LA FRASE

"HICIMOS MÁS DE 16.000 REFORMAS Y SERÍAN 16.002 SI LOS KUKAS Y ZURDOS TERRORISTAS NO NOS HUBIERAN CAGADO LA LEY DE TIERRAS Y LA DEL MANEJO DEL FUEGO." (JAVIER MILEI)

lunes, 28 de abril de 2025

"GARRÁ LA PALA, KUKA"

 

En la semana se viralizó en las redes el video de apertura, en el que el ex jefe de asesores de Alberto Fernández (mamita, y nosotros esperando que haga algo) y ex CEO de Syngenta Antonio Aracre explica muy didácticamente desde la pantalla de la TV pública como se hace el "carry trade", vulgarmente conocido como bicicleta financiera. Reflexión al margen: valoremos que hoy nos dan otros contenidos desde los medios públicos, y ya no nos adoctrinan con "678" y Zamba.

Como explica Aracre (que enfatiza que lo puede hacer cualquiera, así que hágale caso a Kristalina y saque esos dólares que tiene en el colchón, señora, no deje pasar la oportunidad), se trata de cambiar dólares por pesos, hacer un plazo fijo con esos pesos aprovechando la suba de tasas y cuando se vence, ver si se lo renueva para que los pesos sigan engordando y en un determinado momento cambiar esos pesos engordados por dólares, apostando a que el precio de éste seguirá planchado por decisión del gobierno, y en consecuencia al final del rulo uno se juntará con más dólares de los que puso.

Claro que -como también aclara Aracre- la cosa no está exenta de riesgos y pasa con esto como con el casino (que eso es en definitiva): hay que saber cuando irse, para no tentarse y terminar perdiéndolo todo. Esta misma semana de hecho, el JP Morgan (que algo del tema entiende) aconseja a sus inversores no quedarse bicicleteando más allá de agosto, porque de ahí en adelante todo se puede ir a la mierda como diría Melconián.

Para tranquilizar más a los inversores ante esa eventualidad, Scott Bessent, el Secretario del Tesoro que proviene de Blackrock y otros fondos inversores, dijo que su país asistiría con créditos del gobierno yanqui a la Argentina (en realidad, al gobierno de su aliado Milei) en caso de algún evento catastrófico. O dicho de otro modo: sigan en la joda, que llegado el caso nosotros ponemos la que haga falta cuando se terminen los dólares para que ustedes rajen, y les dejamos a los argentinos la deuda, como la del FMI.

FMI que esta misma semana se reunió en Washington con Caputo para "calibrar" el acuerdo, porque está pasando lo que ella bien sabía que iba a pasar, prestando guita en éste contexto y a los personajes a los que se la prestó: Caputo se está timbeando los dólares del Fondo para sostener otra temporada de bicicleta, y de paso sostener el ancla cambiaria contra la inflación. Sin embargo, lejos de tirarle la oreja al gobierno, Georgieva pidió explícitamente el apoyo para sus candidatos en las elecciones legislativas de octubre.

Al respecto dice Ignacio Fidanza en ésta nota de La Politica Online: "No les ha faltado astucia a Milei y Caputo en el jiu jitsu brasileño que le aplicaron al Fondo. Desesperados, porque se habían quedado sin reservas, apuraron el acuerdo y aceptaron todas las condiciones que semanas antes rechazaban con furia: devaluar, flotar, levantar el cepo. Pero una vez que ingresaron los fondos, armaron el plan dentro del plan y regresaron a su viejo esquema de dólar semi fijo y atrasado.".

"Por supuesto que hay una especulación electoral. Si la inflación se acelera y se acerca a los dos dígitos que insinuaron las remarcaciones que dispararon todas las notificaciones en la Casa Rosada, los libertarios se asoman a la zona de la muerte a la que ingresó Massa cuando perdió la elección. Con un agravante: un dólar a 1.300 disuelve el relato libertario que aquí no hubo una devaluación. Por eso, la administración libertaria tiene una razón de supervivencia política para defender el atraso cambiario. Difícil encontrar un argumento más importante para un gobierno.".

Y así tenemos el cuadro completo: la inescrupulosidad del timbero Toto que usa los dólares del FMI para dárselos baratos a sus amigos y que los pongan a rendir en la bicicleta, la aun mayor inescrupulosidad del FMI y el gobierno de los Estados Unidos que no reparan en costos a la hora de ayudar a los aliados (como ya hicieron con Macri, al pedo), el saqueo a la luz del día y a cielo abierto (tanto que Aracre lo explica por la TV de aire y el JP Morgan a sus inversores, pero con plazo) y como bien señaló Kicillof, la absoluta deriva conceptual de un Milei que sostenía en sus ensoñaciones teóricas que la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno exclusivamente monetario fruto de la emisión descontrolada para financiar el déficit fiscal. 

Pero la mayor incoherencia de todas es que estos tipos (y los que los votaron y los siguen apoyando) que han erradicado hasta del lenguaje palabras como producción, empleo, industria o salario y solo entienden de especulación y bicicletas financieras, nos decían que se perdió la cultura del trabajo, que a éste país se los saca adelante laburando, y nos mandaban a nosotros a agarrar la pala. 

Tuits relacionados:  

domingo, 27 de abril de 2025

TWEETS POLÉMICOS

 

sábado, 26 de abril de 2025

BRADEN O PERÓN, 80 AÑOS DESPUÉS

 

La historia es conocida: cuando su plan económico (que en líneas generales era el mismo de Milei ahora) naufragó, Macri fue al FMI y obtuvo en tiempo récord (tanto que se saltearon pasos obligatorios del procedimiento) una ayuda también récord: 57.000 millones de dólares, de los que finalmente se utilizaron 45.000.

Se utilizaron -básicamente- para financiar la fuga de los capitales golondrina que habían llegado al país durante la anterior gestión de Caputo para obtener pingües ganancias en dólares que no conseguirían en ningún lugar del mundo, exactamente igual que ahora, cuando el delincuente volvió (como suelen hacer) al lugar del crimen.

En aquel momento (2018, pero parece que para algunos hubiera sido hace un siglo porque ya se olvidaron) se dijo que las condiciones en las que se otorgó el préstamo y -sobre todo- el destino que se les dio a los fondos violaban abiertamente la carta orgánica del FMI, que inhibe usar su asistencia para financiar procesos de fuga de capitales. 

En lo que intentó ser una defensa pero dejó más en claro las cosas, Mauricio Claver Carone (entonces representante de EEUU en el Banco Mundial, hoy funcionario de la administración Trump) dijo abiertamente que habían "flexibilizado" exigencias y requisitos para ayudar a un aliado regional que el gobierno norteamericano consideraba importante, a ganar las elecciones y conseguir su reelección.

El propio Milei (cuando era panelista habitual en la tele) cuestionó ambas cosas: la irresponsabilidad de Caputo (al que llamó estafador profesional) en timbearse la plata, y la del FMI en prestársela y dejarle la deuda a los futuros gobiernos. También Espert (otro furioso oficialista actual, presidente de la comisión de Presupuesto de Diputados) decía entonces que acudir al FMI era como irse a la B. Ahí están los videos, que no nos dejan mentir.

No obstante el descomunal aporte de campaña que le dieron, Macri perdió las elecciones en primera vuelta, y llegado al gobierno el "Frente de Todos" Alberto Fernández y su ministro  Guzmán entendieron (aun en plena pandemia, estallada solo tres meses después) que lo prioritario era arreglar el pago de la deuda con los bonistas privados que le habían prestado a Macri, y con el FMI el replanteo del acuerdo de 2018, cuando estaban dadas todas las condiciones (incluso el contexto excepcional de la pandemia) para desconocerlo.

Más aun, trataron de convencernos (como lo hizo Macri cuando nos pidió enamorarnos de Lagarde) que el FMI ahora era distinto, y su titular, Kristalina Georgieva, comprendía nuestra situación porque de chica había conocido la pobreza. Y teniendo a su disposición el listado de los que compraron dólares para la fuga (y lo siguieron haciendo incluso mientras le pedían asistencia al Estado en la pandemia) nada hicieron al respecto, tanto que el impuesto extraordinario a las grandes fortunas -como el mismo Guzmán se encargó de aclarar- no fue una iniciativa del Ejecutivo sino del Congreso, más específicamente de Máximo Kirchner; que junto a otros diputados de la Cámpora no votaron a favor el acuerdo con el FMI.

Ahí quedó sellada la suerte del gobierno del FDT (más incluso que en la reculada por Vicentín), que defraudó las expectativas de los que lo votamos, y de allí a Milei había apenas un paso -como lo advirtió Cristina- y ese paso se dio, para traernos a éste punto; en el que con todo eso a la vista (y precisamente por todo eso), todos reincidieron en sus comportamientos: Caputo timbeando los dólares escasos de las reservas en la bicicleta financiera, el  gobierno yendo a pedirle la escupidera al FMI y el Fondo abriendo generoso su billetera para que se la timbeen, con la esperanza de que sus amigos (que son los de EEUU) ganen la elección

Por si a alguno le quedaban dudas, ahí están las declaraciones de Georgieva en el video de apertura, llamando a votar por los candidatos del gobierno. Como bien dice el comunicado del PJ nacional que pueden ver en el tuit de abajo, otro gigantesco aporte de campaña para los aliados del imperio en el país y la región, que ahora sobreactúan aun más que Macri su alineamiento incondicional. Como para no perder de vista quienes son los verdaderos dueños del circo, y quienes simplemente los payasos.

Ante semejante injerencismo a cielo abierto en nuestros asuntos políticos internos como no se veía desde los tiempos de Braden y como hemos dicho antes, la cuestión no es lo que hagan ellos, sino lo que vamos a hacer nosotros: no alcanza con decir (como dice el comunicado del PJ) que se trata de un aporte de campaña para Milei, hay que decir con todas las letras que llegados al gobierno se desconocerá la deuda; para lo cual argumentos sobran: en éste contexto, el préstamo del FMI (al igual que la política económica del gobierno, si así se la puede llamar) es una apuesta timbera en un gigantesco casino, y como toda apuesta, puede fallar. 

En éste caso incluso ni siquiera puede hablarse estrictamente de azar, precisamente porque están los antecedentes históricos a la vista (el último, el de Macri en 2018) para saber como terminan estos esquemas Ponzi o estafas piramidales disfrazadas de programas económicos. Y si cuando apostás te toca perder, andá a llorar a la iglesia, o al velorio del Papa Francisco. Porque de lo contrario será -de nuevo, como con Alberto- como si hubiera ganado Braden. Tuits relacionados:

viernes, 25 de abril de 2025

TWEETS POLÉMICOS

 

jueves, 24 de abril de 2025

¿EL QUE AVISA NO ES TRAIDOR?

 

Cuando se acercaban las elecciones legislativas de 2017 en las que pretendía revalidar su triunfo en el balotaje presidencial de 2015 y mejorar su representación en el Congreso, Macri implementó su propio "Plan Platita", administrando dosis homeopáticas del tan denostado populismo para llegar bien parado a las urnas: difirió los aumentos de las tarifas de los servicios públicos, avaló aumentos en las paritarias por encima de la inflación y rehabilitó programas del kirchnerismo para reactivar el consumo que antes había hibernado, como "Ahora 12".

Después, con los resultados puestos (que en buena medida obedecieron a que abandonó por un rato las políticas de ajuste con las que había llevado adelante la primera parte de su gobierno), reunió al establishment económico del país en el CCK para anunciar que había llegado el tiempo de profundizar las reformas: laboral, previsional y tributaria. 

El resto de la historia es conocido: el intento de imponer la reforma previsional (que finalmente se aprobó) para modificar a la baja la fórmula para aumentar las jubilaciones generó una protesta masiva en el Congreso salvajemente reprimida, y el gobierno vio horadada su legitimidad al mismo tiempo que se caía su programa económico por su propia insustentabilidad, y la ida al FMI aceleró el declive, hasta el fracaso del intento de reelección del presidente.

Si nos vamos un poco más atrás, aun está en discusión para algunos si Macri engañó o no al electorado en el 2015 cuando prometió "conservar lo bueno y cambiar lo malo del kirchnerismo", pero en nuestra modesta opinión, la polémica la zanjó Milei cuando ganó las elecciones prometiendo aplicar la motosierra y cumplió. Podrá decirse que parte de sus votantes no comprendieron que la casta en realidad eran ellos, pero lo cierto es que el experimento libertario en curso es -ni más ni menos- que poner en acto aquello de Macri cuando decía que si volvía al gobierno haría lo mismo, pero más rápido.

Y lo mismo es, literalmente, eso: lo mismo, desde 1956 por lo menos. Pruebas al canto: nos dicen ahora que lo que el gobierno acordó con el FMI a cambio del salvataje financiero de su plan económico es una reforma laboral flexibilizadora (como si nunca hubiera habido una), otra previsional (y van) y profundizar el ajuste del gasto público (cuando no), especialmente eliminando toda forma de subsidio o segmentación de las tarifas de los servicios públicos.

O sea lo mismo de siempre, que es lo mismo que quiso hacer Macri, que es lo mismo que antes hizo Cavallo y lo mismo que considera Milei que hay que hacer. Pero eso sí: están diciendo que lo van a hacer después de las elecciones (como lo intentó Macri en el 2017) y si las ganan, admitiendo así implícitamente que si lo hicieran antes, podrían perderla. O como dijo Menem en 1989, "si decía lo que iba a hacer, no me votaba nadie".

Lo cual nos lleva al punto de la prostitución del sentido del voto, y en última instancia de la democracia misma, que subyace en la idea de que la gente vote lo que quiera, total después los gobiernos hacen lo que se les antoja...al FMI y los grupos de poder económicos internos y externos. O dicho de otro modo: si esas reformas son tan buenas que insisten en proponerlas como las únicas soluciones posibles, una y otra vez ¿por qué no se le plantean claramente al electorado antes de las elecciones, con todas las letras y mejor aun, por qué no se aplican ya, sin esperar a las elecciones? 

Y si alguien (con razón) se apurara a decir que no lo hacen porque perderían porque esas políticas son impopulares (una afirmación que por lo menos habría que discutir, atento a los resultados de las últimas elecciones), volvemos al punto anterior: ¿Cuándo el voto cumplirá con la promesa implícita en él de expresar el sentir de la sociedad, para que la política tome nota y obre en consecuencia?

De lo contrario luego no nos sorprendamos después de la famosa "insatisfacción democrática" y sus consecuencias, que con los resultados del experimento libertario a la vista vienen siendo...profundizar el ajuste, le guste a quien le guste, "porque es el único camino posible" y listo. O dejemos de explicar las consecuencias, y ataquemos las causas, que hay que buscarlas por el lado de los que se benefician -siempre y en toda circunstancia- con esa insatisfacción y con el fracaso de la democracia en las expectativas que despertó.

En caso de duda, ver lo que está pasando ahora mismo, con el veranito financiero para otra temporada de bicicleta que se acaba de inaugurar con los fondos del FMI: se están prendiendo los que ya venían prendidos desde que comenzó el gobierno de Milei, que a su vez son lo mismos que se prendieron en el anterior paso de Caputo por el comando de la economía, en el gobierno de Macri. Los mismos a los que el gobierno del FDT les perdonó la vida en su momento, en plena pandemia y teniendo a la vista todas las pruebas del saqueo.

Tuit relacionado:

miércoles, 23 de abril de 2025

TWEETS POLÉMICOS

 

lunes, 21 de abril de 2025

HASTA SIEMPRE, PANCHO

 

Después de darse el gusto de despedirse de la gente en la plaza -¿habrá pensado que se llevaba en su oídos la más maravillosa música?-, murió Francisco, el Papa que fue Jorge, el argentino que llegó -como el mismo decía- desde el fin del mundo para conducir los destinos de la iglesia.

Que vivió su papado con pasión argentina como la que sentía por el mate y por el fútbol, y que hizo que muchos -aun sin ser creyentes- empezaran a mirar a Roma y a prestar atención a la cátedra pontificia. Ese quizás fue uno de los signos principales de su papado: no se recuerda (al menos en tiempos modernos) un Papa que tuviera que enfrentar tantas resistencias sordas y sonoras al interior de la propia iglesia que formalmente conducía, y que al mismo tiempo despertara tanto interés, expectativa y adhesiones fuera de ella.

De allí que el papado de Francisco deja en primer lugar un mensaje para la propia iglesia católica, que en manos de sus predecesores estuvo años recluida sobre sí misma, ajena y temerosa a lo que pasaba en un mundo real que sufría cambios trascendentes; y al que percibía más como una amenaza, que como una oportunidad y un desafío.

La parábola de Bergoglio desde Jorge a Francisco es, en buena medida, la parábola argentina: basta recordar el arco que va desde su discutido y controversial papel en la dictadura, hasta la amistad que alcanzó en sus años papales con Hebe y con Estela, y con ellas, con lo mejor de nosotros, aun en medio de las tragedias.

Francisco fue un papa misionero, que llevó su mensaje humanista y sensato a un mundo deshumanizado y carente de cordura; pero renunció a ser un cruzado como el Bergoglio que había sido: el mismo que asumió en su hora como una guerra santa la lucha contra el matrimonio igualitario, contempló -sin renunciar a las formulaciones doctrinarias de la iglesia de la que era parte a la vez que cabeza- como en su propio país se despenalizaba el aborto, comprendiendo -sin compartirla- la lucha de un importante sector de la sociedad civil por ponerle punto final a situaciones lacerantes.

Murió sin volver a su tierra natal, a la que permaneció entrañablemente unido a la distancia y a cuyos padeceres nunca fue ajeno; y nos atrevemos a conjeturar que fue por las mismas razones que estuvieron a punto de depararle a Perón idéntico destino: el odio gorila, que lo persiguió hasta sus últimos días porque lo sintieron un traidor a su causa, aunque hoy muchos como Milei finjan estar compungidos y dolidos por su muerte.

Tan argentino era que mientras nos retrataba como apasionados por la rosca y las internas, se dedicaba concienzudamente y con paciencia de jesuita a garantizarse su propia sucesión, construyendo un colegio cardenalicio de afines, que veremos ahora como resulta. Acaso una lección de peronismo práctico para estos tiempos de desorientación, en que muchos hablan con ligereza del asunto del bastón de mariscal que todos tenemos que llevar en la mochila.

La autoridad de su palabra trascendió la de la propia iglesia, y eso da la medida de su importancia y la de su legado; pero se potenció por el contexto de un mundo conducido hacia el desastre por las fuerzas del mercado, por encima de la incapacidad e inoperancia de lo que probablemente sea la peor élite política en décadas, en especial en los países del llamado primer mundo.

Su mensaje no dejó tópico urticante de actualidad sin tocar: la injusticia social, la pobreza y la desigualdad, la cultura de la cancelación y el descarte, las nuevas formas del odio, la discriminación, la xenofobia y el racismo, los genocidios actuales muchas veces silenciados o ignorados (como el del pueblo palestino), la destrucción de la casa común de la humanidad en tiempos de extractivismo y depredación de los recursos naturales en holocausto al capitalismo, la globalización financiera y la destrucción de la sociedad organizada en torno al trabajo humano dignamente remunerado, el imperialismo, el colonialismo y la guerra con sus trágicas consecuencias sobre los pueblos.  

Contribuyó así de un modo decisivo a suplir en parte el vacío que la política dejó en estos años sobre esas cuestiones, en la Argentina y en el mundo, iluminando todo un programa y campo de acción política para quienes creen que un mundo mejor y más justo es posible, sin seguir las recetas del poder establecido. Si hay una enseñanza que nos deja su papado -sea o no uno creyente- es generar una praxis y organización política que pueda contribuir a llenar ese vacío que le dio más resonancia a su magisterio. O como él diría, "hagan lío, pero háganlo organizados". 

Tuits relacionados: