LA FRASE

"A MÍ NO ME PARECE MAL QUE LOS JUBILADOS PONGAMOS ALGO DE NUESTRA PARTE PARA QUE NUESTRAS FAMILIAS PUEDAN ACCEDER A UN CRÉDITO HIPOTECARIO PARA COMPRARSE UNA CASA." (EDUARDO MENEM)

viernes, 27 de diciembre de 2013

FELICITACIONES A TIEMPO ARGENTINO


Por ser el único diario que se dio cuenta de lo obvio, en ésta nota: acá en Santa Fe hace rato que se aumentan las tarifas de electricidad, e igual siguen los cortes; empeorando año tras años.

Hasta un punto se entiende que el habitual ombliguismo porteño sólo de cuenta de los problemas cuando suceden en Buenos Aires (como pasó hace poco con las rebeliones policiales).

También se comprende que los medios provinciales, si mencionan los cortes de luz acá, omitan que la EPE aumentó las tarifas a un promedio de dos veces por año desde el 2007, sin que se vean los resultados en inversiones: la abultada chequera publicitaria del socialismo lubrica muchos silencios.

Pero tal como lo dice el artículo de Tiempo, lo que pasa en Santa Fe y en Córdoba con los cortes de luz y los aumentos de tarifas, da por tierra con el principal argumento de las concesionarios privadas del AMBA (Edenor y Eedesur) para justificar su pésima prestación de servicios, con el argumento de que no les admiten aumentos de tarifas.

Demás está decir que para el silenciamiento de lo que ocurre aquí y en Córdoba al respecto, también influye el hecho de que ambas provincias sean gobernadas por opositores al gobierno nacional: imaginemos esta misma situación en una provincia gobernada por el FPV o sus aliados.

Y ni falta hace imaginar nada: acá Infobae le enrostra a Capitanich que, antes de asumir la Jefatura de Gabinete, quiso aumentar las tarifas eléctricas en el Chaco.

Algo parecido ocurre con otros servicios: acá Clarín se escandaliza porque el boleto de colectivo pasará a costar en la Capital $ 2,50, cuando estaba a $ 1,50 (un aumento del 66 % dicen en título catástrofe); cuando en Santa Fe el boleto urbano estuvo largo rato a $ 2,90 y aumentó hace unos días a $ 3.60 ($ 3,90 si es con monedas), o sea más de un 40 % por encima del que rige en Buenos Aires, con el aumento.

Así como aumentan todos los años las tarifas del transporte interurbano de jurisdicción provincial, en base a sendos decretos antes de Binner; y ahora de Bonfatti, y nunca veremos que un medio porteño lo refleje.

Esos mismos medios que le pegan al gobierno nacional si no aumenta las tarifas (como en el caso de la luz), o si las aumenta, como en de los coloectivos o los pasajes aéreos de cabotaje

Un detalle que no menciona la nota de Tiempo Argentino es que en Santa Fe las tarifas de la luz aumentan todos los años, aunque no bajen los subsidios nacionales a la compra de electricidad; como lo puede comprobar cualquiera con sólo leer la factura.

Y otro tanto pasa con las tarifas del transporte urbano: veíamos acá como los subsidios nacionales para el año que viene ascenderán a 800 millones, un 33 % más que en éste.

PARA LA IGLESIA, EN ALGUNOS CASOS NO SERÍA PECADO MENTIR


O por lo menos, mandar fruta en forma reiterada y sistemática; como el Observatorio Social de la UCA; que dice que los indicadores sociales del país están peor que en el 2004.

Para despejar de antemano cualquier polémica al respecto, demos por sentado que los datos del INDEC están mal; aunque lo que se cuestionan son los índices de costo de vida, y no las demás estadísticas e indicadores.

Y admitamos también que la inflación es alta (no comparemos con otros períodos históricos, porque no sería serio: remember las híper varias) sobre todo en los alimentos; y que la economía no viene creando empleo con el mismo ritmo que lo hacía en años anteriores, o que subsiste un alto porcentaje de empleo en negro. Todo eso es cierto.

Tan cierto como que es poco serio decir que los indicadores sociales de hoy de la Argentina son peores que los del 2004: para refutaciones de las barbaridades del Observatorio de la UCA por gente que conoce bastante más que nosotros del asunto, leer acá a Artemio , y acá la reseña que hace Verbitsky de su polémica con los que arman estos informes, que se repiten periódicamente, con serias inconsistencias técnicas como allí se dice.

Por nuestra parte diremos que resulta curioso decir que la situación social es peor hoy que en los primero tiempos posteriores a la crisis del 2001, cuando entonces el país tenía un índice de desempleo largamente por arriba del 25 %, y hoy hace tiempo ya está consolidado en guarismo inferiores a un dígito. La evolución de las propias cotizaciones al sistema de seguridad social (que permite sostener una mayor cobertura) da cuenta del volumen de creación de empleo genuino y registrado, producido en estos años.

Años en los que además se tomaron medidas para fortalecer la inclusión social, y reducir los niveles de desigualdad; aumentando la cobertura previsional de las personas en condiciones de jubilarse, y estableciendo un régimen legal de movilidad semestral de sus haberes, que anteriormente no existía; y que vino arrojando aumentos siempre por encima de las estimaciones privadas de la inflación, y del promedio de las paritarias de los empleados en blanco

Otro tanto puede decirse de la evolución del Salario Mínimo, Vital y Movil, luego de una década de hibernación del Consejo del Salario; cuya evolución además puede medirse por el poder de compra de bienes sensibles de la canasta familiar: ver acá y acá.  

Y si eso ocurre con los sectores formalizados del trabajo, y los que obtienen cobertura previsional, otro tanto sucede con los excluidos del sistema formal: no puede sostenerse seriamente que la situación del país en orden a los niveles de pobreza e indigencia sea peor luego de que se instaurara la AUH, que antes.

Estas y otras medidas marcaron que las políticas de protección social de los sectores más vulnerables fueran  destacadas por el programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD); así como hace poco la FAO declaró a la Argentina con hambre cero, es decir sin situaciones de desnutrición crónica.

Se puede discutir cuanto y aceptar que la velocidad del proceso ha disminuido en los últimos tiempos, pero no se puede negar que la desigualdad en el país (medida por el Coeficiente de Gini) ha disminuido, así como ha mejorado la distribución funcional del ingreso, en beneficio de los trabajadores, que vieron aumentar en estos años su participación en la torta nacional.

Es muy poco serio decir que hemos retrocedido en posibilidades de acceso de las clases populares a la educación, cuando la ley de financiamiento educativo permitió alcanzar una inversión en el rubro del 6,51 % del PBI (cifra histórica), programas como Conectar Igualdad han contribuido a disminuir la brecha digital; o medidas como la AUH incrementaron notoriamente la matrícula escolar, especialmente en el nivel secundario; medida en términos históricos.

El informe vincula el aducido crecimiento de la pobreza y la desigualdad, y de las situaciones de marginalidad, con el incremento de la inseguridad: una vinculación lineal entre pobreza y delito que simplifica brutalmente situaciones sociales complejas, y omite el rol de la criminalidad organizada en la generación de determinados niveles de inseguridad: ¿o acaso el propio episcopado no acaba de alertar sobre el auge del narcotráfico en el país? 

Pero además las conclusiones del informe de la UCA se dan de patadas con un hecho irrefutable: el kirchnerismo obtuvo un rotundo respaldo popular en dos elecciones presidenciales, ambas celebradas con posterioridad a la intervemción del INDEC (por si se cuestionan las cifras oficiales) y la primera de ellas, antes de la instauración de la AUH y la ley de movilidad jubilatoria.

Sería muy pueril explicar esos resultados por el argumento del clientelismo, cuando el principal programa social  (la AUH) tiene un universo de beneficiarios consolidado en torno a los 3,6 millones que en su mayoría no votan (recordemos que los jóvenes de 16 años sólo pueden hacerlo desde fines del 2012); y en las últimas elecciones presidenciales Cristina rozó los 12 millones de votos.

Es más sensato asociar esos contundentes triunfos electorales con un proceso continuado de crecimiento económico apuntalado por un mercado interno en alza, con mayor consumo de la clase media (en buena parte depauperizada tras la crisis de la Convertibilidad) y los sectores populares; que accedieron en estos años a niveles de consumo inaccesibles en tiempos anteriores.

Las opciones electorales de vastos sectores de la sociedad argentina serían entonces, de pura racionalidad instrumental; consecuentes con una percepción mejorada de su propia situación, como resultado de políticas públicas concretas.

El intento de deslegitimar en bloque la década kirchnerista que subyace en este tipo de análisis ni siquiera tiene la franqueza de plantear frontalmente que, en el fondo, quienes los hacen esconden un profundo desprecio por las mayorías populares; que según ellos votarían irracionalmente a quienes no representan sus auténticos intereses.

jueves, 26 de diciembre de 2013

FRENTE PUEDE SER, RENOVADOR, VEMOS



Más información, acá.

LA PLATA DEL CARGO SOLIDARIO SE VA POR LA CLOACA DEL FONDO SOJA, O ALGO POR EL ESTILO


Para los que son lectores habituales de éste blog, recordarán que les contamos que el gobierno de Bonfatti aprobó en su momento por decreto un "cargo solidario" a pagar por los usuarios de Aguas Santafesinas; para financiar obras de expansión de la red de cloacas a los (muchos) santafesinos que -aun dentro del ámbito de actuación de la empresa- carecen de tan elemental servicio.

Y para los que no, acá contábamos el caso de Rosario (donde el cargo es del 5 %); y acá el de Santa Fe, donde fijó el máximo posible: el 10 % de la facturación.

Según decían los decretos y la Ley 13.241, lo recaudado por el cargo en las facturaciones debería destinarse a financiar las obras necesarias para ampliar la red de cloacas en Santa Fe y en Rosario.

Explicáme entonces como Bonfatti firma éste decreto por el cual le transfiere a Aguas Santafesinas casi 25 millones de pesos del Fondo Federal Solidario (vulgarmente conocido como fondo soja) que manda la Nación; para -entre otras cosas- el "Programa Solidario e Integrador Cloacas”, Proyecto Específico 1, Obra 1: “Materiales Cloacas Solidarias Rosario” y Obra 2: “Materiales Cloacas Solidarias Santa Fe”".

Y más de 10 de esos casi 25 millones los sacaron de la parte destinada a Educación en Obligaciones a Cargo del Tesoro.

Por lo menos ahora no fueron a parar a publicidad oficial.

LOS QUE SIEMPRE TIENEN RAZÓN


(*)


No dudan nunca, ni siquiera como una jactancia de su condición de intelectuales, como decía Rico.

Por el contrario, siempre tienen certezas y en todo caso, las transmiten a los demás, para generarles dudas.

Siempre ven claro como son las cosas, y fundamentalmente, como van a ser: pase lo que pase, ellos lo dijeron antes, lo vieron venir.

Son perfectamente coherentes, no tienen fisuras ni idas y vueltas; y desde esa asumida perfecta coherencia, subrayan con lupa las incoherencias de todos, aunque en realidad más bien de unos, que de otros.

Nunca tienen nada de que arrepentirse, en especial en política: nunca eligieron mal un gobierno, o el proyecto que votaron los defraudó.

Porque da la casualidad que nunca votan al que gana, siempre (al menos eso dicen cuando les preguntás, y aceptan decirte) se juegan por la izquierda, Pino, López Murphy o Carrió; lo cual los exime de la pesada carga de ser oficialistas, y defender a un gobierno 

Se discuta de lo que sea, te corren del lado que mejor les parezca: por derecha, por izquierda, por arriba o por abajo, eso sí: sin perder la coherencia.

Definen enseguida en una pelea quien es el más débil, y se ponen de su lado; teniendo en claro que el más fuerte siempre es el Estado, o la política.

Trasuntan ideología en cada cosa que hacen o dicen, pero siempre te hablan desde ningún lugar, y se molestan si ponés en duda su independencia, porque a ellos no los sujeta ni manea nadie, son espíritus libres.

Hablan de la pobreza y los pobres desde la comodidad de clase media con todo resuelto, y guarda con que dudes de su sensibilidad social.

O de la riqueza como si fueran lúmpenes, cartoneros, vivieran en la calle o conocieran el barro; y cuidadito con tildarlos de burgueses, o cosa por el estilo. 

Como decía Jauretche, le viven enseñando al padre a hacer hijos: si la discusión es sobre derechos humanos, le enmiendan la plana a Estela de Carlotto o, Hebe de Bonafini, si es de economía saben más que Aldo Ferrer y Paul Krugman juntos; si es sobre periodismo, podrían darle clases a Verbitsky.

Aman esas categorías indefinibles, plásticas, que dan para cualquier cosa, como "progresismo"; y con las que etiquetan todo lo que ven; poniéndolo en un estante u otro.

Son, básicamente, insufribles.

O terriblemente pelotudos, elijan lo que más les guste.

(*) La imagen es simplemente ilustrativa, todos conocemos alguno, seguro. 

miércoles, 25 de diciembre de 2013

SIEMPRE LES QUEDA ALGO PARA DECIR


Primero le echaban la culpa a la firma que faltaba, de que en estos seis años los acueductos en la provincia prácticamente no registren avances: ver acá los detalles.

Después pidieron que se incluya en el Presupuesto nacional 2014 el aval nacional para el financiamiento de ésta obra; y así se hizo, pero igual votaron en contra, con argumentos de ocasión: ver acá.

Ahora como consiguieron el aval para tomar el crédito, nos quieren hacer creer que no es porque aparece la autorización en el presupuesto nacional 2014 (que sólo votaron a favor los diputados del Frente Para La Victoria), sino porque Bonfatti tiene buena relación con Capitanich, o sea que es mérito del gobernador digamos.

Y si las relaciones con el gobierno nacional son tan buenas, avísenle a Binner que parece que no se enteró.

YPF Y EL COSTO DEL AISLAMIENTO ARGENTINO


Por A.C.

YPF, luego de su reestatización, continúa recibiendo inversiones extranjeras. Con la recuperación de la empresa petrolera por parte del Estado Argentino, los pronósticos de los fundamentalistas del mercado eran plenamente coincidentes: no había esperanzas para una empresa estatal que como punto de arranque habìa generado un profundo conflicto con la anterior titular, la firma de capitales internacionales Repsol.
Por lo tanto según los fundamentalistas, el mercado internacional le daría la espalda a YPF, y no habrìa ninguna posibilidad de obtener inversiones. Ninguna posibilidad. Era un salto al vacío del Gobierno Argentino, aislado del mundo.
Se pueden releer hoy notas, editoriales y opiniones de economistas del establishment, las que se publicaban en los días siguientes a la recuperaciòn de YPF. Resultan graciosas. Los gurùes econòmicos locales que inundan las pantallas de TN y los suplementos económicos de Clarín y La Nación, tienen un grado de desconocimiento del mercado internacional pasmoso. Creen que la economía del mundo funciona según sus deseos y preferencias políticas. Pero el mundo económico no escucha a improvisados.
Por eso, contrariamente a los vaticinios del fracaso de la YPF estatal, la realidad ha sido diametralmente opuesta. Las inversiones que la empresa argentina se plantea conseguir para incrementar su producción, para recuperar la posibilidad de abastecer a una economía argentina que a causa de su crecimiento demanda cada vez más combustibles, esas inversiones necesarias, están llegando sin pausa.
En estos dìas, YPF colocó en el exterior, es decir para la compra por parte de inversores extranjeros, un bono a 5 años por  500 millones de dòlares, un monto más de tres veces superior al de la primera emisión de bonos que hizo fuera del país, que fue por 150 millones de dólares en septiembre de éste año.
Esta colocación de bonos por 500 millones de dòlares, se trata de la mayor colocación para inversores extranjeros en la historia de la compañía.
De paso, el mismo dìa de la venta de los bonos, la acción de YPF subió 7,6%. Algo bien se debe estar haciendo, a juzgar por como reacciona el mercado. Pero para algunos, el mercado solo es sagrado cuando favorece sus intereses, o sus preferencias políticas.
Y hay otro síntoma relevante: sobre los bonos ofrecidos (U$S 500 millones) se registró una sobresuscripción de US$ 1.500 millones, es decir había inversores interesados en comprar por el triple del monto que se ofreció, fuera que se consiguió una tasa del 8,875%, mejor que la que ofrecen por igual plazo bonos soberanos. Y desde que se emitieron, estos títulos de YPF ya subieron un 4,8%.
Por eso, en este marco, habría que recordar que estas dos operaciones (los bonos de Septiembre y los de Diciembre de 2013) son la primera colocación que realiza YPF en el mercado internacional desde que se reestatizó, pero es también la primera desde  el año 1999, porque mientras YPF estuvo gerenciada por Repsol, nunca se colocaron bonos en los mercados externos.
Que extraño, siendo un grupo económico tan vinculado al mercado internacional, que no consiguieran inversiones a travès de la emisión de bonos. ¿Cuàl serà la razón? ¿Quizàs el mercado conocìa el desastroso gerenciamiento de Repsol? ¿Sabrìa el mercado de la sistemàtica polìtica de vaciamiento que llevaban a cabo los anteriores gerenciadores?
¿Qué cambió tanto, que ahora, cuando YPF sale a ofrecer bonos en el extranjero, recibe ofertas por el triple de los bonos que emite? ¿Será el efecto estatista? ¿Serà el aislamiento que genera el Gobierno Nacional ?
Es un buen tema de investigación, sobre todo para esos institutos económicos tan afectos al dios mercado, donde el fundamentalismo les prohibe pensar, racionalizar, comprender.
Y pareciera que el interés por invertir en YPF no se da solo en el extranjero. En Argentina también hay mucha gente que apuesta por una petrolera del Estado.  YPF colocó  el llamado “bono plus” por un total de 150 millones de pesos, un título destinado a pequeños ahorristas. Tenía un piso de emisión de $ 50 millones, pero recibió órdenes de compra por hasta $ 250 millones. Ofrecía una tasa fue del 19% anual más un punto porcentual por cada punto de incremento en la producción anual.
Desde el 10 de diciembre de 2012, YPF ya hizo cinco emisiones de bonos en pesos para pequeños ahorristas argentinos, un instrumento de inversión productiva con gran aceptación, que obtuvo el apoyo de más de 42.000 ahorristas.  Con las cinco emisiones obtuvo en total 1.000 millones de pesos para volcarlos a la producción de la empresa.
Inversión extranjera. Bonos de una empresa petrolera estatal. Pequeño ahorrista. Financiamiento de la actividad productiva a través del ahorro de los argentinos. Incremento de la producción anual de nuestro petróleo. Una empresa nacional. Un cóctel explosivo. El costo del aislamiento.