LA FRASE

"DONALD, SOY EL NÚMERO UNO, DONALD, CUANDO PUEDA TE VACUNO." (VLADIMIR PUTIN)

lunes, 14 de enero de 2013

LA TENAZ PERSISTENCIA EN HACER EL RIDÍCULO


Todavía está fresco en el recuerdo (porque no pasó hace tanto) el sonoro papelón de los gurúes financieros locales e internacionales (y de los medios que los replican) alertando sobre un inminente defáult de la deuda externa argentina durante el 2012, año en el que el país tenía que afrontar varios vencimientos importantes, sobre todo el BONAR y el cupón del PBI, que juntos sumaban alrededor de 6000 millones de dólares.

El final de la historia es conocido: el año pasó, los vencimientos fueron saldados en tiempo y forma, y nada ocurrió.

O al menos, nada de lo que anunciaban los profetas del fracaso.

Sin embargo, nos encontramos hoy (a dos semanas de iniciado el 2013) con otro pronóstico apocalíptico del mismo tenor en Infobae, basado en dos hechos que se juzgan relevantes: la supuesta resolución negativa para el gobierno (en realidad, para el país) de la puja con los fondos buitres, que obligaría a pagarles todo lo que reclaman sin quita ni espera; y un lapidario informe del FMI sobre el funcionamiento del Indec, que vendría acompañado de durísimas sanciones contra el país; que se vienen anunciando desde hace meses.    

A poco que se analice el tema, el planteo no da sino para reírse: este año los vencimientos de deuda que el país debe afrontar disminuyen sensiblemente respecto al 2012, a lo que hay que sumar que los propios gurúes (que suelen pifiarle feo al respecto, como Speedy Ferreres) están hablando de un mayor ingreso de dólares y un superávit comercial en línea con el del año pasado (que fue de 12.663 millones de dólares); lo que implica que el país contará con divisas genuinas para afrontar los pagos de deuda, e incluso recomponer en parte las reservas del BCRA.

Lo de los fondos buitres es -hoy por hoy- una pura expresión de deseos de los sectores vinculados a la especulación financiera, porque lo cierto es que, Griesa aparte, vienen cosechando derrota tras derrota en los estrados judiciales del exterior, a los que acudieron pretendiendo poner en jaque la política de reestructuración de la deuda encarada por la Argentina con los canjes del 2005 y el 2010.

Por el contrario,  con el transcurso de los meses la postura del país va ganando adeptos en el exterior (más incluso que acá), que van desde el propio gobierno de los EEUU, hasta los tenedores de bonos que ingresaron a los canjes; e incluso algunos insospechados, como la de Anne Krüeger, la ex "dama de hierro" del -justamente- FMI.

Y que decir de éste organismo, con el cual el país no mantiene ninguna deuda desde la decisión de Néstor Kirchner de cancelarla en el 2005 (lo que, de no ocurrir, le permitiría en todo caso meter sus narices en las directrices de la política económica), y cuya influencia viene en picada aun en las mismísimas economías del llamado primer mundo.

Tras el terremoto financiero iniciado en el 2008 y que no parece encontrar un camino de salida, empiezan a aparecer incluso dentro del propio Fondo voces que cuestionan los planes sugeridos por el organismo paras salir de la crisis.

La verdad de la milanesa entonces de todo estos pronósticos alarmistas está en algo bastante más prosaico: en la medida en que se logre convencer a los tenedores de bonos de la deuda argentina, de que hay posibilidades concretas de que el país entre en defáult y se queden sin cobrar, mayores son las chances de algunos bancos y entidades financieras (que son a su vez las que solventan a las calificadoras de riesgo y a los gurúes pesimistas) de venderles costosísimos seguros que los cubran del riesgo.

Cosa que sucede cada vez que aparecen estos rumores, que demuestran por un lado la tenaz persistencia de los propaladores en hacer el ridículo; tanto como la de algunos de los tenedores de bonos (que vienen cobrando puntualmente los vencimientos desde el 2005) en ser esquilmados.

Pero, como se suele decir, en el capìtalismo cada uno hace lo que quiere con su plata.

O como dicen en el barrio, no se le puede negar a nadie el derecho a ser todo lo pelotudo que quiera ser.   

2 comentarios:

Anónimo dijo...

como la cogeria a vitoria donda !!, lo mejor del kirnerismo por lejos

Anónimo dijo...

El indec de Cavallo era super fiable!
Aunque lo malo anterior no justifique lo bueno o malo actual, me pregunto, para cuando la calificacion del mundo o buena parte deél hacia el exasperante FMI? Cómo calificaban a Grecia antes de hacerla caer? El ¿Sr? Olivier ahora dice que se equivocó en el pronóstico de los resultados de los ajustes europeos, pero siguen exigiendolos. Es o no es hora de repudiar a este ente chupasangre?