LA FRASE

"YO VENÍA AHORRANDO BÁRBARO HASTA QUE TUVE QUE EMPEZAR A PAGARLE HONORARIOS A LA ESCRIBANA PARA DIBUJARLA." (MANUEL ADORNI)

martes, 4 de agosto de 2015

SANTA FE AVANZA: ARRANCARON LAS OBRAS DEL SUBTE



Ojo, hay gente que ya le ve las ventajas al asunto:

¿POR EL DESAGÜE O POR LOS AMIGOS?


La obra del desagüe Larrea parece seguir el mismo camino que el proyecto de traslado del puerto de Santa Fe: generar un conflicto entre los socios mayoritarios del FPCyS (radicales y socialistas), que se disputan zonas de influencia y de negocios.

En el caso del puerto, los radicales de la ciudad apretaban públicamente por los medios al gobierno de Bonfatti (ver acá por ejemplo) para que adjudicara la licitación a la única oferta presentada, que ellos mismos se habían encargado de armar; con los buenos oficios de Vorobiof al frente del ente administrador.

Y cuando la licitación fracasó (porque la flojedad de papeles de la UTE era insostenible), los volvieron a apretar en público y por los medios, saliendo en línea con los reclamos del "círculo rojo" santafesino a pedir que se modificara el pliego del llamado; para que el Estado se haga cargo de las obras de infraestructura que originariamente debía hacer el concesionario: ver al respecto acá.  

El caso del desagüe Larrea fue tratado en su momento acá, explicando como viene la mano: una obra que ya estaba licitada en agosto del 2007 (antes de que Binner llegara al gobierno), pero que los dos gobiernos del FPCYS "frizzaron" durante más de 5 años, para luego "relanzarla" con un presupuesto del orden de los 352 millones de pesos, un 1.075,11 % de aumento por encima del presupuesto original.

En ésta etapa -y en plena campaña- anunciaron con bombos y platillos la apertura de la licitación para ejecutar los 3 primeros tramos, con un presupuesto de algo más de 197 millones de pesos.

Como señalábamos antes, al llamado se presentaron 8 empresas o UTEs, que cotizaron entre un 39,85 % y un 44,19 % por encima del presupuesto oficial.

Decíamos también que la división de esta parte de la obra en tres "lotes" posibilitaba que en cada uno de ellos terminaran ganando empresas muy ligadas a la obra pública provincial y municipal, en los tiempos de los gobiernos "progresistas" en la provincia y en la ciudad.

En el caso de los "lotes" 2 y 3 de la obra, quedaban mejor posicionadas las UTEs formadas entre Mundo Construcciones y COEMYC en el primer caso, y Ponce Construcciones y Angel Boscarino, en el segundo.

Todas empresas fuertemente beneficiadas por la obra pública municipal en las gestiones de Corral y Barletta (ver por ejemplo acá, acá y acá), y prendidas en otros negocios nacidos al amparo del radicalismo que gestiona la municipalidad local, como las cocheras subterráneas del parque Alberdi, o la repavimentación de las calles interiores del puerto en la gestión Vorobiof. 

Ahora a Corral le preocupa que empeñaron su palabra prometiendo la obra en campaña, y parece que Bonfatti se ha enyesado la mano y no quiere firmar la adjudicación, y por eso sale a apretarlo públicamente.

¿La actitud de Bonfatti es un anticipo de lo que se viene con Lifschitz en el gobierno, atento a que el gobernador electo ha dicho que su prioridad será restablecer el equilibrio de las finanzas públicas, y que habrá que ser muy cuidadoso y austero en los gastos del Estado provincial? 

Dado que no sería ni la primera -ni seguramente la última- vez que se promete en campaña algo que luego no se cumple ¿el reclamo público de Corral es para que la obra se haga, o para que la contraten con sus amigos?

No sería la primera vez que lo haga: ya en la adjudicación de las viviendas del Procrear en el parque Federal se lamentó que "quedaran afuera empresas locales" (ver al respecto acá).

Traducimos "locales": COEMYC S.A. y Mundo Construcciones, que en ese caso también habían cotizado un 41,65 % por encima del presupuesto oficial; y por eso desde el Procrear la sdejaron afuera.

LO DIJO HACE RATO UNO QUE SABÍA BASTANTE MÁS QUE NOSOTROS


"Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes" decía don Albert, y vaya si el concepto aplica a la truchísima operación montada por el grupo Clarín contra Aníbal Fernández, a días de las PASO nacionales y en la provincia de Buenos Aires. 

Una más de las montadas por el multimedios en estos años (acá Gerardo hace una enumeración que seguro se queda corta en el repaso de memoria de cualquiera), que no será seguramente la última en las semanas que restan de ahora, a las elecciones generales del 25 de octubre.

Aunque la cuestión no esté medida o comprobada con certeza irrefutable, si existe la clara percepción que se trata de otro caso de lo que se ha dado en llamar en comunicación repicar sobre las "audiencias redundantes": este tipo de movidas parecen destinadas a "convencer a los convencidos", "pescar en la pecera" o "cazar en el zoológico"; por usar las metáforas y expresiones más corrientes al respecto.

Es decir son lanzadas de antemano en un contexto que condiciona seriamente su capacidad de incidir en las preferencias del electorado, sea en la captación del voto "indeciso" (por estas horas, más correcto sería hablar de quienes no quieren decir por quien van a votar), o en horadar preferencias ya instaladas, y hacerlas cambiar a último momento.

Las razones del voto -si bien múltiples y variables en cada individuo o grupo social- son si no pura, preferentemente de racionalidad instrumental estricta, y vinculadas a las condiciones materiales de existencia, reales o percibidas: si el votante cree que está bien y no le conviene cambiar, votará al oficialismo. 

Si cree o percibe que está mal, o que necesita mejorar (en su empleo, salario, consumos, perspectivas de estabilidad o progreso y demás condiciones materiales anexas), votará a alguna de las alternativas opositoras; en la medida por supuesto que logren convencerlo de que poseen la aptitud requerida para resolver sus problemas, o despejar sus interrogantes.

En ésta perspectiva folletinesca que montan los medios opositores, urdida siempre en torno a tramas complejas, personajes misteriosos o cuestionables y recursos propios de novelas policiales de dudoso mérito literario, hasta se corre el riesgo que queden secundarizados lógicos planteos o reclamos que la ciudadanía puede tener hacia el gobierno, por políticas concretas que lo afectan, o juzga equivocadas.

Es en éste punto donde estás operaciones hechas con una motosierra mellada hasta pueden terminar resultando funcionales al oficialismo; que puede transitar los días finales de campaña dentro de lo que al Escriba le gusta denominar su "zona de comodidad". Para decirlo en otras palabras y con un ejemplo práctico, no parece inteligente discutir si Aníbal fue o no el autor intelectual del triple crimen, en lugar de discutir quiénes deben pagar o no Ganancias. 

En términos de construcción política, los medios (que se empeñan en demostrar a diario con contundencia que son la verdadera oposición al kirchnerismo) y la dirigencia opositora formal parecen condenados a girar en círculos indefinidamente, en una calesita donde se genera la denuncia, ésta tiene rebote inmediato en el dispositivo mediático ampliado (donde es cada vez más evidente la coordinación de agenda entre los que son en teoría competidores por la audiencia o las ventas), de allí pasa a algún dirigente opositor que la reviste del formato de denuncia judicial, hasta llegar a la justicia buscando recalar en algún juez con pocos remilgos en prestarse a la operación.

El circuito descripto puede variar y hasta ser exactamente inverso, pero no cambia la conclusión: el asunto sigue girando en un microclima enrarecido que lejos está de representar el humor social promedio; y más lejos aun de incidir en los resultados electorales. Al menos así lo demuestra la experiencia de los años kirchneristas.

Una constatación que no lograrán hacer ceder aunque los autores de las operaciones se dediquen a replicarlas hasta el infinito (y más allá, como no) con una insistencia goebbeliana; algo que paradojalmente nos adjudican a nosotros, en la construcción del famoso "relato", para "adoctrinar". 

Con tosudez rayana en la insanía -tal como la definía Einstein- vuelven a incurrir -una y otra vez- en la insalvable contradicción de visibilizar en un primerísimo plano a actores no electorales (periodistas "de investigación", jueces, fiscales, dirigentes empresariales), mientras por contraste invisibilizan a los que sí compiten en las elecciones; a menos de una semana de que éstas se hagan.

Una contradicción tan patente como la que puede existir entre el "kirchnerismo tardío" de Macri (forzado a reconocer que sostendría en el gobierno políticas actuales que combatió con dureza), y el furioso lanatismo explícito de Carrió (¿o carriotismo de Lanata?); que desaloja al kirchnerismo de los terrenos de la disputa política, catalogándolo como una asociación ilícita conformada por una banda de mafiosos, agrupados al solo efecto de cometer un número indeterminado de delitos.

Siempre hablando de contradicciones, hay algo que no termina de cerrar en un discurso mediático opositor que nos muestra a diario un país cayéndose a pedazos en todos sus aspectos (y que si no se termina de derrumbar, es simplemente porque lo sostienen con alfileres), y la necesidad compulsiva de tirar un muerto a los pies del gobierno, a días de las elecciones, y a ese fin poco importa si es actual -como Nisman- o de hace 7 años: si lo primero fuera estrictamente cierto, lo segundo sería superfluo, si no innecesario, para tratar de incidir en el humor social de cara al voto del domingo.

En este marco entendemos nosotros que no tiene demasiado sentido devanarse los sesos tratando de desentrañar el sentido último de la operación (que reiteramos, no será seguramente la última, como lejos estuvo de ser la primera); si trata de incidir en la interna bonaerense (donde es previsible un efecto búmerang, potenciando las chances de Aníbal), de afectar las chances de Scioli en la elección, o amedrentarlo a futuro mostrándole el poder de fuego de los fierros mediáticos; o si el candidato presidencial debió estar al tanto y prevenirla o la dejó correr, si los rivales de Aníbal en la interna (de penoso desempeño en el episodio) son simplemente beneficiarios del brulote, o contribuyeron a generarlo, sin perjuicio de que todas esas cuestiones deban ser dilucidadas. 

Porque el éxito de éste tipo de operaciones depende más de la permeabilidad a ellas del sistema político (que quizás sea en definitivas el verdadero destinatario), que la del electorado.

De modo que hay que evitar pisar el palito de hacerles el juego, y poner el esfuerzo de la praxis política en trabajar con inteligencia sobre el sistema real de construcción de decisiones electorales de los votantes (descripto más arriba), para convencerlos de que la nuestra sigue siendo la mejor alternativa para gobernar la Argentina.

TWEETS POLÉMICOS

lunes, 3 de agosto de 2015

EN DEFENSA DEL DERECHO A LA ORGANIZACIÓN CONTABLE DEL CURRO


Pero cómo ¿no estamos todos taaan preocupados en combatir el narcotráfico, el lavado de dinero de origen espúreo, la corrupción en todas sus formas?

Todo esto viene a cuento del nuevo Código Procesal Penal de la nación (sí, ese mismo que dicen que Cristina hizo aprobar para garantizarse impunidad cuando deje el poder), cuyo artículo 204 dice -en la parte pertinente- lo siguiente:

"Artículo 204.- Obligación de denunciar. Tendrán obligación de denunciar los delitos de acción pública:

c) Los escribanos y contadores en los casos de fraude, evasión impositiva, lavado de activos, trata y explotación de personas; "

¿Me querés decir que catzo tiene que ver el "secreto profesional" con denunciar un delito?

Y si conocés la existencia de un delito y no sólo no lo denunciás, sino que cooperás para que se cometa (por ejemplo proveyendo la arquitectura contable del curro) ¿de qué otro modo qué como encubridor querés que te trate la ley?

¿Tienen miedo de perder clientela, muchachos?

LA LECTURA DE LA BORRA DE LAS LEYES, NUEVO DEPORTE NACIONAL


Y va camino a convertirse en más popular que el fútbol, mirá lo que te digo.

Arrancaron con esto ya con el mismo Código Civil y Comercial cuando se lo discutió en el congreso los troscos, con el tema de que derogaba toda la legislación laboral, y consagraba la precarización de los trabajadores.

Raro que los sindicalistas no se hayan enterado para salir con los tapones de punta, o que la UIA, la AEA y la Mesa de Enlace no hayan expresado su más rotundo apoyo a la nueva normativa.   

Tan raro como que el Código Civil y Comercial legisle sobre el derecho del trabajo digamos, pero a lo mejor -y contra lo que se sostiene frecuentemente- lo esencial sólo sea visible para los troscos.

Después vinieron los que militan contra el aborto, con el tema de que una resolución del Ministerio de Salud de la nación había "despenalizado el aborto": se refieren a la que reglamenta el protocolo a seguirse en los hospitales públicos en los casos de abortos no punibles, que no hace sino transcribir lo que dice un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la nación.

Raro también en éste caso, que nadie se haya enterado: ni el Papa para recriminárselo a Cristina cada vez que se encontraron en todo este tiempo; ni los que militan por la despenalización del aborto, para dejar de juntar firmas para que se trate en el Congreso, y salir a festejar que lo lograron.

Raro también que esta medida -que tiene la frontal oposición de la iglesia- se haya consagrado al mismo que "el Código Civil clerical", que reconoce las uniones convivenciales, la fertilización asistida, el matrimonio igualitario y los divorcios con trámite simplificado. 

Código que además los pro aborto dicen que clausura para siempre la discusión sobre la despenalización, aunque sea una cuestión a discutirse -como su nombre lo indica- en el Código Penal, no en el Civil y Comercial.

Y hace poco, aparecieron el diputado Garrido y Miguel Bonasso (o Bolasso) con el tema de que el Digesto Jurídico aprobado por el Congreso deroga la Ley 1420 de los tiempos de Roca, y con ella su artículo 8; de lo que se seguría que se reimplantó la enseñanza religiosa en las escuelas públicas.

Porque guarda, ojo: del 2003 para acá, fuera de discutirse la nueva ley de educación nacional, la ley de financiamiento educativo (que permitió llevar la inversión en educación a más del 6 % del PBI) y la ley de educación técnica profesional, casi que de educación no se habló, ni se discutió nada relevante al respecto en el Congreso. Todo habría arrancado de cero ahora, con el Digesto Jurídico.

Y la CTERA y los gremios docentes, en la palmera, como si nada. Y los curas también, sin mandarles a los legisladores el agradecimiento que se merecen por reimplantar la enseñanza religiosa.

Tremendo: cuantas cosas terribles estarían pasando frente a nuestras narices sin que nos demos cuenta.

Por suerte hay gente que aprendió a leer la borra de las leyes, y nos mantiene alertas. 

BINNER PIDE UNA OPORTUNIDAD PARA ENMENDAR UNA CAGADA QUE SE MANDÓ


Ojo, a lo mejor él no lo está diciendo así tan de frente manteca, pero es más o menos lo que se puede inferir de como se ha venido manejando hasta acá con éste tema del 15 % de la coparticipación que se destina a la ANSES.

Al respecto, leemos a Hermes en el diario del Loco Lindo: "“está claro porque el permiso de detracción estaba hasta el 31 de diciembre de 2005. El acuerdo lo firmó Reutemann y nosotros, en ese momento, estábamos de acuerdo porque significaba que los jubilados podían seguir cobrando su haber de Anses. Esa situación de crisis terminó. No es válido que hoy se siga detrayendo el 15% de la coparticipación federal. No es válido que no se le dé a Santa Fe lo que le corresponde en materia de coparticipación”.".

Es decir entonces que nos cuenta Binner que cuando se decidió originariamente que las provincias (no sólo Santa Fe, cabe aclararlo: todas) aceptaron ceder parte de sus recursos coparticipables para financiar la ANSES, él estaba de acuerdo para que los jubilados nacionales pudieran cobrar sin problemas sus haberes.

Y también dice que ese "permiso" tenía vigencia hasta fines del 2005, pero la "situación de crisis" (o sea, que a la ANSES no le alcanzaran sus recursos para pagarle a los jubilados nacionales) "ya terminó".

Cosa que el presupuesto nacional 2015 desmiente claramente, con números:


Por si no entiende: para atender todos los gastos de la ANSES (recuadro verde) no alcanzan los aportes personales de los trabajadores y las contribuciones patronales (recuadro rojo), por lo que es necesario sumarle parte la afectación de una parte de la recaudación de los impuestos nacionales (recuadro azul); y otros aportes del Tesoro nacional (recuadro amarillo).

Para que quede más claro aun, acá abajo pueden ver los gastos de la ANSES donde "Prestaciones de la seguridad social" son las jubilaciones y pensiones, y "Transferencias Corrientes" al sector privado y al público, son las asignaciones familiares de activos y pasivos, incluyendo la AUH: 



Es decir entonces que -contra lo que sostiene Binner- la necesidad de sumarle recursos impositivos a la ANSES sigue tan vigente hoy como cuando se dispuso en los 90' (involucrando también la parte de la coparticipación que le corresponde a la nación, cosa que Binner nunca aclara), por una razón muy sencilla: hay muchos más jubilados porque se amplió la cobertura previsional (cosa que Binner no puede desconocer, porque como diputado acaba de votar la moratoria hace poco), y esos jubilados ganan más porque tienen dos aumentos al año; por la ley de movilidad (votada en 2008), que ahora se aplicará también a las asignaciones familiares y la AUH (esto a lo mejor no lo sabe porque no fue a votar la ley).

Pero si todo esto fuera poco para que quede claro que Binner habla gansadas cuando dice que "la situación de crisis terminó" (es decir, que ahora a la ANSES le sobraría plata para pagarles a los jubilados), recordemos que por otro lado reclama también que la nación le financie el déficit de la Caja de Jubilaciones de Santa Fe (que es mayor cada año, como veremos en otro post); porque no le alcanzan sus propios recursos: ¿por qué si la cosa es así acá con unos 110.000 jubilados, sería distinta en la nación, que son 6,4 millones, incluyendo muchos santafesinos? 

Pasemos por alto la incoherencia de Binner que plantea que el kirchnerismo no respeta la división de poderes, y ahora promete en campaña ocuparse desde el Congreso (donde ya está, como diputado) de un tema que está a resolución de la justicia; o promete el 82 % móvil mientras plantea sacarle recursos a la ANSES.

Lo peor es que él sostiene que estaba de acuerdo con aportar el 15 % a la ANSES hasta el 2005 y de ahí en más no, "porque la situación de crisis terminó".

Y es peor porque significa que ni siquiera recuerda lo que votó en su anterior paso por el Congreso como diputado, cuando justamente en diciembre del 2005 se vencía la afectación y se la renovó por el artículo 76 de la Ley 26.078 (vigente hasta hoy); y él votó a favor (más información acá):


¿O será que tiene un modo enrevesado de plantear una autocrítica, y reconocer que se mandó lo que él considera una macana?