LA FRASE

"QUIERO SER DE NUEVO CANDIDATO A PRESIDENTE PORQUE MIS SEGUNDOS PERÍODOS FUERON LOS MEJORES, EN BOCA Y EN LA CIUDAD; Y ESO EN EL PAÍS NO ME COSTARÍA DEMSIADO." (MAURICIO MACRI)

lunes, 23 de julio de 2012

A SACAR CUENTAS: DESARROLLO SOCIAL



Hace unos días están disponibles en el portal del gobierno de la provincia en Internet los números de la Cuenta de Inversión del ejercicio 2011, que refleja la totalidad de lo gastado y recaudado por la gestión del Frente Progresista en el último año del mandato de Binner; acá pueden acceder a la información

Tal como es costumbre de Nestornautas, iremos desgranando los números en diferentes áreas, para poder evaluar la gestión de quien -por entonces- era nada más ni nada menos que candidato presidencial, y en tal carácter, afirmaba tener propuestas para resolver los grandes problemas del país, y ponía como ejemplo lo que estaba haciendo al frente del gobierno de Santa Fe.

Y en ese sentido (en tanto además se reivindica como progresista) ponía el acento en las críticas al gobierno nacional en la presunta falta de políticas para combatir la pobreza y la desigualdad, pese a que el país atravesaba un período prolongado con altas tasas de crecimiento económico.

En ésta entrada nosotros demostrábamos con números oficiales concretos que su gestión ejecutiva al respecto en el área de Desarrollo Social (a la que elevó a la jerarquía de Ministerio, pues antes de su gobierno era una Secretaría de Estado) dejaba bastante que desear.

Nos basábamos para llegar a esa conclusión en dos indicadores: el porcentaje de participación del área de Desarrollo Social (la encargada de ejecutar las políticas públicas específicamente dirigidas a los sectores más vulnerables de la sociedad) en el total de los gastos del Estado santafesino, y dentro del gasto en Desarrollo Social, el porcentaje destinado a "Transferencias", es decir dinero que llega directamente a las personas, familias o núcleos poblacionales beneficiarios de los diferentes programas.

El primero evidencia la decisión política del gobierno de priorizar a un área tan sensible, a la hora de distribuir los recursos del Estado; y el segundo denota en que medida esos recursos se gastan eficientemente, y no son devorados por la burocracia encargada de gestionar los programas, para llegar directamente a los beneficiarios.

La siguiente imagen (extraída del post anterior) corresponde a la participación porcentual del área de Desarrollo Social del gobierno provincial, en el conjunto del gasto público total del Estado santafesino, entre 2007 y 2010 inclusive:


La tendencia es siempre decreciente (lo que implica que el gobierno de Binner invirtió proporcionalmente menos en Desarrollo Social, año tras año), y el 2011 no fue la excepción: el gobierno provincial invirtió en los programas destinados a la pobreza y los sectores más vulnerables a través de Desarrollo Social, apenas el 1,98 % de su presupuesto total.

Vemos ahora el segundo indicador, que es en cierto punto revelador de la calidad del gasto, es decir cuanto del dinero destinado a Desarrollo Social llega directamente a los beneficiarios, en concepto de "Transferencias" (donde 100 % es el total de lo gastado en el área, en cada año):


Vemos que la tendencia es siempre decreciente (es decir que la gestión de Binner invirtió, año tras año, cada vez menos recursos en Desarrollo Social que llegaran directo a los beneficiarios), y tampoco en éste caso el 2011 fue la excepción: se invirtió en "Transferencias" el 64,79 % de todo lo gastado en Desarrollo Social.

En conclusión: menos inyección de recursos en un área crítica del Estado, y menos calidad del gasto, direccionado en forma creciente a sostener la estructura administrativa y de funcionamiento, más que a la asistencia directa a los beneficiarios de los programas.

Y otro número lo confirma: mientras el gasto público global del Estado santafesino creció un 216,23 % entre diciembre del 2007 y el mismo mes del 2011 (o sea durante todo el mandato de Binner), el gasto en Desarrollo Social lo hizo apenas en un 135,26 %.

Pero además de los números expuestos (que trasuntan decisiones políticas de priorizar uno u otro gasto público), la gestión de Binner en el área fue inecificiente, porque tomando siempre los números del 2011, terminó ejecutando -como dijimos- el 1,98 % del total de los gastos provinciales en ese área cuando había previsto que fuera el 2,08 %; y del mismo modo, ese 64,79 % del gasto en Desarrollo Social ejecutado en "Transferencias" el año pasado debe contrastarse con el 68,97 % que planificaba el Presupuesto.

Es decir que el resto del Estado se llevó recursos que el presupuesto contemplaba afectar a Desarrollo Social, y también que la burocracia de gestión de éste área se llevó dinero que estaba destinado directamente a los sectores pobres y vulnerables de la provincia.

1 comentario:

Udi dijo...

Ustedes no entienden...ser bueno con los pobres, cuesta plata. Más bueno sos, más plata cuesta, así es. Y esta gente, si algo es, es buena.
Salute !