LA FRASE

"HICIMOS MÁS DE 16.000 REFORMAS Y SERÍAN 16.002 SI LOS KUKAS Y ZURDOS TERRORISTAS NO NOS HUBIERAN CAGADO LA LEY DE TIERRAS Y LA DEL MANEJO DEL FUEGO." (JAVIER MILEI)

sábado, 5 de agosto de 2017

LA PARÁBOLA DEL SEMBRADOR


Con hondo pesar republicano, leíamos las declaraciones del gobernador en el diario del Loco Lindo: "Durante estos 18 meses de gestión hemos tenido una gran amplitud, una gran generosidad política. Hemos estado al lado de cada intendente y jefe comunal, de cada legislador del Frente sin mirar a qué sector pertenece, a qué partido, a qué grupo. Hemos tratado a todos por igual con la misma apertura, con el mismo diálogo, con la misma vocación de resolver problemas y hacer obras. Hemos tratado de la misma forma a muchos presidentes e intendentes y referentes de otros partidos políticos. Hemos sembrado en todo el territorio sin mirar a qué lugar o a qué partido pertenece cada uno. Ahora llegó el tiempo de la cosecha, porque somos un proyecto político, no una sociedad de beneficencia. Ahora queremos cosechar lo que hemos sembrado y esperamos tener una buena cosecha, porque los próximos dos años vamos a seguir sembrando. Pero vamos a sembrar allí donde haya terreno fértil; allí donde hayamos hecho buenas cosechas... Porque esto se define de un lado y del otro y todos somos responsables de llevar este barco a buen puerto”, alertó.

Si las semillas que esparció Lifschitz fueron “obras y soluciones”; si el terreno sembrado fueron municipios y comunas “de todos los partidos, incluso, de la oposición”; si la “cosecha” que espera recoger se equipara a apoyo electoral; si el gobernador avisa que la siembra continuará después de los comicios, pero sólo en aquellos terrenos que hayan generado una “buena cosecha”, entonces, lo suyo habrá sido una advertencia clara de que sólo seguirán recibiendo esa respuesta del gobierno aquellos municipios y comunas que hayan retribuido la siembra con votos. Un peculiar mensaje, en un escenario electoral donde las hipótesis sobre los acuerdos tácitos entre socialismo y justicialismo siempre estuvieron a la orden del día." (las negritas son nuestras) 

¡Horror!: ¿Están queriendo decir que el republicanismo apela al uso de los recursos del Estado con fines clientelares, como el más deleznable populismo que venían a desterrar, acaso nuestro benemérito gobernador está advirtiendo/amenazando que al que no se discipline con la chequera lo someterá al látigo del retaceo de fondos?

¿Sugiere acaso nuestra prensa independiente que hay una "Banelco" que circula entre el gobierno y cierto sector de la oposición (quizás los "territorios" que apoyan cierta candidatura en las PASO) cambiando dinero por apoyos políticos? ¡Más horror aún!

Lo que nos lleva a recordar lo dicho en su momento acá sobre el texto reparto de los "aportes no reintegrables" (sinónimo socialista de "subsidios") que hizo Lifschitz en lo que va de su gobierno:  "...durante todo el 2016 se entregaron 254 "aportes no reintegrables" a municipios y comunas, de los que 166 (el 65,35 % del total) fueron a las gestiones del Frente Progresista. Si lo medimos en plata, las cifras son aun peores: del total de $ 243.660.664,89 repartidos por el gobierno provincial por esa vía, $ 200.554.764,42 fueron a parar a los municipios y comunas del FPCyS; es decir el 82,31 %.

Y este año (hasta el pasado 12 de mayo), Lifschitz había otorgado 69 "aportes no reintegrables" (eufemismo socialista por subsidios) a municipalidades y comunas de la provincias. 54 de esos 69 aportes fueron destinados a municipios y comunas gobernados por el oficialista Frente Progresista; que se llevaron el 85,94 % de los algo más de 97 millones de pesos repartidos. Desde ahí para acá, hubo 3 "aportes no reintegrables" más, todos con destino a administraciones del FPCyS, con lo cual el tanteador quedó a su favor por 57 a 15 contra el resto de los gobiernos de signo opositor al oficialismo provincial.

En plata, Lifschitz lleva repartidos éste años por esa vía $ 97.740.622,18, de los que $ 84.056.801,56 fueron a los gobiernos locales oficialistas; es decir exactamente el 86 % del total de los fondos distribuidos discrecionalmente por el gobernador.".

Al final, no es que haya sembrado con taaanta amplitud que digamos, y sin mirar colores políticos. Sin embargo que sembró, sembró: por algo tuvo que aumentar en un 335,85 % la partida de subsidios (perdón, "aportes no reintegrables") de la Gobernación votada en el presupuesto. Más información sobre eso y los "acuerdos tácitos", acá.

AH MIRÁ VOS, QUIEN LO HUBIERA DICHO ¿NO?


La muchachada linda del Centro Comercial de Santa Fe es gente amiga de éste blog; como cualquiera puede comprobar siguiendo los posteos que les hemos dedicado, en la etiqueta respectiva a la derecha del blog.

Siempre quejosos y preocupados en otros tiempos (cuando gobernaba el peronismo, bah) aunque la levantaban con pala; y siempre comprensivos, tolerantes y "esperanzados" cuando gobiernan los que ellos votaron, como ahora, ponéle.

Hace poco daban cuenta de que las ventas acusaban una caída de 20 meses consecutivos en picada, pero "tenían fe en que vamos a salir, que esto va a arrancar".

Y si a uno -ojo, sin estar en el ramo, eh- le preguntaran cuáles podrían ser las causas, pensaría en la caída del consumo por la merma en el poder adquisitivo de los salarios a causa de la inflación y los tarifazos (o sea, a causa de las políticas del gobierno de Macri), la caída del crédito por la suba de las tasas de interés (decidida por Sturzenegger, que además liberó el mercado) y el fracaso estrepitoso de planes como "Precios Transparentes" (otra genialidad de éste gobierno), o la suba de los costos por los siderales aumentos en los servicios de luz, gas y agua; medidas todas tomadas por el gobierno nacional con el nada despreciable aporte del de la provincia en manos del Frente Progresista.

A pocos se les hubiera ocurrido -en cambio- poner en primer lugar entre las causas de la crisis del comercio a los costos laborales, o los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales (que podría tener algún viso de problema en ciertas ramas de la industria, ponéle), o la "industria del juicio".

Debe ser casualidad -simplemente- que salgan con ese tema justo cuando Macri pasó en la semana por Santa Fe, y como viene haciendo hace tiempo, lo haya puesto en primer lugar en la lista de los problemas que aquejan al país.

Y lo del 75 % de "sobre costo laboral" por encima de los salarios es más curioso todavía, no solo porque el comercio debe ser uno de los sectores donde hay más informalidad que -por caso- en la industria, sino porque la semana pasada la CAME (de la que el Centro Comercial de Santa Fe debe formar parte) le hizo llegar un documento al gobierno nacional donde esos "costos laborales adicionales" por "las cargas obligatorias sobre los salarios" que menciona Raselli llegaban al 58 %. En una semana crecieron un 17 %, al parecer. 

Más curioso aun es como llegan a esas cifras, cuando -de acuerdo con las leyes- el aporte patronal jubilatorio sobre los salarios de los empleados registrados es del 16 % (Ley 24.241, artículo 11), el que hacen para el sistema de asignaciones familiares es del 9 % incluyendo el 1,5 % que va al Fondo Nacional de Empleo (Ley 24.714, artículo 5 inciso a) apartado 1.) y el destinado a financiar el sistema de riesgos del trabajo depende de una cuota que el empleador le paga a la ART (Ley 24.557 artículo 23 inciso 1)), pero que puede deducir del Impuesto a las Ganancias (artículo 25 inciso 1) de la misma Ley 24.557). 

A eso hay que sumarle el 5 % de la obra social (Ley 23.660 artículo 16 inciso a)), el 2 % de contribución al PAMI (Ley 19.032, artículo 8 inciso e)) y un 0,3 % del seguro de vida obligatorio. (Gracias al lector que nos hizo recordar la omisión)

Salvo error u omisión, a nosotros la cuenta nos da 32,3 %, no 58 % y mucho menos 75 %; a menos que la ART que contrata esta gente les esté arrancando la cabeza (en cuyo caso no se entendería que defendieran el sistema como lo hacen), y además contrataron un contador nabo que no les tramita la deducción de lo que pagan por ese rubro, de Ganancias.

También es posible que estén militando por la flexibilización laboral que quiere imponer Macri si "Cambiemos" gana las elecciones, como militaron para que ganara en el 2015, aunque con el kirchnerismo no les fue nada mal.

De ser así -cosa que no podemos aseverar, es simplemente una sospecha- se merecerían fundirse; si no fuera porque lo primero que harán en ese caso es empezar a despedir gente.

viernes, 4 de agosto de 2017

COMO NOS CAMBIA LA VIDA


"KÁRCEL A LOS KORRUPTOS" 2° PARTE


Que cosa che el socialismo con las cárceles: siempre le terminan saliendo más caras de lo que pensaban, y tardan más de lo previsto en terminárselas. Como en éste otro caso, ponéle. (Ampliar acá)

Aunque en este caso los "adicionales" están más que justificados: fijáte que en un contrato de casi 208 millones de pesos, se dieron cuenta andando la obra que por más que la cárcel fuera de mujeres, igual necesitaba electricidad, agua, protección contra incendios y cloacas (Hermoso debe haber sido el proyecto original):


Y para eso aumentaron el contrato en algo más de 23 millones de pesos, y lo que tenía que terminarse originalmente en noviembre de éste año, se terminará yendo -con suerte- a abril del año que viene.

Mientras estábamos armando el posteo pasó un pajarito y nos contó que el caso tiene´conexión con éste posteo de Barricada

Vaya uno a saber que quiso decir.

LE OFRECIERON EL CORAZÓN, LES CONTESTÓ CON EL BOLSILLO


Varias veces hemos hecho referencia acá a la intención de buena parte de los gobernadores del PJ (en especial de tipos como Urtubey o Schiaretti) de ofrecerle a Macri un "pacto de la Moncloa" criollo; es decir un acuerdo político amplio sobre determinado programa de gobierno, que parta de la cohabitación, para llegar al cogobierno. Dijimos también que la expresión de esa idea fue la designación de Pichetto como "secretario de Acción Política" del Consejo Nacional del PJ, para actuar como puente entre los reclamos y planteos de las provincias y el gobierno nacional. 

Pero también señalamos los límites y los riesgos de la estrategia, uno de los cuáles -y no menor- es que el "gestor" elegido terminara sufriendo del síndrome de Paladino, confundiendo a quien representaba ante quien. A los hechos nos remitimos: la "dación voluntaria de gobernabilidad" (que se tradujo en el apoyo de parte del PJ a proyectos clave del gobierno como el blanqueo de capitales, la participación pública privada y el acuerdo con los fondos buitres, o a los pliegos de la Corte y el de Sturzenegger paara el BCRA) reportó hasta acá más beneficios al gobierno nacional, que a las provincias. 

También dijimos que el modelo que despliega Macri en su gobierno lo lleva -más temprano que tarde- a chocar de frente con los intereses objetivos de las provincias; y por ende con los propios intereses políticos de los mismos gobernadores, y los hechos lo corroboraron: apenas a un mes de asumido, Macri modificó la coparticipación federal por decreto triplicando la de la CABA, pero sacando el aumento de la parte del Estado nacional.

Ahora en cambio, animó a Vidal a ir a plantear ante la Corte Suprema la actualización del Fondo del Conurbano, que de prosperar (algo difícil, tirando a imposible) cercenaría en cambio ingresos de las provincias. De allí la cumbre de gobernadores de ayer, y el pedido de audiencia a la Corte.

La coparticipación federal -se sabe- es la "figurita difícil" de la reforma constitucional del 94', pues justamente ex profeso los gobernadores del interior (en especial los del NEA, NOA y Patagonia) se aseguraron de canjearle a Menem el apoyo a su intento de reelección a cambio del mantenimiento del actual esquema de distribución secundaria de los recursos (o sea, lo que le toca a cada provincia en el reparto) vigente desde 1988, y aun hoy sin cambios. En la práctica, el mecanismo establecido en el texto constitucional para modificarlo significa -en términos políticos- que quedaría igual por mucho tiempo, como efectivamente pasó.

Yendo a la Corte, Vidal (empujada por Macri) intenta por un lado puentear la discusión en el Congreso (donde tiene todas las de perder, en especial en el Senado), pero en realidad lo que el PRO está haciendo es instalar el tema, como parte de su campaña política: el "hada buena" (en cuyo distrito el gobierno se acerca a una derrota electoral de proporciones a manos de Cristina, y necesita sacar cuanto conejo de la galera tenga disponible) aparece como la defensora de los intereses provinciales, frente a los anteriores gobernadores del PJ que claudicaron en ello, ante los dictados de la Casa Rosada cuando la ocupaba un peronista. 

Solamente algún zapato como Abal Medina (que para peor está en el Senado, la Cámara de origen de toda discusión al respecto, puenteada por Vidal con su movida judicial) puede no advertir el sentido de la maniobra, y adelantarse a apoyar el reclamo de la gobernadora; que de prosperar -reiteramos- debería salir de la parte que reciben las provincias de la coparticipación, y no de la del Estado nacional.

Lorenzetti por supuesto dormirá sobre el expediente aunque en el mientras tanto convocará a las provincias, hará las audiencias públicas de rigor, en fin: todo el circo que ayude a darle centralidad política, y capacidad de presión sobre todas las partes involucradas, para canjear figuritas; incluyendo por supuesto (y sobre todo) al gobierno nacional. 

Si para fallar los reclamos de solo tres provincias (Santa Fe, Córdoba y San Luis) por algunos aspectos puntuales (el fondo de autarquía de la AFIP y el 15 % de la masa coparticipable que iba a la ANSES) se tomó 5 años, ¿qué hace suponer que en éste caso -con consecuencias mucho más impactantes desde el punto de vista político e institucional- la Corte resolvería más rápido, en pleno año electoral? 

Y si bien los gobernadores hacen bien en moverse juntos para resistir la movida (al fin y al cabo, para eso fueron electos), lo que ésta en sí demuestra es que el gobierno de Macri no los termina de tomar en serio como polo alternativo de poder dentro del PJ, ni siquiera para pactar con ellos; y no lo hará mientras verdaderamente no lo sean, para lo cual -por principio- deberían pensar todos lo mismo sobre el país, lo cual es notorio que no ocurre.

Con todo y la importancia que se le puede asignar a la problemática del federalismo, en tiempos de despliegue salvaje de políticas neoliberales como los que vivimos (que amenazan empleo, salarios, consumo, derechos, protección social, tejido industrial y productivo), es una discusión -hoy por hoy- de segundo orden: cuando el país crece, la riqueza se distribuye y muchos argentinos son incluidos, hay fondos para repartir para todos; como lo comprueba el hecho de que en los años kirchneristas crecieron las transferencias a las provincias (como porcentaje del PBI), tanto si se consideran estrictamente los fondos coparticipables, como las transferencias especiales.

Por el contrario, por estos días Macri viene haciendo campaña con la promesa (y el reclamo) de "bajar los impuestos que nos están matando", y le apunta no solo a los coparticipables (IVA, Ganancias), sino a los provinciales como Ingresos Brutos; que representa entre el 70 y el 80 % de los recursos tributarios propios en casi todas las provincias. 

Y cuando la torta se achica, todos reciben menos que antes, aunque mejoren relativamente los términos del reparto: los gobernadores le hablaron a Macri con el corazón ofreciéndole "gobernabilidad", y él les está contestando con el bolsillo; como buen empresario deseoso de un Estado más chico, que le cobre menos impuestos.

Dicho esto, todas las demás posible implicancias de la cumbre de gobernadores de ayer con las que se especulaba en los medios en los días previos (como el presunto afán de "mostrar músculo" juntándose para que los viera Cristina, de cara al 2019) son simplemente eso: especulaciones.

Tan lejanas de la realidad concreta de hoy, como discutir cual será la formación de Argentina en el primer partido del Mundial de Rusia del 2018: primero hay que ganar los partidos de las eliminatorias que faltan, para asegurarse un lugar; y de acuerdo como rindan los jugadores hasta entonces, se verá quienes son los titulares, quienes los suplentes, y quien es el capitán del equipo.

jueves, 3 de agosto de 2017

CRISTINA SIGUE HACIENDO CAMPAÑA ESCONDIDA Y SIN APARECER

¿LA PIPA DE LA PAZ ENTRE SOCIALISTAS Y RADICALES LA PAGAMOS ENTRE TODOS?


Sobre la apertura de las ofertas para las obras de restauración de la "Casa de la Cultura" (hecho que logró el milagro de reunir a Lifschitz y Corral en un mismo acto), leemos en el diario del Loco Lindo: "Cabe recordar que las obras de restauración de la Casa de la Cultura ya habían sido licitadas el 10 de abril pasado. Pero conocida la única oferta, la noticia no fue bien recibida ya que superó en un 45 % el presupuesto oficial y no pudo adjudicarse ya que estaba por encima del 25 % permitido por ley. La empresa UT Auge SRL - Cooperativa Provisión de Servicios Serviluz de Santa Fe LTDA - Aimar Luis José ofertó entonces $ 52.001.207,10. Y el presupuesto oficial anterior había sido estipulado en septiembre del año pasado en $ 36.058.479,54

Por este motivo fue que primero se ajustó el presupuesto oficial y luego se llamó nuevamente a licitación. El presupuesto oficial para la obra fue establecido en $ 53.578.586,49 y el plazo de obra es de 10 meses. Las tres ofertas superaron el presupuesto y la que más se acercó fue la presentada por Coemyc S.A, con $ 55.744.752,96;... " (las negritas son nuestras)

Por si no se entendió: hace cuatro meses licitaron la obra, hubo una sola oferta, y no la adjudicaron porque era un 45 % más cara que el presupuesto oficial. Disgresión: no hay tal cosa como "un 25 % permitido por ley" como límite de diferencia de las ofertas con el presupuesto oficial para adjudicar una obra, porque de haberlo la mitad de las adjudicadas desde el 2007 para acá, están mal otorgadas.

Después de declarar desierto el primer llamado convocan a un segundo, para el cual aumentan el presupuesto oficial un 48, 59 %: dado que en la nota se dice que la obra es exactamente la misma y lo único que hicieron fue "readecuar los precios", cabe asumir que ese es el porcentaje de inflación que calculó el gobierno provincial en 11 meses (desde septiembre del año pasado a agosto de éste). Parece mucho ¿no?

Y ahora consiguieron tres ofertas, la primera de las cuáles estaría "apenas" un 4 % por encima del presupuesto oficial "retocado", pero un 54,59 % sobre el original. Si uno redondeara los números, diría que la provincia gastará -de movida- 56 millones de pesos en una obra que hace 11 meses calculó en 36 palos.

Si todo sigue como parece, la obra (que contrata y paga la provincia) sería adjudicada a la misma empresa a la cual Corral contrató en forma directa (sin licitación) "por razones de urgencia" para "mejoras en el predio de la Estación Belgrano" para la muestra Tecnópolis Federal; y una de las tres empresas más favorecidas con obra pública municipal durante las gestiones de Corral y Barletta.

¿Habrán firmado la pipa de la paz radicales y socialistas (el ministro de Obras Públicas provincial es de la UCR sector "Cambiemos") a costillas de nuestros impuestos, que se van por la canaleta de los "presupuestos actualizados"?