LA FRASE

"LE QUIERO AGRADECER AL PRESIDENTE MILEI PORQUE SU GOBIERNO ME INSPIRÓ LA CONSIGNA "SI HAY ENTREGA, LO MEJOR PUEDE LLEGAR"." (MARCOS GALPERÍN)
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lunes, 9 de diciembre de 2024

LA NAVIDAD DE PABLO

 

No va a ser justo desde el peronismo que critiquemos que se reparta sidra y pan dulce para navidad, esa cosas se las dejamos a los gorilas. Siempre teniendo en claro que Perón además de repartirlos, hacía otras cosas, como reconocerles derechos a los trabajadores, mejorarles el salario y las perspectivas de progreso a ellos y sus familias, garantizarles la salud y la educación (incluso universitaria) gratuitas.

Sin eso, entregar comida o cosas para las fiestas (cosa que han hecho todos los gobiernos) se parece bastante a lo que describe León Gieco en "La Navidad de Luis": un remedo culposo de las políticas para erradicar la pobreza que falta, no llegan a los que tienen que llegar, o simplemente no alcanzan.

Dicho esto, nos llamó la atención el reparto de productos navideños que el gobierno de Pullaro (a través del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano) le acaba de habilitar al intendente de Rosario, Pablo Javkin, por 350 millones de pesos; a través del “Programa de Ayudas Directas, Urgentes y/o Complementarias: ACCIONAR”, creado en el gobierno de Lifschitz.

Según se dijo al crearlo -y lo reitera la resolución de Victoria Tejeda- "...el referido Programa tiene como objetivo la sistematización de acciones de ayuda social bajo la concepción de promoción y protección de derechos, comprendiendo no sólo la noción de persona, sino que incluya a la vasta gama de grupos poblacionales que forman la compleja y heterogénea realidad social y que por lo tanto dé respuestas a las necesidades que surgen por motivos de Urgencia generadas por diferentes causas y/o que complemente acciones que otros programas estables no pudieron prever para dar una respuesta inmediata y directa a situaciones de vulnerabilidad, necesidad o carencia que el Estado se proponga cubrir;...". 

O sea, no pudieron prever que llegaban las fiestas y hay gente que no tiene para comprar un budín o una garrapiñada, digamos; eso los sorprendió y tuvieron que buscarle una solución urgente al problema.


Sigue explicando la resolución que le transfiere los 350 palos a Papá Noel Javkin "...que son objetivos específicos del mencionado Programa dotar de herramientas jurídicas ágiles y efectivas a los fines de responder a diversas instancias de carencias URGENTES, en el sentido que no pueda darse respuesta con celeridad a través de otros programas estables con que cuentan las diversas áreas de la jurisdicción y/o COMPLEMENTARIAS en el sentido que vienen a complementar a situaciones puntuales que otros programas estatales no pudieron prever y se hace imperioso actuar en beneficio de los ciudadanos, en forma individual o colectiva, motivadas por diversas coyunturas que generen necesidades, basado en la Promoción y Protección de Derechos, bajo una concepción de integralidad y de intersectorialidad, contando con un “modelo de gestión que esté constituido por acciones y prestaciones sociales ejecutadas y coordinadas por el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano, que permita interactuar con todos sus organismos internos y coordinar con otras áreas de gobierno, en tanto tengan la posibilidad de gestionar ante la inmediatez, acciones destinadas a los sectores poblacionales de mayor vulnerabilidad social y que requieren de intervenciones que mejoren su calidad de vida y la de su comunidad;...".

Ahí tienen: y ustedes pensando que se trataba de una simple entrega clientelar de sidra y pan dulce entre los más pobres, no señor: es algo mucho más complejo, no van a comparar con esas cosas de peronchos. Porque además se precisa que "...el subsidio se tramita en favor de la citada Municipalidad, siendo sus autoridades a quienes le compete evaluar la necesidad de su comunidad, decidir quienes presentan las situaciones prioritarias a atender, entendiendo que para esto han analizado los antecedentes y el cumplimiento de los requisitos, para dirigir hacia ellos la asistencia, obrando además el informe pertinente de la Trabajadora Social;...".

O sea: al parecer la provincia a través de su Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano no cuenta con información precisa y detallada sobre la población con necesidad básicas insatisfechas en la ciudad de Rosario, ni tiene medios o estructura como para conseguirla por sí misma, y por eso delega la tarea en el intendente...para repartir pan dulce. Que suerte que pasó la pandemia y no hay que volver a montar un operativo de vacunación masiva, o algo por el estilo. 

Y lo último para destacar es preguntarse que va a pasar si al gobierno de Pullaro se le ocurre generalizar estas "soluciones creativas" a todos los municipios y comunas, al menos a los del palo oficialista. Porque los 350 millones que le dan a Javkin para jugar a Papá Noel los sacan (según podemos ver abajo en la planilla anexa a la resolución) de los programas alimentarios del Ministerio, que como bien sabemos deben tener partidas de sobra, como para regalar, y que no necesitan ser reforzadas

jueves, 22 de abril de 2021

¿NO ENTIENDEN O SE HACEN LOS BOLUDOS?

 

Desde que arrancó la pandemia que se vienen advirtiendo ciertos comportamientos regidos por reglas no escritas, a la hora de ejercer las responsabilidades políticas de los que tienen roles institucionales de gobierno. Por ejemplo "Si se trata de abrir cosas puedo yo, pero si hay que cerrarlas, que la cara la pongan el gobernador o el presidente". 

Acá en Santa Fe pasa todo el tiempo con Jatón y Javkin, con los casinos y los shoppings, y con otro montón de cosas, sobre todo aquellas en las que detrás hay intereses económicos importantes, o el simple tráfico de influencias de los sectores sociales con los que los tipos interactúan: dueños de bares, propietarios de canchas de fútbol 5, productores artísticos. Es decir, ni en medio de una pandemia los tipos te plantean -en serio, no para la foto o la nota en el diario, la radio o el canal- como preocupaciones la pobreza, el desempleo, la inequidad en la distribución del ingreso, el hambre o el acceso a la vivienda: ellos están para otras cosas, y para quedar bien con los que están en esas otras cosas.

Otra regla no escrita es "Digo que no entiendo como son las normas, porque en realidad no quiero decir que no estoy de acuerdo con lo que dicen, no les pienso dar pelota y tampoco pienso controlar que se cumplan", pero obviamente todo eso queda mal decirlo en público, en medio del crecimiento de los contagios y las muertes por COVID, con ascenso en los últimos tiempos entre las personas jóvenes, que -por ejemplo- son las que van a los bares, o jugar al fútbol 5. 

Actividad sobre la que veamos lo que dice el DNU nacional 235/21, con vigencia desde el 9 de abril, en su artículo 14: "ARTÍCULO 14.- ACTIVIDADES SUSPENDIDAS EN LUGARES CON ALTO RIESGO EPIDEMIOLÓGICO Y SANITARIO. Quedan suspendidas durante la vigencia del presente decreto, en los departamentos y partidos de Alto Riesgo Epidemiológico y Sanitario, las siguientes actividades: a. Actividades y reuniones sociales en domicilios particulares, salvo para la asistencia de personas que requieran especiales cuidados. b. Actividades y reuniones sociales en espacios públicos al aire libre de más de VEINTE (20) personas. c. La práctica recreativa de cualquier deporte en lugares cerrados donde participen más de DIEZ (10) personas o que no permita mantener el distanciamiento mínimo de DOS (2) metros entre los y las participantes. Las competencias oficiales nacionales, regionales y provinciales de deportes en lugares cerrados dónde participen más de 10 (DIEZ) personas o que no permitan mantener el distanciamiento mínimo de DOS (2) metros entre los y las participantes podrán desarrollarse siempre y cuando cuenten con protocolos aprobados por las autoridades sanitarias nacionales y/o provinciales, según corresponda." (Las negritas son nuestras, va imagen abajo).

Santa Fe adhirió al DNU nacional 235, por el Decreto 280 dictado por Perotti el mismo 9 de abril, cuyo artículo 2 dice: "Establécese para todo el territorio provincial, entre el 9 y el 30 de abril de 2021 inclusive, la suspensión de las siguientes actividades: a) actividades y reuniones sociales en domicilios particulares, salvo para las personas convivientes y para la asistencia de personas que requieran especiales cuidados; b) actividades y reuniones sociales en espacios públicos al aire libre de más de veinte (20) personas, c) la práctica recreativa de cualquier deporte en lugares cerrados donde participen más de diez (10) personas o que no permita mantener el distanciamiento mínimo de dos (2) metros entre participantes; con la salvedad en el caso de las competencias oficiales, las que podrán desarrollarse siempre y cuando cuenten con protocolos aprobados por las autoridades sanitarias competentes; d) discotecas y los salones de eventos, de fiestas y similares; excepto cuando las autoridades municipales y comunales hubieren dispuesto su habilitación como bares y restaurantes; y e) actividades de salas de juego en casinos y bingos." (Las negritas otra vez son nuestras)."

Por si andamos flojos de idioma castellano o lectura comprensiva de textos, queda claro entonces que desde el 9 de abril (no desde ayer), en los distritos con Alto Riesgo Epidemiológico (como la mayoría de la provincia de Santa Fe, incluidas las ciudades de Santa Fe y Rosario), están suspendidas las actividades deportivas con carácter recreativo (para huevear, digamos), donde participen más de 10 personas (ponéle que acá el fútbol 5 queda justo en el límite: son 10), "o" que no permitan mantener el distanciamiento mínimo de dos metros entre los participantes. 

"O" dice, conjunción disyuntiva: una cosa o la otra, te hacen caer en la suspensión, la cantidad de participantes (más de 10), o no poder mantener la distancia mínima (aunque sean dos, ponéle el judo o cualquiera de las artes marciales). No dice "y", conjunción conjuntiva: se deben dar las dos cosas juntas, para que opere la restricción. Además de castellano básico, habría que recordar que hablamos de un virus, que se contagia por el contacto entre las personas, sin importar cuantas personas entren en contacto. Ése y no otro es el sentido de la norma.

Para que no queden dudas de que en el fútbol 5 hay interacción y contacto, veamos otro decreto de Perotti, el 1528 del 27 de noviembre del año pasado, cuando los números de la pandemia eran otros, y permitían habilitar actividades. Su artículo 1° decía: "Autorízase en todo el territorio provincial, a partir de la cero (0) hora del día 28 de noviembre de 2020, en el marco de lo dispuesto por la Decisión Administrativa N° 2053/20 de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, la práctica de deportes donde los participantes interactúen e incluso tengan contacto físico entre sí, en la modalidad entrenamiento; incluido el que se denomina "fútbol 5"." (Las negritaso son siempre nuestras)

El decreto 386, dictado ayer por Perotti, dice en su artículo 2: "ARTÍCULO 2°: Prorrógase, para todo el territorio provincial hasta las 24 horas del día 2 de mayo de 2021, la suspensión de actividades dispuesta por el Artículo 2° del Decreto N° 0280/21.". O sea, lo que estaba suspendido por el DNU nacional desde el 9 al 30 de abril (entre eso, el fútbol 5), sigue suspendido hasta el domingo 2 de mayo, a la medianoche.

Y encima, el mismo decreto en su artículo 1° inciso a) suspende las "...competencias deportivas provinciales, zonales o locales de carácter profesional o amateur no habilitadas expresamente por las autoridades nacionales, mediante Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) del Poder Ejecutivo Nacional o Decisión Administrativa de la Jefatura de Gabinete de Ministros, incluidas las competencias automovilísticas y motociclísticas."; aclarando que "No queda alcanzada por la suspensión dispuesta en el presente inciso la actividad deportiva en modalidad entrenamiento, que realicen entre sí los deportistas de una entidad en sus instalaciones y sin interactuar con los de otras instituciones; sujeto al cumplimiento de los protocolos establecidos para las mismas, sin habilitación de vestuarios e instalaciones anexas, ni la realización de reuniones socíales antes o después de las práctícas deportívas; y sin excederse del treinta por ciento (30%) de ocupación de las superficies cerradas;".

O sea, para entrenar, sin competir con otros equipos, sin hacer el asadito antes o después, ocupando solo el 30 % de las instalaciones en superficies cerradas. Es decir, todo lo que los intendentes - al menos en la provincia de Santa Fe- deberían controlar que se cumpla en las canchitas de fútbol 5 desde que están habilitadas, o sea por lo menos desde noviembre del año pasado, si no antes.

Y que nunca controlaron, ni se calentaron por controlar. Por eso el decreto de Perotti de ayer se los recuerda amablemente en un párrafo: "Que es de destacar que, conforme la Ley de Defensa Civil N° 8094, los intendentes municipales y las comisiones comunales, dentro de su jurisdicción territorial, tienen la misma responsabilidad que la establecida para el Gobernador de la Provincia; y deben velar por el cumplimiento de las directivas e instrucciones que éste imparta;...". 

Capaz que haya que apelar a otros mecanismos de diálogo y consenso. Imágenes relacionadas:




martes, 15 de septiembre de 2020

"LA REBELIÓN DE LOS MANSOS"


La imagen de apertura es una captura de pantalla de la edición de ayer a la mañana del diario "El Litoral": está reseñando las quejas de algunos -recalcamos: alguno- de los sectores afectados por las medidas de restricción que decretó Perotti el viernes pasado para Santa Fe y Santo Tomé. Las imágenes son de la plaza frente a Casa de Gobierno, de la peatonal San Martín y de edificios en construcción en la zona sur de la ciudad: todo en unas pocas manzanas alrededor, de una ciudad con medio millón de habitantes: mejor representación gráfica de la segmentación social de las quejas"visibles", imposible de conseguir. Y no deben diferir demasiado de lo que pasa en otros puntos del país.

Cuando arrancó la pandemia y se decretó en todo el país la emergencia sanitaria y la cuarentena en forma de "aislamiento social, preventivo y obligatorio", se definieron una serie de actividades esenciales que quedaban exceptuadas de las restricciones, porque se entendía que no podían paralizarse, sin causar mayores riesgos a la sociedad de los que causa la propia pandemia: trabajadores de la salud, empresas y comercios de rubros alimenticios, farmacias, recolección de residuos, personal de seguridad, prestación y mantenimiento de los servicios públicos esenciales.

Todo lo demás quedaba cerrado para restringir la circulación de las personas y con ellas del virus, pese a que ya entonces existían quejas y reclamos. Conforme esas presiones aumentaron (y en menor medida, cuando los números de la emergencia daban algún respiro), se fueron habilitando actividades pero tratando de respetar criterios epidemiológicos, es decir, primero aquellas que tenían menos potencial de producir contagios, y luego las demás, quedando pospuestas sin fecha aquellas que por sus características, eran las más riesgosas desde ese punto de vista, como las clases, los jardines maternales, los gimnasios o los salones de fiestas y eventos.

Cuando los números de contagios y muertes empezaron a crecer y se hizo necesario volver a restringir actividades tanto en Santa Fe como en el resto del país, acá Perotti lo explicó con una imagen didáctica: lo último que se había habilitado, debía ser lo primero que se debía restringir, y así sucesivamente. Se trataba de conciliar los cuidados sanitarios que exige la pandemia, con mantener el nivel de actividad hasta donde se pueda sin poner en riesgo el primer objetivo, porque el sistema de salud empezaba a estar cada vez más comprometido; y a la hora de poner prioridades, respetar o dividir lo que es esencial e impostergable para que la sociedad siga funcionando, de lo que no lo es.

Dicho esto, si uno mira el listado de actividades que estuvieron siempre habilitadas, las que a la inversa siguen estando inhabilitadas desde el principio, y aquellas que fueron y vinieron, verá que las restricciones pegan fuerte en los consumos culturales, económicos y sociales de la clase media, y en algunos de los rubros donde es más frecuente el "emprendedorismo": el turismo, los bares, pues, restaurantes, cines, teatros, gimnasios, pilcherías, tiendas de regalos o electrodomésticos, guarderías, jardines maternales, peluquerías, cosmetólogas, salones de belleza, shoppings. 

Súmenle a eso que las restricciones las dispone o decide un gobierno peronista (en la nación y acá en Santa Fe también), y tendrán un panorama bastante claro de los disparadores de las protestas; en las que por supuesto no se debe descartar la legítima preocupación por la caída de los ingresos con que cada uno se sostiene.   

Con eso en mente, volvamos a Santa Fe, las medidas que entraron en vigencia el sábado y las reacciones en contra, pero siempre de perder de vista que lo que se diga no es una excepcionalidad, sino que aplica a otros lugares del país. En las notas a las que corresponden las imágenes de apertura, desfilan las quejas del Centro Comercial, la Cámara de la Construcción o la que nuclea a las inmobiliarias: los sellos de goma  tradicionalmente hegemonizados por el antiperonismo, para nuclear a los que -oh sorpresa- andan mejor cuando gobierna el peronismo, hasta que insisten en pegarse un tiro en los dedos gordos del pie votando a los gobiernos que les gustan, pero los terminan fundiendo. Y así sucede desde 1945. 

En esos rubros además -no solo acá, sino en todos lados- abundan los salarios bajos, la precarización laboral y el empleo o las transacciones en negro: las empresas constructoras se quejan de que algunas no accedieron al ATP (porque tienen personal en negro), las inmobiliarias que no pueden realizar algunas transacciones online (porque ellos y los propietarios se niegan a dar un CBU aun bajo tortura), y así. La obra pública funciona desde el principio por ser actividad esencial, y se restringió la obra privada que involucre a más de cinco personas trabajando al mismo tiempo; o sea, los desarrolladores inmobiliarios que se financian con guita del campo, en buena parte en negro, para construir torres de edificios de departamentos que luego casi nadie alquila, y con certeza nadie puede comprar. Y en no pocos casos, en terrenos fiscales (como en el puerto), o vendidos por monedas en las subastas de la AABE al final del macrismo, 

Al mismo tiempo, todos eso son sectores con alta visibilidad mediática de sus reclamos, ¿o acaso alguien ve muchas marchas o notas en los medios del personal que trabaja en casa de familia, o los que viven de changas, la venta ambulante o los distintos rubros de la economía informal? En retrospectiva: ¿como reaccionan habitualmente estos mismos sectores cuando protestan las organizaciones sociales, o los sectores más humildes? 

Y esa alta visibilidad mediática facilita a su vez su capacidad de presión sobre el sistema político, en especial cuando éste no descansa en estructuras partidarias fuertes, sino en mascaritas sueltas de la "nueva política". Por ese profundo corte de clase de las quejas "visibles y atendibles" de la pandemia, no sorprende que con un récord de 600 casos diarios el domingo pasado y una ocupación del 95 % de las camas en terapia intensiva en Rosario, Javkin insista en habilitar las peluquerías, los salones de belleza y los bares al aire libre; o que mientras los casos crecen en Santa Fe, Jatón se haga el boludo y haga la vista gorda con la apertura de negocios en la peatonal, o las grandes avenidas: están respondiendo estrictamente a su clientela electoral y eventualmente, a sus aportantes de campaña. Como Larreta en la CABA, sin ir más lejos.

Creen que de ese modo van a escapar de la furia antipolítica que va creciendo en las cada vez más menguadas marchas y manifestaciones; con ese discurso bobo que cree que todo se arregla bajando los sueldos de los funcionarios (algo que en Santa Fe Perotti decretó hacer cinco meses, y ni se enteraron), o en otros tiempos, vendiendo el avión presidencial. Son tan elementales que acá en Santa Fe por ejemplo, protestan porque los empleados públicos siguen cobrando sus sueldos sin ir a trabajar, siendo que son su principal clientela.

En medio de la pandemia, con los contagios y muertos en ascenso, con la estructura y el personal del sistema de salud saturados y al borde del colapso, pensemos si como sociedad estamos para aguantar este nivel de berrinches de una clase media que en el 2001 pedía "que se vayan todos" porque fracasó el gobierno que votaron, y ahora, porque el que votaron perdió las elecciones, y no lo pueden aceptar. O que reclama por la democracia, con una remera donde dice que el 24 de marzo fue un día de gloria. Tuits relacionados:

domingo, 6 de septiembre de 2020

EL LARRETA ROSARINO


Finalmente Perotti apretó el botón rojo antes que Alberto: desde las cero hora de ayer sábado cinco Departamentos del sur de la provincia (incluyendo Rosario) amanecieron retrocediendo a lo que se podría llamar "fase 1" en las actividades habilitadas en medio de la cuarentena: por dos semanas solo se podrán realizar las actividades esenciales, como era en un principio cuando regía en todo el país y en toda la provincia el "ASPO" (aislamiento social, preventivo y obligatorio).

Las duras medidas (más duras aun que lo esperado por muchos) fueron decididas por el gobernador por el Decreto 944, y precedidas de una visita de Ginés González García a Rosario el viernes, en algo que fue más que una señal de apoyo del gobierno nacional a Perotti: es probable que Santa Fe, que se venía complicando con los casos de COVID las últimas semanas, sea un ensayo a escala provincial (en una de las provincias más grandes u pobladas del país) de un posible "botón rojo" nacional si la cosa no mejora, cuando en unas dos semanas se agote la fase actual de administración de la pandemia en todo el país.

Entre las vacilaciones de intendentes y presidentes comunales para aplicar controles, las presiones de algunos sectores políticos y económicos y la creciente desobediencia social que aflojó la disciplina del comienzo en el cumplimiento de los cuidados, Perotti resolvió cortar por lo sano, aun a sabiendas de que las medidas son antipáticas, y generarán reacción. Y eligió sumarlo al intendente de Rosario Pablo Javkin a la escenografía de los anuncios, de la que éste se había borrado deliberadamente una semana antes, cuando el mismo gobernador había dispuesto restricciones de horarios para las actividades en Rosario y su zona de influencia, y buena parte del sur provincial.

A imagen y semejanza (nunca tan bien aplicado éste término) de la CABA para el resto del país, Rosario se venía convirtiendo hace semanas en el principal foco de contagio desde el que el virus comenzó a irradiarse a todo el territorio de una provincia que hasta no hace mucho estaba entre las que exhibían los mejores números del país (la mejor entre las grandes, sin dudas) en el manejo de la pandemia. También como la CABA, fue el epicentro de las protestas contra las restricciones o el gobierno nacional, claro que con más escasa convocatoria aun que entre los porteños.

Y a imagen y semejanza de Larreta, el intendente rosarino se mostró tan esquivo a la hora de restringir actividades y fortalecer los controles, como presto a aparecer en los medios cuando había que dar buenas noticias, porque la situación permitía flexibilizaciones y aperturas: por entonces hasta prometía decisiones que excedían sus propias facultades porque le correspondían al presidente o al gobernador, y a la inversa, éste debía tomar otras porque el intendente no se animaba, como cerrar los shoppings o aplicar la ley de abastecimiento o los controles de precios.

Oriundo del radicalismo y con paso por la Coalición Cívica de Elisa Carrió, Javkin termina llegando a la intendencia, como lo hicieron los intendentes socialistas que gobernaron por 30 años Rosario antes, enancado en el voto antiperonista, en especial el de las seccionales del centro; esas mismas que no casualmente exhiben los peores números de contagios: en ellas anida la resistencia a todo tipo de restricciones tanto como la reticencia a votar al peronismo, que no gobierna en la ciudad desde 1973.

En Rosario, como en la CABA, se podría hacer casi un cruce perfecto entre preferencias del voto, y resistencias sociales activas a las medidas necesarias para enfrentar la pandemia, provenientes de los gobiernos nacional y provincial, en manos del peronismo. Y Javkin, al igual que Larreta, vino surfeando la ola y administrando políticamente esa base social de maniobra, hasta que los números le estallaron, y no le quedó más remedio el viernes que poner la cara junto a Perotti en el anuncio de las restricciones.

¿Acaso un anticipo de la escenografía que podría repetirse en la nación en unos días y con Larreta, si la tendencia de contagios no se revierte? Si los números de Santa Fe mejoran para entonces como consecuencia de las medidas adoptadas por el gobernador el viernes, quienes abogan por restricciones tendrán un ejemplo para mostrar, y la opción estaría en condiciones reales de ser considerada.

Hace unas semanas atrás, cuando ya los números de Rosario hacían tambalear su situación de apertura total, decíamos acá que Javkin había traficado influencias en algunos estamentos del gobierno nacional, para hacer constar que si la ciudad no entraba en colapso sanitario, era porque contaba con un sistema de salud capaz de dar respuestas, sobre todo el que gestiona la Municipalidad, aunque financia la provincia. 

Pues bien, el mito cayó: en Santa Fe más del 65 % de los casos positivos de corona virus fueron detectados por la línea telefónica que habilitó la provincia de modo que no comprometieron la infraestructura hospitalaria en la detección, y una vez crecidos exponencialmente los contagios, esa misma infraestructura responde pero se encuentra bajo tensión permanente, y de allí las restricciones. Y la ampliación de su capacidad de respuesta en camas críticas fue por medidas del gobierno de Perotti, como los hospitales modulares de Villa Constitución y Granadero Baigorria.

Ya en el último DNU presidencial vigente sobre la pandemia (el 714), el presidente destaca a la política y estructura de salud del gobierno provincial y no la del municipio, para decidir que toda la bota santafesina siguiera en DISPO (distanciamiento social, preventivo y obligatorio), aun con el número de casos en ascenso. Por eso también Ginés vino a Rosario (foco de los contagios), pero a coordinar las medidas con el gobernador: el intendente esquivó hasta donde pudo ese trance amargo.

Como pasó en la CABA, en Rosario la ampliación de la capacidad de respuesta del sistema sanitario no fue obra de la gestión local, a punto tal que la incorporación de más de 1000 camas para internados leves de COVID que permitieran descomprimir los hospitales, fue financiada íntegramente por la provincia para que la ejecute la Municipalidad. Incluso el sector privado de la salud más importante de la ciudad se ha destacado más por los contagios generados en sus efectores por descuidos en los protocolos, que por el aporte hecho a la contención del brote, o a su atención.

La semana pasada, cuando Perotti anunció restricciones horarias para las actividades en Rosario, hubo una manifestación de protesta acicateada por el gremio de los gastronómicos conducido por un ex diputado provincial del PRO, en cambio este fin de semana restricciones aun mayores fueron decididas por el gobernador, sin conatos visibles de resistencia,al menos en Rosario (las protestas se dieron en Venado Tuerto sobre todo); pese a que ese sector simbolizaba -.como en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- una de las escenografías de mayor descontrol y posible foco de contagios, ante la vista gorda municipal: otra vez, la semejanza entre Javkin y Larreta surge nítida, y un observador inadvertido no podría distinguir entre escenas de descontrol en bares de Palermo, o de Pichincha.

Y al igual que Larreta, Javkin vino usufructuando hasta acá el papel de "opositor racional y responsable, con responsabilidades de gestión": su apoyo más moral que efectivo (influye realmente solo en un diputado, y en ningún senador) a las leyes impulsadas por Perotti en la emergencia, y la necesidad del gobierno provincial de evitar cualquier factor que genere un estallido en Rosario (ciudad que, como dijimos, es el foco de los contagios en la pandemia), le valieron al intendente rosarino ser asistido por el gobierno provincial, permitiéndole refinanciar la cuantiosa deuda acumulada con la provincia por los anticipos de coparticipación generosamente otorgados por Lifschitz, en el año electoral y el tramo final de la gestión de su antecesora Mónica Fein. 

Pero y como diría Ubaldini, entramos en la etapa de los tejidos grasos, y Jakin ya no podrá seguir haciendo equilibrios pensando exclusivamente en no malquistarse con su base electoral, porque al menos en lo que a la pandemia respecta, el horno no está para bollos. Tuits relacionados: 

domingo, 9 de agosto de 2020

ROSARIO, UN BARRIL SIN FONDO


Varias veces hemos dicho que el socialismo y el macrismo tienen más de un punto de contacto, aparte del obvio antiperonismo compartido. Uno de ellos es la pasión por el endeudamiento.

Con más de 30 años de gestión municipal de Rosario a cuestas, las administraciones socialistas sumaron deudas de todo tipo: con proveedores y contratistas, con organismos internacionales de crédito, con los mercados de capitales y por supuesto, con el Estado provincial.

Durante los 12 años de gestión del socialismo en la provincia, la deuda de la Municipalidad con organismos financieros internacionales fue absorbida, a cada uno de los vencimientos semestrales, por el Estado provincial, que le descontaba los montos pagados al municipio, en generosas cuotas: ver al respecto más información acá. 

Después está la deuda por los anticipos de coparticipación, que fueron solo el año pasado de más de 2050 millones de pesos, otorgados a manos llenas por Lifschitz en el año electoral, y que Javkin (beneficiario en definitivas de los ayudines) debería haber empezado a pagar éste mes, a razón de 188 millones de pesos por mes, solo por ese rubro.

Y recalcamos lo de "debería", porque de acuerdo con la información disponible acá en el portal de la provincia, Perotti firmó con el intendente rosarino un acta de renegociación de la deuda, extendiendo el plazo de pago a 35 meses, y bajando las cuotas a 71 millones mensuales, de los 188 previstos por Lifschitz.

Por supuesto que al gobierno de la provincia no le quedaba más remedio que tirarle un salvavidas a Rosario, porque no puede permitir que la ciudad más grande de la provincia estalle financieramente, en medio del pico de casos de la pandemia, donde lidera la estadística de positivos, pese a que insólitamente en el DNU presidencial "confiaron" en la palabra del intendente para que la cosa no escale a mayores.

Si Perotti no lo hacía, las consecuencias eran a puro costo para él, porque además iban a salir a decir que la situación financiera de la Municipalidad se complica porque tiene hospitales, aunque los financie la provincia con más de 3567 millones de pesos éste año.

Dicho esto, sirva el ejemplo de Rosario para poner en contexto la presunta eficacia del socialismo gestionando desde el Estado, y para que los santafesinos discutan hasta cuando deben financiar sus desaguisados. 

Y encima de todo hay que aguantar al ex Secretario de Finanzas de la gestión Lifschitz (responsable de haber avalado los anticipos de coparticipación incluso en violación de las normas), quejándose en las redes sociales porque desde el gobierno de la provincia se les exige a los Municipios y Comunas información sobre el Estado de sus cuentas, para darles asistencia financiera:

martes, 4 de agosto de 2020

QUE GANAS DE HACER PORTEÑADAS AL PEDO


Desde el inicio de la pandemia, Santa Fe está entre las provincias con mejores números en cuanto a los contagios, y los casos letales:  con los datos de ayer, podemos decir que con aproximadamente el 8 % de la población del país, tiene solo el 0,69 % de los contagios, y con 16 muertes sobre 3813 en todo el país, apenas tuvo el 0,42 % de los decesos de todo el país. Finalmente, con 16 fallecidos sobre un total de 1435 casos positivos, tiene un índice de letalidad del 1,11 %. Datos, no opinión.

Desde el primer DNU dictado por el gobierno nacional en relación a la pandemia (el 260), Perotti adhirió a cada uno de ellos, y se ajustó estrictamente a las determinaciones del gobierno nacional, siendo incluso más restrictivo en algunos casos. Y pese a contar con buena parte de la actividad económica e industrial de la provincia funcionando, puede exhibir esos buenos números.

Por otro lado cumplió estrictamente con el rol que le asignan a los gobernadores de las provincias no solo los decretos presidenciales que instrumentaron las medidas para prevenir los contagios, sino las dos Constituciones, la nacional (en su artículo 128) y la provincial (en su artículo 72 inciso 19): el gobernador de la provincia (el de Santa Fe, el de cualquiera) es el agente natural del gobierno federal en la provincia, para hacer cumplir las leyes de la nación. Este rol está reconocido expresamente en todos y cada uno de los DNU que dictó Alberto por la pandemia, desde el 260 que declaró la emergencia, hasta el 641 publicado el domingo pasado, que prolonga las medidas hasta el 16 de agosto, y prohíbe las reuniones familiares. Como dijimos, Perotti adhirió a todos, al último de ellos por el Decreto 743, dictado ayer.

Precisamente por sus buenos números, todos los Departamentos de la provincia, sin excepción, están incluidos en el "distanciamiento social, preventivo y obligatorio" desde que se lo dispuso en el país para distinguir a las provincias y regiones que estaban en "aislamiento", por el Decreto (DNU) 520 del 8 de junio. Y al igual que en todo el país, en los últimos días se han acelerado los contagios, en especial en el sur de la provincia, y sobre todo en la ciudad de Rosario.

Si hay un lugar en Santa Fe que está complicado, es Rosario. Tanto que incluso antes de que el DNU 641 suspendiera las reuniones familiares (más precisamente el 25 de julio, una semana antes) Perotti dictó el Decreto 648 suspendiéndolas en el Departamento Rosario, porque no se observaban los debidos cuidados, y eran el principal factor de contagio. Más aun: por los Decretos 680 y 743, se restringieron las actividades de las que pueden participar quienes residen en Rosario y viajan al resto de la provincia, y viceversa.

Y sin embargo desde la gestión municipal de Pablo Javkin sacan pecho, y dicen acá en Rosario 12, que el gobierno nacional destacó el trabajo de la ciudad en medio de la pandemia. ¿De dónde surgirá eso? De la lectura que hacen de los fundamentos del decreto presidencial publicado el domingo. 

En particular de ésta parte: "Que la ciudad de Rosario, en la Provincia de Santa Fe, presenta transmisión comunitaria extendida, con un tiempo de duplicación de casos estimado en once coma nueve (11,9) días, con un porcentaje de ocupación de camas de cincuenta y dos por ciento (52%). Que tanto la región metropolitana de Gran Mendoza como la ciudad de Rosario, presentan un sistema de salud, que, a juicio de sus autoridades, tiene capacidad de dar respuesta al aumento de casos, tanto en lo que hace al diagnóstico como también con relación a la atención sanitaria y control de contactos." 

"Según afirman las autoridades provincial y local, respectivamente, ambas presentan además, un sistema intensificado de búsqueda de casos, por medio de unidades centinelas que sensibiliza la detección de posibles casos nuevos de COVID-19. En este marco, y en atención a la evaluación positiva de la situación realizada por el Gobernador de la Provincia de Mendoza y por el intendente de la ciudad de Rosario, y teniendo en cuenta el expreso compromiso asumido por ambos de informar cualquier situación de alerta epidemiológico a las autoridades sanitarias nacionales, se ha determinado que la ciudad de Rosario y la Provincia de Mendoza, puedan mantenerse en el marco de las medidas de distanciamiento social, preventivo y obligatorio, debiéndose redoblar los esfuerzos en estas jurisdicciones para evitar la expansión de los contagios y las consecuencias que la propagación de la enfermedad conlleva." (las negritas son nuestras)

O sea, Rosario venía mal, pero Javkin es bárbaro, y se comprometió a resolver sus problemas, y su sistema funciona, por eso -solo por eso- no la metieron en el "aislamiento social, preventivo y obligatorio". Ni se tomaron el trabajo de consultar con el gobierno de Santa Fe, que ya venía tomando medidas en la ciudad (a veces incluso pese a Javkin o su oposición, como cuando Perotti decidió cerrar los shoppings, o hacer obligatorio el uso del barbijo), que le aportó a Rosario 157 millones de pesos para gastos derivados de la pandemia, como por ejemplo para habilitar 1100 camas adicionales que permitieran asistir a los contagiados.

La misma provincia que desde el año 2009 paga íntegramente todos los gastos de los hospitales municipales rosarinos, que en su mayoría no debieron usarse para la pandemia, porque el 65 % de los casos positivos de coronavirus detectados en Santa Fe lo fueron a través de la línea 0800 que habilitó la provincia, o sea sin necesidad de que la gente concurra a algún centro de salud, saturándolos.

Pero lo más curioso es que el mismo DNU 641 (al que, reiteramos, Perotti adhirió de inmediato por Decreto 743) las autoridades provinciales (o sea, Perotti, no Javkin ni ningún intendente) pueden "...dictar normas reglamentarias para limitar la circulación por horarios o por zonas, con el fin de evitar situaciones que puedan favorecer la propagación del virus SARS-CoV-2." o "...disponer el aislamiento preventivo respecto de personas que ingresen a la provincia provenientes de otras jurisdicciones,..." (artículo 4), "...reglamentar días y horas para la realización de determinadas actividades y establecer requisitos adicionales para su realización,..." (artículo 6), dictar "...los protocolos pertinentes para la realización de estas actividades (deportes y actividades sociales, aclaramos)...pudiendo establecer horarios, días determinados y requisitos adicionales para su realización, con la finalidad de prevenir la circulación del virus..." (artículo 7), "...realizar, en forma conjunta con el Ministerio de Salud de la Nación, el monitoreo de la evolución epidemiológica y de las condiciones sanitarias." y "remitir al Ministerio de Salud de la Nación toda la información que éste les requiera para evaluar la trayectoria de la enfermedad y la capacidad del sistema sanitario para atender a la población. Asimismo, deberán cumplir con la carga de información exigida en el marco del “Monitoreo de Indicadores de Riesgo Epidemiológico y Sanitario - COVID-19” " (artículo 21).

También según el mismo artículo 21, los gobernadores pueden "...requerir al Poder Ejecutivo Nacional, con el fin de proteger la salud pública, que dicho partido o departamento se excluya de las disposiciones del “distanciamiento social, preventivo y obligatorio” en forma preventiva, y pase a ser alcanzado por las disposiciones del “aislamiento social, preventivo y obligatorio”...", "...ampliar la autorización para el uso del transporte público interurbano de pasajeros a otras actividades que no estén contempladas en el artículo 12,(actividades esenciales)..." (artículo 23), o disponer "...controles en rutas, vías y espacios públicos, accesos y demás lugares estratégicos..." (artículo 26). 

Los gobernadores, no los intendentes: los intendentes aparecen mencionados una sola vez en todo el decreto (en el artículo 27), y el de Rosario, solo en los considerandos antes mencionados. O sea, dicen que asumió compromisos para que su ciudad no pase a estar en "aislamiento", compromisos que deberá cumplir el gobierno de la provincia, al que no lo consultaron.

viernes, 31 de julio de 2020

JAVKIN QUIERE QUE ENTRE TODOS LE PAGUEMOS LA CAMPAÑA, OTRA VEZ


Varias veces hemos hablado en el blog de los "ayudines" financieros del gobierno provincial a la Municipalidad de Rosario, en los 12 años en los que el socialismo coincidió en el manejo de ambas administtaciones. 

Uno de los mecanismos más utilizados a esos fines son los anticipos de coparticipación: la provincia le transfiere al Municipio lo que le correspondería por ese concepto antes de que se devengue, y éste asume el compromiso de devolverlo mediante descuentos en las sucesivas mensualidades del año.

Si se excede el año o ejercicio en la devolución y de acuerdo con la Ley 10047, la municipalidad en cuestión debe ser declarada en emergencia económica y financiera, y comprometerse a adoptar medidas para estabilizar sus cuentas.

En el caso de Rosario contamos en ésta entrada que a fines de octubre del año pasado (o sea, ya con Perotti como nuevo gobernador electo) Lifschitz le "reperfiló" los vencimientos de la deuda por anticipos de coparticipación, que era por entonces de unos 1350 millones de pesos, y que debía empezar a pagar en enero de éste año.

Luego en ésta otra entrada contamos que a solo un día de dejar el gobierno, el mismo Lifschitz le otorgó a Rosario otro anticipo de coparticipación por 700 millones de pesos, con lo cual la deuda del municipio solo por ese rubro ascendía a los 2050 millones de pesos, que debía empezar a devolver -de acuerdo a lo pautado por el propio gobierno socialista- justo este mes de julio, en planes de cuotas que iban de los 18 a los 24 meses, según los distintos anticipos.

Por supuesto que tamaña ayuda en un año electoral como el 2019 no fue inocente: si a la gestión de Mónica Fein le explotaban las cuentas (como debió ser si la provincia no le tiraba una soga que pagamos todos), eso afectaba las chances del candidato a intendente del Frente Progresista, que el socialismo pensaba que fuera de ellos, pero terminó siendo Javkin, que les ganó la interna y luego la general.

Esa ayuda se complementó con la refinanciación (absorbida por la provincia) del remanente de deuda en dólares de Rosario por préstamos con organismos internacionales, y los millones de pesos en obra pública municipal íntegramente financiada por la provincia (incluyendo pavimentación, desagües e iluminación urbana) en la ciudad, a costa del resto de la provincia.

De todo lo expuesto se sigue que Pablo Javkin, el actual intendente, fue un beneficiario directo de este sistema de prebendas que los socialistas no dudarían en calificar de favoritismo político, si lo hiciera el peronismo. De hecho, por muchísimo menos le pegaron a Perotti a través de sus esbirros mediáticos.

Sin embargo, como si hubiera aterrizado ayer en paracaídas sobre la provincia, o sobre el Monumento a la Bandera, Javkin le pide ahora a Perotti que no le cobre la deuda por los anticipos de coparticipación (que ronda en éste momento los 1633 millones de pesos, según dice), y se la refinancie. 

Es de hacer notar que cada peso que Rosario deje de ingresar -mediante descuento en su coparticipación- para honrar esa deuda, es un peso que la provincia pierde de recibir, y destinar por ejemplo a las tareas propias de la pandemia, o cualquier otra finalidad como la que le reclaman a Perotti desde la propia oposición, como la reapertura de las paritarias con los docentes o estatales, obras o mayores inversiones en salud.

Está claro entonces que el año pasado todos los santafesinos ya le pagamos a Javkin su campaña para llegar a la intendencia. Tal parece que ahora el tipo está pidiendo que lo hagamos de nuevo. 

sábado, 23 de mayo de 2020

DEBATE ABSURDO


Hace unos días les contábamos en ésta entrada del decreto que firmó Perotti para que los municipios y comunas que quieran acceder a fondos para acciones vinculadas a la pandemia por coronavirus, tengan que cumplir estrictamente con las normas nacionales y provinciales en la materia; y fiscalizar además que se cumplan en su ámbito.

Desde entonces venimos asistiendo a un debate absurdo planteado por los legisladores del Frente Progresista (sobre todo los diputados radicales y socialistas), que no se entiende bien a donde conduce.

Porque basta leer el decreto para entender que dice algo muy sencillo: las normas y medidas destinadas a enfrentar la pandemia son -en primer lugar- nacionales, como el "aislamiento social, preventivo y obligatorio", vulgarmente denominado cuarentena.

Luego provinciales, por delegación directa del Estado nacional, y porque así lo disponen en espejo dos artículos: el 128 de la Constitución Nacional, y el 72 inciso 19) de la Constitución de la Provincia; ambos citados en el decreto cuestionado.

Mientras el primero dice que "Los gobernadores de provincia son agentes naturales del Gobierno federal para hacer cumplir la Constitución y las leyes de la Nación.", el segundo señala que "El gobernador de la Provincia:... Hace cumplir en la Provincia, en su carácter de agente natural del gobierno federal, la Constitución y las leyes de la Nación.".

Como ven, hasta acá no es necesario ser un jurista consumado para entender de lo que se trata: la nación dicta normas en todo el país, los gobernadores, las hacen cumplir en sus provincias. Y los intendentes y presidentes comunales -como cualquier hijo de vecino- deben cumplir con esas normas, y garantizar que se cumplan en sus respectivas localidades.

Y si no lo hacen -porque si lo hacen el decreto en cuestión no se les aplica- se tienen que atener a las consecuencias: no podés pedir plata para afrontar el coronavirus, al mismo tiempo que sos un desorejado que habilita cualquier cosa, en cualquier condición, o no controla nada, pese a la cuarentena y los riesgos de contagio.

Acá hubo tipos que habilitaron los gimnasios (prohibidos en el DNU 459/20, artículo 10, y antes en el DNU 408/20 artículo 4), o que se largaron a habilitar actividades antes que estuviera la excepción nacional, o que la autorizara el Gobernador en el marco de los decretos nacionales que lo habilitaron. A él, no a cada intendente o presidente comunal. Eso sin contar que en otras cuestiones se hicieron bien los boludos, como cerrar los shoppings, o controlar los precios del alcohol en gel o los demás insumos críticos.

Pero insistimos: el cuestionamiento al Decreto 420 es, lisa y llanamente, absurdo: si vos cumplís con las normas, no tenés problemas, el decreto no es para vos. Y si no cumplís, bancátela: ¿cuál sería el verdadero reclamo, que los dejen hacer lo que se les cante, impunemente?

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miércoles, 29 de abril de 2020

CURSO DE LECTURA VELOZ PARA INTENDENTES


Leemos en Rosario 12: "El intendente Pablo Javkin adelantó ayer que, de acuerdo a la evaluación del impacto que tendrán las once actividades habilitadas la semana pasada, tiene en estudio la flexibilización de otros rubros, entre otros la construcción privada a pequeña escala, profesiones liberales, fábricas, mudanzas y peluquerías. En ese sentido señaló que está gestionando el adelantamiento del horario bancario porque el pico de actividad se da entre las 10 y las 12.30. "Queremos poder tener dos bloques horarios para empezar a habilitar otros rubros a la tarde como hicimos con el comercio para la venta telefónica y on line, tratando de dividir el funcionamiento de la ciudad", explicó el intendente." (las negritas son nuestras)

O sea, repasemos: el intendente de Rosario dice que él va a decidir liberar algunas actividades del "aislamiento social y obligatorio", en su ciudad, como ya lo hizo antes, con otros rubros. Sí, es el mismo intendente que al principio de la cuarentena no quiso cerrar los shoppings (lo terminó haciendo el gobernador Perotti), y que tampoco quiso -éste último domingo- liberar las caminatas, aunque en realidad tampoco podría. Porque no tiene facultades

Veamos: esto surge a partir del DNU 408 del presidente, publicado el domingo en el Boletín Oficial de la Nación, norma que dice taxativamente en su artículo 3: "Los Gobernadores y las Gobernadoras de Provincias podrán decidir excepciones al cumplimiento del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” y a la prohibición de circular, respecto del personal afectado a determinadas actividades y servicios, en Departamentos o Partidos de sus jurisdicciones, previa aprobación de la autoridad sanitaria local y siempre que se dé cumplimiento, en cada Departamento o Partido comprendido en la medida, a los requisitos exigidos por los siguientes parámetros epidemiológicos y sanitarios:...". ¿Se entendió?: exceptúan o flexibilizan la cuarentena los gobernadores, no los intendentes.

Pero además, el mismo DNU en su artículo 6 dice: "Toda vez que los indicadores epidemiológicos señalan que los grandes aglomerados urbanos son los lugares de mayor riesgo de transmisión del virus SARS-CoV-2 y donde más difícil resulta controlar esa transmisión, no será de aplicación el artículo 3° del presente decreto respecto de los aglomerados urbanos con más de QUINIENTOS MIL (500.000) habitantes, ubicados en cualquier lugar del país, ni tampoco respecto del Área Metropolitana de BUENOS AIRES. El Jefe de Gabinete de Ministros, en su carácter de Coordinador de la “Unidad de Coordinación General del Plan Integral para la Prevención de Eventos de Salud Pública de Importancia Internacional”, podrá incluir en esta prohibición a aglomerados urbanos que tengan menos de QUINIENTOS MIL (500.000) habitantes o excluir a otros que superen esa cantidad de población, en atención a la evolución epidemiológica específica del lugar y previa intervención de la autoridad sanitaria nacional.".

O sea, para los grandes aglomerados urbanos -y vaya si Rosario lo es- no hay excepciones posibles, que no sean las que ya estaban vigentes. Que por cierto, las habilitaron el presidente (por sendos DNUs), o el Jefe de Gabinete de la Nación, conforme lo autorizó el artículo 2º del DNU 355.

Pero dijimos que el DNU autoriza a los gobernadores de las provincias a disponer excepciones a la cuarentena. Pues bien, éste lunes Perotti dictó el Decreto 363, cuyo artículo 2 dispone lo siguiente: "Establécese que, a los fines de lo dispuesto en el artículo 6° del Decreto de Necesidad y Urgencias (DNU) N° 408/20 los grandes aglomerados urbanos de la provincia se entenderán integrados por las localidades que a continuación se detallan: a) Aglomerado Urbano Gran Rosario: Rosario,...".

O sea, para que no queden dudas: el Gran Rosario (que por supuesto comprende a Rosario, alguien que le avise a Javkin) entra dentro del artículo 6º del DNU 308 nacional, o sea ahí no puede haber excepciones, ni siquiera dispuestas por Perotti.

Pero además el artículo 3º del decreto provincial dice como se disponen las excepciones en la provincia, en los casos en que se admiten: "Las actividades para las cuales se solicite excepción en el marco de la nueva fase del "aislamiento social, preventivo y obligatorio" conforme a lo dispuesto por el artículo 3° del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) N° 408/20 serán resueltas, en todos los casos, por acto expreso de éste Poder Ejecutivo; previo análisis en el seno del Comité de Coordinación creado por el artículo 1° del Decreto N° 0293/20, e informe favorable del Ministerio de Salud de la Provinda respecto al estricto cumplimiento de las condiciones concurrentes previstas en la norma nacional.".

O sea, por si no se entendió: en esos casos es el gobernador el que decide, por un decreto provincial. No los intendentes, ni presidentes comunales.

Y si a alguno le quedan dudas, que lea el artículo 2 del DNU 355, prorrogado este domingo por Alberto en el DNU 408: "El Jefe de Gabinete de Ministros, en su carácter de Coordinador de la “Unidad de Coordinación General del Plan Integral para la Prevención de Eventos de Salud Pública de Importancia Internacional” podrá, previa intervención de la autoridad sanitaria nacional, y a pedido de los Gobernadores o de las Gobernadoras de Provincias o del Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, exceptuar del cumplimiento del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” y de la prohibición de circular, al personal afectado a determinadas actividades y servicios, o a las personas que habiten en áreas geográficas específicas y delimitadas, siempre que medien las siguientes circunstancias:

a. Que el Gobernador, la Gobernadora o el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo requiera por escrito, previa intervención y asentimiento de la máxima autoridad sanitaria local, en atención a la situación epidemiológica respectiva." (las negritas son siempre nuestras).".

Es decir, el que pide en su caso más excepciones (por ejemplo habilitar las obras privadas) en un aglomerado urbano que exceda los 500.000 habitantes (por ejemplo Rosario) es el gobernador, y por escrito. No el intendente. ¿Capisce?

domingo, 12 de abril de 2020

QUE OPOSICIÓN PEDORRA


Lo mal que le pegó al socialismo haber perdido las elecciones en la provincia y ya no estar en el gobierno, es algo de no creer: no pueden parar de hacer papelones y plantear estupideces, e incluso los lleva al extremo de no leer ni siquiera el texto de las leyes que votan en la Legislatura. En general, tienen problemas bastante serios de comprensión de textos, como se pudo ver en la discusión de la ley de necesidad pública.

Eso, o son bastante mala leche, como la diputada Mahmud que reclama acá en el diario de Nahuel por la discriminación a Santa Fe y Rosario en la asignación de fondos para hacer frente al coronavirus. Del caso se ocupa acá Barricada, que antes había atendido acá al concejal Garibaldi, que arrancó con lo mismo peor peor: para preguntarle a Jatón que pensaba al respecto le bastaba con abrir una puerta del palacio municipal, la que separa el Concejo del Departamento Ejecutivo. Reflexión al margen: que mal se le viene dando al socialismo el trasvasamiento generacional, entre estos dos y el diputado Blanco (eternamente joven él), no sabés con cual quedarte.

Pero para entender un poco mejor como son las cosas, contemos de que vino todo ésto: cuando Perotti mandó a la Legislatura un proyecto de ley para que lo autorizaran a endeudarse en 6000 millones de pesos para afrontar los gastos que demanda el coronavirus (ya había creado por decreto un programa a ersos fines y por ese monto, en el marco del artículo 27 de la Ley 12510), los radicales en el Senado y los socialistas en Diputados le redoblaron la apuesta: como tenían el culo sucio por haber demorado casi cuatro meses la emergencia sanitaria pedida por el gobierno antes de que explotara la pandemia, le autorizaron por la Ley 13978 endeudarse en 15.000 millones de pesos, para enfrentar al coronavirus.

Dentro de ese monto global, por el artículo 7 de la ley se destinaron 3000 millones de pesos a los Municipios y Comunas. Dice textual el artículo: "ARTÍCULO 7 - Créase por la suma de PESOS TRES MIL MILLONES ($ 3.000.000.000) el Programa Atención Gobiernos Locales - Emergencia COVID-19, para atender necesidades derivadas de los efectos de la pandemia y emergencia sanitaria, social y alimentaria.". Complementariamente el artículo 8 de la misma ley di`puso lo siguiente: "ARTÍCULO 8 - El Programa Atención Gobierno Locales - Emergencia COVID-19 será coordinado y ejecutado por el Ministerio de Gestión Pública y se instrumentará a través de convenios específicos con Municipios, Comunas y organizaciones sociales, civiles y económicas.".

Y finalmente el otro artículo de la ley que regula éste aspecto (los fondos que irían a Municipios y Comunas para atender el coronavirus) es el 9: "ARTÍCULO 9 - Aféctanse los recursos provenientes de la operación autorizada en el artículo 1 por la suma de PESOS TRES MIL MILLONES ($3.000.000.000) a financiar el Programa Atención Gobierno Locales creado por el artículo 7 de la presente ley. Autorízase al Poder Ejecutivo a ampliar la partida TRANSFERENCIAS en el Ministerio de Gestión Pública para la creación del Programa establecido en el artículo 7, exceptuándose la misma de las limitaciones establecidas en los artículos 32 y 33 de la Ley N° 12510.". O sea, le dieron en ésta ley a Perotti lo que ellos llamaban "superpoderes" en la ley de necesidad pública, por ejemplo para poder pasar partidas de gastos de capital a gastos corrientes.

Si transcribimos textualmente los artículos, es para hacer notar un detalle: no existe en la ley votada (insistimos: en forma unánime, incluyendo a radicales y socialistas de ambas Cámaras) una sola limitación al uso de los fondos por parte del Ejecutivo, ni siquiera indicando que gastos concretos se pueden atender con ellos, ni mucho menos con que criterio se deberían repartir. Un verdadero cheque en blanco: si el gobernador quería, le daba toda la guita a las Municipalidades y Comunas del PJ, sin violar la ley.

Y sin embargo Perotti, al que acusaron en el debate de las leyes de emergencia de querer arrogarse "superpoderes" o suprimir la división de poderes, el mismo día en que la ley fue sancionada (el 31 de marzo) la promulgó y la reglamentó al día siguiente, mediante el Decreto 307; que dice en sus considerandos lo siguiente: "Que resulta necesario reglamentar las mencionadas disposiciones de la ley, estableciendo el procedimiento para la asignación de los recursos del Programa, y los destinos prioritarios a los cuáles éstos pueden ser asignados, en el marco de la situación sanitaria, social y alimentaria derivada de la emergencia declarada por la Pandemia CORONAVIRUS (COVID-19);..." (las negritas son nuestras).

Puesto a reglamentar la ley, el artículo 4 del decreto dice que los recursos del Programa "...serán distribuidos tomando en consideración, entre otros, los siguientes criterios: a) La población total de cada distrito y el porcentaje de la misma con necesidades básicas insatisfechas (NBI), tomando en consideración para ellos los últimos datos oficiales publicados, b) La infraestructura sanitaria disponible en el sector público y privado para la atención de la emergencia, en particular las camas disponibles para internación; c) El impacto de la emergencia, medido en casos confirmados, sospechosos o de contacto estrecho en cada distrito; y d) Los proyectos que atiendan a las prioridades definidas en la presente reglamentación, presentados por Municipios, Comunas y organizaciones sociales, civiles y económicas.". (las negritas son nuestras)

Luego los artículos 5 y 6 reglamentan los fines o tipos de gastos que se pueden solventar con el programa, algo que en la ley que votaron hasta los opositores, está ausente. Así dice el artículo 5: "Se otorgará preferencia en la asignación de los recursos del Programa a las acciones vinculadas al fortalecimiento de los establecimientos para la atención sanitaria, comprendiendo entre los mismos los destinados a realizar actividades de diagnóstico, tratamiento o asistencia de la salud del individuo o la comunidad, con fines de promoción, protección, recuperación o rehabilitación, en especial aquellos designados como centros de referencia o derivación de pacientes en el marco de la emergencia; como asimismo los destinados en forma exclusiva o preponderante al suministro de prestaciones alimentarías o farmacológicas. Podrá incluirse la financiación de las erogaciones que demanden las tareas de fiscalización y control derivadas de la emergencia; y de las áreas críticas de los municipios y comunas destinadas a la misma.". 

Y el 6 señala lo siguiente: "En los casos indicados en los artículos precedentes se priorizará financiar los proyectos que, guardando vinculación socioeconómica con las causales configurativas de la emergencia, tiendan a la superación de las condiciones de la misma índole que la generan; todo ello acreditado fehacientemente en las actuaciones respectivas mediante el informe técnico de los organismos competentes.".

Por si todo esto fuera poco para despejar cualquier duda de discrecionalidad en el manejo de los fondos, la Resolución 43 del Ministerio de Gestión Pública (Autoridad de Aplicación de la ley) define lo que se debe entender por "...gastos que guardan vinculación socioeconómica con las causales configurativas de la emergencia, y contribuyen a la superación de las condiciones de la misma índole que la generan..." a los siguientes:

"a) atención alimentaria de la población vulnerable o con necesidades básicas insatisfechas, aunque las mismas fueran transitorias; b) aseguramiento de las condiciones de higiene de los hogares y la adquisición de productos con ese fin; c) la adquisición de insumos sanitarios y hospitalarios de distinto tipo y medicamentos; d) el acondicionamiento y distribución de los bienes anteriormente indicados; e) el mantenimiento de los edificios donde funcionan efectores de salud y el acondicionamiento y  mantenimiento de espacios físicos y edificios destinados a funcionar como tales; f) las tareas esenciales de mantenimiento de espacios y edificios públicos para cumplir con los protocolos necesarios relacionados con la emergencia sanitaria, incluida su fumigación; g) los traslados de muestras o pacientes vinculados a la prevención y atención de las afecciones por coronavirus (COVID-19); h) contratación de profesionales de la salud y personal de enfermería; i) equipamiento, reparación y mantenimiento de unidades sanitarias de traslado; j) el pago de horas extras de personal, afectado directamente a tareas propias de la emergencia; k) los gastos derivados de los operativos de control de tránsito y circulación, control de precios y verificación del cumplimiento de las medidas de higiene y profilaxis aconsejables en las actividades autorizadas en los espacios públicos; l) gastos inherentes a la comunicación y difusión pública de las medidas de prevención y de las autoridades sanitarias; ll) adquisición de equipamiento e insumos destinados al cuidado del personal afectado a las tareas de la emergencia; m) otros gastos que atiendan a la prevención o atención de los efectos de la pandemia, sean que estos se efectúen en forma directa por por los Municipios y Comunas o a través de transferencias directas a las personas.".

O sea, el gobernador y el ministro se autolimitaron en el uso de los fondos, fijando criterios para distribuirlos (que no estaban en la ley) y finalidades para los cuales se pueden usar (que tampoco estaban en la ley), porque algún intendente o presidente comunal pilluelo o con urgencias financieras los podía usar de lo contrario para pagar sueldos, o hacer ripiado o cordón cuneta. Lo que nunca hicieron fue decir que los iban a asignar por una especie de coeficiente matemático, o transferir en forma automática de acuerdo a la coparticipación, o algo por el estilo: si los legisladores del socialismo querían que fuera de ese modo, lo hubieran puestos en la ley, y listo.

Y queda finalmente el asunto de la presunta discriminación a Santa Fe y Rosario, ambas Municipalidades gobernadas por el Frente Progresista: ¿no le llama la atención a ninguno de los medios que replican las quejas socialistas, que ni Pablo Javkin ni Emilio Jatón se hayan hecho eco de las mismas, diciendo que los están caminando con los fondos que llegan de la provincia por el coronavirus?

A lo mejor debe ser porque eso no sucede: luego del reparto de 309 millones de pesos entre todos los Municipios y Comunas de la provincia por Resolución 38 del Ministerio de Gestión Pública (no por el decreto de Perotti como malinforma el diario de Nahuel, que no se tomó el trabajo de leer ni la ley, ni el decreto), se le asignaron $ 92.997.417,78 a la Municipalidad. de Rosario con destino a la instalación y puesta en funcionamiento de un “Centro de Aislamiento Sanitario” con 1062 camas, a instalarse en el predio “Hipódromo- La Rural” durante los meses de abril, mayo y junio de este año.

A la Municipalidad de Santa Fe 23.714.501,30, con destino a la instalación y puesta en funcionamiento de un “Centro de Aislamiento Sanitario” a instalarse en los predios UPCN-Club de Campo y ASOEM en Colastiné Norte durante los mismos meses. Rafaela, en cambio, solo recibió los fondos que le tocaron por la Resolución 38. Y a Santa Fe se le dieron además $ 5.095.400 con destino a la refacción de los Hornos Crematorios del Cementerio Municipal y su correspondiente infraestructura. Cuando se entere el concejal Garibaldi se cae de culo.

Para el final. un dato no menor: una cosa es que la Ley 13978 autorice al Poder Ejecutivo a endeudarse en 15.000 millones de pesos para conseguir fondos para afrontar la pandemia, otra es que Perotti ya los haya obtenido, consiguiendo los créditos. Es decir, al día de hoy (porque esto no puede esperar) está afrontando los gastos que demanda la emergencia (entre ellos, las transferencias a los municipios y comunas que habilita la ley) con las partidas propias del Presupuesto provincial (que él no hizo), lo que supone resignar otros gastos, para atenderla. Dicho esto porque el pensamiento mágico de los Peter Pan del Gabinete Joven que se resisten a crecer debe creer que tiene la máquina de imprimir billetes. Tuit relacionado: