LA FRASE

"YO TRABAJABA DE PAPÁ NOEL EN FALABELLA PERO SE FUERON DEL PAÍS, Y NO ME QUEDÓ MÁS REMEDIO QUE PONERME A INTERMEDIAR EN EL REPARTO DE LOS PLANES SOCIALES." (EMILIO PÉRSICO)

lunes, 23 de mayo de 2022

CONDICIONANTES

 

Cuando se discuten las posibles causas de la inflación, algunos ponen entre ellas a la concentración económica o los mercados imperfectos y otros -tanto desde la ortodoxia como desde la heterodoxia económicas- lo descartan, con el argumento en un caso de que la inflación es un fenómeno exclusivamente monetario, y en el otro de que la inflación es resultado de la puja distributiva.

Dejando de lado esa discusión, lo cierto es que la concentración económica -cuando es muy acentuada- le da a quien ostenta posición dominante en un determinado segmento del mercado el poder para imponer precios, condiciones de comercialización y demás condiciones. 

Como por ejemplo extorsionar al gobierno para que le entregue dólares al precio oficial, para importar de Brasil cosas que fabrican ellos mismos, como hace el grupo Techint con los tubos de acero que se usarán en el gasoducto de Vaca Muerta; obra crucial para el desarrollo del país, porque permitiría transportar los volúmenes de gas del yacimiento sea para el abastecimiento interno, como para las exportaciones que generan las divisas necesarias para sostener el crecimiento. 

En éste caso entonces la concentración económica opera como un condicionante estructural para ese desarrollo, donde el Estado -que debe planificarlo y conducirlo- debe ceder a las extorsiones del grupo económico dominante, porque además no le sobran los dólares.

Y hablando de eso, los otros días en el Chaco se preguntaba Cristina como es posible que, acumulando dos años de abultado superávit comercial y con los precios internacionales de los commodities que el país exporta en alza, faltaran dólares. La pregunta, por supuesto, es retórica, porque quien la hace sabe la respuesta: porque los dólares se los están llevando cuatro vivos como se están llevando los resultados del crecimiento económico, ganando -vía inflación- la puja distributiva.

La restricción externa (es decir la falta de dólares o divisas necesarias para sostener el crecimiento de la economía y atender los pagos de deuda) es otra condicionante estructural de nuestra economía, como lo son las condiciones en que se ejerce en el país el comercio exterior y el manejo del flujo de divisas: con o sin "cepo", los que generan esos dólares y muchos que no, siempre encuentran los resquicios para quedarse con ellos; sea adelantando importaciones, demorando la liquidación de divisas, fraguando las operaciones (sobrefacturando importaciones, subfacturando exportaciones), triangulando operaciones a paraísos fiscales o empresas controladas, inventando presuntos préstamos en el exterior  que deben cancelarse en divisas, en fin, todo el menú de opciones habituales, a las que el Estado no se decide a ponerles freno, porque no quiere o porque no puede; porque no tiene los instrumentos para hacerlo, o la decisión.

Porque la debilidad del poder político frente al económico es otra condicionante estructural para nuestro despegue como país, que se evidencia claramente en éstas cuestiones. 

O en otras, como el hecho de que un funcionario de tercera línea como Béliz, trabajando como "topo" infiltrado en el gobierno al servicio de intereses extranjeros, se arroga la prerrogativa de "pisar" una obra clave para la soberanía energética y el crecimiento del país como la construcción de la central nuclear Atucha III; simplemente porque no conviene a los intereses de los Estados Unidos que el país la haga con financiamiento chino.

A estas cosas se refería Aldo Ferrer cuando decía que para desarrollarnos y crecer como lo hicieron los países que nos suelen poner como modelo, era necesario alcanzar ciertos niveles de "densidad nacional". Tuits relacionados: 

1 comentario:

Juan Ignacio Pividori dijo...

https://delotroladodelamechaa.blogspot.com/2022/05/la-falta-de-dolares-y-las-advertencias.html