LA FRASE

"LAS CRÍTICAS DE ELISA CARRIÓ ME DUELEN, PERO NO SÉ SI TANTO COMO PARA RENUNCIAR Y CONVOCAR A UN NUEVO CÓNCLAVE." (PAPA FRANCISCO)

jueves, 27 de enero de 2022

PUEDE FALLAR


Confiaron en una "salida exportadora" alla 2002 que haría crecer tanto la economía, que terminaría provocando un derrame en términos de empleos, salarios y redistribución del ingreso. Falló porque pasó lo primero, pero no se verifica lo segundo. 

Anunciaron el fin de la guerra con los medios, y la renuncia a volver a impulsar la ley de medios, mientras ni siquiera osaron cuestionar la fusión de Cablevisión y Telecom, para conseguir clemencia y que no nos atacaran impiadosamente. Falló, nos siguen pegando sin asco como cuando estaba Cristina. 

Apostaron a un rápido arreglo con los acreedores privados sin cuestionar los pagos del macrismo a los fondos buitres, ni presionar para conseguir mayores quitas al capital adeudado, para "tranquilizar a los mercados", que baje el riesgo país, y poder volver a salir al mercado de capitales a buscar financiamiento. Falló, porque esos mismos acreedores hoy presionan reclamando ajuste, el riesgo país está por las nubes y el acceso al mercado de capitales en el exterior (por suerte) sigue cerrado.

Creyeron que era posible algún nivel de diálogo con sectores de la oposición presuntamente racionales y responsables, como los "amigos" Horacio y Gerardo. Falló porque a la hora de ponerle palos en la rueda en el gobierno, no existe tal cosa como la división entre halcones y palomas, y todos siguen alegando demencia como si o nos hubieran entregado el país como nos lo entregaron.

Otorgaron beneficios impositivos a las distintas fracciones del capital (y están planteando seguírselos otorgando) como zanahoria para tejer una alianza con ellos, y evitar los conflictos que hubo en los gobiernos de Cristina, en especial con las patronales del campo privilegiado. Falló porque pese a la rebaja o eliminación de retenciones, rebaja de cargas patronales y vista gorda con los aumentos de precios, el núcleo duro del poder económico sigue estando en la vereda de enfrente nuestra, y apostando otra vez a un gobierno de derecha; mientras aumenta los precios y presiona por una devaluación y más rebajas de impuestos, así como por un acuerdo con el FMI, a como de lugar.

Confiaron -ya estallada la pandemia- que con la eficaz campaña de vacunación alcanzaba para ganar las elecciones, sin inyectar plata en los bolsillos de la gente, en el afán de cuidar los equilibrios macroeconómicos para facilitar un acuerdo con el FMI. Falló, porque perdimos las elecciones, porque las mejoras en la economía no se sintieron en la existencia cotidiana de millones de argentinos, y los sueldos siguieron perdiendo por goleada frente a la inflación.  

Relativizaron (en el Ejecutivo) el "lawfare" y evitaron confrontar con la corporación judicial, apostando a que se "autodepurara". Ni falta hace explicar que la idea falló, y cuanto.

Finalmente, hace dos años buscan un arreglo con el FMI sin cuestionar la deuda contraída por Macri ni las condiciones en las que el Fondo le prestó, suponiendo -o queriendo que nosotros creamos- que ahora el FMI es "bueno" y ya no impone condicionalidades, ni exige ajustes. Falló, porque el Fondo es el mismo de siempre, y lo primero que pide son ajustes, tanto que el nivel y la velocidad de esos ajustes, es lo que está trabando el acuerdo.

Como se puede advertir con el racconto precedente, todas las principales líneas de acción políticas y económicas en las que se basó el despliegue de la gestión de Alberto Fernández (que son en esencia las mismas que motivaron que, en su momento, él y otros dejaran el kirchnerismo) fallaron. La pregunta es si hay "Plan B". 

5 comentarios:

Anónimo dijo...

N0 lo hay porque como el mismo alverso declaró, es un liberal

Anónimo dijo...

A rezar para que el mercado de capitales externo no se abra, porque en ese caso salen a pedir 15 o 20 mil millones de dólares y nos terminan de fundir.
Es el cerebro del PJ porteño, formateado, iguales al macrismo, creyendo que las deudas se pagan tomando más deuda, como en CABA, total la deuda que toma Larreta la terminan pagando los provincianos, los catamarqueños, los formoseños o los chubutenses.
¿Quienes van a ser los provincianos si acuerdan con el FMI? Los asalariados, los jubilados y pensionados. Para bajar -con suerte- 200 puntos el riesgo país.
La colonización mental del PJ porteño supera los parámetros de Jauretche.
El Colo.




Anónimo dijo...

Este era el plan b. El plan a era que Macri gane la reelección.
Cualquiera de los dos le servía a Massa.
Sergio tiene paciencia.
Alberto siempre fue un títere. Aún sin saberlo, lo sabían todos. Alberto es una falla en la trama, esa parte del guión que no compras del todo. Y para darle sostén a esa falla en la trama, clarín instaló desde el día uno que Alberto era un títere, lo cual es cierto, pero no de Cristina, sino de Massa. Cuando Alberto habla sale la voz de Sergio de la boca del muñeco.

Anónimo dijo...

Estamos hasta las manos, el acuerdo ya está. Sí leen al mercenario destape verán que nos pintan el acuerdo como lo mejor de lo mejor, pero la fórmula es simple: ajuste y deuda sobre deuda... terrible amargura para quienes vemos pasar los años y nos damos cuenta que la justicia social pasa a mejor vida

Y sera Justicia dijo...

Hoy Alverso y sus laderos consumaron, en clave económica, la obediencia debida y el punto final, y el indulto menemista, avalando el reconocimiento de una deuda que es una estafa descomunal para todos los argentinos. Hoy Alverso indulto a Macri y justificó, con el acuerdo con el Fondo, lo hecho por tamaño mafioso y delincuente.
Al que quiera saber qué nos espera: nos espera el destino de Grecia de las 10-12 años posteriores al acuerdo con el Fondo, de la mano de la extorsión del Banco Mundial Europeo comandado por Alemania. Sólo con que consulten los números de pobreza y desocupación de Grecia de esos años tendrán la respuesta. Hoy Alverso firmó que en Argentina se avala que un presidente saquee un país entero, defecandose en todas t cada una de sus instituciones y sus habitantes. Vergonzante, impedido, inmoral. Peronismo con hambre no es peronismo. Y hoy Alverso firmó hambre por muchísimos años además de servirle en bandeja de plata la elección del 2023 al macrismo. El término traidor le queda 10 números más chico.