LA FRASE

"ESTAMOS TRABAJANDO EN CONJUNTO CON LA CORTE SUPREMA PARA CONTINUAR CON LOS TRASLADOS DE PRESOS: LA IDEA ES QUE LOS REPRESORES QUE ESTÁN EN MARCOS PAZ SE VAYAN A SUS CASAS." (ALEJANDRA MONTEOLIVA)

martes, 29 de octubre de 2013

EL SUPREMO ENTRERRIANO


Lo tenemos  cerquita, acá nomás, apenitas túnel de por medio.

Gobierna la provincia ya por su segundo mandato, y a juzgar por los resultados, los entrerrianos consideran que lo hace bien.

No especuló electoralmente escondiendo su kirchnerismo, o disfrazándose de lo que no es, para ganar un voto más.

La tiene tanto o más difícil que el peronismo de Santa Fe, como que el radicalismo entrerriano está -por lejos- entre los más gorilas y reaccionarios del país; y su provincia sufrió más que la nuestra el conflicto del campo en el 2008, y sus secuelas.

Tan difícil que incluso tuvo que lidiar en esta campaña (como en los piquetes de entonces, como en los tractorazos cada vez que quería aumentarles los impuestos) con el energúmeno de De Angeli.

Al que lo enfrentó en el 2008, bancando al gobierno nacional, y ahora, cuando saltó a la política de la mano de Macri.

Tuvo que lidiar con su propio Reutemann, Busti; que encima tiene trayectoria y recorrido adentro del peronismo, por el cual fue dos veces gobernador.

Nunca le dio vergüenza asumirse como parte del proyecto político nacional iniciado por Néstor Kirchner en el 2003, y tampoco tuvo nunca empacho en reconocer (cada vez que pudo) los beneficios que las políticas nacionales les reportaron a los entrerrianos.

No llora miseria en nombre de un falso federalismo, para eludir la responsabilidad de la parte que le toca en el gobierno de su provincia. 

Y ayer volvió a ganar, aumentando en más de 45.000 votos los resultados de las PASO, a lo largo y a lo ancho de toda su provincia, y superando a las dos principales fuerzas opositoras, aun sumando sus votos.

Con compromiso y militancia, no sólo los suyos sino de todas las voluntades y el trabajo de quiénes lo acompañan (jóvenes, viejos, gente de la generación intermedia); de un modo que -visto desde acá- produce envidia.

Muchos ya lo anotan en la grilla de presidenciables para el 2015, una distinción que no le queda para nada grande.

lunes, 28 de octubre de 2013

BREVE HISTORIA DE PAGO CHICO


Los resultados de ayer en Santa Fe se parecieron (lamentablemente) tanto a los de las PASO de agosto, que facilitan el trabajo de hacer un análisis: por eso nos permitimos remitir a lo dicho entonces en éste post, porque entendemos que tiene plena y dolorosa vigencia.

La general confirmó el orden de méritos, el reparto de las bancas y los porcentajes, con levísimas variantes hacia arriba de los votos y porcentajes de las tres primeras listas.

Lo que estaría indicado que los santafesinos tenían definido su voto más allá de lo que marcaran las campañas, o que los que la remábamos de atrás algo hicimos mal, o no hicimos.

El peronismo santafesino acumuló una nueva derrota electoral, con un porcentaje en el que piso y techo parecen tocarse: ha perdido hace rato la capacidad de convertirse en el canal más adecuado para que se expresen los que en la provincia no acuerdan con el rumbo de los gobiernos de la alianza de radicales y socialistas.

Que trabaja así con la comodidad de que la principal oposición institucional (por las responsabilidades que tiene en ese plano) no cumpla ni siquiera con ese rol; y contribuya de ese modo a evitar que los problemas (objetivos, concretos) de gestión que tiene, le signifiquen costos electorales.

Porque como además decíamos en el post sobre los resultados de las PASO, en Santa Fe el FPCyS ha logrado consolidar un núcleo duro de adhesiones ciudadanas, completamente impermeable a los avatares de la gestión: mucha gente con la que uno se cruza a diario se queja por la inseguridad, los avances del narcotráfico, las obras públicas demoradas o inconclusas o los aumentos de tarifas, pero luego termina votando al oficialismo provincial; sea por oposición al gobierno nacional, por anti-peronismo visceral, o porque no visualiza en el peronismo provincial una alternativa confiable.

El propio fenómeno Del Sel canaliza buena parte del voto opositor, pero de cara al 2015 no parece -hoy por hoy- en condiciones de disputar mano a mano con el FPCyS la gobernación; a menos que logre cerrar acuerdos con parte de este deshilachado y sin rumbo peronismo de Santa Fe, y aun en ese caso, queda por verse en que medida los acuerdos de cúpula se traducen en votos del peronista de a pie a un candidato extraño por completo a la esencia de lo que -al menos nosotros- entendemos por peronismo.

El peronismo provincial le volvió a sacar mayoritariamente el cuerpo a la campaña nacional, mirando el ombligo del propio terruño (con algunas honrosas excepciones que confirman la regla, como los cuatro intendentes del FPV que ganaron sobre los 8 que se elegían); sin advertir que por ese camino -más tarde o más temprano- también les llega la guadaña: que lo digan si no los intendentes y presidentes de comuna que perdieron ayer en sus propios distritos.

Un peronismo que vivió por años bajo la sombra de Reutemann y pareció olvidarse de militar y hacer política; mientras el ex corredor hacía campaña en Buenos Aires al lado de Massa, totalmente indiferente a lo que pasara en la provincia, o a todo lo que no fuera su propio ombligo; como siempre.

Hasta los propios senadores provinciales (los mayores cultores del ombliguismo) debieran tomar nota de los resultados: el Frente Progresista se impuso en 18 de los 19 Departamentos provinciales, y en ) de Julio ganó el PRO; si los resultados se repitieran en el 2015, el peronismo se quedaría sin bancas en el Senado provincial; y perderían hasta los beneficios de la BANELCO.

Obeid asumió el peso de la campaña, como si fuera para la gobernación; sin terminar de vincularla del todo con el apoyo al gobierno nacional, y hasta asumiendo por el camino algunos planteos del socialismo como el famoso tema del 15 % de la coparticipación que va a la ANSES: un claro error, porque por ese camino, la gente eligió quedarse con el original y no con una copia.

Pero sería injusto caerle con críticas cuando desde el propio kirchnerismo santafesino se demostró que no se entendía cabalmente lo que se jugaba en éstas elecciones, que exigía redoblar esfuerzos para convencer a más gente de la necesidad de seguir bancando el proyecto nacional que conduce Cristina.

En la nueva etapa política que se abre en el país (donde todo parece puesto en discusión) el peronismo santafesino se deberá dar, de una buena vez, un profundo debate sobre su rumbo a futuro; porque tal como pinta la cosa marcha rumbo a convertirse en una fuerza puramente testimonial, sin apetito real de disputar el poder: algo que no se condice con lo que el peronismo y su historia representan.

ACÁ ESTAMOS, ASÍ ESTAMOS


Y llegó el día después de las elecciones, y acá estamos; y pensamos seguir estando.

Se abrieron las urnas, se contaron los votos, terminó la campaña y la guerra de encuestas y operaciones; y empieza la guerra por la interpretación de los resultados, y sus consecuencias; donde por supuesto cada uno tratará de llevar agua para su molino, tomando la parte que le conviene; y nosotros no vamos a ser la excepción: los números reflejan una realidad sobre la que existen distintas miradas y percepciones; y en política todos operan en base a ellas.

Viendo el vaso medio vacío, los números de ayer -medidos contra la impactante victoria de Cristina en el 2011- marcan la pérdida de unos 4 millones de votos (un 21 %) en dos años, que indican sin lugar a dudas que existieron problemas concretos de gestión, que se tradujeron en malhumor social y pérdida de acompañamientos al gobierno; claro que concediendo que una elección legislativa no es absolutamente comparable con una presidencial, y que el 54 % de Cristina tuvo un buen componente de voto volátil que apostó entonces a la seguridad de la continuidad de un modelo que produjo resultados comprobables, antes que la incerteza de un cambio que por entonces metía miedo.

En tren de crítica más puntual (algo sobre lo que se podrá profundizar más en frío, con el paso de los días), compartimos lo apuntado acá por Gerardo, personalizado en la enorme ausencia de Néstor Kirchner: faltó política no ya en la campaña, sino desde aquel triunfo aplastante del 2011, para cerrar frentes abiertos, o minimizar el impacto de ciertos conflictos que probablemente (como pasó con el sindicalismo encarnado en Moyano) eran inevitables, más tarde o más temprano.

Los resultados de ayer abren al respecto una nueva etapa en la que Cristina (cuando se recupere y reasuma en plenitud sus funciones) deberá reconocer la nueva realidad y abrir el juego a otros referentes del dispositivo oficial, que se ganaron a fuerza de votos propios el derecho a ser parte de la discusión sobre el rumbo político futuro del proyecto político iniciado en el 2003.

Por el lado del vaso medio lleno, el FPV revalidó ampliamente su condición de principal fuerza política del país con más del 33 % de los votos (con sus aliados) a nivel nacional (cinco puntos más que en las PASO), y presencia electoral en todo el territorio: desde las PASO para acá sumó más de un millón y medio de votos, en medio de una campaña electoral que debió afrontar en las peores condiciones posibles, incluyendo la ausencia obligada de Cristina u otro accidente de trenes en el tramo final.

Sin que se pueda determinar en que medida, todo indicaría que las medidas que se fueron tomando desde agosto (como la suba del mínimo no imponible de Ganancias, o la actualización de las escalas del monotributo) junto a la consolidación de otras políticas públicas ya desplegadas con eficacia antes (como el programa PROCREAR) incidieron en esos números; lo que invita también a la autocritica: si las medidas se pudieron tomar tras los resultados de las PASO es porque era posible tomarlas; y debió haberse hecho antes. 

Los números de ayer (empezando por lo básico: se trataba de una elección legislativa) se reflejan en la cosecha de bancas en el Congreso; un dato no menor, cuando los problemas de salud de Cristina dispararon (y seguirán disparando a futuro) todo tipo de especulaciones sobre la gobernabilidad. Aun con los cálculos más pesimistas de los medios opositores a la vista (las imágenes que siguen abajo son de La Nación), el kirchnerismo tendría quórum propio en ambas Cámaras, sumando sus legisladores y los de sus aliados:

      

Un sistema de alianzas parlamentarias que ha demostrado hasta acá su eficacia, contra todos los pronósticos en contra: allí están los ejemplos recientes de la aprobación del presupuesto, la prórroga de la emergencia económica y de algunos impuestos, aun con los resultados de las PASO a la vista, y la amenaza de garrochazos masivos. 

Que no hay que descartar que puedan darse a futuro, pero para eso deben existir incentivos concretos; y hoy por hoy Sergio Massa (la estrella más fulgurante del panorama opositor) será a partir de diciembre un diputado más, en una Cámara de 257, y nucleando un bloque que no llegará a 40 bancas, en el escenario más optimista.

Por supuesto que estamos hablando de política y de peronismo, y todo puede variar; pero el mismo mapa electoral que catapultó a la fama al intendente de Tigre determinó otros ganadores (hacia el interior del FPV) con ambiciones a futuro, y justamente por eso, con escaso interés en que el kirchnerismo se desmadre, y el gobierno tenga dificultades para controlar la agenda e imponer sus iniciativas en el Congreso.

Y las cifras de ayer también dejan claro que es hacia el interior del peronismo donde se dará la disputa por la presidencia en el 2015, dando por cierto que Massa intentará jugar allí su ambición de ser candidato.

En todo caso el nuevo ciclo que se abre a partir de ahora supone discutir cual es el rol que jugará el kirchnerismo (en tanto núcleo duro de apoyos a Cristina, que involucra a fuerzas y sectores no peronistas) en la disputa interna del propio peronismo; cuyo liderazgo indisputado vino ejerciendo hasta ahora.

Con los resultados de ayer (y el mapa político que dibujaron) un eventual candidato presidencial del FPV que logre al menos conservar los votos de la franquicia en todo el país en el 2015, estaría a menos de siete puntos de ganar la elección en primera vuelta, sin necesidad de balotaje: nada mal después de 12 años en el poder, en medio de innumerables augurios de fin de ciclo; ahora repotenciados.

Esos datos marcan hacia el interior del dispositivo del Frente Para La Victoria, la necesidad de ser inteligentes para procesar las ambiciones de cada uno, que sin duda existen y son legítimas; y contener las diversidades dentro de un mismo proyecto político, en tanto éste mantenga los ejes centrales que se desplegaron desde el 25 de mayo del 2003: apuesta al desarrollo del mercado interno y el consumo como motores del crecimiento, inclusión social y avance en la redistribución del ingreso, defensa del empleo, el salario y la producción nacional, política exterior autónoma, desendeudamiento, presencia activa y reguladora del Estado, fortalecimiento de la inversión pública en infraestructura, educación y seguridad social, política de derechos humanos, autonomía de la política frente a las corporaciones.  

Desde que el propio gobierno aprobó la reforma política que impuso las PASO, las reglas para dirimir la disputa interna están disponibles, y hay que saber usarlas.

Pero además y a diferencia del amplio (y fragmentado) espectro opositor (cuyo análisis iremos haciendo en su caso en otras entradas), el gobierno cuenta con la responsabilidad de gestionar el país en estos dos años y pico, y con las herramientas que otorga la legitimidad constitucional para hacerlo. 

Por supuesto que en un contexto en el que los otros "poderes" (los que no van a elecciones) lo pueden percibir como debilitado, y actuarán en consecuencia, mostrándole los dientes o tratándole de imponer la agenda. 

Y en el que además existen condicionantes estructurales (los problemas con el dólar, la inflación, los déficits del transporte público) que deben atenderse urgentemente, con las decisiones políticas más adecuadas.

Esa circunstancia (de estar en el gobierno, y poder corregir desde la gestión los errores de la propia gestión) se puede transformar en un privilegio o un inconveniente según se acierte con las continuidades y los cambios: de políticas, de instrumentos y -por que no- de ejecutores.

Liderazgo hay (no es la primera vez que Cristina ha demostrado estar a la altura de las circunstancias en momentos difíciles), y acompañamiento de una buena parte de la sociedad,  a lo largo y a lo ancho de todo el país, también; como quedó demostrado ayer.

Que es mucho más de lo que podrían decir otros, tras diez años de gobernar un país tan complejo como la Argentina. 

domingo, 27 de octubre de 2013

Y MACRI BOLUDEANDO CON EL CUÑADO


GALERÍA DE PRÓCERES NACIONALES









¿QUÉ COSA FUERA EL FRENTE PROGRESISTA SIN EL FONDO SOJA?


Es rara la campaña del Frente Progresista, o a lo mejor somos nosotros los duros de entendederas, que no terminamos de captar el mensaje.

Porque tanto Binner como Barletta dicen que hay que bajar las retenciones, pero ni uno cuando era intendente, ni el otro cuando fue gobernador devolvieron un centavo de las partidas que reciben del gobierno nacional a través del Fondo Federal Solidario; que se forma con el 30 % de las retenciones a las exportaciones de soja.

Incluso son tan raros que hace poco te contábamos acá que Bonfatti sacó un decreto para cobrarles a los frentistas contribución por mejoras por las obras que haga Vialidad Provincial aunque también usan para eso plata del fondo soja: fijáte que era tan cierto que acá apareció este otro decreto, por el cual financian con las partidas del fondo soja obras en las rutas provinciales por 100 millones de pesos; que en el presupuesto se contemplaba que las pagara el Tesoro provincial de Rentas Generales. 

Entre ellas por ejemplo (con 14,6 millones) la ampliación de la Ruta 1 que nunca arranca, y el acceso norte a Santo Tomé (con 7 millones); mientras protestan porque no se hace el nuevo puente.

Y si querés otro ejemplo de la rareza de ésta gente, fijáte éste otro decreto por el cual hacen lo mismo (es decir, sacar plata de Rentas Generales y reemplazarla por partidas del Fondo Federal Solidario), por 23,5 millones de pesos; con destino a obras de Aguas Santafesinas.

Eso pese a que aumentaron las tarifas, y a que tanto en Santa Fe como en Rosario (donde se harán las obras) les cobran a los usuarios un cargo adicional en las facturas, justamente para financiar obras. 

Lo que nos preocupa es que también compraron equipamiento hospitalario con la plata del fondo soja por casi 4,5 millones de pesos: fijáte acá, acá, acá y acá.

Y nos preocupa porque en cualquier momento te van a cobrar una radiografía, una tomografía o una ecografía en los hospitales públicos, con el argumento que no están subsidiados (como en el caso de ASSA), o que a Santa Fe la discriminan con la coparticipación (como en el caso de Vialidad). 

Más información, acá.

PINGÜINOS PARA SIEMPRE



Dedicado a los nestoristas, ésos que dicen que si Néstor viviera, todo iría mejor; pero para pegarle a Cristina.

Como los evitistas, que la levantaban a Eva para pegarle a Perón.

Si Néstor viviera, dicen, las cosas serían distintas.

Si Néstor viviera estaría bancando a Cristina, como siempre.

Y más ahora, en las difíciles.

Dedicado también a los Tennenbaum, que dicen que a los pibes les pudrieron la cabeza y ellos les van a explicar bien como fue la verdadera historia.

Podrán bajar un cuadro, pero borrar la memoria es más difícil.