LA FRASE

"DIGAN LO QUE QUIERAN SOBRE LAS PROTESTAS EN ESTADOS UNIDOS, PERO ALLÁ NADIE PINTÓ EL CABILDO." (MIGUEL BOGGIANO)

viernes, 7 de marzo de 2014

LAS PUBLINOTAS DE BONELLI


La imagen de apertura corresponde a la habitual columna de Bonelli en Clarín de los viernes, que pueden leer completa acá

Columnas de las que solemos ocuparnos porque en éste blog no analizamos literatura de ficción, género del que es cultor Bonelli; y en el que alcanza los niveles de excelencia de un Mariano Obarrio.

Las columnas además giran siempre en torno al mismo tema: empresarios y hombres de negocios importantes que le confían en privado a Bonelli cosas que jamás admitirán en público, por temor a represalias del gobierno.

Y le cuentan sus preocupaciones porque -entre otras cosas- sufren persecuciones por parte del gobierno; como sería en éste caso el presidente de la UIA Héctor Méndez; al que Cristina recibiría hoy a la tarde.

¿Será desmentido Bonelli por el propio Méndez, como lo fue Obarrio por el Vaticano hace poco? 

No deja de ser llamativo como cierto periodismo habla con liviandad y ligereza de operaciones de espionaje del gobierno sobre los ciudadanos, sin aportar jamás una prueba; o sin que las supuestas víctimas hagan la correspondiente denuncia judicial, para proteger su intimidad.

A partir de allí, se puede prácticamente cualquier cosa, sin consecuencias. O esperando obtener algún beneficio.

Porque leyendo la columna de Bonelli, nos enteramos que el amigo Méndez tiene participación en una empresa constructora, que se presenta habitualmente en las licitaciones públicas nacionales, y habría obtenido varios contratos. Como Lázaro Báez, pero con menos ruido y sin ser calificado de "empresario k", o "amigo del poder".

Es decir que Méndez (como casi todos los empresarios argentinos) son cultores de la libre empresa y cuestionan la intervención del Estado, el "capitalismo de amigos" o el aumento del gasto público; mientras se prenden de la teta del presupuesto, cada vez que tienen la oportunidad.

De modo que la nota de Bonelli (conociendo además sus antecedentes, como en el caso de YPF cuando era manejada por Repsol) puede interpretarse perfectamente como un servicio para que o bien el amigo Méndez no pierda en las próximas licitaciones donde se presente su empresa constructora (así el gobierno demostraría que no lo persigue); o se desprenda de las acciones que tiene allí, y que por alguna razón ya no quiere conservar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Las dos cosas. La nota es un servicio de presión para que Méndez gane las próximas licitaciones con su empresa constructora. Entonces vende las acciones a mayor precio, porque vende la expectativa que le van a adjudicar las licitaciones.
Y Bonelli cobra comisión sobre la venta.
Por cinco minutos escribiendo un artículo de mierda,levanta un paquete.
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El Colo.