LA FRASE

"CONMIGO ESTO DE LA CORTE NO PASABA." (MARCELA LOSARDO)

domingo, 28 de febrero de 2021

COMUNICADO Nº 1

 


Los discursos de odio no son una novedad en la historia política argentina, menos la necrofilia, esa oscura fascinación con la muerte, como parte de un discurso o praxis política. La derecha argentina, de hecho, es pródiga en ejemplos al respecto. Bien decía Rodolfo Walsh que nuestra oligarquía es "temperalmente inclinada" al asesinato, a la supresión física del adversario.

Sin ir tan lejos -aunque no por escrúpulos morales- los núcleos siquiátricos de la oposición al gobierno nacional que periódicamente se movilizan por los motivos más variados -algunos incluso contradictorios entre sí- no tardan mucho en pisar el palito, y reducir todo su planteo político al odio. Un odio visceral, sobre todo, al peronismo.

Y como toda pasión innoble, debe ser escondida: de allí que nos hablen de libertades amenazadas, defensa de las instituciones, el futuro de nuestros hijos cosas inasibles, o con las que nadie podría estar en desacuerdo. Pero a los diez minutos de empezada la marcha se pisan: colocan bolsas mortuorias en las rejas de la Casa Rosada, y después te lo quieren "explicar", como si hubiese un contexto bajo el cual tamaña barbaridad pudiera ser "explicada", o tuviera racionalidad, y por ende justificación.

Como resumen de la marcha opositora del sábado alguien dijo "poca gente, mucho odio", y es real: es curioso ver como los analistas políticos no señalan en estos casos que la radicalización de los discursos le resta adhesiones a la oposición, o les impide captarlas más allá de su núcleo duro. Al parecer, eso sucede solo cuando las fuerzas nacionales y populares plantean acelerar la velocidad de las transformaciones pendientes, y eso amenaza intereses consolidados.

La radicalización de un sector de la oposición, que juega permanentemente en los límites del consenso democrático tan trabajosamente construido por los argentinos en casi cuatro décadas, es un problema político que no debe ser menospreciado, y que requiere respuestas políticas. La primera y como decíamos acá, asumir que ese consenso democrático ni está tan extendido, ni es tan sólido como solemos pensar, para tranquilizarnos. 

Que los presuntos "loquitos" que ponen bolsas mortuorias en una manifestación sean pocos no les quita importancia, porque son  esos pocos los que terminan dando la tónica del discurso opositor (que se retroalimenta en los medios), a punto tal que los principales dirigentes opositores no solo no los condenan abiertamente, sino que intentan seducirlos y expresarlos. Como diría Perón, no los conducen, sino son conducidos por ellos.

En otros tiempos no tan lejanos, Elisa Carrió y su redentorismo moral expresaba electoralmente al mismo porcentaje de argentinos que el frente de izquierda, pero se las arreglaba para conducir conceptual y discursivamente a la oposición mayoritaria al kirchnerismo, llevando de las narices a los radicales y el PRO hacia donde en realidad querían estar: el tercio irreductible de la Argentina antiperonista.

Hoy, ese rol lo cumple Patricia Bullrcih desde los mismos -o incluso mayores- niveles de irrelevancia electoral, tratando de llenar el vacío de liderazgo opositor (frente al reposerismo político de Macri, solo interrumpido con alguna aparición pública vía redes sociales, de cuando en cuando) con muestras de bolsonarismo explícito, para contener además las amenazas de fugas de votos hacia las sectas libertarias.

Pero otra vez: no hay reacciones orgánicas desde la oposición "institucional" para tomar distancia de los exabruptos que producen las crías de Videla, como los imbéciles que montaron la "perfomance" de los cadáveres en Plaza de Mayo. De modo que donde el gobierno quiso ver en un momento cierta racionalidad hacia la cual tender puentes, nada hay.

Si a eso le sumamos los límites reales para el consenso que crea la incurable avaricia de nuestra "burguesía real" conforme lo señalábamos ayer acá, tenemos como resultado que la idea del "pacto social" debe ser revisada, al menos en los convocados. Y deben pensarse de modo más realista sus posibilidades reales, bajo este interrogante: ¿con quiénes, por fuera de los apoyos políticos y sociales con que ya cuenta (o contaba al menos al iniciar su gestión) el gobierno del "Frente de Todos" se podría acordar, y qué cosas?

O de otro modo ¿cuáles son los costos de intentar acordar con quiénes no quieren hacerlo, a menos que nos pongamos de acuerdo con ellos en que las elecciones del 2019 no sucedieron, olvidando en el camino a nuestra propia base electoral y sus demandas?

LAS FRASES DEL MES

1. "En las unidades básicas de la Cámpora vacunemos a la gente que va a los comités de la UCR, que tienen prioridad por ser población de riesgo, así sigue todo igual que en las últimas elecciones: los peronistas vacunando a los radicales." (Aníbal Fernández)

2. "Queremos que el gobierno nos explique por que en lugar de envenenar a cinco millones de personas con la vacuna rusa, sólo lo harán con quinientas mil." (Graciela Ocaña

3. "Puede ser que la vacuna rusa tenga un 91 % de efectividad, pero ¿qué hacemos con el 9 % restante que se la aplique, los dejamos abandonados a su suerte, eh?" (Sandra Pitta)

4. "Al final el mejor tapabocas fue The Lancet." (Ginés González García)

5. "Cafiero dice que en Formosa no se violan los derechos humanos desde la comodidad de su despacho, yo lo invitaría a que conozca la situación en la provincia desde la comodidad del mío." (Luis Naidenoff)

6. "Todavía no salgo de mi asombro: no puedo creer que la cadena de supermercados de la familia de Marcos Peña nos haya cagado vendiéndole a la gente grasa por carne." (Santiago Cafiero)

7. "Me gustaría encargarme a mí de la parte esa de dialogar con los empresarios para que bajen los precios." (Hebe de Bonafini)

8. "Los servicios TIC's tienen que ser sustentables, y por sustentables quiero decir que nos dejen cobrarlos lo que se nos canta la chota." (Héctor Magnetto)

9. "Yo no tendría problemas en hacer una alianza con el PRO, la UCR, Biondini, Milei, Espert y Gómez Centurión, con tal de que en el nombre figure "Progresista" en alguna parte, eso es innegociable." (Margarita Stolbizer

10. "Por ahora no tendremos contacto directo con el régimen de Venezuela, los bombardearemos a distancia con drones manejados a control remoto." (Joe Biden)

11. "No crean que cedí a todos los planteos de la Mesa de Enlace: me pidieron a Dylan para cuidar ovejas en la Patagonia y se los negué." (Alberto Fernández)

12. "Si a los chicos no los van a dejar ir a cosechar arándanos, es preferible que estén en la escuela." (Alfredo De Angeli

13. "No tiene sentido que el gobierno le ponga techo a las paritarias, para eso estamos nosotros." (Paolo Rocca)

14. "La vuelta a clases será bajo estrictos protocolos, para eso acondicionamos las aulas contáiner que nos sobraron de la otra vez." (Horacio Rodríguez Larreta)

15. "Con la muerte del doctor Menem se va uno de los últimos menemistas vivos, ahora solo quedamos el "Tata" Yofre y yo." (Jorge Asís)

16. "Millones de personas hubieran querido ir a despedir a Menem pero no lo hicieron por respetar el distanciamiento social, no como la negrada que fue al velorio de Maradona." (Eduardo Feinmann)

17. "La verdad, lo de "proceso de reorganización pedagógica" fue un error, en realidad quise decir que tenemos que hacer una revolución libertadora en educación." (Nicolás Trotta)

18. "Pensar que cuando yo de dije lo de la "campaña al desierto en educación" casi me matan." (Esteban Bullrich

19. "Me alegra mucho tener a cargo la causa por espionaje, por fin voy a poder demostrar mi inocencia." (Carlos Stornelli)

20. "Es falso que a partir de ahora el portal pase a llamarse "El Cohete a la Vacuna". (Horacio Verbitsky)

21. "Que me iba a imaginar yo que los flota flota que usábamos con Lombardi en las marchas anti cuarentena no protegían contra el coronavirus." (Luis Brandoni)

22. "Lo de Ginés apurándose a envenenar a todos sus amigos es tremendo." (Elisa Carrió)

23. "Es verdad, los adultos mayores que esperaban para vacunarse quedaron a la intemperie y se mojaron bajo la lluvia, pero todos, no hicimos entrar bajo techo a ningún acomodado." (Horacio Rodríguez Larreta)

24. "Haber tenido aportantes falsos de campaña  no descalifica a María Eugenia Vidal para ser observadora electoral de la OEA, justamente por eso la convocamos." (Luis Almagro

25. "No me molesta ser vacunada con la Sputnik, no se olviden que yo fui nombrada embajadora del socialismo." (Mirtha Legrand)

26. "Cuando Horacio dice que en la ciudad van a vacunar a los que tienen más de 80 ¿se refiere a años, o a millones de dólares?" (Mauricio Macri)

27. "Me hice el test y no desarrollé anticuerpos, quizás debí ponerme la vacuna en el otro brazo." (Daniel Scioli)

28. "Yo iba a poner el boleto educativo gratuito en el tren urbano pero el kirchnerismo me boicoteó el proyecto." (Mario Barletta)

sábado, 27 de febrero de 2021

TWEETS POLÉMICOS

 

DIÁLOGO, CONSENSO Y COSO. SOBRE TODO COSO

 


No se trata de que uno descrea de la utilidad o importancia del diálogo, o suponga que es imposible arribar a algunos consensos básicos en el país. Se trata simplemente de tener una mirada realista, y tener en cuenta que para dialogar -como para bailar el tango- hacen falta dos, e incluso -a diferencia del tango- más que dos dispuestos a hacerlo, con sentido constructivo.

Del mismo modo que -por ejemplo- para discutir un modelo de desarrollo productivo integrado para el país es imprescindible (en palabras de Claudio Scaletta) que exista un sector empresarial "demandante de desarrollo" y no ávido por evadir impuestos, dolarizar ganancias o excedentes y fugarlos; para que el diálogo cierre en cosas concretas y no sea una mera pérdida de tiempo, se necesita que todos estén dispuestos a ceder algo en pos de los consensos.

Sobre todo los que más tienen para ceder, porque menos han cedido antes, o porque nunca han cedido; y entienden el diálogo como una simple excusa para plantear sus demandas, de las que no están dispuestos a bajarse, o la subsistencia de sus privilegios, que no están dispuestos a resignar.

Que es más o menos lo que pasa -ahora y siempre- con el núcleo duro de nuestro establishment económico, como se puede comprobar leyendo  esta nota de Ámbito sobre las demandas de las principales empresas alimentarias al gobierno cuando respondieron a su convocatoria para hablar sobre los aumentos de precios de los alimentos.

Los tipos piden "descongelar" los precios de los productos incluidos en "Precios Máximos" (o sea, poder aumentar lo que no aumentaron), y protestaron -cuando no- contra la doble indemnización y la prohibición de disponer pedidos o suspensiones, porque (sic) "pierden competitividad".

De donde uno podría concluir perfectamente y sin temor a equivocarse, que por "competividad" entienden "tasa de ganancia obtenida mediante la híperexplotación de la mano de obra y el abaratamiento del costo de despedir parte de ella". Traduciendo se entiende la gente.

Y también podría pensar que sentido tiene convocar a dialogar a gente como Funes de Rioja, para el cual al parecer los alimentos están baratos, o si están caros no es un problema de él, o con el que tenga algo que ver. 

Para que se entienda: convocados para aportar ideas para salir de la crisis, los tipos reclaman manos libres para seguir aumentando los precios de la comida, y para poder despedir o suspender gentes, sin mayores consecuencias legales o económicas.

O también se podría discutir que sentido tuvo convocar a los empresarios del "Norte Grande" por parte del presidente, para que los tipos le planteen a boca de jarro que quieren pagar el "aporte solidario" vulgarmente conocido como "impuesto a las grandes fortunas" (o sea, se trata de gente que está entre los 12.000 tipos más ricos del país) en 36 cuotas, sin intereses

Una "contribución" que -recordemos- se destina en buena medida a afrontar los gastos que demanda la pandemia, como comprar vacunas, de esas que se terminaron poniendo Aldrey Iglesias y su familia, ponéle. 

Tuit relacionado: 

viernes, 26 de febrero de 2021

SINDICALISMO CORTO DE MIRAS

 


Hace unos días atrás cuando falleció Menem, decíamos en esta entrada: "Y sin embargo el legado de las políticas que se instauraron en su gobierno nos acompaña hasta hoy, y goza de buena salud, salvo algunas excepciones. En ese sentido, Menem vive en cada puerto privado que no se recupera para el uso público, en cada servicio público privatizado entonces y que sigue siendo prestado hoy en pésimas condiciones y con reclamos permanentes de dolarizar las tarifas, en el nuevo intento de privatizar la hidrovía, en esa excrecencia antidemocrática que es Comodoro Py y buena parte de la justicia federal, en cada demanda de una multinacional depredadora ante el tribunal del CIADI basada en un tratado bilateral de inversión de los tantos firmados durante su gobierno. Vive en la Constitución que nos rige, fruto de su pacto espurio con un radicalismo claudicante y menesteroso de cargos públicos.".

Decíamos también que "Menem es -aun sin su presencia física- un recuerdo incómodo para el peronismo, porque le trae a la memoria que estará siempre a la mano la tentación de perpetuarse en el poder a condición de transformarse en su exacto opuesto, traicionando así su razón de ser política, y su justificación histórica. Y que pudo hacerlo en nombre de Perón, y sin abandonar la liturgia partidaria, y sin apelar al aparato represivo de la dictadura, para profundizar sus políticas. Un recuerdo incómodo que tiene dolorosa actualidad, cada vez que se bajan banderas en nombre del pragmatismo, o se justifican deserciones en luchas necesarias, porque "no da la correlación de fuerzas".".

El sindicalismo peronista -en su gran mayoría- fue parte de ese proceso de claudicaciones, y sin su concurso al menos por omisión, muchas de las transformaciones regresivas orquestadas durante el menemato y aún vigentes hoy- como la privatización de los puertos y del dragado de las vías navegables- no hubieran sido posibles. Con camaleónica capacidad de adaptación, buscaron aprovechar el nuevo orden de cosas en beneficio propio, a punto tal que -por ejemplo- algunos gremios hasta organizaron sus propias AFJP o ART, por mencionar algunos de los aspectos más controversiales de las reformas de los 90'.

En el caso de las privatizaciones, con el desguace del Estado quedaron en el camino muchos puestos de trabajo que no lograrían luego reinsertarse en el mercado del trabajo formal, y en los "nichos" de negocios que iban creando, los concesionarios privados recibieron planteles mermados de trabajadores, dispuestos a aceptar ser precarizados, a condición de mantener el empleo.

Esto último se convirtió -desde entonces- en la casi excluyente preocupación de muchos sindicatos que se resignaron así a planteos "defensistas", sumado a la pelea por los salarios en las paritarias, proceso que sólo cobró dinámica y vigor a partir del 2003 con la llegada de Néstor Kirchner al gobierno. En tanto las privatizaciones menemistas subsistieron y en su mayoría no fueron revertidas, los sindicatos asumieron que la convivencia con sus nuevos patrones privados, sean estos distribuidoras de gas o electricidad, operadores de peaje, telefónicas, concesionarios ferroviarios u operadores del dragado de la hidrovía, era una realidad inmodificable.

Las reflexiones precedentes vienen a cuento del paro anunciado para hoy por el Sindicato de Dragado y Balizamiento que conduce Juan Carlos Schmid (el ex triunviro de la CGT) en alerta por el vencimiento el 30 de abril de la concesión del dragado de la hidrovía a la empresa belga Jan De Nul, y ante la falta de definiciones sobre la nueva licitación y quien tendrá a cargo las tareas en la transición.

No se trata de cuestionar que Schmid defienda las fuentes de trabajo de sus afiliados, porque al fin y al cabo es lo que un dirigente sindical debe hacer, en primer término. De hecho, si muchos lo hubieran hecho en los 90', las cosas hubieran sido distintas. Se trata de señalar que él y los demás dirigentes gremiales del sector no van más allá de ese planteo, y en ningún momento plantean siquiera la alternativa de rediscutir las privatizaciones del menemismo, mucho menos proponen alternativas de recuperación para el Estado de determinadas actividades de carácter estratégico, como el manejo de las vías fluviales, o el control del comercio exterior.

Actividades que podrían llevarse a cabo por los mismos trabajadores -cuyos puestos de trabajo serían garantizados, si esa es la preocupación-, pero en otro contexto político y haciendo desde el sindicalismo un aporte político que excede el mero rol reivindicativo gremial; y tiene que ver con la discusión del modelo de país que queremos. 800 puestos de trabajo en riesgo son importantes, pero el control soberano de nuestros recursos naturales y las operaciones económicas relevantes de las que depende el acceso a las divisas, lo es mucho más.

Lejos de las audacias conceptuales y políticas de los programas de La Falda o Huerta Grande, e incluso de formulaciones teóricas menos pretenciosas como los 26 puntos de la CGT conducida por Ubaldini en 1985, el sindicalismo argentino parece resignado a sostener las cosas como están; absteniéndose incluso de participar de las discusiones que se están dando hacia el interior del "Frente de Todos" por la orientación de las políticas del gobierno, y en particular en relación al manejo de la hidrovía.

Es más, por momentos daría la impresión que Schmid y otros dirigentes están presionando a través del paro, para que les prorroguen la concesión a los belgas, con tal de que estos se comprometan a sostener los puestos de trabajo; replicando así un "modus vivendi" del sindicalismo resignado con los grandes grupos económicos, que se puede ver por ejemplo en el sector petrolero. 

TWEETS POLÉMICOS

 

jueves, 25 de febrero de 2021

BÉLIZ, EL AMIGO QUE DA CONSEJOS

 

El viernes de la semana pasada el estallido del "vacunagate" opacó infomativamente el lanzamiento del Consejo Económico Social por parte de Alberto Fernández, tarea al frente de la cual puso a Gustavo Béliz, el "monje negro" del gabinete que sale así a la luz. El lunes pasado se publicó en el Boletín Oficial el Decreto 124/21 que crea el Consejo, reglamenta su integración y determina sus funciones y competencias: el texto completo y sus anexos acá

Se integran en el cuerpo sindicatos, organizaciones empresarias y de la sociedad civil, personalidades a título individual y "expertos" varios, incluso extranjeros; cuya nominación se supone correrá por cuenta del Consejo o del propio Béliz, como coordinador del mismo. Hasta allí, nada demasiado inconveniente, como tampoco ajeno a la idea -instalada en el peronismo desde siempre- de la búsqueda de acuerdos en el marco de lo que podríamos denominar un "pacto social".

La tarea del Consejo se organiza en torno a cinco "Misiones País" (¿un dejo chavista o una concesión al Opus Dei?), dentro de las cuáles se proponen distintos temas como eje de discusión, con un plazo de 1000 días para que ésta se lleve a cabo y concluya en la formulación de propuestas. Como el fin del plazo coincide con el del fin del mandato de Alberto, uno podría decir que el Consejo está trabajando para el futuro...gobierno.

Dentro de lo declamativo de la idea -a la que le restará bastante por delante para concluir en algo concreto- se podría cuestionar la prioridad de los temas elegidos para el debate, o la marginación de otros; y se podría señalar también que tratándose simplemente de generar "títulos" sin contenido actual, no se puede cuestionar lo que aun no se sabe en que terminará. Sin embargo, se pueden plantear interrogantes al respecto, tanto como decir que se reconoce la pluma del "Secretario de Asuntos Estratégicos" en el diseño del temario del Consejo.   

Así por ejemplo en la "Misión" titulada "Comunidad del Cuidado y Seguridad Alimentaria, se plantea como un eje "Lucha contra el hambre y la extrema pobreza como política federal de Estado. Armonización de programas de transferencias universales. Transformación de planes asistenciales en empleos.", y a continuación dentro del mismo eje, "Formación de precios de alimentos y de productos críticos para la calidad de vida. Transparencia de compras estatales y vinculación productiva con el universo cooperativo y de la economía popular."

Hay todo un tema allí, de los más urgentes de la coyuntura, y que no puede esperar 1000 días a que los "expertos" convocados aconsejen que hacer, y a que las partes involucradas (sobre todo las empresas formadoras de precios) hagan su contribución consensuada. Incluso se advierte un error en poner en el mismo plano el proceso de formación del precio de los alimentos, con la transparencia de las compras estatales: si Arroyo paga caros los fideos es un problema (rápidamente resuelto en la justicia, a diferencia de otros), pero si la señora los paga muy caros para su bolsillo en el almacén del barrio, es otro mucho peor.  

En éste mismo eje y en la única referencia que se hace en todo el documento a las problemáticas de la salud, se plantea discutir sobre "Innovaciones tecnológicas para la justicia social sanitaria.". Si no hay acceso equitativo de todos los sectores de la población a la atención de la salud, no es precisamente por un problema de obsolecencia tecnológica: acaso discutir un nuevo modelo integral e integrado de salud (como planteó pública e infructuosamente Cristina) sea más de provecho.  

El tercer eje es "Productividad con Cohesión Social.", y allí se propone debatir "Armonización y transparencia tributaria para la equidad. Mejoras en áreas críticas y de alto impacto en la administración y control impositivo." Sin desconocer la importancia de mejorar la administración tributaria y el cobro de impuestos, nos parece que es más relevante definir que impuestos se cobran, y quienes los pagan. Eso sin contar que la "armonización" hace recordar a la idea de los pactos fiscales de Cavallo, que proponían "eliminar impuestos distorsivos" como Ingresos Brutos -que cobran las provincias- sin tener en cuenta su peso en las finanzas provinciales, o sin compensarlos con sustitutos adecuados.

Luego sigue "Sistema Nacional de Defensa de la Competencia.", que pasa directo a "Estructura de costos de servicios públicos, inversiones estratégicas y protección al usuario y a la usuaria y consumidor y consumidora.". ¿Sólo hay que analizar la estructura de costos de los servicios públicos, no de otros sectores de la economía, bienes o servicios? Por otra parte, esa tarea -en cuanto concierne a los servicios que están privatizados- está encomendada ya por la ley de emergencia 27541, para dar marcha atrás con la dolarización de las tarifas de luz y gas que dispuso el macrismo. Nada se dice, en cambio, respecto a los casos de monopolio o abuso de posición dominante, que existen en todos los sectores de la economía (por ejemplo acero, aluminio, alimentos y medios de comunicación audiovisual. La AEA, bah).

Del ítem "Acceso al crédito, promoción y facilitación de inversiones y mercado local de capitales para el desarrollo. Finanzas inclusivas, verdes, solidarias y resilientes." no se puede inferir si está planteado discutir -por ejemplo- una reforma a la ley de entidades financieras que rige desde los tiempos de Videla y Martínez de Hoz; del mismo modo cuando se habla de "Nuevas formas de organización empresarial y relaciones laborales frente al cambio tecnológico.", cabe preguntarse si no se está abriendo la puerta para volver a plantear una reforma laboral. 

En el eje "Ecología Integral y Desarrollo Sustentable.", luego del plausible objetivo de discutir sobre "Tierra, Techo y Trabajo: reordenamiento territorial y poblacional con prioridad en el mejoramiento de condiciones de vida e integración de barrios populares.", se pasa a "Conectividad física y digital: 4 y 5 G, internet para la inclusión, hidrovía, trenes, puertos y movilidad sustentable.". La hidrovía, por ejemplo, tiene otros tiempos de definición -la actual concesión vence en abril- y no pocas polémicas ha despertado el Decreto 949 analizado acá

La última "Misión País" a cargo del Consejo lleva por título "Democracia Innovadora.", y su primer eje propone discutir sobre "Profesionalización estatal para la transformación social." La última vez que Béliz planteó desde la función pública la "profesionalización estatal" terminó en el Decreto 993/91 de Menem, que estableció el "Sistema Nacional de la Profesión Administrativa" que -lamentablemente- rige hasta hoy, y creó al interior de la Administración Pública una división de castas entre cargos VIP bien remunerados (no necesariamente otorgados a los más capaces), y una perrada con sueldos de miseria, en muchos casos bajo contratos basura o diferentes formas de precarización laboral.

El documento plantea discutir "Nuevas Escuelas frente a la revolución tecnológica exponencial: Judicial, de Gobierno y Diplomática.". Sin ánimo de bajarle el precio a la tecnología, la justicia (o el Poder Judicial, para ser más precisos), el gobierno o la diplomacia no tienen problemas tecnológicos. O al menos esos no son sus problemas principales. Hay como un cierto tufillo tecnocrático superficial en el modo de plantear las discusiones.  

Luego sigue el eje "Integridad pública y privada. Agencia de Evaluación de Políticas Públicas, nuevas modalidades de responsabilidad empresarial y Observatorio de Transparencia en la Obra Pública.". Otra vez: hay en el planteo de lo temas una mirada concesiva con ciertas lógicas imperantes en los medios y en el debate político actual. Como que la obra pública es sinónimo de corrupción, o que solo puede haberla allí, y mientras la política tiene una enorme lupa puesta sobre sí y está bajo sospecha permanente y a priori, los empresarios -que serían los corruptores- solo pueden asumir compromisos laxos de "responsabilidad social empresaria", sin mayores sanciones. El CIPPEC o "Poder Ciudadano" no lo podrían haber escrito mejor, de hecho es posible que sumaran letra.  

Más preocupante es lo que se plantea en el apartado "Derechos humanos, justicia y seguridad". Allí, luego de insistir en la "tecnologización" de los problemas ("Policía Judicial, trazabilidad y digitalización de la justicia.", se plantea el eje temático "Ciberdefensa y ciberseguridad como nuevos desafíos geopolíticos estratégicos.". Así es como están planteadas esas cuestiones -confundiendo los límites entre defensa y seguridad interior- en los documentos del Departamento de Defensa y el Comando Sur del ejército de los Estados Unidos, cuando se habla de las "nuevas amenazas" que deben considerarse como hipótesis de conflicto para organizar la doctrina y funcionamiento de las fuerzas armadas del continente.

Y finalmente si es por pedir temas, nos hubiera gustado que el decreto planteara que el Consejo discuta -y proponga al gobierno- ideas o estrategias para atacar la desigualdad en la distribución del ingreso, el empleo en negro y la informalidad y precarización laboral, la financiación de la seguridad social,  o el modelo de desarrollo productivo; temas todos que parecen ausentes. 

TWEETS POLÉMICOS

 

miércoles, 24 de febrero de 2021

75 AÑOS DE PERONISMO

 


Un día como hoy pero de 1946, la fórmula Perón-Quijano derrotaba al binomio Tamborini-Mosca de la Unión Democrática por una diferencia de algo más de 280.000 votos, y el entonces coronel se convertía por primera vez en presidente constitucional de los argentinos; que lo volverían a elegir para el cargo dos veces más, honor que hasta acá nadie más ha logrado alcanzar.

Hasta acá es historia más o menos conocida, lo que quizá no sea tan difundido es que, de acuerdo con las tecnologías disponibles para la época, el escrutinio demoró casi seis semanas, hasta el 6 de abril del mismo año en que se conocieron los resultados finales, y se tuvo la certeza definitiva del triunfo de Perón.

Mientras tanto, el país seguía el progreso de los cómputos con la misma tensión que presidió la campaña electoral, y al principio lo primeros distritos escrutados arrojaban una ventaja para los candidatos de la Unión Democrática, lo que parecía confirmar los pronósticos más generalizados que circulaban por entonces.

Los principales diarios de la época (incluso el recientemente lanzado Clarín) daban por descontado que Tamborini sería el próximo presidente de los argentinos. El diario de Noble lo puso -blanqueando así sus preferencias de modo abierto- en su edición del día de la elección

La "Argentina visible y audible" de la que hablaba "Pepe" Rosa no podía concebir otro resultado posible de los comicios, y seguía ignorando -como si no hubiera ocurrido- la movilización popular del 17 de octubre de 1945, cuando el "subsuelo de la patria sublevada" -expresión que inmortalizó Scalabrini Ortíz- se hizo presente en la plaza, reclamando su lugar en la historia.

Perón hizo lo contrario, y por eso las cosas fueron como fueron: tras su sorpresa inicial por la movilización popular que lo rescató de la cárcel y lo devolvió al centro de la escena (sorpresa que consta en su propia correspondencia de esos días, aunque luego él la minimizaría en "Conducción Política"), quienes estuvieron con él durante la campaña electoral y en los días posteriores a la elección son contestes en afirmar que nunca dudó del triunfo. 

El 17 de octubre le demostró que no había arado en el mar, y como los baqueanos expertos, puso el oído en la tierra, para sentir que ese clamor de abajo que hizo temblar el suelo de la Argentina oligárquica se iba a transformar en una avalancha de votos.   

Los grandes diarios, las principales entidades empresarias, la prensa internacional, las embajadas, el Foerign Office y el Departamento de Estado apostaban a la victoria de la Unión Democrática: sabido es que el embajador yanqui Spruille Braden fue el virtual jefe de campaña de la alianza antiperonista. Incluso los "locales" eran más optimistas que los propios diplomáticos extranjeros -cautos en sus informes reservados a sus superiores- sobre el resultado de la elección.

Pocos días antes de ella y aunque Braden ya no estaba en la Argentina, el Departamento de Estado dio a conocer un informe que se popularizó como el "Libro Azul", un libelo en el que trataba de dejar pegado a Perón con el nazismo derrotado en Europa, que fue el eje bajo el cual la oposición al coronel desarrolló toda su campaña. Perón vio la oportunidad, y no la dejó pasar: la antinomía "Braden o Perón" marcó desde entonces el eje real sobre el cual los argentinos irían a las urnas.

Del escueto relato hasta aquí realizado, surgen no pocas similitudes con la campaña electoral del 2019, que culminara con el triunfo en primera vuelta del "Frente de Todos". Por ejemplo, el "Libro Azul" de estos tiempos fue la abierta intercesión de Trump para que el FMI habilitara al gobierno de Macri un préstamo gigantesco, en condiciones contrarias a sus propios estatutos, para financiar su intento de reelección. Ni hablemos ya del rol de los grandes medios, o de las principales corporaciones empresarias.

La historia, entonces, nos aporta lecciones para lidiar con los problemas actuales, aunque los tiempos son distintos: no está Perón, sin ir más lejos, y vaya si eso hace diferencia. Sin embargo, como en 1946, el camino sigue pasando por silenciar los oídos a la Argentina "visible y audible", y volver a ponerlos en el pueblo, como hizo él. Por ese camino siempre será más difícil equivocarse.

PODEROSO EL CHIQUITÍN

 


Hace exactamente siete meses atrás, y a propósito del manejo de la pandemia, decíamos en ésta entrada en relación a Axel Kicillof: "Quizás muchos se hayan percatado por primera vez del contraste en el video grabado del viernes junto al presidente en el que se anunciaba como seguía la cuarentena, pero si venían prestando atención, todas las veces anteriores fue igual: el gobernador de la provincia de Buenos Aires poniendo la cuota de sensatez necesaria en una situación compleja como la pandemia, y el jefe de gobierno porteño exagerando un optimismo autocomplaciente que no se compadece con los datos duros de la realidad."

"En lo inmediato, la diferencia de las dos actitudes (que se viene advirtiendo, en nuestra opinión, desde el inicio de la pandemia) se traduce en que, con el mismo contexto de récords de contagios y fallecimientos, en la provincia se seguirán restringiendo actividades, y en la ciudad asistiremos a un Lollapalooza de aperturas, con final imprevisible.".

"Lo que resulta de esto es una (aparente) paradoja: el "populista" Kicillof no hace promesas alocadas que no podrá cumplir, y advierte los riesgos que se corren, y el "republicano" Larreta, por contraste, dice todo lo que su voluble electorado quiere oír, aun cuando no sea lo que aconsejan las circunstancias. Es difícil medir hoy -sin elecciones a la vista- los costos y beneficios políticos que ambas actitudes reportarán, sobre todo porque las decisiones del voto nunca son monocausales."

"Sirva sin embargo para puntualizar que, contra la imagen que pretenden instalar los medios hegemónicos, en un caso hay un dirigente político con una responsabilidad institucional importante (Kicillof) que demuestra cabalmente estar a la altura de las circunstancias aun en medio de las dificultades, y el otro, con responsabilidades igualmente importantes (Larreta) evidenciando un alto grado de chantismo, aun cuando se preocupa en transmitir la imagen de "preparado".".

Y concluíamos diciendo entonces: "Hasta donde podrá llegar Axel Kicillof en el futuro es imposible saberlo hoy, porque además no depende sólo de él. Lo que es seguro es que el gobernador de la provincia más grande e importante del país es una de las pocas voces sensatas en medio del coro de aturdidores que medran y confunden en la pandemia, y tiene todo el futuro por delante. Mientras tanto, desde acá celebramos que lo esté construyendo apelando a la política, en su más genuina expresión, sin decorados marketineros vacíos de contenido.".

Hoy, en medio del escándalo de la indignación -real, pero en muchos casos impostada- por las vacunas por "izquierda", el gobierno de la provincia de Buenos Aires puede exhibir con orgullo los avances de su plan de vacunación, a punto tal que por cada "denuncia" de un presunto acomodo o favoritismo, se suceden los testimonios de agradecimiento de gente común (sean adultos mayores, o sus familiares), no solo por haber recibido la vacuna, sino por lo organizado del operativo, y el trato y atención recibidos. Se supo además que fue al primero que llamó Verbitsky para vacunarse antes, sin éxito.

Como si esto fuera poco -ciertamente no lo es, en la medianía imperante- el video de apertura nos muestra al gobernador bonaerense, tal como acostumbra, llamando a las cosas por su nombre; y proponiendo un ejercicio de memoria social sobre todas las barbaridades y canalladas que se dijeron sobre las vacunas, y el operativo de vacunación. 

Unos días atrás, cuando aun no había estallado el "vacunagate", el macrismo publicitaba en las redes sociales un nuevo levantamiento policial de la Bonaerense, por presuntos incumplimientos por parte de Kicillof del acuerdo cerrado el año pasado, cuando los amotinados sitiaron la residencia de Olivos, y la casa del propio gobernador en La Plata.

El día previo al fijado para el motín "autoconvocado" pero con terminales en el macrismo, se supo que Kicillof ordenó el relevo de la fuerza de 600 uniformados vinculados como participantes en el fragote anterior. Con esa sencilla pero contundente demostración de autoridad, desarmó la asonada, que concluyó en el más absoluto fracaso y la intrascendencia. Un gesto que contrasta con debilidades y decepciones que vemos a diario, en otros ámbitos.

Ninguneado en su momento por la "política tradicional", mirado con desconfianza por cierto "peronismo de Perón" de reflejos más bien fachos y dispuesto a ver infiltrados en todos lados, Kicillof -que ya era una de las apariciones más interesantes de la política argentina de los últimos años- se está fogueando en la gestión, en un lugar harto complicado, y no está desentonando, ni mucho menos.

Amén de las simpatías que nos despierta, desde acá celebramos que lo logre, apelando a los cánones tradicionales de lo que algunos denominan despectivamente "política a la antigua": la militancia, el esfuerzo, el trabajo, la preparación y la seriedad; por encima del márketing efectista. Tuits relacionados:   

martes, 23 de febrero de 2021

LA REPÚBLICA CLARÍN

 


Cuando el grupo Clarín a través de su controlada Telecom desafió las disposiciones del gobierno limitando a un 5 % el aumento de los servicios TIC's y de telefonía celular a partir de enero fijados por el ENACOM, decíamos nosotros en ésta entrada  que "Pero del mismo modo que la ley de medios no fue una disputa por "la democratización de la palabra" (o al menos, no sólo ni principalmente eso) sino un conflicto entre el poder político y las corporaciones económicas, en todos esos casos la disputa es la misma: el Estado intentando regular para componer intereses y compensar diferencias, injusticias o desigualdades, y el poder económico tratando de imponer la ley de la selva del mercado, y maximizar ganancias, a como dé lugar.

De modo que la pelea por hacerle cumplir a Clarín el DNU 690 y la Resolución 1466 dictada en su consecuencia va mucho más allá del caso en sí, y no se resuelve llamando a que los usuarios "hagan valer sus derechos como consumidores", del mismo que la suba descontrolada del precio de los alimentos no se resuelve con un boicot de los consumidores: son problemas que remiten a una discusión profunda sobre el sentido y los alcances de la democracia, y la cuestión del poder; y así deben abordarse.".

El sábado pasado hubo una edición especial de Boletín Oficial, que todos suponíamos motivada por la necesidad de publicar la aceptación de la renuncia de Ginés, y la designación de Carla Vizzotti en su reemplazo en el Ministerio de Salud. Sin, embargo, se publicaron otras cosas, como la Resolución 203/21 del ENACOM, por la cual se autoriza un aumento de los precios de los servicios de telefonía celular por "Considerar que la adecuación de precios minoristas de hasta un siete y medio por ciento (7,5%) para el mes de febrero de 2021 y de hasta el dos y medio por ciento (2,5%) a partir del 1 de marzo propuesto por las Licenciatarias de Servicios de Comunicaciones Móviles (SCM) para sus clientes actuales, cumple con la regla de razonabilidad establecida por el artículo 48 de la Ley 27.078.".

En el artículo 3 de la resolución se establece que únicamente podrán aplicar los incrementos autorizados aquellas licenciatarias que hubieran cumplido con los porcentajes determinados en el artículo 1° de la Resolución ENACOM 1466/2020 o, en su defecto, que se hubieran comprometido expresamente ante el ENACOM a la devolución inmediata de los importes facturados en exceso y así lo acrediten en la facturación del mes de marzo. Por tal razón, Telecom (la prestadora de esos servicios controlada por el Grupo Clarín) quedó afuera del aumento.

Tal como se señala en los  considerandos, ello es así en tanto la empresa no cumplió con la Resolución 1466/20 del propio ENACOM que fijaba un tope de aumento para enero del 5 %, y ordenaba a las empresas que hubieran fijado incrementos mayores, a devolver la diferencia a sus abonados, en facturaciones sucesivas. Telecom, como se sabe, no cumplió ninguna de las dos cosas: aumentó sus precios por encima de lo autorizado, y se negó y se niega a devolver la diferencia.

Ello no obstante haber sido apercibida por el ENACOM de aplicarle las sanciones que establece la Ley 27078, amparándose en que no está obligada a cumplir con lo dispuesto en el DNU 690/20 que congeló las tarifas ni en la Resolución ENACOM 1466/2020 por cuanto la ejecución y efectos del decreto y la resolución han sido suspendidos por una medida cautelar dictada por la Justicia Federal de Córdoba, en un causa promovida por otra empresa; medida apelada por el Estado nacional. 

Es decir, la República Clarín sigue rigiéndose por sus propias leyes, que no son las del Estado argentino, las que desconoce olímpicamente. Pese a la premura por publicar un sábado la autorización del aumento para las demás compañías, nada dice la resolución de como sigue la cosa con Telecom, es decir, hasta cuando van a esperar para sancionarla, y si las sanciones pueden llegar eventualmente a quitarle la licencia.

Pero que el árbol no nos tape el bosque: para todas las demás compañías de telefonía celular que sí acataron las normas dictadas por el gobierno, se autorizó un aumento del 10 % en dos tramos para febrero y marzo, apenas después de que se dijera que para enero era un 5 %; y el problema es que a ciencia cierta, no sabemos bien por qué, no al menos leyendo la resolución. 

En efecto, más allá de que en ella se hace mención a que los porcentajes de aumento que las empresas pidieron y el gobierno concedió cumplen con la regla de razonabilidad que establece el artículo 48 de la Ley 27078 conforme a los estudios realizados por el ENACOM (a los que menciona solo genéricamente), solo se dice genéricamente "Que todos los precios minoristas de servicios regulados en la reciente reglamentación persiguen la menor afectación en los ingresos de la población, junto con razonables márgenes de ganancia para las empresas prestadoras, fomentando un escenario en el que se pretende estimular la competencia por precios libres, pero sin sustraerse del marco de emergencia sanitaria ampliada por DNU 260/2020; pues la República Argentina, al igual que el mundo entero, se enfrenta a incalculables consecuencias derivadas de la pandemia que se encuentra atravesando por la propagación del coronavirus SARS-CoV-2 -que provoca la enfermedad del COVID-19-; y cuya inadvertencia es inexcusable." (las negritas son nuestras) 

Es decir, la curiosa línea argumental usada por el organismo regulador para autorizar los aumentos no tiene que ver con la evolución de los costos de prestación de los servicios, ni con las utilidades que las empresas obtuvieron durante la pandemia (que se incrementaron precisamente por eso), que por el contrario, les juega a favor: según dicen los fundamentos de la propia resolución, "...en atención a la coyuntura que atraviesa nuestro país, han sido particularmente estudiadas las propuestas efectuadas por los prestadores de Servicios de Comunicaciones Móviles (SCM), pues se los reconoce como actores esenciales e inevitables protagonistas del sostenimiento y fortalecimiento en la prestación de esos servicios que, por su importancia y reconociendo la mayor penetración desde hace años entre los Servicios de TIC, adquieren la mayor relevancia entre sus usuarios y usuarias pues, en muchos casos, sólo a través de ellos les es posible el acceso a la comunicación y la conectividad.".

Y agrega: "Que el Servicio de Internet al que una ingente cantidad de usuarios y usuarias acceden a través de las prestaciones del Servicio de Comunicaciones Móviles (SCM) es indispensable e insustituible y su contenido debe ser mantenido indefectiblemente en orden a salvaguardar los derechos fundamentales en juego, máxime a partir del paroxismo que la pandemia sobre el SARS-CoV-2 y la enfermedad del COVID-19 acarrea en el mundo entero, y sus inabordables consecuencias socioeconómicas a nivel global y nacional.".

Es decir: nadie duda que en pandemia la telefonía celular se vuelve más necesaria, casi indispensable. El asunto es que precisamente por eso las empresas vieron incrementadas su facturación y en consecuencia sus ganancias. Y justamente para garantizar la accesibilidad, se dictaron normas disponiendo el congelamiento de las tarifas, en un contexto general de caída de la actividad económica.

TWEETS POLÉMICOS