LA FRASE

"LA CRUELDAD DEL GOBIERNO CON LOS JUBILADOS ES INCALIFICABLE, LO ÚNICO QUE FALTA ES QUE LES DESCUENTEN EL 13 % DE LOS HABERES, O LOS REPRIMAN SI PROTESTAN." (PATRICIA BULLRICH)

viernes, 3 de octubre de 2014

EN LA PROVINCIA NORMAL SERÍA MEJOR ENFERMARSE, QUE IR A UNA ESCUELA


Hace poco más de un año atrás te contábamos en éste post la historia de la licitación convocada por el Ministerio de Salud de la provincia para contratar la prestación del servicio de comida en los hospitales de Santa Fe y Rosario.

Un negocio que representaba por entonces más de 80 millones de pesos de facturación; en el cual fueron adjudicatarias dos empresas: Aliar S.A. y Cátering Gurmet S.R.L., mientras una tercera -que había cotizado más bajo- era dejada afuera de la compulsa, por motivos formales; mientras a las dos ganadoras .

Las raciones contratadas tenían un precio de $ 74 cada una para los hospitales de Santa Fe, y $ 93 para los de Rosario.



O al menos así era hasta el pasado 26 de septiembre, día en el cual por el decreto al que corresponden las imágenes de apertura firmado por Bonfatti, esos valores fueron reajustados. 

Tal como pueden ver en la planilla de abajo, Aliar S.A. pasó a cobrar $ 98 por cada ración suministrada a los hospitales de Santa Fe, y Cátering Gourmet S.R.L. $ 119 por cada ración entregada en los hospitales rosarinos: un 32,43 % de aumento en el primer caso, y un 27,95 % en el segundo.

La planilla también da cuenta de los nuevos costos de los contratos, como consecuencia de los aumentos de las raciones: unos 8,2 millones de pesos al mes, más de 97 millones al año: 


Según surge del decreto, la posibilidad de reajuste de los valores estaba contemplada en el pliego de la licitación, más específicamente en su artículo 15, que lo pueden ver acá:


Dado que el mismo pliego dice (artículo 14) que la cotización de las empresas a la provincia debía ser global (incluyendo IVA y demás cargas impositivas), y los precios se mantendrían invariables durante todo el contrato (artículo 15), sorprende que en el mismo pliego se diga que se puedan "renegociar las condiciones económicas" si "se produjeran circunstancias especiales".

Y sorprende sobre todo porque la prohibición de variar los precios de los contratos ofertados por los adjudicatarios y pactados con el Estado en los contratos, surge de la Ley 12.510, que rige las contrataciones de la provincia.

Su artículo 138 (ver abajo) es muy claro, y es la norma de la cual sacaron la primera parte de la cláusula del pliego de la licitación que ahora invocan para aumentar las raciones. Los precios no se pueden tocar, a menos que sea una "economía para el Estado", o sea que le hagan rebaja: 


O sea que a una licitación que venía embarrada desde el principio, con empresas contratadas flojitas de papeles (una tenía la certificación extendida por la ASSAL (Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria) para acondicionamiento de servicios de comidas pero no para fábrica de raciones; y la otra. a la fecha de apertura de las ofertas, no estaba habilitada por la Municipalidad de Santa Fe) y una oferta más barata desestimada por no sellar un pagaré, le sumaron un pliego que viola expresamente una ley vigente; permitiendo los reajustes de precios.

¿Y cuáles son -según el decreto 3309 firmado por Bonfatti hace días- las "circunstancias especiales" que justificaron el aumento del valor de las raciones?: los incrementos de los salarios de los empleados, y los aumentos en los insumos que conforman los costos de preparación de las raciones, lo cual desconcierta.

Ante lo cual cabría preguntarse ¿no hay paritarias regularmente año a año, en las que las empresas deben otorgar aumentos salariales a sus trabajadores, y no deben hacerlo acaso ante el reclamo de los sindicatos, justamente porque hay inflación, y las cosas aumentan?

Si uno se atiene estrictamente a lo que dice el decreto de Bonfatti del 26 de septiembre, pareciera que no, o que al menos esas dos circunstancias (tener que aumentar los salarios a sus empleados, que les aumenten las cosas que utilizan como insumos) ambas empresas que proveen las raciones a los hospitales, no podían preverlas en mayo del año pasado; cuando formularon sus propuestas con un valor determinado por ración, en base a las cuáles les otorgaron los contratos.

Pero hablando de comida, conocimos hace poco (apenitas 15 días antes del decreto de Bonfatti autorizando el aumento de las raciones) otro caso en el que el mismo gobierno, de la provincia (ésta), no fue tan comprensivo con los que reclamaban aumentos, como podemos ver acá:


Respecto a la decisión del Ministerio de Educación de no reajustar el valor de la ración de los comedores escolares pese al reclamos de los cooperadores,  leíamos en diario Uno que eso signfica en la práctica violar otra ley provincial, la 13.296 que modifica la Ley 10.319 estableciendo dos ajuste anuales del valor de la ración, tomando en consideración el Indice de Precios al Consumidor de la provincia elaborado por el IPEC (Instituto Provincial de Estadística y Censos).

Lo que a su vez confirmó lo dicho acá: la discontinuidad en la publicación del índice por la aparición del nuevo IPCNU nacional, fue utilizada por el gobierno provincial como excusa, para no reajustar el valor de las raciones.

¿Será que en la provincia normal conviene más que te internen, que ir a la escuela? 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Compañeros, con lo que pagan una ración en Santa Fe en mi casa comemos 3 buenas milanesas tiernas con papas fritas o hervidas, un vinacho y una soda y si me dan la de Rosario le agrego el postre y el ferné como digestivo.
Excepto que en ambos casos le preparen exquiciteses que ni los mejores gourmé del país confeccionan.
Ladri, ladri los socialistas.
En cuando a la Federación de Cooperadoras Escolares, no le van a aumentar las raciones mientras el Presidente sea radical empleado del Concejo de Santa Fe.
Bueno, chaú me voy a internar en el Nuevo Hospital Iturraspe.... qué? NO LO TERMINARON??????