LA FRASE

"HICIMOS MÁS DE 16.000 REFORMAS Y SERÍAN 16.002 SI LOS KUKAS Y ZURDOS TERRORISTAS NO NOS HUBIERAN CAGADO LA LEY DE TIERRAS Y LA DEL MANEJO DEL FUEGO." (JAVIER MILEI)

jueves, 3 de enero de 2013

EL KIRCHNERISMO NO TENDRÍA QUE HABER TOMADO NINGUNA MEDIDA


(*)

No tendría que haber reestructurado la deuda externa con quita, porque los fondos buitres quieren cobrar todo, y nos embargan la Fragata Libertad.

Por eso hay que pagarles todo lo que piden, y a los que vienen cobrando con quita, pagarles la diferencia, con los intereses desde el 2001; pero sin tocar las reservas del Banco Central.

No tendría que haber declarado la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final, y seguir adelante con los juicios por las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, porque Néstor y Cristina en esa época se dedicaban a cobrar deudas de la 1050.

Por eso hay que dejarlos ya sin efecto, terminar todos los juicios que están en marcha y liberar a todos los que fueron condenados o están detenidos, que son unos pobres viejitos que ni se acuerdan de lo que hicieron.

No tendría que haber otorgado dos millones y medio de nuevas jubilaciones a gente a la que le faltaban años de aporte, porque así no se le puede pagar el 82 % móvil a los que se jubilaron con todos los aportes.

Por eso hay que sacarles esas nuevas jubilaciones, y reclamarles que devuelvan todo lo que cobraron desde que se las otorgaron, y con esa plata pagar el 82 % móvil a los demás jubilados, y el que se quede sin ése ingreso, que se joda.

No tendría que haber intentado ponerle retenciones móviles al campo, porque el campo es la patria y lo que sostiene todo el país, y porque el gobierno es socio de los grandes pools sojeros y de los pulpos exportadores.

Por eso hay que derogar las retenciones fijan que están, y devolverle a las exportadoras (que son las que las pagan) todo lo que pagaron estos años por ese concepto, pidiéndoles las disculpas del caso.

No tendría que haber estatizado los fondos de las AFJP, porque un año antes le preguntó a la gente que quería hacer y la mayoría dijo que se quería quedar con la jubilación privada; y lo único que buscaba el gobierno con la medida es manotear otra kaja (así, con k).

Por eso hay que llamarlas a las AFJP y devolverles toda la plata que había en los activos al momento de la trasnsfrencia al Estado, más todos los ingresos que generó el Estado para el Fondo de Garantía de Sustentabilidad desde que los administra, y que todo el mundo vuelva a la jubilación privada, pero con el 82 % móvil y (como era al momento de la transferencia) con una parte de sus jubilaciones pagadas por el Estado.  

No tendría que haber estatizado Aerolíneas Argentinas, porque da pérdida, y es para darles conchabos con sueldos altísimos a los de la Cámpora.

Por eso hay que devolvérselas a Mata y Marsans, para que los sueldos altísimos se los cobren ellos y que el Estado les pague los sueldos y les subsidie los combustibles (como era antes de la estatización) para que no pierdan plata, y les regale los aviones nuevos que compró desdeo el 2008, porque total si devuelve la empresa, no le van a hacer falta.

No tendría que haber implementado la AUH, porque fue un proyecto de la oposición del que el gobierno se apropió, pero en sus manos se convierte en una herramienta de clientelismo, que fomenta la vagancia y que las negras tengan hijos para cobrarla.

Por eso hay que dejarla sin efecto, reclamarles a los que la reciben que devuelvan lo que cobraron y se vayan a trabajar, y si no consiguen trabajo que se jodan, es porque no quieren, y que no se les vaya a ocurrir empezar a saquear negocios, y si lo hacen, el gobierno tiene que tomar medidas para combatir la pobreza. 

No tendría que haber puesto el Fútbol Para Todos, porque hay gente en el país que pasa hambre, pero a la que no hay que pagarle la AUH porque fomenta la vagancia, sino conseguirle un empleo para que no salgan a saquear, y para que no estén todo el día en la casa mirando fútbol por la tele.

Por eso tendrían que devolverle el fútbol a Clarín para que cobre lo que se le antoje por lo codificados, y porque no hay cosa más linda que ver una tribuna mientras en la cancha se juega el partido.

No tendría que haber sacado la ley de medios, porque los Kirchner fueron socios de Clarín y le prorrogaron las licencias y le dieron la fusión del cable.

Por eso hay que derogar la ley, y dejar a Clarín que se quede con todas las licencias que tiene, todo el tiempo que quiera, y que siga con el cable fusionado. 

No tendrái que haber entregado las netobooks de Conectar Igualdad, porque es gastar al pedo la plata de los jubilados en unos negros cabeza que seguro las venden o las cambian por vino o cerveza.

Por eso hay que sacárselas, y si quieren computadoras, que vayan a saquear una cadena de electrodomésticos, o mejor que estudien y trabajen, así aprenden algo en su vida y salen de la pobreza por sus propios méritos.

No tendría que haber pagado la deuda con las reservas del Banco Central, que hizo mal el gobierno en juntar durante tantos años evitando que el precio del dólar se cayera.

Por eso hay que pedirles a los que cobraron la deuda con reservas que devuelvan la plata, volver a pagarles pero con otra plata, y quedarnos con las reservas -que estaba mal juntar- para evitar que el dólar se dispare;  o por ejemplo para estatizar YPF. 

No tendría que haber expropiado YPF, porque cuando Menem la privatizó, los Kirchner lo apoyaron, y dejaron que los españoles la saquearan.

Por eso hay que devolvérsela a Repsol, para que la siga saqueando.

No tendría que haber impulsado el voto a partir de los 16 años, porque es una medida demagógica para que los voten, a cambio de la AUH y la netbook de Conectar Igualdad, y si no seguro hacen fraude.

Por eso (aunque les saquen las netbook y la AUH) hay que derogar el voto joven, y dar el voto sólo a partir de los 70 años (para que no los voten los viejos, enojados porque no cobran el 82 % móvil), pero con el voto electrónico para que no haya fraude, aunque sean justo los viejos los que no saben manejar maquinitas, y sí los pibes. 

No tendría que haber recuperado el predio de la Rural en Palermo porque no hace lo mismo con los terrenos fiscales de El Calafate, y porque Kirchner dijo una vez que Menem era el mejor presidente de la historia.

Por eso hay que devolverle a la Rural el predio de Palermo, para mantener uno de los peores negociados que hizo Menem, cuando era presidente.

Más o menos con eso estaría algo parecido a un programa de un candidato a presidente que bien podría seducir a los cacerolos para que lo voten, y gobernar de un modo que a ellos les guste.

El problema es que esas ideas ya las presentaron en el 2007 y en el 2011, y muy bien que digamos no les fue.

(*) La imagen de la gata Flora es simplemente ilustrativa, no necesariamente coindice con la original. 

miércoles, 2 de enero de 2013

UN CLÁSICO DEL VERANO


La tapa de Clarín de hoy retorna con un clásico de todos los años: el gobierno trataría de imponer un tope a la discusión salarial en las paritarias, que los gremios no aceptan; y en consecuencia se avizora un año cargado de tensiones.

Donde todo estallará por los aires, por una diferencia del 5 %, entre el 20 % que el gobierno querría fijar como pauta, y el 25 % que arrojarían (ah, ¿qué sería del periodismo sin el potencial?) las estimaciones privadas de inflación para el 2013.

Y Moyano -también para variar- se haría el poronga pidiendo de piso un 30 % "innegociable" (que es lo que arroja para él la inflación privada), para después terminar (como el año pasado) cerrando el acuerdo de Camioneros cuando ya cerraron todos, en diez minutos, y por un 1 % más que la UOM de Caló, para demostrar que él la tiene más larga.

El planteo es todo menos novedoso, como podemos ver cotejando con ésta otra tapa de Clarín, del año pasado, también en enero:


Son tan pero tan previsibles que hasta el supuesto porcentaje de la discordia -entre el "techo" oficial a los aumentos, y el "piso" pedido por los gremios- es el mismo: 5 %.

Lo que nos exime de explayarnos más sobre el tema, o en todo caso nos obliga a remitirnos (hasta la última coma) a lo dicho acá; respecto a la dinámica de la negociación en paritarias.

CÓRTENLA


Los de la Corte, o con la Corte, córtenla.

Paren de operar por los medios, y hagan lo que tienen que hacer, que para eso son jueces, y les pagan; y muy bien, por cierto.

Apuren a la Cámara (total, el fallo a favor de Clarín ya lo deben tener escrito), ordénenle que habilite la feria para tratar la apelación contra el fallo de Alfonso (como hicieron en su momento con éste), y que les mande rápido la causa; así la resuelven y se termina la novela.

Aunque sea a favor de Clarín, a ver si se bancan firmar un fallo diciendo que la ley no es constitucional.

Porque si se llegó a éste punto (y suponiendo que en La Nación verdaderamente hablan con alguien de la Corte), es básicamente por culpa de la Corte.

Que aceptó que en ésta causa Clarín eligiera fuero (el civil y comercial, y no el contencioso-administrativo como hubiera correspondido), juez (uno jubilado, con la renuncia presentada), sus subrogantes (con los papelitos de Recondo), se frenaran los concursos en el Consejo de la Magistratura (haciéndose bien los boludos en ambos casos, ante sendos planteos del gobierno pidiéndole que le ponga punto final a las dilaciones, como responsable del gobierno del Poder Judicial).

Y evitando tomar definiciones más contundentes cada vez que le tocó intervenir en la causa, incluyendo la resolución del 22 de mayo del año pasado (la del famoso "7D"), cuando el entonces Procurador Righi les aconsejó dejar sin efecto la cautelar a favor de Clarín; o la última (y bochornosa) de hace pocos días, cuando desoyeron todos (salvo Zaffaroni) el contundente dictamen de Gils Carbó, para terminar hocicando ante la Cámara Civil y Comercial, para prorrogarle la cautelar al Grupo hasta que haya sentencia definitiva; que era justamente lo que venían buscando desde el 2009.

Córtenla (los jueces de la Corte, o los periodistas de La Nación, si es que fabulan) con el cuentito éste de las presiones, los teléfonos pinchados (cómico, dicho por el diario donde escribe Pagni, procesado por pinchar mails, entre ellos el del propio Lorenzetti), los seguimientos y las fotos.

Dan risa ya, como lo de las campañas de desprestigio contra Lorenzetti en Rafaela: ¿creen acaso que en una ciudad de menos de 100.000 habitantes nadie lo conoce a Lorenzetti, que no dejó huellas allá, como para necesitar que operadores del kirchnerismo le armen una campaña en su contra en su propio terruño?

O planteando que una reforma integral de los Códigos Civil y de Comercio (que introduce cambios en las relaciones de familia, en los contratos, las sociedades y tantas otras cuestiones) no sale simplemente por represalia contra Lorenzetti.

A ver si todavía tiene ínfulas de Vélez Sarfield del siglo XXI, y se olvida que una reforma de esa naturaleza sólo puede salir si hay consenso entre las fuerzas políticas para impulsarla; empezando por conseguir un Poder Ejecutivo (como Cristina) que decida enviarla al Congreso, y habilitar la discusión.

¿O eso sólo corre para la reforma constitucional, para impedirle a Cristina ir por otro mandato?

Si no fuera así, ¿por qué no la reforma de los Códigos no salió antes, cuando no estaba de por medio la discusión judicial por la ley de medios?

Lo del juicio político es directamente estúpido: el propio artículo dice que rige una ley (impulsada por Cristina siendo senadora, en el gobierno de Néstor) reduciendo el número de miembros de la Corte, de modo que hasta dos vacantes que se produzcan en el tribunal, no se deberían cubrir.

¿Quién les dio el dato, Fayt, que hizo un juicio para declarar inconstitucional a la Constitución, y quedarse en el cargo 20 años después de haber perdido por edad la estabilidad?

Córtenla con hacernos creer que el único que los presiona es el gobierno, ¿o no se reunió Lorenzetti a escondidas con Magnetto hace dos años y pico, o no duerme en la Corte desde el mismo tiempo una cautelar que le permite a La Nación no pagar impuestos desde el 2003?

Insistimos: fábula u operación de prensa para deslegitimar un eventual fallo de la Corte a favor del gobierno en la causa de la ley de medios (que sería así resultado de la presión), u opereta armada desde la propia Corte y sus miembros con los mismos fines (algo así como "no nos dejaron más alternativa que fallarles a favor"), córtenla; porque ya superaron la frontera del ridículo.

Porque es curioso que a un gobierno que -según dicen- presiona tanto a los jueces, las cosas le salgan tan mal, porque no la dan ni cinco de bola: lleva más de tres años tratando de lograr algo tan simple (jurídicamente, claro) como aplicar una ley del Congreso.

Fallen en contra si quieren, y habrá que bancársela, como nos bancamos el voto de Cobos en la 125, a menos que no puedan y no porque el gobierno los presione, sino porque terminarían dejando en claro quien sí los presiona; y se terminarían estas pavadas.

Porque también es muy curioso que en más de tres años, con un fuero civil y comercial colonizado por Clarín, no hayan conseguido un juez (uno solito) que escribiera diez líneas sobre el fondo de la cuestión, diciendo que el Estado no puede regular los mercados (en éste caso de los servicios de comunicación audiovisual) para evitar abusos de posiciuón dominante, como lo manda el artículo 42 de la propia Constitución.     

EN VERANO EN SANTA FE LA REPÚBLICA SE TOMA VACACIONES


Aunque el fenómeno sea  invisibilizado por los grandes medios nacionales hasta que estalla un escándalo como el caso Tognoli, en Santa Fe la oposición al kirchnerismo gobierna; y en consecuencia constituye un caso interesante para analizar, tanto la consistencia de ciertos discursos, como la eficacia en la gestión de aquéllos que se proponen como alternativa al proyecto que conduce Cristina.

El narcogate policial develó a la consideración nacional aspectos que los santafesinos conocemos sobradamente, como la política de seguridad del socialismo y su pacto de complicidad con las cúpulas policiales para permitirles un autogobierno; con los resultados conocidos. 

El último episodio en ese plano fue el veto de Bonfatti (titulado como "parcial", pero fulminando las tres cuartas partes del articulado) a la ley de emergencia en seguridad votada por la Legislatura, que no tuvo otro camino (ante la imposibilidad de conseguir los votos para rechazarlo) que aceptar las enmiendas propuestas por la Casa Gris, que perseguían un propósito central: evitar todo avance tendiente a la remoción de la actual cúpula policial (comandada por quien fuera segundo de Tognoli, y enfrenta a su vez una investigación por enriquecimiento ilícito), y fortalecer los controles políticos sobre la fuerza de seguridad provincial.

Lo que nos coloca en otro aspecto interesante para analizar de la gestión del socialismo que encabeza Bonfatti, más allá del discurso con el que su mentor Hermes Binner recorre los medios nacionales tratando de vertebrar una alternativa al kirchnerismo; y ese costado es el de la famosa "calidad institucional" y el respeto por las instituciones de la república.

Según el discurso del líder del FAP (a tono con el de los medios hegemónicos) aun el ejercicio por parte de la presidenta de atribuciones que la Constitución le reconoce como propias (como el veto a las leyes del Congreso, o la administración del Presupuesto) pueden caer bajo el sambenito de desbordes autoritarios, lesivos de la división de poderes, o lisa y llanamente, autocratismos chavistas, o cosa por el estilo.

También se nos dice que el gobierno nacional intenta avanzar permanentemente sobre la justicia, para presionarla no sólo en sus decisiones, sino para colonizarla ubicando jueces y funcionarios judiciales afines.  

Sin embargo Cristina en más de cinco años de gobierno ha vetado muy pocas leyes, sobresaliendo entre ellas la de glaciares (luego corregida con otro texto consensuado) y la del inviable 82 % móvil sin financiamiento alguno; hechura del famoso "Grupo A".

Por el contrario Bonfatti (con una Legislatura en la que la oposición controla ambas Cámaras, pero donde ha sabido tejer fuertes acuerdos, como lo demuestra la Fapnelco que lubricó la reforma tributaria y el Presupuesto 2013) apela a la herramienta del veto con cada vez más frecuencia, de un modo que sólo puede superar Mauricio Macri en la CABA, que ha marcado todo un récord en la materia.

Al caso ya señalado de la ley de emergencia en seguridad, hay que sumarle el de la ley que creaba una comisión bicameral para el control de la controvertida concesión de la Autopista Snta Fe-Rosario; y más recientemente, el veto a la ley que establecía la convocatoria desdoblada respecto a las nacionales, de las elecciones a cargos municipales y comunales que deben realizarse en Santa Fe éste año.

Al igual que pasó con los casos anteriores, Bonfatti al vetar las leyes apeló a la defensa de atribuciones constitucionales del gobernador, que se verían invadidas por la Legislatura; sin embargo y más allá de eso, lo cierto es que los vetos estuvieron dirigidos a defender las metas políticas del gobierno.

En el caso del desdoblamiento de las elecciones, los propósitos son claros: el socialismo busca unificar los comicios con los nacionales, procurando que la segura candidatura de Binner a diputado nacional traccione a sus candidatos a cargos municipales y comunales; para imponerse a sus socios radicales del Frente Progresista Cívico y Social  y mejorar sus perspectivas de cara a la discusión por la fórmula de gobernador y vice para el 2015.

Incluso el propósito declamado de mantener la polémica boleta única en los comicios locales (frente al sistema tradicional con que se harían los nacionales), que se expresa en los fundamentos del veto, es dudosísimo desde el punto de vista jurídico; según lo manifestó en Santa Fe el Director Nacional Electoral Alejandro Tulio; lo que implica que, si el veto prospera (cosa bastante factible) se llevara puestas dos banderas caras al progresismo republicano: el desdoblamiento de los comiciones locales respecto de los nacionales, y el experimento de la boleta única.

Todo estrictamente en función de los intereses electorales del socialismo (no necesariamente de la alianza gobernante en la provincia, que comparten con los radicales y otras fuerzas menores), de un modo poco republicano y (al menos, a estar por el discurso de Binner) bastante parecido al de los clásicos populismos, que-según se nos cuenta- suelen ser los únicos que administran las instituciones a su gusto, paladar y conveniencia.

También por estos días del caluroso verano santafesino se supo (según se adelantó acá en éste blog) que el gobernador emitió un DNU (decreto de necesidad y urgencia) modificando el Presupuesto para que cerraran los números del 2012; a costa de generar una deuda flotante "pedaleada" para éste año con proveedores y contratistas, por más de 775 millones de pesos: ni más ni menos que lo que hizo en su momento Hermes Binner, a días de dejar el gobierno. 

Y a costa también de paralizar la obra pública, que concluyó el año con menos del 35 % de ejecución sobre lo previsto en el Presupuesto, con la Empresa Provincial de la Energía como caso emblemático: perdió 108 millones de pesos en obras, que fueron a parar al pago de sueldos, en un año en que las tarifas volvieron a aumentar. Con esas cifras, no es de extrañar que los temporales de fin de año dejaran a vasta zonas de la provincia sin luz, por varios días.

Los legisladores analizarán el decreto pro forma, sobre el hecho consumado: el Presupuesto no sólo fue reestructurado, sino que las partidas fueron íntegramente gastadas en los nuevos destinos dispuestos por el Ejecutivo, y no los originariamente previstos en la ley que ellos mismos votaron.

Eso sin mencionar que el DNU altera también el propio presupuesto 2013 enviado por Bonfatti a la Legislatura; y que tiene media sanción en el Senado, en base a los supuestos acuuerdos alcanzados con los senadores del PJ en base al plan de obras en cada uno de los departamentos: ¿cómo no volver a agitar el fantasma de la Fapnelco en esa aprobación, cuando la trayectoria del socialismo en la gestión demuestra, año tras año, que esas obras sólo son expresiones de deseos escritas en un papel?  

Para finalizar el racconto de un final del 2012 a todo vigor republicano, el gobernador modificó por decreto (por octava vez en los cinco años del socialismo en el gobierno) la reglamentación de funcionamiento del Consejo de la Magistratura, que en la provincia no tiene rango constitucional, ni siquiera legal; y por ende está a tiro de las decisiones del Poder Ejecutivo, que -como se ha visto- no vacila en tomarlas cuando lo cree conveniente, dejando de lado toda apelación al diálogo y consenso; según el manual de estilo republicano-progresista aplicable en éstos casos.

Apenas algunos ejemplos de los últimos días como para pensar si en Santa Fe la república, en verano, no se toma vacaciones. 

martes, 1 de enero de 2013

LÁSTIMA QUE LOS SAQUEOS FUERON DESPUÉS, PELOTUDO


Es una pena que la realidad (que marca que primero Cristina firmó el decreto de la Rural, y después empezaron los saqueos) le haya arruinado el pseudo chiste al Landrú del siglo XXI, en versión fronteriza.

Pero son los riesgos que se corren dándole espacio a este tipo de nabos, para ponerse a tono con el coeficiente cerebral del lector promedio de la tribuna de doctrina, target cacerolo.

LA PARÁBOLA DEL SEMBRADOR


Lo primero que se podría decir de éstas declaraciones del dinosaurio arzobispo de La Plata es que, si fue parte de la comitiva del Episcopado que se entrevistó hace poco con Cristina, es flor de hipócrita porque en la reunión (al menos de lo que trascendió en su momento) no dijo nada de todo esto.

Y si no fue, los está dejando bastante mal parados a sus compañeritos de sotana, que se fueron conformes de la entrevista.

Este tenebroso personaje (anclado mentalmente en el medioevo) nos tiene acostumbrados a este tipo de declaraciones, que caen desde un invisible púlpito celestial, inaccesible a los mortales comunes; como si fuera un puro espíritu sin contacto con el barro de la realidad cotidiana, al que no le alcanzan las miserias de los hombres comunes.

Con la ambigüedad habitual en la Iglesia de no mencionar nombres y apellidos para que cada uno escoja el que le parezca (aunque las inferencias que hace Clarón a Laclau no sean del todo desatinadas), tributa al lugar común del discurso opositor (maximizado en los cacerolazos), según el cual la crispación que se vive en el país, es exclusivamente atribuible al gobierno; que atiza los conflictos sociales de puro malvado nomás, por un apetito insaciable de poder y hegemonía.

Una lectura curiosa, a poco de finalizar un año que incluyó cacerolazos con incitaciones al magnicidio o la ruptura del orden constitucional, mezclados con el insulto y la denigración a la presidenta, a sus votantes y a todos los que piensan distinto de los bienpensantes. 

Sin ir más lejos (como lo apunta acá Barricada) hace poco Buzzi tildó a los que adhieren al kirchnerismo como una secta de fanáticos, sin que a monseñor Aguer le preocupara.

Un año que terminó con saqueos claramente organizados (que se cobraron cuatro vidas), provocados para generar un clima de inestabilidad institucional: esas son situaciones con las que convivimos desde hace mucho, al decir del obispo de La Plata; no hay allí siembra deliberada de vientos para que traigan tempestades.

Sería interesante conocer algún sermón de Aguer amonestando a sus propios feligreses, cuando una parte de ellos desea la muerte del prójimo (como lo hicieron con Cristina, o lo están haciendo ahora mismo con Hugo Chávez), o descalifican a otros por su color de piel, grado de instrucción, oficios o cantidad de hijos.

Al parecer, esas actitudes tampoco serían siembra de vientos prometedores de futuras tempestades, como la injusticia, la explotación, el empleo en negro o la trata de personas; perpetrada en muchos casos por católicos de misa y comunión frecuente (aunque no sean los únicos, claro): se lo ve poco a Aguer mirar hacia adentro, antes de levantar el dedo acusador.

Hablando de parábolas bíblicas, viene bi9en a cuento aquí la de la paja en el ojo ajeno, y la viga en el propio.

Sería interesante analizar además cuanto de componedora y dialoguista es la Iglesia (y el propio Aguer) hacia adentro, con los que en su seno discrepan con las opiniones o las acciones de la jerarquía.

Pero lo más preocupante del mensaje del arzobispo platense es lo de las tempestades que serían fruto de la discordia que siembra el gobierno.

¿Se trata de una implícita (o no tanto) justificación de todos los ataques que viene recibiendo desde todos lados, o monseñor Aguer conoce algo del futuro político del país que nosotros no?    

UNA CANILLA CERRADA


La nota del Cronista a la que corresponde la imagen de apertura da cuenta de uno de los datos económicos centrales del año que acaba de finalizar: la drástica disminución de la distribución de utilidades y dividendos de las empresas entre sus accionistas (incluyendo en el análisis a las principales compañías nacionales y extranjeras que operan en el país), como consecuencia de un conjunto de medidas adoptadas por el gobierno.

Porque es interesante señalar que la significativa merma en la asignación de dividendos no fue consecuencia de la caída de la actividad económica, que generara que no hubieran ganancias para repartir, sino de decisiones de política económica orientadas a ese fin, lo que es justamente el motivo de la crítica de algunos empresarios (en sordina), y de los medios esponsorizados por esas empresas, con mayor estruendo.

Cuando se conocieron los datos del primer trimestre del 2012 sobre éste rubro, hicimos acá una entrada analizando las medidas oficiales, que tuvieron luego continuidad y profundización a lo largo del año: mayores exigencias de capital inmovilizado para los bancos por el Central, presión a través del FGS de la Anses en aquéllas empresas en las que el Estado tiene participación accionaria, controles a la compra de divisas.

Aun dentro del precario marco jurídico heredaedo del menemato (como la libérrima ley de inversiones extranjeras y su complemento: los tratados bilaterales de inversión, analizados en detalle acá), el gobierno fue avanzando con otros instrumentos, como la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, lo dicho del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y, sobre el fin de año, la regulación del mercado de capitales. 

Con una visión seguramente tildada de heterodoxa, pero que se ha revelado harto efectiva a la hora de disminuir uno de los factores de riesgo o vulnerabilidad tradicionales de nuestra economía, no superados incluso a partir del 2003: la salida de grandes flujos de capital del país, sea en forma legal (la distribución de utilidades de las empresas extranjeras, que las remiten a sus casas matrices), o ilegal; lo que se conoce como fuga en sus diferentes variantes.

Más allá del llamado cepo al dólar (que alimentó el malhumor cacerolero, hoy en baja porque pueden acceder a los verdes para veranear), fueron éstas otras medidas las que alentaron el clima pesado que vivimos en el 2012, porque el gobierno tocó nervios sensibles: el año 2011 había marcado récords tanto en distribución de utilidades como en fuga de capitales; y en el 2012 el frenazo a ambos flujos de plata fue violento.

El Estado actuó así de un modo inteligente (a despecho de la improvisación de algunas medidas, que se fueron corrigiendo con el tiempo) para cerrarle el paso a uno de los comportamientos más típicamente predatorios del empresario vernáculo, tanto el nacional como el extranjero afincado en el país: maximizar la extracción compulsiva de ganancias en la corta, sustrayéndose del compromiso de alentar inversiones de mediano y largo plazo, para sustentar el crecimiento.

Y a su vez, parado allí, reclamar por medidas que alienten la inversión, o combatan la inflación; cuando ellos mismos la generan, ajustando el mercado por precios mientas privilegian la toma rápìda de ganancias, a la inversión reproductiva.

En medio del vendaval económico y  financiero internacional, y junto a los otros indicadores que acá puntualiza bien Artemio López, los datos que acerca la nota del Cronista marcan a las claras un rumbo definido, y la clara intencionalidad política de poner al Estado al servicio de él, lo que se dio en llamar "sintonía fina", sin ir más lejos.

Como también marca una puja que el gobierno viene dando por detrás del estrépito mediático por los conflictos creados en la burbuja política, y que se suele denigrar bajo el rótulo del "relato": la pulseada del kirchnerismo con los factores del poder económico existe, aunque se la quiera invisibilizar.

Y las decisiones políticas que se tomaron seguirán durante éste 2013 que se inicia, como que son elementales salvaguardas que aconseja la racionalidad política y económica en un año electoral, en el que el despliegue de la crisis internacional seguirá haciendo sentir sus efectos; combinación que reavivará los tradicionales reflejos del empresariado promedio, no justamente adepto a poner su cuota de compromiso en el logro de los objetivos del conjunto, si no se lo fuerza a ello.

Aunque a algunos le molesten cosas elementales, como que el Estado pida información "sensible" sobre el conjunto de las mayores empresas del país; como se hace en cualquier parte del mundo, y que además cotizan en bolsa; es decir, se abren al público inversor.

Porque como decía Perón, los hombres son buenos, pero si se los vigila son mejores.    

Actualización: Esta nota de Infobae muestra el extravío conceptual de criticar las medidas desde la óptica que deasalientan la inversión extranjera directa, cuando las restricciones a la remisión de utilidades )además de ser técnicamente IED) posibilitaron financiar buena parte de la inversión productiva con recursos generados en el propio país; que de no tomarse esas medidas, se hubieran ido al exterior, descapitalizándonos.

Lo que sí es cierto del artículo, es que las medidas que tomó el gobierno demostraron que se pueden poner en práctica las ideas de Aldo Ferrer y tantos otros, de "vivir con lo nuestro".