con el FMI, decíamos en ésta entrada:  "Otra poda previsible (al menos por lo que se viene manejando) serían los $ 2.211.328.000 contemplados en el presupuesto de este año en concepto del Fondo Federal Solidario (FFS), o fondo soja, que se conforma con el 30 % del producido de las retenciones a las exportaciones de soja y sus derivados, y que se deben destinar exclusivamente a obras de infraestructura educativa, social, sanitaria, vial o de vivienda. El 30 % de esos fondos la provincia los coparticipa a su vez con las municipalidades y comunas, lo que significa que si dejan de llegar, también ellas se verán privadas de recursos para hacer obras." (la cifra refiere al presupuesto provincial de Santa Fe) 

Y muy errados no estábamos: tal como lo indicaban los anuncios de ayer, hoy está publicado en el Boletín Oficial (completo acá) el DNU 756, por el cual se deroga si similar 206, dictado por Cristina en el año 2009 para crear el Fondo Federal Solidario (FFS); conformado con el 30 % del producido de las retenciones a las exportaciones de soja y sus derivados. 

A través del Fondo, desde entonces el Estado nacional venía coparticipando a las provincias en forma automática y conforme a los índices de la Ley 23.548 de coparticipación federal, del 30 % del producido de la recaudación de los derechos de exportación (retenciones) a la soja y sus derivados, con afectación exclusiva a la ejecución de obras de infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial. 

Luego de que el Congreso rechazara la Resolución 125 con el "voto no positivo" de Cobos,  la alícuota de las retenciones a la soja y sus derivados quedó fijada en el 35 %, y los agrogarcas de la Mesa de Enlace, envalentonados por su triunfo, fueron por su eliminación total. Para granjearse el apoyo de las provincias en la pelea para sostenerlas, Cristina creó el Fondo, y el resto de la historia es conocida: tras el experimento de los "agrodiputados" la embestida gauchócrata fue diluyéndose hasta perder viento. 

Con Macri en el poder, las cosas comenzaron a cambiar: a la baja en cinco puntos de las retenciones a la soja decretada apenas asumió (Decreto 133 del 15 de diciembre del 2015), le sumó en diciembre del 2016 un cronograma de rebaja de 0,5 % por mes a partir de enero de éste año, y hasta diciembre del 2019 (Decreto 1343); con lo cual la alícuota que era del 35 % al comenzar su mandato, será del 18 % al concluirlo.

Esa resignación de recursos fiscales, sumada a la especulación del sector agropecuario esperando mejores condiciones de precios y tipo de cambio para vender, impactaron en los ingresos del fondo sojero: en el caso de Santa Fe por ejemplo, el año pasado esperaba recibir por esa vía $ 2.622.937.000, pero solo llegaron $ 2.068.925,362,16. 

Aun así, el año pasado financió el 13,38 % de los gastos de capital del Estado provincial, siendo que por ejemplo el financiamiento externo (es decir, la deuda en moneda extranjera que tomó el gobierno de Lifschitz en los mercados de capitales) financió el 16,46 %; con la diferencia que el FFS era un aporte no reintegrable de la nación, que no generaba servicios de deuda posteriores. Moraleja: con Cristina las provincias (aun las opositoras) no necesitaban endeudarse para hacer obras; y el Estado nacional "recupera" recursos que estaban afectados exclusivamente a ese fin, para destinarlos a los gastos generales de su administración, por ejemplo pagar deuda.

Lo que está haciendo Macri ahora (además de eliminar el Fondo, y con eso, quedarse con el 30 % que antes se destinaba a las provincias) es suspender el cronograma de baja de retenciones para los derivados de la soja, como el aceite y la harina (acá completo el Decreto 757 también publicado hoy); lo cual supone acentuar el proceso de primarización de la economía, y generar mayores recursos para el Estado nacional, que de haber subsistido el Fondo Federal Solidario creado por Cristina, se deberían coparticipar en un 30 % con las provincias, para que estos a su vez lo coparticipen con sus municipios y comunas, como condición ineludible para recibir los fondos. 

Nada que no se pudiera prever cuando la casi totalidad de los gobernadores accedieron a firmar el pacto fiscal, que fue el punto inicial del ajuste incluso antes de que el gobierno se viera forzado a ir al FMI. Al respecto, cabe recordar lo dicho en ese momento acá: "Pero lo real es que el pacto (cuya ley aprobatoria también está publicada hoy en el Boletín Oficial) dice respecto al fondo que el Estado nacional se compromete a "Distribuir los recursos del Fondo Federal Solidario (en la medida que éste exista) entre las jurisdicciones que adhieran y cumplan con este Consenso, sin incluir el Estado Nacional, de acuerdo con la distribución prevista en el régimen general de coparticipación federal,... " (las negritas son nuestras, y entre los pobrísimos fundamentos del DNU se menciona precisamente esta parte del pacto fiscal).

Lo cual es curioso porque ese criterio de distribución ya lo estableció el Decreto 206/09 de Cristina que creó el fondo y aun está vigente. Lo novedoso que aporta el pacto fiscal es que la nación no se comprometió a sostener la vigencia del FFS, sino que incluso se reserva la facultad de dejarlo sin efecto; por ejemplo si bajando las retenciones a la soja (como sucederá) cae la recaudación por ese rubro, y en consecuencia manotea de un plumazo ese 30 % que coparticipaba a las provincias, para compensar, y listo. Y ninguna podría reclamarle al Estado nacional no solo porque lo  dice el pacto que firmaron, sino porque los derechos de exportación (vulgo retenciones) son recursos exclusivos del Tesoro nacional que no tiene la obligación de compartir con las provincias, conforme a los artículos 4 y 75 inciso 1) de la Constitución Nacional. ".

Como dicen, ajo y agua, o "Roma no paga traidores" ni "dadores de gobernabilidad"; o Macri tiene en claro quienes son sus apoyos principales: el sector privilegiado del campo (más los productores, acopiadores y exportadores del poroto que la industria), y el FMI y la banca internacional, que le exigen ajuste para que cierren los números. En ese esquema, los gobernadores y las provincias (y no solo los opositores) son actores de reparto.  

Sea que las medidas se instrumenten por DNU, sea porque se trata de regular sobre derechos de exportación y su afectación (materia delegada por el Congreso en el presidente conforme al artículo 76 de la Constitución), recordamos lo puntualizado acá cuando el gobierno rebaja o eliminaba retenciones a lo pavote: el tema deberá ser tratado en el Congreso (el DNU de Cristina creando el fondo sojero había sido ratificado conforme al procedimiento previsto por la Ley 26.122), y ahí se verá quien es realmente opositor, y quien no. 

Y para terminar con los recordatorios, recordemos que muchos de los que ahora se lamentan por la pérdida de los recursos del fondo sojero (como el socialismo acá en Santa Fe) no solo se opusieron a las retenciones móviles de la Resolución 125, y se alinearon con los reclamos de la Mesa de Enlace durante el lock out patronal del 2008: cuando se trató en Diputados la ratificación del DNU 206/09 de Cristina que creaba el FFS, votaron en contra como consta acá en el acta respectiva; pese a que ya para entonces habían adherido al Fondo por el Decreto 496/09 de Binner siendo gobernador, y estaban usando la plata para hacer hospitales (como el CEMAFE o el nuevo Iturraspe), rutas (como la provincial 1), cloacas, la planta potabilizadora de Granadero Baigorria, comprar ambulancias y tomógrafos, y hasta arreglos en la autopista Santa Fe-Rosario; aunque se trate de una concesión con cobro de peaje.

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martes, 14 de agosto de 2018

LOS REGALOS A LOS AMIGOS, CADA VEZ MÁS CAROS


No crean que no nos dimos cuenta como son las cosas muchachos, porque cada día son más guasos, y se nota mucho.

En abril dejaron salir al JP Morgan llevándose 1500 palos verdes, a 20 pesebres por cada dólar.

Ahí soltaron la mano, y lo llevaron hasta los 25; cuando Sturzenegger (¿se acuerdan?, el de las LEBAC's, ése) puso el "dique" de 5000 palos de las reservas, para tenerlo ahí por unos días, para que salieran otros amigos que no estaban avisados del primer tramo de la corrida.

Ahí aparecieron los BOTES, las LETES y los PEDOS (el "bono dual" en pesos y dólares, no las flatulencias), y lo mantuvieron un par de semanas en torno a los 28 pesos, para que una tercera ronda de amigos (que no eran tan amigos como los anteriores) pudiera cubrirse y salir.

Y ahora otra vez, cuando se les disparaba, primero retiraron de la oferta los dólares del FMI que tiene el Tesoro (que habían achicado de 100 millones de verdes por día a 75 y luego a 50), y después pusieron a la venta 500 palos "propios" del Central, de sus reservas.

Cuando con los primeros 200 -otra vez- los amigos pudieron aprovechar la "happy hour" y comprar a 29,40, se retiran del mercado y lo dejan subir, hasta donde llegue.

Aunque en el medio arman todo tipo de curros alternativos para que los amigos (otra vez) no pongan todos los huevos en la canasta verde; y al mismo tiempo corrida tras corrida, vayan subiendo el "umbral de tolerancia" del dólar, desde el cual (Ambito dixit) lo dejan "desplomar" unos centavos de vez en cuando (como hoy), como para hacer ver que todavía tienen algo de control del proceso.

Hasta que se terminen los Franklin y Washingtons, o todos los que tengan  que salir e irse, hayan salido y se hayan ido, lo que ocurra primero.

Y en ese momento -como diría Duhalde- que sea lo que Dios quiera.