LA FRASE

"REGLAMENTAMOS EL FAL DE LA REFORMA LABORAL PARA QUE MENOS EN PAGAR INDEMIZACIONES POR DESPIDO SE PUEDAN INVERTIR ESOS RECURSOS EN PRÁCTICAMENTE CUALQUIER COSA." (LUIS CAPUTO)

viernes, 4 de diciembre de 2020

UN GOBIERNO COMO EL DE CRISTINA

 

Cristina intercedió ante el gobierno para que modificaran la fórmula de ajuste de las jubilaciones que discute el Congreso, y para que el último aumento del 5 %  no sea deducible del primero que corresponda, de acuerdo con la nueva fórmula. Los aumentos ahora pasarían a ser trimestrales en lugar de semestrales, y para medir la evolución de los salarios se tomarán en cuenta los dos índices existentes: el RIPTE que mide los salarios de los trabajadores registrados, y el del INDEC que incorpora al de los informales, que en ocasiones suele ser superior; y se tomaría el que de más en cada medición, como era en la fórmula que diseñó Boudou y aplicó desde 2009.

Se encauza así el proyecto para mejorarlo, y conseguir que los jubilados puedan recuperar parte del poder adquisitivo de sus salarios que perdieron durante el macrismo, tal como se prometió en campaña. Era un contrasentido -y una injusticia además- que ese mísero 5 % con el cual los jubilados de la mínima le ganarían a la inflación de éste año por un par de puntos tras haber perdido un 20 % en el macriato, se diera por un lado y se quitara por el otro: no hay razones fiscales que justifiquen tamaño error político.

Es insólito que haya tenido que interceder Cristina para que una propuesta del gobierno en un tema clave respete los compromisos asumidos en campaña: todavía hay en el gobierno quienes creen que la gente vota por el equilibrio fiscal, o no entendieron bien aquello de que "los números tienen que cerrar, pero con la gente adentro".

Debe ser la misma gente que, en su anterior paso por los gobiernos de Néstor y Cristina, en algún momento se bajó del barco y se fue rumiando críticas, para pasar varios años desde la vereda enfrente contándoles las costillas -sobre todo a Cristina- y aparentando tener soluciones para todos los problemas. Bueno chicos, es acá y es ahora el momento en el que, si las tienen, hay que empezar a aplicarlas; siempre que no sean de éste calibre, porque por ese camino nos comen los piojos en las elecciones.

Es el momento de tragarse el orgullo, y si no les da el cuero para admitir en público que Cristina tenía razón y los equivocados eran ustedes, al menos tratar de hacer, en cada circunstancia, lo que hubiera hecho ella; que no tuvo que lidiar con la pandemia y el macrismo, pero sí con la peor crisis financiera internacional desde 1929, el levantamiento agrogarca, la guerra permanente de los fondos buitres en los tribunales de todo el mundo, los cañonazos diarios de Clarín y La Nación y el fiambre Nisman, entre otras cosas. Y bien que se la bancó, mientras ustedes le criticaban las cadenas nacionales y los patios militantes.

Sospechamos -es una intuición- que algo parecido sucede con la persistencia intacta de las estructuras legales y judiciales del "law fare" y la persecución judicial contra los compañeros presos políticos y la propia Cristina: debe haber en el gobierno quienes creen que no deben hacer nada al respecto porque a ellos no los toca, o porque entendieron el mensaje mafioso, y jamás harán nada como para que les toque. Quizás sea por eso que no se repuso la ley de medios, o sigue vivita y coleando la fusión Cablevisión-Telecom, o fluyendo abundante la pauta oficial hacia Clarín, La Nación o Infobraden.

Grave error: el día que, por alguna razón que incluso desconozcan, dejen de serle funcionales al poder real, correrán la misma suerte de Boudou, De Vido, D'Elía o Milagro Sala: ya ha quedado sobradamente demostrado que ni siquiera es necesario cometer delitos. 

Como decíamos acá a propósito de la discusión por los fondos de la CABA: la disputa es política, de poder y el poder y la política no toleran el vacío. Poder que no se ejerce se desgasta aun más rápido que el que se usa, y lo que no usa uno, lo usan los otros, en su contra.

A apagar los espirales y dejar de alfonsinearla, antes de que sea tarde. Y si no saben que hacer, pregúntenle a Cristina. Tuits relacionados:          

jueves, 3 de diciembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

EL EQUÍVOCO PORTEÑO

 


Los que son lectores asiduos del blog sabrán que acá hemos siempre muy críticos de la autonomía porteña introducida en la reforma constitucional de 1994, como una de las monedas de cambio que Menem le entregó a Alfonsín en el Pacto de Olivos, a cambio de la posibilidad de reelección presidencial. 

Un experimento para dotar al país no peronista de una vidriera desde la cual gobernar una "mini" provincia con todos los problemas estructurales resueltos por el Estado nacional; que nos terminó costando caro: como bien recordaba los otros días Máximo Kirchner cuando se discutió en Diputados el recorte de la coparticipación a la CABA que Macri le aumentó por decreto, las dos últimas crisis nacionales (2001 y 2019) se precipitaron cuando gobernaba el país un ex jefe de gobierno porteño, proyectado desde esa vidriera con apoyo mediático y del establishment, en ambos casos.

Y ahora, cuando se concreta por fin una medida de mínima y elemental justicia en el reparto de los recursos del Estado nacional, otro jefe de gobierno porteño (el actual) es lanzado a la presidencia como el nuevo prospecto de la derecha vernácula para recuperar el poder institucional que perdieron en las urnas el año pasado. Y ese jefe de gobierno -Larreta- amenaza con judicializar su reclamo por la poda de los fondos, ante el bastión institucional supremo del conservadurismo: la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Claro que no están discutiendo por plata, sino por poder. La "cuestión porteña" atravesó todos nuestros conflictos civiles del siglo XIX peleando por la nacionalización de la aduana primero, y por la capitalización federal de la ciudad-puerto, después.

Derrotado en la Constitución de 1853 y en ley de federalización de Buenos Aires de 1880 (con resistencia armada incluida en éste caso), el "porteñismo" prolongó hasta hoy su hegemonía cultural y económica sobre el país, y aun permanece sobrerepresentado políticamente en el Congreso de la nación: con tres senadores que ningún distrito federal capital de un país tal tiene, y con muchos más diputados que los que corresponderían a su población, decreciente con los años.

Y sobre eso, el emplasto de la autonomía, y la concentración del poder mediático, económico, financiero y judicial del país, en unas pocas manzanas de sus 200 kilómetros: mucho más que la Ciudad Autónoma que diseñaron los constituyentes del 94', Buenos Aires es la sede física del poder "real" que maneja el país, desde siempre, y por lo general, a espaldas de éste: es desde siempre la boca por la cual los poderes extranjeros de todo tipo nos maniataron y dominaron.

De modo que el que crea que se está discutiendo por unos pocos puntos de la masa coparticipable de impuestos federales, no entiende lo que realmente está en juego; que son el poder actual, y el futuro. Tuits relacionados:   

miércoles, 2 de diciembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

EL PAÍS DE LOS PUMAS

 

Unos días antes de la muerte de Maradona, Los Pumas les ganaban por primera vez a los All Blacks, y en el Congreso un diputado de "Juntos por el Cambio" se subía a la ola y los ponía como el ejemplo a seguir: "lo que nos va a sacar adelante es la Argentina de Los Pumas, la Argentina de bien", dijo en la discusión del impuesto a las grandes fortunas, que por supuesto votó en contra.

Después pasó lo que pasó y todos sabemos: murió Diego, se multiplicaron los homenajes a lo largo y a lo ancho del mundo entero incluyendo a los All Blacks en la previa de la revancha con Los Pumas, que solo atinaron -decidieron- ponerse cinta aisladora negra en el brazo derecho, y de ahí en más todo bochorno: las disculpas forzadas, los tuits racistas, homofóbicos, misóginos y discriminadores de Matera y otros jugadores, su separación del plantel por la UAR tratando -infructuosamente- de contener daños.

Hasta allí la anécdota, lo que no es nuevo es esto de pretender instalar al rugby y la cultura que lo rodea como un "modelo" a seguir para toda la sociedad, porque supuestamente expresa y transmite ciertos valores: como lo dice la tapa de "Noticias" de hace unos años, el respeto por la autoridad, las reglas de juego inquebrantables, la competencia dura y leal. 

A poco que se lo analice, se verá que lo que se plantea como una originalidad distintiva del rugby no difiere mucho de los principios del barón Pierre De Coubertin para todos los deportes, de modo que a otro perro con ese hueso: cuando se pone al rugby como el modelo o el ejemplo a seguir, se está hablando de otra cosa; que excede largamente al deporte.  

En el deporte, como en todas las manifestaciones sociales y culturales, existen los sesgos de clase: cosas de las que se apropian las grandes masas -les guste o no a los que las crearon-, y cosas que permanecen reservadas para las élites, incluso como un signo de pertenencia a ellas. 

Y ese sesgo de clase en el rugby es muy marcado, más allá del origen social de los que lo practican: se enfatiza el "mundo rugby" con un sentido de pertenencia que coloca a quien es parte de él como integrante de una élite social que destaca del conjunto, porque -en teoría-cultiva valores excelsos, ostenta superioridad moral y mira a los demás por encima del hombro.

Lo cual por supuesto es falso, y en realidad, de lo que se trata es de proponer no solo un modelo de sociedad, sino de quien debe conducirla: los más aptos, la élite, que expresa ciertos "valores", como si solo ellos pudieran expresarlos. En síntesis, por más empeño que pongan en presentarlo como algo nuevo, es bastante viejo: de hecho, es el núcleo central de las ideas políticas del viejo país oligárquico que los argentinos dejamos atrás con la ley Sáenz Peña, y más decisivamente, con el peronismo después.

Cuando decidimos que todos teníamos derecho a votar y decidir quien y como nos gobierne, sin "modelos" impuestos por una élite que se eligió a sí misma como predestinada para conducirnos. Cuando resolvimos que las universidades fueran gratis y para todos, y no solo para los que pudieran pagarlas, y para que en ellas se eduque la futura élite dirigente, según el modelo inglés.

Cuando establecimos que creemos en la movilidad social ascendente, en un país en el que así como nadie está destinado desde la cuna a mandar a los otros, todos podemos progresar si ponemos esfuerzo, y la sociedad y el Estado acompañan, para compensar diferencias e igualar posibilidades.

Cuando entendimos que no hay un solo "modelo" sino "modelos" en pugna, y de lo que se trata es de expresar al que represente y contenga a la mayor parte de los argentinos y sus intereses, sabiendo que no se puede contener e integrar a todos; porque siempre habrá algunos que crean que solo debe haber lugar para ellos; y que los demás solo podemos ocupar los lugares que ellos dispongan, para hacer las cosas que necesiten, o que ellos no quieren hacer. 

Una sociedad jerárquica, estamentada, de castas. Una especie de colmena con reinas o reyes, obreros, soldados y zánganos, donde cada uno tiene un rol asignado desde que nace, y todos lo aceptan sin protestar. Y por lo menos a nosotros acá, gustos por el rugby u opinión sobre Los Pumas aparte, ése sería un país en el que no nos gustaría vivir.

martes, 1 de diciembre de 2020

TWEETS POLÉMICOS

 

TRANSPARENCIA Y COSO

 


La Argentina es ese raro país donde los mayores evasores se quejan de la presión impositiva y piden rebajas de impuestos, que tuvo hasta hace poco un presidente que justifica fugar la guita afuera y tener depósitos, cuentas y activos en paraísos fiscales porque acá el Estado los agobiaba con impuestos.

Y por esa razón, los cultores del "respeto a las normas" aprobaron el blanqueo de capitales más amplio y generoso de nuestra historia, sin la condición -por primera vez- de tener que repatriar los fondos que los que blanqueaban tenían en el exterior. Todo eso, mientras en el mundo estallaba el escándalo de los "Panamá paper's" y sus coletazos que implicaba personalmente al propio Macri, y mientras acá nos distraían a todos con el show de las motoniveladoras de Marijuan escarbando media Patagonia en busca de las bóvedas ocultas con la plata que supuestamente se afanó el kirchnerismo.

En el colmo del ridículo, hace poco, cuando la Cámara de Diputados de la nación discutió el llamado impuesto a las grandes fortunas, el presidente del interbloque de "Juntos por el Cambio", Mario Negri, no encontró mejor modo de defender a los 10 0 12 mil tipos más ricos del país que lo tendrían que pagar, que decir que las grandes fortunas no estaban en el país sino en los paraísos fiscales.

La fuga de capitales (técnicamente conocida como "formación de activos externos") quizás sea el rasgo estructural más perdurable de nuestra economía, junto con la restricción externa; y acaso en un punto estén conectadas: buena parte de los dólares que nos faltan para sostener el crecimiento se van por la canaleta de la fuga, en sus diversas formas.

La fuga es el resultado tanto de la dolarización de excedentes "por derecha" como consecuencia de las altas rentabilidades de los sectores más concentrados de la economía, como "por izquierda" por la evasión impositiva, y en una zona gris entre ambas, la elusión, es decir el lobby para seguir gozando de exenciones impositivas o rebajas o diferimientos. 

De allí para arriba y para abajo todo lo que se puedan imaginar: triangulación de operaciones entre empresas de un mismo grupo económico, sobre y sub facturación de importaciones y exportaciones, precios de transferencia. La fuga es lo que verdaderamente se lleva los recursos que deberían ir a la inversión necesaria para sostener el crecimiento, más que cien "impuestos a las grandes fortunas". Y otro tanto para los delitos financieros o vinculados a los mercados de capitales: uso de información privilegiada, por ejemplo. 

Pero al lado de la fuga en sí, está toda la estructura jurídica que proveen los paraísos fiscales para canalizarla, e incluso para utilizar esas sociedades y empresas cáscara para operar en el país sin pagar impuestos. Al respecto, leemos en La Política Online que la diputada Fernanda Vallejos (FDT) presentó un proyecto de ley para crear una comisión bicameral para "... el control del estricto cumplimiento de la normativa vigente en la materia en las distintas etapas de prevención, detección, investigación, persecución, proceso y recuperación de activos producto del delito...", en especial de los delitos financieros. También es de su autoría el proyecto aprobado por la Cámara el mes pasado para excluir de todo beneficio fiscal, impositivo o de protección estatal a las empresas que operan con paraísos fiscales, están constituidas en ellos o vinculadas a sociedades que allí funcionan. 

Según la iniciativa, la comisión podrá "Investigar el cumplimiento o incumplimiento de la normativa vinculada con la Prevención y Lucha contra los Flujos Financieros Ilícitos, en los casos tales como: Blanqueo de Capitales, Evasión Fiscal, Planificación Fiscal Abusiva, Fraude Fiscal, Fraude de Inversiones, Fraude Informático, Utilización de instalaciones bancarias y corporativas extraterritoriales o jurisdicciones de baja o nula tributación o no cooperantes, para llevar a cabo objetivos delictivos por parte de los agentes económicos, entidades jurídicas, entidades financieras y organismos reguladores.". 

Contará para ello con amplias  facultades, tales como solicitar todo tipo de documentación e información relacionada con los hechos objeto de investigación, tanto del sector privado como del sector público, y de organismos locales como internacionales, u ordenar la citación de testigos, funcionarios públicos y tomar declaraciones testimoniales.

Se podrá discutir sobre la eficacia de las comisiones parlamentarias, pero no deja de ser interesante que se pongan estas cuestiones en el tapete discutiéndolas en el Congreso nacional, para exponer además la hipocresía de algunos, que ya se manifestó cuando se discutió el anterior proyecto de Vallejos y hablaban de que así "se espantan las inversiones" y cosas por el estilo. Porque estas regulaciones están presentes -que se cumplan o no es otra cosa- en los que esos mismos no vacilarían en calificar como países serios, y en las recomendaciones del G20 y el GAFI, por ejemplo.

Si el proyecto se aprueba y al mismo tiempo se opera el proceso de "des-offshorización" de la Argentina que comenzó con las nuevas normas de la Inspección General de Justicia (IGJ) aprobadas por Ricardo Nissen a poco de asumir en el organismo restringiendo la actividad en el país de las sociedades off shore constituidas en paraísos fiscales, se podrá tener un mapa más claro de éste tipo de prácticas que permitan avanzar en regulaciones públicas más inteligentes y eficaces para impedirlas.