LA FRASE

"ESTOY LISTO PARA EL TRAMO FINAL DE LA CAMPAÑA, CON TODA LA ENERGÍA PARA DERROTAR A RONALD REAGAN." (JOSEPH BIDEN)

sábado, 31 de diciembre de 2022

LAS FRASES DEL MES

1. "Si Lewandosky está en el nivel que se vio ayer, en las elecciones del año que viene me lo fumo en pipa." (Maximiliano Pullaro)  

2. "Cuando hablé de "pueblo de mierda" me refería a los cordobeses, que fueron capaces de votarme varias veces." (Luis Juez

3. "Jamás quise ofender a la presidenta de la Cámara, le explicaba con un gesto como seleccionó a sus asesoras el diputado Milman." (Cristian Ritondo

4. "Pedimos que levanten el secreto fiscal de la AFIP pero no para contarles las costillas a los pobres, que por lo general son gente obesa en la que eso es difícil." (Victoria Tolosa Paz

5. "No entiendo por qué dicen que estoy a favor de las listas sábana." (Gerardo Milman)

6. "¿Podés creer que nos reunimos en Lago Escondido y nos encontraron igual?" (Jorge Rendo)

7. "El viaje a Lago Escondido no me lo pagó Clarín, lo saqué por Pre-Viaje." (Julián Ercolini)

8. "Me he autoproclamado presidente de Perú." (Juan Guaidó)

9. "Tengo unas ganas de salir ya mismo para Alemania que ni les cuento." (Alejandro Biondini)

10. "No entiendo por qué les dicen Países Bajos si son todos unos lungos de más de dos metros." (Susana Giménez)

11. "Espero que sepan valorar mi contribución a la eliminación de Brasil." (Mauricio Macri)

12. "Viendo lo que está pasando con los presidentes de Perú siento que se revaloriza mi gobierno." (Adolfo Rodríguez Saá)

13. "En este momento no estoy pensando en la reelección porque no me gusta perder el tiempo." (Alberto Fernández)

14. "El triunfo de la selección permitió liberar tanta alegría reprimida." (Horacio Rodríguez Larreta)

15. "Fue emocionante ver a Julián Álvarez atropellar tantos rivales en el segundo gol." (Carolina Píparo  

16. "Mi cargo no es para ganar amigos, sino para conservar los que me permitieron tenerlo." (Horacio Rosatti)

17. "En el antiguo Egipto pudieron hacer esas maravillas que son las pirámides porque entonces no había sindicatos." (Mauricio Macri)

18. "Una vez gasté los fondos que nos da el Congreso en algo vinculado a mis funciones como diputado, apenas encuentre el comprobante lo voy a demostrar." (Gerardo Milman

19. "Monsieur Macri me estaba dando el abrazo de la muerte y yo no me dí cuenta." (Emanuel Macrón)

20. "Me conmovió ver el domingo tanta gente que salió a las calles a celebrar que por fin se terminó el mundial." (Juan José Sebrelli

21. "¿Cómo no vamos a poder organizar un festejo si el cumpleaños de Fabiola en Olivos salió bárbaro?" (Alberto Fernández

22. "No podíamos dejar pasar un 20 de diciembre sin reprimir." (Horacio Larreta)

23. "No voy a negar que ver un helicóptero volando cerca de la Casa Rosada un 20 de diciembre me hizo piantar un lagrimón." (Hernán Lombardi)

24. "La presidenta de las copas voy a ser yo." (Patricia Bullrich)

25. "Que no nos jodan porque vamos a sacar un per saltum para revisar el escrutinio de las elecciones del 2019 y declarar que las ganó Macri." (Horacio Rosatti)

26. "No veo que tiene de malo que no haya negros en la selección argentina." (Alejandro Biondini)   

27. "Realmente pensaba no acatar el fallo de la Corte a favor de la CABA, pero cuando ví que no me acompañaba Perotti no tuve más remedio que dar marcha atrás." (Alberto Fernández)

28. "Queremos cobrar la deuda de la nación en dinero y no en bonos, para poder seguir sin hacer los 10 kilómetros de subte por año que prometimos en el 2007." (Horacio Rodríguez Larreta)

29. "Le pagamos al FMI, a BlackRock, a Templeton, así que no pagarle a Larreta era una discriminación injusta entre garcas." (Sergio Massa)

30. "Quiero aclarar que Alberto reculó solo con lo de desconocer el fallo de la Corte, yo no le hice llegar ninguna propuesta superadora." (Omar Perotti)

31. "Vamos a mantener cerrado el Congreso todo el tiempo que haga falta para defender la república y las instituciones." (Mario Negri

viernes, 30 de diciembre de 2022

TRABAJO EN EQUIPO

 

Mientras todos estábamos entretenidos con el culebrón de la coparticipación porteña, pasaron cosas. Como que el FMI hizo su informe sobre la evolución del programa acordado con el gobierno argentino, y las medidas que debe adoptar éste a futuro para garantizar sus metas, según leemos acá en ÁmbitoRecordemos que se nos dijo que éste acuerdo "era distinto" a todos los anteriores, porque "el FMI cambió" y ya no predominaban allí ideas ortodoxas, ni exigía ajustes. Vemos sin embargo lo que evaluó el Fondo, y lo que pide para el año que viene (las comillas son del texto, las negritas son nuestras):

"El Gobierno deberá bajar el déficit fiscal del 2,5% del PBI al 1,9% para cumplir lo acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). (O sea, profundizar el ajuste fiscal, en año electoral) Para eso, el organismo pide bajar el gasto en asistencia social y en pensiones,(¡Basta de planeros!) a través de menos planes Potenciar Trabajo y evitando moratorias, (Así que ya saben Cristina y el kirchnerismo: dejen de joder con esas ideas locas) y seguir profundizando la baja en subsidios energéticos. ("Uy nos rompieron el orto" con los tarifazos) Pone foco en “contener las presiones de gasto” en un año electoral, (O sea, resignémonos a perder las elecciones, sin hacer nada para ganarlas, Bueno, eso ya lo hicimos el año pasado con Guzmán, así que mucha novedad no hay) aunque también alerta por el efecto del “descontento social”.". (El "Animémonos y vayan" de los planes de ajuste. Si hay quilombo, no es culpa de ellos. Unos capos)

"La consolidación fiscal debe continuar en 2023 y contener las presiones de gasto”, (De aumentar los ingresos cobrándoles más impuestos a los que pueden pagarlos, ni hablemos) asegura el documento. En base a lo aprobado en el presupuesto para el año que viene, “la consolidación está sustentada principalmente por una reducción en los subsidios (0,6% del PBI), del sector energético, agua y transporte, una racionalización de la asistencia social (0,8% del PBI), con la cancelación de bonos de emergencia y mejoras en la focalización de los beneficios)”.". (¿O sea que acabamos de celebrar que se aprobara un presupuesto que, en pleno año electoral, incluye aumentos de tarifas, reducción de las transferencias a los sectores más vulnerables y menos gasto social? Que rara arrancó la campaña presidencial de Massa) 

"Los otros gastos que caen en 2023, en base a lo acordado entre el Ministerio de Economía, a cargo de Sergio Massa, y el FMI, son: gastos en salarios (0,1% del PBI),  (Que lindas se van a poner las paritarias del sector público) las pensiones (0,2% del PBI),  (Malditos pensionados, aun cuando todo indicaba que había que reducir los subsidios a las petroleras, sabía que eran ellos los culpables de todo) las transferencias a provincias (0,1% del PBI). (Que suerte que la CABA no es provincia, Dios no permita que Larreta se quede sin guita justo en el medio de la campaña)  Los gastos de capital se mantienen sin cambios en 1,6% del PBI."

"Además, el FMI pide “esfuerzos” para contener la masa salarial del sector público (Se escribe "esfuerzos para contener" y se lee "Nos van a dilatar los esfínteres") (“a través del congelamiento de las contrataciones en todo el sector”) (¿Pero eso ya no lo había anunciado Massita?) y las jubilaciones, “evitando las moratorias”. (Otra vez, por si en el kirchnerismo no lo entendieron) El documento asegura que estas medidas son necesarias para “proteger” los proyectos de infraestructura clave, (Obvio, cualquiera sabe que con un par de pensiones y planes sociales menos, llenamos de represas y rutas todo el país. No pensarán que para eso es necesario cortar la fuga de capitales o reducir la evasión, ¿no?) garantizar la sostenibilidad de la deuda pública (O sea: la de ellos tiene que estar) y “absorber los costos de llevar a cabo las elecciones presidenciales del 2023”, estimados en 0,2% del PBI." (El famoso "impuesto a la democracia", que como nos enseñó Cachanosky, es mucho más cara que una buena dictadura, sin Congreso ni elecciones ni todos esos vicios caros)

"Si bien el FMI y Argentina acuerdan metas trimestrales y semestrales en cuadros que figuran en el documento, que la aclaración figure en el texto es leído por algunos analistas como una “marcada de cancha” para que no se desborde el gasto en año electoral, (Era eso o darle al gobierno un préstamo de 57.000 palos verdes. Ah, no, pará, cierto que eso era cuando querían que el gobierno gane las elecciones y el presidente reelija) y evitar lo que ocurrió en el primer semestre de este año, que el gasto interanual crecía al 12%, mientras que para cumplirse la meta ahora se registran caídas en términos reales, con las consecuencias que eso tiene. (La derrota electoral del peronismo, que es precisamente lo que se busca) “El descontento social aumentó en medio de la restricción del gasto y cierta caída en los salarios reales”, analiza el informe. (Leer la acotación anterior) En conjunto con la baja del gasto, el reporte le da la “bienvenida” a los signos de una demanda interna que se suaviza, lo que podría ayudar a una mejora en la balanza comercial." (Como diría Jauretche, "llaman sobrantes de exportación lo que son faltantes del consumo interno") 

"Además de mejorar la focalización de los subsidios a la energía (Claro, porque la "segmentación de las tarifas" fue un exitazo, hay que repetirlo) para asegurar el “éxito” de la consolidación fiscal, el documento asegura que también “se requiere mejorar la calidad y focalización del gasto social”. De hecho, el FMI espera para enero que concluya la auditoría de los planes (Tolosa Paz, calentá que entrás) y que para marzo del 2023 que se termine de ejecutar la estrategia de “focalización” de los Potenciar Trabajo, “que crecieron de manera constante desde 2015, pero particularmente durante la pandemia”. Agrega que se eliminaron 20 mil beneficiarios “no elegibles” y que “se esperan más reducciones durante el transcurso del próximo año, mientras se están desarrollando planes para limitar el beneficio para aquellos que reciben otras transferencias del gobierno”." (Si con esto no ganamos las elecciones, deberíamos dejar de intentarlo)

"Sobre las jubilaciones, uno de los mayores gastos del Estado, (Claro, ¿qué es eso de jubilados por todos lados?) el FMI espera un informe con opciones para mejorar la sustentabilidad del sistema. (¿La vuelta de las AFJP, tal vez, un exterminio masivo de jubilados?) “Los primeros diagnósticos identifican la fragmentación del sistema, en particular la generosidad de los múltiples regímenes especiales para diferentes ocupaciones, (Ahí está, volvió la idea de que todo se soluciona rebajando las jubilaciones de jueces y diplomáticos, cosa que por otro lado ya sabemos que o se puede hacer porque la oposición se opone, y los afectados van a la justicia, que obviamente cuida su propio culo y les da la razón) aunque la elaboración de propuestas de reformas específicas solo será plausible después de las elecciones”,". (O sea, votemos como queramos y al que queramos -o para ser más estrictos, lo que podamos- total después gane quien gane se viene el pijazo del mega ajuste igual) 

Como vemos, mientras la Corte se ocupa de asegurarle a Larreta el financiamiento de su campaña a falta de otro préstamo del FMI, desde el Fondo y el gobierno hace lo propio, con el mismo fin: que el año que viene las elecciones las gane la oposición. Lo que se dice un auténtico trabajo en equipo. Tuits relacionados:  

jueves, 29 de diciembre de 2022

TWEETS POLÉMICOS

 

miércoles, 28 de diciembre de 2022

MEJOR QUE LO DIGA ELLA

martes, 27 de diciembre de 2022

TWEETS POLÉMICOS

 

lunes, 26 de diciembre de 2022

CAMBIO MODELO 1994, HECHO BOLSA

 

La reforma constitucional de 1994 fue el resultado del Pacto de Olivos entre el menemismo entonces triunfante -en el fulgor de la convertibilidad- que hasta logró que Erman González ganara una elección en la Capital Federal, y el radicalismo menguante tras el desastroso final anticipado del gobierno de Alfonsín, en medio de la hiperinflación.

Así las cosas, no pudo sorprender que mientras uno conseguía el objetivo de contar con el instrumento para sostenerse en el poder (la reelección presidencial), el otro se contentara con diseñar instrumentos de presunto control de ese poder, del que se sentía lejano por muchos años, y sin condiciones de disputarlo.

En ese contexto surgieron el Consejo de la Magistratura, el tercer senador por la minoría de cada provincia, la Auditoría General de la Nación en manos de la oposición al Poder Ejecutivo y la autonomía porteña para crear en el corazón político y económico del país una ínsula antiperonista, todos engendros que padecemos hasta el día de hoy, como podemos comprobar amargamente por estos días. Hubo también, es cierto, el propósito menos elevado de preservar ciertas prebenda y pitanzas en forma de cargos públicos, para sostener a una burocracia partidaria (la de la UCR) que se imaginaba entonces eyectada de la Casa Rosada por décadas. 

La consolidación económica del Pacto y la reforma (que conllevó además la provincialización de los recursos naturales estratégicos, como los hidrocarburos o ciertos minerales) fue el intento del gobierno de la Alianza de sostener el modelo de la convertibilidad más allá de su vida útil, hasta que implosionó en la crisis del 2001; generando un terremoto institucional del que emergió el kirchnerismo, como salida inesperada a la crisis. Tan precario era todo que, en aquellos tiempos en los que tuvimos cinco presidentes en una semana, hubo de improvisarse una reforma a tambor batiente de la ley de acefalía para cubrir el bache, y llegar a "completar" el mandato trunco de De La Rúa.   

A diferencia de otras experiencias populares de los primeros años de éste siglo como las de Ecuador, Bolivia y Venezuela (con suerte diversa en cada caso), el kirchnerismo eligió transitar la salida de la crisis sin siquiera ensayar una propuesta de reforma constitucional que avanzara sobre el texto consagrado en el 94'. Podría decirse -no sin razón- que fue una elección realista, dadas las circunstancias: nunca hubo en la oposición, en todos esos años, la menor predisposición a discutir el asunto, y el gobierno tenía ciertamente otras urgencias más apremiantes.

Como decíamos hace unos meses acá, Néstor y Cristin eligieron poner el foco en recuperar la gobernabilidad general del sistema bajo la conducción de la política tanto como fuera posible, recomponiendo la autoridad presidencial, la solvencia del Estado (fiscal y en las reservas del Banco Central) y su poder arbitral en la puja distributiva, tratando de ponerse del lado de los trabajadores como el peronismo clásico; ensayando además una política exterior pragmática e independiente y apuntando a resolver el nudo gordiano del endeudamiento, para ganar márgenes de autonomía en el diseño de las políticas económicas.

Los números (económicos, sociales y sobre todo, electorales) indican que mal no les fue, pero a fuer de ser sinceros, los problemas cuya solución se pospuso porque había otros más urgentes subsisten hoy, y están en el primer plano de las dificultades. Más cuando entre los gobiernos de Macri y Alberto hemos retrocedido en todos esos avances que más arriba reseñamos, con consecuencias funestas en nuestro presente y -sobre todo- en nuestro futuro.

Hoy la Corte Suprema, como instrumento togado del poder real, ejerce de facto el gobierno del país, se mete con las directrices de la política económica, se apropia del Consejo de la Magistratura, cree poder disponer -y lo hace- sobre la organización de las fuerzas políticas en el Congreso y resuelve según su antojo las disputas entre el gobierno nacional y el (en palabras de Asís) artificio porteño; con el definido propósito de ayudar a financiar otro experimento por el cual un jefe de gobierno de la CABA llegue a la Rosada en representación de la Argentina antiperonista, tras los estruendosos fracasos de De La Rúa y Macri.

El propio balotaje presidencial diseñado en la reforma del 94' (alabado por los realpolitikeros como una muestra de la sagacidad menemista) es hoy un instrumento útil a los fines de cerrarle el paso al peronismo, tal como lo pensó Lanusse cuando lo introdujo en el Estatuto Fundamental de 1972. Si entonces no funcionó fue pura y exclusivamente por el enorme volumen político y electoral de Perón, del que hoy carecemos. De hecho, la única vez que se lo puso en práctica desde 1994 para acá, sirvió para que la "nueva derecha" que soñara Natanson y es la misma y vieja de siempre, llegar al poder ganándole al candidato del peronismo, por escaso margen.

El actual texto constitucional era viejo e inadecuado para dar respuesta a los problemas del país ya en 1994, y la reforma producida entonces no encaró a fondo ninguno de ellos, porque sus propósitos fueron otros. De hecho, la mayoría de las reformas que entonces se introdujeron los han agravado, como que se trató y se trata de una Constitución pensada no para garantizar derechos y un desarrollo nacional autónomo e inclusivo, sino para preservar los privilegios de un modelo de país en el que sobramos la mayoría de los argentinos.

Se podrá argüir que en la actual "correlación de fuerzas" (palabrejas tan de moda en estos tiempos) y con los niveles que ha alcanzado "la grieta" no existe la más mínima posibilidad de arribar a ciertos consensos entere el oficialismo y la oposición como para poder alumbrar otra reforma constitucional, y es estrictamente cierto. Tan cierto que allí reside precisamente la trampa de esta democracia condicionada en la que nuestro voto vale cada vez menos, porque hay estructuras reales de poder (en las instituciones políticas, en la estructura económica) con poder de veto sobre las decisiones populares.

domingo, 25 de diciembre de 2022

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 24 de diciembre de 2022

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 23 de diciembre de 2022

LA LEY ES COMO EL CUCHILLO,...

 

...no ofende al que la maneja, decía Martín Fierro. Y tenía razón, miren si será viejo el tema del derecho como producto de las relaciones de poder. Fierro lo aplicaba a los jueces de paz que perseguían gauchos para mandarlos a la frontera contra el indio con cualquier excusa, pero vale para muchas otras cosas.

Como por ejemplo para comprender para quiénes están en realidad pensados los jueces y los tribunales (básicamente, para defender los privilegios de los poderosos), y para quiénes son o no las leyes. Y cuando algo se sale de esos cánones, enseguida se dice que se está "afectando la soberanía jurídica", como dicen acá "los mercados" a propósito del fallo de la Corte a favor de la CABA, y la postura del gobierno nacional.

Hace unos cuantos años atrás, decíamos acá: "Para los europeos la "seguridad jurídica" tiene un significado claro: una vez establecidas las reglas de juego que los favorecen, no deben cambiarse y muy por el contrario, los demás Estados (en especial los subdesarrollados o periféricos) deben garantizar su vigencia, más allá de los cambios políticos que puedan producirse.".

"Apertura a la radicación de inversiones extranjeras, libertad absoluta para la remisión de dividendos y utilidades, reconocimiento pleno de marcas y patentes, seguridades sobre que no existirán planes de expropiación o nacionalización de empresas o sectores de la economía, eliminación de barreras arancelarias o para-arancelarias, libre acceso a las empresas extranjeras (en éste caso europeas) a las compras y contrataciones públicas, libre disponibilidad de divisas y remisión de utilidades: eso es la seguridad jurídica para ellos, que están en el polo desarrollado del mundo; aun con todos los problemas que atraviesan.".

"Usufructuando al máximo las estructuras gestadas a partir de los Acuerdos de Bretton Woods de 1944 (el FMI. la OMC, el GATT), y los instrumentos y herramientas que se fueron perfeccionando después, incluso con el despliegue mundial de las políticas neoliberales: el tribunal arbitral del CIADI, los tratados bilaterales de inversión con prórroga de jurisdicción y los acuerdos bilaterales (entre países o bloques de países) de libre comercio; entre los más relevantes.".

"Para los países latinoamericanos en cambio, la idea de "seguridad jurídica" tiene un significado y alcance bien distintos: implica virtualmente un límite a la posibilidad del diseño autónomo de políticas económicas acordes con sus propios objetivos y necesidades nacionales; que no implican cerrarse al mundo (algo imposible de lograr, por otra parte, aun cuando se planteara como meta), sino integrarse a él; pero bajo sus propios términos.".

"Cuando los países desarrollados les exigen a los nuestros "seguridad jurídica" -aunque no lo digan-, les están pidiendo cercenar las posibilidades del Estado de introducir regulaciones económicas que puedan afectar a sus capitales invertidos aquí; algo que, considerando el alto grado de extranjerización de nuestras economías, sería suicida aceptar, en términos de posibilidades de desarrollo.".

Lo dicho para las relaciones entre los Estados, aplica para la política y la economía internas: la simple posibilidad de una rebeldía o desconocimiento del fallo de la Corte por el gobierno nacional es visto por "los mercados" como la perspectiva de un cambio de rumbo en la política titubeante de Alberto Fernández, y agitan fantasmas. O en todo caso, los agitan para que no llegue siquiera a pensar ese cambio de rumbo, mucho menos a existir.

Nadie en su sano juicio puede creer en serio que alguien va a invertir en la Argentina o dejar de hacerlo, por como se distribuya la coparticipación entre la nación, las provincias y la CABA; como tampoco nadie puede suponer que ésta Corte dicte algún fallo que lesione intereses o privilegios del poder económico (en cuyo caso ellos mismos pedirían desconocerlo, como cuando hablan de la "industria del juicio laboral"), o que si fuera a favor, AF lo desconocería.

Y si tienen dudas, que le pregunten a Clarín, que viene logrando hace años multitud de fallos a su favor, o zafar de los que circunstancialmente fueron en contra como pasó la ley de medios que la justicia -la Corte, para ser más precisos- declaró constitucional: nadie en "los mercados" reclamó que el DNU de Macri que la mutiló "afectara la seguridad jurídica", ni está pidiendo reponerla en su vigencia. 

Por el contrario, agitando estos fantasmas le están diciendo a Alberto que ni se le ocurra. De modo que esta preocupación por la "soberanía jurídica" de "los mercados" es tan genuina como la preocupación por "la democracia, la república y las instituciones" de la Constitución.