LA FRASE

"ACABO DE RECIBIR UNA PERICIA DE GENDARMERÍA QUE CONFIRMA LO QUE VENGO DICIENDO HACE RATO: LA GENTE LLEGA PERFECTAMENTE A FIN DE MES Y LA ECONOMÍA NO ESTÁ EN RECESIÓN." (JAVIER MILEI)

miércoles, 14 de enero de 2026

DAME FUEGO

 

Javier Milei llevaba apenas 11 días como presidente cuando dictó el DNU 70/23, una verdadera reforma constitucional encubierta que hasta el día de hoy sobrevive -aunque con algunas de sus disposiciones suspendidas por cautelares judiciales- gracias a la complicidad de buena parte de la oposición "responsable" que se niega a tratarlo en el Congreso, y de la Corte Suprema de Justicia que tiene cajoneadas causas que lo involucran, hace dos años.

Entre sus muchas turradas -quirúrgicamente introducidas por las manos expertas de los estudios jurídicos que asesoran a los más grandes grupos empresarios del país- hay un Título VI, que bajo el insólito título de "Bioeconomía", contiene el artículo 154, por el cual se deroga la Ley 26737 aprobada a fines del 2011 cuando comenzaba el segundo mandato de Cristina, coloquialmente conocida como ley de tierras, pero cuyo nombre oficial es "Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión y Tenencia de las Tierras Rurales".

Como es sabido, la ley tuvo en su momento el propósito de frenar la extranjerización de tierras rurales, imponiendo límites al porcentaje de propiedades que podían adquirir los extranjeros (personas o sociedades), y el tamaño de cada una de esas propiedades. Fue reglamentada por Cristina por el Decreto 274/12, y al momento de su sanción tuvo -en Diputados- 26 votos negativos, todos de diputados de la UCR, la mayoría de ellos provenientes de las entidades ruralistas de la Mesa de Enlace.

Antes de su derogación por el decretazo de Milei (medida suspendida por una cautelar judicial en primera y segunda instancia, y sujeta a fallo de la Corte), Macri intentó tergiversarla por completo -con el pretexto de reglamentarla- por el Decreto 820/16: más información al respecto, acá. En el DNU y por todo fundamento de su derogación, Milei dice expresamente en los considerandos: "Que, a su vez, es menester derogar la Ley N° 26.737 que limita el derecho de propiedad sobre la tierra rural y las inversiones en el sector.".

Los fallos judiciales adversos no detuvieron al gobierno de Milei en su intención de llevarse puesta la ley de tierras de Cristina, y como pueden ver en el video de apertura (a partir del minuto 5), hace un mes atrás Adorni anunció que se enviará un proyecto de ley al Congreso para su derogación, junto con los cambios que -a instancias de un proyecto presentado por Máximo Kirchner- se introdujeron en noviembre de 2020 en la Ley 26815 de manejo del fuego: en ésta entrada hay más información al respecto. 

Esos cambios refieren a la prohibición (por plazos que van desde los 30 a los 60 años) de modificar los usos productivos de propiedades afectadas por incendios sean estos intencionales o naturales, para frenar maniobras especulativas que se vienen produciendo en el país desde hace años con esa metodología (provocar incendios para abaratar el precio de la tierra y luego de comprada a precio vil, emprender otro desarrollo económico), en especial en las provincias de la Patagonia.

Cuando en noviembre de 2020 se votó la ley (que lleva el N° 27604) se aprobó en Diputados por 132 votos contra 96, estos últimos en su casi totalidad de la UCR, el PRO y algunas fuerzas provinciales, como el Movimiento Popular Neuquino. Los diputados que votaron en contra corresponden incluso en muchos casos a las provincias más afectadas por los incendios forestales (como las patagónicas), porque prevalecieron las lógicas partidarias (y los intereses económicos concretos que estas defienden), por encima de la defensa de los intereses de sus provincias.

Si el DNU 70 era parco a la hora de fundamentar la derogación de la ley de tierras, el informe final del Consejo de Mayo (al que pueden acceder completo acá) es más amplio, pero no más revelador de las intenciones reales: respecto a la ley de tierras y su derogación dice "Uno de los principales sectores productivos del país es el agropecuario, reconocido internacionalmente por su calidad en todo tipo de productos. Desde el año 2011, la inversión internacional en este sector ha sido obstaculizada a través de la Ley N° 26.737. Esta ley prohíbe que los extranjeros posean más de mil hectáreas productivas en el país, lo que desalienta la inversión en el sector. Nuestros convencionales constituyentes, casi dos siglos atrás, entendieron que la inversión extranjera es deseable y conducente al desarrollo de un país. Incluyeron varios artículos que promueven la inversión extranjera en la Constitución Nacional, entre ellos los artículos 20, 25, 27 y 75 inciso 18, que promueven la igualdad de derechos civiles, el estímulo a la inmigración, la celebración de tratados que favorezcan el comercio y el desarrollo, y la atracción de inversiones productivas. En pos del crecimiento del país, y en línea con nuestra Ley Suprema, se propone la modificación de la Ley N° 26.737 liberando la compra por parte de privados extranjeros. No obstante, la compra por parte de entes estatales extranjeros seguirá sujeta a autorización previa, preservando así los intereses estratégicos y la seguridad nacional.". (las negritas son siempre nuestras)

El argumento de las inversiones es falso y además viejo, tanto que ya había sido desechado por la propia Ley 26737, que en su artículo 11 dispone lo siguiente: "A los fines de esta ley y atendiendo a los Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) suscriptos por la República Argentina y que se encuentren vigentes a la fecha de entrada en vigor de esta ley, no se entenderá como inversión la adquisición de tierras rurales, por tratarse de un recurso natural no renovable que aporta el país receptor.". Tampoco hay ni hubo ningún fallo judicial que en sus 14 años de vigencia dijera que la Ley 26737 se contrapone a la Constitución Nacional. 

Pero como lo dice Adorni en el video de apertura -enfatizando para que no queden dudas que el proyecto fue de Máximo-, ahora el gobierno libertario decidió ir más allá, y cargarse también los cambios a la ley de manejo del fuego, con estos argumentos que trae el informe del Consejo de Mayo: "A su vez, también hubo intromisión sobre la propiedad privada del sector agropecuario con las reformas del año 2020 a la Ley N° 26.815. Básicamente, si hay un incendio, aún si es accidental, los dueños o locatarios de un campo no pueden alterar su finalidad productiva entre 30 y 60 años posteriores al incendio. Los productores pueden sufrir una catástrofe doble: además de sufrir un incendio, no pueden adaptarse a los cambios productivos, lo que disminuye su capacidad para recuperarse económicamente y reduce el valor de su campo.".

Pese a que el documento del Consejo aclara que en todos los puntos debatidos se deja constancia de la discusión producida entre sus miembros y las distintas opiniones habidas al respecto, eso no ocurre con ninguno de estos dos temas (ley de tierras y ley de manejo del fuego); por lo que cabe suponer que todos los consejeros estuvieron de acuerdo en esas reformas que el gobierno quiere impulsar. Para que conste ellos fueron: Manuel Adorni, Alfredo Cornejo (UCR), Carolina Losada (UCR), Gerardo Martínez (CGT), Martín Rappallini (UIA), Cristian Ritondo (PRO) y Federico Sturzenegger.

Estos recordatorios se nos ocurren imprescindibles en estos momentos en que buena parte del patrimonio natural y colectivo del país está siendo arrasado por los incendios mientras las poblaciones afectadas denuncian la deliberada inacción del gobierno; que recortó en un 78 % las partidas del Plan Nacional del Manejo del Fuego, las vuelva a reducir en un 53 % en el presupuesto para éste año aprobado hace poco por el Congreso, y se apropió de más de la mitad de los fondos que la Ley 25054 (1998) destina a las actividades de los bomberos voluntarios. Así como también se denuncia la presencia de intereses extranjeros en la adquisición de tierras en las provincias de la Patagonia, en especial.

Lo que nos lleva a recordar que al experimento libertario no le ha ido nada mal en las elecciones habidas en la Patagonia desde 2020 (cuando se aprobaron los cambios a la ley de manejo del fuego) para acá, sea para el proceso que culminó con la elección de Milei como presidente, o en las recientes elecciones legislativas para renovar las Cámaras del Congreso. La mayoría de los incendios son intencionales (al menos eso surge de las primeras pericias) y por ende tienen responsables materiales concretos, como también tienen beneficiarios económicos bien concretos del mapa que dibujan, cuando se apaga el fuego.

Y también supone que los ciudadanos -de la Patagonia y de todo el país- deberán tomar conciencia de como votan, y empezar a hacer cargo de las consecuencias de lo que hacen cada vez que tienen una urna enfrente.

martes, 13 de enero de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

lunes, 12 de enero de 2026

EL PROBLEMA ESTÁ ABAJO

James Monroe formuló la doctrina que lleva su nombre (tan revisitada en estos días) en diciembre de 1823, cuando aun faltaba un año para la batalla de Ayacucho que puso fin al dominio colonial español en América del Sur. Bolívar formuló su célebre predicción sobre las apetencias imperiales yanquis sobre América Latina en 1829, y pese a que no quieran convencer de lo contrario, poco ha cambiado desde entonces. Tanto, que en su "Estrategia de Seguridad Nacional" conocida hace poco, Trump define actualizar la doctrina de u predecesor, con un corolario que lleva su propio nombre. 

En ese contexto, el objetivo norteamericano de controlar con mano de hierro el hemisferio es más viejo que mear en los portones, y persistente en el tiempo: no hay que confundir que circunstancialmente hayan centrado su interés en otros asuntos (como el Medio Oriente), con que hayan desistido de ese imperativo central de su política exterior. Y nos guste o no a nosotros (de hecho hemos tenido épocas en las que predominó en nuestra sociedad uno u otro de los sentimientos al respecto), estamos ubicados dentro de lo que ellos consideran su coto de caza exclusivo. De modo que eso constituye un condicionante geopolítico permanente a nuestra política interna (como la de todos los países de la región), que de novedoso no tiene nada.

Lo mismo vale para la tan denunciada crisis del derecho internacional y el multilateralismo. la carnicería de la Primera Mundial originó la Sociedad de Naciones y su fracaso llevó a la Segunda, y al surgimiento de la ONU, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el último intento conocido de racionalizar mediante normas e instrumentos jurídicos las disputas entre Estados, sistema hoy en crisis terminal. Sin embargo, el multilateralismo siendo la única solución civilizada para que el mundo no estalle definitivamente; tanto que cuando se lo abandona -como en estos años en los que la política del más fuerte coincide con la globalización financiera y la expansión de los flujos de capital desregulados- los conflictos no tienden a resolverse, sino todo lo contrario; de modo que tampoco hay novedades al respecto. 

Si puede decirse en cambio que es más "novedosa" la crisis cada vez más aguda de la democracia como sistema político, y no es casual que se de en el marco de la crisis del multilateralismo, porque ambas tienen el mismo origen, que no es otro que el despliegue desaforado del capitalismo en su actual versión tecno-feudal. El simple hecho de que se hable mucho del desencanto democrático pero poco de los estragos que causa el capitalismo marca quienes imponen las condiciones en las que se da el debate público; enturbiado además por diversas formas de toxicidad.

La crisis de la democracia no es solo un problema de las élites políticas, que claramente no están a la altura de las circunstancias (y son consecuencia directa de ellas), sino está fundamentalmente en su base: ya no existe -al menos no como lo conocimos y estudiamos- el presupuesto democrático básico del "pueblo", entendido como el conjunto de ciudadanos que toman decisiones racionales basados en su análisis objetivo de la realidad, y votan de acuerdo con sus intereses de clase, personales, familiares o de grupo de pertenencia, concediendo premios y castigos según las acciones de los gobiernos, en forma más o menos lineal.

Y no se trata simplemente que la idea misma de la existencia de clases sociales diferentes esté en crisis, sino que está en etapa de disolución toda idea de lo colectivo que trascienda la pura subjetividad individual: el sindicato, la nación, la patria, la clase, son vistos más como una amenaza a la fortaleza del yo individual, que como una aspiración de construcción pendiente, o una herramienta para que se defiendan los que tienen más o menos los mismos intereses.

Los medios tradicionales moldeaban durante años audiencias a fuego lento hasta que la simbiosis entre su línea editorial y las ideas (y sobre todo los prejuicios) de vastos sectores sociales era total. Hoy las redes sociales, las plataformas y los algoritmos aceleraron el proceso y lo retroalimentan a diario desde las pantallas de los dispositivos móviles que la gente tiene en la mano todo el día; y el resultado son millones de personas groseramente manipuladas a diario, todo el tiempo, en todo el mundo y acerca de todo; pero al mismo tiempo más convencidas que nunca de que son libres, nadie les dice como deben pensar o sentir y deciden por sí mismas lo más conveniente para sus propios intereses. Tanto que la propia libertad ha sido vaciada de sentido, y termina siendo el nombre de nuevas formas de esclavitud y dominación, individual y social.

Ya dejó de ser un punto de debate social y político relevante si cosa tal como la verdad (entendiendo por tal los hechos concretos de la realidad y su interpretación cognitiva) existe o no: simplemente dejó de ser importante, en términos de construcción de subjetividad y sus consecuencias, como las opiniones o la toma de decisiones políticas. Tanto que explica en gran medida el éxito entre el vulgo de la inteligencia artificial: nos muestra la realidad como queremos que sea.

Y la mercadotecnia asociada a la política (que deviene así en la indispensable pantalla institucional de la manipulación capitalista) aprovecha plenamente esa circunstancia: han demostrado que se pueden implantar dictaduras de hecho (incluso elegidas) que restrinjan derechos o los violen, con tal de que se mantenga el circo electoral; y que el despliegue explícito de políticas abiertamente fascistas y métodos más fascistas aun para ejecutarlas no solo no tengan amplio e instantáneo repudio, sino que gocen de una considerable base de apoyo social, como por cierto también lo tuvieron en su hora los fascismos originales.

Con un debate político prostituido por la fragmentación y colonización de las subjetividades ciudadanas, con niveles récords de ausentismo electoral que harían innecesario el fraude (pero si es necesario se lo hace), con partidos políticos travestidos o vaciados y candidaturas que años atrás hubieran parecido bizarras o inverosímiles, y desconectando a los resultados electorales de sus consecuencias según sean estos (respetamos el resultado en términos de mandato político solo si ganan los que nos gustan), a la democracia ya solo le va quedando el nombre respecto a su idea original; y de morigeradora de las desigualdades del capitalismo pasó a ser su reaseguro institucional.

Esa es la cancha, esos son los rivales, esas son las reglas de juego del partido; y allí está precisamente la dificultad mayor de estos tiempos para hacer política democrática en clave de representación de los intereses de las mayorías y en especial, de los excluidos y postergados: alguien tiene que romper el círculo, poner el palo en la rueda y plantear la discusión y la praxis política en otros términos; porque además todo el despliegue (comunicacional, estético y de poder crudo y duro) del sistema es para tutelar los mismos intereses concretos de siempre, aunque cambien sus formas, o sus vericuetos interiores. 

Oponerse eficazmente a eso intentando caminos alternativos es la única respuesta posible, aunque sea cada vez más dificultosa, y aunque signifique todo lo contrario de lo suelen aconsejar los gurúes de la pseudo ciencia política o la comunicación que siempre aconsejan la reproducción o asimilación al status quo existente; mientras se disfrazan de críticos para disimular que son parte del mismo esquema de dominación, en todo sentido. 

domingo, 11 de enero de 2026

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sábado, 10 de enero de 2026

TWEETS POLÉMICOS

 

viernes, 9 de enero de 2026

LAS PERLAS DE PULLARO (2° PARTE)


Tal como lo prometimos días pasados en ésta entrada, seguimos analizando algunos datos interesante que arroja el presupuesto provincial que la Legislatura aprobó para éste 2026: 

* El presupuesto contempla que la EPE recaudará por tarifas por los servicios que presta $ 1.784.700.100.000 (más de un billón setecientos mil millones de pesos), y que gastará  875.400 en comprar electricidad en el mercado mayorista para distribuirla: el 46,98 % de su gasto total, aun con eliminación de los subsidios nacionales al precio de la electricidad en el mercado mayorista. Eso supone que por cada peso gastado en proveerse de su principal insumo, obtiene de los usuarios $ 2,04 por distribuirlo, y con el "colchón" diferencial atiende sus otros gastos.

* El mismo presupuesto establece (en cumplimiento de la Ley 10014 Estatuto Orgánico de la empresa) que el Tesoro provincial compensará a la EPE por las tarifas diferenciadas para distintos sectores (como los electrodependientes) por 39.600 millones de pesos. 

Esa cifra marca el subsidio directo del gobierno de Pullaro a una de las tarifas de electricidad más caras del país, y representa apenas el 2,22 % del monto que -conforme señalamos antes- obtendrá la distribuidora provincial de energía por tarifas. En otros términos de comparación, Pullaro piensa gastar este año más en publicidad oficial, que en subsidiar las tarifas eléctricas para las personas, familias o empresas.

* Pese a que desde el inicio de su gobierno Pullaro sindicó al gasto en personal como uno de los problemas principales de la EPE, los propios números del presupuesto aprobado para este año indican que no lo es: los 262.000 millones que la empresa gastaría en sueldos y contribuciones sociales representan el 14,06 % de su gasto total (cuando para el conjunto del Estado oscila entre el 36 % y el 41 %); mientras que los impuestos indirectos que debe pagarle al propio Estado provincial (como Ingresos Brutos) representan casi lo mismo, o muy poco menos: el 12,35 % del gasto, exactamente unos $ 230.179.129.000.  

* Pese a que uno de los principales argumentos para aumentar las tarifas es que los mayores ingresos se destinarán a la ejecución de obras y la compra de equipamiento para mejorar los servicios, el presupuesto establece que en "Bienes de Uso" (gastos de capital comprensivos de Construcciones, Maquinaria y Equipo) la EPE gastará en 2026 $ 249.483.468.000, o lo que es lo mismo, el 13,39 % del total de sus gastos.

Si esa cifra se la compara contra los ingresos de la empresa por tarifas (atento al argumento oficial para aumentarlas) se obtiene que la EPE destina uno (1) de cada $ 7,15 que recauda por los servicios que presta para hacer obras, o comprar maquinarias o equipos necesarios para la prestación de los servicios. 

* Entre la Policía de la provincia, Asuntos Internos (Control Policial) y el sistema de protección de testigos, hay en el presupuesto $ 392.693.000 en Gastos Reservados, es decir partidas exentas de control, y solo sujetas a rendición global de cuentas. Y fondos que pueden ir a parar a testigos, informantes policiales, los "espías" de Pullaro o periodistas, ponéle.

* Los senadores tienen asignados para otorgar subsidios 13.200 millones de pesos, a dividir entre 19 porque desde que Gisella Scaglia asumió como diputada nacional, la provincia no tiene vicegobernador/a: les tocan casi 695 millones de pesos a cada uno, o casi 58 millones por mes. 

La cifra es un 32 % más que lo 10.000 millones de pesos asignados en Educación al FANI (Fondo de Asistencia de Necesidades Inmediatas) para reparaciones menores y urgentes en las escuelas, y un 150,98 % de los fondos asignados en la misma cartera al Instituto Becario para otorgar becas a los estudiantes que no pueden costearse sus estudios.

* El presupuesto contempla una planta política de 2815 cargos, contabilizando las Autoridades Superiores (funcionarios) con 617 cargos, el Personal de Gabinete (asistentes técnicos o asesores) con 2010 cargos y otros que corresponden a designaciones de naturaleza política (Directores y directores asociados de los hospitales, cargos docentes del régimen del Decreto 5097/89, Jefes Regionales), por la diferencia hasta el total.

Lo cual indica que lejos de achicar su abultada planta política (que al día de hoy suma 2436 cargos ocupados con sueldos liquidados, 4,56 veces la planta política del gobierno de Perotti), Pullaro piensa agrandarla. 

jueves, 8 de enero de 2026

TWEETS POLÉMICOS