LA FRASE

"HICIMOS MÁS DE 16.000 REFORMAS Y SERÍAN 16.002 SI LOS KUKAS Y ZURDOS TERRORISTAS NO NOS HUBIERAN CAGADO LA LEY DE TIERRAS Y LA DEL MANEJO DEL FUEGO." (JAVIER MILEI)

sábado, 4 de enero de 2020

EL AJUSTE INVISIBLE


Desde que arrancó el gobierno de Alberto Fernández, venimos escuchando y leyendo que lanzó un ajuste, con lo que uno podría preguntarse que fue entonces lo que hizo Macri en sus cuatro años de gobierno, cuando esos mismos medios evitaron cuidadosamente usar esa palabra, de tan poco grato recuerdo para los argentinos.

Los medios pasaron de pedir que el nuevo presidente y su gobierno hicieran el ajuste -como la única vía para salir de la crisis y resolver los problemas del país-, a plantear en tono crítico que lo estaba haciendo, aun cuando nadie lo palpe: es el famoso ajuste invisible.

Tanto es así que se viralizó en las redes sociales una columna de opinión de un paparulo menor como el hijo de Mauro Viale, en la que presuntamente "desenmascaraba" la impostura peronista de llamar "solidaridad" a lo que (decía) no era sino un brutal ajuste. Y como siempre, las categorizaciones son previas a los hechos, y prescinden de ellos.

Pensábamos en estas cuestiones cuando nos topamos con esta nota de El Cronista en la que se desglosan las principales medidas que efectivamente ha dispuesto Alberto Fernández desde que comenzó el gobierno: o sea, una enumeración puntual de hechos concretos, no una presunción de un tira postas del periodismo.

Claro que en éste caso el repaso se hace desde otro lugar, que es el de plantear las dudas respecto a si esas medidas surtirán el efecto buscado al diseñarlas, que es el de reactivar la economía apostando al consumo, y a la recuperación del poder adquisitivo de los sectores más golpeados por las políticas del macrismo: trabajadores, jubilados, pensionados, beneficiarios de la AUH.

Sin embargo, lo importante es que el repaso está, y desde los puros hechos que expone, se pueden sacar conclusiones. Así siguiendo el orden el que están planteados en la nota, tenemos que el gobierno en menos de un mes de gestión hizo lo siguiente:

* Otorgó un aumento de emergencia para los jubilados que cobran la mínima (que son la gran mayoría) consistente en un bono de 5000 pesos que cobraron en diciembre, y otro igual que cobrarán este mes. También hubo un bono extra para los beneficiarios de la AUH, en las mismas condiciones.

* Puso en funcionamiento la tarjeta alimentaria, que entrega a sus beneficiarios una suma mensual que oscila entre los 4000 y 6000 pesos por cada uno, con destino a la compra de alimentos para los sectores más postergados.

* Ratificó la prórroga por 90 días del programa Precios Cuidados, cuyo listado de productos amplió, y del "Ahora 12", con una baja en la tasa de interés que se cobra por la financiación; mientras el Banco Central flexibilizó los encajes bancarios y dispuso dos bajas de la tasa de referencia, para facilitar el acceso al crédito.

* El presidente frenó el aumento de combustibles que había dispuesto YPF, congeló los peajes de las rutas nacionales y acaba de anunciar una suspensión por 120 días de todo aumento en el transporte público de pasajeros, de jurisdicción nacional. El congelamiento del precio de los combustibles podría extenderse 120 días.

* A la hora de reglamentar el impuesto que pagan los servicios que se abonan en dólares, el Ejecutivo redujo del 30 % al 8 % el recargo en el caso de las plataformas de contenidos para entretenimiento.

* Tal como pasó con las jubilaciones, en las que los bonos tuvieron por objeto incrementar los haberes más bajos de la escala, se dispondría un aumento por decreto para todos los trabajadores registrados, a cuenta de lo que pacten los respectivos gremios en las paritarias, para favorecer a los más rezagados. El mismo alcanzaría a los estatales nacionales.

* En función de la ley de emergencia, se suspendieron por 180 días los aumentos en las tarifas de la luz (en la jurisdicción nacional) y el gas.

* Se mantuvo el "cepo hard" heredado del macrismo, que prohíbe las compras de dólares para atesoramiento por más de 200 dólares mensuales, y esas compras están recargadas con un impuesto del 30 %

Eso es lo que el gobierno hizo en materia económica y social, más allá de lo que medios digan que hizo, piensa hacer o estaba por hacer. Esos son los hechos. La pregunta es, en ese contexto y con esos hechos a la vista: ¿dónde está el ajuste del que tantos hablan? Tuit relacionado:

viernes, 3 de enero de 2020

TWEETS POLÉMICOS

CHANCHOS Y DUEÑOS


Ojo, la metáfora porcina del título no hace ninguna alusión personal al verdadero autor de esta nota, que se esconde tras un seudónimo, y al que acá conociéramos coloquialmente como "el loco lindo": por el contrario, suponemos que como buen amante del campo que es el hombre, la sabrá apreciar.

En la nota de marras y con el pretexto de que se cumplieron 200 días de la elección de Omar Perotti como gobernador de la provincia, traza un sombrío balance de su gestión de gobierno, que lleva apenas tres semanas: el resto -aunque no lo diga el cronista- es exclusiva responsabilidad del irracional cronograma electoral diseñado por su antecesor en el cargo, Miguel Lifschitz; que apostó un pleno a otro triunfo del Frente Progresista y le salió mal, como consecuencia de lo cual los santafesinos tuvimos una larguísima transición de seis meses, tiempo más que propicio para que el socialismo terminara de chocar la calesita, y dejarle el paso sembrado de minas explosivas a la nueva gestión.

Cosa de la cual, extrañamente (o no) la nota nada dice: al parecer todo lo que pasa en la provincia es exclusiva responsabilidad de Perotti, incluso antes de asumir el gobierno. No extraña en el mismo diario en el que se publicó esta misma semana esta otra nota, en la cual ¿otro seudónimo que encubre a quien no se anima a firmar? asume la defensa de los intereses de la patria contratista, supuestamente amenazada por el default (?) de los contratos por la nueva administración, en función de algunos artículos de la ley de emergencia, que finalmente fue rechazada por la Legislatura. Al parecer y al revés del dicho campero, el proyecto le pegó a los dueños (las empresas contratistas de obra pública), y apareció el chancho, asumiendo su defensa.

También es inútil buscar en la primera nota cuáles serían -a criterio del autor- las "luces" de la novel gestión de Perotti (porque parece que todo fueran sombras), es al gas buscar en la otra nota la más mínima mención a las condiciones en las que se venía contratando y ejecutando la obra pública en Santa Fe, en tiempos socialistas, conocidas para los que son lectores habituales de éste blog: con sobreprecios, reparto de los contratos entre amigos de la casa, con anticipos financieros sistemáticos y por el monto máximo que permite la ley de obras públicas como excepción, con redeterminaciones de precios, adicionales y "trabajos extracontractuales", "neutralizaciones de plazos" y demoras en la finalización, defectos constructivos que aparecen a poco de habilitarse las obras, etc.

Aunque el artículo de nuestro cronista fantasma habla todo el tiempo de luces, sombras y apagones, soslaya un hecho que debiera destacarse: es la primera vez en 12 años que los santafesinos arrancan un año sin un nuevo aumento de las tarifas de la luz o el agua, costumbre inveterada del socialismo, en sus tres administraciones. Nada dice la nota de las medidas que fue tomando Lifschitz en la larguísima transición y condicionaron al nuevo gobierno, o de la decisión de éste de revisar los cientos de nombramientos sospechosos o directamente irregulares que firmó con mano muerta, cuando el resultado electoral estaba cantado, y la derrota del socialismo puesta. 

Tampoco hay la más mínima mención a cifras reveladoras del estado de las finanzas de la provincia, como la mágica desaparición de 14.700 millones de pesos del FUCO en apenas 11 días, o el crecimiento de la deuda flotante en un 78 % en un año, ascendiendo a los 22.700 millones de pesos transferidos como pasivo al nuevo gobierno. Buena parte de esa deuda flotante es con los medios de comunicación, por pauta publicitaria pactada por el socialismo, emitida y no pagada: ¿estamos acaso en presencia de una forma sofisticada de reclamar facturas pendientes?

Es cuanto menos sugestiva la coincidencia absoluta de la línea del editorialista fantasma (tochi, Gustavo, escondido atrás del seudónimo, acaso de los dos, en las dos notas) con la que sostuvieron los legisladores del Frente Progresista en el debate legislativo de la emergencia: Perotti quiere "superpoderes", exagera al decir que el socialismo le dejó tierra arrasada, tiene en el presupuesto todas las herramientas que necesita para gobernar y enfrentar la crisis, no es necesaria la emergencia en seguridad, y si la oposición le rechazó el proyecto es porque se enojó con las declaraciones de Marcelo Saín cuestionando la gestión de Pullaro en ese área. Ni siquiera tuvo el cronista el pudor de decir que así pensaban los hombres del ex oficialismo provincial, no señor: se arrojó sobre la granada en un acto de arrojo, haciéndose cargo de la validez de todos y cada uno de los argumentos "progresistas".

Pero quizás la clave de todo el asunto esté en éste párrafo, con el cual concluye el libelo: "La política de comunicación tampoco parece haberse afiatado lo suficiente en 200 días. Aun no están designados los responsables de prensa de todos los ministerios, no hay información sobre actividades en el interior de la provincia, los módicos anuncios y pronunciamientos corren por cuenta de un vocero -una figura anacrónica y deslucida-, y el propio mandatario no ha brindado conferencias de prensa, ni concedido entrevistas de fondo a los medios santafesinos, ni siquiera en su condición de gobernador electo." (las negritas son nuestras).

Es decir entonces que el apocalíptico panorama de sombras que describe el cronista escondido, se hubiera iluminado plenamente si Perotti accedía a dar una conferencia de prensa, o una nota exclusiva para el diario, pero "de fondo" (¿Hay otras onda publinota entonces, en joda?). O dicho de otro modo: ¿qué es esto de empezar a gobernar y decidir sin ir primero al pie de ellos, para preguntarles que hacer? 

Es posible que nuestra visión esté afectada o interferida, pero desde acá y a falta de otros elementos que autoricen una conclusión distinta, las notas (las dos, la de las sombras y la del default) parecen una vulgar apretada pública por plata, de la pauta oficial, que sale de la nuestra, porque los muchachos no reciben señales, y se ponen nerviosos. Ojo, nos podemos equivocar y simplemente se trata de que el socialismo les pagó con cheques de pago diferido, que les están entrando recién ahora. 

jueves, 2 de enero de 2020

70 AÑOS DE INCOMPRENSIÓN DEL PERONISMO

EL ENEMIGO INVISIBLE


El Papa Francisco suele decir que la mayor astucia del demonio es convencer a los hombres de que en realidad no existe. Con la oligarquía terrateniente argentina parece ocurrir algo parecido: recordamos aun cuando en pleno conflicto del gobierno de Cristina con las patronales agrarias por las retenciones móviles se nos decía desde los medios que el kirchnerismo tenía un pensamiento desactualizado, porque seguía hablando de un sujeto que ya no existía hace tiempo, por los cambios en el modelo de agronegocios.

Y si bien uno no desconocía la existencia de los pooles de siembra, o la financiarización de la estructura de negocios del campo privilegiado, se preguntaba cuando se había operado la reforma agraria en el país, o cuando se habían desalambrado los campos para entregárselos en propiedad a pequeños colonos o productores rurales, haciendo realidad los "100 Chivilcoyes" con que soñaba Sarmiento, en especial en las fértiles pampas bonaerenses.

La respuesta era sencilla: nunca, salvo con los intentos del primer peronismo expropiando a las familias patricias algunas estancias con fines específicos, como la construcción del complejo turístico de Chapadmalal, o la República de los Niños en La Plata. Muchos recordarán que en el tercer gobierno peronista iniciado en el 73' fracasó el intento de Horacio Ghiberti (el Secretario de Agricultura de entonces) de imponer el impuesto a la renta normal potencial de la tierra, para gravar la propiedad latifundista ociosa a los fines productivos.

Alguien podría decir hoy que las grandes extensiones de campo en la zona núcleo del modelo de agronegocios y en especial en la provincia de Buenos Aires no están improductivas sino explotadas con intensidad, paquete tecnológico y rentas de doble piso, y tendría razón. El asunto es que sigue existiendo en muchas zonas del país (y en especial allí) una gran concentración en la propiedad de la tierra en pocas manos, manos que poco aportan en impuestos que graven esa propiedad, y como tales unifiquen patrimonio y riqueza, con capacidad contributiva e ingresos para el fisco.

La astucia de nuestra oligarquía terrateniente -como la del demonio- ha sido convencer a muchos de que dejó de existir, justamente cuando el modelo productivo crea las condiciones perfectas para que no solo exista, sino que acreciente su riqueza, su poder y sus privilegios; esto último perceptible en los últimos días a partir de la reforma tributaria que impulsa Axel Kicillof para financiar al Estado bonaerense: un puñado de familias, cuyos apellidos se intuyen pero no se conocen -al menos por las tapas de los principales diarios- conservan el poder de extorsionar y manipular al sistema político o parte de él, para que accionen en defensa de sus intereses de clase. 

Si nos asomáramos a esa lista de apellidos (disponible en los registros del fisco para cobrar impuestos) veríamos que muchos nos suenan conocidos, de los libros de historia; porque algunos de ellos se remontan incluso a los tiempos de la colonia, en su condición de grandes propietarios de enormes extensiones de tierras, en la zona donde están buena parte de las tierras aprovechables con fines económico más fértiles del planeta. Allí donde se incuba la renta agraria diferencial, ese otro "protagonista oculto" de nuestra historia política, en palabras de Norberto Galasso.

Esa oligarquía terrateniente que Sarmiento caracterizara despectivamente (cuando lo expulsó del centro de las decisiones políticas) como "con olor a bosta de vaca", es la clase no que construyó el país tal como lo conocemos como a ellos les gusta decir, sino para la cual fue pensado el modelo de granja colonial en el que algunos quieren que sigamos instalados; porque proveía al imperio de "la franja de tierra fértil" del que éste carecía en sus pequeñas y lejanas islas allende los mares, en tiempos de Cobden y Ricardo.

Con el paso de las décadas, su poder e influencia en la escena nacional permaneció incólumne hasta hoy, atravesando todos los gobiernos y regímenes políticos; desde los que apoyó explícitamente como las dictaduras militares, hasta los que vio venir como un malón indígena a sus estancias, como el peronismo, con el IAPI y la Constitución del 49', que tuvo nada menos que la osadía de consagrar la función social de la propiedad privada.

 Y eso es así porque la posesión de la tierra, su propiedad para ser más precisos, confiere un status social privilegiado remanente de la sociedad feudal, en tiempos modernos; que en países con un modelo agroexportador como el que prevaleció por largas décadas entre nosotros y aun hoy nos define (en tanto no hemos logrado consolidar un modelo de desarrollo integrado y diversificado) tiene además un sentido económico: cuando hace rato ya que no es -ni de cerca- el sector más importante en términos de contribución al PBI o el empleo registrado- exige que lo traten como si lo fuera, y en consecuencia con ello le concedan o mantengan viejos y nuevos privilegios, como no pagar impuestos acordes a su capacidad contributiva y riqueza efectiva, medida con los valores del mercado al que endiosan.

De esto se sigue que el conflicto que se le presenta a Kicillof (que ya se le presentara a Scioli en su momento, y con los mismos antagonistas), es de naturaleza política más que económica: se trata del eterno dilema de la democracia por un lado, con su uniformidad plebeya de "un hombre, un voto", representada por un gobernador elegido por el 52 % de los bonaerenses, y el capitalismo por el otro, con el peso de la riqueza, concentrada en pocas manos; en éste caso muy pocas, que atesoran un bien de producción y renta icónico, porque no se puede reproducir: la tierra. 

Un enemigo que -como dijimos- quiere seguir disfrutando de la ventaja de permanecer invisible. Tuit relacionado:

miércoles, 1 de enero de 2020

TWEETS POLÉMICOS

LA ÚNICA VERDAD ES LA REALIDAD


Tal como se anunciaba y esperaba, el Frente Progresista, que gobernara la provincia los últimos 12 años hasta este mes de diciembre en que volvió el peronismo a la Casa Gris, rechazó el proyecto de emergencia en múltiples aspectos (económica, financiera, fiscal, sanitaria, social, alimentaria y de seguridad) enviado por Omar Perotti a la Legislatura.

Desde su óptica, podría decirse que el rechazo es lógico: declarar por ley que la provincia está en emergencia sería reconocer que gobernaron como el culo. Pero como dijo alguien que de esto sabía: la única verdad es la realidad, y aun cuando no quieran darle consagración legislativa, estamos en emergencia, y gobernaron como el culo; y esto último no lo decimos nosotros: lo dijeron los santafesinos el 16 de junio cuando votaron, y por eso perdieron las elecciones.

De modo que ese es un debate que -como señaló Leandro Busatto en el debate- ya está saldado, mal que les pese. Y bien harían en empezar por reconocerlo si no con expresiones públicas (nadie les pide que se tiren ceniza y pidan perdón), con gestos políticos; como ayudar al nuevo gobierno a resolver los quilombos que ellos armaron. Pero no, eligieron otro camino, que hoy parece el más fácil, pero a la larga se les puede terminar volviendo en contra: en política estas cosas se pagan, más tarde o más temprano.

Ni siquiera vale decir ahora que si un gobierno peronista le hacía esto a uno de distinto signo político que lo sucediera será un escándalo, porque el peronismo (al menos en Santa Fe), no lo hizo: por el contrario, los que son lectores asiduos de este blog sabrán que muchas veces hemos cuestionado que la dirigencia peronista con representación institucional (en especial en el Senado) aportara a la "gobernabilidad" de las administraciones del socialismo, trenzando la soga con la que se iba a ahorcar al peronismo en su conjunto.

Pero de todo se aprende en la vida, y el paso por la Legislatura del paquete de leyes enviado por Perotti para afrontar la emergencia así lo demuestra: en un gesto de sensatez que demuestra que tomaron conciencia de la grave situación de la provincia, los senadores votaron la ley tributaria y las emergencias, y en éstas últimas aceptaron darle al gobernador herramientas para sortear la crisis, que le habían negado en la discusión anticipada y apurada del presupuesto 2020.

Se abre ahora otro panorama, donde Perotti deberá extremar el ingenio para utilizar las herramientas disponibles para lidiar con la pesada herencia que le deja el socialismo, mientras enfrenta los graves problemas que la provincia tiene por sus indicadores de pobreza e inseguridad, que están por encima de la media nacional; y mientras apuesta (como todos, incluso los que le negaron el voto en la discusión legislativa de la emergencia) a que Alberto Fernández logre enderezar el rumbo económico del país, y de ese modo se vaya recomponiendo la cosa.

No será fácil, pero nadie dijo que lo fuera, y encima de eso, si alguien esperaba algún gesto de madurez del socialismo (aceptando que perdió las elecciones, y otro debe gobernar porque así lo decidieron los santafesinos), tendrá a la vista las pruebas de que la esperanza era vana. No se puede decir que sorprenda, viniendo de parte los que insistieron hasta la víspera misma de la elección con una reforma constitucional para la que nunca se preocuparon por conseguir consenso; o que se pasaron 12 años en el gobierno echándole la culpa de todos los problemas a los demás, sin hacerse cargo nunca de nada, en la parte que les tocaba, que era mucha.

Lo diga o no una ley, en Santa Fe hay emergencia, mal que les pese; y en ese marco Omar Perotti desenvolverá su gobierno, por lo menos en los primeros tiempos. Y si logra sortear las dificultades no será precisamente por "los aportes a la gobernabilidad" de una "oposición responsable", que no quiso discutir la emergencia, sino que prefirió hablar (como siempre) de las nubes de Ubeda: que si el gobernador quería superpoderes para convertirse en un emperador, que si quiere "vender" (sic) el Laboratorio de Fármacos, que esto o que lo otro. 

Lo que seguro no hizo Perotti es -por decir algo- armar un fideicomiso oscuro del Banco Municipal de Rosario, para manejar los recursos del Laboratorio, tal como manejaron -del mismo modo- los peajes de la autopista, o el Fondo Provincial del Deporte. Pero de nada de eso se habló en el debate. Ni acumular una deuda de más de 1500 millones con los prestadores de servicios del Ministerio de Salud (como los proveedores de insumos, o los efectores a los que se derivan pacientes), y negarse a declarar la emergencia sanitaria; o dejar un choclo de contratos dolarizados, y negarse a darle al Poder Ejecutivo atribuciones para renegociarlos. 

De lo que tampoco hablaron durante el debate (porque no pueden) es si es o no cierto que hicieron crecer la deuda flotante de la provincia con proveedores y contratistas un 78% en un año, llevándola a 22.700 millones de pesos, o si es cierto o no que se patinaron 14.770 millones de pesos del FUCO en apenas 10 días, dejando solo 118 millones en caja; mientras pedían anticipos en descubierto al banco de Eskenazy pagando una tasa de interés del 70 % anual. 

De eso nada dijeron, en todo el debate de las leyes, en ambas Cámaras: raro que no se hayan defendido con cifras en la mano, si todo está tan bien como dicen, al punto de no necesitar declarar la emergencia, ¿no?. Como tampoco pudieron enumerar una sola medida concreta que haya tomado Lifschitz en su gobierno para paliar la emergencia social y alimentaria que las organizaciones barriales le pidieron en vano declarar durante dos años, para terminar haciéndolo a desgano, por decreto y sin adoptar una sola medida en consecuencia con la declaración.

Ni falta hace que digamos que, aunque lo quieran negar o esconder, Santa Fe está en emergencia en materia de seguridad desde hace años. Tanto, que ellos mismos la declararon por la Ley 13.297 en el 2013 y ya está vencida, y nadie en su sano juicio podría decir -sin ruborizarse- que la situación en esa materia ha mejorado desde entonces. A menos que Pullaro crea que a los familiares de víctimas de la inseguridad que impugnaron su asunción como diputado los mandó Perotti; porque cuando uno pierde contacto con la realidad, cualquier razonamiento es posible.

Ah, un dato final: ¿el acompañamiento de los diputados de "Juntos por el Cambio" al rechazo a la emergencia habrá sido el acto de lanzamiento de la nueva "Unión Democrática" provincial que quieren conformar todos los sectores antiperonistas, dejando de lado viejas diferencias entre "progresistas" y "neoliberales", que nunca existieron? Tuits relacionados: