LA FRASE

"CONMIGO ESTO DE LA CORTE NO PASABA." (MARCELA LOSARDO)

miércoles, 21 de abril de 2021

"QUÉ PAÍS DE MIERDA"

 


Ponéle que cuando salió el aguinaldo lo viste como un gesto de demagogia porque te pagaban 13 sueldos por trabajar 12 meses, aunque nunca renunciaste a cobrarlo. Y si sos patrón, ponéle que puteás porque lo tenés que pagar.

Ponéle que todavía hoy seguís criticando el voto femenino o la gratuidad de la enseñanza universitaria, porque sos tan cavernícola que pensás que las mujeres son seres inferiores, o los pobres no tienen derecho a ir a la universidad, si no la pueden pagar.

Hasta ahí son actitudes incomprensibles e injustificables, pero que se pueden entender desde un sesgo ideológico o de clase (real o supuesta, para el caso da lo mismo).

Ponéle que no te gustan el fútbol ni ningún deporte, y no te emocionaste nunca con un gol de Maradona en un mundial, o con la selección de básquet de la generación dorada. Ponéle que en tu idea de país esas cosas no entran, o es a partir de ellas que te sentís parte de ese país, si es que en algún momento te sentís parte.

Lo que no se entiende es que te pongas solo, por vos mismo, al margen de logros que son colectivos, porque demuestran que no somos -como nos dicen todo el tiempo- un país de mierda; sino más bien un país con gente de mierda (o al menos parte de ella), que es otra cosa.

Y entonces no te emocionás ni te enorgulleces cuando lanzamos un satélite al espacio diseñado y construído acá, simplemente porque ocurrió en un gobierno que no votaste, o no te gusta; o ese gobierno puso su granito de arena para que esa cosa esté ahí, en el espacio.

Lo que es realmente difícil de entender es que no te alegre que, en medio de una pandemia sin final a la vista, con una nueva ola de contagios que parece imparable, desde acá, desde éste rincón lejano del mundo (vos dirías el culo, quizás), se empiece a fabricar la vacuna que hasta acá, se reveló como la más eficaz para combatir el virus.

Y si hubiera sido otra, para el caso sería lo mismo (aunque sospecho que tu reacción sería distinta): es un orgullo para el país que se pueda hacer. Además de sumar esperanza en momentos tan difíciles.

Es difícil de entender lo que pasa por cabeza de cierta gente que se siente simplemente exiliada en su propio país, incapaz de sentir la menor empatía por él. Cuando ni siquiera son como otros, de los que bien dijo Capustto, "se sienten dueños de un país que odian". 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mordisquitos hubo siempre. Pero si antes pululaban en las sombras ahora se enorgullecen y salen a la calle enarbolando banderas y cacerolas. No me cago en la diferencia...

profemarcos dijo...

"Pusieron una heladera en órbita"
$ergio Ma$$a