LA FRASE

"LO QUE PASÓ LOS OTROS DÍAS EN LA PUERTA DE MI CASA FUE UN INTENTO DE ROBO, NADA QUE VER CON SAQUEOS Y ESAS COSAS." (EDUARDO DUHALDE)

miércoles, 3 de mayo de 2017

REPARACIONES MENORES


La imagen de apertura corresponde a esta nota publicada en La Nación de ayer, que daba cuenta del fracaso de la llamada "reparación histórica" a los jubilados anunciada por el gobierno; al menos  si se la juzga desde sus propios objetivos.

Como se ve, se anunció que unos 2,4 millones de jubilados del total de los 6.637.651 que tienen un beneficio de ANSES se iban a beneficiar con un reajuste en sus haberes, pero hasta ahora solo lo percibieron menos de 895.000: un 37,27 % de los publicitados, que representan a su vez el 13,47 % del total de los jubilados y pensionados del sistema previsional nacional.

Se dijo que el aumento promedio para los beneficiarios de la "reparación" sería de entre el 35 y el 50 %, cuando en realidad es del 24,9 %; y siempre hablando de promedios: en no pocos casos han sido cifras irrisorias, que oscilan entre los 30 y 150 más por haber.

Y finalmente (en un gobierno obsesionado con "la industria del juicio") se dijo que el programa iba a permitir bajar el nivel de litigiosidad del sistema, al disminuir la cantidad de juicios contra la ANSES por reajuste de haberes. Como decía Tu Sam: puede fallar, y falló, porque los juicios aumentaron más de un 22 % en relación al 2015.

Cosa que cualquiera podía prever, ya al lanzarse la "reparación", porque fue como pegarle un palazo a un avispero: les ofrecían cifras por retroactivos y ajuste de haberes a jubilados que jamás iniciaron juicio ni pensaban hacerlo, consultaron, eran un chiste (porque ni siquiera contemplaban los criterios con los que venían fallando los tribunales) y listo: a hacer juicio. Otro exitazo del "mejor equipo de los últimos 50 años".

Apenas se introdujo la "reparación histórica" como caballo de Troya "populista" dentro de la ley ómnibus que incluía el blanqueo y la moratoria, dijimos nosotros que su función no era otra que esa: distraer de los objetivos principales del gobierno; que era acomodarles los papeles a los mayores evasores y fugadores seriales de guita del país; entre los que se cuentan por supuesto el presidente, su familia y sus funcionarios.

Cuando el director de la ANSES Basavilbaso brindó su informe en el Congreso sobre las proyecciones de la "reparación histórica", decíamos nosotros acá que bolaceó a lo lindo: prometió entonces pagar solo este año por ese concepto unos 6613 millones de dólares, al tipo de cambio de ayer unos 102.500 millones de pesos.  

Es imposible saber por cuanto pifió Basavilbaso porque en el sitio de la ejecución presupuestaria del ministerio de Dujovne (ver acá) la "reparación histórica" ni siquiera existe como Programa, pese a estar aprobado por una ley del Congreso nacional, con un crédito original asignado en el presupuesto de 59.657 millones de pesos; cifra que tampoco coincidía con las estimaciones del director de ANSES en el Congreso.

Acaso sea porque en su momento el gobierno se "fumó" el dinero que ingresó por el impuesto especial del blanqueo (en teoría, destinado a la reparación), para otros menesteres; emitiendo tres letras del Tesoro que le enchufó a la ANSES, por más de 107.000 millones de pesos.

Pero como se dijo también antes la "reparación" sirvió como cortina de humo para otro fin, que era el desguace del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, incluyendo las acciones que posee en empresas privadas: veíamos en esta entrada del lunes pasado como la Comisión Nacional de Valores (CNV) oscureció ex profeso la operatoria para la venta de las acciones del FGS, al exigir que sean adquiridas en oferta pública solo cuando se cotiza por más del 35 % del total del capital social de cada empresa involucrada. 

Según dijo Basavilbaso, está previsto que de acá al 2019 (cuando vence la "reparación) se destinen a ese fin 10.000 millones de dólares (sí, de dólares) de los activos del FGS. Es decir que si nos ponemos a ver, los reales objetivos de la "reparación histórica" si estarían en marcha para ser cumplidos, al menos en cuanto a fumarse el fondo de reserva de la ANSES.

martes, 2 de mayo de 2017

"HOY VAS A ENTRAR EN EL PASADO, EN EL PASADO DE MI VIDA..."


¿Me querés decir cuantas posibilidades hay de que licités de nuevo la concesión de la autopista, y la única oferta que se presente es la de las dos mismas empresas a las que se las diste en forma directa sin licitación en el 2010, durante el gobierno de Binner:


¿Habrán terminado de formar la S.A. entre las dos por lo menos?

Acá dicen que todavía falta abrir el sobre con la propuesta económica.

Para nosotros ya se abrió, y convence.

Es como que se nota mucho todo ¿no? 

NO HAY MEJOR PUBLICIDAD QUE SALVAR A SANCOR


En el discurso de ayer en la legislatura al iniciar el período ordinario de sesiones, Lifschitz le dedicó un párrafo especial a la situación de Sancor:Por estas horas se esta definiendo el futuro de SanCor. Estamos hablando de la principal empresa de Santa Fe. Casi 80 años de vida, 70 cooperativas asociadas, más de 1500 tamberos, 4500 trabajadores y más de 22000 trabajadores indirectos. Es la mayor fuente privada que tenemos en la provincia, pero no sólo eso, es la vida de Sunchales, de Centeno, de San Guillermo, de Gálvez, y de tantos pueblos pequeños de Santa Fe y de la provincia de Córdoba. Es la cooperativa de producción más grande de la Argentina y una de las más grandes de todo el mundo”.
Yo confío en las buenas intenciones y en las buenas gestiones se están llevando adelante por el ministro de Agroindustria de la Nación y también por el ministro de Trabajo, que están al frente de esta negociación. Confío en que esta vez va a llegar el salvataje necesario para la empresa y también confío en que las autoridades de la empresa, los trabajadores y los dirigentes gremiales van a estar a la altura de las circunstancias. Lo que sí les puedo asegurar es que el gobierno de Santa Fe estará siempre al lado de Sancor, de sus trabajadores y de sus productores en las buenas y en las malas. Cuenten con eso”, indicó el gobernador. ” (las negritas son nuestras)
Dejemos de lado las valoraciones del gobernador sobre como se llegó a este extremo de las cosas. porque mientras exculpa de toda responsabilidad a la gerencia de la empresa, Marcos Peña en su informe en el Congreso la semana pasada depositaba en ellos la exclusiva culpa de todo: lo sindic{o como un caso de "mala praxis empresarial", y listo.
Lo cierto es que por estas horas se negocia contra reloj un salvataje del gobierno nacional a Sancor, a través de un préstamo de 450 millones de pesos del Fondear (Fondo de Desarrollo Económico Argentino), que viene de los tiempos del kirchnerismo. 

Un Fondo que -recordemos- veíamos hace poco acá que fue recortado en 114,5 millones de pesos, mientras que se podaban del presupuesto otros 237,5 millones de pesos destinados originariamente a la asistencia financiera a los tamberos.


Por ese motivo y por otros, mientras el gobernador dice que confía en Buryaile, Triaca y los funcionarios del gobierno nacional, nosotros no; menos cuando algunos de ellos (como Lopetégui, Quintana, Braun y el propio Peña) están personalmente interesados en recortar beneficios a los trabajadores de la industria láctea y al sindicato ATILRA para bajar sus propios costos empresarios; e incluso en que Sancor finalmente se caiga para poder comprarla (ellos o sus amigos) por centavos.


Ojo, no lo decimos nosotros: lo dijo varias veces en los últimos días Contiggiani, el ministro de la Producción de Lifschitz, y lo repite acá el diario La Nación, insospechado de kirchnerismo o nada que se le parezca.


Pero aunque Lifschitz diga que "Sancor no tiene precio", la ayuda que necesita ahora sí, o al menos ellos le han puesto precio: 450 millones de pesos, para atender el pago de las deudas más urgentes con empleados y proveedores (tamberos, sobre todo).


El 61,65 % de los $ 727.448.000 que tiene asignados Lifschitz para gastar en publicidad oficial éste año. O sea que si "Sancor es nuestra" como dice el gobernador, y no le van a soltar la mano, ahí tiene plata para salir del paso si Macri cierra la billetera; y todavía le sobraría.


¿Qué mejor publicidad que salvar a una empresa de la dependen 4000 puestos de trabajo directos y otros 22.000 indirectos, y es -como el propio gobernador lo destaca- la principal empleadora privada de la provincia?
A menos que estemos ante otro caso de jarabe de pico socialista, y la ruseen igual que con el subsidio a la electricidad de las Pymes.

DÍA DEL TRABAJO ESCLAVO


"Hoy llegamos a todo el país con el Estatuto del Peón que llenará una necesidad sentida en los campos argentinos. Sé bien que ello no agradará a algunos patrones sin conciencia. Sé también que será motivo de críticas por parte de algunos merodeadores de las grandes empresas y escribas sin escrúpulos al servicio de los poderosos que ya han visto mal que yo defienda con más emoción el perfeccionamiento de la raza humana que el de los toros y perros argentinos. Entendemos que en muchos aspectos, la situación de los peones había llegado, en ciertas oportunidades, a ser una forma disimulada de la esclavitud. No de otra manera ha de considerarse a hombres que solo perciben un sueldo de veinte a treinta pesos por mes.

Buena alimentación, vestimenta adecuada, vivienda sana y decorosa, libre y alegre desarrollo físico y espiritual, y protección biológica y económica contra los riesgos sociales y profesionales, son los basamentos inconmovibles de nuestra política social, impulsada vigorosamente desde lo más profundo de la conciencia popular argentina. Debemos cuidar al ser humano. No se concibe una sociedad donde ello no sea una preocupación fundamental de los hombres de gobierno. Yo, como argentino, estaría más orgulloso si fuéramos famosos en el mundo por la perfección de nuestros hombres que por la hermosura y pureza de nuestros ganados..." (coronel Juan Perón, al anunciar la promulgación del Decreto Ley 28.169/44, Estatuto del Peón de Campo) "

"La vida rural ha sido y debe ser como la de un manantial tranquilo y sereno, equilibrado y de prosperidad inagotable. La Sociedad Rural no puede silenciar su protesta ante las expresiones publicadas en que se ha comentado el Estatuto del Peón y en las que aparecen los estancieros como seres egoístas y brutales que satisfacen su inhumano sensualismo a costa de la miseria y del abandono en que tienen a quienes colaboran con su trabajo. El trabajo de campo, por su propia índole, fue y es acción personal del patrón. Este actúa con frecuencia con los peones en la labor común, lo que acerca a las personas y establece una camaradería de trato, que algunos pueden confundir con el que da el amo al esclavo, cuando en realidad se parece más bien al de un padre con sus hijos”. 

“En la fijación de los salarios es primordial determinar el estándar de vida del peón común. Son a veces tan limitadas sus necesidades materiales que un remanente trae destinos socialmente poco interesantes. Últimamente se ha visto en la zona maicera entorpecerse la recolección debido a que con la abundancia de cereal y el buen jornal por bolsa, resulta que con pocos días de trabajo se consideran satisfechos..holgando los demás..." (Comunicado de la Sociedad Rural ante la promulgación del Estatuto del Peón de Campo)

Para el Día del Trabajador del año pasado, a menos de cinco meses de comenzado el gobierno de Macri, decíamos acá: "...para el gobierno de Macri (y más allá del chiste sobre la vagancia presidencial) el trabajo no tiene importancia central; y así lo trasunta el lenguaje, y lo definen las políticas públicas, y las prioridades de la gestión. Todo pasa por "atraer a las inversiones", haciendo en el camino todas las concesiones que sean necesarias al capital, empezando por abaratar el costo de la fuerza de trabajo. Se habla de empleo inútil o ficticio, grasa militante, trabajo innecesario, costo laboral, cargas laborales, se despide a gente sin miramientos y sin políticas compensatorias, dando el Estado el ejemplo que incentiva a los empresarios a repetirlo.". Invitamos a la re-lectura del post, con la memoria fresca de los hechos sucedidos desde entonces.  

En el gobierno de los CEO's no es sorprendente que la política laboral tenga un sesgo marcadamente clasista, como que está diseñada por los patrones. Lo que no deja de sorprender es que haya sectores del sindicalismo (como el "Momo" Venegas) que decidan dar un paso más; para ir de la simple inacción o complicidad por omisión con políticas contrarias a los intereses de los trabajadores, a integrarse plenamente en el dispositivo político que ejecuta esas políticas, y hacerlo en el nombre de una supuesta "pureza doctrinaria" peronista.

De haber vivido y participado en el trabajo en el campo (¿acaso alguna vez lo habrá hecho?) en 1944, Venegas podría perfectamente haber suscripto aquella solicitada de la Sociedad Rural sobre el Estatuto del Peón: aun hoy su pensamiento -y sobre todo, su acción- no está muy lejos de eso. No cuesta mucho esfuerzo imaginárselo parado al lado de la tranquera, con la boina en una mano y la otra extendida para recibir "lo que el patrón disponga" por la jornada de trabajo. Lo que se hace complejo es asociar eso con el peronismo, pero debe ser una impresión nuestra porque al fin de cuentas el peronómetro lo tiene él, no nosotros.  

Venegas es ciertamente una marginal tanto en la política como en el sindicalismo, de eso no caben dudas; pero eso no quita la contundencia del mensaje que transmite su acto obsecuente de ayer, como "apoyo" de un sector del mundo del trabajo a un gobierno cuya base social principal es la que se manifestó en las plazas el "1°A"; que no es precisamente peronista: el mensaje no pudo ser más claro, y de allí la presencia del presidente en el acto, como invitado estelar.

Nos están diciendo que ese es el sindicalismo "que necesita el país" (el que ve todo con los ojos del patrón), y esos son los trabajadores que reclama el modelo de "Cambiemos": los que no solo se resignan a perder derechos, sino que ni siquiera se plantean la posibilidad de hacer algo por obtenerlos, o por recuperarlos. 

Del mismo modo que el campo (con su "convivencia entre patrón y peones como si fueran el padre con sus hijos") es un sector clave en el modelo productivo que Macri intenta llevar adelante, la industria manufacturera es lo opuesto; con sus sindicatos y comisiones internas, paritarias, huelgas y reclamos, salarios altos y en blanco; y convenios colectivos de trabajo que "deben ser revisados integralmente", según han reclamado el gobierno y el propio presidente, en cuanta oportunidad han podido.

De allí que no sea arbitrario trazar un arco que una aquél enojo de la Rural contra el populismo en ciernes, que metía la cola en la regulación de las relaciones laborales del lado del más débil; con la ofensiva coordinada y conjunta de las patronales del campo y el sindicalismo patronal de Venegas (la quinta pata de la Mesa de Enlace) contra el RENATEA; para sacar -con la invalorable colaboración de la Corte Suprema de Justicia cuyo presidente prometió en el "mini Davos" garantizar seguridad jurídica a los inversores- al Estado de los controles contra la informalidad y el trabajo esclavo, para que los problemas al respecto  los "arreglaran entre las partes". 

¿Alguno recuerda algún operativo de control por ese motivo, en estos 17 meses de "Cambiemos"? El último "paro" que hubo en el campo fue el lock out agrogarca del 2008, y no es casual. Claro que cuando las parte se ponen de acuerdo (como pasó en la paritaria bancaria) pero ese acuerdo conspira contra el plan general del gobierno, éste no vacila en tirarlo por la borda, y amenazar con echar a los jueces que pretendían validarlo.

Pero el cuadro grotesco que ofreció este 1° de mayo con Macri (que se ha propuesto destruir al peronismo y su herencia) hablándoles a los trabajadores con el retrato de Perón de fondo no sería completo, sin mencionar el intrascendente acto de una CGT recluida en un espacio cerrado con derecho de admisión, por temor a los desbordes. Ferro también se explica por Obras; y el "Momo" sacó pecho para protagonizar el bochorno de ayer, por la insoportable levedad del ser del triunvirato cegetista. 

Que si bien cuestionó por boca de Schmid (el único orador) las consecuencias del plan económico para los trabajadores, no acertó a esbozar siquiera la mínima línea de un plan de acción a futuro para intentar detenerlas; pasando así del ridículo del acto en el Ministerio de la Producción con la huida del palco, a la intrascendencia absoluta de ayer; que hizo que el bizarro acto del "Momo" Venegas se convirtiera en lo más comentado del Día del Trabajador.

"Dirigentes obreros entregados a los amos de la oligarquía por una sonrisa, por un banquete o por unas monedas. Los denuncio como traidores entre la inmensa masa de trabajadores de mi pueblo y de todos los pueblos. Hay que cuidarse de ellos: son los peores enemigos del pueblo porque han renegado de nuestra raza. Sufrieron con nosotros pero se olvidaron de nuestro dolor para gozar la vida sonriente que nosotros les dimos otorgándoles una jerarquía sindical. Conocieron el mundo de la mentira, de la riqueza, de la vanidad y en vez de pelear ante ellos por nosotros, por nuestra dura y amarga verdad, se entregaron. No volverán jamás, pero si alguna vez volviesen habría que sellarles la frente con el signo infamante de la traición. Peor aun son, los que provenientes de ese pueblo lo traicionan, lo abandonan lo venden, lo usan como moneda de cambio. Peor que un oligarca es, un traidor a su clase..(Eva Perón, "Mi mensaje")

lunes, 1 de mayo de 2017

FELIZ DÍA DEL TRABAJADOR


DE ESTO HABLÁBAMOS


Los otros días en ésta entrada analizábamos los dichos del ministro Saglione sobre la obra pública en la provincia; y decíamos que no estaban las cifras de éste año como para poder redondear una idea: que la presunta mayor obra se está haciendo a costa de los salarios de los empleados públicos, que retroceden en su participación en el gasto total del Estado provincial.

Disponibles ya los números hasta fines de febrero de éste año (imagen de apertura), la conclusión se confirma: "Remuneraciones" era el 42,22 % del gasto en febrero del año pasado, y pasó al 40,47 % éste año (son períodos comparables porque en ambos casos las paritarias no estaban cerradas).

A la inversa, "Construcciones" pasó de ser el 1,92 % del gasto total (bajísimo) en febrero del año pasado, al 3,66 % en febrero de éste: apenas unas décimas por encima del promedio "historico" de los gobiernos socialistas, pero poco más de la mitad del último gobierno de Obeid. De cualquier modo, el 1,75 % del presupuesto que se pierde por un lado (sueldos) se gana por el otro (obras).

Ahora bien, analizando la cantidad de obra que el gobierno de Lifschitz dijo que iba a hacer en el Presupuesto de éste año, y como la iba a financiar, surgen algunos interrogantes. Primero las cifras en éste cuadro:


Si de acuerdo con los datos oficiales, el 43,95 % de la obra pública prevista en el presupuesto se financiará con el endeudamiento de 500 millones de dólares que contrajo el gobierno (es lo que figura como "Ley N° 13.543") ¿por qué razón la provincia ajusta los salarios de sus empleados haciéndolos perder contra la inflación, para financiar obras?

Si proyectamos anualmente lo ejecutado en "Construcciones" hasta fines de febrero nos daría una ejecución anual de 4.614 millones de pesos, o sea el 23,30 % de lo previsto en el presupuesto,

¿Se puede hablar entonces de un "explosivo crecimiento de la obra pública" en la provincia, y que ésta ayude a hacer crecer la economía?

Si la ejecución global de obra pública -de seguir esta tendencia- sería más o menos la mitad de lo que la provincia pidió de endeudamiento ¿para qué endeudarse en 500 millones de dólares a una tasa por encima del 7 % anual en esa moneda?     

PERDÓN POR SER MAL PENSADOS, PERO...


En reiteradas oportunidades nos hemos referido acá a la derogación del “cepo” que dificultaba la venta de las participaciones accionarias del Estado en empresas privadas puesto por Cristina al final de su gobierno con la Ley 27.181, derogación que se concretó a través del artículo 35 de la Ley 27.260 que aprobara la ley del blanqueo de capitales.

Dejando de lado el caso de YPF, donde la Ley 26.741 de 2012 que le permitió al Estado retomar el control de la petrolera contiene una disposición similar a la derogada (allí están aplicando otra estrategia, la del vaciamiento), el “cepo” a las privatizaciones derogado con el blanqueo refería fundamentalmente a las acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES en numerosas empresas privadas; conforme se puede ver en la imagen de apertura, sacada del portal del Fondo (que se no se actualiza en este apartado desde que gobierna "Cambiemos").

Con solo repasar la nómina se advierte que esas empresas corresponden a sectores de la economía especialmente privilegiados por las políticas del gobierno de Macri: energéticas (recuadradas en rojo), bancos (en verde), constructoras y desarrolladoras inmobiliarias (en azul), exportadoras de productos agropecuarios (en lila), proveedoras de la industria petrolera (en marrón) y otros rubros, que dependen para el desarrollo de sus negocios de regulaciones o decisiones del Estado.

En esas condiciones (recuadradas en amarillo) tenemos licenciatarias de medios de comunicación audiovisual, telefonía fija o celular (como Telecom o Clarín) o concesionarios de rutas con peaje. En celeste figuran otros rubros, que podríamos caracterizar como “varios”: desde empresarios amigos (¿o testaferros?) del poder como Caputo (Mirgor), hasta los que tienen posición dominante o monopólica en el mercado, en sus respectivos rubros (Aluar, Minetti).

De allí que las acciones de esas empresas (que en su casi totalidad cotizan en bolsa) sean especialmente apetecibles, porque se supone que subirán de precio, si es que ya no lo han hecho: en el caso del Grupo Clarín por ejemplo la acción estaba a 130 pesos al asumir Macri y trepó a los 243 pesos (un 86,92 % de aumento en menos de 17 meses) en la última ronda de cotización de la semana pasada. No es casual entonces que también se supiera el viernes (enlace a El Cronista) que  Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magneto,Lucio Pagliario y José Aranda (dueños en conjunto del 71 % de las acciones del holding) le compraron al empresario yanqui Ralph Booth sus acciones, para controlar el 80 %. 

Por esa razón, resulta como mínimo sospechosa la Resolución 689 de la Comisión Nacional de Valores (CNV) publicada el viernes pasado en el Boletín Oficial (completa acá); que refiere a la reglamentación del artículo 87 de la Ley 26.831 (2012), que regula los mercados de capitales.

Ese artículo regula el procedimiento a seguirse cuando la adquisición de participación accionaria en cualquier sociedad que cotiza en bolsa sus acciones conlleva tomar el control de la misma, o adquirir “participación significativa”: en esos casos quien desea comprar acciones debe formular una “oferta pública de adquisición” (OPA) a todos lo tenedores de acciones, en condiciones equitativas y conforme a las pautas de valuación del precio de esas acciones que establece la misma ley en su artículo 98.

O sea que no puede comprarle “mano a mano” las acciones a un solo tipo o categoría de accionistas (por ejemplo el FGS), y tampoco puede hacerlo al precio que quiera, sin ninguna pauta objetiva para fijar el valor. Y mediando oferta pública, puede ser que el comprador consiga hacerse con acciones, pero de otro de los accionistas y no las de la ANSES; o que se vea obligado a comprar más de las que quiere, al solo efecto de sacarse de encima un socio molesto, como el Estado.

De acuerdo con la Ley 26.831, se entiende que la adquisición de acciones debe hacerse en forma pública porque le permitirá al comprador “adquirir participación significativa” de acuerdo a lo que determine una reglamentación a dictarse por la  Comisión Nacional de Valores. Hasta el viernes pasado, la reglamentación vigente desde el 2013 establecía que era “significativa” toda adquisición igual o superior al 15 % del total de las acciones representativas del capital de la sociedad.

Desde el dictado de la Resolución 689 de la CNV ese porcentaje fue elevado al 35 %, es decir que toda compra de acciones por debajo de ese porcentaje no deberá hacerse más por medio de una oferta pública al conjunto de los accionistas, ni en base a un precio equitativo y razonable, determinado de acuerdo a las pautas establecidas por el artículo 98 de la ley de los mercados de capitales.

Si vuelven a mirar la imagen de apertura, verán que en esas condiciones podrán adquirirse todas las acciones las 25 empresas en las que el FGS tiene los mayores porcentajes de participación accionaria, prescindiendo de hacer una oferta pública y negociando directo con un Estado/socio bobo, que acaba de derogar la ley que le exigía una autorización especial del Congreso para poder vender; lo que supone obviamente una discusión pública sobre la oportunidad y condiciones de la venta, que ya no se dará. Como ocurre por ejemplo con la venta de las acciones del FGS en Petrobras (ver acá)

Además del caso indicado de las acciones de la ANSES, no hay que descartar que los cambios en la reglamentación estén dirigidos a otras operaciones de compra y venta de acciones en condiciones sospechosas, como las del primo de Macri Angelo Calcaterra vendiéndole todas sus empresas a Pampa Energía, de Marcelo Mindlin.

Y conste que si bien SOCMA (Sociedad Macri, la controlante del holding de la familia presidencial) retiró el año pasado sus acciones de la oferta pública, nada obsta a que Macri y su familia se vean beneficiados por los cambios, en otras de sus múltiples empresas, de las que supuestamente se desprenden o desprenderán por situaciones de conflictos de intereses.

Por todo fundamento de los cambios introducidos, la Resolución 689 de la CNV publicada el viernes dice que “...habiéndose realizado un análisis comparado con la legislación de otros países, se recepta la experiencia positiva observada en los mismos en relación a la determinación de un porcentaje a considerarse “participación significativa” para la obligatoriedad del lanzamiento de una oferta pública de adquisición.”. Ni siquiera se menciona que "otros países" se tomaron en cuenta como antecedentes.

Salvo que en esos “otros países” el Estado tenga participaciones accionarias en empresas privadas, o el presidente, sus familiares y su gabinete estén involucrados en múltiples situaciones de conflictos de intereses, permítasenos dudar de las verdaderas motivaciones de la medida. Todo hace indicar que estamos ante otro paso más en el desguace del Fondo de Garantía de la ANSES.